Los tercios españoles fueron el mejor ejército de la Historia.
05-jun-2026 22:08
#95
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La verdad es que la formación de los tercios fue una organización formidable. Una creación de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán. Pero también hay que decir que aunque las tropas castellanas eran las más aguerridas, no eran las únicas. Más que español, el ejército de los Habsburgos hispánicos era lo que hoy llamaríamos un ejército multinacional: había sobre todo italianos y alemanes, además de castellanos.
El sitio de Ostende por ejemplo lo llevaron generales italianos. Y en la gran batalla de San Quintín había de todo, hasta dos mil ingleses que envío María Tudor, y la caballería holandesa al mando de los que más adelante se rebelarian contra España. |
05-jun-2026 22:10
#97
| Y el ejército francés fue desangrado en España. Como los tercios españoles en Flandes, solo que la guerra de Flandes pasó a la Historia como la Guerra de los Ochenta años. Ahí es nada. |
Editado: 05-jun-2026 22:19 -
05-jun-2026 22:11
#98
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El modelo de conquista es parecido, pero Roma trasladaba ejércitos enteros con la logística que eso supone, repito, hace 2000 años.
![]() subir imágenes a álbum privado Y en este mapa la romanización fue muy fuerte. En el mapa de la conquista española hay mucho territorio si, pero la "españolización" fue mucho más escasa y relativa. Mucho territorio era español sobre el papel nada más. Sobre todo en Norteamérica. Nadie ha igualado eso.... |
05-jun-2026 22:15
#99
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El más grandes es difícil de decir quien fue. El duque de Alba o Alejandro Farnesio no se quedan atrás. Hay que ver la magnitud de las victorias obtenidas. Duque de Alba y batalla de Jemmingen. Año 1568,Guerra de los Ochenta Años.Se enfrenta un ejército holandés de 10.000 infantes,2.000 jinetes y 16 cañones contra un ejército del imperio español compuesto de 12.000 infantes y 3.000 jinetes. Resultado: 7.000 muertos y heridos holandeses y 80 muertos españoles más 220 herido. Alejandro Farnesio y la batalla de Gembloux. Año 1578,Guerra de los Ochenta Años.Se enfrenta un ejército holandés compuesto de 25.000 hombres contra un ejército del imperio español compuesto de 17.000 hombres. Resultado: 10.000 holandeses muertos, heridos y capturados y 20 españoles entre muertos y heridos. |
05-jun-2026 22:18
#100
| Todo el mundo conocido no. Irlanda, Escocia, la mayor parte de Germania, la península Arábiga, el imperio parto, Escitia ,la India... eran lugares conocidos, Roma comerciaba con ellos, y había guerras periódicamente, pero no cayeron bajo la orbita romana |
05-jun-2026 22:24
#102
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La "tecnología romana" en cuanto a armamento era muy básica: un escudo grande y una espada corta y ancha para pinchar, ideal para el combate en formación cerrada que practicaban. Es cierto que tenían ingenieros, fortificaciones, carreteras, máquinas de guerra relativamente sofisticadas para la época..pero la verdadera clave era la profesionalización. Las legiones eran un ejército profesional dedicado, algo que sólo sociedades muy organizadas y con gran capacidad de producción y distribución de recursos podía permitirse. También merece ser considerado el ejército mongol de la época de Gengis Khan, su capacidad de movilidad gracias al estilo de vida nómada; su capacidad ofensiva a distancia gracias al arco mongol (de hasta 150 libras, y que libra por libra era más potente que el arco largo inglés, además de mucho más corto e ideado para su uso por caballería) y su organización en múltiplos de 10, con oficiales capaces de actuar de forma independiente. |
05-jun-2026 22:30
#105
| Pues si que te lo discuto, la civilizacion romana fue la que más tiempo tuvo la hegemonia en el planeta. Desde finales de la republica al imperio |
05-jun-2026 22:37
#106
| No creo que fuese mas grande por ejemplo que Farnesio. Pero si, está en los tops |
05-jun-2026 22:39
#107
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Le he sacado fotos al libro y lo he pasado pot chatgpt. Si es demasiado tocho lo resumo más. De todas formas si tienes razón y no estan tal mal pagados como pensaba. El problema es lo de pagar con ello el equipamiento, alojamiento y los retrasos. Los sueldos en los Tercios El autor comienza explicando que las ordenanzas de 1536, en los primeros años de los Tercios, establecían salarios relativamente concretos para cada empleo. Un capitán recibía una paga mensual de 25 escudos y además una cantidad adicional destinada a sufragar ciertos cargos auxiliares de la compañía. Otros oficiales cobraban menos. El sargento mayor y el furriel percibían alrededor de 20 escudos, mientras que el contador de la compañía recibía una cantidad bastante inferior. Para entender estas cifras hay que recordar qué era un escudo. Se trataba de una moneda de oro introducida en tiempos de Carlos V. Su valor equivalía a unos 350 maravedíes. Sin embargo, aquellas cantidades iniciales no permanecieron estables. Cuando se organizaron