¿Cuál es tu poema favorito?
14-jul-2026 15:07
#121
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De Lope Desmayarse, atreverse, estar furioso, áspero, tierno, liberal, esquivo, alentado, mortal, difunto, vivo, leal, traidor, cobarde y animoso; no hallar fuera del bien centro y reposo, mostrarse alegre, triste, humilde, altivo, enojado, valiente, fugitivo, satisfecho, ofendido, receloso; huir el rostro al claro desengaño, beber veneno por licor süave, olvidar el provecho, amar el daño; creer que un cielo en un infierno cabe, dar la vida y el alma a un desengaño; esto es amor, quien lo probó lo sabe. |
14-jul-2026 15:13
#122
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Pájaro azul. Charles Bukowski Hay un pájaro azul en mi corazón que quiere salir pero soy demasiado duro para él, le digo, quédate ahí, no voy a dejar que nadie te vea. Hay un pájaro azul en mi corazón que quiere salir pero le echo whisky encima e inhalo humo de cigarrillo y las putas y los camareros y los dependientes de la tienda nunca saben que está ahí. hay un pájaro azul en mi corazón que quiere salir pero soy demasiado duro para él, le digo, quédate abajo, ¿quieres joderme? ¿Quieres arruinar el trabajo? ¿Quieres joder las ventas de mi libro en Europa? hay un pájaro azul en mi corazón que quiere salir pero soy demasiado listo, solo lo dejo salir a veces por la noche cuando todos están dormidos Le digo, sé que estás ahí, así que no estés triste. Luego lo meto de nuevo, pero está cantando un poco. ahí dentro, no lo he dejado morir del todo y dormimos juntos así con nuestro pacto secreto y es lo suficientemente bueno para hacer llorar a un hombre, pero yo no lloro, ¿y tú? |
14-jul-2026 15:13
#123
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A la Esperanza. Verde embeleso de la vida humana, loca Esperanza, frenesí dorado, sueño de los despiertos intrincado, como de sueños, de tesoros vana; alma del mundo, senectud lozana, decrépito verdor imaginado; el hoy de los dichosos esperado y de los desdichados el mañana: sigan tu sombra en busca de tu día los que, con verdes vidrios por antojos, todo lo ven pintado a su deseo; que yo, más cuerda en la fortuna mía, tengo en entrambas manos ambos ojos y solamente lo que toco veo. De Sor Juana. También de la misma autora: A su retrato. Este que ves engaño colorido, que del arte ostentando los primores, con falsos silogismos de colores, es cauteloso engaño del sentido; este, en quien la lisonja ha pretendido excusar de los años los horrores, y venciendo del tiempo los rigores triunfar de la vejez y del olvido, es un vano artificio del cuidado, es una flor al viento delicada, es un resguardo inútil para el hado, es una necia diligencia errada, es un afán caduco y, bien mirado, es cadáver, es polvo, es sombra, es nada. |
14-jul-2026 15:15
#125
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Otro de Sor Juana: Diuturna enfermedad de la esperanza que así entretienes mis cansados años y en el fiel de los bienes y los daños tienes en equilibrio la balanza; que siempre suspendida en la tardanza de inclinarse, no dejan tus engaños que lleguen a excederse en los tamaños la desesperación o la confianza: ¿quién te ha quitado el nombre de homicida pues lo eres más severa, si se advierte que suspendes el alma entretenida y entre la infausta o la felice suerte no lo haces tú por conservar la vida sino por dar más dilatada muerte? Y otro más: Al que ingrato me deja, busco amante; al que amante me sigue, dejo ingrata; constante adoro a quien mi amor maltrata, maltrato a quien mi amor busca constante. Al que trato de amor, hallo diamante, y soy diamante al que de amor me trata, triunfante quiero ver al que me mata y mato al que me quiere ver triunfante. Si a éste pago, padece mi deseo; si ruego a aquél, mi pundonor enojo; de entrambos modos infeliz me veo. Pero yo, por mejor partido, escojo; de quien no quiero, ser violento empleo; que, de quien no me quiere, vil despojo. |
14-jul-2026 17:35
#126
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Oda escatológica a los vientos traicioneros
Atribuida a Leopoldo Brumel de Arce(1889–1957) Hay un idioma sin diccionario, que habla el trasero con gran aplomo; no entiende reyes ni calendario, ni pide turno, ni guarda el tono. Un pedo nace con fe sincera, promete brisa... y trae vendaval; si suena fuerte, la sala entera finge toser por disimular. Mas hay un riesgo, viejo y profundo, que todo sabio debe aceptar: quien mucho confía en su propio mundo, a veces termina... sin poder negar. Porque la gloria dura un instante, igual que el humo de un fanfarrón; y el más valiente, firme y constante, ha conocido algún resbalón. Así aprendí, tras larga jornada, ley que ningún libro quiso escribir: el pedo presume, la cagada manda, y ambos se ríen del porvenir. espero que le guste @Gata97: . un saludo. Gracias shur |
14-jul-2026 17:38
#127
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A la Esperanza.
