Lecturas del día.

Godzdogz
L-B-P
#901
Miércoles. 29 de marzo de 2023. San Eustasio, Obispo.

Primera lectura

Lectura de la profecía de Daniel 3, 14-20. 91-92. 95


En aquellos días, el rey Nabucodonosor dijo:
«¿Es cierto, Sidrac, Misac y Abdénago, que no teméis a mis dioses ni adoráis la estatua de oro que he erigido? Mirad: si al oír tocar la trompa, la flauta, la cítara, el laúd, el arpa, la vihuela y todos los demás instrumentos, estáis dispuestos a postraros adorando la estatua que he hecho, hacedlo; pero, si no la adoráis, seréis arrojados inmediatamente al horno encendido, y ¿qué dios os librará de mis manos?».
Sidrac, Misac y Abdénago contestaron al rey Nabucodonosor:
«A eso no tenemos por qué responderte. Si nuestro Dios a quien veneramos puede librarnos del horno encendido, nos librará, oh rey, de tus manos. Y aunque no lo hiciera, que te conste, majestad, que no veneramos a tus dioses ni adoramos la estatua de oro que has erigido».
Entonces Nabucodonosor, furioso contra Sidrac, Misac y Abdénago, y con el rostro desencajado por la rabia, mandó encender el horno siete veces más fuerte que de costumbre, y ordenó a sus soldados más robustos que atasen a Sidrac, Misac y Abdénago y los echasen en el horno encendido.
Entonces el rey Nabucodonosor se alarmó, se levantó y preguntó, estupefacto, a sus consejeros:
«¿No eran tres los hombres que atamos y echamos al horno?».
Le respondieron:
«Así es, majestad».
Preguntó:
«Entonces, ¿cómo es que veo cuatro hombres, sin atar, paseando por el fuego sin sufrir daño alguno? Y el cuarto parece un ser divino».
Nabucodonosor, entonces, dijo:
«Bendito sea el Dios de Sidrac, Misac y Abdénago, que envió un ángel a salvar a sus siervos, que, confiando en él, desobedecieron el decreto real y entregaron sus cuerpos antes que venerar y adorar a otros dioses fuera del suyo».


Salmo de hoy

Dn 3, 52a y c. 53a. 54a. 55a. 56a




R/. ¡A ti gloria y alabanza por los siglos!


Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres.
Bendito tu nombre, santo y glorioso. R/.

Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R/.
Bendito eres sobre el trono de tu reino. R/.
Bendito eres tú, que sentado sobre querubines sondeas
los abismos. R/.

Bendito eres en la bóveda del cielo. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 8, 31-42


En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos que habían creído en él:
«Si permanecéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres».
Le replicaron:
«Somos linaje de Abrahán y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: “Seréis libres”?».
Jesús les contestó:
«En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es esclavo. El esclavo no se queda en la casa para siempre, el hijo se queda para siempre. Y si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres. Ya sé que sois linaje de Abrahán; sin embargo, tratáis de matarme, porque mi palabra no cala en vosotros. Yo hablo de lo que he visto junto a mi Padre, pero vosotros hacéis lo que le habéis oído a vuestro padre».
Ellos replicaron:
«Nuestro padre es Abrahán».
Jesús les dijo:
«Si fuerais hijos de Abrahán, haríais lo que hizo Abrahán. Sin embargo, tratáis de matarme a mí, que os he hablado de la verdad que le escuché a Dios; y eso no lo hizo Abrahán. Vosotros hacéis lo que hace vuestro padre».
Le replicaron:
«Nosotros no somos hijos de prostitución; tenemos un solo padre: Dios».
Jesús les contestó:
«Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais, porque yo salí de Dios, y he venido. Pues no he venido por mi cuenta, sino que él me envió».





Comentario al Evangelio del día. Hna. Águeda Mariño Rico O.P.


El Evangelio de Juan es toda una revelación de quién es Jesús. Jesús es el Hijo de Dios, el enviado del Padre para salvar al mundo. En el texto de hoy Jesús profundiza en lo que significa esa salvación. “Si permanecéis en mi palabra seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”. Los judíos le cuestionan que no les considere libres, a ellos que son fieles a la Ley y descendientes de Abraham, no idólatras sino hijos de Dios. Pero Jesús les confronta: “Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais…”, y no estarían viendo la forma de deshacerse de él.
La fe en Dios pasa por descubrir qué es ser sus hijos e hijas y vivir en consecuencia. Y el camino, las claves para ese descubrimiento, es Jesús, seguir e identificarse con quien es el Hijo, ser de verdad discípulos suyos. “¿Qué es la verdad?” se preguntaba Pilatos ante Jesús apresado y condenado. El paso de la esclavitud a la libertad está en conocer la verdad. ¿Qué es la verdad sino Dios, el que nos llama hijos y nos ama?
Dice Unamuno “La libertad está enterrada y crece hacia dentro, y no hacia fuera…La libertad no está en el follaje, sino en las raíces, y de nada sirve dejarle al árbol libre la copa y abiertos de par en par los caminos al cielo, si sus raíces se encuentran, al poco de crecer, con dura roca impenetrable, seca y árida, o con tierra de muerte”.
Permanecer en su palabra es ese encuentro cotidiano con el Dios que se nos revela en Cristo, es dejar que se vaya encarnando en nuestra vida, que vaya echando raíces en nuestro ser y nos vaya identificando cada vez más con Aquel que es radicalmente libre en el amor. “Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais”… podemos dejar que Jesús nos pregunte, como a Pedro; “¿Me amas?”. Y dejar que la respuesta surja de nuestro interior, de nuestra verdad más enraizada. ¿Qué alimenta y nutre mi vida? ¿Qué palabra, o quién, sustenta mis certezas, convicciones, criterios, decisiones?


Santo del día. San Eustasio, Obispo.


Asesinado en el siglo III durante las persecuciones contra los cristianos desencadenadas por los emperadores romanos, se conmemora en el Martirologio Romano, el calendario de los santos cuya primera edición oficial fue aprobada por el Papa Gregorio XIII en 1584


Citas



Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#902
Jueves. 30 de marzo de 2023. Santa Irene de Macedonia.

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis 17, 3-9


En aquellos días, Abrán cayó rostro en tierra y Dios le habló así:
«Por mi parte, esta es mi alianza contigo: serás padre de muchedumbre de pueblos.
Ya no te llamarás Abrán, sino Abrahán, porque te hago padre de muchedumbre de pueblos. Te haré fecundo sobremanera: sacaré pueblos de ti, y reyes nacerán de ti.
Mantendré mi alianza contigo y con tu descendencia en futuras generaciones, como alianza perpetua. Seré tu Dios y el de tus descendientes futuros. Os daré a ti y a tu descendencia futura la tierra en que peregrinas, la tierra de Canaán, como posesión perpetua, y seré su Dios».
El Señor añadió a Abrahán:
«Por tu parte, guarda mi alianza, tú y tus descendientes en sucesivas generaciones».


Salmo de hoy

Sal 104, 4-5. 6-7. 8-9




R/. El Señor se acuerda de su alianza eternamente


Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca. R/.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R/.

Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a Isaac. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 8, 51-59


En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:
«En verdad, en verdad os digo: quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre».
Los judíos le dijeron:
«Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: “Quien guarde mi palabra no gustará la muerte para siempre”? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?».
Jesús contestó:
«Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: “Es nuestro Dios”, aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera “No lo conozco” sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría».
Los judíos le dijeron:
«No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?».
Jesús les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: antes de que Abrahán existiera, yo soy».
Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.



Comentario al Evangelio del día. Fray Juan Manuel Martínez Corral O.P.


Seguimos con el sentido de «alianza» con el que podremos comprender mejor el texto evangélico de hoy. Que nos introduce en una clave de relación de intimidad con Dios que fecunda nuestra vida. Jesús está lanzando un mensaje que el auditorio no acaba de comprender, los fariseos, se quedan en lo literal. Quedarse en la superficialidad de las palabras hace que no entre en ellos el sentido de vida que Jesús está exponiendo.
Si aplicamos ese término de pacto o alianza a la lectura quizás de un poco más de luz al sentido que quiere expresar. Dios está proponiendo una acción a aquellos que quieran ser del grupo de Jesús. Si quieres ser del grupo lo primero que deberás de hacer es el de «conocer» para amar. Ya lo dice el dicho popular que: «no se ama aquello que no se conoce». Conocer quien este Dios que te ha creado y que te llama a vivir una vida plena. No exenta de tribulaciones pero que está fecundada por su presencia viva y resucitada de un Dios que está pendiente de su criatura. «Se puso junto a mí: lo libraré; lo protegeré porque conoce mi nombre; me invocará y lo escucharé. Con él estaré en la tribulación, lo defenderé, lo glorificaré, lo saciaré de largos días y le haré ver mi salvación» (Sal 90,14-16).
De este modo aparece otro verbo «guardar». El conocer a Dios y su ley en el amor te introduce en «guardar su Palabra». Así, vemos claramente como nos vamos introduciendo en el dinamismo que nos plantea el ser discípulos y el camino cuaresmal. Acércate a Dios, conócelo, vive en Él y en su Palabra. Una Palabra que realmente es vida, que da sentido en medio de los desiertos y arenales por los que vamos pasando. Jesucristo: «Camino, Verdad y Vida». Sentido para nuestra vida. Luz que ilumina la densidad de la tiniebla por la que algunas veces pasamos. Palabra que crea y recrea toda nuestra existencia: «El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo» (Jn 1,9). Así guardaremos y viviremos en la Luz de su Palabra.
El guardar su palabra desemboca en el sentido profundo que tiene el estar injertados en Cristo: «No verán la muerte». Con la dinámica que nos presentan esos verbos vemos que el sentido está en la alianza que Dios nos propone como camino de vida. Porque has comprendido el sentido que tiene la vida de Jesús de Nazaret la pondrás tú mismo en práctica. Una vida de entrega y de servicio a los demás por amor. Y esa vida tiene como germen la vida eterna. Por la vida entregada del Hijo al amor hacia la humanidad doliente el Padre resucita al Hijo. La muerte no tiene dominio sobre la vida. La Vida tiene la última palabra: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?» (Jn11,25-26).


Santo del día. Santa Irene de Macedonia.


Santa Irene de origen eslavo, vivió en la segunda mitad del primer siglo, era hija de Licinio gobernante de la ciudad de Magedon en Macedonia. Ya en su juventud Irene creyó en Jesucristo, al comprender la futilidad de la vida pagana.

De acuerdo a la tradición fue bautizada por el Apóstol Timoteo, discípulo del Apóstol San Pablo. Deseando dedicar su vida al Señor, Santa Irene, renunció al casamiento. Al conocer mas profundamente la fe cristiana, Santa Irene empezó a convencer a sus padres para que se conviertan al cristianismo. El padre de Irene en principio comenzó a escuchar sus palabras con benevolencia. Luego se enojó con ella, y cuando ella renunció venerar a los ídolos, la arrojó bajo las patas de los caballos salvajes. Sin tocar a la mártir, los caballos se tiraron sobre el padre y lo aplastaron hasta matarlo. Cuando por sus oraciones él fue devuelto a la vida, él, toda su familia, y 3000 personas mas se hicieron creyentes.

Después de ello, Santa Irene comenzó con decisión a profetizar sobre Jesucristo entre los habitantes de Macedonia, por lo cual muchas veces fue sometida a sufrimientos y humillaciones. Por orden del gobernante de Sedeka, a Santa Irene la tiraron en un pozo con víboras, luego trataron de serrucharla, finalmente la ataron a la rueda del molino. Los sufrimientos de Irene eran acompañados por señales milagrosas, atrayendo a muchos a creer en Cristo. Así las víboras no tocaban a la mártir, los serruchos no lastimaban su piel, la rueda del molino no giraba. El mismo atormentador Vavodón creyó en Jesucristo y se bautizó. En total, gracias a Irene se convirtieron alrededor de 10.000 paganos.

Cuando el Señor comunicó a Irene el día de su deceso, ella se fue a una gruta dentro de una montaña en las cercanías de la ciudad de Efeso, y a pedido de ella la entrada fue cerrada con piedras. Al 4° día, sus conocidos volvieron a la gruta, y, al abrirla, no encontraron en ella el cuerpo de Santa Irene. Todos comprendieron que ella fue llevada por el Señor al Cielo.


En el antiguo Bizancio era muy venerada la conmemoración de Santa Irene. En Constantinopla se construyeron varios templos magníficos en su memoria.



Citas



Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#903
Viernes. 31 de marzo de 2023. Viernes de Dolores.

Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías 20, 10-13


Oía la acusación de la gente:
«“Pavor-en-torno”,
delatadlo, vamos a delatarlo».
Mis amigos acechaban mi traspié:
«A ver si, engañado, lo sometemos
y podemos vengarnos de él».
Pero el Señor es mi fuerte defensor:
me persiguen, pero tropiezan impotentes.
Acabarán avergonzados de su fracaso,
con sonrojo eterno que no se olvidará.
Señor del universo, que examinas al honrado
y sondeas las entrañas y el corazón,
¡que yo vea tu venganza sobre ellos,
pues te he encomendado mi causa!
Cantad al Señor, alabad al Señor,
que libera la vida del pobre
de las manos de gente perversa.


