Una amiga vuelve de las vacaciones LOBOTOMIZADA por culpa del guineano del top manta
Ayer 23:14
#36
| La culpa es tuya por tenerla pequeña; si la tuvieras como el nigga todo esto no habría existido |
Ayer 23:16
#37
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Dile a la IA que utilizas para abrir estos hilos de mierda que no escriba líneas sueltas como si fueran puntos y aparte. Te dirá que es el estilo americano, que comprende tu frustración, y te ofrecerá un texto más comprimido para el estilo europeo que podrás subir a Forocoches e incluso abrir hilos sin que se note. Puedes incluso pilar alguna IA china opensource y correrla en modo local como si fueras tú sin que se note. |
Ayer 23:23
#39
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Buenas shurs.
No sé cómo decirle a una amiga que igual se le ha ido un poco la pinza. Tiene 30 años, la conocemos desde el instituto y era la típica persona completamente normal. De política pasaba, de religión también, nunca había salido con nadie extranjero ni nada parecido. Pues se fue una semana a Gandía con las amigas. Playa. Discotecas. Paseo marítimo. Lo típico. El último día conoció a un vendedor ambulante que, según ella, además de vender camisetas y gorras, es "maestro espiritual" de la Nueva Orden Dahomiana. Nosotros pensábamos que era el típico ligue de verano. Pues no. Ha vuelto diciendo que ha encontrado "el camino verdadero" y que dentro de unas semanas abandona oficialmente "la vida occidental". Hasta aquí, cada uno con su vida. El problema es que ayer nos llegó por WhatsApp una invitación para asistir a su ceremonia de iniciación. Yo pensaba que era una despedida o algo. No. Es una ceremonia religiosa. Y dice que es muy importante que vayamos porque seremos "testigos del segundo nacimiento". Empiezo a leer las normas y cada línea era más rara que la anterior. Primero, todos los asistentes debemos ir vestidos completamente de blanco, sin logotipos, porque "las marcas comerciales distraen a los ancestros". Después hay que entrar descalzos en silencio y no mirar directamente al Maestro durante los primeros nueve minutos porque, según pone, "la energía todavía no está equilibrada". Luego cada invitado debe entregar una fruta redonda como símbolo del ciclo eterno. No vale cortada. No vale en bolsa. Tiene que estar entera. Si lleva pegatina del supermercado hay que quitársela antes de entrar. Después viene el llamado Rito del Eco. Por lo visto el Maestro pronuncia una frase en un idioma ceremonial y todos tenemos que repetirla tres veces aunque no entendamos absolutamente nada. Si alguien se ríe, hay que empezar otra vez desde el principio. Más adelante aparece una parte llamada La Purificación del Camino. Consiste en dar siete vueltas alrededor de una silla de plástico mientras suena música con tambores por un altavoz Bluetooth. Dice que simboliza el abandono del ego moderno. A continuación llega "la Ofrenda". Cada asistente tiene que depositar un billete dentro de una cesta de mimbre. No pone cantidad. Solo dice que "cada uno entregará aquello que considere justo según la prosperidad que haya recibido". Curiosamente, cuando preguntó uno del grupo si se podía hacer por Bizum, respondió que las energías solo aceptan efectivo. Luego viene el momento más importante. El Maestro le colocará una pulsera de colores y le cambiará el nombre espiritual. Ella dice que dejará de llamarse Laura porque ese nombre pertenece a su vida anterior. Ahora quiere que la llamemos Nalemba. Desde ayer corrige a todo el mundo. — Laura... — Nalemba, por favor. Lo dice completamente en serio. Lo mejor es que ya habla como si llevara veinte años allí. Dice que nosotros vivimos "atrapados por el materialismo europeo". Que el trabajo de ocho horas es una cárcel mental. Que el verdadero patrimonio son las vibraciones. Que las casualidades no existen. Que el universo la llevó a Gandía por un motivo. Y remata diciendo que el Maestro no vende camisetas. Que las camisetas son simplemente "el vehículo económico que sostiene su misión espiritual". Nosotros no sabemos cómo decirle que igual conocer al amor de tu vida durante una semana de vacaciones y cambiar completamente tu personalidad al volver no parece la decisión más meditada del mundo. Ella insiste en que somos unos ignorantes porque juzgamos lo que no entendemos. Y cuanto más intentamos razonar con ella, más convencida parece estar de que "ha despertado". Shurs... ¿Cómo le decimos con cariño que quizá el único despertar que ha tenido ha sido el del último día de vacaciones? Follatela, eso la confundirá y todo volverá a ser normal |
Hoy 02:03
#40
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Buenas shurs.
