Galiza Calidade (Relato).

Alcyon
Tercera y ras
#361
Mas por favor
atrescilindros
ForoCoches: Miembro.
#362
Noveno capítulo.

· Más conocido como, el de la persecución por la Avda. de Zamora; un ajuste de cuentas, con nefasto desenlace; y mi Capitán, mi gurú.

Habían pasado un par de semanas desde la fecha del anterior capítulo, y por la ciudad, debido al boca a boca, me conocían como:

¡Coño! - exclamaban, al darse de cuenta - ¿Tú eres el que escapaba del ‘Machaquín’ a bordo de un Opel Manta por la Avda. de Zamora? Menuda la que armaste, hasta saliste en la prensa y todo.”

Y saliendo de Guatemala, me metí en ‘Guatepeor’; al parecer, el Machaquín iba a pasarse una buena temporada en la cárcel, y para vengarse, le había puesto precio a mi cabeza. Es decir, había un elevado tanto por ciento de que me propinasen una paliza durante estos días, y Jordi, se ofreció a echarme una mano:

Suena el teléfono en la oficina del taller, y yo respondo a él:

- ¿Fran? - pregunta - Eres tú, ¿no?

- Sí, soy yo. - respondo - ¿Quién eres?

- Verás, soy Jordi. - respondió - Me parece que tienes un problema bien gordo.

- ¿Y luego? - pregunté, extrañado.

- Los de Covadonga buscan tu cabeza, y me parece que la buscan para reventártela. - respondió.

- Déjame adivinar, el ‘Machaquín’ de los cojones tiene algo que ver con todo esto...

- ¡Correcto! - contestó - Estás metido en una gorda; según ellos, por tu culpa, el ‘Machaquín’ se va a pasar una década en el ‘Pereiro’. - decía; el ‘Pereiro’, es la prisión provincial. - Y, mira si estás en una gorda, que he intentado razonar con ellos, y no aceptan ninguna disculpa.

Nunca averigüé que cojones les había contado el ‘Machacas’ de mí a los de Covadonga, pero había sido algo magnificado al máximo, algo tan grave que me perseguiría hasta diez años más tarde, finalizando con un terrible suceso.

Y, para asegurar mi integridad durante un tiempo, Jordi me había asignado un guardaespaldas. Como lo oís, tenía a un matón a mi cargo.

· Jueves, 16 de junio de 1994.

Mi guardaespaldas era un chico de Becerreá, Lugo; se llamaba Chus y formó parte de un clan mafioso de la ciudad de la muralla romana, de Lugo. Empezó a ‘trabajar’ para Jordi desde primavera, época en la que se desatendió del clan mafioso de Lugo:

- El rollo es que yo estaba de puta madre trabajando para Carlitos Casares, ¿te suena? - me preguntó.

- ¿Uno de un Fiat Uno Turbo blanco?

Conocía a Carlos Casares de cuando acompañé a Charly a llevar ‘equis’ cantidad de costo a Lugo, dos años atrás, carga que desconocía que llevaba hasta que entramos en la capital de dicha provincia.

- Correcto. - contestó, asombrándose por mis conocimientos - Pues yo trabajé durante cuatro años para ese fulano, junto a mis primos, hasta hace unos meses, que nos echó de su Clan de malas maneras. Y por ahora no tengo ningún problema con él, pero el día que lo tenga. - y acto seguido, se sacó un pequeño revólver que tenía a su espalda, y lo postró encima del techo del coche en el que yo estaba trabajando.

- ¡Joder! - exclamé - ¿Qué cojones haces?

- Tranquilízate; recuerda que soy yo el que te guarda las espaldas. - decía, mientras se volvía a guardar el revólver.

Y, en ese mismo momento, se escucha a un coche circulando por la avenida del taller a altas vueltas, pegando un enorme frenazo y parándose en frente del vado superior del taller mecánico (Chus y yo estábamos junto a un coche que había entrado por el vado inferior de la avenida, y no nos podían ver). Era un SEAT 131 Diplomatic de color negro, y de él, salieron dos matones. Chus dice:

- Y yo guardándome la pistola; vete al almacén. - me recomienda, mientras echa mano a su revólver, sin llegar a sacarlo.

Entré al almacén, y desde detrás de la puerta, escucho la situación:

- ¿Qué pasa; qué queréis? - les pregunta Chus a los cuatro matones.

- ¡Me cago en tu puta calavera, te voy a reventar la cabeza! - exclamaba uno de los matones, de voz muy grave.

- ¡Para! - exclamó el otro matón, de voz menos grave - ¡Ese no es! El chaval al que buscamos es moreno, y este es rubio.

- A mi parecer - acto seguido, suena el tambor del revólver; Chus se había sacado el arma de sus espaldas, y había hecho sonar el tambor del revolver para impresionar a los matones -, aquí no deberíáis de buscar a ningún chico moreno, ni a nadie. - les dice Chus, cabreado.

- ¡Qué cojones! - exclama el matón de voz grave, al ver el arma de fuego.

- Guárdate ese revólver roñoso, rubio. - le ordenó el matón de voz menos grave, y a continuación, oí como alguien hacía golpear una barra de acero contra el suelo.

- ¡Con qué esas tenemos! - exclamó Chus; acto seguido, se escucha un disparo.

- ¡Tú estás perdido! - exclama el matón de voz menos grave.

- Mira, cabrón. Dile a tu colega que lo vamos a matar, y tú, vélate.

