Los amigos de mi mano vienen a casa y no sé si esto es normal + tema serio
Hoy 12:44
#181
| Toda esa faena vale dinero. Son labores o trabajos no retribuidos. Si no pagan ahora deben devolver la atención. Sin eso es una sinvergonzoneria y te están tomando el pelo |
Hoy 12:44
#183
| Te mereces todo lo que te pase por juntarte con un bobo-bro que pierde el tiempo jugando a videojuegos en vez de tenerte como a una reina |
Hoy 12:45
#185
| Estás exagerando porque te molestó que otra tía que no conoces de nada se quedara en tu casa |
Hoy 12:46
#186
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Se junta que los invitados han sido unos maleducados y que tú eres una tiquismiquis. Yo hubiese sido más cortés como anfitrión y más agradecido como invitado. Lo de la espalda solo se lo puede echar en cara a tu novio, que no te cuida. Ellos no tienen culpa. Llevar a mis invitados a hacer la compra me parece cutre. Estar esperándo que paguen peaje o gasolina me parece cutre. Igual que ellos, no invitaros a cenar/haceros un regalo, no ayudar a fregar e insultar al vecino es de traca. |
Hoy 12:47
#188
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Desde hace aproximadamente un mes, mi chico llevaba organizando la visita de dos de sus mejores amigos. Hace unos meses se mudó a vivir conmigo, a mi chalet, que está a unos 600 km de donde vivían ellos, así que la idea era aprovechar el viaje para reencontrarse.
Por mi parte no hubo ningún problema. Le dije que adelante, que podían venir sin inconveniente. El primer detalle que me molestó llegó el mismo día que fueron a recogerlos. Yo esperaba a dos amigos suyos, pero al encontrarse con ellos resulta que uno finalmente no venía y, en su lugar, el otro había decidido traer a su novia. Nadie nos había avisado previamente. No me molestó que viniera ella. Si me lo hubiesen dicho antes, jamás me habría negado. Lo que me parece una falta de educación es que, si vas a dormir varios días en casa de una persona que ni siquiera conoces, al menos preguntes o avises. Aunque seas la pareja del amigo de mi novio, la casa sigue siendo de otra persona y creo que lo mínimo es comunicar un cambio así. Otro detalle importante es que vivimos bastante lejos de Madrid, alrededor de 100 km. Para facilitarles el viaje y evitarles hacer transbordos de tren, decidimos recogerlos directamente allí. Ellos sabían perfectamente que eso suponía hacer 200 km de coche entre ida y vuelta, además de pagar un peaje de 7 € por trayecto (14 € en total), aparte del combustible. Llegaron sobre la una de la madrugada. Mientras tanto yo me había quedado en casa preparando todo para que estuvieran cómodos. Quiero recalcar además que llevo varios días con dolores de espalda muy fuertes. De hecho, no fui con mi chico a recogerlos precisamente porque físicamente estaba bastante mal. Cuando llegaron nos presentamos, ya que no nos conocíamos de nada, hablamos un rato y nos fuimos todos a dormir. Al día siguiente preparé yo el desayuno para todos: crepes caseras. Después fuimos al supermercado. Allí ellos compraron únicamente cosas para ellos, mientras que toda la comida que hice después la pagamos íntegramente nosotros. Mientras yo cocinaba sola, ellos estaban tranquilamente jugando con mi chico a la Nintendo Switch. Hubo además un momento que me dejó bastante descolocada. Estaban bañándose en la piscina cuando pasó un vecino por la calle y uno de ellos le gritó "calvo" sin venir a cuento. Me quedé pensando: "¿Pero este de qué va?". Vivo aquí, tengo que convivir con mis vecinos y perfectamente me puede crear un problema por una tontería así. Encima tienen esa actitud típica de criticar a los "pijos" cuando ellos mismos vienen de familias bastante acomodadas. Una contradicción que no termino de entender. No sé si soy demasiado tiquismiquis, pero a mí me educaron de otra forma. Si alguien me da alojamiento y me está dando de comer durante varios días, me sale de forma natural ofrecerme a comprar bebidas, llevar un postre, invitar a algo o aportar dinero para la compra. No porque me lo pidan, sino por simple educación y agradecimiento. Aquí no hubo absolutamente ningún gesto en ese sentido. Después de comer aproveché para tumbarme media hora porque la espalda me estaba matando. Ellos siguieron jugando con mi chico. Es cierto que llevaron los platos hasta la cocina, pero ahí acabó toda su colaboración. No fregaron ni uno solo. De hecho, los platos seguían allí al día siguiente. Más tarde volvimos a tener que desplazarnos otra vez hasta Madrid porque querían asistir a una actividad de ocio que prefiero no mencionar para no dar demasiadas pistas sobre nuestra identidad. Eso supuso otro viaje de más de 200 km