Juan Manuel de Prada se la saca escribiendo sobre Bad Bunny.
Hoy 21:44
#1
Qué hartada a reír . De lo mejor que he leído sobre el conejito malo.Bad-bunnizados Siempre me ha llamado la atención la sumisión risueña con la que mucha gente abraza hipótesis científicas altamente especulativas como la llamada 'evolución de las especies' y, en cambio, se resiste a aceptar evidencias de fácil comprobación empírica como la involución de la especie humana. Una prueba palmaria de esta involución de la especie nos la brinda el éxito multitudinario de los conciertos celebrados en España por el homínido llamado Bad Bunny, que ha congregado hordas alienadas en los estadios y ditirambos unánimes entre toda la chusma folicularia sistémica. La música del homínido Bad Bunny es de una fealdad suprema que, para cualquier persona que no haya extraviado la sensibilidad estética, resulta por completo angustiosa; y resulta, en verdad, descorazonador que haya multitudes atraídas por tal bazofia que se regodea voluptuosamente en la vulgaridad más sórdida y se desliza por el tobogán que conduce, a través de la involución de las especies, hasta la materia inerte. Una bazofia que, al parecer, provoca entre las hordas que la disfrutan una suerte de 'trance de nivel inferior' o liberación de las fuerzas más rastreras del subconsciente, al estilo del consumo de drogas o la masturbación compulsiva. Decía Platón que la misión de la música era –también en sus versiones más populares– elevar las almas y permitirles la contemplación de los arquetipos (o sea, alcanzar un estado de beatitud que anticipa su destino natural); y todo ello, además, reforzando la comunidad natural. Pero la música pop de matriz anglosajona fue concebida exactamente para lo contrario: disolver la comunidad natural (creando comunidades artificiales y aisladas, en torno a generaciones, 'tendencias', 'tribus urbanas' o grupúsculos friquis) y potenciar una 'regresión colectiva' hacia lo infrahumano, donde los ritmos mecánicos y obsesivos actúen como un narcótico de la voluntad y la conciencia, hasta reducir a las personas a masa cretinizada y amorfa. Por supuesto, la apoteosis del homínido llamado Bad Bunny y otros personajillos semejantes no se trata de una mera 'moda'. En realidad, todas las 'modas' impuestas por la música pop de matriz anglosajona forman parte de la misma agresión contra el sustrato anímico de los pueblos, que de este modo pierden su arraigo espiritual y se rinden a una colonización mucho más devastadora que el mero expolio del territorio, que es el expolio de las almas. [...] En este sentido, resulta muy revelador que la izquierda sistémica, con todas sus variantes caniches, muestre –en el delirio de la abyección cipaya– su fervor hacia el homínido llamado Bad Bunny, a quien presentan como un detractor del fantoche Trump, por «cantar en español». Pero la jerga en la que canta el homínido nada tiene que ver con nuestra lengua; se trata más bien de una parodia denigrante, una farfulla de tarado o drogota, de sintaxis oligofrénica y dicción grimosa, regada de anglicismos eméticos e interjecciones de primate. El 'español' de Bad Bunny es el propio de un yanqui que quisiera escarnecer a los pueblos hispánicos, presentándolos como monos con satiriasis y despoblamiento neuronal. Para que guste esa música hace falta, desde luego, ser un lacayo servil y arrastrado. Pero, mucho peor todavía, hace falta estar íntimamente arrasado, hace falta haber sido previamente 'desalmado' y convertido en papilla homínida. ¡Vuestros hermanos el gorila, el sapo y el paramecio os dan la bienvenida en el tobogán de la involución de la especie, bad-bunnizados! |
Hoy 21:47
#5
| Simplemente es la industria yanki copando el mercado sudamericano. Lo peor es quien lo compra como cultura propia. |
Hoy 21:54
#11
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Ya. A los casposos de la época tampoco le gustaba la "músicas para monos" de Elvis Presley. |
Hoy 21:56
#13
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Cuando empezó el Rock decían lo mismo. de Ozzy escribieron rios de tinta en este sentido, cuando una fan se suicidó ya ni te cuento. No me gusta Bad Banny, alguna tiene bonita, pero entiendo que es espectáculo y no pasa nada en que la gente vaya a los conciertos, yo puedo escuchar Extremoduro-Camela-Bad Bunny en la misma hora |
Hoy 21:56
#14
| Realmente al gordinflón cursi este lo único que le pasa es que no se come un colín con las chicas a las que le gusta el conejito travieso... |
Hoy 21:56
#15
| Primera vez que un carcamal de la generación previa se queja de la música de la generación siguiente, apelando a que antes todo era campo, los hombres más hombres, y más inteligentes. |