En ese momento, estaba decidido a salir del escondite para decirles cuatro palabras a esos dos matones de mierda, pero me lo pensé mejor en el último instante y no salí. Yo jugaba con ventaja, ellos no sabían como era mi cara, y eso era lo que me iba a salvar durante las dos próximas semanas.

Chus:

- Largáos de una puta vez. - les decía, totalmente tranquilo, y encendiéndose un cigarro.

- Eso, iros de una puta vez, si no queréis acabar en el maletero de vuestro puto Supermirafiori. - decía alguien que acababa de entrar en escena.

El SEAT 131 Diplomatic se largó, y mientras escuchaba como avanzaba por la avenida, Chus me petó en la puerta:

- Sal, ya se han ido. - decía Chus.

Salí, y en el taller, había dos chicos más. Eran los primos de Chus, los que habían trabajado para Carlitos Casares en Lugo; aún por aquellas fechas y pasando por muy poco de la veintena de edad, arrastraban una larga lista de antecedentes. Míticos en Lugo capital por llevar una pipa siempre encima, y sacarla a la mínima de cambio; míticos en Lugo capital por lo gañanes que pueden llegar a ser, y eso, mezclado con lo de llevar siempre encima una pistola, ya me diréis. Uno de ellos, me dice:

- No quiero ni imaginarme lo que les habrás hecho, pero, tranquilo, aquí estamos nosotros para echarte una mano.

- El problema es el día en que no estéis. - contesté, mientras trataba de encenderme un cigarro.

Dos horas más tarde, tenía que personarme en el recinto militar en donde estaba realizando el Servicio Militar, y para ello, Maxi se acercó al taller para relevarme:

- ¿Qué han venido dos fulanos para matarte? - se preguntaba, flipando, y riéndose - Entonces, no se que hago yo aquí, aún me van a confundir contigo.

- No te preocupes, no creo que se acerquen hoy por aquí. - sentenciaba Chus.

Ya en el recinto militar, concretamente en el despacho del Capitán Menéndez, me dice:

- Así que esos cabrones quieren tu cabeza, ¿qué vas a hacer ahora? - me decía, preocupado.

- No sé, supongo que lo denunciaré a las autoridades pertinentes. - contesté.

- Mira, cuando estuve destinado en la Base de Sta. Cruz de Tenerife, tuve que lidiar con personajes de ese tipo, y son la peor mierda de este puto país. Aunque no sea culpa tuya, hiciste lo que tenías que hacer, estás metido en un buen problema.

- Joder, gracias por animarme, Capitán.

- Lo que yo haría, chaval, sería alejarme del taller mecánico o por las zonas que habites a andar, incluso por este recinto militar, e ir armado, por si acaso.

- ¿Armado? En el fondo sería lo mejor, pero es una animalada de propuesta.

- Mira, tengo una pistola guardada en el cajón de mi escritorio, esta cerrado sin llave, y voy a ir al servicio. - decía, mirando por la ventana - Intenta pillar la indirecta. - y acto seguido, se dirigía al servicio.

- Capitán, ¿qué me está contando? - respondí, flipando; el Capitán quería que le robase el arma.

- Chaval, a veces hay problemas que se resuelven por encima de la ley, y este, es un puto problema de esos. Lárgate, tienes el día libre; cuando salga del servicio no quiero verte por aquí. - contestó a mi réplica, parándose en seco, antes de entrar al servicio.

En esos primeros segundos, dudé bastante de hacer lo que el Capitán me intuía a hacer, pero, parecía que era la única salida a mi problema, así que fui directo al cajón del escritorio y me hice con el arma. Una Beretta 92FS con acabado plateado, impoluta; nada más guardarme el arma a mis espaldas, me largué del despacho.

Salí del principal edificio del recinto, y entré en el coche, guardé la pistola en un cajón oculto debajo del asiento del copiloto, y salí del recinto militar, con la intención de irme a casa. Aunque, lo que hice, fue dar vueltas por las afueras de la ciudad durante dos horas; dos horas en las que se me pasó todo tipo de cosas por la cabeza para tratar de ponerle fin al problema. Y, no saqué nada en conclusión, así que me volví al taller, para hablar con Maxi.

Ya en el taller, saqué la pistola de cajón de debajo del asiento, y me la llevé a la espalda; saqué las gafas de sol que usaba para conducir y me las puse, para disimular, por si acaso. Durante toda esa tarde, entre el suceso de la mañana, y la angustia de si me reconocían, estaba que no aguantaba, tenía un estrés de tres pares de cojones. Entré a la oficina, y Maxi me dice:

- Venga, te toca relevo, que ya van siendo horas, me cago en Dios. - me decía, cabreado - Tu ‘machaca’ - en alusión a Chus, mi guardaespaldas - está en el bar de enfrente, tomándose un café. Y, por cierto, ¿en dónde vamos a ver el Mundial? Me acabo de comprar una televisión de pantalla plana para ello, así que no hagas planes como ir a verlo al puto bar.

- No flipes, yo no me quedo aquí ni de coña; he pensado en irme de la ciudad durante un tiempo. - le conté a Maxi, nervioso, mientras miraba mi retaguardia.

- Pero, ¿te quedarás a ver el Mundial? Digo yo. - contestó Maxi, riéndose, sin tomarse en serio lo que le acababa de contar.

- Olvídate de eso, ¡joder! Me tengo que largar de aquí, ¡ya! - exclamé - Pero, cagando hostias.