entre ida y vuelta, más gasolina, más peajes y más parking. De todos esos gastos únicamente pagaron la mitad de la gasolina. Ni peajes ni aparcamiento. Y aquí es donde también me cuesta entender la situación. Ellos llegaron el jueves y se iban hoy, así que prácticamente cada día implicaba hacer otros 200 km de coche para llevarlos y traerlos. Me parece bastante desconsiderado dar por hecho semejante esfuerzo económico y de tiempo sin plantearse siquiera asumir esos gastos o, como mínimo, ofrecerse. Después de terminar esa actividad fuimos a cenar. Tampoco tuvieron el detalle de invitarnos ni siquiera a una Coca-Cola. Pero el colmo ha sido esta mañana. Tengo un perro bastante trasto que, si te descuidas, rebusca en la basura. Al levantarme me encontré a los dos haciéndose unos bocadillos para el viaje mientras alrededor había envases y basura que el perro había sacado del cubo. No era basura orgánica, simplemente envases esparcidos por el suelo, algo que tardé literalmente entre 20 y 30 segundos en recoger. Y de verdad que ahí ya me hizo clic la cabeza. No entiendo cómo puedes entrar en una cocina, ver el suelo lleno de basura y limitarte a pasar por encima para hacerte un bocadillo y marcharte, esperando que se levante la dueña de la casa a recogerlo. No era algo enorme ni desagradable; eran unos envases que cualquiera habría podido recoger en medio minuto. Al final la sensación que me queda después de estos tres días es bastante desagradable. Llevo varios días con dolores muy fuertes de espalda, aun así he preparado el desayuno, he hecho toda la comida, he puesto la casa, hemos pagado íntegramente la comida, hemos hecho varios viajes de más de 200 km para recogerlos y llevarlos, asumiendo gasolina, peajes y parking, y en ningún momento ha habido un gesto de colaboración o de agradecimiento. No cocinaron, no fregaron los platos, no ayudaron con la limpieza, no aportaron dinero para la compra, no pagaron los peajes ni el aparcamiento, no tuvieron el detalle de invitarnos a una bebida y ni siquiera fueron capaces de dedicar 20 segundos a recoger unos envases del suelo antes de hacerse unos bocadillos. Así que ya no sé si soy yo la que está exagerando o si realmente esto es una falta de educación bastante importante. Porque, sinceramente, la sensación que me queda es que durante tres días me han tratado más como si fuera la persona que estaba para servirles que como alguien que les estaba haciendo el favor de abrirles las puertas de su casa. ¿A vosotros esto os parece normal? Resumen: Mi chico invitó a dos amigos a pasar unos días en casa, pero uno apareció con su novia sin avisar. Les recogimos en Madrid asumiendo gasolina, peajes y parking, les dimos alojamiento y pagamos toda la comida, mientras ellos apenas colaboraron: no ayudaron en casa, no aportaron a los gastos, ni tuvieron el detalle de invitarnos a nada. Para rematar, esta mañana ignoraron la basura que había sacado mi perro y pasaron por encima para hacerse unos bocadillos. Después de tres días, la sensación es que nos tomaron por un hotel gratis con chófer y servicio incluido. |
Hoy 12:47
#189
| Mi resumen sería que no volvería a invitarlos a casa. Añadir, además, que le diría a tu chico cómo ves la situación y que él también podría haber puesto de su parte. Si es así siempre, me preguntaría si merece la pena estar con él. |
Hoy 12:48
#191
| Te eauivo aste en no hablar con tu novio para que los echara. En mi casa duran lo que una chuche en una guardería. |
Hoy 12:49
#193
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Me parece que vas a tener que poner reglas en TU casa. Tu novio tiene coleguitas jetas aprovechaos y no descarto que él mismo lo sea y te haya visto como alguien a quien parasitar. Ojo al parche |
Hoy 12:49
#194
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Me parece a mí que o el amigo de tu novio es como más alfa y le tiene algo de miedo porque él es un pringado o en realidad tu novio es igual de chusma y jeta que ellos y por eso le parece que no están haciendo nada malo. Pero contigo disimula. Y como nota crítica leyendolo desde fuera da la impresión de que si que en realidad te ha jodido un poco eso de tener a otra mujer desconocida en casa. Celos porque es más atractiva que tú? |
Hoy 12:50
#196
| Si es tal como lo cuentas, menudos caraduras. Yo al segundo día ya los habría echado. |
Hoy 12:52
#198
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Desde hace aproximadamente un mes, mi chico llevaba organizando la visita de dos de sus mejores amigos. Hace unos meses se mudó a vivir conmigo, a mi chalet, que está a unos 600 km de donde vivían ellos, así que la idea era aprovechar el viaje para reencontrarse.