Salmo de hoy

Sal 17, 2-3a. 3bc-4. 5-6. 7




R/. En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó


Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R/.

Dios mío, peña mía, refugio mío,
escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos. R/.

Me cercaban olas mortales,
torrentes destructores me aterraban,
me envolvían las redes del abismo,
me alcanzaban los lazos de la muerte. R/.

En el peligro invoqué al Señor,
grité a mi Dios:
desde su templo él escuchó mi voz,
y mi grito llegó a sus oídos. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 31-42


En aquel tiempo, los judíos agarraron piedras para apedrear a Jesús.
Él les replicó:
«Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre: ¿por cuál de ellas me apedreáis?».
Los judíos le contestaron:
«No te apedreamos por una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces Dios».
Jesús les replicó:
«¿No está escrito en vuestra ley: “Yo os digo: sois dioses”? Si la Escritura llama dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios, y no puede fallar la Escritura, a quien el Padre consagró y envió al mundo, ¿decís vosotros: “¡Blasfemas!” Porque he dicho: “Soy Hijo de Dios”? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis, pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que comprendáis y sepáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre».
Intentaron de nuevo detenerlo, pero se les escabulló de las manos. Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde antes había bautizado Juan, y se quedó allí.
Muchos acudieron a él y decían:
«Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad».
Y muchos creyeron en él allí.





Comentario al Evangelio del día. Dña. Montserrat Palet Dalmases O.P.


En este fragmento del Evangelio de San Juan se pone una vez más de manifiesto que las palabras de Jesús han dividido nuevamente a los judíos y en esta ocasión quieren apedrearle porque lo tienen como blasfemo, ya que siendo hombre se hace Dios.
Realmente veían en Jesús algo diferente ya que hacía buenas obras y milagros pero hasta el punto de hacerse pasar por Dios, era demasiado ¿cómo podía un ser humano hacerse pasar por Dios?
Jesús habla de las obras que realiza, obras de Dios que lo acreditan, de cómo puede darse el título de Hijo de Dios y decir, Yo y el Padre somos uno. Está claro, se hace igual a Dios. Él habla desde unas categorías difíciles de entender para sus adversarios, les habla desde el seguimiento y el compromiso con su persona que hacen que Jesús sea conocido y amado.
Jesús lucha por presentar argumentos que puedan aceptar, pero el intento es en vano. En el fondo morirá por decir la verdad sobre sí mismo, por ser fiel a sí mismo y a su misión.
Al meditar este pasaje nos recuerda que Jesús fue condenado por las autoridades judías al hablar en nombre de Dios, ellos tampoco comprendieron nada de su misión.
No hay palabras para definir su capacidad de amarnos hasta el extremo de dar su vida para redimir a toda la humanidad.
La indicación de que Jesús se retira al lugar donde había estado bautizando Juan, marca una especie de inclusión, que preludia el fin próximo del ministerio público del Nazareno.
¿Qué imagen tengo yo de Dios?
Como cristiano, ¿soy fiel a mi misión?


Citas



Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#904
Sábado. 1 de abril de 2023. Sábado de Pasión.

Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel 37, 21-28


Esto dice el Señor Dios:
«Recogeré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde han ido, los reuniré de todas partes para llevarlos a su tierra. Los hará una sola nación en mi tierra, en los montes de Israel. Un solo rey reinará sobre todos ellos. Ya no serán dos naciones ni volverán a dividirse en dos reinos
No volverán a contaminarse con sus ídolos, sus acciones detestables y todas sus transgresiones. Los liberaré de los lugares donde habitan y en los cuales pecaron. Los purificaré; ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios.
Mi siervo David será su rey, el único pastor de todos ellos. Caminarán según mis preceptos, cumplirán mis prescripciones y las pondrán en práctica. Habitarán en la tierra que yo di a mi siervo Jacob, en la que habitaron sis padres: allí habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre, y mi siervo David será su príncipe para siempre
Haré con ellos una alianza de paz, una alianza eterna. Los estableceré, los multiplicaré y pondré entre ellos mi santuario para siempre; tendré mi morada junto a ellos, yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y reconocerán las naciones que yo soy el Señor que consagra Israel, cuando esté mi santuario en medio de ellos para siempre».


Salmo de hoy

Jer 31, 10. 11-12ab. 13




R/. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño


Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla a las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño. R/.

Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte».
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor. R/.

Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 11, 45-57


En aquel tiempo, muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús.
Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedrín y dijeron:
«¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él, y vendrán los romanos y nos destruirán el lugar santo y la nación».
Uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo:
«Vosotros no entendéis ni palabra; no comprendéis que os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera».
Esto no lo dijo por propio impulso, sino que, por ser sumo sacerdote aquel año, habló proféticamente, anunciando que Jesús iba a morir por la nación; y no solo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos.
Y aquel día decidieron darle muerte. Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que se retiró a la región vecina al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y pasaba allí el tiempo con los discípulos.
Se acercaba la Pascua de los judíos, y muchos de aquella región subían a Jerusalén, antes de la Pascua, para purificarse. Buscaban a Jesús y, estando en el templo, se preguntaban:
«¿Qué os parece? ¿Vendrá a la fiesta?».
Los sumos sacerdotes y fariseos habían mandado que el que se enterase de dónde estaba les avisara para prenderlo.



Comentario al Evangelio del día. Fr. Ángel Romo Fraile O.P.


“No entendéis ni palabra”. ¿Qué es lo que había que entender? Lo que había que entender es “lo que había hecho Jesús”, el significado de su acción más dramática, esto es, el retorno a la vida de Lázaro, del que mandó “quitar la losa”, “desatarle” y “dejarle marchar” en los versículos inmediatamente anteriores al pasaje de hoy.
Aparentemente, lo que habría hecho Jesús según este relato joánico sería una impropiamente llamada resurrección, pero todo en el llamado Libro de los signos del evangelio según Juan es precisamente eso: un signo. Y ante un signo, cabe preguntarnos por aquello que señala; en este caso, ese retorno a la vida de un hombre hay que entenderlo como una liberación de la muerte del hombre. Liberación, pues todos los términos utilizados en los mandatos de Jesús - “quitad la losa”, “desatadle” y “dejadle marchar” – apuntan al sentido de liberación. Liberación, ¿de qué? Liberación de una ley, de un ritualismo y de un culto que, lejos de dar vida, asfixian al hombre e impiden que florezca.
De la muerte, siguiendo lo anterior, pues la teología joanica es deudora de la teología de Pablo, quien nos dice que “en cuanto sobrevino el precepto, revivió el pecado y yo morí” (Rom 7, 7ss), pasaje que hay que completar con Rom 5, 12ss, esto es, el que “el pecado llegó al mundo por lo que hizo un hombre. Con el pecado llegó también la muerte. Todos tendrán que morir porque todos han pecado. […] lo que mucha gente recibió por culpa de un solo hombre fue la muerte. En cambio, lo que mucha gente recibió por el generoso amor de Dios fue el regalo de la vida gracias a un solo hombre, Jesucristo.”
Así pues, ¿qué es lo que debemos entender? El propio Gamaliel lo explicita: “que conviene que uno muera por el pueblo”. En efecto, Jesús, asumiendo la culpa de todos, liberó a todos de la culpa y del castigo por la culpa, esto es, la muerte: muerte en vida y muerte eterna.
En realidad, aquí no acaba nuestra indagación, pues a lo hasta ahora dicho le seguiría la cuestión más fundamental y más difícil de entender: ¿culpa? ¿a qué culpa nos referimos? Pero esta nueva indagación, por interesante y relevante que pueda ser, excede de este espacio y de este contexto.


Citas



Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#905
Domingo. 2 de abril de 2023. Domingo de Ramos.

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 50, 4-7


El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo;
para saber decir al abatido una palabra de aliento.
Cada mañana me espabila el oído,
para que escuche como los discípulos.
El Señor Dios me abrió el oído;
yo no resistí ni me eché atrás.
Ofrecí la espalda a los que me golpeaban,
las mejillas a los que mesaban mi barba;
no escondí el rostro ante ultrajes y salivazos.
El Señor Dios me ayuda,
por eso no sentía los ultrajes;
por eso endurecí el rostro como pedernal,
sabiendo que no quedaría defraudado.


Salmo

Sal 21, 8-9. 17-18a. 19-20. 23-24




R/. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?


Al verme, se burlan de mí,
hacen visajes, menean la cabeza:
«Acudió al Señor, que lo ponga a salvo;
que lo libre si tanto lo quiere». R/.

Me acorrala una jauría de mastines,
me cerca una banda de malhechores;
me taladran las manos y los pies,
puedo contar mis huesos. R/.

Se reparten mi ropa,
echan a suerte mi túnica.
Pero tú, Señor, no te quedes lejos;
fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. R/.

Contaré tu fama a mis hermanos,
en medio de la asamblea te alabaré.
«Los que teméis al Señor, alabadlo;
linaje de Jacob, glorificadlo;
temedlo, linaje de Israel». R/.


Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 2, 6-11


Cristo Jesús, siendo de condición divina,
no retuvo ávidamente el ser igual a Dios;
al contrario, se despojó de sí mismo
tomando la condición de esclavo,
hecho semejante a los hombres.
Y así, reconocido como hombre por su presencia,
se humilló a sí mismo,
hecho obediente hasta la muerte,
y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todo
y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre;
de modo que al nombre de Jesús
toda rodilla se doble
en el cielo, en la tierra, en el abismo,
y toda lengua proclame:
Jesucristo es Señor,
para gloria de Dios Padre.