- ¿Qué? - exclamó Maxi - Pero, ¿qué cojones me estás contando? Tienes a Chus que te está protegiendo de fábula, y no creo que te vayan a matar, ¡joder! - me decía, levantándose de la silla del escritorio.

Y, nada más levantarse de la silla del escritorio, en la avenida se escucha un disparo que finaliza con el sonido de una luna reventada. Y a partir de ahí, voces:

- Hijo de puta, ¡es el rubio de antes! - exclaman en la avenida.

- Saca la recortada, ¡hostia!

Y en vez de voces, lo que ahora se escucha, son los gritos de los peatones de la avenida. Y a continuación, un disparo de la recortada mencionada. Maxi y yo, estamos postrados en el suelo el taller mientras tanto; después de intuir otro disparo accionado por un revólver, se escucha a Chus:

- Vas a tragar plomo, ¡cabrón!

Nada más acabar la frase, se escucha otro disparo de la recortada, y a continuación, un grito de dolor. Desconcertado por la situación, escucho:

- ¿Le has dado?

- No tengo ni puta idea.

- Sí, joder, le has dado. - decía, el matón de voz menos grave, riéndose.

Saqué el arma de mis espaldas, y salí de la oficina del taller; yo ya sabía accionar un arma, me lo había aprendido el Capitán hacía tiempo, y estaba dispuesto a entrar en acción. Llegué a la entrada del taller, y me encontré con el panorama, el SEAT 131 Diplomatic de los matones de antes parado en doble fila, en la entrada inferior del taller, los matones se debían de pensar que andábamos donde antes. La luneta trasera del coche reventada; los matones, ahora que los había visto, uno delgaducho, y otro bastante fornido, el fornido portando la recortada; y a Chus, detrás de un Opel Corsa que estaba estacionado en la avenida, intuía así, ya que los matones estaban acercándose lentamente a ese coche. Y mucha gente mirando desde la ventana de su casa, en la avenida. Disparé al aire, haciéndome notar para llamarle la atención a los matones, y vaya si les llamé la atención, que nada más darse la vuelta, el matón fornido se cubrió detrás del SEAT 131 Diplomatic, y disparó su recortada hacia mi persona. Me cubrí detrás de una de la columnas de la entrada al taller.

- ¡Me cago en la puta, ese debe de ser el tío al que andamos buscando! - exclamó el matón delgaducho, que era el de voz menos grave.

- Mierda, pásame munición. - le decía el matón fornido al matón delgaducho.

Aproveché el momento, el momento en que se habían quedado sin munición en la recortada, para disparar a bocajarro hacia ellos. Me descubrí de la columna, y disparé, disparé otra vez más, y así dos veces más; en total, cuatro disparos. Los tres primeros disparos impactaron de lleno en la carrocería del 131 Diplomatic, y el último disparo, reventó una luna lateral y acabó saliendo por el parabrisas del mismo. El matón que portaba la recortada, la recargó, y disparó sus dos últimos cartuchos, uno dando de lleno en la columna tras la que me cubría, y el otro, rebotando en la columna colindante a la que me cubría. ¿Creéis que impactaría en mí uno de los perdigones? Joder si impactó, me alcanzó de pleno en uno de los gemelos.

- ¡Me cago en Dios! - exclamé, rompiendo a llorar por el cabreo, y por mi desconcierto ante tal herida.

- ¡Fraaaaaaaaan! - exclamó Maxi.

Y la gente que nos miraba desde sus ventanas, del miedo, dejaron de mirar la escena y se metieron en sus casas, cerrando las ventanas y bajando las persianas.

En ese momento, los matones intentaron acercarse a junto mía muy sigilosamente, supongo que para rematarme, pero:

- ¡Quietos! - exclama una voz débil, era Chus - Os vais a cagar, hijos de puta.

Me vuelvo para ver la situación; estaba totalmente consciente, aunque lo único que sentía en la zona en la que impactó el ‘perdigonazo’, era lo más parecido a una parte anestesiada, sin dolor alguno, pero sin poder sentir nada de la misma. Chus se acercaba a los matones con intención de vaciar el tambor de su revólver sobre sus personas, y cuando iba a accionar el gatillo, del revólver no salió nada, se había quedado sin munición.

- Te vas a cagar tú, hijo de puta. - exclamó el matón fornido, riéndose, al ver que Chus se había quedado sin munición, y trataba de cargar su revólver lo más rápido que podía, sacando la munición de su chaqueta.

Salí de junto a la columna y disparé hacia al coche, la bala impacta en la matrícula del coche, y ambos matones se giran, y al verme, se meten en el SEAT 131 Diplomatic. Supongo que no les quedaba otra, al verme a mí encañonándoles, y a Chus intentando recargar su arma, no darían a basto. Arrancan el coche, y se largan.



Maxi sale de dentro del taller y se interesa en mí:


- ¿Estás bien? - me preguntaba, impaciente.

- No creo, eh. - digo, muy débil, mientras me siento en la calzada, agotado - Mira a ver como se encuentra Chus.

Mientras Maxi corre hacia a junto Chus, una sensación de desmayo invadió mi cuerpo, era como estar muy borracho y no tener control sobre el cuerpo, y lo último que recuerdo de aquel instante, era observar como Maxi y Chus veían como me desplomaba en la calzada de espaldas.

