Adultos de 35 años que comen como un niño de comunión
Hoy 16:29
#571
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Lamentable, conozco a uno con paladar de niño de 5 años y la mujer "en petit-comité" te dice que está hasta los güevos, que al final no pueden ir a ningún sitio a cenar o a algún sitio nuevo porque el señorito solo come patatas fritas, croquetas y poco más.
Luego están personas adultas que no saben nadar o que no saben andar en bici... no sé ni cómo calificar eso. |
Hoy 16:37
#573
| Ya va siendo hora de dejar atrás el trauma de que tu parienta sea adicta a los perritos calientes, digo yo. |
Hoy 16:47
#575
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Lo que hay que tener es hambre. La gente que hace eso es porque han vivido como princesas gastronómicas desde que nacieron. Espero no herir a ningún miembro de la realeza con mis duras declaraciones. Es que me crié en la selva y me amamantó una loba. |
Hoy 16:54
#576
| Lo que no entiendo es a los nazis de la comida. ¿Pero qué más te dará? ¿Me quejo yo de las pollas que te comes? |
Hoy 17:01
#577
| Vaya basura de hilos generados por IA. Si al menos fueran interesantes o relevantes... Le quedan a esto 2 telediarios. |
Hoy 17:08
#578
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Aunque de niño comía casi de todo, cuánto más mayor me hacía, más cosas iba probando. Siempre me lamentaré lo "tarde" que probé el pisto, menudo manjar. Aunque hay ciertas cosas que no he probado, y creo que no lo haré, como la casquería, que es superior a mi. |
Hoy 17:12
#579
| Yo me fui de fin de semana con gente del trabajo, todos adultos ya y un circo. Gente que con más de 30 palos no come nada con salsas, ni pescado, ni marisco... |
Hoy 17:13
#580
| Desgraciadamente conozco a un ser de esas características. 30 años tiene la criatura. Solo come carnes y frituras. Me gustará verlo a los 60 hecho un cromo gordo y prediabético |
Hoy 17:15
#581
| Si soy yo quién elige el menú, no comen nada de lo que he elegido y al resto de comensales la comida les ha gustado, sinceramente que les den por el culo, el problema lo tienen ellos que se han quedado con hambre, no yo. |
Hoy 17:41
#582
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Lamentable, conozco a uno con paladar de niño de 5 años y la mujer "en petit-comité" te dice que está hasta los güevos, que al final no pueden ir a ningún sitio a cenar o a algún sitio nuevo porque el señorito solo come patatas fritas, croquetas y poco más.
Luego están personas adultas que no saben nadar o que no saben andar en bici... no sé ni cómo calificar eso. |
Hoy 17:45
#583
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Se habla siempre de que la gastronomia española es de las mejores del mundo y cada vez tienes a más gente adulta que ni siquiera sabe coger bien los cubiertos. Lo que veo es una carrera acelerada hacia la idiocracia. Que el champions burger sea un puto evento del copon y la gente pague 15-20 Euros por Hamburguesas llenas de guarrindogadas que haría un niño de 11 años ya es bastante paradigmático y aterrador. Estamos caminando hacia un mundo del cual nos reiamos: el de los americanos paletos. Y esa actitud de ser tan sibarita con las texturas y demas mierdas forma tambien parte de Ello |
Hoy 17:47
#586
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Su puta madre, menudo tocho. Se ve que es un tema que te quita el sueño. En vez de sudarte las pelotas lo que hagan los demás, como a cualquier adulto funcional. |
Hoy 17:50
#587
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No puedo más con esta gente, shurs.
