Los amigos de mi mano vienen a casa y no sé si esto es normal + tema serio
Hoy 13:18
#241
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Créeme, que no estaba delante, si no dentro de casa. Escuché el grito, pero pensé que estaban jugando en la piscina. Me lo dijo luego el tio tope orgulloso. También daba un poco de cosa, porque siendo literalmente el tipico pijo mimao iba llamando payos a la gente. En plan: "ahí hay un payo" "payooo", etc. Y eso teniendo aspecto totalmente ario, pues era un poco demigrante. |
Hoy 13:19
#242
| Tienes toda la razón, yo no hubiera aguantado tanto y primero les hubiera reprendido su comportamiento y si hubieran seguido igual los echo a la calle. |
Hoy 13:19
#243
| La culpa es de tu maromo. Si son sus amigos el tenía que haberlos puesto en su sitio. |
Hoy 13:23
#246
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Menuda poca sangre, a la mínima con lo de calBo le estoy tirando las maletas por el puto balcón. Ya no te digo con lo demás que directamente les prendo fuego a esos putos analfabetos |
Hoy 13:24
#248
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Desde hace aproximadamente un mes, mi chico llevaba organizando la visita de dos de sus mejores amigos. Hace unos meses se mudó a vivir conmigo, a mi chalet, que está a unos 600 km de donde vivían ellos, así que la idea era aprovechar el viaje para reencontrarse.
Por mi parte no hubo ningún problema. Le dije que adelante, que podían venir sin inconveniente. El primer detalle que me molestó llegó el mismo día que fueron a recogerlos. Yo esperaba a dos amigos suyos, pero al encontrarse con ellos resulta que uno finalmente no venía y, en su lugar, el otro había decidido traer a su novia. Nadie nos había avisado previamente. No me molestó que viniera ella. Si me lo hubiesen dicho antes, jamás me habría negado. Lo que me parece una falta de educación es que, si vas a dormir varios días en casa de una persona que ni siquiera conoces, al menos preguntes o avises. Aunque seas la pareja del amigo de mi novio, la casa sigue siendo de otra persona y creo que lo mínimo es comunicar un cambio así. Otro detalle importante es que vivimos bastante lejos de Madrid, alrededor de 100 km. Para facilitarles el viaje y evitarles hacer transbordos de tren, decidimos recogerlos directamente allí. Ellos sabían perfectamente que eso suponía hacer 200 km de coche entre ida y vuelta, además de pagar un peaje de 7 € por trayecto (14 € en total), aparte del combustible. Llegaron sobre la una de la madrugada. Mientras tanto yo me había quedado en casa preparando todo para que estuvieran cómodos. Quiero recalcar además que llevo varios días con dolores de espalda muy fuertes. De hecho, no fui con mi chico a recogerlos precisamente porque físicamente estaba bastante mal. Cuando llegaron nos presentamos, ya que no nos conocíamos de nada, hablamos un rato y nos fuimos todos a dormir. Al día siguiente preparé yo el desayuno para todos: crepes caseras. Después fuimos al supermercado. Allí ellos compraron únicamente cosas para ellos, mientras que toda la comida que hice después la pagamos íntegramente nosotros. Mientras yo cocinaba sola, ellos estaban tranquilamente jugando con mi chico a la Nintendo Switch. Hubo además un momento que me dejó bastante descolocada. Estaban bañándose en la piscina cuando pasó un vecino por la calle y uno de ellos le gritó "calvo" sin venir a cuento. Me quedé pensando: "¿Pero este de qué va?". Vivo aquí, tengo que convivir con mis vecinos y perfectamente me puede crear un problema por una tontería así. Encima tienen esa actitud típica de criticar a los "pijos" cuando ellos mismos vienen de familias bastante acomodadas. Una contradicción que no termino de entender. No sé si soy demasiado tiquismiquis, pero a mí me educaron de otra forma. Si alguien me da alojamiento y me está dando de comer durante varios días, me sale de forma natural ofrecerme a comprar bebidas, llevar un postre, invitar a algo o aportar dinero para la compra. No porque me lo pidan, sino por simple educación y agradecimiento. Aquí no hubo absolutamente ningún gesto en ese sentido. Después de comer aproveché para tumbarme media hora porque la espalda me estaba matando. Ellos siguieron jugando con mi chico. Es cierto que llevaron los platos hasta la cocina, pero ahí acabó toda su colaboración. No fregaron ni uno solo. De hecho, los platos seguían allí al día siguiente. Más tarde volvimos a tener que desplazarnos otra vez hasta Madrid porque querían asistir a una actividad de ocio que prefiero no mencionar para no dar demasiadas pistas sobre nuestra identidad. Eso supuso otro viaje de más de 200 km entre ida y vuelta, más gasolina, más peajes y más parking. De todos esos gastos únicamente pagaron la mitad de la gasolina. Ni peajes ni aparcamiento. Y aquí es donde también me cuesta entender la situación. Ellos llegaron el jueves y se iban hoy, así que prácticamente cada día implicaba hacer otros 200 km de coche para llevarlos y traerlos. Me parece bastante desconsiderado dar por hecho semejante esfuerzo económico y de tiempo sin plantearse siquiera asumir esos gastos o, como mínimo, ofrecerse. Después de terminar esa actividad fuimos a cenar. Tampoco tuvieron el detalle de invitarnos ni siquiera a una Coca-Cola. Pero el colmo ha sido esta mañana. Tengo un perro bastante trasto que, si te descuidas, rebusca en la basura. Al levantarme me encontré a los dos haciéndose unos bocadillos para el viaje mientras alrededor había envases y basura que el perro había sacado del cubo. No era basura orgánica, simplemente envases esparcidos por el suelo, algo que tardé literalmente entre 20 y 30 segundos en recoger. Y de verdad que ahí ya me hizo clic la cabeza. No entiendo cómo puedes entrar en una cocina, ver el suelo lleno de basura y limitarte a pasar por encima para hacerte un bocadillo y marcharte, esperando que se levante la dueña de la casa