Una amiga vuelve de las vacaciones LOBOTOMIZADA por culpa del guineano del top manta
Hoy 14:07
#277
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Le han abierto el tercer ojo : elrisas: Lo de "las energías solo aceptan efectivo" ya ha sido el sumun. Dile que tú estás absorbido por occidente, eres feliz así y que solo vas a llevar energías negativas (éstas aceptan transferencia) |
Hoy 14:11
#279
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Buenas shurs.
No sé cómo decirle a una amiga que igual se le ha ido un poco la pinza. Tiene 30 años, la conocemos desde el instituto y era la típica persona completamente normal. De política pasaba, de religión también, nunca había salido con nadie extranjero ni nada parecido. Pues se fue una semana a Gandía con las amigas. Playa. Discotecas. Paseo marítimo. Lo típico. El último día conoció a un vendedor ambulante que, según ella, además de vender camisetas y gorras, es "maestro espiritual" de la Nueva Orden Dahomiana. Nosotros pensábamos que era el típico ligue de verano. Pues no. Ha vuelto diciendo que ha encontrado "el camino verdadero" y que dentro de unas semanas abandona oficialmente "la vida occidental". Hasta aquí, cada uno con su vida. El problema es que ayer nos llegó por WhatsApp una invitación para asistir a su ceremonia de iniciación. Yo pensaba que era una despedida o algo. No. Es una ceremonia religiosa. Y dice que es muy importante que vayamos porque seremos "testigos del segundo nacimiento". Empiezo a leer las normas y cada línea era más rara que la anterior. Primero, todos los asistentes debemos ir vestidos completamente de blanco, sin logotipos, porque "las marcas comerciales distraen a los ancestros". Después hay que entrar descalzos en silencio y no mirar directamente al Maestro durante los primeros nueve minutos porque, según pone, "la energía todavía no está equilibrada". Luego cada invitado debe entregar una fruta redonda como símbolo del ciclo eterno. No vale cortada. No vale en bolsa. Tiene que estar entera. Si lleva pegatina del supermercado hay que quitársela antes de entrar. Después viene el llamado Rito del Eco. Por lo visto el Maestro pronuncia una frase en un idioma ceremonial y todos tenemos que repetirla tres veces aunque no entendamos absolutamente nada. Si alguien se ríe, hay que empezar otra vez desde el principio. Más adelante aparece una parte llamada La Purificación del Camino. Consiste en dar siete vueltas alrededor de una silla de plástico mientras suena música con tambores por un altavoz Bluetooth. Dice que simboliza el abandono del ego moderno. A continuación llega "la Ofrenda". Cada asistente tiene que depositar un billete dentro de una cesta de mimbre. No pone cantidad. Solo dice que "cada uno entregará aquello que considere justo según la prosperidad que haya recibido". Curiosamente, cuando preguntó uno del grupo si se podía hacer por Bizum, respondió que las energías solo aceptan efectivo. Luego viene el momento más importante. El Maestro le colocará una pulsera de colores y le cambiará el nombre espiritual. Ella dice que dejará de llamarse Laura porque ese nombre pertenece a su vida anterior. Ahora quiere que la llamemos Nalemba. Desde ayer corrige a todo el mundo. — Laura... — Nalemba, por favor. Lo dice completamente en serio. Lo mejor es que ya habla como si llevara veinte años allí. Dice que nosotros vivimos "atrapados por el materialismo europeo". Que el trabajo de ocho horas es una cárcel mental. Que el verdadero patrimonio son las vibraciones. Que las casualidades no existen. Que el universo la llevó a Gandía por un motivo. Y remata diciendo que el Maestro no vende camisetas. Que las camisetas son simplemente "el vehículo económico que sostiene su misión espiritual". Nosotros no sabemos cómo decirle que igual conocer al amor de tu vida durante una semana de vacaciones y cambiar completamente tu personalidad al volver no parece la decisión más meditada del mundo. Ella insiste en que somos unos ignorantes porque juzgamos lo que no entendemos. Y cuanto más intentamos razonar con ella, más convencida parece estar de que "ha despertado". Shurs... ¿Cómo le decimos con cariño que quizá el único despertar que ha tenido ha sido el del último día de vacaciones? |
Hoy 14:12
#280
| En Granada las gitanas del Romero cuando les sueltan una moneda, dicen que mejor billete, que la moneda da mala suerte 😂😂😂😂😂 |
Hoy 14:15
#281
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Me apunto a la purificación esa. La fruta que sea bio y los billetes tienen que ser al menos de 50. A partir de ahora me llamo Mobutu. |
Editado: 14:18 -
Hoy 14:20
#283
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tu amiga era, cómo se le dice a eso "limitada" solo que ahora lo habéis descubierto déjala tranquila todo el mundo tiene derecho a acabar en una secta y destrozarse la vida. ala nalemba, a joderse |
Hoy 14:21
#285
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Buenas shurs.