Adultos funcionales, con nómina, hipoteca, coche diésel y cuenta en MyInvestor, que se sientan en una mesa y empiezan: “Uy, yo cebolla no.” “Pimiento tampoco.” “Eso verde quítamelo.” “¿Tiene trocitos?” “Es que la textura…” Pero vamos a ver, criatura. Que tienes pelos en los huevos y sigues comiendo como si tu madre te estuviera persiguiendo con una cuchara de puré. El adulto maniático con la comida es una de las figuras más lamentables de la sociedad moderna. No hablo de alergias, intolerancias o cosas médicas. Hablo del típico tío que puede conducir una tonelada y media de metal por la autopista, votar, endeudarse a 30 años y discutir de geopolítica en Twitter, pero ve un trozo de pimiento rojo y se le cae el sistema operativo. Luego están los que “apartan”. Apartan el pimiento. Apartan la cebolla. Apartan el tomate. Apartan los guisantes. Apartan la vida. Dejan el plato como una autopsia. Todo diseccionado, removido, humillado. Parece que han estado buscando minas antipersona en el arroz. Y encima lo hacen con cara de superioridad: “Es que yo soy muy especial para comer.” No, Paco. No eres especial. Eres un firmware sin actualizar. Un adulto beta. Un paladar en pañales. Lo peor es cuando vas a un restaurante con ellos. Tú mirando la carta como una persona normal y ellos interrogando al camarero como si estuvieran desactivando una bomba: —¿La salsa lleva ajo? —¿La verdura viene mezclada? —¿Se puede quitar el calabacín? —¿La cebolla está muy hecha o se nota? Hermano, pide nuggets y deja de secuestrar la mesa. Y luego el menú infantil mental: Pizza margarita. Macarrones con tomate. Pechuga empanada. Patatas fritas. Hamburguesa sin pepinillo, sin cebolla, sin tomate, sin dignidad. Hay gente que no come: negocia con la comida. A mí me da igual que no te guste algo concreto. Todos tenemos gustos. Pero si tu lista de “cosas que no como” ocupa más que tu currículum, igual el problema no es el pimiento. Igual eres tú. Madurar también es poder comerte un sofrito sin montar un expediente administrativo. Mira a Mablo Potos, parece un niñito de 5 años, no le gusta nada |
Hoy 19:12
#590
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Yo es que aqui veo otra cosa.
Se habla siempre de que la gastronomia española es de las mejores del mundo y cada vez tienes a más gente adulta que ni siquiera sabe coger bien los cubiertos. Lo que veo es una carrera acelerada hacia la idiocracia. Que el champions burger sea un puto evento del copon y la gente pague 15-20 Euros por Hamburguesas llenas de guarrindogadas que haría un niño de 11 años ya es bastante paradigmático y aterrador. Estamos caminando hacia un mundo del cual nos reiamos: el de los americanos paletos. Y esa actitud de ser tan sibarita con las texturas y demas mierdas forma tambien parte de Ello |
Hoy 20:04
#593
| O el que le quita la grasa al jamón. Si tienes 10 años, pues mira. Pero a partir de ahí tu lo que eres es un hijo de puta |
Hoy 20:34
#595
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No puedo más con esta gente, shurs.
Adultos funcionales, con nómina, hipoteca, coche diésel y cuenta en MyInvestor, que se sientan en una mesa y empiezan: “Uy, yo cebolla no.” “Pimiento tampoco.” “Eso verde quítamelo.” “¿Tiene trocitos?” “Es que la textura…” Pero vamos a ver, criatura. Que tienes pelos en los huevos y sigues comiendo como si tu madre te estuviera persiguiendo con una cuchara de puré. El adulto maniático con la comida es una de las figuras más lamentables de la sociedad moderna. No hablo de alergias, intolerancias o cosas médicas. Hablo del típico tío que puede conducir una tonelada y media de metal por la autopista, votar, endeudarse a 30 años y discutir de geopolítica en Twitter, pero ve un trozo de pimiento rojo y se le cae el sistema operativo. Luego están los que “apartan”. Apartan el pimiento. Apartan la cebolla. Apartan el tomate. Apartan los guisantes. Apartan la vida. Dejan el plato como una autopsia. Todo diseccionado, removido, humillado. Parece que han estado buscando minas antipersona en el arroz. Y encima lo hacen con cara de superioridad: “Es que yo soy muy especial para comer.” No, Paco. No eres especial. Eres un firmware sin actualizar. Un adulto beta. Un paladar en pañales. Lo peor es cuando vas a un restaurante con ellos. Tú mirando la carta como una persona normal y ellos interrogando al camarero como si estuvieran desactivando una bomba: —¿La salsa lleva ajo? —¿La verdura viene mezclada? —¿Se puede quitar el calabacín? —¿La cebolla está muy hecha o se nota? Hermano, pide nuggets y deja de secuestrar la mesa. Y luego el menú infantil mental: Pizza margarita. Macarrones con tomate. Pechuga empanada. Patatas fritas. Hamburguesa sin pepinillo, sin cebolla, sin tomate, sin dignidad. Hay gente que no come: negocia con la comida. A mí me da igual que no te guste algo concreto. Todos tenemos gustos. Pero si tu lista de “cosas que no como” ocupa más que tu currículum, igual el problema no es el pimiento. Igual eres tú. Madurar también es poder comerte un sofrito sin montar un expediente administrativo. Peor son los que usan la IA para crear hilos, macho es queestán usadas todas las formulas ahí que usan para escribir, canta un huevo... |
Hoy 20:40
#596
| Se te llenó el hilo de treintañeros que comen macarrones, pizza, y "nada verde que no soy una vaca jsjsjsjs" ya desde primera página. |
Hoy 20:43
#597
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No puedo más con esta gente, shurs.