Evangelio del día

Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 26, 14 – 27, 66


C. En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso:
S. «¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?».
C. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas de plata. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.
C. El primer día de los Ácimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
S. ¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?».
C. Él contestó:
+ «Id a la ciudad, a casa de quien vosotros sabéis, y decidle: “El Maestro dice: mi hora está cerca; voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos”».
C. Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua.
C. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo:
+ «En verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar».
C. Ellos muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro
S. «¿Soy yo acaso, Señor?».
C. Él respondió:
+ «El que ha metido conmigo la mano en la fuente, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va como está escrito de él; pero, ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!, ¡más le valdría a ese hombre no haber nacido!».
C. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:
S. «¿Soy yo acaso, Maestro?».
C. Él respondió:
+ «Tú lo has dicho».
C. Mientras comían, Jesús tomó pan y, después de pronunciar la bendición, lo partió, lo dio a los discípulos y les dijo:
+ «Tomad, comed: esto es mi cuerpo».
C. Después tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias y dijo:
+ «Bebed todos; porque esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados. Y os digo que desde ahora ya no beberé del fruto de la vid hasta el día que beba con vosotros el vino nuevo en el reino de mi Padre».
C. Después de cantar el himno salieron para el monte de los Olivos.
C. Entonces Jesús les dijo:
+ «Esta noche os vais a escandalizar todos por mi causa, por- que está escrito: “Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño”. Pero cuando resucite, iré delante de vosotros a Galilea».
C. Pedro replicó:
S. «Aunque todos caigan por tu causa, yo jamás caeré».
C. Jesús le dijo:
+ «En verdad te digo que esta noche, antes de que el gallo cante, me negarás tres veces».
C. Pedro le replicó:
S. «Aunque tenga que morir contigo, no te negaré».
C. Y lo mismo decían los demás discípulos.
C. Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos:
+ «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar».
C. Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia.
Entonces les dijo:
+ «Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo».
C. Y adelantándose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo:
+ «Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú».
C. Y volvió a los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro:
+ «¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil».
C. De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo:
+ «Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad».
C. Y viniendo otra vez, los encontró dormidos, porque sus ojos se cerraban de sueño. Dejándolos de nuevo, por tercera vez oraba repitiendo las mismas palabras.
Volvió a los discípulos, los encontró dormidos y les dijo:
+ «Ya podéis dormir y descansar. Mirad, está cerca la hora y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me entrega».
C. Todavía estaba hablando, cuando apareció Judas, uno de los Doce, acompañado de un tropel de gente, con espadas y palos, enviado por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El traidor les había dado esta contraseña:
S. «Al que yo bese, ese es: prendedlo».
C. Después se acercó a Jesús y le dijo:
S. «¡Salve, Maestro!».
C. Y lo besó. Pero Jesús le contestó:
+ «Amigo, ¿a qué vienes?».
C. Entonces se acercaron a Jesús y le echaron mano y lo prendieron. Uno de los que estaban con él agarró la espada, la desenvainó y de un tajo le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote.
Jesús le dijo:
+ «Envaina la espada; que todos los que empuñan espada, a espada morirán. ¿Piensas tú que no puedo acudir a mi Padre? Él me mandaría enseguida más de doce legiones de ángeles. ¿Cómo se cumplirían entonces las Escrituras que dicen que esto tiene que pasar?».
C. Entonces dijo Jesús a la gente:
+ «¿Habéis salido a prenderme con espadas y palos como si fuera un bandido? A diario me sentaba en el templo a enseñar y, sin embargo, no me prendisteis. Pero todo esto ha sucedido para que se cumplieran las Escrituras de los profetas».
C. En aquel momento todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.
C. Los que prendieron a Jesús lo condujeron a casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían reunido los escribas y los ancianos. Pedro lo seguía de lejos hasta el palacio del sumo sacerdote y, entrando dentro, se sentó con los criados para ver cómo terminaba aquello.
Los sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno buscaban un falso testimonio contra Jesús para condenarlo a muerte y no lo encontraban, a pesar de los muchos falsos testigos que comparecían. Finalmente, comparecieron dos que declararon:
S. «Este ha dicho: “Puedo destruir el templo de Dios y reconstruirlo en tres días”».
C. El sumo sacerdote se puso en pie y le dijo:
S. ¿No tienes nada que responder? ¿Qué son estos cargos que presentan contra ti?».
C. Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo:
S. «Te conjuro por el Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios».
C. Jesús le respondió:
+ «Tú lo has dicho. Más aún, yo os digo: desde ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la derecha del Poder y que viene sobre las nubes del cielo».
C. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras diciendo:
S. «Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué decidís?».
C. Y ellos contestaron:
S. «Es reo de muerte».
C. Entonces le escupieron a la cara y lo abofetearon; otros lo golpearon diciendo:
S. «Haz de profeta, Mesías; dinos quién te ha pegado».
C. Pedro estaba sentado fuera en el patio y se le acercó una criada y le dijo:
S. «También tú estabas con Jesús el Galileo».
C. Él lo negó delante de todos diciendo:
S. «No sé qué quieres decir».
C. Y al salir al portal lo vio otra y dijo a los que estaban allí:
S. «Este estaba con Jesús el Nazareno».
C. Otra vez negó él con juramento:
S. «No conozco a ese hombre».
C. Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro:
S. «Seguro; tú también eres de ellos, tu acento te delata».
C. Entonces él se puso a echar maldiciones y a jurar diciendo:
S. «No conozco a ese hombre».
C. Y enseguida cantó un gallo. Pedro se acordó de aquellas palabras de Jesús: «Antes de que cante el gallo me negarás tres veces». Y saliendo afuera, lloró amargamente.
C. Al hacerse de día, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron para preparar la condena a muerte de Jesús. Y, atándolo, lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador.
C. Entonces Judas, el traidor, viendo que lo habían condenado, se arrepintió y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y ancianos diciendo:
S. «He pecado entregando sangre inocente».
C. Pero ellos dijeron:
S. «¿A nosotros qué? ¡Allá tú!».
C. Él, arrojando las monedas de plata en el templo, se marchó; y fue y se ahorcó. Los sacerdotes, recogiendo las monedas de plata, dijeron:
S. «No es lícito echarlas en el arca de las ofrendas, porque son precio de sangre».
C. Y, después de discutirlo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para cementerio de forasteros. Por eso aquel campo se llama todavía «Campo de Sangre». Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías:
«Y tomaron las treinta monedas de plata, el precio de uno que fue tasado, según la tasa de los hijos de Israel, y pagaron con ellas el Campo del Alfarero, como me lo había ordenado el Señor».
C. Jesús fue llevado ante el gobernador, y el gobernador le preguntó:
S. «¿Eres tú el rey de los judíos?».
C. Jesús respondió:
+ «Tú lo dices».
C. Y, mientras lo acusaban, los sumos sacerdotes y los ancianos no contestaba nada. Entonces Pilato le preguntó:
S. «¿No oyes cuántos cargos presentan contra ti?».
C. Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, el gobernador solía liberar un preso, el que la gente quisiera. Tenía entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, dijo Pilato:
S. «¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?».
C. Pues sabía que se lo habían entregado por envidia, Y, mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir:
S. «No te metas con ese justo porque esta noche he sufrido mucho soñando con él».
C. Pero los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús.
El gobernador preguntó:
S. «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?».
C. Ellos dijeron:
S. «A Barrabás».
C. Pilato les preguntó:
S. ¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?».
C. Contestaron todos:
S. «Sea crucificado».
C. Pilato insistió:
S. «Pues, ¿qué mal ha hecho?».
C. Pero ellos gritaban más fuerte:
S. «¡Sea crucificado!».
C. Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos ante la gente, diciendo:
S. «¡Soy inocente de esta sangre. Allá vosotros!».
C. Todo el pueblo contestó:
S. «¡Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!».
C. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.
C. Entonces los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se burlaban de él diciendo:
S. «¡Salve, rey de los judíos!».
C. Luego le escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella la cabeza. Y, terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar.
C. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a llevar su cruz.
Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir lugar de «la Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa echándola a suertes y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de la cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Este es Jesús, el rey de los judíos».
Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda.
C. Los que pasaban, lo injuriaban, y, meneando la cabeza, decían:
S. «Tú que destruyes el templo y lo reconstruyes en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz».
C. Igualmente los sumos sacerdotes con los escribas y los ancianos se burlaban también diciendo:
S. «A otros ha salvado y él no se puede salvar. ¡Es el Rey de Israel!, que baje ahora de la cruz y le creeremos. Confió en Dios, que lo libre si es que lo ama, pues dijo: «Soy Hijo de Dios”».
C. De la misma manera los bandidos que estaban crucificados con él lo insultaban.
C. Desde la hora sexta hasta la hora nona vinieron tinieblas sobre toda la tierra. A la hora nona, Jesús gritó con voz potente:
+ «Elí, Elí, lemá sabaqtaní?».
C. (Es decir:
+ «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»).
C. Al oírlo algunos de los que estaban allí dijeron:
S. «Está llamando a Elías».
C. Enseguida uno de ellos fue corriendo, cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber.
Los demás decían:
S. «Déjadlo, a ver si viene Elías a salvarlo».
C. Jesús, gritando de nuevo con voz potente, exhaló el espíritu.

Todos se arrodillan, y se hace una pausa.
C. Entonces el velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se resquebrajaron, las tumbas se abrieron y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron y, saliendo de las tumbas después que él resucitó, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a muchos.
El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron aterrorizados:
S. «Verdaderamente este era Hijo de Dios».
C. Había allí muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirlo; entre ellas, María la Magdalena y María, la madre de Santiago y José, y la madre de los hijos de Zebedeo.
C. Al anochecer llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que era también discípulo de Jesús. Este acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Y Pilato mandó que se lo entregaran. José, tomando el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo puso en su sepulcro nuevo que se había excavado en la roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó. María la Magdalena y la otra María se quedaron allí sentadas enfrente del sepulcro.
C. A la mañana siguiente, pasado el día de la Preparación, acudieron en grupo los sumos sacerdotes y los fariseos a Pilato y le dijeron:
S. «Señor, nos hemos acordado de que aquel impostor estando en vida anunció: «A los tres días resucitaré”. Por eso ordena que vigilen el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos, se lleven el cuerpo y digan al pueblo:
“Ha resucitado de entre los muertos”. La última impostura sería peor que la primera».
C. Pilato contestó:
S. «Ahí tenéis la guardia: id vosotros y asegurad la vigilancia como sabéis».
C. Ellos aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y colocando la guardia.



Comentario al Evangelio del día. Fr. Rafael Colomé Angelats O.P.


El domingo de Ramos, con el que iniciamos la Semana Santa, es una celebración de contrastes. Junto con los discípulos y la gente de Jerusalén, proclamamos también nosotros con júbilo en el rito de entrada de la eucaristía de este domingo: “Hosanna al Hijo de David. Bendito el que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel. Hosanna en las alturas”. Jesús es aclamado como quien viene a cumplir los deseos y esperanzas de quienes tenemos puesta la confianza en Dios. Es la expresión de fe de los que anhelamos un mundo mejor, diferente del que nos toca vivir a diario, más justo y fraterno. La fe de los que deseamos una Iglesia más evangelizadora, samaritana, sinodal, que no se quede en una pastoral de mantenimiento, sino que ofrezca propuestas nuevas para que todos puedan reconocer a Jesucristo como el verdadero Hijo de Dios que entregó su vida por nuestra salvación.
Pero la expresión de fe que proclamamos a viva voz y que recoge nuestros más nobles sentimientos y expectativas es invitada este domingo de Ramos a realizar un proceso pascual. En contraste con el júbilo que genera la entrada de Jesús en Jerusalén y su proclamación como “el Hijo de David, el Rey de Israel”, el relato de la pasión nos muestra la reacción totalmente contraria, cuando Jesús se reconoce ante el Sumo Sacerdote como el “Hijo de Dios”. Ahora es escupido, golpeado, humillado, rechazado y todos gritan a Pilato “¡crucifícalo!”. El misterio pascual es el que nos convierte en verdaderos creyentes cuando, al contemplar al crucificado, llegamos a proclamar como el centurión que custodiaba la cruz: “¡Verdaderamente, este era Hijo de Dios!”. Cuando la cruz no es motivo de escándalo, sino de conversión.
Hay opciones que tienen consecuencias tan trascendentales, que definen quienes en verdad somos. El ingreso en Jerusalén supone un momento clave en la vida de Jesús. Tomar esta decisión implicaba optar por llevar a su plenitud el proyecto salvador del Padre para la humanidad, sin medir costos. Suponía generar una profunda crisis en las expectativas de quienes le siguieron desde Galilea y cuantos ahora lo aclamaban. Pero, sobre todo, implicaba asumir las consecuencias del rechazo de las autoridades religiosas y políticas al mensaje evangélico que venía proclamando y a su condición de Hijo de Dios. Era confiarlo todo, la salvación que anunciaba y su propia persona, en las manos del Padre. Una opción de esta naturaleza sólo se puede asumir desde un amor que no conoce límites, como el de Jesús al Padre y a su voluntad salvífica, y a todos nosotros, por quienes donaba su propia vida.
La “humanidad” de Jesús contrasta con la nuestra. Como afirma Pablo: Jesucristo “haciéndose semejante a los hombres… se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte en cruz”. El Hijo de Dios nos muestra cómo los creyentes debemos vivir la condición humana, haciendo nuestras sus palabras cuando el dolor o el sin sentido nos golpean: “Padre mío, si es posible, que pase lejos de mi este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”. El creyente no sólo contempla la cruz de Jesús, sino que asume la propia con la actitud con que Jesús asumió la suya en el huerto de Getsemaní. Anteponer la voluntad del Padre a la nuestra es confiar en Dios, aunque nos duela. Es no retirar el rostro cuando nos ultrajan por el bien o por la fe, porque “sé muy bien que no seré defraudado”. Es aceptar que no hay amor auténtico sin sufrimiento.
Para nuestra “humanidad” no es fácil acoger la voluntad de Dios cuando la realidad no se ajusta a nuestros deseos y nos sentimos frustrados, o cuando supone asumir riesgos que nos pueden complicar la vida, o cuando alguien o algo choca abiertamente contra nuestros intereses religiosos, económicos o ideológicos y nos sentimos amenazados. Es la “humanidad” que aflora en Judas tras su decisión de traicionar a Jesús, en la cobardía de Pedro que lo niega tres veces o en el miedo de los demás discípulos que lo abandonan, en el ensañamiento de los sumos sacerdotes y los ancianos por crucificarlo, en el gesto de Pilatos de lavarse las manos, aunque sepa que es inocente. En el fondo la “humanidad” que no es capaz de sufrir, de posponerse, por amor a otros seres humanos, termina crucificándolos.
La fe, como los deseos y expectativas, nuestra propia persona, han de pasar por un proceso de cruz acogiendo la voluntad de Dios y así resucitar a algo nuevo. De un modo u otro, hemos de encarnar el proceso pascual de Jesús en nuestra vida. Cargar la cruz y asumirla como voluntad de Dios implica no rehuir las decisiones difíciles que hemos de tomar como Iglesia para renovarla. Es comprender que ser cristiano no consiste en limitarse en cumplir unas prácticas sacramentales por importantes que sean, sino en llevar una vida coherente con unos valores evangélicos nada fáciles de llevar a cabo, que “duelen”. Es aceptar que convertir nuestras familias en un hogar donde el amor sea el eje entorno al cual giran nuestras relaciones, implica sacrificio. Es admitir que la vida consagrada no recuperará su valor testimonial hasta que asuma morir a formas históricas que ya no anuncian a Cristo. Es confiar que, tras la enfermedad o la muerte, hay vida eterna.
El domingo de Ramos nos invita a entrar en el proceso pascual, de muerte y resurrección, acogiendo la voluntad de Dios de la mano de Jesús. Es importante que nos preguntemos: ¿Con qué actitud interior acogemos el dolor y las dificultades en nuestra vida? ¿Los podemos vivenciar en clave pascual y anteponer la voluntad de Dios a la nuestra?


Citas



Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#906
Lunes. 3 de abril de 2023. Lunes Santo.

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 42, 1-7


Mirad a mi siervo,
a quien sostengo;
mi elegido,
en quien me complazco.
He puesto mi espíritu sobre él,
manifestará la justicia a las naciones.
No gritará, no clamará,
no voceará por las calles.
La caña cascada no la quebrará,
la mecha vacilante no la apagará.
Manifestará la justicia con verdad.
No vacilará ni se quebrará,
hasta implantar la justicia en el país.
En su ley esperan las islas.
Esto dice el Señor, Dios,
que crea y despliega los cielos,
consolidó la tierra con su vegetación,
da el respiro al pueblo que la habita
y el aliento a quienes caminan por ella:
«Yo, el Señor,
te he llamado en mi justicia,
te cogí de la mano, te formé
e hice de ti alianza de un pueblo
y luz de las naciones,
para que abras los ojos de los ciegos,
saques a los cautivos de la cárcel,
de la prisión a los que habitan en tinieblas».