a recogerlo. No era algo enorme ni desagradable; eran unos envases que cualquiera habría podido recoger en medio minuto. Al final la sensación que me queda después de estos tres días es bastante desagradable. Llevo varios días con dolores muy fuertes de espalda, aun así he preparado el desayuno, he hecho toda la comida, he puesto la casa, hemos pagado íntegramente la comida, hemos hecho varios viajes de más de 200 km para recogerlos y llevarlos, asumiendo gasolina, peajes y parking, y en ningún momento ha habido un gesto de colaboración o de agradecimiento. No cocinaron, no fregaron los platos, no ayudaron con la limpieza, no aportaron dinero para la compra, no pagaron los peajes ni el aparcamiento, no tuvieron el detalle de invitarnos a una bebida y ni siquiera fueron capaces de dedicar 20 segundos a recoger unos envases del suelo antes de hacerse unos bocadillos. Así que ya no sé si soy yo la que está exagerando o si realmente esto es una falta de educación bastante importante. Porque, sinceramente, la sensación que me queda es que durante tres días me han tratado más como si fuera la persona que estaba para servirles que como alguien que les estaba haciendo el favor de abrirles las puertas de su casa. ¿A vosotros esto os parece normal? Resumen: Mi chico invitó a dos amigos a pasar unos días en casa, pero uno apareció con su novia sin avisar. Les recogimos en Madrid asumiendo gasolina, peajes y parking, les dimos alojamiento y pagamos toda la comida, mientras ellos apenas colaboraron: no ayudaron en casa, no aportaron a los gastos, ni tuvieron el detalle de invitarnos a nada. Para rematar, esta mañana ignoraron la basura que había sacado mi perro y pasaron por encima para hacerse unos bocadillos. Después de tres días, la sensación es que nos tomaron por un hotel gratis con chófer y servicio incluido. Son unos caraduras. En el grupo que salia también los había. Incluso alguno debe dinero a un amigo y a mí... jamás pone el coche al salir a comer o cenar, para viajes ni mueve ni un dedo pero espera que te ocupes de todo ello. Este año paso de él, y el año proximo igual... hasta que no me pague no quiero saber nada de él. Es más, ya no me interesa mantener esa amistad porque incluso te interesas por ellos y no te cogen el teléfono, sólo lo hacen cuándo a ellos les interesa. Esta gente cuánto más lejos mejor. |
Editado: 13:27 -
Hoy 13:24
#249
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Desde hace aproximadamente un mes, mi chico llevaba organizando la visita de dos de sus mejores amigos. Hace unos meses se mudó a vivir conmigo, a mi chalet, que está a unos 600 km de donde vivían ellos, así que la idea era aprovechar el viaje para reencontrarse.
Por mi parte no hubo ningún problema. Le dije que adelante, que podían venir sin inconveniente. El primer detalle que me molestó llegó el mismo día que fueron a recogerlos. Yo esperaba a dos amigos suyos, pero al encontrarse con ellos resulta que uno finalmente no venía y, en su lugar, el otro había decidido traer a su novia. Nadie nos había avisado previamente. No me molestó que viniera ella. Si me lo hubiesen dicho antes, jamás me habría negado. Lo que me parece una falta de educación es que, si vas a dormir varios días en casa de una persona que ni siquiera conoces, al menos preguntes o avises. Aunque seas la pareja del amigo de mi novio, la casa sigue siendo de otra persona y creo que lo mínimo es comunicar un cambio así. Otro detalle importante es que vivimos bastante lejos de Madrid, alrededor de 100 km. Para facilitarles el viaje y evitarles hacer transbordos de tren, decidimos recogerlos directamente allí. Ellos sabían perfectamente que eso suponía hacer 200 km de coche entre ida y vuelta, además de pagar un peaje de 7 € por trayecto (14 € en total), aparte del combustible. Llegaron sobre la una de la madrugada. Mientras tanto yo me había quedado en casa preparando todo para que estuvieran cómodos. Quiero recalcar además que llevo varios días con dolores de espalda muy fuertes. De hecho, no fui con mi chico a recogerlos precisamente porque físicamente estaba bastante mal. Cuando llegaron nos presentamos, ya que no nos conocíamos de nada, hablamos un rato y nos fuimos todos a dormir. Al día siguiente preparé yo el desayuno para todos: crepes caseras. Después fuimos al supermercado. Allí ellos compraron únicamente cosas para ellos, mientras que toda la comida que hice después la pagamos íntegramente nosotros. Mientras yo cocinaba sola, ellos estaban tranquilamente jugando con mi chico a la Nintendo Switch. Hubo además un momento que me dejó bastante descolocada. Estaban bañándose en la piscina cuando pasó un vecino por la calle y uno de ellos le gritó "calvo" sin venir a cuento. Me quedé pensando: "¿Pero este de qué va?". Vivo aquí, tengo que convivir con mis vecinos y perfectamente me puede crear un problema por una tontería así. Encima tienen esa actitud típica de criticar a los "pijos" cuando ellos mismos vienen de familias bastante acomodadas. Una contradicción que no termino de entender. No sé si soy demasiado tiquismiquis, pero a mí me educaron de otra forma. Si alguien me da alojamiento y me está dando de comer durante varios días, me sale de forma natural ofrecerme a comprar bebidas, llevar un postre, invitar a algo o aportar dinero para la compra. No porque me lo pidan, sino por simple educación y agradecimiento. Aquí no hubo absolutamente ningún gesto en ese sentido. Después de comer aproveché para tumbarme media hora porque la espalda me estaba matando. Ellos siguieron jugando con mi chico. Es cierto que llevaron los platos hasta la cocina, pero ahí acabó toda su colaboración. No fregaron ni uno solo. De hecho, los platos seguían allí al día siguiente. Más tarde volvimos a tener que desplazarnos otra vez hasta Madrid porque querían asistir a una actividad de ocio que prefiero no mencionar para no dar demasiadas pistas sobre