Adultos funcionales, con nómina, hipoteca, coche diésel y cuenta en MyInvestor, que se sientan en una mesa y empiezan: “Uy, yo cebolla no.” “Pimiento tampoco.” “Eso verde quítamelo.” “¿Tiene trocitos?” “Es que la textura…” Pero vamos a ver, criatura. Que tienes pelos en los huevos y sigues comiendo como si tu madre te estuviera persiguiendo con una cuchara de puré. El adulto maniático con la comida es una de las figuras más lamentables de la sociedad moderna. No hablo de alergias, intolerancias o cosas médicas. Hablo del típico tío que puede conducir una tonelada y media de metal por la autopista, votar, endeudarse a 30 años y discutir de geopolítica en Twitter, pero ve un trozo de pimiento rojo y se le cae el sistema operativo. Luego están los que “apartan”. Apartan el pimiento. Apartan la cebolla. Apartan el tomate. Apartan los guisantes. Apartan la vida. Dejan el plato como una autopsia. Todo diseccionado, removido, humillado. Parece que han estado buscando minas antipersona en el arroz. Y encima lo hacen con cara de superioridad: “Es que yo soy muy especial para comer.” No, Paco. No eres especial. Eres un firmware sin actualizar. Un adulto beta. Un paladar en pañales. Lo peor es cuando vas a un restaurante con ellos. Tú mirando la carta como una persona normal y ellos interrogando al camarero como si estuvieran desactivando una bomba: —¿La salsa lleva ajo? —¿La verdura viene mezclada? —¿Se puede quitar el calabacín? —¿La cebolla está muy hecha o se nota? Hermano, pide nuggets y deja de secuestrar la mesa. Y luego el menú infantil mental: Pizza margarita. Macarrones con tomate. Pechuga empanada. Patatas fritas. Hamburguesa sin pepinillo, sin cebolla, sin tomate, sin dignidad. Hay gente que no come: negocia con la comida. A mí me da igual que no te guste algo concreto. Todos tenemos gustos. Pero si tu lista de “cosas que no como” ocupa más que tu currículum, igual el problema no es el pimiento. Igual eres tú. Madurar también es poder comerte un sofrito sin montar un expediente administrativo. Todos los años con la historia de la tortilla sin cebolla. Para la cena de Navidad su madre le prepara nugget o huevos fritos. Un año convenció a su madre para cenar hamburguesas en nochevieja (yo no fui) Si salimos a cenar con ellos te olvidas, no puedes ir a cenar a un sitio moderno xq no come nada, a un bar paco que tenga huevos fritos. Una vez fuimos a un chino xq antes entramos para preguntar si le ponían a el el menú infantil, (se tuvo que pedir 2). Pero los raros somos nosotros. |
Hoy 20:50
#598
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Mi ex cuñado era así,totalmente exagerado. Que si no me gusta el pescado,ni la verdura,ni el pimiento,ni el tomate,que si esto me sienta mal,que si lo otro no me gusta así. Luego se suplementaba con mil mierdas porque llevaba una alimentación de mierda |
Hoy 20:53
#599
Cuanto forocochero presumiendo de comer absolutamente cualquier cosa, jajajaja, que nivel Maribel. Eso también lo hacen los cerdos
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Hoy 21:32
#600
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El hijo de una amiga... El nene solo come nuggets y patatas fritas. Que no come verdura porque no le gusta y punto. Con 10 años se ha apoderado de sus padres. A mí me sorprende que luego en los buffets de los hoteles habiendo una cantidad de platos bestiales haya adultos alimentándose de macarrones y patatas fritas |