Un tiempo después, cinco minutos según me contó Maxi, el tiempo en el que había estado desmayado, abrí los ojos dentro del taller, sentado en el suelo, y apoyado en el parachoques trasero de mi Escort XR3i. Enfrente del vado del taller, veía como los primos de Chus, estaban llevando a cuestas a Chus hacia a un Citroën AX GT de color blanco, sin matrículas. También intuí una multitud de gente observando la escena, y mientras, Maxi aparece detrás mía:

- En breves momentos aparecerá la Policía Local, a Chus se lo llevan sus primos a no se donde. - decía.

- ¿Y yo qué? - le pregunté, débil.

- No sé, tío. - respondió, pasándose la mano por el rostro.

- Aún me van a arrestar, me cago en la puta. - contesté.

El Citroën AX GT sin matrículas, arrancó fogueado, escapando del lugar del crimen a toda pastilla. Y unos segundos más tarde, aparecieron las autoridades, Maxi se largó corriendo a junto ellas, igual que los vecinos. Miré al suelo del taller, e intenté levantarme, pero desistí; lo único que hice en ese momento, fue sacarme un paquete de tabaco del bolsillo, y encenderme un cigarrillo. Una de las vecinas, en ese momento, exclama:

- ¡A ese que está dentro del taller le han disparado! - mientras me señalaba.

Y uno de los agentes, corrió a junto mía:

- ¿Estás bien, chaval? - me preguntó, agachado para dirigirse a mí.

- Si, sí. - respondí.

- Apenas pierde sangre, señor agente. - le dijo Maxi al agente que estaba junto a mí - Está bien.

En ese momento, recordé que yo llevaba encima la Beretta 92FS del Capitán cuando me desmayé, pero no aparecía por ninguna parte, no la tenía junto a mí. Supuse que Chus y sus primos me la habían quitado para hacerla desaparecer.

Aparece una ambulancia por la avenida, y estaciona junto al taller, el personal sanitario viene a junto mía y:

- Eso no es nada, chaval. - dice uno de los efectivos del personal sanitario.

- Se ha desmayado, ¡eh! - dice uno de los vecinos.

- Es normal, imagínese el cacao mental que puede tener en la cabeza el chaval al recibir un disparo.

- ¡Agentes! - exclama Maxi, y se va a junto ellos - Echen a esta gente de aquí, joder; esto parece una feria.

Los agentes echan a los vecinos del taller, y solamente les dejan ver el percal desde la acera de enfrente. Ni siquiera me montan en la ambulancia, me sacan los tres perdigones que habían impactado contra mi gemelo, y me lo vendan en el acto. Maxi, mientras tanto, se acerca a mí:

- Tampoco era para desmayarse. - decía, riéndose.

Y, aprovechando que los agentes estaban hablando con los vecinos, y que el personal sanitario se había vuelto a la ambulancia:

- ¡Atención! - decía, chasqueándome los dedos delante de mi jeta - Les he dicho a los agentes que había tres tíos disparándose enfrente del taller, y que tú, al ir ver lo que estaba pasando, recibiste un disparo. ¡Diles eso, eh! Que los vecinos digan lo que quieran, y si dicen algo de ti, lo resolveremos en los tribunales.

Y, pasando de comentar el resto del operativo policial, decir que los vecinos no dijeron nada de mí, no dijeron que yo también había formado parte del tiroteo. Lo que sí que le comentaron a las autoridades, fue la actuación de Chus y sus primos, al llevarse al malherido Chus de la zona del tiroteo, en un vehículo sin placas de matrícula.

Lo peor fue llegar a casa acompañado de Maxi, cojeando y con un aspecto lamentable. Mi madre, al verme, me preguntó por mi estado, y Maxi:

- ¿No ha oído lo del tiroteo, señora?

- Sí, lo comentaban los ancianos en la plaza. - en ese momento, mi madre se queda a cuadros - Dime, por favor, que no te han disparado, Fran.

- Sí, señora, le han disparado. - respondió Maxi.

- ¡Dios mío! - exclama mamá.

- Joder, mamá, solo me han alcanzado un par de perdigones; estoy bien. - respondí yo, tratando de resolver la cagada de Maxi, para tranquilizar a mi madre.

- No, Fran, no creo que estés bien si te han disparado. - decía mi madre, impaciente por intentar ayudarme para sentarme en el sofá del salón.

- Joder, mamá, estoy bien, ¡déjame en paz, joder! - exclamé, con la mano en alto para terminar con la conversación.

- ¿Seguro? - volvió a formular mi madre la pregunta, apenada.

- Qué sí, joder; ¿me dejas hablar con Maxi a solas, por favor?

Mi madre se largó del salón, y le pedí que nos cerrase la puerta del mismo. Y comencé a hablar con Maxi, mientras me sacaba un cigarrillo:

- Qué, ¿sigues pensando en que no hace falta que me largue de esta puta ciudad? - le preguntaba, mientras me encendía el cigarro - Responde.

- No sé, tío. - respondió - Aún estoy en estado de shock.

- He pensado en pasarme una temporada en casa de mis abuelos, en el pueblo de mi madre. - decía, mientras trataba de apoyar la pierna malherida encima de la mesita del salón - Y buscarme un trabajo por allí, de lo que sea, lo suficiente para ir pagando el Escort.

- Hombre, lo de venir a trabajar al taller, mejor olvidémoslo. - contestaba Maxi, riéndose, y mirando para mi gemelo - Pero, ¿has pensado en trabajar mientras tanto en el compra-venta que tenemos en Moreiras, sin acercarte al barrio para nada?

