Al final esto va de aguantar y poco más
Ayer 09:31
#331
| La suerte influye , pero la mala cabeza tambien, no hace falta ser youtuber, furbolista para ser feliz |
Ayer 09:32
#332
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El sueldo más frecuente en España es de 16.520 euros brutos anuales (aproximadamente 1.180 euros netos mensuales en 14 pagas). El salario medio bruto nacional se sitúa en 29.540 euros anuales, una cifra superior debido a que los altos ingresos distorsionan la media estadística. [1, 2, 3, 4] |
Ayer 09:34
#333
| Mira la única certeza que tienes es que estás vivo y no sabes cuando te vas a ir. Trata de disfrutar y de no privarte de nada porque no se sabe cuanto va a durar. |
Ayer 09:36
#334
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Joder macho, no se puede vivir con esa actitud de mierda. La vida es activa, no pasiva. Si tampoco haces nada por intentar estar donde quieres, no tienes derecho a quejarte de tal forma. Y no, tirar un currículum o en otra empresa y ya, NO es "intentar mejorar". Entiendo que la vida no es justa. Pero no lo es por enfermedades, desastres naturales,... problemas de verdad que no están bajo tu control. Tú futuro económico sí lo puedes cambiar. Y quien venga a decirme que no, que todo depende de otros, que se meta a político, que le irá muy bien. Ante la vida, actitud positiva y para adelante siempre. |
Ayer 09:36
#335
| Hay gente que ha tenido suerte, ya de familia, sí, pero esto ha pasado toda la vida.. |
Ayer 09:38
#336
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al actual de momento no tengo opinion, se que esta y punto (y para mi es lo mejor) xD asi que dejarlo estar ahi |
Ayer 09:40
#337
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Joder macho, no se puede vivir con esa actitud de mierda.
La vida es activa, no pasiva. Si tampoco haces nada por intentar estar donde quieres, no tienes derecho a quejarte de tal forma. Y no, tirar un currículum o en otra empresa y ya, NO es "intentar mejorar". Entiendo que la vida no es justa. Pero no lo es por enfermedades, desastres naturales,... problemas de verdad que no están bajo tu control. Tú futuro económico sí lo puedes cambiar. Y quien venga a decirme que no, que todo depende de otros, que se meta a político, que le irá muy bien. Ante la vida, actitud positiva y para adelante siempre. este pais y sociedad y mercado laboral matan al alma |
Ayer 09:40
#338
| La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te puede tocar, lo que pasa es que cuando abres la caja compruebas que ya alguien se comió la mitad (Politicos) |
Ayer 09:41
#339
| Ante mala actitud y negativismo, haz croquetas. Ya verás la vida con otros ojos y, sino, tendrás algo rico para comer |
Ayer 09:41
#340
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No lo creo para nada, simplemente lo que te enseñan desde crío no es lo correcto, y se arrastra toda la vida si no te das cuenta (más esfuerzo = más resultados, error). Hay que saber dónde esforzarse y dónde no.
La mayoría se esfuerzan en estudios que no valen nada, o echan horas en un trabajo que no les va a sacar de donde están, y así les va... TODOS UNA ESTAFA, una trampa MORTAL para el alma que te atrapa en la carrera de la rata antes aun aun al menos podías tener tu propio techo, ahora afortunado si puedes pagarte una habitación de alquiler pero eh tenemos un teléfono móvil y netflix jijiji |
Ayer 09:43
#341
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Cada vez tengo más claro que la vida no premia nada.