nuevas unidades para las campañas italianas, los salarios fueron reducidos. El sueldo de un capitán quedó fijado en torno a 12 escudos mensuales, mientras que el de un alférez rondaba poco más de 5 escudos. A finales del siglo XVI aparecen nuevas referencias salariales. Algunas fuentes indican que los capitanes podían cobrar unos 40 escudos al mes, los alféreces 12, los sargentos 5 y los soldados de infantería 3. Otras fuentes muestran pequeñas variaciones, especialmente para los soldados especializados. Los hombres armados con arcabuces o mosquetes cobraban más que los piqueros porque debían costear su propio armamento y mantenerlo en condiciones de uso. Además existían las llamadas "ventajas", que eran sobresueldos otorgados por méritos especiales. El autor cita el caso de Miguel de Cervantes, quien después de Lepanto recibió una recompensa económica adicional por su comportamiento en combate. Qué podía comprarse con esos salarios Para valorar si aquellos sueldos eran altos o bajos, el autor recurre a diversos precios de la época. Un buey valía varios ducados. Un cerdo costaba menos, pero seguía siendo una adquisición importante. Medio kilo de carne de vaca podía adquirirse por una cantidad relativamente reducida de maravedíes. También se indican precios del vino, el aceite, el arroz y diversos productos domésticos. Por ejemplo, una arroba de vino costaba bastante menos de un escudo. Una arroba de arroz superaba ya el valor de un escudo. Una sábana sencilla rondaba cifras similares, mientras que un colchón de lana podía costar aproximadamente lo mismo que el sueldo mensual de un soldado de infantería. Tras exponer estos ejemplos, el autor concluye que los soldados no disfrutaban de una situación económica especialmente cómoda. Los gastos ocultos del soldado La situación era todavía más complicada porque los militares debían sufragar gran parte de sus necesidades con su propio dinero. No solo pagaban su comida y alojamiento. También tenían que adquirir y mantener buena parte de su equipo. El problema era especialmente grave para los arcabuceros. Un arcabuz podía costar alrededor de 60 escudos, una cifra enorme para alguien que cobraba unos pocos escudos al mes. A ello había que añadir el gasto continuo de pólvora, balas y mechas. Como consecuencia, muchos soldados intentaban economizar el uso de munición. Esto podía afectar incluso al rendimiento en combate, pues disparar más significaba gastar más dinero. Para solucionar parcialmente el problema, algunos capitanes ofrecían recompensas económicas a los hombres que destacaban por su eficacia en el uso de las armas de fuego. En ocasiones esas recompensas salían directamente del bolsillo del propio capitán. El verdadero problema: las pagas atrasadas Según el autor, la cuestión principal no era tanto la cuantía de los salarios como la enorme irregularidad en los pagos. La Monarquía Hispánica sufría frecuentes problemas financieros. Además, trasladar dinero a ejércitos desplegados por toda Europa era una tarea complicada y lenta. Por ello los soldados podían pasar largos periodos sin cobrar. Hubo ocasiones en que unidades enteras llegaron a permanecer cerca de dos años esperando sus pagas. Esta situación provocó motines y tensiones frecuentes. El recurso al botín Ante la falta de dinero, los soldados buscaban otras formas de obtener ingresos. Una de ellas era el despojo del enemigo caído. Tras un combate era habitual recoger armas, joyas, ropa, dinero o cualquier objeto de valor. Si el enemigo capturado pertenecía a una familia importante, podía mantenerse con vida para exigir posteriormente un rescate. También existía el botín colectivo. Los objetos capturados se reunían en un montón común y posteriormente se repartían según el rango y los méritos de cada participante. El autor señala que este sistema era necesario para evitar que la codicia individual rompiera la disciplina del ejército. Incluso el saqueo de ciudades estaba sometido a normas. Los ejércitos españoles establecieron reglas relativamente estrictas para controlar estas prácticas y mantener el orden dentro de las tropas. |
05-jun-2026 22:41
#108
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España en el S.XVI , sobretodo en la primera mitad, no tenía superioridad aparente sobre Francia, y sin embargo la aplastó en Italia , y posteriormente Francia fue invadida y derrotada de forma decisiva en San Quintín, dando paso al tratado de Cateau-Cambrésis, y abriendo el periodo de hegemonía española. Culturalmente, Roma es el imperio más importante, ya que muchos estados modernos son sus herederos directos. Dicho esto. El español es el segundo idioma por número de hablantes nativos , y el catolicismo es la región dominante en el mundo gracias a la obra evangelizadora en América. Cultura España también es un país top. |
05-jun-2026 22:44
#111
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Le he sacado fotos al libro y lo he pasado pot chatgpt. Si es demasiado tocho lo resumo más. De todas formas si tienes razón y no estan tal mal pagados como pensaba. El problema es lo de pagar con ello el equipamiento, alojamiento y los retrasos.