Verde embeleso de la vida humana, loca Esperanza, frenesí dorado, sueño de los despiertos intrincado, como de sueños, de tesoros vana; alma del mundo, senectud lozana, decrépito verdor imaginado; el hoy de los dichosos esperado y de los desdichados el mañana: sigan tu sombra en busca de tu día los que, con verdes vidrios por antojos, todo lo ven pintado a su deseo; que yo, más cuerda en la fortuna mía, tengo en entrambas manos ambos ojos y solamente lo que toco veo. De Sor Juana. También de la misma autora: A su retrato. Este que ves engaño colorido, que del arte ostentando los primores, con falsos silogismos de colores, es cauteloso engaño del sentido; este, en quien la lisonja ha pretendido excusar de los años los horrores, y venciendo del tiempo los rigores triunfar de la vejez y del olvido, es un vano artificio del cuidado, es una flor al viento delicada, es un resguardo inútil para el hado, es una necia diligencia errada, es un afán caduco y, bien mirado, es cadáver, es polvo, es sombra, es nada. |
14-jul-2026 17:44
#129
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Alone - Poe:
Desde la hora de mi infancia no he sido como los demás; no he visto como otros veían; no pude traer mis pasiones de un manantial común. De la misma fuente no he tomado mi tristeza; no pude despertar mi corazón a la alegría con el mismo tono; y todo lo que amé, lo amé solo. Entonces, en mi infancia, en el amanecer de una vida en extremo tormentosa, fue arrancado de cada hondura del bien y del mal el misterio que aún me ata: del torrente o de la fuente, del rojo acantilado de la montaña, del sol que giraba en torno a mí con su tinte otoñal de oro, del relámpago en el cielo mientras pasaba volando junto a mí, del trueno y de la tormenta, y de la nube que tomó la forma (cuando el resto del cielo era azul) de un demonio ante mi mirada. Gracias shur por compartir 😊 |
14-jul-2026 17:47
#130
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Elegía en la muerte de un perro - Unamuno
La quietud sujetó con recia mano al pobre perro inquieto, y para siempre fiel se acostó en su madre piadosa tierra. Sus ojos mansos no clavará en los míos con la tristeza de faltarle el habla; no lamerá mi mano ni en mi regazo su cabeza fina reposará. Y ahora, ¿en qué sueñas? ¿dónde se fue tu espíritu sumiso? ¿no hay otro mundo en que revivas tú, mi pobre bestia, y encima de los cielos te pasees brincando al lado mío? ¡El otro mundo! ¡Otro… otro y no éste! Un mundo sin el perro, sin las montañas blandas, sin los serenos ríos a que flanquean los serenos árboles, sin pájaros ni flores, sin perros, sin caballos, sin bueyes que aran… ¡El otro mundo! ¡Mundo de los espíritus! Pero allí ¿no tendremos en torno de nuestra alma las almas de las cosas de que vive, el alma de los campos, las almas de las rocas, las almas de los árboles y ríos, las de las bestias? Allá, en el otro mundo, tu alma, pobre perro, ¿no habrá de recostar en mi regazo espiritual su espiritual cabeza? La lengua de tu alma, pobre amigo, ¿no lamerá la mano de mi alma? ¡El otro mundo! ¡Otro… otro y no éste! ¡Oh, ya no volverás, mi pobre perro, a sumergir los ojos en los ojos que fueron tu mandato; ve, la tierra te arranca de quien fue tu ideal, tu dios, tu gloria! Pero él, tu triste amo, ¿te tendrá en la otra vida? ¡El otro mundo!… ¡El otro mundo es el del puro espíritu! ¡Del espíritu puro! ¡Oh, terrible pureza, inanidad, vacío! ¿No volveré a encontrarte, manso amigo? ¿Serás allí un recuerdo, recuerdo puro? Y este recuerdo ¿no correrá a mis ojos? ¿No saltará, blandiendo en alegría enhiesto el rabo? ¿No lamerá la mano de mi espíritu? ¿No mirará a mis ojos? Ese recuerdo, ¿no serás tú, tú mismo, dueño de ti, viviendo vida eterna? Tus sueños, ¿qué se hicieron? ¿Qué la piedad con que leal seguiste de mi voz el mandato? Yo fui tu religión, yo fui tu gloria; a Dios en mí soñaste; mis ojos fueron para ti ventana del otro mundo. ¿Si supieras, mi perro, qué triste está tu dios, porque te has muerto? ¡También tu dios se morirá algún día! Moriste con tus ojos en mis ojos clavados, tal vez buscando en éstos el misterio que te envolvía. Y tus pupilas tristes a espiar