Ni el esfuerzo, ni madrugar, ni ser responsable, ni intentar hacer las cosas bien. Eso queda muy bonito para los discursos de LinkedIn y para los vídeos de cuatro vendehumos. En la práctica, la vida reparte las cartas como le sale de los cojones y luego encima te exige que sonrías mientras juegas una mano de mierda. Te levantas pronto, curras, tragas, haces números, buscas algo mejor, cambias de empresa, cambias de sector, te formas, intentas moverte… y al final todo huele parecido. Mismos sueldos justos, misma presión, misma incertidumbre, mismo miedo de fondo a que cualquier imprevisto te descuadre la vida. Y mientras tanto hay gente que vive en otra pantalla. Youtubers, herencias, pelotazos, enchufes, gente que estuvo en el sitio correcto el día correcto. Gente que gana en una semana lo que tú en un año, o que simplemente tuvo suerte. Gente que no se va a dormir pensando en facturas, averías, alquileres, hipotecas o en si dentro de seis meses seguirá teniendo trabajo. Lo peor no es el dinero. Es la calma. Esa gente vive tranquila. No “feliz” en plan anuncio cutre, sino tranquila de verdad. Sin esa alarma interna encendida todo el día. Sin tener la sensación de que la vida es una cuerda floja y debajo no hay red, solo más trabajo. Y al final te haces la pregunta que no deberías hacerte: ¿Por qué ellos sí y yo no? ¿Qué hicieron tan bien? ¿Qué hice yo tan mal? Y la respuesta más probable es la más asquerosa: nada. No hicieron nada especial. Tú tampoco hiciste nada especialmente mal. Simplemente cayó así. Unos nacen con margen de error y otros nacen para no poder fallar nunca. Eso es lo que más quema. Darse cuenta de que quizá no hay ninguna lección, ningún equilibrio cósmico, ninguna justicia esperando al final. Solo hay gente que vive y gente que aguanta. Y cada vez tengo más la sensación de estar en el segundo grupo. Te comparas con la gente más privilegiada de la época más privilegiada y lamentas tu mala suerte por no ser uno de ellos . Creer que tienes mala suerte por no pertenecer al top 0.000000000000000000001% de la historia de la humanidad es una manera peculiar de entender la suerte. Cualquier persona nacida antes de 1900 te vería como un privilegiado sólo por haber nacido en España en esta época.
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Ayer 09:49
#342
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Cada vez tengo más claro que la vida no premia nada.
Ni el esfuerzo, ni madrugar, ni ser responsable, ni intentar hacer las cosas bien. Eso queda muy bonito para los discursos de LinkedIn y para los vídeos de cuatro vendehumos. En la práctica, la vida reparte las cartas como le sale de los cojones y luego encima te exige que sonrías mientras juegas una mano de mierda. Te levantas pronto, curras, tragas, haces números, buscas algo mejor, cambias de empresa, cambias de sector, te formas, intentas moverte… y al final todo huele parecido. Mismos sueldos justos, misma presión, misma incertidumbre, mismo miedo de fondo a que cualquier imprevisto te descuadre la vida. Y mientras tanto hay gente que vive en otra pantalla. Youtubers, herencias, pelotazos, enchufes, gente que estuvo en el sitio correcto el día correcto. Gente que gana en una semana lo que tú en un año, o que simplemente tuvo suerte. Gente que no se va a dormir pensando en facturas, averías, alquileres, hipotecas o en si dentro de seis meses seguirá teniendo trabajo. Lo peor no es el dinero. Es la calma. Esa gente vive tranquila. No “feliz” en plan anuncio cutre, sino tranquila de verdad. Sin esa alarma interna encendida todo el día. Sin tener la sensación de que la vida es una cuerda floja y debajo no hay red, solo más trabajo. Y al final te haces la pregunta que no deberías hacerte: ¿Por qué ellos sí y yo no? ¿Qué hicieron tan bien? ¿Qué hice yo tan mal? Y la respuesta más probable es la más asquerosa: nada. No hicieron nada especial. Tú tampoco hiciste nada especialmente mal. Simplemente cayó así. Unos nacen con margen de error y otros nacen para no poder fallar nunca. Eso es lo que más quema. Darse cuenta de que quizá no hay ninguna lección, ningún equilibrio cósmico, ninguna justicia esperando al final. Solo hay gente que vive y gente que aguanta. Y cada vez tengo más la sensación de estar en el segundo grupo. Podría ser mucho peor, podrías haber nacido en una chabola en un un estercolero como la India. Aquí tienes margen de maniobra para mejorar tu situación y vivir dignamente. |
Ayer 09:49
#343
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Cada vez tengo más claro que la vida no premia nada.
