Adultos de 35 años que comen como un niño de comunión
Ayer 15:47
#122
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Puesami lo que no me gusta es la puta mania de los restaurantes de enmascarar es sabor de las cosas con mil mierdas que no aparecen en la carta, porque son muy modernos y especiales. Si pido en solomillo a la plancha, quiero un solomillo a la plancha, no algo parecido a un solomillo con una salsa amarillenta por encima y dos cosas por ahí que no sé qué son, que ni acaba sabiendo a solomillo y solo sabe a esa mierda que le has echado por encima. ¿Pimientos del padrón fritos que cuando llegan llevan más vinagre de Módena por encima que una ensalada? Si queréis llenar de mierdas un plato que debería estar bueno solo con lo que pone en el nombre, tened la decencia de traer las mierdas esas aparte. He dicho. |
Ayer 15:47
#123
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Adultos que se comportan como viejas del visillo/Charos juzgando lo que otros hacen o dejan de hacer sin hacer daño a nadie.
¿Qué es peor? Tu, evidentemente. Para vivir, dejar vivir primero. Esto es lo que les pasa a los que van de moralistas. Que van juzgando cuando luego sus defectos son peores. Y el notas habla de madurar. Madurar es ser cuanto menos consecuente con lo que haces, ser responsable y como digo, vivir pero dejar vivir al resto primero... no la sarta de gilipolleces que dices, cada uno comerá lo que le salga de los huevos y sus consecuencias serán. Y así como tu, todos los que veremos en este hilo. Habrá que verlos a ellos en su vida... los perfectos. Asco de moralistas, colega. No voy a hacer a un vegetariano comer un solomillo. Pero si tiene cebolla te jodes y lo comes. |
Ayer 15:50
#126
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Pues depende.
Una cosa es criticarlo todo, que a un menú normal le saques 40 pegas y no haya ni un solo plato que te comas completo. Y otra cosa muy distinta es que haya cosas concretas que no te gusten, cosa que me parece lo mas normal del mundo y en mayor o menor medida le pasa a todos. No conozco ni una sola persona a la que le guste todo. Pero en otro hilo, por mencionar tres cosas que no me gustaban, varios foreros me citaron con un discurso similar al tuyo. ¿Que pasa, que tiene que gustarte todo? ¿Borramos de la faz de la tierra los gustos personales porque no puede haber opiniones personales que piensen que algo no pega en un plato? Por ejemplo, has mencionado el pepinillo en la hamburguesa... pues te puedes comer esa aberración tú porque yo no me como eso. Igual que la piña en la pizza y otras tantas cosas. Luego como sin problemas legumbres, carnes, pescados, frutas, embutidos, mariscos, postes, lacteos... pero como no te guste algo puntual ya empiezan las críticas. Por cierto, ¿por qué no aplicamos lo mismo a todo? ¿Te tiene que gustar toda la ropa, toda la música, etc? ¿Por qué la comida si? Los gustos personales existen, para todo, y para la comida también. Una cosa es que no te guste la música clásica, y otra que no te guste la nota RE |
Ayer 15:54
#127
| Tengo una amiga que es el caso y me pone negro. Da igual como de larga sea la carta del restaurante… no le gusta NADA |
Ayer 15:55
#128
| Joder con la generación de cristal, no me imaginaba que alguien podría verse tan afectado por lo que comen otras personas |
Ayer 15:55
#129
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Lo que coma otro ni te va ni te viene. No cambia absolutamente nada. Alomejor a ti es a quien le escuece que le digan la verdad: que necesitáis dirigir la vida de otro porque es una mierda la vuestra. Eso si que es inmaduro ¿de eso no opinamos? ¿de la inmadurez de meterse en la vida de otro? Eso es peor. Antes me pego un tiro que decirle a otro qué hacer con su vida... no, eso lo obviamos. Espera, vamos a hablar de ti ¿qué eres el tío que mejor come del mundo? A ver si va a venir un nutricionista que coma mejor que tu y te deje en ridículo. Porque claro... ¿el estándar lo impones tu o cómo? Lo mismo comes superbien y luego tienes a tu madre en un asilo de mala muerte al que no vas a verla. ¿Cuál es tu defecto, moralista maduro? Ah que no tienes. Los que más habláis sois los que más tenéis que callar luego. |
Editado: Ayer 16:00 -
Ayer 15:59
#131
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No puedo más con esta gente, shurs.