No sé cómo decirle a una amiga que igual se le ha ido un poco la pinza. Tiene 30 años, la conocemos desde el instituto y era la típica persona completamente normal. De política pasaba, de religión también, nunca había salido con nadie extranjero ni nada parecido. Pues se fue una semana a Gandía con las amigas. Playa. Discotecas. Paseo marítimo. Lo típico. El último día conoció a un vendedor ambulante que, según ella, además de vender camisetas y gorras, es "maestro espiritual" de la Nueva Orden Dahomiana. Nosotros pensábamos que era el típico ligue de verano. Pues no. Ha vuelto diciendo que ha encontrado "el camino verdadero" y que dentro de unas semanas abandona oficialmente "la vida occidental". Hasta aquí, cada uno con su vida. El problema es que ayer nos llegó por WhatsApp una invitación para asistir a su ceremonia de iniciación. Yo pensaba que era una despedida o algo. No. Es una ceremonia religiosa. Y dice que es muy importante que vayamos porque seremos "testigos del segundo nacimiento". Empiezo a leer las normas y cada línea era más rara que la anterior. Primero, todos los asistentes debemos ir vestidos completamente de blanco, sin logotipos, porque "las marcas comerciales distraen a los ancestros". Después hay que entrar descalzos en silencio y no mirar directamente al Maestro durante los primeros nueve minutos porque, según pone, "la energía todavía no está equilibrada". Luego cada invitado debe entregar una fruta redonda como símbolo del ciclo eterno. No vale cortada. No vale en bolsa. Tiene que estar entera. Si lleva pegatina del supermercado hay que quitársela antes de entrar. Después viene el llamado Rito del Eco. Por lo visto el Maestro pronuncia una frase en un idioma ceremonial y todos tenemos que repetirla tres veces aunque no entendamos absolutamente nada. Si alguien se ríe, hay que empezar otra vez desde el principio. Más adelante aparece una parte llamada La Purificación del Camino. Consiste en dar siete vueltas alrededor de una silla de plástico mientras suena música con tambores por un altavoz Bluetooth. Dice que simboliza el abandono del ego moderno. A continuación llega "la Ofrenda". Cada asistente tiene que depositar un billete dentro de una cesta de mimbre. No pone cantidad. Solo dice que "cada uno entregará aquello que considere justo según la prosperidad que haya recibido". Curiosamente, cuando preguntó uno del grupo si se podía hacer por Bizum, respondió que las energías solo aceptan efectivo. Luego viene el momento más importante. El Maestro le colocará una pulsera de colores y le cambiará el nombre espiritual. Ella dice que dejará de llamarse Laura porque ese nombre pertenece a su vida anterior. Ahora quiere que la llamemos Nalemba. Desde ayer corrige a todo el mundo. — Laura... — Nalemba, por favor. Lo dice completamente en serio. Lo mejor es que ya habla como si llevara veinte años allí. Dice que nosotros vivimos "atrapados por el materialismo europeo". Que el trabajo de ocho horas es una cárcel mental. Que el verdadero patrimonio son las vibraciones. Que las casualidades no existen. Que el universo la llevó a Gandía por un motivo. Y remata diciendo que el Maestro no vende camisetas. Que las camisetas son simplemente "el vehículo económico que sostiene su misión espiritual". Nosotros no sabemos cómo decirle que igual conocer al amor de tu vida durante una semana de vacaciones y cambiar completamente tu personalidad al volver no parece la decisión más meditada del mundo. Ella insiste en que somos unos ignorantes porque juzgamos lo que no entendemos. Y cuanto más intentamos razonar con ella, más convencida parece estar de que "ha despertado". Shurs... ¿Cómo le decimos con cariño que quizá el único despertar que ha tenido ha sido el del último día de vacaciones? |
Hoy 02:07
#42
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Si vamos que ha estado siempre zumbada pero medio aparentaba hasta que llegó el click ahí arriba. A todos los subnormales (sin ánimos de ofender) les pasa tarde o temprano. |
Hoy 02:08
#44
¿Mujeres renegando del materialismo occidental, específicamente diseñado para ellas? ![]() Buen intento, trolazo |
Editado: 02:14 -
Hoy 02:08
#45
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Pues para ser espirituales los negros esos mira que vienen a Europa para vivir la vida europea y dar por culo. Será tu examiga |
Hoy 02:09
#46
| No vayas a esa mierda que al final fijo que hay un suicidio colectivo. Que se mate su puta madre. |
Hoy 02:11
#48
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buenas shurs.