Por mi parte no hubo ningún problema. Le dije que adelante, que podían venir sin inconveniente. El primer detalle que me molestó llegó el mismo día que fueron a recogerlos. Yo esperaba a dos amigos suyos, pero al encontrarse con ellos resulta que uno finalmente no venía y, en su lugar, el otro había decidido traer a su novia. Nadie nos había avisado previamente. No me molestó que viniera ella. Si me lo hubiesen dicho antes, jamás me habría negado. Lo que me parece una falta de educación es que, si vas a dormir varios días en casa de una persona que ni siquiera conoces, al menos preguntes o avises. Aunque seas la pareja del amigo de mi novio, la casa sigue siendo de otra persona y creo que lo mínimo es comunicar un cambio así. Otro detalle importante es que vivimos bastante lejos de Madrid, alrededor de 100 km. Para facilitarles el viaje y evitarles hacer transbordos de tren, decidimos recogerlos directamente allí. Ellos sabían perfectamente que eso suponía hacer 200 km de coche entre ida y vuelta, además de pagar un peaje de 7 € por trayecto (14 € en total), aparte del combustible. Llegaron sobre la una de la madrugada. Mientras tanto yo me había quedado en casa preparando todo para que estuvieran cómodos. Quiero recalcar además que llevo varios días con dolores de espalda muy fuertes. De hecho, no fui con mi chico a recogerlos precisamente porque físicamente estaba bastante mal. Cuando llegaron nos presentamos, ya que no nos conocíamos de nada, hablamos un rato y nos fuimos todos a dormir. Al día siguiente preparé yo el desayuno para todos: crepes caseras. Después fuimos al supermercado. Allí ellos compraron únicamente cosas para ellos, mientras que toda la comida que hice después la pagamos íntegramente nosotros. Mientras yo cocinaba sola, ellos estaban tranquilamente jugando con mi chico a la Nintendo Switch. Hubo además un momento que me dejó bastante descolocada. Estaban bañándose en la piscina cuando pasó un vecino por la calle y uno de ellos le gritó "calvo" sin venir a cuento. Me quedé pensando: "¿Pero este de qué va?". Vivo aquí, tengo que convivir con mis vecinos y perfectamente me puede crear un problema por una tontería así. Encima tienen esa actitud típica de criticar a los "pijos" cuando ellos mismos vienen de familias bastante acomodadas. Una contradicción que no termino de entender. No sé si soy demasiado tiquismiquis, pero a mí me educaron de otra forma. Si alguien me da alojamiento y me está dando de comer durante varios días, me sale de forma natural ofrecerme a comprar bebidas, llevar un postre, invitar a algo o aportar dinero para la compra. No porque me lo pidan, sino por simple educación y agradecimiento. Aquí no hubo absolutamente ningún gesto en ese sentido. Después de comer aproveché para tumbarme media hora porque la espalda me estaba matando. Ellos siguieron jugando con mi chico. Es cierto que llevaron los platos hasta la cocina, pero ahí acabó toda su colaboración. No fregaron ni uno solo. De hecho, los platos seguían allí al día siguiente. Más tarde volvimos a tener que desplazarnos otra vez hasta Madrid porque querían asistir a una actividad de ocio que prefiero no mencionar para no dar demasiadas pistas sobre nuestra identidad. Eso supuso otro viaje de más de 200 km entre ida y vuelta, más gasolina, más peajes y más parking. De todos esos gastos únicamente pagaron la mitad de la gasolina. Ni peajes ni aparcamiento. Y aquí es donde también me cuesta entender la situación. Ellos llegaron el jueves y se iban hoy, así que prácticamente cada día implicaba hacer otros 200 km de coche para llevarlos y traerlos. Me parece bastante desconsiderado dar por hecho semejante esfuerzo económico y de tiempo sin plantearse siquiera asumir esos gastos o, como mínimo, ofrecerse. Después de terminar esa actividad fuimos a cenar. Tampoco tuvieron el detalle de invitarnos ni siquiera a una Coca-Cola. Pero el colmo ha sido esta mañana. Tengo un perro bastante trasto que, si te descuidas, rebusca en la basura. Al levantarme me encontré a los dos haciéndose unos bocadillos para el viaje mientras alrededor había envases y basura que el perro había sacado del cubo. No era basura orgánica, simplemente envases esparcidos por el suelo, algo que tardé literalmente entre 20 y 30 segundos en recoger. Y de verdad que ahí ya me hizo clic la cabeza. No entiendo cómo puedes entrar en una cocina, ver el suelo lleno de basura y limitarte a pasar por encima para hacerte un bocadillo y marcharte, esperando que se levante la dueña de la casa a recogerlo. No era algo enorme ni desagradable; eran unos envases que cualquiera habría podido recoger en medio minuto. Al final la sensación que me queda después de estos tres días es bastante desagradable. Llevo varios días con dolores muy fuertes de espalda, aun