No sé cómo decirle a una amiga que igual se le ha ido un poco la pinza. Tiene 30 años, la conocemos desde el instituto y era la típica persona completamente normal. De política pasaba, de religión también, nunca había salido con nadie extranjero ni nada parecido. Pues se fue una semana a Gandía con las amigas. Playa. Discotecas. Paseo marítimo. Lo típico. El último día conoció a un vendedor ambulante que, según ella, además de vender camisetas y gorras, es "maestro espiritual" de la Nueva Orden Dahomiana. Nosotros pensábamos que era el típico ligue de verano. Pues no. Ha vuelto diciendo que ha encontrado "el camino verdadero" y que dentro de unas semanas abandona oficialmente "la vida occidental". Hasta aquí, cada uno con su vida. El problema es que ayer nos llegó por WhatsApp una invitación para asistir a su ceremonia de iniciación. Yo pensaba que era una despedida o algo. No. Es una ceremonia religiosa. Y dice que es muy importante que vayamos porque seremos "testigos del segundo nacimiento". Empiezo a leer las normas y cada línea era más rara que la anterior. Primero, todos los asistentes debemos ir vestidos completamente de blanco, sin logotipos, porque "las marcas comerciales distraen a los ancestros". Después hay que entrar descalzos en silencio y no mirar directamente al Maestro durante los primeros nueve minutos porque, según pone, "la energía todavía no está equilibrada". Luego cada invitado debe entregar una fruta redonda como símbolo del ciclo eterno. No vale cortada. No vale en bolsa. Tiene que estar entera. Si lleva pegatina del supermercado hay que quitársela antes de entrar. Después viene el llamado Rito del Eco. Por lo visto el Maestro pronuncia una frase en un idioma ceremonial y todos tenemos que repetirla tres veces aunque no entendamos absolutamente nada. Si alguien se ríe, hay que empezar otra vez desde el principio. Más adelante aparece una parte llamada La Purificación del Camino. Consiste en dar siete vueltas alrededor de una silla de plástico mientras suena música con tambores por un altavoz Bluetooth. Dice que simboliza el abandono del ego moderno. A continuación llega "la Ofrenda". Cada asistente tiene que depositar un billete dentro de una cesta de mimbre. No pone cantidad. Solo dice que "cada uno entregará aquello que considere justo según la prosperidad que haya recibido". Curiosamente, cuando preguntó uno del grupo si se podía hacer por Bizum, respondió que las energías solo aceptan efectivo. Luego viene el momento más importante. El Maestro le colocará una pulsera de colores y le cambiará el nombre espiritual. Ella dice que dejará de llamarse Laura porque ese nombre pertenece a su vida anterior. Ahora quiere que la llamemos Nalemba. Desde ayer corrige a todo el mundo. — Laura... — Nalemba, por favor. Lo dice completamente en serio. Lo mejor es que ya habla como si llevara veinte años allí. Dice que nosotros vivimos "atrapados por el materialismo europeo". Que el trabajo de ocho horas es una cárcel mental. Que el verdadero patrimonio son las vibraciones. Que las casualidades no existen. Que el universo la llevó a Gandía por un motivo. Y remata diciendo que el Maestro no vende camisetas. Que las camisetas son simplemente "el vehículo económico que sostiene su misión espiritual". Nosotros no sabemos cómo decirle que igual conocer al amor de tu vida durante una semana de vacaciones y cambiar completamente tu personalidad al volver no parece la decisión más meditada del mundo. Ella insiste en que somos unos ignorantes porque juzgamos lo que no entendemos. Y cuanto más intentamos razonar con ella, más convencida parece estar de que "ha despertado". Shurs... ¿Cómo le decimos con cariño que quizá el único despertar que ha tenido ha sido el del último día de vacaciones? |
Hoy 14:23
#287