avezadas mis deseos, preguntar parecían: ¿Adónde vamos, mi amo? ¿Adónde vamos? El vivir con el hombre, pobre bestia, te ha dado acaso un anhelar oscuro que el lobo no conoce; ¡tal vez cuando acostabas la cabeza en mi regazo vagamente soñabas en ser hombre después de muerto! ¡Ser hombre, pobre bestia! Mira, mi pobre amigo, mi fiel creyente; al ver morir tus ojos que me miran, al ver cristalizarse tu mirada, antes fluida, yo también te pregunto: ¿adónde vamos? ¡Ser hombre, pobre perro! Mira, tu hermano, ese otro pobre perro, junto a la tumba de su dios, tendido, aullando a los cielos, ¡llama a la muerte! Tú has muerto en mansedumbre, tú con dulzura, entregándote a mí en la suprema sumisión de la vida; pero él, el que gime junto a la tumba de su dios, de su amo, ni morir sabe. Tú al morir presentías vagamente vivir en mi memoria, no morirte del todo, pero tu pobre hermano se ve ya muerto en vida, se ve perdido y aúlla al cielo suplicando muerte. Descansa en paz, mi pobre compañero, descansa en paz; más triste la suerte de tu dios que no la tuya. Los dioses lloran, los dioses lloran cuando muere el perro que les lamió las manos, que les miró a los ojos, y al mirarles así les preguntaba: ¿adónde vamos? Admito que lo conocía, de estudiarlo de pasada pero nunca lo había leído completo. Gracias shur, por compartirlo porque si no, me habría perdido un muy buen poema. Lost. De David Wagoner.
Stand still. The trees ahead and bushes beside you Are not lost. Wherever you are is called Here, And you must treat it as a powerful stranger, Must ask permission to know it and be known. The forest breathes. Listen. It answers, I have made this place around you. If you leave it, you may come back again, saying Here. No two trees are the same to Raven. No two branches are the same to Wren. If what a tree or a bush does is lost on you, You are surely lost. Stand still. The forest knows Where you are. You must let it find you. Me he tomado el tiempo en leerlo y traducirlo para entenderlo, es precioso. Gracias shur. |
14-jul-2026 17:49
#131
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Abramowicz, de Jorge Luís Borges. Dedicado a su amigo de adolescencia. El último párrafo lo he convertido en mi guía.
Esta noche, no lejos de la cumbre de la colina de Saint Pierre, una valerosa y venturosa música griega nos acaba de revelar que la muerte es más inverosímil que la vida y que, por consiguiente, el alma perdura cuando su cuerpo es caos. Esto quiere decir que María Kodama, Isabelle Monet y yo no somos tres, como ilusoriamente creíamos. Somos cuatro, ya que tú también estás con nosotros, Maurice. Con vino rojo hemos brindado a tu salud. No hacía falta tu voz, no hacía falta el roce de tu mano ni tu memoria. Estabas ahí, silencioso y sin duda sonriente, al percibir que nos asombraba y maravillaba ese hecho tan notorio de que nadie puede morir. Estabas ahí, a nuestro lado, y contigo las muchedumbres de quienes duermen con sus padres, según se lee en las páginas de tu Biblia. Contigo estaban las muchedumbres de las sombras que bebieron en la fosa ante Ulises y también Ulises y también todos los que fueron o imaginaron los que fueron. Todos estaban ahí, y también mis padres y también Heráclito y Yorick. Cómo puede morir una mujer o un hombre o un niño, que han sido tantas primaveras y tantas hojas, tantos libros y tantos pájaros y tantas mañanas y noches. Esta noche puedo llorar como un hombre, puedo sentir que por mis mejillas las lágrimas resbalan, porque sé que en la tierra no hay una sola cosa que sea mortal y que no proyecte su sombra. Esta noche me has dicho sin palabras, Abramowicz, que debemos entrar en la muerte como quien entra en una fiesta. |
14-jul-2026 18:15
#133
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Sor Juana es de las escritoras que más han llamado la atención. No tiene nada que ver, pero me gusta el salseo histórico. ¿Sabes que hay poemas donde muestra un GRAN amor a la virreina ? Ahora hay un montonazo de estudios de género para intentar esclarecer que Sor Juana era lesbiana. A mí directamente no es algo que me importe, pero es verdad que está leyéndose gracias a esto.
