Herminia, 76 años: una semana durmiendo en una silla de ruedas en un parque de Valènc
Hoy 13:49
#1
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El caso más grave es el de Herminia, una saguntina de 76 años que se mueve en silla de ruedas porque, según cuenta, los huesos de la rodilla se le están “deshaciendo”. Además está operada de una hernia discal cervical y tiene una salud precaria. La mujer duerme en la silla y las noches se le hacen un mundo, aunque últimamente alterna con un colchón que le ha procurado su hijo. Junto a ella, su marido, de 81 años, con un codo roto tras una caída fortuita hace pocas semanas. El hijo de ambos, de 51 años. Y la hija, de 41 años y con una discapacidad superior al 70%, que duerme sobre la plataforma del tobogán. Duermen ahí porque hasta el pasado 19 de junio vivían en un piso a 50 metros del parque. Fue su casa durante tres años, hasta que la policía les desahució por orden del juez y a demanda de la casera, cuenta la familia, que en los últimos años ha venido subiendo el alquiler progresivamente. Pese a quedarse en la calle han podido conservar sus muebles en el altillo del edificio donde estaban viviendo y por ese motivo, entre otros, no se mueven de ahí. Esos otros podrían resumirse en la realidad de muchas familias: la dificultad de acceder a otra vivienda. Herminia y su marido cobran una pensión, y su hija una prestación por discapacidad. Tienen ingresos medios suficientes para salir adelante, pero se enfrentan a un mercado de precios disparados y además necesitan superar un casting, el inmobiliario, que selecciona a los mejores perfiles, salvo en contadas excepciones de negocio dudoso –como el mercado de las habitaciones en alquiler–. Su caso además es complejo porque son unidad familiar con seguimiento de Servicios Sociales en València e informes de vulnerabilidad, pero al estar empadronados en Mislata se requiere una gestión cruzada de su situación, y el hecho de tener ingresos les descarta de otras ayudas. Asimismo, aunque la Policía Local y el servicio municipal de atención a urgencias sociales y colaboración en emergencias (Saus) han acudido ante la llamada de los vecinos, la opción que se les ha ofrecido pasaba por romper el núcleo familiar y no han aceptado.Finalmente,el ayuntamiento sufragará un hostal en el que pasarán el fin de semana y a partir del lunes trabajará con el objetivo de procurar una residencia a los tres miembros de la familia con necesidades asistenciales. Ellos proyectan otro horizonte. “Estamos mirando otros pisos pero están imposible. Por menos de 1.000 euros no encuentras nada. Nos han dicho que hay caravanas alquilándose en Alaquàs o Aldaia, estamos mirando para meternos en algún sitio así”, dicen Herminia y su hijo en conversación con algunos de sus vecinos que, pese a verles en la situación más precaria en la que se puede ver a una persona, intentan no retirarles la red. Su situación ha avivado la solidaridad en un barrio ya de por sí movilizado. Desde hace varios días, un matrimonio de uno de los bloques que dan al parque infantil intenta asistirlos llamando a la Policía Local, el Saus o los Servicios Sociales de València y Mislata. Mandan correos a instancias municipales y a oenegés como Cruz Roja. Bajan a hablar con ellos y preguntar necesidades constantes. Mueven el caso en los grupos vecinales para que se involucre más gente. Y contextualizan el escenario: más allá de este caso particular, en el barrio de la Saidia conviven algunos grandes tenedores de pisos con una oferta creciente –ya desbordante– de apartamentos turísticos. Familias con ingresos También están siguiendo el caso desde la oposición, tanto Compromís como el PSPV. Lucía Beamud, de Compromís, señala: "La situación de emergencia residencial y de pobreza que está sufriendo la ciudad de València es cada vez más grave e insostenible. Y no lo decimos solo nosotros; lo están advirtiendo continuamente entidades sociales que están a pie de calle, como Médicos del Mundo o Casa Caridad. Están atendiendo perfiles de personas que en otros años no habrían estado nunca en una situación de tanta desesperación, porque son familias que tienen trabajo, que tienen ingresos y que llevaban una vida totalmente normalizada. Pero la subida desmesurada de los precios de la vivienda y la inflación de la comida los están asfixiando y los hacen elegir entre comer o pagar el techo. La ciudadanía está completamente indefensa ante esta sangría”. De hecho, hace muy poco hemos conocido el caso de una