Herminia, 76 años: una semana durmiendo en una silla de ruedas en un parque de Valènc
Hoy 16:27
#151
| Por eso deberían filtrar entre solicitantes y que los pisos sociales sean solo para ESPAÑOLES y de entre ellos filtrar los que no tengan antecedentes penales (para que los de la etnia no sean todos prioritarios). Y también preferencia a quien haya cotizado alguna vez. |
Hoy 16:32
#153
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Mis abuelos de 80 y pico años cada uno, hace 60 años se pillaron un pisazo en zona buena y a precio puta como tantos otros abuelos. Pero esque a principios de los 2000, se pillaron otro por 30.000 en zona Blasco Ibañez, de lo más caro de Valencia. Había oportunidades y no pocas. Estaba literalmente todo por hacer hasta hace 2 días, como aquél que dice. Si no compraron en su momento o lo dilapidaron todo, o no curraban, o tenían otras prioridades. Pena no me da esta gente que tuvo toda una vida para hacer las cosas bien, en gran parte por obra de sus padres, la verdadera generación que levantó España. Pena me da el joven que se lo ha encontrado todo imposible y no puede hacer nada. Que encima igual ni va a poder pillar nunca la paguita que reciben estos. |
Hoy 16:35
#155
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Hasta hace unos años podías vivir de alquiler toda tu vida perfectamente. La actual situación se da por la saturación de inmigrantes y las leyes podemitas que hacen indeseables a los inquilinos "vulnerables". |
Hoy 16:36
#156
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Al reves, soy YO el que esta manteniendo a todos esos. Y me apuesto un brazo a que tengo mas dias cotizados que el hijo. |
Hoy 16:36
#157
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Mis abuelos de 80 y pico años cada uno, hace 60 años se pillaron un pisazo en zona buena y a precio puta como tantos otros abuelos.
Pero esque a principios de los 2000, se pillaron otro por 30.000 en zona Blasco Ibañez, de lo más caro de Valencia. Había oportunidades y no pocas. Estaba literalmente todo por hacer hasta hace 2 días, como aquél que dice. Si no compraron en su momento o lo dilapidaron todo, o no curraban, o tenían otras prioridades. Pena no me da esta gente que tuvo toda una vida para hacer las cosas bien, en gran parte por obra de sus padres, la verdadera generación que levantó España. Pena me da el joven que se lo ha encontrado todo imposible y no puede hacer nada. Que encima igual ni va a poder pillar nunca la paguita que reciben estos. No entrarás en el reino de los cielos, purgatorio. No tienes compasión ni empatía. |
Hoy 16:37
#158
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¿Les gestionas tú la búsqueda de la vivienda y el traslado? Porque a ancianos y discapacitados no les es fácil a nivel logístico lo de mudarse lejos, y tampoco es práctico irse lejos de donde haya hospitales, que van a muchas consultas.
Hasta hace unos años podías vivir de alquiler toda tu vida perfectamente. La actual situación se da por la saturación de inmigrantes y las leyes podemitas que hacen indeseables a los inquilinos "vulnerables".
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Hoy 16:37
#159
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Lo que pasa es que ahora cobrando lo normal no llega para los precios abusivos de los alquileres y peor aún: por su perfil de "vulnerables" nadie les va a alquilar nada. |
Hoy 16:37
#160
| Claro, mejor poner un hotelito a menas y demás purria. Con dos cojones. Además, que sabrás de la vida de esa señora. |
Hoy 16:38
#162
| Los que pensáis que la pensión media de los ancianos es de 3.000 euros al mes...en serio, hacéoslo mirar. |
Hoy 16:38
#163
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¿Dónde dice que no han pegado un palo al agua en su vida? Dice que cobran bastante, así que no creo que cobren las no contributivas.
Lo que pasa es que ahora cobrando lo normal no llega para los precios abusivos de los alquileres y peor aún: por su perfil de "vulnerables" nadie les va a alquilar nada. Dicen que cobran las no contributivas. Ya ha hecho las cuentas un shur, minimo esa gente se desembolsan 2.500€ entre los 3, (porque el hijo ni trabaja ni hace nada), si eso no da para un alquiler, apaga y vamonos. No nos apiademos de los vagos que no han pegado un palo al agua en su vida y quieren que otros les pague la fiesta ahora. |
Hoy 16:39
#164
| No compraron pisos x 6000€ hace 30 años y ahora lloran...ah y tampoco se van a un pueblo. Solo la capi |
Hoy 16:39
#165
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El caso más grave es el de Herminia, una saguntina de 76 años que se mueve en silla de ruedas porque, según cuenta, los huesos de la rodilla se le están “deshaciendo”. Además está operada de una hernia discal cervical y tiene una salud precaria. La mujer duerme en la silla y las noches se le hacen un mundo, aunque últimamente alterna con un colchón que le ha procurado su hijo. Junto a ella, su marido, de 81 años, con un codo roto tras una caída fortuita hace pocas semanas. El hijo de ambos, de 51 años. Y la hija, de 41 años y con una discapacidad superior al 70%, que duerme sobre la plataforma del tobogán.