Los sueldos en los Tercios El autor comienza explicando que las ordenanzas de 1536, en los primeros años de los Tercios, establecían salarios relativamente concretos para cada empleo. Un capitán recibía una paga mensual de 25 escudos y además una cantidad adicional destinada a sufragar ciertos cargos auxiliares de la compañía. Otros oficiales cobraban menos. El sargento mayor y el furriel percibían alrededor de 20 escudos, mientras que el contador de la compañía recibía una cantidad bastante inferior. Para entender estas cifras hay que recordar qué era un escudo. Se trataba de una moneda de oro introducida en tiempos de Carlos V. Su valor equivalía a unos 350 maravedíes. Sin embargo, aquellas cantidades iniciales no permanecieron estables. Cuando se organizaron nuevas unidades para las campañas italianas, los salarios fueron reducidos. El sueldo de un capitán quedó fijado en torno a 12 escudos mensuales, mientras que el de un alférez rondaba poco más de 5 escudos. A finales del siglo XVI aparecen nuevas referencias salariales. Algunas fuentes indican que los capitanes podían cobrar unos 40 escudos al mes, los alféreces 12, los sargentos 5 y los soldados de infantería 3. Otras fuentes muestran pequeñas variaciones, especialmente para los soldados especializados. Los hombres armados con arcabuces o mosquetes cobraban más que los piqueros porque debían costear su propio armamento y mantenerlo en condiciones de uso. Además existían las llamadas "ventajas", que eran sobresueldos otorgados por méritos especiales. El autor cita el caso de Miguel de Cervantes, quien después de Lepanto recibió una recompensa económica adicional por su comportamiento en combate. Qué podía comprarse con esos salarios Para valorar si aquellos sueldos eran altos o bajos, el autor recurre a diversos precios de la época. Un buey valía varios ducados. Un cerdo costaba menos, pero seguía siendo una adquisición importante. Medio kilo de carne de vaca podía adquirirse por una cantidad relativamente reducida de maravedíes. También se indican precios del vino, el aceite, el arroz y diversos productos domésticos. Por ejemplo, una arroba de vino costaba bastante menos de un escudo. Una arroba de arroz superaba ya el valor de un escudo. Una sábana sencilla rondaba cifras similares, mientras que un colchón de lana podía costar aproximadamente lo mismo que el sueldo mensual de un soldado de infantería. Tras exponer estos ejemplos, el autor concluye que los soldados no disfrutaban de una situación económica especialmente cómoda. Los gastos ocultos del soldado La situación era todavía más complicada porque los militares debían sufragar gran parte de sus necesidades con su propio dinero. No solo pagaban su comida y alojamiento. También tenían que adquirir y mantener buena parte de su equipo. El problema era especialmente grave para los arcabuceros. Un arcabuz podía costar alrededor de 60 escudos, una cifra enorme para alguien que cobraba unos pocos escudos al mes. A ello había que añadir el gasto continuo de pólvora, balas y mechas. Como consecuencia, muchos soldados intentaban economizar el uso de munición. Esto podía afectar incluso al rendimiento en combate, pues disparar más significaba gastar más dinero. Para solucionar parcialmente el problema, algunos capitanes ofrecían recompensas económicas a los hombres que destacaban por su eficacia en el uso de las armas de fuego. En ocasiones esas recompensas salían directamente del bolsillo del propio capitán. El verdadero problema: las pagas atrasadas Según el autor, la cuestión principal no era tanto la cuantía de los salarios como la enorme irregularidad en los pagos. La Monarquía Hispánica sufría frecuentes problemas financieros. Además, trasladar dinero a ejércitos desplegados por toda Europa era una tarea complicada y lenta. Por ello los soldados podían pasar largos periodos sin cobrar. Hubo ocasiones en que unidades enteras llegaron a permanecer cerca de dos años esperando sus pagas. Esta situación provocó motines y tensiones frecuentes. El recurso al botín Ante la falta de dinero, los soldados buscaban otras formas de obtener ingresos. Una de ellas era el despojo del enemigo caído. Tras un combate era habitual recoger armas, joyas, ropa, dinero o cualquier objeto de valor. Si el enemigo capturado pertenecía a una familia importante, podía mantenerse con vida para exigir posteriormente un rescate. También existía el botín colectivo. Los objetos capturados se reunían en un montón común y posteriormente se repartían según el rango y los méritos de cada participante. El autor señala que este sistema era necesario para evitar que la codicia individual rompiera la disciplina del ejército. Incluso el saqueo de ciudades estaba sometido a normas. Los ejércitos españoles establecieron reglas relativamente estrictas para controlar estas prácticas y mantener el orden dentro de las tropas. |