Salmo de hoy

Sal 26, 1. 2. 3. 13-14




R/. El Señor es mi luz y mi salvación


El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R/.

Cuando me asaltan los malvados
para devorar mi carne,
ellos, enemigos y adversarios,
tropiezan y caen. R/.

Si un ejército acampa contra mí,
mi corazón no tiembla;
si me declaran la guerra,
me siento tranquilo. R/.

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 12, 1-11


Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa.
María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.
Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice:
«¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?».
Esto lo dijo no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa, se llevaba de lo que iban echando.
Jesús dijo:
«Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis».
Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron no solo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos.
Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús.





Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Santos Sánchez O.P.





De entrada, vemos el cariño de Jesús por esa familia amiga, de Lázaro, a quien había resucitado, de Marta y María. Por eso, va con toda confianza a su casa, a cenar. Marta y María le expresan su amor, cada una a su manera. Marta, sirviendo a la mesa. María ungiéndole los pies con un perfume costoso. La nota discordante la pone Judas Iscariote, que en lugar de alegrase por el regalo de María a Jesús, afirma que hubiese sido mejor vender dicho perfume para dar ese dinero a los pobres, aunque en realidad era para él. Entre los judíos, algunos van a ver más a Lázaro resucitado que a Jesús, y algunos dan el paso de creer en Jesús. Por esta causa, los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro.
Como vemos, este pasaje evangélico nos muestra distintas y contrarias posturas ante Jesús. ¿Cuál es nuestra postura ante Jesús? Queremos unirnos a millones y millones de personas que, a lo largo de estos XXI siglos de cristianismo, confesamos que lo de Jesús, su persona, su amistad, sus indicaciones, sus promesas, es lo mejor que nos ha pasado y nos sigue pasando en nuestra vida. Y respondemos desde dentro a la pregunta de Jesús si queremos abandonarle: “¿A quién iríamos? tu solo tienes palabras de vida eterna”. Queremos seguir siempre con Jesús.


Citas



Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#907
Martes. 4 de abril de 2023. Martes Santo.

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 49, 1-6


Escuchadme, islas; atended, pueblos lejanos:
El Señor me llamó desde el vientre materno,
de las entrañas de mi madre, y pronunció mi nombre.
Hizo de mi boca una espada afilada,
me escondió en la sombra de su mano;
me hizo flecha bruñida, me guardó en su aljaba
y me dijo: «Tú eres mi siervo, Israel,
por medio de ti me glorificaré».
Y yo pensaba: «En vano me he cansado,
en viento y en nada he gastado mis fuerzas».
En realidad el Señor defendía mi causa,
mi recompensa la custodiaba Dios.
Y ahora dice el Señor,
el que me formó desde el vientre como siervo suyo,
para que le devolviese a Jacob,
para que le reuniera a Israel;
he sido glorificado a los ojos de Dios.
Y mi Dios era mi fuerza:
«Es poco que seas mi siervo
para restablecer las tribus de Jacob
y traer de vuelta a los supervivientes de Israel.
Te hago luz de las naciones,
para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra».


Salmo de hoy

Sal 70. 1-2. 3-4a. 5-6ab. 15ab y 17




R/. Mi boca contará tu salvación, Señor


A ti, Señor, me acojo:
no quede yo derrotado para siempre;
tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,
inclina a mí tu oído, y sálvame. R/.

Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
porque mi peña y mi alcázar eres tú.
Dios mío, líbrame de la mano perversa. R/.

Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
en el seno tú me sostenías. R/.

Mi boca contará tu justicia,
y todo el día tu salvación.
Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 21-33. 36-38


En aquel tiempo, estando Jesús a la mesa con sus discípulos, se turbó en su espíritu y dio testimonio diciendo:
«En verdad, en verdad os digo: uno de vosotros me va a entregar».
Los discípulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de quién lo decía.
Uno de ellos, el que Jesús amaba, estaba reclinado a la mesa en el seno de Jesús. Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía.
Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó:
«Señor, ¿quién es?».
Le contestó Jesús:
«Aquel a quien yo le dé este trozo de pan untado».
Y, untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo:
«Lo que vas a hacer, hazlo pronto».
Ninguno de los comensales entendió a qué se refería. Como Judas guardaba la bolsa, algunos suponían que Jesús le encargaba comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres.
Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente. Era de noche.
Cuando salió, dijo Jesús:
«Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijitos, me queda poco de estar con vosotros. Me buscaréis, pero lo que dije a los judíos os lo digo ahora a vosotros:
“Donde yo voy no podéis venir vosotros”».
Simón Pedro le dijo:
«Señor, ¿adónde vas?».
Jesús le respondió:
«Adonde yo voy no me puedes seguir ahora, me seguirás más tarde».
Pedro replicó:
«Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Daré mi vida por ti».
Jesús le contestó:
«¿Conque darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces».



Comentario al Evangelio del día. Sor Inmaculada López Miró, OP


El Evangelio de hoy nos muestra, en la misma línea que la primera lectura, el fracaso de Jesús: en el momento más sublime de su vida, después que ha dejado a sus discípulos un ejemplo a seguir en el lavatorio de los pies, prefiguración de su entrega total en la cruz, en el momento en que por fin ha llegado la hora, Jesús se encuentra de frente con la traición más cruel.
La traición que viene de parte de los suyos, “uno de vosotros me va a entregar”. Y además tiene que reconocer que los otros no están muy lejos de estas mismas actitudes, “no cantará el gallo tres veces y me habrás negado tres”.
Sin embargo, Jesús sabe que éste y no otro es el momento que Dios ha dispuesto para su glorificación. ¿Qué sentido tiene esto? Hace falta avivar la fe para descubrir que en medio de los momentos más dolorosos, de más sufrimientos, de persecución, de sin sentido, Dios sabe sacar cosas buenas para los que le aman, Dios utiliza todos estos acontecimientos para nuestro proceso de santificación, de conversión, de glorificación.
La clave está, a mi parecer, en que si salimos de la presencia de Jesús, “era de noche”, lejos de Él todo son tinieblas y oscuridad. Junto a Él, podemos recabar fuerzas para seguir adelante en medio de las dificultades. Junto a Él podemos reconocer nuestra debilidad tantas veces abocada al fracaso y el pecado, pero junto a Él podemos tener la seguridad de que “le acompañaremos más tarde”, cuando seamos fortificados por los dones del Espíritu Santo y podamos, como Él, dar la vida hasta el final.

¿Veo los fracasos de mi vida como instrumentos de Dios para ayudarme a crecer en la fe?
¿Con qué cosas y acontecimientos de mi vida estoy traicionando al Señor?
¿Soy consciente de la entrega de Jesús por mí y trato de vivirla en mi vida entregándome yo también por los demás?


Citas



Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#908
Miércoles. 5 de abril de 2023. Miércoles Santo.



Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 50, 4-9a


El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo;
para saber decir al abatido una palabra de aliento.
Cada mañana me espabila el oído,
para que escuche como los discípulos.
El Señor Dios me abrió el oído;
yo no resistí ni me eché atrás.
Ofrecí la espalda a los que me golpeaban,
las mejillas a los que mesaban mi barba;
no escondí el rostro ante ultrajes y salivazos.
El Señor Dios me ayuda,
por eso no sentía los ultrajes;
por eso endurecí el rostro como pedernal,
sabiendo que no quedaría defraudado.
Mi defensor está cerca,
¿quién pleiteará contra mí?
Comparezcamos juntos,
¿quién me acusará?
Que se acerque.
Mirad, el Señor Dios me ayuda,
¿quién me condenará?


Salmo de hoy

Sal 68, 8-10. 21-22. 31 y 33-34




R/. Señor, que me escuche tu gran bondad el día de tu favor


Por ti he aguantado afrentas,
la vergüenza cubrió mi rostro.
Soy un extraño para mis hermanos,
un extranjero para los hijos de mi madre.
Porque me devora el celo de tu templo,
y las afrentas con que te afrentan caen sobre mi. R/.

La afrenta me destroza el corazón, y desfallezco.
Espero compasión, y no la hay;
consoladores, y no los encuentro.
En mi comida me echaron hiel,
para mi sed me dieron vinagre. R/.

Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias.
Miradlo, los humildes, y alegraos;
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 26, 14-25


En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso:
«¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?».
Ellos se ajustaron con él en treinta monedas de plata. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.
El primer día de los Ácimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
«¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?».
Él contestó:
«Id a la ciudad, a casa de quien vosotros sabéis, y decidle:
“El Maestro dice: mi hora está cerca; voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos”».
Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua.
Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo:
«En verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar».
Ellos, muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro:
«¿Soy yo acaso, Señor?».
Él respondió:
«El que ha metido conmigo la mano en la fuente, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va como está escrito de él; pero, ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!, ¡más le valdría a ese hombre no haber nacido!».
Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:
«¿Soy yo acaso, Maestro?».
Él respondió:
«Tú lo has dicho».



Comentario al Evangelio del día. Hna. Gotzone Mezo Aranzibia O.P.


Una historia, la del evangelio de hoy, que seguramente preferimos mirar desde “fuera”. Es muy fuerte este relato para dejarse tocar por él en nuestro interior. Por eso quizá se han generado a lo largo de la historia tantas hipótesis en torno a la persona de Judas. Desde esta mirada externa podemos sentir el mismo asombro que en la primera lectura ante el trato que Jesús recibe.
Judas ha vivido con él tres años y no sólo no ha entendido nada (tampoco los demás apóstoles) sino que ya no espera nada del proyecto de Jesús. Mejor acabar con todo ya. Tal vez consideraba que él tenía una visión más acertada de la realidad y de cómo había que afrontarla… el hecho definitivo es que lo traiciona y lo entrega. No podemos entrar en el misterio de la vida de Judas.
Sí podemos y debemos entrar en nuestro propio misterio personal, y plantearnos a fondo esa misma pregunta de los discípulos en la Cena ¿soy yo acaso, Señor?
Nuestro deseo es seguirle, pero ¿no habrá momentos, actitudes, acciones u omisiones que signifiquen que le estamos traicionando, dando la espalda, prescindiendo de él? Les ocurrió a todos los que le acompañaban en la Cena. El peligro, el miedo, la fragilidad humana… Nosotros no somos diferentes.
Lo que sí tenemos siempre es la posibilidad de “volver”, de reencontrarle, de pedir perdón… Jesús nos ha mostrado un Dios que está siempre, que nos espera siempre, que nos concede siempre una nueva oportunidad. ¡Esa es nuestra gran suerte!


Citas



Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#909
Jueves. 6 de abril de 2023. Jueves Santo en la Pasión del Señor.

Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo 12, 1-8. 11-14


En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto:
«Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Decid a toda la asamblea de los hijos de Israel: “El diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino más próximo a su casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo.
Será un animal sin defecto, macho, de un año; lo escogeréis entre los corderos o los cabritos.
Lo guardaréis hasta el día catorce del mes y toda la asamblea de los hijos de Israel lo matará al atardecer”. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo comáis. Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, y comeréis panes sin fermentar y hierbas amargas.
Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua, el Paso del Señor.
Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde los hombres hasta los ganados, y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor.
La sangre será vuestra señal en las casas donde habitáis. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga exterminadora, cuando yo hiera a la tierra de Egipto.
Este será un día memorable para vosotros; en él celebraréis fiesta en honor del Señor. De generación en generación, como ley perpetua lo festejaréis».


Salmo

Sal 115, 12-13. 15-16. 17-18




R/. El cáliz de la bendición es comunión de la sangre de Cristo


¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando el nombre del Señor. R/.

Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
hijo de tu esclava:
rompiste mis cadenas. R/.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando el nombre del Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. R/.


Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 11, 23-26


Hermanos:
Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: que el Señor Jesús, en la noche en que iba a ser entregado, tomó pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo:
«Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía».
Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo:
«Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía».
Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 1-15


Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
Estaban cenando; ya el diablo había suscitado en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la intención de entregarlo; y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.
Llegó a Simón Pedro, y este le dice:
«Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?».
Jesús le replicó:
«Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde».
Pedro le dice:
«No me lavarás los pies jamás».
Jesús le contestó:
«Si no te lavo, no tienes parte conmigo».
Simón Pedro le dice:
«Señor, no solo los pies, sino también las manos y la cabeza».
Jesús le dice:
«Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos».
Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios».
Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:
«¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis».





Comentario al Evangelio del día. Fr. Javier Garzón Garzón O.P.