nuestra identidad. Eso supuso otro viaje de más de 200 km entre ida y vuelta, más gasolina, más peajes y más parking. De todos esos gastos únicamente pagaron la mitad de la gasolina. Ni peajes ni aparcamiento. Y aquí es donde también me cuesta entender la situación. Ellos llegaron el jueves y se iban hoy, así que prácticamente cada día implicaba hacer otros 200 km de coche para llevarlos y traerlos. Me parece bastante desconsiderado dar por hecho semejante esfuerzo económico y de tiempo sin plantearse siquiera asumir esos gastos o, como mínimo, ofrecerse. Después de terminar esa actividad fuimos a cenar. Tampoco tuvieron el detalle de invitarnos ni siquiera a una Coca-Cola. Pero el colmo ha sido esta mañana. Tengo un perro bastante trasto que, si te descuidas, rebusca en la basura. Al levantarme me encontré a los dos haciéndose unos bocadillos para el viaje mientras alrededor había envases y basura que el perro había sacado del cubo. No era basura orgánica, simplemente envases esparcidos por el suelo, algo que tardé literalmente entre 20 y 30 segundos en recoger. Y de verdad que ahí ya me hizo clic la cabeza. No entiendo cómo puedes entrar en una cocina, ver el suelo lleno de basura y limitarte a pasar por encima para hacerte un bocadillo y marcharte, esperando que se levante la dueña de la casa a recogerlo. No era algo enorme ni desagradable; eran unos envases que cualquiera habría podido recoger en medio minuto. Al final la sensación que me queda después de estos tres días es bastante desagradable. Llevo varios días con dolores muy fuertes de espalda, aun así he preparado el desayuno, he hecho toda la comida, he puesto la casa, hemos pagado íntegramente la comida, hemos hecho varios viajes de más de 200 km para recogerlos y llevarlos, asumiendo gasolina, peajes y parking, y en ningún momento ha habido un gesto de colaboración o de agradecimiento. No cocinaron, no fregaron los platos, no ayudaron con la limpieza, no aportaron dinero para la compra, no pagaron los peajes ni el aparcamiento, no tuvieron el detalle de invitarnos a una bebida y ni siquiera fueron capaces de dedicar 20 segundos a recoger unos envases del suelo antes de hacerse unos bocadillos. Así que ya no sé si soy yo la que está exagerando o si realmente esto es una falta de educación bastante importante. Porque, sinceramente, la sensación que me queda es que durante tres días me han tratado más como si fuera la persona que estaba para servirles que como alguien que les estaba haciendo el favor de abrirles las puertas de su casa. ¿A vosotros esto os parece normal? Resumen: Mi chico invitó a dos amigos a pasar unos días en casa, pero uno apareció con su novia sin avisar. Les recogimos en Madrid asumiendo gasolina, peajes y parking, les dimos alojamiento y pagamos toda la comida, mientras ellos apenas colaboraron: no ayudaron en casa, no aportaron a los gastos, ni tuvieron el detalle de invitarnos a nada. Para rematar, esta mañana ignoraron la basura que había sacado mi perro y pasaron por encima para hacerse unos bocadillos. Después de tres días, la sensación es que nos tomaron por un hotel gratis con chófer y servicio incluido. te adelanto algo: el día que necesitéis cualquier cosa de ellos, no os van a dar ni agua |
Hoy 13:25
#250
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Mi casa, mis normas. No les has puesto límites y han hecho lo que hacen los niños sin límites. |
Hoy 13:25
#251
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¿Te comportarías diferente si tu anfitrión es millonario o alguien con una pensión no retributiva? O sea, ¿tus valores cambian según el dinero de hacia quien va dirigido? Un poco feo eso.
Te digo mas, yo he coincidido en algún blablacar con un tio con bastante pasta y hemos ido por el peaje de madrid hacia andalucía que ni puta idea como se llama, y he hecho por pagar. Que luego él se ha negado, pero callarse es de putas ratas. Y sí, claro que me comporto diferente en estos aspectos con la gente que tiene una situación económica solvente y con los que no. Muchas veces gente en buena posición me invita a comidas, cenas o eventos y pagan todo. A veces me puedo ofrecer, si procede, a pegar las copas de después. Y otras veces, los invito yo y pago todo. Esto obviamente no lo puedo hacer con gente que está en una mala situación económica, porque ni tienen el dinero para invitarme ellos primero a todo ni lo tienen para que yo pague todo primero y ellos en otra ocasión. Así que en estos casos procuro pagar yo todo o la mayoría y ya está. Se trata de ocio, no de una necesidad, y por lo tanto dedico mi tiempo y dinero a la gente que me da la gana, del mismo modo que los demás hacen conmigo. El finde pasado unos amigos nos invitaron a ir a un pueblo con las niñas y luego a comer en un restaurante que habían reservado ellos. Al terminar de comer yo me levanté y pagué lo de todos. Nadie me lo pidió, salió de mi hacerlo y no esperaba nada a cambio, y eso es lo que obtuve, nada. Nadie dijo nada. Otro día puede que lo hagan ellos, o no, no sé, me da igual. |
Hoy 13:25
#252
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Din en la pole y en la subpole. Tu novio ha invitado a unos amigos y no se ha responsabilizado de ellos. Habla con él. Por otra parte, el tema del coche y los 200km, si el viaje se lo pega tu chico y a él no le importa, tú no tienes nada que decir ahí, menos aún si te quedaste en casa. |
Hoy 13:27
#253
| Normal no es, tampoco que en ningún momento hablas del comportamiento de tu novio, que es quien desde el minuto uno debería haber dicho algo. |
Hoy 13:27
#254
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Desde hace aproximadamente un mes, mi chico llevaba organizando la visita de dos de sus mejores amigos. Hace unos meses se mudó a vivir conmigo, a mi chalet, que está a unos 600 km de donde vivían ellos, así que la idea era aprovechar el viaje para reencontrarse.