Adultos funcionales, con nómina, hipoteca, coche diésel y cuenta en MyInvestor, que se sientan en una mesa y empiezan: “Uy, yo cebolla no.” “Pimiento tampoco.” “Eso verde quítamelo.” “¿Tiene trocitos?” “Es que la textura…” Pero vamos a ver, criatura. Que tienes pelos en los huevos y sigues comiendo como si tu madre te estuviera persiguiendo con una cuchara de puré. El adulto maniático con la comida es una de las figuras más lamentables de la sociedad moderna. No hablo de alergias, intolerancias o cosas médicas. Hablo del típico tío que puede conducir una tonelada y media de metal por la autopista, votar, endeudarse a 30 años y discutir de geopolítica en Twitter, pero ve un trozo de pimiento rojo y se le cae el sistema operativo. Luego están los que “apartan”. Apartan el pimiento. Apartan la cebolla. Apartan el tomate. Apartan los guisantes. Apartan la vida. Dejan el plato como una autopsia. Todo diseccionado, removido, humillado. Parece que han estado buscando minas antipersona en el arroz. Y encima lo hacen con cara de superioridad: “Es que yo soy muy especial para comer.” No, Paco. No eres especial. Eres un firmware sin actualizar. Un adulto beta. Un paladar en pañales. Lo peor es cuando vas a un restaurante con ellos. Tú mirando la carta como una persona normal y ellos interrogando al camarero como si estuvieran desactivando una bomba: —¿La salsa lleva ajo? —¿La verdura viene mezclada? —¿Se puede quitar el calabacín? —¿La cebolla está muy hecha o se nota? Hermano, pide nuggets y deja de secuestrar la mesa. Y luego el menú infantil mental: Pizza margarita. Macarrones con tomate. Pechuga empanada. Patatas fritas. Hamburguesa sin pepinillo, sin cebolla, sin tomate, sin dignidad. Hay gente que no come: negocia con la comida. A mí me da igual que no te guste algo concreto. Todos tenemos gustos. Pero si tu lista de “cosas que no como” ocupa más que tu currículum, igual el problema no es el pimiento. Igual eres tú. Madurar también es poder comerte un sofrito sin montar un expediente administrativo. Y tú aquí llorando como un niño por cómo comen los demás |
Ayer 16:01
#133
| Yo soy muy raro, porque como cosas como ancas de rana y muchos bichos que suelen dar asco, pero luego aparto el pimiento |
Ayer 16:02
#134
| Nunca dejará de asombrarme el tiempo libre que tenéis algunos. Envidia insana e infinita. |
Ayer 16:04
#136
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Es igual de lamentable que escribir con ChatGPT. Suelen ser adultos consentidos, inmaduros. |
Ayer 16:04
#137
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U No puedo más con esta gente, shurs.