Duermen ahí porque hasta el pasado 19 de junio vivían en un piso a 50 metros del parque. Fue su casa durante tres años, hasta que la policía les desahució por orden del juez y a demanda de la casera, cuenta la familia, que en los últimos años ha venido subiendo el alquiler progresivamente. Pese a quedarse en la calle han podido conservar sus muebles en el altillo del edificio donde estaban viviendo y por ese motivo, entre otros, no se mueven de ahí. Esos otros podrían resumirse en la realidad de muchas familias: la dificultad de acceder a otra vivienda. Herminia y su marido cobran una pensión, y su hija una prestación por discapacidad. Tienen ingresos medios suficientes para salir adelante, pero se enfrentan a un mercado de precios disparados y además necesitan superar un casting, el inmobiliario, que selecciona a los mejores perfiles, salvo en contadas excepciones de negocio dudoso –como el mercado de las habitaciones en alquiler–. Su caso además es complejo porque son unidad familiar con seguimiento de Servicios Sociales en València e informes de vulnerabilidad, pero al estar empadronados en Mislata se requiere una gestión cruzada de su situación, y el hecho de tener ingresos les descarta de otras ayudas. Asimismo, aunque la Policía Local y el servicio municipal de atención a urgencias sociales y colaboración en emergencias (Saus) han acudido ante la llamada de los vecinos, la opción que se les ha ofrecido pasaba por romper el núcleo familiar y no han aceptado.Finalmente,el ayuntamiento sufragará un hostal en el que pasarán el fin de semana y a partir del lunes trabajará con el objetivo de procurar una residencia a los tres miembros de la familia con necesidades asistenciales. Ellos proyectan otro horizonte. “Estamos mirando otros pisos pero están imposible. Por menos de 1.000 euros no encuentras nada. Nos han dicho que hay caravanas alquilándose en Alaquàs o Aldaia, estamos mirando para meternos en algún sitio así”, dicen Herminia y su hijo en conversación con algunos de sus vecinos que, pese a verles en la situación más precaria en la que se puede ver a una persona, intentan no retirarles la red. Su situación ha avivado la solidaridad en un barrio ya de por sí movilizado. Desde hace varios días, un matrimonio de uno de los bloques que dan al parque infantil intenta asistirlos llamando a la Policía Local, el Saus o los Servicios Sociales de València y Mislata. Mandan correos a instancias municipales y a oenegés como Cruz Roja. Bajan a hablar con ellos y preguntar necesidades constantes. Mueven el caso en los grupos vecinales para que se involucre más gente. Y contextualizan el escenario: más allá de este caso particular, en el barrio de la Saidia conviven algunos grandes tenedores de pisos con una oferta creciente –ya desbordante– de apartamentos turísticos. Familias con ingresos También están siguiendo el caso desde la oposición, tanto Compromís como el PSPV. Lucía Beamud, de Compromís, señala: "La situación de emergencia residencial y de pobreza que está sufriendo la ciudad de València es cada vez más grave e insostenible. Y no lo decimos solo nosotros; lo están advirtiendo continuamente entidades sociales que están a pie de calle, como Médicos del Mundo o Casa Caridad. Están atendiendo perfiles de personas que en otros años no habrían estado nunca en una situación de tanta desesperación, porque son familias que tienen trabajo, que tienen ingresos y que llevaban una vida totalmente normalizada. Pero la subida desmesurada de los precios de la vivienda y la inflación de la comida los están asfixiando y los hacen elegir entre comer o pagar el techo. La ciudadanía está completamente indefensa ante esta sangría”. De hecho, hace muy poco hemos conocido el caso de una familia del barrio de la Saidia que refleja a la perfección esta tragedia: una familia con sus propios ingresos que ha visto como el precio del alquiler de su casa no paraba de incrementarse mes a mes sin poder hacer nada para evitarlo. Ahora mismo están literalmente en la calle. Tener una nómina en València ya no es garantía de tener un techo”, señala la valencianista. “Y el drama se hace todavía más grande cuando estas personas acuden al ayuntamiento buscando amparo. Los centros de barrio no tienen recursos ni fondos suficientes para atender a estas familias, y las ayudas de emergencia actuales no están preparadas ni diseñadas para estos nuevos perfiles de trabajadores afectados por la crisis de la vivienda”. |
Hoy 16:39
#166
| Y lo peor de que estén en la calle: CORREN PELIGRO DE SER ROBADOS Y APALEADOS por inmigrantes, que van a por los más débiles. |