Por mi parte no hubo ningún problema. Le dije que adelante, que podían venir sin inconveniente. El primer detalle que me molestó llegó el mismo día que fueron a recogerlos. Yo esperaba a dos amigos suyos, pero al encontrarse con ellos resulta que uno finalmente no venía y, en su lugar, el otro había decidido traer a su novia. Nadie nos había avisado previamente. No me molestó que viniera ella. Si me lo hubiesen dicho antes, jamás me habría negado. Lo que me parece una falta de educación es que, si vas a dormir varios días en casa de una persona que ni siquiera conoces, al menos preguntes o avises. Aunque seas la pareja del amigo de mi novio, la casa sigue siendo de otra persona y creo que lo mínimo es comunicar un cambio así. Otro detalle importante es que vivimos bastante lejos de Madrid, alrededor de 100 km. Para facilitarles el viaje y evitarles hacer transbordos de tren, decidimos recogerlos directamente allí. Ellos sabían perfectamente que eso suponía hacer 200 km de coche entre ida y vuelta, además de pagar un peaje de 7 € por trayecto (14 € en total), aparte del combustible. Llegaron sobre la una de la madrugada. Mientras tanto yo me había quedado en casa preparando todo para que estuvieran cómodos. Quiero recalcar además que llevo varios días con dolores de espalda muy fuertes. De hecho, no fui con mi chico a recogerlos precisamente porque físicamente estaba bastante mal. Cuando llegaron nos presentamos, ya que no nos conocíamos de nada, hablamos un rato y nos fuimos todos a dormir. Al día siguiente preparé yo el desayuno para todos: crepes caseras. Después fuimos al supermercado. Allí ellos compraron únicamente cosas para ellos, mientras que toda la comida que hice después la pagamos íntegramente nosotros. Mientras yo cocinaba sola, ellos estaban tranquilamente jugando con mi chico a la Nintendo Switch. Hubo además un momento que me dejó bastante descolocada. Estaban bañándose en la piscina cuando pasó un vecino por la calle y uno de ellos le gritó "calvo" sin venir a cuento. Me quedé pensando: "¿Pero este de qué va?". Vivo aquí, tengo que convivir con mis vecinos y perfectamente me puede crear un problema por una tontería así. Encima tienen esa actitud típica de criticar a los "pijos" cuando ellos mismos vienen de familias bastante acomodadas. Una contradicción que no termino de entender. No sé si soy demasiado tiquismiquis, pero a mí me educaron de otra forma. Si alguien me da alojamiento y me está dando de comer durante varios días, me sale de forma natural ofrecerme a comprar bebidas, llevar un postre, invitar a algo o aportar dinero para la compra. No porque me lo pidan, sino por simple educación y agradecimiento. Aquí no hubo absolutamente ningún gesto en ese sentido. Después de comer aproveché para tumbarme media hora porque la espalda me estaba matando. Ellos siguieron jugando con mi chico. Es cierto que llevaron los platos hasta la cocina, pero ahí acabó toda su colaboración. No fregaron ni uno solo. De hecho, los platos seguían allí al día siguiente. Más tarde volvimos a tener que desplazarnos otra vez hasta Madrid porque querían asistir a una actividad de ocio que prefiero no mencionar para no dar demasiadas pistas sobre nuestra identidad. Eso supuso otro viaje de más de 200 km entre ida y vuelta, más gasolina, más peajes y más parking. De todos esos gastos únicamente pagaron la mitad de la gasolina. Ni peajes ni aparcamiento. Y aquí es donde también me cuesta entender la situación. Ellos llegaron el jueves y se iban hoy, así que prácticamente cada día implicaba hacer otros 200 km de coche para llevarlos y traerlos. Me parece bastante desconsiderado dar por hecho semejante esfuerzo económico y de tiempo sin plantearse siquiera asumir esos gastos o, como mínimo, ofrecerse. Después de terminar esa actividad fuimos a cenar. Tampoco tuvieron el detalle de invitarnos ni siquiera a una Coca-Cola. Pero el colmo ha sido esta mañana. Tengo un perro bastante trasto que, si te descuidas, rebusca en la basura. Al levantarme me encontré a los dos haciéndose unos bocadillos para el viaje mientras alrededor había envases y basura que el perro había sacado del cubo. No era basura orgánica, simplemente envases esparcidos por el suelo, algo que tardé literalmente entre 20 y 30 segundos en recoger. Y de verdad que ahí ya me hizo clic la cabeza. No entiendo cómo puedes entrar en una cocina, ver el suelo lleno de basura y limitarte a pasar por encima para hacerte un bocadillo y marcharte, esperando que se levante la dueña de la casa a recogerlo. No era algo enorme ni desagradable; eran unos envases que cualquiera habría podido recoger en medio minuto. Al final la sensación que me queda después de estos tres días es bastante desagradable. Llevo varios días con dolores muy fuertes de espalda, aun así he preparado el desayuno, he hecho toda la comida, he puesto la casa, hemos pagado íntegramente la comida, hemos hecho varios viajes de más de 200 km para recogerlos y llevarlos, asumiendo gasolina, peajes y parking, y en ningún momento ha habido un gesto de colaboración o de agradecimiento. No cocinaron, no fregaron los platos, no ayudaron con la limpieza, no aportaron dinero para la compra, no pagaron los peajes ni el aparcamiento, no tuvieron el detalle de invitarnos a una bebida y ni siquiera fueron capaces de dedicar 20 segundos a recoger unos envases del suelo antes de hacerse unos bocadillos. Así que ya no sé si soy yo la que está exagerando o si realmente esto es una falta de educación bastante importante. Porque, sinceramente, la sensación que me queda es que durante tres días me han tratado más como si fuera la persona que estaba para servirles que como alguien que les estaba haciendo el favor de abrirles las puertas de su casa. ¿A vosotros esto os parece normal? Resumen: Mi chico invitó a dos amigos a pasar unos días en casa, pero uno apareció con su novia sin avisar. Les recogimos en Madrid asumiendo gasolina, peajes y parking, les dimos alojamiento y pagamos toda la comida, mientras ellos apenas colaboraron: no ayudaron en casa, no aportaron a los gastos, ni tuvieron el detalle de invitarnos a nada. Para rematar, esta mañana ignoraron la basura que había sacado mi perro y pasaron por encima para hacerse unos bocadillos. Después de tres días, la sensación es que nos tomaron por un hotel gratis con chófer y servicio incluido. |
Hoy 13:28
#256
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Típicos que te pasan por encima, se aprovechan de tí y encima se rien de tu puta cara antes y luego de irse. Pero parte es culpa suya por no tirarles una sarten con aceite ardiendo desde que se comportan así en una puta casa donde te invitan, y más con una edad... |
Hoy 13:28
#257
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A la próxima que se cojan un coche de alquiler y un hotel Y a tü novio dile las cosas claras, y sinó le gusta viento |
Editado: 13:31 -
Hoy 13:30
#258
Tú eres la de 33 no? haber empezado por ahí la historia, tienes un niñato por novio, lo siento, cuyos amigos son unos niñatos, no los juzgo, a esa edad yo también lo era, aunque creo que no tanto.