Ahora bien, creo que la principal faceta de sor Juana es la de una monja que busca en el convento la libertad que no puede ejercer fuera de él, y esas libertades eran más intelectuales que carnales. Desde luego lo espiritual le importaba más bien poquito (e incluso vilipendiaba virtudes propiamente católicas como las esperanza) hasta el punto de que hay quien la considera una atea. No sé hasta qué punto podría haber intimado con la virreina en esas circunstancias, por lo que su amor debió limitarse a lo platónico (al menos durante la mayoría del tiempo). Leer a sor Juana desde una perspectiva contemporánea resulta muy reduccionista y nos quita una gran parte de su obra que, todo sea dicho, solo está dedicada en parte a las mujeres y los hombres (nótese que los que he puesto arriba guardan temáticas algo distintas). En fin, da para paja alguno: Señora mía:
Pedirte, señora, quiero de mi silencio perdón, si lo que ha sido atención le hace parecer grosero. Y no me podrás culpar si hasta aquí mi proceder, por ocuparse en querer, se ha olvidado de explicar. Que en mi amorosa pasión no fue descuido, ni mengua, quitar el uso a la lengua por dárselo al corazón. Ni de explicarme dejaba: que, como la pasión mía acá en el alma te veía, acá en el alma te hablaba. Y en esta idea notable dichosamenta vivía, porque en mi mano tenía el fingirte favorable. Con traza tan peregrina vivió mi esperanza vana, pues te pudo hacer humana concibiéndote divina. ¡Oh, cuán loca llegué a verme en tus dichosos amores, que, aun fingidos, tus favores pudieron enloquecerme! ¡Oh, cómo, en tu sol hermoso mi ardiente afecto encendido, por cebarse en lo lúcido, olvidó lo peligroso! Perdona, si atrevimiento fue atreverme a tu ardor puro; que no hay sagrado seguro de culpas de pensamiento. De esta manera engañaba la loca esperanza mía, y dentro de mí tenía todo el bien que deseaba. Mas ya tu precepto grave rompe mi silencio mudo; que él solamente ser pudo de mi respeto la llave. Y aunque el amar tu belleza es delito sin disculpa castígueseme la culpa primero que la tibieza. No quieras, pues, rigurosa, que, estando ya declarada, sea de veras desdichada quien fue de burlas dichosa. Si culpas mi desacato, culpa también tu licencia; que si es mala mi obediencia, no fue justo tu mandato Y si es culpable mi intento, será mi afecto preciso, porque es amarte un delito de que nunca me arrepiento. Esto en mis afectos hallo, y más, que explicar no sé; mas tú, de lo que callé, inferirás lo que callo. Feliciano me adora y le aborrezco;
Lisardo me aborrece y yo le adoro; por quien no me apetece ingrato, lloro, y al que me llora tierno, no apetezco: a quien más me desdora, el alma ofrezco; a quien me ofrece víctimas, desdoro; desprecio al que enriquece mi decoro y al que le hace desprecios enriquezco; si con mi ofensa al uno reconvengo, me reconviene el otro a mí ofendido y al padecer de todos modos vengo; pues ambos atormentan mi sentido; aquéste con pedir lo que no tengo y aquél con no tener lo que le pido. |
14-jul-2026 22:23
#135
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Todo hombre tiene dos batallas que pelear. En sueños lucha con Dios; y despierto, con el mar. Antonio Machado O La canción del oeste, de Cernuda. O quizá (copio y pego): EL PROFESOR DE CIENCIAS NATURALES (POR ZBIGNIEW HERBERT) No puedo recordar su rostro permanecía de pie frente a mí allá en lo alto, al final de sus largas piernas veía su cadenita de oro, su chaqueta gris y un cuello flaco donde, quieta, estaba amarrada una corbata fue el primero que nos mostró que el anca de una rana muerta, si se pincha con una aguja, se contrae con violencia él nos condujo a través del rutilante microscopio hasta la vida privada de nuestro bisabuelo el paramecio trajo un oscuro grano y proclamó: cornezuelo apremiado por él, en el décimo año de mi vida, fui padre cuando, tras una tensa espera, de una castaña sumergida en agua brotó un relámpago amarillo y el mundo estalló en música alrededor en el segundo año de la guerra mataron al profesor de ciencias los miserables de historia si es verdad que subió al cielo, quizás camine ahora como un funambulista sobre largos rayos otoñales de lencería gris, provisto de un enorme cazamariposas y una caja verde con agujeros oscilando alegremente a su espalda pero si no se fue allá arriba, cuando en el sendero del bosque encuentro un escarabajo empujando una pelotilla de fango, me aproximo, me cuadro y le digo: —buenos días, señor maestro, permítame que le ayude lo transporto delicadamente y me lo quedo mirando un rato hasta que desaparece en la oscura sala de profesores al final del corredor de las hojas secas |
14-jul-2026 22:27
#137
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Rima LXXIII Gustavo Adolfo Bécquer [...] ¿Vuelve el polvo al polvo? ¿Vuela el alma al cielo? ¿Todo es sin espíritu, podredumbre y cieno? No sé; pero hay algo que explicar no puedo, algo que repugna aunque es fuerza hacerlo, el dejar tan tristes, tan solos los muertos. |
14-jul-2026 22:28
#138
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Es un poema en prosa, de Khalil Gibran. DERROTA Derrota, mi derrota, mi soledad y mi aislamiento: para mí eres más valiosa que mil triunfos, y más dulce para mi corazón que toda la gloria mundanal. Derrota, mi derrota, mi conocimiento de mí mismo y mi desafío, tú me has enseñado que aún soy joven y de pies ligeros. Ya no me dejaré engañar por laureles vanos. Y en tí he hallado la dicha de estar solo. Y la alegría de ser alejado y despreciado. Derrota, mi derrota, mi fulgurante espada y mi escudo: que ser entronizado es ser esclavizado. Y que ser comprendido es ser derribado Y que ser apresado es llegar a la propia madurez. Y como un fruto maduro, caer y ser objeto de consumo. Derrota, mi derrota, mi audaz compañera: oirás mis cantos, mis gritos y silencios y nadie más que tú me hablará del batir de las alas, de la impetuosidad de los mares y de las montañas que arden en la noche, y sólo tú escalarás mi inclinada y rocosa alma. Derrota, mi derrota, mi valor indómito, inmortal, tú y yo reiremos juntos con la tormenta, y juntos cavaremos tumbas para todo lo que muere en nosotros, y hemos de erguirnos al sol, como una sola voluntad, y seremos peligrosos. |
14-jul-2026 22:32
#139
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Federico García Lorca Amor de mis entrañas, viva muerte, en vano espero tu palabra escrita y pienso, con la flor que se marchita, que si vivo sin mí quiero perderte. El aire es inmortal. La piedra inerte ni conoce la sombra ni la evita. Corazón interior no necesita la miel helada que la luna vierte. Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas, tigre y paloma, sobre tu cintura en duelo de mordiscos y azucenas. Llena pues de palabras mi locura o déjame vivir en mi serena noche del alma para siempre oscura. |
14-jul-2026 22:35
#140
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Canción de la Rueda Hidráulica. De Bertol Bretch Los poemas épicos nos dan noticia de los grandes de este mundo: suben como astros, como astros caen. Resulta consolador y conviene saberlo. Pero para nosotros, los que tenemos que alimentarlos, siempre ha sido, ay, más o menos igual. Suben y bajan, pero ¿a costa de quién? Sigue la rueda girando. Lo que hoy está arriba no seguirá siempre arriba. Mas para el agua de abajo, ay, esto sólo significa que hay que seguir empujando la rueda. 