| De que piensa vivir? Los negros no creo que se vayan a dejar mucho dinero en ella despues de follarsela |
Hoy 14:27
#289
| A tu amiga el Ndongo ese le ha llenado el depósito de Cola-Cao y tu amiga pierde el chirri, olvidaros de ella. |
Hoy 14:38
#291
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Marta tenía treinta y dos años, trabajaba como administrativa en una empresa de seguros y llevaba una vida completamente normal. No era religiosa, aunque sí conservadora en muchas de sus costumbres y valores. Le gustaban la estabilidad, las rutinas y pasar desapercibida. Aquel verano decidió pasar dos semanas de vacaciones en Gandía. Su intención era sencilla: descansar, leer junto a la playa y desconectar del trabajo. Una tarde, mientras paseaba por el puerto, vio a un pequeño grupo de personas reunidas alrededor de un hombre llamado Malik. Era un hombre negro de voz tranquila y presencia carismática. Hablaba sobre una filosofía de vida basada en la libertad personal, el desapego material y la búsqueda de una comunidad donde todos se apoyaban mutuamente. Marta no tenía intención de quedarse, pero las palabras de Malik despertaron su curiosidad. Durante los días siguientes asistió a varias reuniones informales celebradas en una casa alquilada cerca de la playa. Los miembros del grupo parecían felices. Compartían comidas, realizaban largas conversaciones al atardecer y aseguraban haber encontrado un propósito que antes les faltaba. Poco a poco, Marta comenzó a sentirse atraída por aquella comunidad. —No somos una religión —explicaba Malik—. Somos una familia que ayuda a las personas a descubrir quiénes son realmente. Al cabo de una semana, Marta fue invitada a participar en un primer rito de iniciación. Según le explicaron, consistía en realizar una aportación económica simbólica para demostrar compromiso con la comunidad. La cantidad era pequeña, apenas cincuenta euros. —No es una obligación —dijo Malik sonriendo—. Pero los que realmente creen en el camino suelen hacerlo. Marta aceptó sin pensarlo demasiado. Con el paso de los meses siguió manteniendo contacto con el grupo incluso después de regresar a casa. Participaba en videollamadas, encuentros periódicos y nuevas ceremonias. Cada rito tenía un significado especial. Uno requería una contribución para ayudar a alquilar un local. Otro serviría para financiar proyectos destinados, supuestamente, a ayudar a nuevos miembros. Doscientos euros. Luego quinientos. Después mil. Siempre existía una explicación convincente. Siempre parecía ser por una buena causa. Marta llegó a creer que aquellas aportaciones eran inversiones en una vida mejor. Sin embargo, empezó a notar detalles extraños. Los proyectos prometidos nunca terminaban de materializarse. Los líderes viajaban constantemente y disfrutaban de comodidades que no parecían compatibles con el discurso de desapego material que predicaban. Cuando preguntaba por las cuentas, las respuestas eran ambiguas. —Debes confiar en el proceso —repetía Malik. Un día se anunció el llamado "Rito del Compromiso Total". Para acceder a un nivel superior dentro de la comunidad, los participantes debían realizar la mayor aportación hasta la fecha. Marta observó cómo varios miembros pedían préstamos o utilizaban sus ahorros. Por primera vez sintió una profunda incomodidad. Esa noche revisó todos sus movimientos bancarios desde que había conocido al grupo. La cifra final la dejó sin palabras. Había entregado más de doce mil euros. Entonces comprendió algo importante: cada rito había sido presentado como el último paso necesario para alcanzar una supuesta plenitud que nunca llegaba. Siempre existía un nuevo nivel, una nueva ceremonia y una nueva aportación económica. |
Hoy 14:46
#293
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Buenas shurs.