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Hoy 13:30
#259
| tu chico aun tiene amigos niñatos ? solo falta que tropieces dos veces en la misma piedra |
Hoy 13:30
#260
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Desde hace aproximadamente un mes, mi chico llevaba organizando la visita de dos de sus mejores amigos. Hace unos meses se mudó a vivir conmigo, a mi chalet, que está a unos 600 km de donde vivían ellos, así que la idea era aprovechar el viaje para reencontrarse.
Por mi parte no hubo ningún problema. Le dije que adelante, que podían venir sin inconveniente. El primer detalle que me molestó llegó el mismo día que fueron a recogerlos. Yo esperaba a dos amigos suyos, pero al encontrarse con ellos resulta que uno finalmente no venía y, en su lugar, el otro había decidido traer a su novia. Nadie nos había avisado previamente. No me molestó que viniera ella. Si me lo hubiesen dicho antes, jamás me habría negado. Lo que me parece una falta de educación es que, si vas a dormir varios días en casa de una persona que ni siquiera conoces, al menos preguntes o avises. Aunque seas la pareja del amigo de mi novio, la casa sigue siendo de otra persona y creo que lo mínimo es comunicar un cambio así. Otro detalle importante es que vivimos bastante lejos de Madrid, alrededor de 100 km. Para facilitarles el viaje y evitarles hacer transbordos de tren, decidimos recogerlos directamente allí. Ellos sabían perfectamente que eso suponía hacer 200 km de coche entre ida y vuelta, además de pagar un peaje de 7 € por trayecto (14 € en total), aparte del combustible. Llegaron sobre la una de la madrugada. Mientras tanto yo me había quedado en casa preparando todo para que estuvieran cómodos. Quiero recalcar además que llevo varios días con dolores de espalda muy fuertes. De hecho, no fui con mi chico a recogerlos precisamente porque físicamente estaba bastante mal. Cuando llegaron nos presentamos, ya que no nos conocíamos de nada, hablamos un rato y nos fuimos todos a dormir. Al día siguiente preparé yo el desayuno para todos: crepes caseras. Después fuimos al supermercado. Allí ellos compraron únicamente cosas para ellos, mientras que toda la comida que hice después la pagamos íntegramente nosotros. Mientras yo cocinaba sola, ellos estaban tranquilamente jugando con mi chico a la Nintendo Switch. Hubo además un momento que me dejó bastante descolocada. Estaban bañándose en la piscina cuando pasó un vecino por la calle y uno de ellos le gritó "calvo" sin venir a cuento. Me quedé pensando: "¿Pero este de qué va?". Vivo aquí, tengo que convivir con mis vecinos y perfectamente me puede crear un problema por una tontería así. Encima tienen esa actitud típica de criticar a los "pijos" cuando ellos mismos vienen de familias bastante acomodadas. Una contradicción que no termino de entender. No sé si soy demasiado tiquismiquis, pero a mí me educaron de otra forma. Si alguien me da alojamiento y me está dando de comer durante varios días, me sale de forma natural ofrecerme a comprar bebidas, llevar un postre, invitar a algo o aportar dinero para la compra. No porque me lo pidan, sino por simple educación y agradecimiento. Aquí no hubo absolutamente ningún gesto en ese sentido. Después de comer aproveché para tumbarme media hora porque la espalda me estaba matando. Ellos siguieron jugando con mi chico. Es cierto que llevaron los platos hasta la cocina, pero ahí acabó toda su colaboración. No fregaron ni uno solo. De hecho, los platos seguían allí al día siguiente. Más tarde volvimos a tener que desplazarnos otra vez hasta Madrid porque querían asistir a una actividad de ocio que prefiero no mencionar para no dar demasiadas pistas sobre nuestra identidad. Eso supuso otro viaje de más de 200 km entre ida y vuelta, más gasolina, más peajes y más parking. De todos esos gastos únicamente pagaron la mitad de la gasolina. Ni peajes ni aparcamiento. Y aquí es donde también me cuesta entender la situación. Ellos llegaron el jueves y se iban hoy, así que prácticamente cada día implicaba hacer otros 200 km de coche para llevarlos y traerlos. Me parece bastante desconsiderado dar por hecho semejante esfuerzo económico y de tiempo sin plantearse siquiera asumir esos gastos o, como mínimo, ofrecerse. Después de terminar esa actividad fuimos a cenar. Tampoco tuvieron el detalle de invitarnos ni siquiera a una Coca-Cola. Pero el colmo ha sido esta mañana. Tengo un perro bastante trasto que, si te descuidas, rebusca en la basura. Al levantarme me encontré a los dos haciéndose unos bocadillos para el viaje mientras alrededor había envases y basura que el perro había sacado del cubo. No era basura orgánica, simplemente envases esparcidos por el suelo, algo que tardé literalmente entre 20 y 30 segundos en recoger. Y de verdad que ahí ya me hizo clic la cabeza. No entiendo cómo puedes entrar en una cocina, ver el suelo lleno de basura y limitarte a pasar por encima para hacerte un bocadillo y marcharte, esperando que se levante la dueña de la casa a recogerlo. No era algo enorme ni desagradable; eran unos envases que cualquiera habría podido recoger en medio minuto. Al final la sensación que me queda después de estos tres días es bastante desagradable. Llevo varios días con dolores muy fuertes de espalda, aun así he preparado el desayuno, he hecho toda la comida, he puesto la casa, hemos pagado íntegramente la comida, hemos hecho varios viajes de más de 200 km para recogerlos y llevarlos, asumiendo gasolina, peajes y