así he preparado el desayuno, he hecho toda la comida, he puesto la casa, hemos pagado íntegramente la comida, hemos hecho varios viajes de más de 200 km para recogerlos y llevarlos, asumiendo gasolina, peajes y parking, y en ningún momento ha habido un gesto de colaboración o de agradecimiento. No cocinaron, no fregaron los platos, no ayudaron con la limpieza, no aportaron dinero para la compra, no pagaron los peajes ni el aparcamiento, no tuvieron el detalle de invitarnos a una bebida y ni siquiera fueron capaces de dedicar 20 segundos a recoger unos envases del suelo antes de hacerse unos bocadillos. Así que ya no sé si soy yo la que está exagerando o si realmente esto es una falta de educación bastante importante. Porque, sinceramente, la sensación que me queda es que durante tres días me han tratado más como si fuera la persona que estaba para servirles que como alguien que les estaba haciendo el favor de abrirles las puertas de su casa. ¿A vosotros esto os parece normal? Resumen: Mi chico invitó a dos amigos a pasar unos días en casa, pero uno apareció con su novia sin avisar. Les recogimos en Madrid asumiendo gasolina, peajes y parking, les dimos alojamiento y pagamos toda la comida, mientras ellos apenas colaboraron: no ayudaron en casa, no aportaron a los gastos, ni tuvieron el detalle de invitarnos a nada. Para rematar, esta mañana ignoraron la basura que había sacado mi perro y pasaron por encima para hacerse unos bocadillos. Después de tres días, la sensación es que nos tomaron por un hotel gratis con chófer y servicio incluido. |
Hoy 12:56
#202
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No es normal , no. Empezando porque el que tenia que encargarse de sus invitados es tu novio , no tu. Vaya chusma , vigila a tu novio porque vaya tela |
Hoy 12:57
#203
| A ver, tú eres la mujer de la casa, ¿pretendías que los hombres fregaran, cocinaran y limpiaran? ¿No sabes el lugar que ocupas en vuestra casa y en vuestra relación? |
Hoy 12:57
#204
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Mi argumento sigue siendo el mismo. Me da igual 14 que 42 euros. Ambas no son cantidades relevantes para alguien con una situación financiera decente y además nadie os lo ha pedido, lo habéis ofrecido. Que sí, que son gente indeseable lo tengo claro, pero no por ese motivo. El que eches eso en cara te deja peor a ti que a ellos. |
Hoy 12:58
#207
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La gente es desagradecida en general, vas puliendo tus círculos hasta que te quedas con pocas personas afines a tu forma de ser, gustos, que congenien contigo en general. Claro, no son tus círculos, si no el de tu novio. Te entiendo perfectamente, porque me han pasado cosas similares. Al final optas por no realizar más este tipo de planes ya que acabas esperando un gesto u ofrecimiento de otras personas el cual no llega. Hace poco me pasó, viaje a la playa poniendo mi coche y pagando yo el parking, de nadie salió invitarme ni a un simple refresco… “Hay que hacer las cosas sin esperar nada a cambio” Mentira, todos esperamos algo a cambio, no tiene que ser siempre tema monetario. A veces solo esperas el ofrecimiento o gesto de la otra parte, aunque luego se lo rechaces, pero al menos sabes que se ha ofrecido a poner de su parte. O como cuando haces un regalo, esperas la sonrisa, el entusiasmo de la persona… Por desgracia solo te queda pasar por el aro, aprender de esta experiencia para que no se repita, y no realizar más este tipo de planes con esas personas (que además, son maleducadas por lo que cuentas). La virtud de estar al tanto del esfuerzo que hace el resto por ti, el gesto, la invitación, o el trabajo, es algo que muy pocas personas tienen, y me encantaría que fuera algo más universal. Acabas amargándote esperando acciones del resto. |
Hoy 12:59
#208
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Te cuento esto tumbado en el sofá mientras ella anda limpiando y recogiendo. Yo hago otras cosas, por ejemplo haber pagado la casa que limpia y recoge. |
Hoy 13:00
#209
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Se junta que los invitados han sido unos maleducados y que tú eres una tiquismiquis. Yo hubiese sido más cortés como anfitrión y más agradecido como invitado.
Lo de la espalda solo se lo puede echar en cara a tu novio, que no te cuida. Ellos no tienen culpa. Llevar a mis invitados a hacer la compra me parece cutre. Estar esperándo que paguen peaje o gasolina me parece cutre. Igual que ellos, no invitaros a cenar/haceros un regalo, no ayudar a fregar e insultar al vecino es de traca. Un peaje lo paso, 6, a 7€ cada uno, no. |
Hoy 13:01
#210
| La verdad es que no me parece normal no. Vamos, será normal para alguna gente pero yo, como tú, estaría súper incómoda con gente así. |