- Si, hombre, sí. - respondí, riéndome - Aún no tenemos la zona adecentada, como para empezar a trabajar por allí. ¿Qué iba a hacer si mañana me pusiese a trabajar por allí, a ver?

- Adecentar los vehículos que tenemos dentro de la nave. - respondió.

- ¡Bué! ¿Los dos Mercedes que se bajó tu abuelo de Alemania?

- No tienes ni puta idea de lo que hay dentro de la nave, chaval. - respondió - Mi abuelo ha estado trabajando duramente durante este último año, fliparías al ver lo que hay allí adentro.

- Bueno, ya miraremos. - contesté - Ahora, pásame el mando de la televisión, a ver si aparecemos en la TVG. - dije, riéndome.

- Ya jodería. - respondió Maxi, riéndose también.

- Oye, ¿y mi pistola, tío? - le pregunté - No la tenía cuando me desperté en el taller.

- La tengo yo en el taller. - respondió - La tiré dentro del bidón de aceite; ¿de dónde cojones la sacaste?

- ¡Me cago en la puta, tío! - exclamé - Me la había prestado mi Capitán.

Al día siguiente, el hecho apareció en la prensa, concretamente en ‘La Región’, el periódico local:

Dos heridos al producirse un tiroteo en el barrio del veintiuno.

A las 17:00h de la jornada de ayer, dos individuos que llegaron a la zona de los hechos, una avenida del barrio del ‘veintiuno’, a bordo de un SEAT 131, matrícula OR-F, comenzaron un tiroteo contra un tercero que estaba por la zona. Durante el transcurso de los hechos, el tercer individuo recibió un disparo; los dos primeros individuos, al ver que acertaron el blanco, escaparon de la zona de los hechos, y el malherido, huyó de allí acompañado de dos individuos más que aparecieron por la zona para sacarle de allí, a bordo de un Citroën AX de color blanco sin placas de matrícula. Un cuarto implicado que se había asomado para ver el percal, recibió tres perdigonazos en el gemelo derecho provenientes de una escopeta recortada que habían utilizado los sospechosos en el tiroteo. Los autoridades locales, nada más llegar a la zona de los hechos, llamaron a los servicios de emergencia para intervenir al único herido que se había quedado en la zona de los hechos. Aún no se ha aclarado nada de la investigación.
atrescilindros
ForoCoches: Miembro.
#363
Y, ahora, vamos a comenzar a amenizar con música el relato (Picando Biela tenía banda sonora, y este nada de nada), cada vez que veáis una nota musical en el texto, será un enlace a una canción elegida por mí para amenizar la lectura. Es un extra totalmente desechable, claramente.
atrescilindros
ForoCoches: Miembro.
#364
Décimo capítulo.

· Responsabilidad, redención, y ganándome el perdón; es ironía.

A las 10:00h del día siguiente, unos fuertes porrazos dan de lleno en la puerta principal de casa, levantándome de la cama. Me puse en alerta, ¿y si a lo mejor eran los matones de ayer que venían a rematarme? No me dió tiempo a pensar en más posibilidades, hasta que escuché:

- ¡POLICÍA! - exclamaban al otro lado de la puerta - ¡POLICÍA NACIONAL!

Me puse en pie, salí de mi habitación, y armándome de un viejo bastón que utilizaba mi abuela para pasear, fui a comprobarlo por mí mismo a la mirilla, no me fiaba ni un pelo. Miré por la mirilla, y efectivamente, eran agentes de la autoridad mencionada; aparté el bastón, y abrí de inmediato la puerta, en calzoncillos, y:

- ¿Francisco Castro? - pregunta uno de los agentes, con cara de pocos amigos.

- Efectivamente, ¿qué pasa? - respondí.

- ¡¿Que qué pasa?! - responde el otro agente enérgicamente, con cierto cachondeo - Anda, ponte algo de ropa, y vente con nosotros a Comisaría.

- Joder, ¡¿qué pasa?! - volví a preguntar, ya que, según Maxi, ningún vecino se había chivado de mi actuación del pasado día.

- Pues, eso te lo explicamos en Comisaría, ¡vístete! - volvió a repetir el agente - Y, termina de una puta vez, que si no sales por la buenas... - reiteró, amenazándome.

Nada más dar un paso para volverme a la habitación y vestirme, los dos agentes entraron en casa para tenerme controlado y esperarme a la puerta de mi habitación. Me vestí muy lentamente, pensando en lo que había podido suceder, ¿algún vecino habría ido esta mañana a denunciarme? Sí, seguramente sería eso lo que habría pasado. O, también podría ser por lo de la persecución, como también por muchas cosas más cometidas en un pasado no muy lejano, como el robo de los frenos y las llantas del Calibra, el robo del Ford Escort RS en Carballiño, mis noches de cocaína, mi complicidad con las relaciones entre el Clan de Jordi, y el Clan de lso Coreanos; había tantísimas cosas. A esas alturas, estaba muy desconcertado, y preferí no abrir la boca para cagarla, ya me enteraría en Comisaría.