Esta es nuestra historia

Todos los pueblos tienen grandes gestas que definen su identidad. Israel presumía de una experiencia de liberación que sobrepasaba el poder de los hombres. Era el paso de la esclavitud a la libertad, de la muerte a la vida. Era reconocer la intervención de Dios en el momento más oscuro de aquel pueblo. El relato de aquella experiencia fundante, transmitido de generación en generación y celebrado anualmente, era algo más que un recuerdo. La Pascua tiene el poder de traer y actualizar un pasado glorioso para hacerlo motor de una historia que se sigue escribiendo. A Dios no se le alaba solo por su intervención en un momento determinado, sino que se reconoce su paso por el presente. ¡Dios sigue actuando, sigue salvando!
El israelita era bien consciente de ese memorial y lo incorporaba a la historia vital de cada creyente. Todos hemos sido salvados, hemos sido amados, hemos sido introducidos en una dinámica de vida y esperanza, que nos interpela. No podemos dejar de recorrer nuestro proceso personal, de vida y de fe, si no es en esta clave. Esta Pascua nos afecta, sigue teniendo efectos de salvación para nosotros. ¿Los reconocemos? ¿Somos capaces de percibir y agradecer el paso salvador de Dios por nuestros propios procesos? ¿Ponemos nombres e imágenes al amor liberador que el Señor ha derramado en nosotros?
El mandato de construir comunidad

Las comunidades judías esperaban a la primera luna llena de Nisán para hacer memoria de la sangre y el camino, el cordero y la libertad. Los seguidores de Jesús asociaron desde antiguo la riqueza de la Pascua con la entrega del Maestro en su Última Cena. En ella reconocieron al nuevo Moisés que reflejaba en sus actos y sus palabras la liberación definitiva; esa que supera las tierras y los imperios, las debilidades de lo humano y los tiempos antiguos. En el pan y el vino Jesús se dio a conocer por completo, porque en aquel gesto se delataba lo que le había movido en su vida pública: sus palabras y milagros, la búsqueda de cada persona en encuentros de vida, la predicación del Reino, su modo de revelar en todo ello quién y cómo es Dios.
La Última Cena de Jesús es para nosotros la Pascua definitiva. Por eso la celebramos cada semana, cada día, manteniendo sus palabras y reavivando su deseo. La Eucaristía que nos da la vida de la fe y la fuerza del espíritu, conecta con una doble exigencia de Jesús en aquella noche de Amor. En primer lugar, con la fraternidad, el sentido de comunidad, ese que –antes y ahora- es una emergencia de los cristianos: del único Cuerpo de Cristo se gesta la única Iglesia, sin rupturas ni divisiones. Pero también es una llamada a la entrega hecha desde el amor auténtico; romperse, agacharse, servir es prolongar la Pascua de Jesús. Sin individualismos ni soledades. Sin ritos vacíos o ajenos al amor.
¿Hasta el extremo?

Conocemos, desgraciadamente, el extremo al que puede llegar el mal provocado por las personas. Estamos demasiado familiarizados con él. Pero, ¿quién nos señala las cotas más altas que retratan la grandeza de la persona? En Jesús encontramos el tope máximo, la dignidad mayor del amor humano. “Los amó hasta el extremo”. Es importante el detalle. Siempre hay un “extremo” al que el amor puede tender y debe superar. Una vida sin amor es tiempo perdido. Como lo son los ratos de desgana, odios o divisiones. El “amor extremo” reconcilia a los humanos y les devuelve la dignidad y plenitud. En esta sociedad en la que tantos “diosecillos” nos engañan para vivir arrodillados como esclavos, sin ser conscientes del todo, la Pascua pregona que solo amar nos hace dignos, grandes, plenos. Un amor de gestos, rostros, historias y compromisos… En aquel Cenáculo no era solo Jesús quien, en un silencio desconcertante y pedagógico, se agachaba: era Dios mismo que reescribía su alianza nueva con cada uno de sus hijos e hijas para siempre. En el amor extremo de Jesús se nos brindan las claves para reconocer cómo somos y hemos sido amados. Pero también cómo y de qué forma somos invitados a amar. Es el “Amor de los amores”, adorado en el Sacramento y reconocido en nuestra historia. Porque también allí nuestros pies (tal vez heridos, sucios, paralizados o pródigos) fueron tomados, lavados y besados. E invitados a estrenar un camino nuevo en la ruta de la vida. ¿Hacia qué extremos me empuja el amor de Jesús?
Hacedlo vosotros

El Jueves Santo es una provocación. Como lo fue el lavatorio, o el pan y el vino, para los discípulos. Guardaron silencio. Les costó entenderlo. Pero mantuvieron y trasmitieron la memoria de aquella tarde como el tesoro de la Iglesia. El Jueves Santo nos pone de rodillas, para adorar, contemplar y acoger el Misterio. Pero, a la vez, nos lanza al servicio del hermano. “Sed lo que veis y recibid lo que sois”, decía San Agustín. El gesto de Jesús y sus palabras nos empujan a los caminos del mundo para imitar a Quien nos enseñó a hacer de la vida un servicio de amor. El pan se parte y se da: sería inútil guardarlo cuando hay tanta hambre. Los pies se tocan y se lavan para que sigan la ruta: no se juzgan, ni se analizan, ni se contemplan.
El Jueves Santo nos empuja a ser prolongación de un amor liberador, escrito en la historia humana, que se revela en detalles concretos, continuos. ¿Cómo ser en este momento, en este mundo, prolongación real del amor de Jesús?


Citas



Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#910
Viernes. 7 de abril de 2023. Viernes Santo en la Pasión del Señor.


Primera lectura
Lectura del libro de Isaías 52, 13 — 53, 12
MIRAD, mi siervo tendrá éxito,
subirá y crecerá mucho.
Como muchos se espantaron de él
porque desfigurado no parecía hombre,
ni tenía aspecto humano,
así asombrará a muchos pueblos,
ante él los reyes cerrarán la boca,
al ver algo inenarrable
y comprender algo inaudito.
¿Quién creyó nuestro anuncio?;
¿a quién se reveló el brazo del Señor?
Creció en su presencia como brote,
como raíz en tierra árida,
sin figura, sin belleza.
Lo vimos sin aspecto atrayente,
despreciado y evitado de los hombres,
como un hombre de dolores,
acostumbrado a sufrimientos,
ante el cual se ocultaban los rostros,
despreciado y desestimado.
Él soportó nuestros sufrimientos
y aguantó nuestros dolores;
nosotros lo estimamos leproso,
herido de Dios y humillado;
pero él fue traspasado por nuestras rebeliones,
triturado por nuestros crímenes.
Nuestro castigo saludable cayó sobre él,
sus cicatrices nos curaron.
Todos errábamos como ovejas,
cada uno siguiendo su camino;
y el Señor cargó sobre él
todos nuestros crímenes.
Maltratado, voluntariamente se humillaba
y no abría la boca:
como cordero llevado al matadero,
como oveja ante el esquilador,
enmudecía y no abría la boca.
Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron,
¿quién se preocupará de su estirpe?
Lo arrancaron de la tierra de los vivos,
por los pecados de mi pueblo lo hirieron.
Le dieron sepultura con los malvados
y una tumba con los malhechores,
aunque no había cometido crímenes
ni hubo engaño en su boca.
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento,
y entregar su vida como expiación:
verá su descendencia, prolongará sus años,
lo que el Señor quiere prosperará por su mano.
Por los trabajos de su alma verá la luz,
el justo se saciará de conocimiento.
Mi siervo justificará a muchos,
porque cargó con los crímenes de ellos.
Le daré una multitud como parte,
y tendrá como despojo una muchedumbre.
Porque expuso su vida a la muerte
y fue contado entre los pecadores,
él tomó el pecado de muchos
e intercedió por los pecadores.

Salmo
Sal 30, 2 y 6. 12-13. 15-16. 17 y 25 R/. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu
A ti , Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás. R/.

Soy la burla de todos mis enemigos,
la irrisión de mis vecinos,
el espanto de mis conocidos:
me ven por la calle, y escapan de mí.
Me han olvidado como a un muerto,
me han desechado como a un cacharro inútil. R/.

Pero yo confío en ti, Señor;
te digo: «Tú eres mi Dios».
En tu mano están mis azares:
líbrame de los enemigos que me persiguen. R/.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
Sed fuertes y valientes de corazón,
los que esperáis en el Señor. R/.

Segunda lectura
Lectura de la carta a los Hebreos 4, 14-16; 5, 7-9
Hermanos:
Ya que tenemos un sumo sacerdote grande que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios, mantengamos firme la confesión de fe.
No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo, como nosotros, menos en el pecado. Por eso, comparezcamos confiados ante el trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia para un auxilio oportuno.
Cristo, en efecto, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, siendo escuchado por su piedad filial. Y, aun siendo Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se convirtió, para todos los que lo obedecen, en autor de salvación eterna.

Evangelio del día
Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 18, 1 — 19, 42
Cronista:
En aquel tiempo, salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el que lo iba a entregar, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos. Judas entonces, tomando una cohorte y unos guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, entró allá con faroles, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que venía sobre él, se adelantó y les dijo:
+ «¿A quién buscáis?».
C. Le contestaron:
S. «A Jesús, el Nazareno».
C. Les dijo Jesús:
+ «Yo soy».
C. Estaba también con ellos Judas, el que lo iba a entregar. Al decirles: «Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra. Les preguntó otra vez:
+ «¿A quién buscáis?».
C. Ellos dijeron:
S. «A Jesús, el Nazareno».
C. Jesús contestó:
+ «Os he dicho que soy yo. Si me buscáis a mí, dejad marchar a estos».
C. Y así se cumplió lo que había dicho: «No he perdido a ninguno de los que me diste».
Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al criado del sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha. Este criado se llamaba Malco. Dijo entonces Jesús a Pedro:
+ «Mete la espada en la vaina. El cáliz que me ha dado mi Padre, ¿no lo voy a beber?».
C. La cohorte, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron y lo llevaron primero a Anás, porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año; Caifás era el que había dado a los judíos este consejo: «Conviene que muera un solo hombre por el pueblo».
Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús en el palacio del sumo sacerdote, mientras Pedro se quedó fuera a la puerta. Salió el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, habló a la portera e hizo entrar a Pedro. La criada portera dijo entonces a Pedro:
S. «¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?».
C. Él dijo:
S. «No lo soy».
C. Los criados y los guardias habían encendido un brasero, porque hacía frío, y se calentaban. También Pedro estaba con ellos de pie, calentándose.
El sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina.
Jesús le contestó:
+ «Yo he hablado abiertamente al mundo; yo he enseñado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada a escondidas. ¿Por qué me preguntas a mí? Pregunta a los que me han oído de qué les he hablado. Ellos saben lo que yo he dicho».
C. Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio una bofetada a Jesús, diciendo:
S. «¿Así contestas al sumo sacerdote?».
C. Jesús respondió:
+ «Si he faltado al hablar, muestra en qué he faltado; pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?».
C. Entonces Anás lo envió atado a Caifás, sumo sacerdote.
C. Simón Pedro estaba de pie, calentándose, y le dijeron:
S. «¿No eres tú también de sus discípulos?».
C. Él lo negó, diciendo:
S. «No lo soy».
C. Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le cortó la oreja, le dijo:
S. «¿No te he visto yo en el huerto con él?».
C. Pedro volvió a negar, y enseguida cantó un gallo.
C. Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era el amanecer, y ellos no entraron en el pretorio para no incurrir en impureza y poder así comer la Pascua. Salió Pilato afuera, adonde estaban ellos, y dijo:
S. «¿Qué acusación presentáis contra este hombre?».
C. Le contestaron:
S. «Si este no fuera un malhechor, no te lo entregaríamos».
C. Pilato les dijo:
S. «Lleváoslo vosotros y juzgadlo según vuestra ley».
C. Los judíos le dijeron:
S. «No estamos autorizados para dar muerte a nadie».
C. Y así se cumplió lo que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir.
Entró otra vez Pilato en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo:
S. «¿Eres tú el rey de los judíos?».
C. Jesús le contestó:
+ «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?».
C. Pilato replicó:
S. «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?».
C. Jesús le contestó:
+ «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí».
C. Pilato le dijo:
S. «Entonces, ¿tú eres rey?».
C. Jesús le contestó:
+ «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz».
C. Pilato le dijo:
S. «Y, ¿qué es la verdad?».
C. Dicho esto, salió otra vez adonde estaban los judíos y les dijo:
S. «Yo no encuentro en él ninguna culpa. Es costumbre entre vosotros que por Pascua ponga a uno en libertad. ¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?».
C. Volvieron a gritar:
S. «A ese no, a Barrabás».
C. El tal Barrabás era un bandido.
C. Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían:
S. «Salve, rey de los judíos!».
C. Y le daban bofetadas.
Pilato salió otra vez afuera y les dijo:
S. «Mirad, os lo saco afuera para que sepáis que no encuentro en él ninguna culpa».
C. Y salió Jesús afuera, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo:
S. «He aquí al hombre».
C. Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron:
S. «Crucifícalo, crucifícalo!».
C. Pilato les dijo:
S. «Lleváoslo vosotros y crucificadlo, porque yo no encuentro culpa en él».
C. Los judíos le contestaron:
S. «Nosotros tenemos una ley, y según esa ley tiene que morir, porque se ha hecho Hijo de Dios».
C. Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más. Entró otra vez en el pretorio y dijo a Jesús:
S. «¿De dónde eres tú?».
C. Pero Jesús no le dio respuesta.
Y Pilato le dijo:
S. «¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?».
C. Jesús le contestó:
+ «No tendrías ninguna autoridad sobre mí si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor».
C. Desde este momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban:
S. «Si sueltas a ese, no eres amigo del César. Todo el que se hace rey está contra el César».
C. Pilato entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y se sentó en el tribunal, en el sitio que llaman «el Enlosado» (en hebreo “Gábbata”). Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía.
Y dijo Pilato a los judíos:
S. «He aquí a vuestro rey».
C. Ellos gritaron:
S. «¡Fuera, fuera; crucifícalo!».
C. Pilato les dijo:
S. «¿A vuestro rey voy a crucificar?».
C. Contestaron los sumos sacerdotes:
S. «No tenemos más rey que al César».
C. Entonces se lo entregó para que lo crucificaran.
C. Tomaron a Jesús, y, cargando él mismo con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice “Gólgota”), donde lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado, y en medio, Jesús. Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz; en él estaba escrito: «Jesús, e! Nazareno, el rey de los judíos».
Leyeron el letrero muchos judíos, porque estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jesús, y estaba escrito en hebreo, latín y griego.
Entonces los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato:
S. «No escribas “El rey de los judíos”, sino: “Este ha dicho: soy el rey de los judíos”».
C. Pilato les contestó:
S. «Lo escrito, escrito está».
C. Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron:
S. «No la rasguemos, sino echémosla a suerte, a ver a quién le toca».
C. Así se cumplió la Escritura: «Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica». Esto hicieron los soldados.
C. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre:
+ «Mujer, ahí tienes a tu hijo».
C. Luego, dijo al discípulo:
+ «Ahí tienes a tu madre».
C. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio.
C. Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo:
+ «Tengo sed».
C. Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo:
+ «Está cumplido».
C. E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

Todos se arrodillan, y se hace una pausa.

C. Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis. Esto ocurrió para que se cumpliera la Escritura:
«No le quebrarán un hueso»;
y en otro lugar la Escritura dice:
«Mirarán al que traspasaron».
C. Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús aunque oculto por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. Él fue entonces y se llevó el cuerpo. Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo de noche, y trajo unas cien libras de una mixtura de mirra y áloe.
Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en los lienzos con los aromas, según se acostumbra a enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto, un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.

Comentario al Evangelio del día. Fray Juan Carlos González del Cerro O.P.

siempre a Él, al que atravesaron, nuestra vida fluye y nuestra fe se fortalece aún en medio de los problemas y las dificultades.

Todo está consumado…
El relato de la Pasión según San Juan, centro de la Liturgia de la Palabra en la celebración del Viernes Santo, sobrecoge. Las últimas palabras de Jesús en la Cruz son el sello de su obra redentora: “todo está consumado”. Todo se ha cumplido, el amor de Dios ha llegado hasta su extremo más insospechado y el pecado y la muerte han sido vencidos en el trono del amor que es la Cruz de Cristo, trono de gloria y de victoria. Lo que comienza en un huerto, Getsemaní, concluye en otro, el del sepulcro, anunciando una vida nueva que surge y nace para nosotros. Nos quedamos con Juan y con María, nuestra preciada herencia que “tomamos como propia”, esperando con ansia ese nuevo nacimiento. Unidos a Ella, imagen perfecta de la Iglesia madre y esposa, acogemos el cuerpo roto de Jesús, ese “grano de trigo hollado” a punto de ser sepultado, y nos fundimos en un abrazo de amor con Él. Sus brazos rígidos, para siempre abiertos, jamás se cerrarán para nosotros, serán expresión de acogida permanente.

Citas



Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#911
Sábado. 8 de abril de 2023. Sábado Santo.

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis 1, 1 — 2, 2


Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra estaba informe y vacía; la tiniebla cubría la superficie del abismo, mientras el espíritu de Dios se cernía sobre la faz de las aguas. Dijo Dios:
«Exista la luz».
Y la luz existió.
Vio Dios que la luz era buena. Y separó Dios la luz de la tiniebla. Llamó Dios a la luz «día» y a la tiniebla llamó «noche».
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día primero.
Y dijo Dios:
«Exista un firmamento entre las aguas, que separe aguas de aguas».
E hizo Dios el firmamento y separó las aguas de debajo del firmamento de las aguas de encima del firmamento.
Y así fue.
Llamó Dios al firmamento «cielo».
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día segundo.
Dijo Dios:
«Júntense las aguas de debajo del cielo en un solo sitio, y que aparezca lo seco».
Y así fue.
Llamó Dios a lo seco «tierra», y a la masa de las aguas llamó «mar».
Y vio Dios que era bueno.
Dijo Dios:
«Cúbrase la tierra de verdor, de hierba verde que engendre semilla, y de árboles frutales que den fruto según su especie y que lleven semilla sobre la tierra».
Y así fue.
La tierra brotó hierba verde que engendraba semilla según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla según su especie.
Y vio Dios que era bueno.
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día tercero.
Dijo Dios:
«Existan lumbreras en el firmamento del cielo, para separar el día de la noche, para señalar las fiestas, los días y los años, y sirvan de lumbreras en el firmamento del cielo, para iluminar sobre la tierra».
Y así fue.
E hizo Dios dos lumbreras grandes: la lumbrera mayor para regir el día, la lumbrera menor para regir la noche; y las estrellas. Dios las puso en el firmamento del cielo para iluminar la tierra, para regir el día y la noche y para separar la luz de la tiniebla.
Y vio Dios que era bueno.
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día cuarto.
Dijo Dios:
«Bullan las aguas de seres vivientes, y vuelen los pájaros sobre la tierra frente al firmamento del cielo».
Y creó Dios los grandes cetáceos y los seres vivientes que se deslizan y que las aguas fueron produciendo según sus especies, y las aves aladas según sus especies.
Y vio Dios que era bueno.
Luego los bendijo Dios, diciendo:
«Sed fecundos y multiplicaos, llenad las aguas del mar; y que las aves se multipliquen en la tierra».
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto.
Dijo Dios:
«Produzca la tierra seres vivientes según sus especies: ganados, reptiles y fieras según sus especies».
Y así fue.
E hizo Dios las fieras según sus especies, los ganados según sus especies y los reptiles según sus especies.
Y vio Dios que era bueno.
Dijo Dios:
«Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los ganados y los reptiles de la tierra».
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó.
Dios los bendijo; y les dijo Dios:
«Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra».
Y dijo Dios:
«Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la superficie de la tierra y todos los árboles frutales que engendran semilla: os servirán de alimento. Y la hierba verde servirá de alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra y a todo ser que respira».
Y así fue.
Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno.
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.
Así quedaron concluidos el cielo, la tierra y todo el universo.
Y habiendo concluido el día séptimo la obra que había hecho, descansó el día séptimo de toda la obra que había hecho.



SALMO


Sal 103, 1-2a. 5-6. 10 y 12. 13-14. 24 y 35c



R/. Envía tu espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.

V/. Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres!
Te vistes de belleza y majestad,
la luz te envuelve como un manto. R/.

V/. Asentaste la tierra sobre sus cimientos,
y no vacilará jamás;
la cubriste con el manto del océano,
y las aguas se posaron sobre las montañas. R/.

V/. De los manantiales sacas los ríos,
para que fluyan entre los montes;
junto a ellos habitan las aves del cielo,
y entre las frondas se oye su canto. R/.

V/. Desde tu morada riegas los montes,
y la tierra se sacia de tu acción fecunda;
haces brotar hierba para los ganados,
y forraje para los que sirven al hombre.
Él saca pan de los campos. R/.

V/. Cuántas son tus obras, Señor,
y todas las hiciste con sabiduría;
la tierra está llena de tus criaturas.
¡Bendice, alma mía, al Señor! R/.



Segunda lectura

Lectura del libro del Génesis 22, 1-18


En aquellos días, Dios puso a prueba a Abrahán. Le dijo:
«¡Abrahán!».
El respondió:
«Aquí estoy».
Dios dijo:
«Toma a tu hijo único, al que amas, a Isaac, y vete a la tierra de Moria y ofrécemelo allí en holocausto en uno de los monte que yo te indicaré».
Abrahán madrugó, aparejó el asno y se llevó consigo a dos criados y a su hijo Isaac; cortó leña para el holocausto y se encaminó al lugar que le había indicado Dios.
Al tercer día levantó Abrahán los ojos y divisó el sitio desde lejos. Abrahán dijo a sus criados:
«Quedaos aquí con el asno; yo con el muchacho iré hasta allá para adorar, y después volveremos con vosotros».
Abrahán tomó la leña para el holocausto, se la cargó a su hijo Isaac, y él llevaba el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos.
Isaac dijo a Abrahán, su padre:
«Padre».
Él respondió:
«Aquí estoy, hijo mío».
El muchacho dijo:
«Tenemos fuego y leña, pero, ¿dónde está el cordero para el holocausto?».
Abrahán contestó:
«Dios proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío». Y siguieron caminando juntos.
Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí el altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Entonces Abrahán alargó la mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. Pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo:
«¡Abrahán, Abrahán!».
Él contestó:
«Aquí estoy».
El ángel le ordenó:
«No alargues la mano contra el muchacho ni le hagas nada. Ahora he comprobado que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, a tu único hijo».
Abrahán levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.
Abrahán llamó aquel sitio «El Señor ve», por lo que se dice aún hoy «En el monte el Señor es visto».
El ángel del Señor llamó a Abrahán por segunda vez desde el cielo y le dijo:
«Juro por mí mismo, oráculo del Señor: por haber hecho esto, por no haberte reservado tu hijo, tu hijo único, te colmaré de bendiciones y multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de sus enemigos. Todas las naciones de la tierra se bendecirán con tu descendencia, porque has escuchado mi voz».



SALMO


Sal 15, 5 y 8. 9-10. 11



R/. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.

El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
mi suerte está en tu mano.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R/.

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa esperanzada.
Porque no me abandonarás en la región de los muertos
ni dejarás a tu fiel ver la corrupción. R/.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.


Tercera lectura

Lectura del libro del Éxodo 14, 15 — 15, 1a


En aquellos días, el Señor dijo a Moisés:
«¿Por qué sigues clamando a mí? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha. Y tú, alza tu cayado, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los hijos de Israel pasen por medio del mar, por lo seco. Yo haré que los egipcios se obstinen y entren detrás de vosotros, y me cubriré de gloria a costa del faraón y de todo su ejército, de sus carros y de sus jinetes. Así sabrán los egipcios que yo soy el Señor, cuando me haya cubierto de gloria a costa del faraón, de sus carros y de sus jinetes».
Se puso en marcha el ángel del Señor, que iba al frente del ejército de Israel, y pasó a retaguardia. También la columna de nube, que iba delante de ellos, se desplazó y se colocó detrás, poniéndose entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel. La nube era tenebrosa y transcurrió toda la noche sin que los ejércitos pudieran aproximarse el uno al otro. Moisés extendió su mano sobre el mar y el Señor hizo retirarse el mar con un fuerte viento del este que sopló toda la noche; el mar se secó y se dividieron las aguas. Los hijos de Israel entraron en medio del mar, en lo seco, y las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda. Los egipcios los persiguieron y entraron tras ellos, en medio del mar: todos los caballos del faraón, sus carros y sus jinetes.
Era ya la vigilia matutina cuando el Señor miró desde la columna de fuego y humo hacia el ejército de los egipcios y sembró el pánico en el ejército egipcio. Trabó las ruedas de sus carros, haciéndolos avanzar pesadamente.
Los egipcios dijeron:
«Huyamos ante Israel, porque el Señor lucha por él contra
Egipto».
Luego dijo el Señor a Moisés:
«Extiende tu mano sobre el mar, y vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes».
Moisés extendió su mano sobre el mar; y al despuntar el día el mar recobró su estado natural, de modo que los egipcios, en su huida, toparon con las aguas. Así precipitó el Señor a los egipcios en medio del mar.
Las aguas volvieron y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ejército del faraón, que había entrado en el mar. Ni uno solo se salvó.
Mas los hijos de Israel pasaron en seco por medio del mar, mientras las aguas hacían de muralla a derecha e izquierda.
Aquel día salvó el Señor a Israel del poder de Egipto, e Israel vio a los egipcios muertos, en la orilla del mar. Vio, pues, Israel la mano potente que el Señor había desplegado contra los egipcios, y temió el pueblo al Señor, y creyó en el Señor y en Moisés, su siervo.
Entonces Moisés y los hijos de Israel entonaron este canto al Señor:



SALMO


Salmo responsorial Ex 15, 1b-2. 3-4. 5-6. 17-18



R/. Cantaré al Señor, gloriosa es su victoria.

V/. Cantaré al Señor, gloriosa es su victoria,
caballos y carros ha arrojado en el mar.
Mi fuerza y mi poder es el Señor,
El fue mi salvación.
Él es mi Dios: yo lo alabaré;
el Dios de mis padres: yo lo ensalzaré. R/.

V/. El Señor es un guerrero,
su nombre es “El Señor”.
Los carros del faraón los lanzó al mar,
ahogó en el mar Rojo a sus mejores capitanes. R/.

V/. Las olas los cubrieron,
bajaron hasta el fondo como piedras.
Tu diestra, Señor, es magnífica en poder,
tu diestra, Señor, tritura al enemigo. R/.

V/. Lo introduces y lo plantas en el monte de tu heredad,
lugar del que hiciste tu trono, Señor;
santuario, Señor, que fundaron tus manos.
El Señor reina por siempre jamás. R/.