2 Tuvimos muchos señores, tuvimos hienas y tigres, tuvimos águilas y cerdos. Y a todos los alimentamos. Mejores o peores, era lo mismo: la bota que nos pisa es siempre una bota. Ya comprendéis lo que quiero decir: no cambiar de señores, sino no tener ninguno. Sigue la rueda girando. Lo que hoy está arriba no seguirá siempre arriba. Mas para el agua de abajo, ay, esto sólo significa que hay que seguir empujando la rueda. 3 Se embisten brutalmente, pelean por el botín. Los demás, para ellos, son tipos avariciosos y a sí mismos se consideran buena gente. Sin cesar los vemos enfurecerse y combatirse entre sí. Tan sólo cuando ya no queremos seguir alimentándolos se ponen de pronto de acuerdo. Ya no sigue la rueda girando, y se acaba la farsa divertida cuando el agua, por fin, libre su fuerza, se entrega a trabajar para ella sola. |
15-jul-2026 07:23
#141
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Federico García Lorca
Amor de mis entrañas, viva muerte, en vano espero tu palabra escrita y pienso, con la flor que se marchita, que si vivo sin mí quiero perderte. El aire es inmortal. La piedra inerte ni conoce la sombra ni la evita. Corazón interior no necesita la miel helada que la luna vierte. Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas, tigre y paloma, sobre tu cintura en duelo de mordiscos y azucenas. Llena pues de palabras mi locura o déjame vivir en mi serena noche del alma para siempre oscura. ¡¡Gracias shur!! |
15-jul-2026 09:08
#143
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Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día, y podrá desatar esta alma mía hora a su afán ansioso lisonjera; mas no, de esotra parte, en la ribera, dejará la memoria, en donde ardía: nadar sabe mi llama la agua fría, y perder el respeto a ley severa. Alma a quien todo un dios prisión ha sido, venas que humor a tanto fuego han dado, medulas que han gloriosamente ardido, su cuerpo dejará, no su cuidado; serán ceniza, mas tendrá sentido; polvo serán, mas polvo enamorado. +1 Añado uno: Cuando ya nada se espera personalmente exaltante, mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia, fieramente existiendo, ciegamente afirmado, como un pulso que golpea las tinieblas, cuando se miran de frente los vertiginosos ojos claros de la muerte, se dicen las verdades: las bárbaras, terribles, amorosas crueldades. Se dicen los poemas que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados, piden ser, piden ritmo, piden ley para aquello que sienten excesivo. Con la velocidad del instinto, con el rayo del prodigio, como mágica evidencia, lo real se nos convierte en lo idéntico a sí mismo. Poesía para el pobre, poesía necesaria como el pan de cada día, como el aire que exigimos trece veces por minuto, para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica. Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo. Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse. Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren y canto respirando. Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas personales, me ensancho. Quisiera daros vida, provocar nuevos actos, y calculo por eso con técnica qué puedo. Me siento un ingeniero del verso y un obrero que trabaja con otros a España en sus aceros. Tal es mi poesía: poesía-herramienta a la vez que latido de lo unánime y ciego. Tal es, arma cargada de futuro expansivo con que te apunto al pecho. No es una poesía gota a gota pensada. No es un bello producto. No es un fruto perfecto. Es algo como el aire que todos respiramos y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos. Son palabras que todos repetimos sintiendo como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado. Son lo más necesario: lo que no tiene nombre. Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos. |
15-jul-2026 20:11
#144
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Es un poema en prosa, de Khalil Gibran.