No sé cómo decirle a una amiga que igual se le ha ido un poco la pinza. Tiene 30 años, la conocemos desde el instituto y era la típica persona completamente normal. De política pasaba, de religión también, nunca había salido con nadie extranjero ni nada parecido. Pues se fue una semana a Gandía con las amigas. Playa. Discotecas. Paseo marítimo. Lo típico. El último día conoció a un vendedor ambulante que, según ella, además de vender camisetas y gorras, es "maestro espiritual" de la Nueva Orden Dahomiana. Nosotros pensábamos que era el típico ligue de verano. Pues no. Ha vuelto diciendo que ha encontrado "el camino verdadero" y que dentro de unas semanas abandona oficialmente "la vida occidental". Hasta aquí, cada uno con su vida. El problema es que ayer nos llegó por WhatsApp una invitación para asistir a su ceremonia de iniciación. Yo pensaba que era una despedida o algo. No. Es una ceremonia religiosa. Y dice que es muy importante que vayamos porque seremos "testigos del segundo nacimiento". Empiezo a leer las normas y cada línea era más rara que la anterior. Primero, todos los asistentes debemos ir vestidos completamente de blanco, sin logotipos, porque "las marcas comerciales distraen a los ancestros". Después hay que entrar descalzos en silencio y no mirar directamente al Maestro durante los primeros nueve minutos porque, según pone, "la energía todavía no está equilibrada". Luego cada invitado debe entregar una fruta redonda como símbolo del ciclo eterno. No vale cortada. No vale en bolsa. Tiene que estar entera. Si lleva pegatina del supermercado hay que quitársela antes de entrar. Después viene el llamado Rito del Eco. Por lo visto el Maestro pronuncia una frase en un idioma ceremonial y todos tenemos que repetirla tres veces aunque no entendamos absolutamente nada. Si alguien se ríe, hay que empezar otra vez desde el principio. Más adelante aparece una parte llamada La Purificación del Camino. Consiste en dar siete vueltas alrededor de una silla de plástico mientras suena música con tambores por un altavoz Bluetooth. Dice que simboliza el abandono del ego moderno. A continuación llega "la Ofrenda". Cada asistente tiene que depositar un billete dentro de una cesta de mimbre. No pone cantidad. Solo dice que "cada uno entregará aquello que considere justo según la prosperidad que haya recibido". Curiosamente, cuando preguntó uno del grupo si se podía hacer por Bizum, respondió que las energías solo aceptan efectivo. Luego viene el momento más importante. El Maestro le colocará una pulsera de colores y le cambiará el nombre espiritual. Ella dice que dejará de llamarse Laura porque ese nombre pertenece a su vida anterior. Ahora quiere que la llamemos Nalemba. Desde ayer corrige a todo el mundo. — Laura... — Nalemba, por favor. Lo dice completamente en serio. Lo mejor es que ya habla como si llevara veinte años allí. Dice que nosotros vivimos "atrapados por el materialismo europeo". Que el trabajo de ocho horas es una cárcel mental. Que el verdadero patrimonio son las vibraciones. Que las casualidades no existen. Que el universo la llevó a Gandía por un motivo. Y remata diciendo que el Maestro no vende camisetas. Que las camisetas son simplemente "el vehículo económico que sostiene su misión espiritual". Nosotros no sabemos cómo decirle que igual conocer al amor de tu vida durante una semana de vacaciones y cambiar completamente tu personalidad al volver no parece la decisión más meditada del mundo. Ella insiste en que somos unos ignorantes porque juzgamos lo que no entendemos. Y cuanto más intentamos razonar con ella, más convencida parece estar de que "ha despertado". Shurs... ¿Cómo le decimos con cariño que quizá el único despertar que ha tenido ha sido el del último día de vacaciones? Para sacar a alguien de una secta, nunca debes confrontar directamente sus creencias ni atacar al líder, ya que esto activa su sesgo de defensa, refuerza el adoctrinamiento y provoca que el grupo lo aísle por completo de ti. El objetivo principal debe ser mantener el vínculo afectivo intacto para servir como un puente seguro con la realidad cuando la persona empiece a dudar. [ A continuación se detallan las pautas psicológicas y operativas recomendadas por profesionales de la salud mental y asociaciones especializadas: 🚫 Lo que NUNCA debes hacer (Errores críticos)
🗣️ Estrategias de comunicación eficaces
🛠️ Acciones logísticas y de soporte exterior
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Hoy 15:16
#297
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Buenas shurs.