parking, y en ningún momento ha habido un gesto de colaboración o de agradecimiento. No cocinaron, no fregaron los platos, no ayudaron con la limpieza, no aportaron dinero para la compra, no pagaron los peajes ni el aparcamiento, no tuvieron el detalle de invitarnos a una bebida y ni siquiera fueron capaces de dedicar 20 segundos a recoger unos envases del suelo antes de hacerse unos bocadillos. Así que ya no sé si soy yo la que está exagerando o si realmente esto es una falta de educación bastante importante. Porque, sinceramente, la sensación que me queda es que durante tres días me han tratado más como si fuera la persona que estaba para servirles que como alguien que les estaba haciendo el favor de abrirles las puertas de su casa. ¿A vosotros esto os parece normal? Resumen: Mi chico invitó a dos amigos a pasar unos días en casa, pero uno apareció con su novia sin avisar. Les recogimos en Madrid asumiendo gasolina, peajes y parking, les dimos alojamiento y pagamos toda la comida, mientras ellos apenas colaboraron: no ayudaron en casa, no aportaron a los gastos, ni tuvieron el detalle de invitarnos a nada. Para rematar, esta mañana ignoraron la basura que había sacado mi perro y pasaron por encima para hacerse unos bocadillos. Después de tres días, la sensación es que nos tomaron por un hotel gratis con chófer y servicio incluido. Ya está, no te comas la cabeza, ya no van a ir más a tu casa. A la próxima le dices a tu novio, “pepito”, tus colegas que se busquen un hotel que yo no estoy aquí para ir recogiendo mierdas y para hacer de taxi. Ahhh, y que se alquilen un coche. Si es un tío razonable sabrá que tienes razón. Yo eso de hacer “vida” con otras parejas no me gusta. Porque al final salen roces e historias. Mucho menos invitar a nadie a pasar unos días en casa. |
Hoy 13:34
#262
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Si este hilo no es troll, yo no me preocuparía tanto por los randoms estos, sino por tu novio. 1. Has tenido en casa 3 días a unos jeta subnormales. Vale. Ha sido muy desagradable, ya ha pasado, y no deberías permitir que volviesen a tu casa, entiendo por educación que has preferido tener la fiesta en paz. 2. Tu novio se ha traído a esta gente, les ha dejado hacer, y sobre todo te ha tenido a ti de chacha con la espalda reventada, si es como lo cuentas. Estás tú que tengo a mi novia con la espalda mal y la dejo cocinar sola mientras yo juego a la consola como un crío de 15 años. Sé que dirás que él tiene 10000 virtudes (qué vas a decir, y seguramente las tenga) pero la realidad es que no sales con un hombre, sino con un post adolescente que antepone sus "amistades" a tu bienestar en tu propia casa. Esto es motivo al menos para tener una conversación muy seria, de las que hay que tener en las relaciones. Y pese a todo, por mucho que hables, tú no deberías señalar a tu novio estas cosas, no es un hijo al que reñir, es un adulto que debería tener dos dedos de frente. |
Hoy 13:35
#263
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Pues si los amigos de tu chico son así, el tuyo será parecido. Buena joyita has pillao, enhorabuena! |
Hoy 13:36
#264
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Desde hace aproximadamente un mes, mi chico llevaba organizando la visita de dos de sus mejores amigos. Hace unos meses se mudó a vivir conmigo, a mi chalet, que está a unos 600 km de donde vivían ellos, así que la idea era aprovechar el viaje para reencontrarse.
Por mi parte no hubo ningún problema. Le dije que adelante, que podían venir sin inconveniente. El primer detalle que me molestó llegó el mismo día que fueron a recogerlos. Yo esperaba a dos amigos suyos, pero al encontrarse con ellos resulta que uno finalmente no venía y, en su lugar, el otro había decidido traer a su novia. Nadie nos había avisado previamente. No me molestó que viniera ella. Si me lo hubiesen dicho antes, jamás me habría negado. Lo que me parece una falta de educación es que, si vas a dormir varios días en casa de una persona que ni siquiera conoces, al menos preguntes o avises. Aunque seas la pareja del amigo de mi novio, la casa sigue siendo de otra persona y creo que lo mínimo es comunicar un cambio así. Otro detalle importante es que vivimos bastante lejos de Madrid, alrededor de 100 km. Para facilitarles el viaje y evitarles hacer transbordos de tren, decidimos recogerlos directamente allí. Ellos sabían perfectamente que eso suponía hacer 200 km de coche entre ida y vuelta, además de pagar un peaje de 7 € por trayecto (14 € en total), aparte del combustible. Llegaron sobre la una de la madrugada. Mientras tanto yo me había quedado en casa preparando todo para que estuvieran cómodos. Quiero recalcar además que llevo varios días con dolores de espalda muy fuertes. De hecho, no fui con mi chico a recogerlos precisamente porque físicamente estaba bastante mal. Cuando llegaron nos presentamos, ya que no nos conocíamos de nada, hablamos un rato y nos fuimos todos a dormir. Al día siguiente preparé yo el desayuno para todos: crepes caseras. Después fuimos al supermercado. Allí ellos compraron únicamente cosas para ellos, mientras que toda la comida que hice después la pagamos íntegramente nosotros. Mientras yo cocinaba sola, ellos estaban tranquilamente jugando con mi chico a la Nintendo Switch. Hubo además un momento que me dejó bastante descolocada. Estaban bañándose en la piscina cuando pasó un vecino por la calle y uno de ellos le gritó "calvo" sin venir a cuento. Me quedé pensando: "¿Pero