DERROTA Derrota, mi derrota, mi soledad y mi aislamiento: para mí eres más valiosa que mil triunfos, y más dulce para mi corazón que toda la gloria mundanal. Derrota, mi derrota, mi conocimiento de mí mismo y mi desafío, tú me has enseñado que aún soy joven y de pies ligeros. Ya no me dejaré engañar por laureles vanos. Y en tí he hallado la dicha de estar solo. Y la alegría de ser alejado y despreciado. Derrota, mi derrota, mi fulgurante espada y mi escudo: que ser entronizado es ser esclavizado. Y que ser comprendido es ser derribado Y que ser apresado es llegar a la propia madurez. Y como un fruto maduro, caer y ser objeto de consumo. Derrota, mi derrota, mi audaz compañera: oirás mis cantos, mis gritos y silencios y nadie más que tú me hablará del batir de las alas, de la impetuosidad de los mares y de las montañas que arden en la noche, y sólo tú escalarás mi inclinada y rocosa alma. Derrota, mi derrota, mi valor indómito, inmortal, tú y yo reiremos juntos con la tormenta, y juntos cavaremos tumbas para todo lo que muere en nosotros, y hemos de erguirnos al sol, como una sola voluntad, y seremos peligrosos. |
15-jul-2026 20:16
#146
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Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte contemplando cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando; cuán presto se va el placer; cómo después de acordado da dolor; cómo a nuestro parecer cualquiera tiempo pasado fue mejor. Recuerde: Recobre la conciencia al despertar. Que despierten las almas que viven soñando y no son conscientes de la realidad. Cómo el recordar el placer (pasado) da dolor. Pues si vemos lo presente cómo en un punto se es ido y acabado, si juzgamos sabiamente, daremos lo no venido por pasado. No se engañe nadie, no, pensando que ha de durar lo que espera más que duró lo que vio, pues que todo ha de pasar por tal manera. Y puesto que vemos cómo lo presente es ido y acabado en un punto (en nada de tiempo), si juzgamos sabiamente, consideraremos a lo que ha de venir como si ya hubiera pasado. Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar, que es el morir: allí van los señoríos, derechos a se acabar y consumir; allí los ríos caudales, allí los otros medianos y más chicos; y llegados, son iguales los que viven por sus manos y los ricos. |
15-jul-2026 20:34
#149
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NADA DORADO PUEDE PERMANECER (Robert Frost): De la naturaleza el primer verde es oro, su matiz más difícil de asir; su más temprana hoja es flor, pero por una hora tan sólo. Luego la hoja en hoja queda. Así se abate el Edén de tristeza, así se sume en el día el amanecer. Nada dorado puede permanecer. SÍ (Rudyard Kipling): Si puedes mantener la cabeza en su sitio cuando todos a tu alrededor la pierden y te culpan a ti. Si puedes seguir creyendo en ti mismo cuando todos dudan de ti, pero también toleras que tengan dudas. Si puedes esperar y no cansarte de la espera; o si, siendo engañado, no respondes con engaños, o si, siendo odiado, no incurres en el odio. Y aun así no te las das de bueno ni de sabio. Si puedes soñar sin que los sueños te dominen; Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo; Si puedes encontrarte con el Triunfo y el Desastre, y tratar a esos dos impostores de la misma manera. Si puedes soportar oír la verdad que has dicho, tergiversada por villanos para engañar a los necios. O ver cómo se destruye todo aquello por lo que has dado la vida, y remangarte para reconstruirlo con herramientas desgastadas. Si puedes apilar todas tus ganancias y arriesgarlas a una sola jugada; y perder, y empezar de nuevo desde el principio y nunca decir ni una palabra sobre tu pérdida. Si puedes forzar tu corazón, y tus nervios y tendones, a cumplir con tus objetivos mucho después de que estén agotados, y así resistir cuando ya no te queda nada salvo la Voluntad, que les dice: "¡Resistid!". Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud. O caminar junto a reyes, sin menospreciar por ello a la gente común. Si ni amigos ni enemigos pueden herirte. Si todos pueden contar contigo, pero ninguno en exceso. Si puedes llenar el implacable minuto, con sesenta segundos de diligente labor Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella, y —lo que es más—: ¡serás un Hombre, hijo mío! |
15-jul-2026 20:35
#150
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El astracan de la partida de cartas de Don Mendo a las 7y media de Muñoz Seca. Serena escúchame, Magdalena, porque no fui yo…no fui! Fue el maldito Cariñena que se apoderó de mí. Entre un vaso y otro vaso el Barón las cartas dio; yo vi un cinco y dije “paso”, el Marqués creyó otro el caso, pidió carta…y se pasó. El Barón dijo “plantado”; el corazón me dio un brinco; descubrió el naipe tapado, y era un seis, el mío era un cinco; el Barón había ganado. Otra y otra vez jugué, pero nada conseguí; quince veces me pasé, y una vez que me planté, volví mi naipe…y perdí. Ya mi peculio en un brete, al fin me da Vedia un siete; le pido naipe al de Vedia y Vedia pone una media sobre el mugriento tapete. Mas otro siete él tenía y también naipe pidió…, y negra suerte la mía, que siete y media cantó y me ganó en la porfía… Mil dineros se llevó, “por vida de Satanás! Y más tarde…¡qué se yo!, de boquilla se jugó, y me ganó diez mil más. |