familia del barrio de la Saidia que refleja a la perfección esta tragedia: una familia con sus propios ingresos que ha visto como el precio del alquiler de su casa no paraba de incrementarse mes a mes sin poder hacer nada para evitarlo. Ahora mismo están literalmente en la calle. Tener una nómina en València ya no es garantía de tener un techo”, señala la valencianista. “Y el drama se hace todavía más grande cuando estas personas acuden al ayuntamiento buscando amparo. Los centros de barrio no tienen recursos ni fondos suficientes para atender a estas familias, y las ayudas de emergencia actuales no están preparadas ni diseñadas para estos nuevos perfiles de trabajadores afectados por la crisis de la vivienda”. |
Hoy 13:56
#4
| Me gustaría saber como han podido llegar a la vejez sin tener ni un mísero piso o cierto patrimonio. |
Hoy 13:58
#5
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Entre suciolistas, peperros y empresaurios especuladores de mierda; menuda suciedad de sociedad se nos está quedando. Un parque temático para guiris e inmigrantes ilegales. |
Hoy 13:59
#8
| Ellos se lo han buscado, podían comprar piso de jóvenes y prefirieron dilapidar el dinero. |
Hoy 14:02
#14
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El caso más grave es el de Herminia, una saguntina de 76 años que se mueve en silla de ruedas porque, según cuenta, los huesos de la rodilla se le están “deshaciendo”. Además está operada de una hernia discal cervical y tiene una salud precaria. La mujer duerme en la silla y las noches se le hacen un mundo, aunque últimamente alterna con un colchón que le ha procurado su hijo. Junto a ella, su marido, de 81 años, con un codo roto tras una caída fortuita hace pocas semanas. El hijo de ambos, de 51 años. Y la hija, de 41 años y con una discapacidad superior al 70%, que duerme sobre la plataforma del tobogán.
Duermen ahí porque hasta el pasado 19 de junio vivían en un piso a 50 metros del parque. Fue su casa durante tres años, hasta que la policía les desahució por orden del juez y a demanda de la casera, cuenta la familia, que en los últimos años ha venido subiendo el alquiler progresivamente. Pese a quedarse en la calle han podido conservar sus muebles en el altillo del edificio donde estaban viviendo y por ese motivo, entre otros, no se mueven de ahí. Esos otros podrían resumirse en la realidad de muchas familias: la dificultad de acceder a otra vivienda. Herminia y su marido cobran una pensión, y su hija una prestación por discapacidad. Tienen ingresos medios suficientes para salir adelante, pero se enfrentan a un mercado de precios disparados y además necesitan superar un casting, el inmobiliario, que selecciona a los mejores perfiles, salvo en contadas excepciones de negocio dudoso –como el mercado de las habitaciones en alquiler–. Su caso además es complejo porque son unidad familiar con seguimiento de Servicios Sociales en València e informes de vulnerabilidad, pero al estar empadronados en Mislata se requiere una gestión cruzada de su situación, y el hecho de tener ingresos les descarta de otras ayudas. Asimismo, aunque la Policía Local y el servicio municipal de atención a urgencias sociales y colaboración en emergencias (Saus) han acudido ante la llamada de los vecinos, la opción que se les ha ofrecido pasaba por romper el núcleo familiar y no han aceptado.Finalmente,el ayuntamiento sufragará un hostal en el que pasarán el fin de semana y a partir del lunes trabajará con el objetivo de procurar una residencia a los tres miembros de la familia con necesidades asistenciales. Ellos proyectan otro horizonte. “Estamos mirando otros pisos pero están imposible. Por menos de 1.000 euros no encuentras nada. Nos han dicho que hay caravanas alquilándose en Alaquàs o Aldaia, estamos mirando para meternos en algún sitio así”, dicen Herminia y su hijo en conversación con algunos de sus vecinos que, pese a verles en la situación más precaria en la que se puede ver a una persona, intentan no retirarles la red. Su situación ha avivado la solidaridad en un barrio ya de por sí movilizado. Desde hace varios días, un matrimonio de uno de los bloques que dan al parque infantil intenta asistirlos llamando a la Policía Local, el Saus o los Servicios Sociales de València y Mislata. Mandan correos a instancias municipales y a oenegés como Cruz Roja. Bajan a hablar con ellos y preguntar necesidades constantes. Mueven el caso en los grupos vecinales para que se involucre más gente. Y contextualizan el escenario: más allá de este caso particular, en el barrio de la Saidia conviven algunos grandes tenedores de pisos con una oferta creciente –ya desbordante– de apartamentos turísticos. Familias con ingresos También están siguiendo el caso desde la oposición, tanto Compromís como el PSPV. Lucía Beamud, de Compromís, señala: "La situación de emergencia residencial y de pobreza que está sufriendo la ciudad de València es cada vez más grave e insostenible. Y no lo decimos solo nosotros; lo están advirtiendo continuamente entidades sociales que están a pie de calle, como Médicos del Mundo o Casa Caridad. Están atendiendo perfiles de personas que en otros años no habrían estado nunca en una situación de tanta desesperación, porque son familias que tienen trabajo, que tienen ingresos y que llevaban una vida totalmente normalizada. Pero la subida desmesurada de los precios de la vivienda y la inflación de la comida los están asfixiando y los hacen elegir entre comer o pagar el techo. La ciudadanía está completamente indefensa ante esta sangría”. De hecho, hace muy poco hemos conocido el caso de una familia del barrio de la Saidia que refleja a la perfección esta tragedia: una familia con sus propios ingresos que ha visto como el precio del alquiler de su casa no paraba de incrementarse mes a mes sin poder hacer nada para evitarlo. Ahora mismo están literalmente en la calle. Tener una nómina en València ya no es garantía de tener un techo”, señala la valencianista. “Y el drama se hace todavía más grande cuando estas personas acuden al ayuntamiento buscando amparo. Los centros de barrio no tienen recursos ni fondos suficientes para atender a estas familias, y las ayudas de emergencia actuales no están preparadas ni diseñadas para estos nuevos perfiles de trabajadores afectados por la crisis de la vivienda”. Que puto asco . De verdad , encima con dos hijos con discapacidad , y el estado es incapaz de darle sin hogar y mientras aceptando todo inmigrante que viene aquí . Esto es el estado que queremos . |
Hoy 14:03
#15
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Que raro, si el gobierno nos lo paga todo. A no, que eso solo vale para los ilegales que vienen de afuera. |
Hoy 14:03
#16
| Los servicios sociales están totalmente desbordados y sin medios y cada vez hay más familias en esa situación... |
Hoy 14:04
#17
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Para los menas hotelitos y todo lo que quieras..... Yo con Begoña Para el que no lo entienda los servicios sociales dan prioridad a los que tienen niños pequeños, vamos Marruecos Sudamérica...... |
Hoy 14:04
#18
| No digas eso en forocoches, ellos dicen que prohibir a un fondo extranjero que compre 3000 viviendas de golpe no soluciona el tema vivienda |
Hoy 14:06
#20
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“Y el drama se hace todavía más grande cuando estas personas acuden al ayuntamiento buscando amparo. Los centros de barrio no tienen recursos ni fondos suficientes para atender a estas familias, y las ayudas de emergencia actuales no están preparadas ni diseñadas para estos nuevos perfiles de trabajadores afectados por la crisis de la vivienda”.
A los de fuera les ponen pensión completa en hoteles, que se pinten la cara de negro. |
Hoy 14:06
#21
| En FC me dijeron que todos los putos langostos de mierda tienen pensionazas y 5 ó 6 pisos |
Hoy 14:06
#22
| Me sorprende el doble rasero de forocoches. A alguien joven trabajador le estarian diciendo wue se vayan a vivir a un pueblo. Esta gente se puede ir a un pueblo de cuenca que tenga servicios sanitarios mañana mismo |
Hoy 14:07
#23
| España es un país fallido, o aparece alguien que le dé un vuelco o vamos a parecer cualquier país tercer mundista de Sudamérica. |
Hoy 14:07
#24
| Qué putísima vergüenza. Pero vamos a traer más receptores de paguitas, a centenares de miles. |
Hoy 14:07
#25
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Que pruebe a pintarse la cara de negro y decir que llegó en patera. Quizá así consiga un hotel de 4 estrellas con todos los gastos pagados durante meses o años. Pero luego la prioridad nacional es super facha ![]() Políticos de mierda y ciudadanos de mierda. Vais de la mano, hijos de puta (los que apoyen todo esto)
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Hoy 14:08
#27
| No se rick algo no están contado entre los dos deberian tener como poco 1200€ disponibles como minino eso sin contar las paguitas del hijo discapacitado, huele a langostos langosteando desde lejos. |