Cuarta lectura

Lectura del libro de Isaías 54, 5-14


Quien te desposa es tu Hacedor:
su nombre es Señor todopoderoso.
Tu libertador es el Santo de Israel:
se llama «Dios de toda la tierra».
Como a mujer abandonada y abatida
te llama el Señor;
como a esposa de juventud, repudiada
—dice tu Dios—.
Por un instante te abandoné,
pero con gran cariño te reuniré.
En un arrebato de ira,
por un instante te escondí mi rostro,
pero con amor eterno te quiero
—dice el Señor, tu libertador—.
Me sucede como en los días de Noé:
juré que las aguas de Noé
no volverían a cubrir la tierra;
así juro no irritarme contra ti
ni amenazarte.
Aunque los montes cambiasen
y vacilaran las colinas,
no cambiaría mi amor,
ni vacilaría mi alianza de paz
—dice el Señor que te quiere—.
¡Ciudad afligida, azotada por el viento,
a quien nadie consuela!
Mira, yo mismo asiento tus piedras sobre azabaches,
tus cimientos sobre zafiros;
haré tus almenas de rubí,
tus puertas de esmeralda,
y de piedras preciosas tus bastiones.
Tus hijos serán discípulos del Señor,
gozarán de gran prosperidad tus constructores.
Tendrás tu fundamento en la justicia:
lejos de la opresión, no tendrás que temer;
lejos del terror, que no se acercará.



SALMO


Salmo responsorial Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11 y 12a y 13b



R/. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.

V/. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
y me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R/.

V/. Tañed para el Señor, fieles suyos,
celebrad el recuerdo de su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto;
por la mañana, el júbilo. R/.

V/. Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme.
Cambiaste mi luto en danzas.
Señor Dios mío, te daré gracias por siempre. R/.


Quinta lectura

Lectura del libro de Isaías 55, 1-11


Esto dice el Señor:
«Sedientos todos, acudid por agua;
venid, también los que no tenéis dinero:
comprad trigo y comed, venid y comprad,
sin dinero y de balde, vino y leche.
¿Por qué gastar dinero en lo que no alimenta
y el salario en lo que no da hartura?
Escuchadme atentos y comeréis bien,
saborearéis platos sustanciosos.
Inclinad vuestro oído, venid a mí:
escuchadme y viviréis.
Sellaré con vosotros una alianza perpetua,
las misericordias firmes hechas a David:
lo hice mi testigo para los pueblos,
guía y soberano de naciones.
Tú llamarás a un pueblo desconocido,
un pueblo que no te conocía correrá hacia ti;
porque el Señor tu Dios,
el Santo de Israel te glorifica.
Buscad al Señor mientras se deja encontrar,
invocadlo mientras está cerca.
Que el malvado abandone su camino,
y el malhechor sus planes;
que se convierta al Señor, y él tendrá piedad,
a nuestro Dios, que es rico en perdón.
Porque mis planes no son vuestros planes,
vuestros caminos no son mis caminos
—oráculo del Señor—.
Cuanto dista el cielo de la tierra,
así distan mis caminos de los vuestros,
y mis planes de vuestros planes.
Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,
y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,
de fecundarla y hacerla germinar,
para que dé semilla al sembrador
y pan al que come,
así será mi palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí vacía,
sino que cumplirá mi deseo
y llevará a cabo mi encargo».



SALMO


Salmo responsorial Is 12, 2-3. 4bcde. 5-6



R/. Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación

V/. «Él es mi Dios y Salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación».
Y sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación. R/.

V/. «Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso». R/.

V/. Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión,
porque es grande es en medio de ti el Santo de Israel. R/.


Sexta lectura

Lectura del libro de Baruc 3, 9-15. 32-4, 4


Escucha, Israel, mandatos de vida;
presta oído y aprende prudencia.
¿Cuál es la razón, Israel,
de que sigas en país enemigo,
envejeciendo en tierra extranjera;
de que te crean un ser contaminado,
un muerto habitante del Abismo?
¡Abandonaste la fuente de la sabiduría!
Si hubieras seguido el camino de Dios,
habitarías en paz para siempre.
Aprende dónde está la prudencia,
dónde el valor y la inteligencia,
dónde una larga vida,
la luz de los ojos y la paz.
¿Quién encontró su lugar
o tuvo acceso a sus tesoros?
El que todo lo sabe la conoce,
la ha examinado y la penetra;
el que creó la tierra para siempre
y la llenó de animales cuadrúpedos;
el que envía la luz y le obedece,
la llama y acude temblorosa;
a los astros que velan gozosos
arriba en sus puestos de guardia,
los llama, y responden: «Presentes»,
y brillan gozosos para su Creador.
Este es nuestro Dios,
y no hay quien se le pueda comparar;
rastreó el camino de la inteligencia
y se lo enseñó a su hijo, Jacob,
se lo mostró a su amado, Israel.
Después apareció en el mundo
y vivió en medio de los hombres.
Es el libro de los mandatos de Dios,
la ley de validez eterna:
los que la guarden vivirán;
los que la abandonen morirán.
Vuélvete, Jacob, a recibirla,
camina al resplandor de su luz;
no entregues a otros tu gloria,
ni tu dignidad a un pueblo extranjero.
¡Dichosos nosotros, Israel,
que conocemos lo que agrada al Señor!



SALMO


Salmo responsorial Sal 18, 8. 9. 10. 11



R/. Señor, tú tienes palabras de vida eterna

V/. La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye a los ignorantes. R/.

V/. Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R/.

V/. El temor del Señor es puro
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y eternamente justos. R/.

V/. Más preciosos que el oro,
más que el oro fino;
más dulce que la miel
de un panal que destila. R/.


Séptima lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel 36, 16-28




Me vino esta palabra del Señor:
«Hijo de hombre, la casa de Israel profanó
con su conducta y sus acciones
la tierra en que habitaba.
Me enfurecí contra ellos,
por la sangre que habían derramado en el país,
y por haberlo profanado con sus ídolos.
Los dispersé por las naciones,
y anduvieron dispersos por diversos países.
Los he juzgado según su conducta y sus acciones.
Al llegar a las diversas naciones,
profanaron mi santo nombre,
ya que de ellos se decía:
“Estos son el pueblo del Señor
y han debido abandonar su tierra”.
Así que tuve que defender mi santo nombre,
profanado por la casa de Israel
entre las naciones adonde había ido.
Por eso, di a la casa de Israel:
“Esto dice el Señor Dios:
No hago esto por vosotros, casa de Israel,
sino por mi santo nombre, profanado por vosotros
en las naciones a las que fuisteis.
Manifestaré la santidad de mi gran nombre,
profanado entre los gentiles,
porque vosotros lo habéis profanado en medio de ellos.
Reconocerán las naciones que yo soy el Señor
—oráculo del Señor Dios—,
cuando por medio de vosotros les haga ver mi santidad.
Os recogeré de entre las naciones,
os reuniré de todos los países
y os llevaré a vuestra tierra.
Derramaré sobre vosotros un agua pura
que os purificará:
de todas vuestras inmundicias e idolatrías
os he de purificar;
y os daré un corazón nuevo,
y os infundiré un espíritu nuevo;
arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra,
y os daré un corazón de carne.
Os infundiré mi espíritu,
y haré que caminéis según mis preceptos,
y que guardéis y cumpláis mis mandatos.
Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres.
Vosotros seréis mi pueblo,
y yo seré vuestro Dios”».



SALMO


Salmo responsorial Sal 41, 3. 5bcd; 42, 3. 4



R/. Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío

V/. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? R/.

V/. Cómo entraba en el recinto santo,
cómo avanzaba hacia la casa de Dios,
entre cantos de júbilo y alabanza,
en el bullicio de la fiesta. R/.

V/. Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada. R/.

V/. Me acercaré al altar de Dios,
al Dios de mi alegría;
y te daré gracias al son de la cítara,
Dios, Dios mío. R/.


Octava lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 6, 3-11


Hermanos:
Cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús fuimos bautizados en su muerte.
Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, lo mismo que Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva.
Pues si hemos sido incorporados a él en una muerte como la suya, lo seremos también en una resurrección como la suya; sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado con Cristo, para que fuera destruido el cuerpo de pecado, y, de este modo, nosotros dejáramos de servir al pecado; porque quien muere ha quedado libre del pecado.
Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque quien ha muerto, ha muerto al pecado de una vez para siempre; y quien vive, vive para Dios.
Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.



SALMO


Salmo responsorial Sal 117, 1-2. 16-17. 22-23



R/. Aleluya, aleluya, aleluya

V/. Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia. R/.

V/. «La diestra del Señor es poderosa,
la diestra del Señor es excelsa».
No he de morir, viviré
para contar las hazañas del Señor. R/.

V/. La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 28, 1-10


Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y de pronto tembló fuertemente la tierra, pues un ángel del Señor, bajando del cielo y acercándose, corrió la piedra y se sentó encima. Su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve; los centinelas temblaron de miedo y quedaron como muertos. El ángel habló a las mujeres:
«Vosotras, no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí: ¡ha resucitado!, como había dicho. Venid a ver el sitio donde yacía e id aprisa a decir a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis”. Mirad, os lo he anunciado».
Ellas se marcharon a toda prisa del sepulcro; llenas de miedo y de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos.
De pronto, Jesús les salió al encuentro y les dijo:
«Alegraos».
Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante él.
Jesús les dijo:
«No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán».


Comentario al Evangelio del día. Fray José Rafael Reyes González O.P.


Hoy hay una infinidad de posibilidades de predicación. El pregón pascual puede ser una fuente esplendorosa de inspiración, por ejemplo; o la propia celebración y estructura litúrgica es un manantial de ideas para la predicación; desde el fuego del Espíritu que permanece siempre como luz tenue en medio de las tinieblas hasta el agua vivificadora del bautismo y toda la liturgia asociada a ella.
Pero quizás lo que carga de energía o fuerza, o llámalo quizás sentido o esencia o sustancia, a los grandes ritos de esta celebración no es otra cosa que la gran protagonista de la noche: la Palabra de Dios. Si, en todas las celebraciones, la Palabra de Dios tiene un papel relevante, en esta noche de la Luz, la Palabra de Dios despliega todo su potencial y poderío de Vida. Vamos a recorrer y a recordar con ella la historia de nuestros antepasados y como ellos reconocieron a Dios en medio de sus vidas. Una máxima de fe podremos sacar de la experiencia de nuestros padres: la Palabra de Dios es la única capaz de cambiar nuestra historia de oscuridad en una historia de luz; la Palabra de Dios es la única que nos hace reconocer y cargar de un sentido nuevo los acontecimientos de nuestra vida personal. Y, por esto, la Palabra de Dios nos hace cargar de un sentido distinto también los elementos materiales, como por ejemplo, el agua que se utiliza en la celebración litúrgica; esta misma agua, con la que seremos rociados en la celebración bautismal, es la que se abrió y liberó a nuestros padres de la persecución del faraón de Egipto…este fuego es el mismo fuego que guió a nuestros padres en la noche del desierto… El agua deja de ser agua para ser el Mar Rojo, símbolo por excelencia de la libertad, que atravesaron nuestros padres huyendo de la esclavitud. El fuego deja de ser fuego para ser el Espíritu que da luz para ver con los ojos de la fe, que purifica, que empuja y llena de fuerza y valentía… El hombre por la fe deja de ser hombre para convertirse en Hijo de Dios.
Una segunda idea relacionada con las anteriores es que historia y Palabra se entretejen en esta noche para alcanzar y traspasar el misterio de la muerte. Este misterio queda alcanzado cuando se asume no sólo como lo natural de la vida (si al final morir, morimos todos) sino como la muerte como experiencia de Dios más importante a la que estamos llamados en esta vida. Esta noche, la muerte deja de ser muerte para convertirse en la puerta de acceso a la vida eterna.
Quisiera compartir un pequeño repertorio de propuestas en torno a las lecturas que pueda servir de guía puesto que, en esta noche, la Palabra de Dios se nos propone de muchas maneras igual que como se propuso a nuestros Padres. La Palabra de Dios se nos propone, en la primera lectura, como la palabra clarificadora y ordenadora del caos en una creación bella y buena, de la historia bella y buena, de nuestro mundo y de nuestra personal y comunitaria bellos y buenos. En la segunda lectura, la Palabra de Dios se hace promesa de vida abundante; en la tercera, la palabra de Dios nos lleva de la esclavitud a la liberación; en la cuarta, la Palabra de Dios ya no es promesa, es juramento de misericordia porque estamos necesitados de la belleza de la misericordia; en la quinta lectura, la Palabra de Dios se propone como Palabra que colmó a nuestro Padres y que colma hoy nuestras necesidades más profundas y sutiles que incluso nosotros no somos capaces de comprender; la sexta lectura, la Palabra de Dios se hace palabra de sabiduría para ser conscientes de nuestro tiempo presente releyendo nuestra historia a la luz de la palabra de Dios; la séptima lectura, la Palabra de Dios se propone como palabra vivificadora de nuestra vida arrancando las porciones de muerte y pecado en ella. En la octava lectura, de la excepcional, carta de Pablo a los Romanos, nos expone en síntesis el querer de Dios a lo largo de la historia en sus muchas formas de habernos hablado: la Palabra de Dios no tiene otro porqué que engendrar nuevas criaturas: hijos de Dios.
Por último, el Evangelio de esta noche, la Palabra de Dios franquea las fronteras del silencio de la muerte inundando la oscuridad de Luz y el lugar donde descansan nuestros padres de un único canto:Surrexit Christus! Dios, en Jesús y por el Espíritu, desviste a la muerte de su arrogancia, de su arrolladora fuerza de tristeza y nostalgia; esta noche, Dios nos vuelve a llamar para que salgamos de nuestros sepulcros personales, de nuestras heridas, del mal que hemos hechos y recreemos nuestra vida con su Vida; o lo que es lo mismo, esta noche santa, Dios viene a buscarnos y quiere encontrarse con nosotros en nuestras heridas y fragilidades, allí donde la oscuridad reina.
¡Feliz noche de Pascua!