Salimos por la puerta principal del inmueble, y enfrente del mismo, había estacionados en doble fila, dos vehículos del Cuerpo Nacional de Policía. Y, en la avenida, un gran número de vecinos observando, intentando descubrir lo que estaría pasando. Monté en la parte de atrás de uno de los vehículos, y rumbo a Comisaría. Ya allí, me tomaron todos los datos en la entrada, e hicieron que firmase un par de documentos, en los que se informaba de que me había entregado sin oponer resistencia alguna. Me llevaron a la sala de espera principal, acompañado de un agente que no se despegó de junto mía en ningún momento, la misma sala en donde esperaba la gente que se disponía a poner una denuncia, denuncias de poca monta como la pérdida de una cartera; fumé tres cigarros en menos de media hora, estaba nerviosísimo. Así que:

- ¡Oye! - le llamé la atención al agente que me controlaba, un chico bastante joven, seguramente acabaría de salir de la academia - ¿Qué está pasando conmigo, tú sabes algo? - le pregunté.

- No tengo ni idea. - respondió, sin mirarme a la cara siquiera.

- Sí que sabes algo, tío. - le repliqué - Por favor, dímelo; yo si que no tengo ni idea. - dije, poniendo cara de incierto.

- Pues, parece que ayer la liaste, y gorda. - respondió; esta vez, mirándome a los ojos - Y paso de decirte más.

A los cinco minutos de haberme enterado el por qué estaba allí, un inspector de Policía se personó en la sala de espera, y se dirigió a mí:

- ¿Francisco Castro, no?

- . - respondí, mirándole fijamente a los ojos, mientras echaba al vacío el humo de una calada a un cigarrillo.

- Venga conmigo. - contestó, muy educadamente.

Le seguí, y me llevó a una habitación totalmente cerrada, donde la única salida al exterior era una vieja puerta contraplacada con un calendario de hacía dos años atrás colgado en la misma.



Me senté en el único objeto que había dentro del cuarto, una silla de cocina bastante destartalada; me habían llevado a un cuarto de interrogatorio. Nada más sentarme, me pregunta:


- ¿Has dormido bien? - formula, con cierto tono de cachondeo, perdiendo la educación anteriormente demostrada al tratarme de tú a tú - Y, la conciencia, ¿qué tal?

Pasé de responder.

- Contesta, fenómeno. - replicó el agente mi actuación.

- No, la verdad es que no he dormido bien, me han levantado a porrazos de la cama. - respondí de esa manera, pensaba que con una contestación positiva, podrían llegarlo a usar en mi contra, del palo de, no se arrepiente de sus hechos. Pero, joder, tampoco estaba en el confesionario de una iglesia...

- Bien, dime, ¿qué hacías ayer por la tarde enfrente de.. - mira el nombre del taller en el informe policial - ..Automecánica Gómez?

- Trabajo allí. - respondí.

- No me vaciles, ¿vale? - contestó - Ayer por la tarde, enfrente de ese taller, tres individuos comenzaron un tiroteo, y quiero saber, ¿por qué cojones tú, sales a la palestra enfundando una pistola, y disparando a diestro y siniestro; que coño tenías tú que ver con lo que estaba sucediendo fuera del local en dónde trabajas?

- No sé de lo que me habla, en serio. - respondí, seriamente, con cierta humildad.

- No vamos por buen camino, chaval. - contesta.

- En serio, no sé de que me está hablando, ¡ni sé de dónde se ha sacado usted el que yo estuviese portando un arma en aquel instante! - respondí de nuevo, enérgicamente.

Lo tenía claro, tenía que negar los hechos de cualquier manera, había aprendido demasiado del lío entre Maxi y Hacienda.

- ¡MIRA! - exclama, enérgicamente - No sé con quién cojones te piensas que estás hablando, yo no soy ninguno de esos comebolsas de tus amigos. Después de lo que te pasó, lo de la persecución por la Avda. de Zamora, y el hecho de que dos de esos individuos que participaron en el tiroteo, al parecer, según testigos, eran íntimos del Machaquín, el tío que te iba persiguiendo; esa mezcla de circunstancias, no dice mucho en tu defensa... - decía, ya en un tono más tranquilo, pero en ese momento, petaron en la puerta, interrumpiéndole.

Se abre la puerta, y aparece un agente:

- Preguntan por usted, inspector. - le informa - Es por el rollo este del chico y el tiroteo.

- ¡Me cago en la puta! - exclama el inspector.

Salió afuera, y después un cuarto de hora, en el que aproveché para fumarme un cigarrillo y sacar alguna conclusión de todo lo que habían descubierto, saqué una única conclusión, me tenían agarrado por los huevos. El inspector se volvió a personar en la sala, y antes de agachar la cabeza para esquivar la mirada con él, detrás suya, apareció el Capitán Menéndez. En aquel instante, deseaba morirme.

- ¿Cómo andas, chaval? - me preguntó el Capitán; mira que no había otros temas de conversación más importantes en aquel momento, que lo único a lo que acertó el Capitán a formularme en aquel instante, había sido esa pregunta tan inocente.

- ¿Qué? - contesté, impactado por tan inocente pregunta.

- Tranquilízate, estamos entre amigos. - respondió el Capitán, finalizando la frase mientras miraba cara a cara al inspector, bastante serio.

No supe qué decir, no sabía si me estaban vacilando, ¡o sabe Dios!

- Mira, le he comentado al inspector lo de que te presté la pistola, le he explicado que entraste al tiroteo en defensa propia, pero ahora, quiero que nos expliques qué hacíais dos contra dos en el tiroteo. ¿Había algún colega tuyo armado defendiéndote? - comentaba el Capitán, sin mirarme a la cara siquiera, solamente mirando al sucio suelo de aquel cuarto.