Ni el esfuerzo, ni madrugar, ni ser responsable, ni intentar hacer las cosas bien. Eso queda muy bonito para los discursos de LinkedIn y para los vídeos de cuatro vendehumos. En la práctica, la vida reparte las cartas como le sale de los cojones y luego encima te exige que sonrías mientras juegas una mano de mierda. Te levantas pronto, curras, tragas, haces números, buscas algo mejor, cambias de empresa, cambias de sector, te formas, intentas moverte… y al final todo huele parecido. Mismos sueldos justos, misma presión, misma incertidumbre, mismo miedo de fondo a que cualquier imprevisto te descuadre la vida. Y mientras tanto hay gente que vive en otra pantalla. Youtubers, herencias, pelotazos, enchufes, gente que estuvo en el sitio correcto el día correcto. Gente que gana en una semana lo que tú en un año, o que simplemente tuvo suerte. Gente que no se va a dormir pensando en facturas, averías, alquileres, hipotecas o en si dentro de seis meses seguirá teniendo trabajo. Lo peor no es el dinero. Es la calma. Esa gente vive tranquila. No “feliz” en plan anuncio cutre, sino tranquila de verdad. Sin esa alarma interna encendida todo el día. Sin tener la sensación de que la vida es una cuerda floja y debajo no hay red, solo más trabajo. Y al final te haces la pregunta que no deberías hacerte: ¿Por qué ellos sí y yo no? ¿Qué hicieron tan bien? ¿Qué hice yo tan mal? Y la respuesta más probable es la más asquerosa: nada. No hicieron nada especial. Tú tampoco hiciste nada especialmente mal. Simplemente cayó así. Unos nacen con margen de error y otros nacen para no poder fallar nunca. Eso es lo que más quema. Darse cuenta de que quizá no hay ninguna lección, ningún equilibrio cósmico, ninguna justicia esperando al final. Solo hay gente que vive y gente que aguanta. Y cada vez tengo más la sensación de estar en el segundo grupo. |
Ayer 09:57
#344
| Y da gracias.... Si hubieras nacido 3000 kms más al sur, igual tu mayor problema ahora, sería en ponerte un cubo en la cabeza e irte al pozo de la aldea a por agua |
Ayer 10:03
#346
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Disfruta de las cosas que te brinda la vida y las que te buscas tu.Momentos malos tiene todo el mundo. Hasta el que veas mas feliz. |
Ayer 10:05
#347
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Cada vez tengo más claro que la vida no premia nada.
Ni el esfuerzo, ni madrugar, ni ser responsable, ni intentar hacer las cosas bien. Eso queda muy bonito para los discursos de LinkedIn y para los vídeos de cuatro vendehumos. En la práctica, la vida reparte las cartas como le sale de los cojones y luego encima te exige que sonrías mientras juegas una mano de mierda. Te levantas pronto, curras, tragas, haces números, buscas algo mejor, cambias de empresa, cambias de sector, te formas, intentas moverte… y al final todo huele parecido. Mismos sueldos justos, misma presión, misma incertidumbre, mismo miedo de fondo a que cualquier imprevisto te descuadre la vida. Y mientras tanto hay gente que vive en otra pantalla. Youtubers, herencias, pelotazos, enchufes, gente que estuvo en el sitio correcto el día correcto. Gente que gana en una semana lo que tú en un año, o que simplemente tuvo suerte. Gente que no se va a dormir pensando en facturas, averías, alquileres, hipotecas o en si dentro de seis meses seguirá teniendo trabajo. Lo peor no es el dinero. Es la calma. Esa gente vive tranquila. No “feliz” en plan anuncio cutre, sino tranquila de verdad. Sin esa alarma interna encendida todo el día. Sin tener la sensación de que la vida es una cuerda floja y debajo no hay red, solo más trabajo. Y al final te haces la pregunta que no deberías hacerte: ¿Por qué ellos sí y yo no? ¿Qué hicieron tan bien? ¿Qué hice yo tan mal? Y la respuesta más probable es la más asquerosa: nada. No hicieron nada especial. Tú tampoco hiciste nada especialmente mal. Simplemente cayó así. Unos nacen con margen de error y otros nacen para no poder fallar nunca. Eso es lo que más quema. Darse cuenta de que quizá no hay ninguna lección, ningún equilibrio cósmico, ninguna justicia esperando al final. Solo hay gente que vive y gente que aguanta. Y cada vez tengo más la sensación de estar en el segundo grupo. El sistema nos ha hecho creer que con esfuerzo se puede llegar a cualquier sitio. "Ascensor (o contrato) social", le llaman. Y eso es falso de entrada, porque cada persona nace desde una posición totalmente distinta. El esfuerzo del individuo A para llegar al objetivo Z es totalmente distinto del que tiene que hacer el individuo B. Lo mejor que se puede hacer es mantener un equilibrio: estar con la gente con la que quieres estar, en el sitio en el que te gusta estar, y tener una ocupación que te moleste lo menos posible para conseguir tus objetivos vitales o las cosas que te gustan hacer. En definitiva, hacer las cosas lo mejor posible para que, cuando llegue el tío de la guadaña, no tener remordimientos por haber hecho algo que no querías o por no haber hecho algo que te habría gustado hacer. |
Ayer 10:09
#349
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Joder macho, no se puede vivir con esa actitud de mierda.