No sé cómo decirle a una amiga que igual se le ha ido un poco la pinza. Tiene 30 años, la conocemos desde el instituto y era la típica persona completamente normal. De política pasaba, de religión también, nunca había salido con nadie extranjero ni nada parecido. Pues se fue una semana a gandía con las amigas. Playa. Discotecas. Paseo marítimo. Lo típico. El último día conoció a un vendedor ambulante que, según ella, además de vender camisetas y gorras, es "maestro espiritual" de la nueva orden dahomiana. Nosotros pensábamos que era el típico ligue de verano. Pues no. Ha vuelto diciendo que ha encontrado "el camino verdadero" y que dentro de unas semanas abandona oficialmente "la vida occidental". Hasta aquí, cada uno con su vida. El problema es que ayer nos llegó por whatsapp una invitación para asistir a su ceremonia de iniciación. Yo pensaba que era una despedida o algo. No. Es una ceremonia religiosa. Y dice que es muy importante que vayamos porque seremos "testigos del segundo nacimiento". Empiezo a leer las normas y cada línea era más rara que la anterior. Primero, todos los asistentes debemos ir vestidos completamente de blanco, sin logotipos, porque "las marcas comerciales distraen a los ancestros". Después hay que entrar descalzos en silencio y no mirar directamente al maestro durante los primeros nueve minutos porque, según pone, "la energía todavía no está equilibrada". Luego cada invitado debe entregar una fruta redonda como símbolo del ciclo eterno. No vale cortada. No vale en bolsa. Tiene que estar entera. Si lleva pegatina del supermercado hay que quitársela antes de entrar. Después viene el llamado rito del eco. Por lo visto el maestro pronuncia una frase en un idioma ceremonial y todos tenemos que repetirla tres veces aunque no entendamos absolutamente nada. Si alguien se ríe, hay que empezar otra vez desde el principio. Más adelante aparece una parte llamada la purificación del camino. Consiste en dar siete vueltas alrededor de una silla de plástico mientras suena música con tambores por un altavoz bluetooth. Dice que simboliza el abandono del ego moderno. A continuación llega "la ofrenda". Cada asistente tiene que depositar un billete dentro de una cesta de mimbre. No pone cantidad. Solo dice que "cada uno entregará aquello que considere justo según la prosperidad que haya recibido". Curiosamente, cuando preguntó uno del grupo si se podía hacer por bizum, respondió que las energías solo aceptan efectivo. Luego viene el momento más importante. El maestro le colocará una pulsera de colores y le cambiará el nombre espiritual. Ella dice que dejará de llamarse laura porque ese nombre pertenece a su vida anterior. Ahora quiere que la llamemos nalemba. Desde ayer corrige a todo el mundo. — laura... — nalemba, por favor. Lo dice completamente en serio. Lo mejor es que ya habla como si llevara veinte años allí. Dice que nosotros vivimos "atrapados por el materialismo europeo". Que el trabajo de ocho horas es una cárcel mental. Que el verdadero patrimonio son las vibraciones. Que las casualidades no existen. Que el universo la llevó a gandía por un motivo. Y remata diciendo que el maestro no vende camisetas. Que las camisetas son simplemente "el vehículo económico que sostiene su misión espiritual". Nosotros no sabemos cómo decirle que igual conocer al amor de tu vida durante una semana de vacaciones y cambiar completamente tu personalidad al volver no parece la decisión más meditada del mundo. Ella insiste en que somos unos ignorantes porque juzgamos lo que no entendemos. Y cuanto más intentamos razonar con ella, más convencida parece estar de que "ha despertado". Shurs... ¿cómo le decimos con cariño que quizá el único despertar que ha tenido ha sido el del último día de vacaciones? |
Hoy 02:20
#51
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Un amigo de verdad, te dice la verdad. Yo en tu lugar me habria descojonado en su cara y haberle dicho la verdad, que te ha comido el coco una secta y vas acabar muy mal |
Hoy 02:24
#52
| Está visto que los humanos necesitamos estar pasando calamidades para ir pensando como solucionar los problemas porque si no se nos va la pinza. |
Hoy 02:26
#53
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Buenas shurs.