este de qué va?". Vivo aquí, tengo que convivir con mis vecinos y perfectamente me puede crear un problema por una tontería así. Encima tienen esa actitud típica de criticar a los "pijos" cuando ellos mismos vienen de familias bastante acomodadas. Una contradicción que no termino de entender. No sé si soy demasiado tiquismiquis, pero a mí me educaron de otra forma. Si alguien me da alojamiento y me está dando de comer durante varios días, me sale de forma natural ofrecerme a comprar bebidas, llevar un postre, invitar a algo o aportar dinero para la compra. No porque me lo pidan, sino por simple educación y agradecimiento. Aquí no hubo absolutamente ningún gesto en ese sentido. Después de comer aproveché para tumbarme media hora porque la espalda me estaba matando. Ellos siguieron jugando con mi chico. Es cierto que llevaron los platos hasta la cocina, pero ahí acabó toda su colaboración. No fregaron ni uno solo. De hecho, los platos seguían allí al día siguiente. Más tarde volvimos a tener que desplazarnos otra vez hasta Madrid porque querían asistir a una actividad de ocio que prefiero no mencionar para no dar demasiadas pistas sobre nuestra identidad. Eso supuso otro viaje de más de 200 km entre ida y vuelta, más gasolina, más peajes y más parking. De todos esos gastos únicamente pagaron la mitad de la gasolina. Ni peajes ni aparcamiento. Y aquí es donde también me cuesta entender la situación. Ellos llegaron el jueves y se iban hoy, así que prácticamente cada día implicaba hacer otros 200 km de coche para llevarlos y traerlos. Me parece bastante desconsiderado dar por hecho semejante esfuerzo económico y de tiempo sin plantearse siquiera asumir esos gastos o, como mínimo, ofrecerse. Después de terminar esa actividad fuimos a cenar. Tampoco tuvieron el detalle de invitarnos ni siquiera a una Coca-Cola. Pero el colmo ha sido esta mañana. Tengo un perro bastante trasto que, si te descuidas, rebusca en la basura. Al levantarme me encontré a los dos haciéndose unos bocadillos para el viaje mientras alrededor había envases y basura que el perro había sacado del cubo. No era basura orgánica, simplemente envases esparcidos por el suelo, algo que tardé literalmente entre 20 y 30 segundos en recoger. Y de verdad que ahí ya me hizo clic la cabeza. No entiendo cómo puedes entrar en una cocina, ver el suelo lleno de basura y limitarte a pasar por encima para hacerte un bocadillo y marcharte, esperando que se levante la dueña de la casa a recogerlo. No era algo enorme ni desagradable; eran unos envases que cualquiera habría podido recoger en medio minuto. Al final la sensación que me queda después de estos tres días es bastante desagradable. Llevo varios días con dolores muy fuertes de espalda, aun así he preparado el desayuno, he hecho toda la comida, he puesto la casa, hemos pagado íntegramente la comida, hemos hecho varios viajes de más de 200 km para recogerlos y llevarlos, asumiendo gasolina, peajes y parking, y en ningún momento ha habido un gesto de colaboración o de agradecimiento. No cocinaron, no fregaron los platos, no ayudaron con la limpieza, no aportaron dinero para la compra, no pagaron los peajes ni el aparcamiento, no tuvieron el detalle de invitarnos a una bebida y ni siquiera fueron capaces de dedicar 20 segundos a recoger unos envases del suelo antes de hacerse unos bocadillos. Así que ya no sé si soy yo la que está exagerando o si realmente esto es una falta de educación bastante importante. Porque, sinceramente, la sensación que me queda es que durante tres días me han tratado más como si fuera la persona que estaba para servirles que como alguien que les estaba haciendo el favor de abrirles las puertas de su casa. ¿A vosotros esto os parece normal? Resumen: Mi chico invitó a dos amigos a pasar unos días en casa, pero uno apareció con su novia sin avisar. Les recogimos en Madrid asumiendo gasolina, peajes y parking, les dimos alojamiento y pagamos toda la comida, mientras ellos apenas colaboraron: no ayudaron en casa, no aportaron a los gastos, ni tuvieron el detalle de invitarnos a nada. Para rematar, esta mañana ignoraron la basura que había sacado mi perro y pasaron por encima para hacerse unos bocadillos. Después de tres días, la sensación es que nos tomaron por un hotel gratis con chófer y servicio incluido. Edit: en resumen, me sumo a lo que te dicen de tu novio? que sois unos canis? que edades tenéis, menudo comportamiento de niñatos edit2 : vamos que tienes 33 años y estas con un tio de 23, háztelo mirar |
Editado: 13:42 -
Hoy 13:37
#267
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Din en la pole y en la subpole.
Tu novio ha invitado a unos amigos y no se ha responsabilizado de ellos. Habla con él. Por otra parte, el tema del coche y los 200km, si el viaje se lo pega tu chico y a él no le importa, tú no tienes nada que decir ahí, menos aún si te quedaste en casa. |
Hoy 13:37
#268
| Acabo de leer esto. Sales con un crío, obtienes cosas de críos. Y más hoy en día que los 23 de ahora son los 17 de hace 30 años. Os metéis en cada movida que ya son ganas, ánimo lidiando con tu pseudohijo y pretendiendo tener una relación de treintañeros. |
Hoy 13:39
#269
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Desde hace aproximadamente un mes, mi chico llevaba organizando la visita de dos de sus mejores amigos. Hace unos meses se mudó a vivir conmigo, a mi chalet, que está a unos 600 km de donde vivían ellos, así que la idea era aprovechar el viaje para reencontrarse.