Adultos funcionales, con nómina, hipoteca, coche diésel y cuenta en MyInvestor, que se sientan en una mesa y empiezan: “Uy, yo cebolla no.” “Pimiento tampoco.” “Eso verde quítamelo.” “¿Tiene trocitos?” “Es que la textura…” Pero vamos a ver, criatura. Que tienes pelos en los huevos y sigues comiendo como si tu madre te estuviera persiguiendo con una cuchara de puré. El adulto maniático con la comida es una de las figuras más lamentables de la sociedad moderna. No hablo de alergias, intolerancias o cosas médicas. Hablo del típico tío que puede conducir una tonelada y media de metal por la autopista, votar, endeudarse a 30 años y discutir de geopolítica en Twitter, pero ve un trozo de pimiento rojo y se le cae el sistema operativo. Luego están los que “apartan”. Apartan el pimiento. Apartan la cebolla. Apartan el tomate. Apartan los guisantes. Apartan la vida. Dejan el plato como una autopsia. Todo diseccionado, removido, humillado. Parece que han estado buscando minas antipersona en el arroz. Y encima lo hacen con cara de superioridad: “Es que yo soy muy especial para comer.” No, Paco. No eres especial. Eres un firmware sin actualizar. Un adulto beta. Un paladar en pañales. Lo peor es cuando vas a un restaurante con ellos. Tú mirando la carta como una persona normal y ellos interrogando al camarero como si estuvieran desactivando una bomba: —¿La salsa lleva ajo? —¿La verdura viene mezclada? —¿Se puede quitar el calabacín? —¿La cebolla está muy hecha o se nota? Hermano, pide nuggets y deja de secuestrar la mesa. Y luego el menú infantil mental: Pizza margarita. Macarrones con tomate. Pechuga empanada. Patatas fritas. Hamburguesa sin pepinillo, sin cebolla, sin tomate, sin dignidad. Hay gente que no come: negocia con la comida. A mí me da igual que no te guste algo concreto. Todos tenemos gustos. Pero si tu lista de “cosas que no como” ocupa más que tu currículum, igual el problema no es el pimiento. Igual eres tú. Madurar también es poder comerte un sofrito sin montar un expediente administrativo. ![]() ![]()
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Ayer 16:06
#140
| Pues si a mi me repugna el bacon y lo quiero quitar de cualquier bocadillo, no voy a dejar que el chatgpt me diga que no |
Ayer 16:06
#141
| Tengo un familiar adulto funcional que es así. Puto suplicio ir a comer fuera con él. Pegas a todo, para luego pedirse siempre el típico pollo empanao patatas y ketchup. |
Ayer 16:08
#143
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Tengo 35 años, el 80% de las verduras no le gustan. Mis padres lo han intentado de todas las formas posibles, a la fuerza, con castigos, con engaños, con premios, con chantajes, con violencia.... No Me Gustan Y es lo que hay. Si a ti no te gusta la forma en la que cómo , pues te dan por culo, que para eso me mato a trabajar, para pagarme mi propia comida y elegir que cómo. Pd: otra cosa es la educación, incluso con 13 años si he ido a casa de un amigo a comer y la madre ha puesto ensalada, me la he comido como un campeón diciendo que buena está!, mientras mi amigo me miraba y se descojonaba. |
Ayer 16:08
#144
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Los pongo en el mismo saco que los adultos sin carné ni coche. No, no pipiolos de 18-19 años. Hablo ya de personas rondando la treintena (escalofríos me da solo escribirlo). "Hombres" 100% dependientes del transporte público. La misma movilidad que un niño pequeño o que un anciano decrépito. Es que lo siento, pero no es respetable |
Ayer 16:11
#146
| pedazo de humano estas hecho que lo mas relevante que tienes es quejarte de una gilipollez. |
Ayer 16:12
#147
| Esto hace años que rueda, si no fijaros que en la mayoría de los restaurantes hay mínimo de seis platos para elegir de primero y otros seis de segundo. Si tan normalizado fuera que todo el mundo le gustara todo con dos o tres de primero y dos o tres de segundo sería suficiente. Lo que pasa que por aquí escriben en el hilo los especiales de nuestra sociedad. La realidad se impone en los negocios. |
Ayer 16:15
#149
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He pensado lo mismo jajajaaja. La verdad es que yo me considero afortunada de ser agradecida con la comida, me gusta todo (exceptuando la casquería y cosas así raras), disfruto muchísimo comiendo y tampoco necesito que el plato esté preparado por el mejor chef del planeta y sea jarabe de ambrosía para que me sepa rico |