No sé cómo decirle a una amiga que igual se le ha ido un poco la pinza. Tiene 30 años, la conocemos desde el instituto y era la típica persona completamente normal. De política pasaba, de religión también, nunca había salido con nadie extranjero ni nada parecido. Pues se fue una semana a Gandía con las amigas. Playa. Discotecas. Paseo marítimo. Lo típico. El último día conoció a un vendedor ambulante que, según ella, además de vender camisetas y gorras, es "maestro espiritual" de la Nueva Orden Dahomiana. Nosotros pensábamos que era el típico ligue de verano. Pues no. Ha vuelto diciendo que ha encontrado "el camino verdadero" y que dentro de unas semanas abandona oficialmente "la vida occidental". Hasta aquí, cada uno con su vida. El problema es que ayer nos llegó por WhatsApp una invitación para asistir a su ceremonia de iniciación. Yo pensaba que era una despedida o algo. No. Es una ceremonia religiosa. Y dice que es muy importante que vayamos porque seremos "testigos del segundo nacimiento". Empiezo a leer las normas y cada línea era más rara que la anterior. Primero, todos los asistentes debemos ir vestidos completamente de blanco, sin logotipos, porque "las marcas comerciales distraen a los ancestros". Después hay que entrar descalzos en silencio y no mirar directamente al Maestro durante los primeros nueve minutos porque, según pone, "la energía todavía no está equilibrada". Luego cada invitado debe entregar una fruta redonda como símbolo del ciclo eterno. No vale cortada. No vale en bolsa. Tiene que estar entera. Si lleva pegatina del supermercado hay que quitársela antes de entrar. Después viene el llamado Rito del Eco. Por lo visto el Maestro pronuncia una frase en un idioma ceremonial y todos tenemos que repetirla tres veces aunque no entendamos absolutamente nada. Si alguien se ríe, hay que empezar otra vez desde el principio. Más adelante aparece una parte llamada La Purificación del Camino. Consiste en dar siete vueltas alrededor de una silla de plástico mientras suena música con tambores por un altavoz Bluetooth. Dice que simboliza el abandono del ego moderno. A continuación llega "la Ofrenda". Cada asistente tiene que depositar un billete dentro de una cesta de mimbre. No pone cantidad. Solo dice que "cada uno entregará aquello que considere justo según la prosperidad que haya recibido". Curiosamente, cuando preguntó uno del grupo si se podía hacer por Bizum, respondió que las energías solo aceptan efectivo. Luego viene el momento más importante. El Maestro le colocará una pulsera de colores y le cambiará el nombre espiritual. Ella dice que dejará de llamarse Laura porque ese nombre pertenece a su vida anterior. Ahora quiere que la llamemos Nalemba. Desde ayer corrige a todo el mundo. — Laura... — Nalemba, por favor. Lo dice completamente en serio. Lo mejor es que ya habla como si llevara veinte años allí. Dice que nosotros vivimos "atrapados por el materialismo europeo". Que el trabajo de ocho horas es una cárcel mental. Que el verdadero patrimonio son las vibraciones. Que las casualidades no existen. Que el universo la llevó a Gandía por un motivo. Y remata diciendo que el Maestro no vende camisetas. Que las camisetas son simplemente "el vehículo económico que sostiene su misión espiritual". Nosotros no sabemos cómo decirle que igual conocer al amor de tu vida durante una semana de vacaciones y cambiar completamente tu personalidad al volver no parece la decisión más meditada del mundo. Ella insiste en que somos unos ignorantes porque juzgamos lo que no entendemos. Y cuanto más intentamos razonar con ella, más convencida parece estar de que "ha despertado". Shurs... ¿Cómo le decimos con cariño que quizá el único despertar que ha tenido ha sido el del último día de vacaciones? La próxima en vez de Nalemba que se llame Janemba (Dragon Ball) de lo gorda que está. |
Hoy 06:53
#57
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Primero, tú amiga es gilipollas. Segundo, al ser gilipollas, solo era cuestión de tiempo que acabara así. Da igual que haya sido el negro Merlín o los lefebvrianos, una persona así es un caramelito para estos... Tercero, si sale viva de esta, al ser gilipollas, volverá a cometer una estupidez similar, mejor asumir cuánto antes que acabará mal... |
Hoy 06:56
#60
| Es lo que pasa cuando se quiere comer un rabo de 30cm. Entero que le pasa como a homer con el plastidecor.... |


Las opiniones vertidas estan influenciadas por la ingesta de alcohol,