Hoy 21:56
#16
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Qué hartada a reír
. De lo mejor que he leído sobre el conejito malo.Bad-bunnizados Siempre me ha llamado la atención la sumisión risueña con la que mucha gente abraza hipótesis científicas altamente especulativas como la llamada 'evolución de las especies' y, en cambio, se resiste a aceptar evidencias de fácil comprobación empírica como la involución de la especie humana. Una prueba palmaria de esta involución de la especie nos la brinda el éxito multitudinario de los conciertos celebrados en España por el homínido llamado Bad Bunny, que ha congregado hordas alienadas en los estadios y ditirambos unánimes entre toda la chusma folicularia sistémica. La música del homínido Bad Bunny es de una fealdad suprema que, para cualquier persona que no haya extraviado la sensibilidad estética, resulta por completo angustiosa; y resulta, en verdad, descorazonador que haya multitudes atraídas por tal bazofia que se regodea voluptuosamente en la vulgaridad más sórdida y se desliza por el tobogán que conduce, a través de la involución de las especies, hasta la materia inerte. Una bazofia que, al parecer, provoca entre las hordas que la disfrutan una suerte de 'trance de nivel inferior' o liberación de las fuerzas más rastreras del subconsciente, al estilo del consumo de drogas o la masturbación compulsiva. Decía Platón que la misión de la música era –también en sus versiones más populares– elevar las almas y permitirles la contemplación de los arquetipos (o sea, alcanzar un estado de beatitud que anticipa su destino natural); y todo ello, además, reforzando la comunidad natural. Pero la música pop de matriz anglosajona fue concebida exactamente para lo contrario: disolver la comunidad natural (creando comunidades artificiales y aisladas, en torno a generaciones, 'tendencias', 'tribus urbanas' o grupúsculos friquis) y potenciar una 'regresión colectiva' hacia lo infrahumano, donde los ritmos mecánicos y obsesivos actúen como un narcótico de la voluntad y la conciencia, hasta reducir a las personas a masa cretinizada y amorfa. Por supuesto, la apoteosis del homínido llamado Bad Bunny y otros personajillos semejantes no se trata de una mera 'moda'. En realidad, todas las 'modas' impuestas por la música pop de matriz anglosajona forman parte de la misma agresión contra el sustrato anímico de los pueblos, que de este modo pierden su arraigo espiritual y se rinden a una colonización mucho más devastadora que el mero expolio del territorio, que es el expolio de las almas. [...] En este sentido, resulta muy revelador que la izquierda sistémica, con todas sus variantes caniches, muestre –en el delirio de la abyección cipaya– su fervor hacia el homínido llamado Bad Bunny, a quien presentan como un detractor del fantoche Trump, por «cantar en español». Pero la jerga en la que canta el homínido nada tiene que ver con nuestra lengua; se trata más bien de una parodia denigrante, una farfulla de tarado o drogota, de sintaxis oligofrénica y dicción grimosa, regada de anglicismos eméticos e interjecciones de primate. El 'español' de Bad Bunny es el propio de un yanqui que quisiera escarnecer a los pueblos hispánicos, presentándolos como monos con satiriasis y despoblamiento neuronal. Para que guste esa música hace falta, desde luego, ser un lacayo servil y arrastrado. Pero, mucho peor todavía, hace falta estar íntimamente arrasado, hace falta haber sido previamente 'desalmado' y convertido en papilla homínida. ¡Vuestros hermanos el gorila, el sapo y el paramecio os dan la bienvenida en el tobogán de la involución de la especie, bad-bunnizados! En fin, subcultura todo. |
Hoy 21:58
#17
| Juan Manuel de Prada es un curilla totalmente pedante arrogante y en muchos restos insufrible pero aquí no se le puede poner muchas pegas la verdad. |
Hoy 21:59
#18
| Este texto es impropio. Repite varias veces "horda" y "homínido". Dónde dejó hoy el diccionario de sinónimos?? |
Hoy 21:59
#19
| No me gusta nada BB, pero la tiene adentro la foca con patas con la millonada que está generando este tío en un mes, que será el equivalente a lo que podrá generar él en toda su vida. |
Hoy 22:04
#25
| Al menos el que ha escrito el texto muestra inteligencia, a la mayoria que les gusta su musica tienen lo justo para no cagarse encima |
Hoy 22:10
#29
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Partiendo de este artículo y las canciones de Bad Bunny se podría hacer un estudio del cociente intelectual. A saber: Si entiendes las letras de las canciones en mayor proporción que las palabras del artículo, tu CI es medio/bajo. |
. De lo mejor que he leído sobre el conejito malo.