- Sí, señor. - respondí, agachando la cabeza.

- Y, ¿eso que un tío armado te protega, tiene algo que ver con tus movimientos dentro del Clan del Peliquín, lo de que tú participaste en una paliza dada a un miembro de los coreanos? - esta vez, preguntó el inspector.

- Sí, eso también quiero que me lo expliques a mí, a ver qué cojones hacía un chaval como tú operando para un clan mafioso.. - y esta vez, era el Capitán el que formulaba, ya mirándome fijamente a los ojos.

¿El Clan del Peliquín? Sí, así llamaban las autoridades al Clan de Jordi; aclaro que ‘Peliquín’, era la zona del barrio en la que vivíamos todos nosotros, Sara, Maxi, Jordi, y yo. Ahora, ahora sí que me tenían bien agarrado de los huevos. ¿Cómo cojones sabrían eso de la paliza que le dí entre aquellos dos comebolsas y yo, al coreano que había sido el novio de aquella chica con la que se había enrollado Maxi?

Pensé, pensé, y pensé, para dar una respuesta a esa última pregunta formulada por el inspector, ¿sí tenía yo algo que ver con el Clan del Peliquín? En medio de un silencio tan forzado, en el que ambos ‘lugartenientes’ esperaban una respuesta, una respuesta que coincidiese con todo, que aclarase de una maldita vez con toda aquella trama, llegué a una estupenda conclusión, una mentira al fin y al cabo, pero una respuesta que no comprometería al Clan de Jordi:

- Conocen a mi jefe, ¿verdad? Usted sí, Capitán... - respondí, interrumpiéndome de inmediato el inspector.

- ¿Quién es ese, y qué cojones tiene que ver con todo este rollo entre los del Peliquín y los coreanos, esa puta guerra de clanes, y tú? - preguntó, enérgicamente.

- Déjeme terminar, por favor. - contesté, de muy buenas maneras - Mi jefe se enrolló con una chica preciosa, y esa chica, era la novia de un coreano, de Covadonga. Le dieron una paliza, pero enorme, hasta con palos de jockey. Y, claro, mi jefe, y también amigo desde la infancia, clamaba venganza. Y, yo, acompañado de otros dos conocidos, que no se si operan para un clan mafioso, es que ni lo sé, de veras, le dimos una paliza a ese tío de Covadonga.

- Entonces, ¿tú no tienes nada que ver con el rollo este de la guerra de clanes, son los otros dos, verdad? Gracias a Dios. - contestó el Capitán.

- No, en serio. - respondí al Capitán, mirándole a los ojos de nuevo.

- Y, el tío que te defendía, ¿quién cojones era? - formuló el inspector.

- Nada, un tío medio zumbado, que sabe pegar palizas, al que le dije que estuviese junto mía para echarme un cable por si acaso los colegas del Machaquín venían a por mí. Yo no sabía ni que tuviese una pipa. - respondí.

- Dime nombre y apellidos... - contestó el inspector.

- Ni puta idea, le conocí de juerga, y siempre lo localizaba en el Ceda el Paso, el bar que está junto al Jardín del Posío. - respondí, mintiendo; estas últimas explicaciones con algo sentido me estaban saliendo solas, apenas me las pensaba.

Tampoco revelé nada sobre Chus, ese tío nunca había pisado el Ceda el Paso en su puta vida.

- Por lo menos, sabrás quiénes son los integrantes del clan que opera en tu barrio, digo yo. - formuló el inspector, intentando sonsacarme algo al menos, y cabreado por el hecho de que hubiese desmontado cualquier conclusión que él hubiese sacado de toda esta trama.

- Ya está, ¡joder! ¿vale? - le interrumpió el Capitán, enérgicamente - Estoy tratando de que chaval no tenga más problemas, y tú estás intentando de que se chive de un clan mafioso que opera en su mismo barrio, un clan que seguro sepa quien es la señora madre de este chico. Que aquí las noticias vuelan, y lo más preocupante, es que lo hacen fuera de Comisaría, y no quiero que le pase nada al chaval. - decía, con un tono muy en serio, y cabreado por la avaricia del inspector.

- Joder, Menéndez... - contesta el inspector.

- Vámonos de aquí, Fran. - interrumpe el Capitán - Y, tranquilo, ‘Sr. Inspector’, que ya me ocupo de lo del chaval, no le vas a volver a ver el pelo durante mucho tiempo, que era lo que tú querías al fin y al cabo.

- Joder, Menéndez, que se ha puesto a pegar tiros en medio del ‘veintiuno’, ¡no es un puto santo el chaval! - contesta el inspector, con tono serio.

- Eso ha sido culpa mía. Y si no hace eso, bien sabes que lo acabarían matando con la puta recortada. - responde el Capitán.