Por mi parte no hubo ningún problema. Le dije que adelante, que podían venir sin inconveniente. El primer detalle que me molestó llegó el mismo día que fueron a recogerlos. Yo esperaba a dos amigos suyos, pero al encontrarse con ellos resulta que uno finalmente no venía y, en su lugar, el otro había decidido traer a su novia. Nadie nos había avisado previamente. No me molestó que viniera ella. Si me lo hubiesen dicho antes, jamás me habría negado. Lo que me parece una falta de educación es que, si vas a dormir varios días en casa de una persona que ni siquiera conoces, al menos preguntes o avises. Aunque seas la pareja del amigo de mi novio, la casa sigue siendo de otra persona y creo que lo mínimo es comunicar un cambio así. Otro detalle importante es que vivimos bastante lejos de Madrid, alrededor de 100 km. Para facilitarles el viaje y evitarles hacer transbordos de tren, decidimos recogerlos directamente allí. Ellos sabían perfectamente que eso suponía hacer 200 km de coche entre ida y vuelta, además de pagar un peaje de 7 € por trayecto (14 € en total), aparte del combustible. Llegaron sobre la una de la madrugada. Mientras tanto yo me había quedado en casa preparando todo para que estuvieran cómodos. Quiero recalcar además que llevo varios días con dolores de espalda muy fuertes. De hecho, no fui con mi chico a recogerlos precisamente porque físicamente estaba bastante mal. Cuando llegaron nos presentamos, ya que no nos conocíamos de nada, hablamos un rato y nos fuimos todos a dormir. Al día siguiente preparé yo el desayuno para todos: crepes caseras. Después fuimos al supermercado. Allí ellos compraron únicamente cosas para ellos, mientras que toda la comida que hice después la pagamos íntegramente nosotros. Mientras yo cocinaba sola, ellos estaban tranquilamente jugando con mi chico a la Nintendo Switch. Hubo además un momento que me dejó bastante descolocada. Estaban bañándose en la piscina cuando pasó un vecino por la calle y uno de ellos le gritó "calvo" sin venir a cuento. Me quedé pensando: "¿Pero este de qué va?". Vivo aquí, tengo que convivir con mis vecinos y perfectamente me puede crear un problema por una tontería así. Encima tienen esa actitud típica de criticar a los "pijos" cuando ellos mismos vienen de familias bastante acomodadas. Una contradicción que no termino de entender. No sé si soy demasiado tiquismiquis, pero a mí me educaron de otra forma. Si alguien me da alojamiento y me está dando de comer durante varios días, me sale de forma natural ofrecerme a comprar bebidas, llevar un postre, invitar a algo o aportar dinero para la compra. No porque me lo pidan, sino por simple educación y agradecimiento. Aquí no hubo absolutamente ningún gesto en ese sentido. Después de comer aproveché para tumbarme media hora porque la espalda me estaba matando. Ellos siguieron jugando con mi chico. Es cierto que llevaron los platos hasta la cocina, pero ahí acabó toda su colaboración. No fregaron ni uno solo. De hecho, los platos seguían allí al día siguiente. Más tarde volvimos a tener que desplazarnos otra vez hasta Madrid porque querían asistir a una actividad de ocio que prefiero no mencionar para no dar demasiadas pistas sobre nuestra identidad. Eso supuso otro viaje de más de 200 km entre ida y vuelta, más gasolina, más peajes y más parking. De todos esos gastos únicamente pagaron la mitad de la gasolina. Ni peajes ni aparcamiento. Y aquí es donde también me cuesta entender la situación. Ellos llegaron el jueves y se iban hoy, así que prácticamente cada día implicaba hacer otros 200 km de coche para llevarlos y traerlos. Me parece bastante desconsiderado dar por hecho semejante esfuerzo económico y de tiempo sin plantearse siquiera asumir esos gastos o, como mínimo, ofrecerse. Después de terminar esa actividad fuimos a cenar. Tampoco tuvieron el detalle de invitarnos ni siquiera a una Coca-Cola. Pero el colmo ha sido esta mañana. Tengo un perro bastante trasto que, si te descuidas, rebusca en la basura. Al levantarme me encontré a los dos haciéndose unos bocadillos para el viaje mientras alrededor había envases y basura que el perro había sacado del cubo. No era basura orgánica, simplemente envases esparcidos por el suelo, algo que tardé literalmente entre 20 y 30 segundos en recoger. Y de verdad que ahí ya me hizo clic la cabeza. No entiendo cómo puedes entrar en una cocina, ver el suelo lleno de basura y limitarte a pasar por encima para hacerte un bocadillo y marcharte, esperando que se levante la dueña de la casa a recogerlo. No era algo enorme ni desagradable; eran unos envases que cualquiera habría podido recoger en medio minuto. Al final la sensación que me queda después de estos tres días es bastante desagradable. Llevo varios días con dolores muy fuertes de espalda, aun así he preparado el desayuno, he hecho toda la comida, he puesto la casa, hemos pagado íntegramente la comida, hemos hecho varios viajes de más de 200 km para recogerlos y llevarlos, asumiendo gasolina, peajes y parking, y en ningún momento ha habido un gesto de colaboración o de agradecimiento. No cocinaron, no fregaron los platos, no ayudaron con la limpieza, no aportaron dinero para la compra, no pagaron los peajes ni el aparcamiento, no tuvieron el detalle de invitarnos a una bebida y ni siquiera fueron capaces de dedicar 20 segundos a recoger unos envases del suelo antes de hacerse unos bocadillos. Así que ya no sé si soy yo la que está exagerando o si realmente esto es una falta de educación bastante importante. Porque, sinceramente, la sensación que me queda es que durante tres días me han tratado más como si fuera la persona que estaba para servirles que como alguien que les estaba haciendo el favor de abrirles las puertas de su casa. ¿A vosotros esto os parece normal? Resumen: Mi chico invitó a dos amigos a pasar unos días en casa, pero uno apareció con su novia sin avisar. Les recogimos en Madrid asumiendo gasolina, peajes y parking, les dimos alojamiento y pagamos toda la comida, mientras ellos apenas colaboraron: no ayudaron en casa, no aportaron a los gastos, ni tuvieron el detalle de invitarnos a nada. Para rematar, esta mañana ignoraron la basura que había sacado mi perro y pasaron por encima para hacerse unos bocadillos. Después de tres días, la sensación es que nos tomaron por un hotel gratis con chófer y servicio incluido. |
Hoy 13:39
#270
| Será historia troll, pero el que tiene la culpa es el único del que no hablas, al que tienes que ponerle las pilas es al jeta de tu novio |
haber empezado por ahí la historia, tienes un niñato por novio, lo siento, cuyos amigos son unos niñatos, no los juzgo, a esa edad yo también lo era, aunque creo que no tanto.