05-jun-2026 22:44
#113
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Exacto shur,y el primer desembarco nocturno(azores),y el primer desembarco aeronaval(Alhucemas),y la primera circunnavegacion al globo(Elcano)...... Si fuésemos americanos ingleses y franceses tendrían series y películas y obras de teatro sobre eso.....pero bueno.... |
05-jun-2026 22:47
#114
| La verdad que es lamentable. Cuanto mas investigas sobre nuestra historia encuentras siempre gestas pero siempre ocultas por la endofobía y por la leyenda negra. |
05-jun-2026 22:49
#116
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05-jun-2026 22:50
#117
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Es un hecho muy difícil de discutir. Algunos citaran a las legiones romanas, otros a la Grande Armée de Napoleón , al ejército alemán de la Segunda Mundial o al ejército estadounidense hoy en día. Pero siendo objetivos:
1.- La superioridad de los tercios españoles nunca fue tecnológica como puede ser EEUU hoy en día o como fue Roma respecto a los bárbaros. Contra los indígenas americanos no cuenta porque ningún ejército regular participo en la conquista de las Indias. Nunca jamás un tercio salió de Europa y el Norte de África. 2.- La guerra llegó a alcanzar el nivel de ciencia en la España de la época. El nivel de conocimientos en la materia en este sentido era espectacular. El asombroso asedio de Ostende fue un ejemplo de ello. Un asedio que duró años, vio prodigios en materia de ingeniería, y que terminó con los españoles tomando la ciudad. En la época, el asedio de Ostende fue comparado con el asedio de Troya. 3.- Mientras en otros países de Europa el entretenimiento de los chavales era jugar al pañuelo (o ahora dar patadas a un balón por las calles), en España el entretenimiento juvenil era la espada. Al igual que hoy en día casi cualquier español cumple con un balón en el pie, en aquella época cualquier español sabia defenderse con una espada. Todos los soldados españoles, desde los pistoleros a caballo hasta los piqueros, pasando por los ingenieros, intendentes, sanitarios, etc. llevaban espada y cualquiera era más peligroso con ella que el soldado medio europeo (que no dejaba de ser un campesino al que agarraban y metían al ejercito por la fuerza). 4.- Mientras que en el resto de Europa los soldados eran directamente "chusma soldadesca" en España era un empleo reputado y muy necesario para progresar socialmente. A pesar de lo que dice la leyenda negra, los soldados españoles no eran unos brutos. A diferencia de otros ejércitos, jamás combatía en un tercio un soldado que no hubiese pasado por un periodo de formación inicial. Un ejército embrutecido jamás hubiera producido genios como Lope, Cervantes, Calderón, etc. 5.- Personalidades de todos los países enemigos de España reconocieron y en buena medida reconocen la atronadora superioridad de los tercios y se maravillan de que un país al que doblan o triplican en población pudiese dominar los campos de batalla europeos durante más de un siglo, y mantener un imperio que abarcaba la mayor parte de América y partes de África y Asia. Este hecho no fue igualado por los británicos, que nunca fueron la potencia militar dominante en Europa, ni por los franceses, a pesar de los pocos años de supremacía que logró Napoleón I. Felipe II , rey de España, en su cuspide de poder, acuñó el lema Non sufficit orbis ("El mundo no es suficiente"). |
05-jun-2026 22:55
#119
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05-jun-2026 22:57
#120
| Está bien todo menos lo de que no salieron de Europa y norte de África. Batalla de Cagayan discrepa. |