- Pues, haz lo que te dije, Menéndez; ya empiezo a estar hasta los cojones de este chaval, que para tapar lo de la persecución me ví negro pidiendo favores en la Subdelegación. - dice el inspector, y levanta un dedo índice, señalándome, sin dejar de mirar a los ojos del Capitán - ¡MÁNDALO A BOSNIA DE UNA PUTA VEZ! - sentencia el inspector, cabreado.
atrescilindros
ForoCoches: Miembro.
#365
Siento haber tardado tanto, pero he dado un giro increíble a la historia, en vez de mandarlo a Gijón como tenía pensado, para escapar de los matones del Machaquín, voy a hacer que pague una deuda con las autoridades locales, apartándose durante una temporada de toda la trama en la ciudad.
sorginsorgi
Demasiados enemigos!!!!
#366
Buenaaaa en el PDF la historia
atrescilindros
ForoCoches: Miembro.
#367
Cita de sorginsorgi
Buenaaaa en el PDF la historia
Sí, en el PDF aparté la historia que iba a ser pero que no será, iba a meterlo a operar junto con la banda del Kadett, pero era mucha fantasmada, ya que en realidad el tío estaba haciendo la mili.
sorginsorgi
Demasiados enemigos!!!!
#368
Cita de atrescilindros
Sí, en el PDF aparté la historia que iba a ser pero que no será, iba a meterlo a operar junto con la banda del Kadett, pero era mucha fantasmada, ya que en realidad el tío estaba haciendo la mili.
Ya Tio a mi eso me ha roto un poco. He leído algo de lo del kadett. Estaba flipando, menuda fugada de la mili.
atrescilindros
ForoCoches: Miembro.
#369
Cita de sorginsorgi
Ya Tio a mi eso me ha roto un poco. He leído algo de lo del kadett. Estaba flipando, menuda fugada de la mili.
Que va, tío, te has perdido. El tío en que está basado este relato, la idea principal, el de los hechos reales, estuvo durante seis meses en el '95 haciendo la mili, y claro, tenía un año sin novedades; y en la realidad se largó a hacer la mili, que la tenía aplazada o un rollo así, porque tiuviera malos rollos con una pandilla de la provincia que le querían dar de hostias pero bien.

Y claro, aquí como puse que se negó a hacer la mili, pues tenía que cubrir ese año sin novedades, pues al del relato lo mandé en un principio a Gijón a lucrarse con la mala vida, pero claro, no me moló tanta fantasmada como lo de involucrarse en la banda del Kadett, y ahora, al del relato lo mando a Bosnia, a las misiones de paz.

En resumen, que la parte de Gijón queda anulada.
citro
*******
#370
Cita de atrescilindros
Sí, en el PDF aparté la historia que iba a ser pero que no será, iba a meterlo a operar junto con la banda del Kadett, pero era mucha fantasmada, ya que en realidad el tío estaba haciendo la mili.

Y ya esta actualizado el pdf?
s16v
.
#371
atrescilindros
ForoCoches: Miembro.
#372
Cita de citro
Y ya esta actualizado el pdf?
Sí, ya he borrado esa parte del PDF original, aunque si la quieres leer por curiosidad, te dejo el enlace aquí.

He puesto ese trozo anulado ahí, en la versión remasterizada que haré de Picando Biela. Eso de la remasterización para más adelante.
citro
*******
#373
Cita de atrescilindros
Sí, ya he borrado esa parte del PDF original, aunque si la quieres leer por curiosidad, te dejo el enlace aquí.

He puesto ese trozo anulado ahí, en la versión remasterizada que haré de Picando Biela. Eso de la remasterización para más adelante.

Ok, gracias

Esq llevo el pdf en el movil y voy leyendo a los ratitos por eso te preguntaba


Por cierto, del puente y en esas epocas... igual tomé alguna cervecita con algún prota
escacio
ForoCoches: Miembro
#374
intentando leer el pdf me hallo....me mando pedir solicitud, o algo asi, asi ke pedida keda
ankae
ForoCoches: Miembro
#375
La verdad que un recién llegado se pudiera meter a una banda así como así no pegaba mucho. Hasta la preparación del Corsa había colado. Pero ya la discoteca y la farina encima de la mesa...
Wargames
ForoCoches: Miembro
#376
Vende el guión a tele5 y que hagan un sin tetas 2
ankae
ForoCoches: Miembro
#377
up
grankahuna
ForoCoches: Miembro
#378
Por fin de vuelta!!!!
sorginsorgi
Demasiados enemigos!!!!
#379
Upeoooo
grankahuna
ForoCoches: Miembro
#380
Cita de atrescilindros
Sí, ya he borrado esa parte del PDF original, aunque si la quieres leer por curiosidad, te dejo el enlace aquí.

He puesto ese trozo anulado ahí, en la versión remasterizada que haré de Picando Biela. Eso de la remasterización para más adelante.
No da acceso...
ankae
ForoCoches: Miembro
#381
que coño pasa aqui oh?

sorginsorgi
Demasiados enemigos!!!!
#382
up, esperando.
ankae
ForoCoches: Miembro
#383
jupupp
PedroRBR
La Tula Sport
#384
Bufff te leí en su momento en picando biela y me enganché, la retomé hace unas semanas me la lei y ahora del tirón esta continuacion! Eres un artista! Ahora a seguirte y un bocata de calamares a vuestra salud!
sorginsorgi
Demasiados enemigos!!!!
#385
Upeando
sonRoto2
ForoCoches: Miembro
#386
Leído el primer capitulo, vamos por el segundo que tiene muy buena pinta
sonRoto2
ForoCoches: Miembro
#387
Joder me ha enganchado este relato

hasta que lo he terminado no puede parar de leer


y ahora me quedo con ganas de mas


un saludo
sanchu
ForoCoches: Miembro
#388
Másssss!!
ankae
ForoCoches: Miembro
#389
up
PedroRBR
La Tula Sport
#390
Que no decaiga! Necesitamos nuestra drogaaaaaa!
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