La vida es activa, no pasiva. Si tampoco haces nada por intentar estar donde quieres, no tienes derecho a quejarte de tal forma. Y no, tirar un currículum o en otra empresa y ya, NO es "intentar mejorar". Entiendo que la vida no es justa. Pero no lo es por enfermedades, desastres naturales,... problemas de verdad que no están bajo tu control. Tú futuro económico sí lo puedes cambiar. Y quien venga a decirme que no, que todo depende de otros, que se meta a político, que le irá muy bien. Ante la vida, actitud positiva y para adelante siempre. Pero no es así como tú dices. La vida no es sólo futuro económico, son muchísimas cosas. Y no depende al 100% de ti. Depende de muchos factores, de los cuales muchos de ellos no puedes controlar. |
Ayer 10:11
#350
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Creó que confundes el concepto y finalidad de la vida con el concepto y la realidad del sistema que nos hemos auto impuesto y del que no podemos escapar. Dudo mucho que la naturaleza nos otorgara vida y conciencia para pagar deudas, recibos o tener "éxito", eso son conceptos e ideales humanos que nos desvía del foco de por qué estamos aquí, pero inevitablemente esa es la hoja de ruta que nos hemos impuesto, todo tiene un precio. Cada vez más gente percibe una carencia del sentido de la vida, pero no de la vida en sí misma, sino de las reglas y ambiciones impuestas por el sistema, que muchas veces no podemos alcanzar y de ahí el vacío vital, quizá no va de eso. |
Ayer 10:14
#351
| totalmente y luego te vienen con sus problemas de mierda, que si hombre que si es muy duro cobrar bien con pareja y casa venga chau |
Ayer 10:15
#352
| Yo dejé una vida de auditor para montar una empresa de energias renovables que es lo que me gusta. No ha sido fácil, pero años después me gano la vida dignamente haciendo lo que me gusta. Esto no va de aguantar, va de arriesgarse y conseguir las metas que te propones. No hay que ser un flipado pero se puede vivir cumpliendo tus sueños y no los de otro (que para eso te pagan). |
Ayer 10:20
#354
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Cada vez tengo más claro que la vida no premia nada.