No sé cómo decirle a una amiga que igual se le ha ido un poco la pinza. Tiene 30 años, la conocemos desde el instituto y era la típica persona completamente normal. De política pasaba, de religión también, nunca había salido con nadie extranjero ni nada parecido. Pues se fue una semana a Gandía con las amigas. Playa. Discotecas. Paseo marítimo. Lo típico. El último día conoció a un vendedor ambulante que, según ella, además de vender camisetas y gorras, es "maestro espiritual" de la Nueva Orden Dahomiana. Nosotros pensábamos que era el típico ligue de verano. Pues no. Ha vuelto diciendo que ha encontrado "el camino verdadero" y que dentro de unas semanas abandona oficialmente "la vida occidental". Hasta aquí, cada uno con su vida. El problema es que ayer nos llegó por WhatsApp una invitación para asistir a su ceremonia de iniciación. Yo pensaba que era una despedida o algo. No. Es una ceremonia religiosa. Y dice que es muy importante que vayamos porque seremos "testigos del segundo nacimiento". Empiezo a leer las normas y cada línea era más rara que la anterior. Primero, todos los asistentes debemos ir vestidos completamente de blanco, sin logotipos, porque "las marcas comerciales distraen a los ancestros". Después hay que entrar descalzos en silencio y no mirar directamente al Maestro durante los primeros nueve minutos porque, según pone, "la energía todavía no está equilibrada". Luego cada invitado debe entregar una fruta redonda como símbolo del ciclo eterno. No vale cortada. No vale en bolsa. Tiene que estar entera. Si lleva pegatina del supermercado hay que quitársela antes de entrar. Después viene el llamado Rito del Eco. Por lo visto el Maestro pronuncia una frase en un idioma ceremonial y todos tenemos que repetirla tres veces aunque no entendamos absolutamente nada. Si alguien se ríe, hay que empezar otra vez desde el principio. Más adelante aparece una parte llamada La Purificación del Camino. Consiste en dar siete vueltas alrededor de una silla de plástico mientras suena música con tambores por un altavoz Bluetooth. Dice que simboliza el abandono del ego moderno. A continuación llega "la Ofrenda". Cada asistente tiene que depositar un billete dentro de una cesta de mimbre. No pone cantidad. Solo dice que "cada uno entregará aquello que considere justo según la prosperidad que haya recibido". Curiosamente, cuando preguntó uno del grupo si se podía hacer por Bizum, respondió que las energías solo aceptan efectivo. Luego viene el momento más importante. El Maestro le colocará una pulsera de colores y le cambiará el nombre espiritual. Ella dice que dejará de llamarse Laura porque ese nombre pertenece a su vida anterior. Ahora quiere que la llamemos Nalemba. Desde ayer corrige a todo el mundo. — Laura... — Nalemba, por favor. Lo dice completamente en serio. Lo mejor es que ya habla como si llevara veinte años allí. Dice que nosotros vivimos "atrapados por el materialismo europeo". Que el trabajo de ocho horas es una cárcel mental. Que el verdadero patrimonio son las vibraciones. Que las casualidades no existen. Que el universo la llevó a Gandía por un motivo. Y remata diciendo que el Maestro no vende camisetas. Que las camisetas son simplemente "el vehículo económico que sostiene su misión espiritual". Nosotros no sabemos cómo decirle que igual conocer al amor de tu vida durante una semana de vacaciones y cambiar completamente tu personalidad al volver no parece la decisión más meditada del mundo. Ella insiste en que somos unos ignorantes porque juzgamos lo que no entendemos. Y cuanto más intentamos razonar con ella, más convencida parece estar de que "ha despertado". Shurs... ¿Cómo le decimos con cariño que quizá el único despertar que ha tenido ha sido el del último día de vacaciones? Despidete de tu amiga shurmano... En el contexto histórico y esotérico, la Nueva Orden Dahomiana (o Nuevas Órdenes de Dahomey) hace referencia a organizaciones esotéricas contemporáneas ligadas al renacimiento de las tradiciones de vudú haitiano y africano, conectadas con el antiguo Reino de Dahomey. [1, 2] Raíces Históricas
Órdenes Esotéricas Modernas En la actualidad, existen grupos e iniciaciones, muchas veces bajo el paraguas del New Orleans Voodoo o linajes haitianos, que se denominan como órdenes de tradición dahomiana. Estos grupos operan bajo los siguientes principios:
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Hoy 15:37
#299
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Ha encontrado la iluminación espiritual, ninguno (que no hayamos pasado por lo mismo) podemos entenderlo. Ese es el argumento. Y por tanto es imposible intentar razonar, rebatir, o alegar nada. Lo único "útil" es rechazarlo frontalmente, que seguramente no sirva para nada, pero cualquier cosa por debajo de eso es darle alas al delirio. Vamos si nones hilo troll o invent, yo no iría. Al revés cortaría toda relación o lazos con esa persona. Aunque vaya depende de si es solo conocida o alguien que le preocupa (en cuyo caso tampoco iria a la ceremonia y le dejaría claro que me parece una barbaridad terrible, pero intentaría seguirle la pista y cierto contacto) |
Hoy 15:42
#300
| justo he pensado lo mismo, yo me juntaria con otro para trollear al maestro cada 9 minutos |