Ni el esfuerzo, ni madrugar, ni ser responsable, ni intentar hacer las cosas bien. Eso queda muy bonito para los discursos de LinkedIn y para los vídeos de cuatro vendehumos. En la práctica, la vida reparte las cartas como le sale de los cojones y luego encima te exige que sonrías mientras juegas una mano de mierda. Te levantas pronto, curras, tragas, haces números, buscas algo mejor, cambias de empresa, cambias de sector, te formas, intentas moverte… y al final todo huele parecido. Mismos sueldos justos, misma presión, misma incertidumbre, mismo miedo de fondo a que cualquier imprevisto te descuadre la vida. Y mientras tanto hay gente que vive en otra pantalla. Youtubers, herencias, pelotazos, enchufes, gente que estuvo en el sitio correcto el día correcto. Gente que gana en una semana lo que tú en un año, o que simplemente tuvo suerte. Gente que no se va a dormir pensando en facturas, averías, alquileres, hipotecas o en si dentro de seis meses seguirá teniendo trabajo. Lo peor no es el dinero. Es la calma. Esa gente vive tranquila. No “feliz” en plan anuncio cutre, sino tranquila de verdad. Sin esa alarma interna encendida todo el día. Sin tener la sensación de que la vida es una cuerda floja y debajo no hay red, solo más trabajo. Y al final te haces la pregunta que no deberías hacerte: ¿Por qué ellos sí y yo no? ¿Qué hicieron tan bien? ¿Qué hice yo tan mal? Y la respuesta más probable es la más asquerosa: nada. No hicieron nada especial. Tú tampoco hiciste nada especialmente mal. Simplemente cayó así. Unos nacen con margen de error y otros nacen para no poder fallar nunca. Eso es lo que más quema. Darse cuenta de que quizá no hay ninguna lección, ningún equilibrio cósmico, ninguna justicia esperando al final. Solo hay gente que vive y gente que aguanta. Y cada vez tengo más la sensación de estar en el segundo grupo. |
Ayer 10:24
#356
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Y mientras tanto hay gente que vive en otra pantalla. Youtubers, herencias, pelotazos, enchufes, gente que estuvo en el sitio correcto el día correcto. Gente que gana en una semana lo que tú en un año, o que simplemente tuvo suerte. Gente que no se va a dormir pensando en facturas, averías, alquileres, hipotecas o en si dentro de seis meses seguirá teniendo trabajo. Luego guardan el tf y tienen una vida como la tuya o peor pero tu te crees que mean colonia y cagan paquetitos de amazon. |
Ayer 10:26
#358
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Esto va de qué tenemos una sociedad civil anestesiada con pagas y ayudas y una oposición de mierda
Un tipo sin escrúpulos rodeado de gentuza sin moral ni ética pueden destrozar un país, su democracia y su estado de derecho, en pocos s años Perfecto ojo, si te lo hacen una vez....culpa de quien te lo hace PERO si llevan haciéndolo años entonces la culpa ya es de la puta oposición de mierda que tenemos Los culpables somos los ciudadanos. |
Ayer 10:27
#359
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Tienes una parte de razón. También la tienen los que creen que el esfuerzo recompensa. Pero quizá, el principal problema consiste en asociar la vida que vale la pena con la de un rentista, millonario o similar. La comodidad y el hedonismo producen, por lo general, degradación. Quizá se trate de no evitar el riesgo, la vida está llena de ellos y son inevitables y asumir que el trabajo y esfuerzo son necesarios. Pero el trabajo digno, enriquecedor. No es lo mismo trabajar en algo que no te guste, completamente alejado de tus intereses y personalidad y sometido a estrés constante, que trabajar en el proyecto de tus sueños, donde echar las horas que hagan falta está más cerca del placer que del castigo. Ese proyecto no tiene porqué ser algo tremendamente ambicioso y en mi caso (y creo que debería estar en el foco de más gente) tiene que ver con volver al campo, el contacto con la naturaleza y sentirte propietario de un pedazo de tierra. Para otras personas puede ser abrir un negocio o trabajar por cuenta ajena en algo motivador. Donde difícilmente encontrarás el equilibrio es en un mcdonald's o en una empresa con cultura Linkedin. |
Ayer 10:28
#360
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Esa actitud derrotista no me gusta nada
La vida es jodida y cada uno tiene las cartas que le han tocado, si, pero ya es responsabilidad de cada uno el como las juega, tanto las primeras que te reparten, como las que te van repartiendo más adelante Con esfuerzo no se consigue todo, pero muchas veces tener esa "suerte" de estar en el sitio correcto en el momento correcto, es una combinación de muchos curro y saber moverse Dejad de poner excusas y coger responsabilidades de vuestra vida Vamos que es suerte pero con mas volteretas dialécticas. Hay muchísima gente que se ha partido el lomo mil veces mas que tu y yo y no llegarán a nada. |
. Creer que tienes mala suerte por no pertenecer al top 0.000000000000000000001% de la historia de la humanidad es una manera peculiar de entender la suerte. Cualquier persona nacida antes de 1900 te vería como un privilegiado sólo por haber nacido en España en esta época.