Citas



Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#912
Domingo. 9 de abril de 2023. Domingo de Resurrección.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10, 34a. 37-43


En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
«Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. A este lo mataron, colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió la gracia de manifestarse, no a todo el pueblo, sino a los testigos designados por Dios: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos.
Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. De él dan testimonio todos los profetas: que todos los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados».


Salmo

Sal 117, 1-2. 16-17. 22-23




R/. Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo


Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia. R/.

«La diestra del Señor es poderosa,
la diestra del Señor es excelsa».
No he de morir, viviré
para contar las hazañas del Señor. R/.

La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente. R/.


Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3, 1-4


Hermanos:
Si habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra.
Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también vosotros apareceréis gloriosos, juntamente con él.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1-9


El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.
Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.
Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.



Comentario al Evangelio del día. Fray José Rafael Reyes González O.P.


Hoy es el día en que la oscuridad es vencida, el mal dominado, las heridas curadas y muerte asumida en la historia y especialmente en la personal. Surrexit Christus Alelluia!
María Magdalena se acercaba al sepulcro para verlo, es decir, para visitarlo al igual que nosotros visitamos los sepulcros tras la muerte reciente de un familiar. Es la forma que tenemos de hacer síntesis de nuestra vida con esa persona que ha muerto. Nos acercamos al sepulcro para, en cierta manera, revivir a la persona por medio del recuerdo, puesto que queremos seguir escribiendo nuestra vida con esa persona; a pesar de los pesares, fuimos felices junto a esas personas.
A eso se acercaba aquella mujer en el Evangelio de Juan: a ver el sepulcro para hacer síntesis de su vida y relación con Jesús. Lo aparatoso, a todos los niveles, e injusto que habían sido los últimos días de Jesús no le había permitido, ni a María Magdalena ni a ninguna de las mujeres ni a ninguno de los colegas y amigos, a tan siquiera de tener un momento para hacer memoria de sus vidas personales con Él. Por lo tanto, ir a ver el sepulcro, tras la precipitación de todos los acontecimientos y aún con el aturdimiento de lo fanático de todo lo que habían vivido en Jerusalén en una semana, era una manera de despedirse tras la tempestad, de recapitular y coleccionar los buenos momentos vividos con esa persona y lo mucho que se aprendió de ella. A eso iba aquella mujer: ¡a ver el sepulcro! Tal y como lo hemos hecho tú y yo con nuestros seres queridos, querido lector.
Lo que María Magdalena ni tan siquiera se imaginaba, por mucho que se lo hubiera escuchado al propio Jesús en vida (los famosos anuncios de la pasión y la resurrección), era que la recapitulación iba a ser de aquella manera: una resurrección. Aquello esta fuera de toda comprensión mental para ella, como para nosotros, pero dentro de las posibles acciones reales de Dios según las Escrituras y según nos cuentan nuestros padres: sólo Dios es capaz de dar la vida y resucitar a los muertos.
Aquella mujer se vió entonces envuelta en algo excepcional: ser la primera en ver y predicar a Jesús Resucitado. Ella fue la primera en comprender que Dios había actuado con la más bella de todas sus obras: dando y recreando la Vida a Jesús. Aquella mujer, a partir de aquel momento, comprendió e hizo síntesis de su vida, adquirió la Luz que le trajo Paz. Hacemos memoria de la gran gesta de María Magdalena: ver, creer y predicar a los compañeros que Dios había hecho una de las suyas: dar Vida cuando todo parecía terminado.
Sin darse cuenta, como nosotros hoy, ella, que iba a ver al sepulcro, también resucitó con una nueva Vida: la Vida de la Resurrección.
¡Queridos hermanos y hermanas! Surrexit Christus! ¡Cristo ha resucitado! Echa la vista atrás y reconoce un momento de tu vida en el que pasaste por las tinieblas con mucho dolor y sufrimiento; pero pasaste y llegaste a la Vida; mejor dicho, a una nueva Vida. Ese paso de la muerte a Vida por el que pasaste: es la gran obra que Dios hace por ti. A Dios lo reconocemos por sus obras; la más bella de todas, la más fuerte y vibrante es el hacer pasar de la muerte a la Vida.


Citas



Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#913
Lunes. 10 de abril de 2023. Lunes de la octava de Pascua.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14. 22-33


El día de Pentecostés, Pedro, poniéndose en pie junto con los Once, levantó su voz y con toda solemnidad declaró:
«Judíos y vecinos todos de Jerusalén, enteraos bien y escuchad atentamente mis palabras. Israelitas, escuchad estas palabras: a Jesús el Nazareno, varón acreditado por Dios ante vosotros con milagros, prodigios y signos que Dios realizó por medio de él, como vosotros sabéis, a este, entregado conforme el plan que Dios tenía establecido y provisto, lo matasteis, clavándolo a una cruz por manos de hombres inicuos. Pero Dios lo resucitó, librándolo de los dolores de la muerte, por cuanto no era posible que esta lo retuviera bajo su dominio, pues David dice, refiriéndose a el:
“Veía siempre al Señor delante de mí,
pues está a mi derecha para que no vacile.
Por eso se me alegró el corazón,
exultó mi lengua,
y hasta mi carne descansará esperanzada.
Porque no me abandonarás en el lugar de los muertos,
ni dejarás que tu Santo experimente corrupción.
Me has enseñado senderos de vida,
me saciarás de gozo con tu rostro”.
Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: el patriarca David murió y lo enterraron, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy. Pero como era profeta y sabía que Dios “le había jurado con juramento sentar en su trono a un descendiente suyo, previéndolo, habló de la resurrección del Mesías cuando dijo que “no lo abandonará en el lugar de los muertos” y que “su carne no experimentará corrupción”.
A este Jesús lo resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Exaltado, pues, por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, lo he derramado. Esto es lo que estáis viendo y oyendo».


Salmo de hoy

Sal 15, 1b-2a y 5. 7-8. 9-10. 11




R/. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti


Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
mi suerte está en tu mano. R/.

Bendeciré al Señor que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R/.

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa esperanzada.
Porque no me abandonarás en la región de los muertos
ni dejarás a tu fiel ver la corrupción. R/.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 28, 8-15


En aquel tiempo, las mujeres se marcharon a toda prisa del sepulcro; llenas de miedo y de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos.
De pronto, Jesús salió al encuentro y les dijo:
«Alegraos».
Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante él.
Jesús les dijo:
«No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán».
Mientras las mujeres iban de camino, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido. Ellos, reunidos con los ancianos, llegaron a un acuerdo y dieron a los soldados una fuerte suma, encargándoles:
«Decid que sus discípulos fueron de noche y robaron el cuerpo mientras vosotros dormíais. Y si esto llega a oídos del gobernados, nosotros nos lo ganaremos y os sacaremos de apuros».
Ellos tomaron el dinero y obraron conforme a las instrucciones. Y esta historia se ha ido difundiendo entre los judíos hasta hoy.



Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Santos Sánchez O.P.


Mientras los apóstoles, después de la muerte de Jesús, permanecen encerrados en casa, María Magdalena y la otra María, impulsadas por el gran amor a Jesús y sin miedo a lo que podía pasar, van a ver el sepulcro el día primero de la semana. Allí presencian un gran terremoto y a un ángel que removió la piedra del sepulcro y les anunció que Jesús había resucitado. Y les pidió que se lo comunicasen a sus discípulos.
Por el camino, el mismo Jesús “salió a su encuentro diciéndoles: Alegraos”, y les pidió que comunicasen esta buena noticia a sus hermanos, los apóstoles.
En realidad no hacía falta que Jesús les pidiese alegrarse. El sentimiento de alegría les brotaba desde el fondo de su corazón. Jesús, su Maestro y Señor, el tesoro de su vida, el dueño de su corazón, el Hijo del hombre y el Hijo de Dios, como había anunciado, había resucitado… podían seguir relacionándose con él, podían vivir su vida en unión con él, podían seguir disfrutando de su amistad. Con la resurrección de Jesús, quedaba probada la verdad, la gloriosa verdad, de todo lo que les había dicho y prometido.
Muy distinta fue la manera de reaccionar de los guardias que guardaban el sepulcro y de los príncipes de los sacerdotes… Amañaron la mentira de que fueron los discípulos los que robaron el cuerpo de Jesús. Valía todo, valía la mentira, antes de aceptar que Jesús había resucitado.
Pidamos a Jesús que siga iluminando nuestra vida con su resurrección, con su presencia continua entre nosotros, y dejémosle que guíe todos nuestros pasos. Nos llevará por buen camino.


Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#914
Martes. 11 de abril de 2023. Martes de la Octava de Pascua.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 36-41


El día de Pentecostés, decía Pedro a los judíos:
«Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías».
Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles:
«¿Qué tenemos que hacer, hermanos?».
Pedro les contestó:
«Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro».
Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo:
«Salvaos de esta generación perversa».
Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas unas tres mil personas.


Salmo de hoy

Sal 32, 4-5. 18-19. 20 y 22




R/. La misericordia del Señor llena la tierra


La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.

Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,
en los que esteran su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 11-18


En aquel tiempo, estaba María fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.
Ellos le preguntan:
«Mujer, ¿por qué lloras?».
Ella contesta:
«Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».
Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.
Jesús le dice:
«Mujer, ¿por qué lloras?».
Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta:
«Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré».
Jesús le dice:
«¡María!».
Ella se vuelve y le dice.
«¡Rabbuní!», que significa: «¡Maestro!».
Jesús le dice:
«No me retengas, que todavía no he subido al Padre. Pero, ande, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro”».
María la Magdalena fue y anunció a los discípulos:
«He visto al Señor y ha dicho esto».



Comentario al Evangelio del día. Sor María Rosario Botella O.P.




No lo tuvieron fácil los discípulos ni en la hora de la muerte del Señor y menos aun cuando comienzan las mujeres del grupo a alarmarlos con supuestas visiones del Resucitado.
Nunca llegaron a entender los avisos de Jesús que los aleccionaba y preparaba para tan dura prueba. Les daba miedo preguntarle.
Juan dedica gran parte del relato de la cristofanía a narrar cómo Magdalena no reconoce a Jesús inmediatamente.
María tampoco estaba preparada para una vuelta de Jesús resucitado.
Ella buscaba afanosamente su cadáver para custodiarlo y llorarlo con la intensidad de su amor durante toda su vida.
Dime dónde los has puesto y yo me lo llevaré, dice al que ella imagina como el hortelano del jardín y autor del supuesto robo. Se hubiera conformado con eso, recuperar su cuerpo.
Juan presenta a Jesús instruyendo a María Magdalena sobre el significado de la resurrección. Ella piensa que ya ha regresado, lo había prometido. Lo dijo en la Última Cena: «Volveré».
Dentro de poco el mundo no me verá; vosotros sí me veréis. Cuando María lo reconoce, al sentirse llamada por Él por su nombre, piensa que ya ha regresado y ahora se quedará con ella y con los demás que le habían seguido reanudando la anterior relación.
Jesús había dicho: «Volveré a veros y vuestros corazones se alegrarán con una alegría que nadie podrá quitaros» Ella trata de aferrarse a la fuente de su alegría.
Sin embargo, Jesús transforma todas sus expectativas. Transforma su alegría en una fe firme y anunciadora, será la apóstol de la alegría pascual. La cristofanía a Magdalena termina con la ida de ésta junto a los discípulos para anunciarles: «He visto al Señor.»
Juan parece hacer una alusión al más grande de los Salmos de pasión: «Proclamaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la asamblea té alabaré.» (Sal 22, 23)
El Señor es en verdad el nombre de Jesús Resucitado, y «Kyrios» traduce en los LXX el tetragrama, YHWH, que es nombre propio de Dios.
«La hora», anunciada en la Última Cena, en que Jesús habría de pasar de este mundo al Padre, ya se ha cumplido. Todo lo que queda es volver para compartir su gloria con sus discípulos. Ahora llega el momento de cumplir la segunda mitad de la promesa: «Me voy para volver».


Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#915
Miércoles. 12 de abril de 2023. Miércoles de la Octava de Pascua.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 3, 1-10


En aquellos días, Pedro y Juan subían al tempo, a la oración de la hora nona, cuando vieron traer a cuestas a un lisiado de nacimiento. Solían colocarlo todos los días en la puerta del templo llamada «Hermosa, para que pidiera limosna a los que entraban. Al ver entrar en el templo a Pedro y a Juan, les pidió limosna. Pedro, con Juan a su lado, se quedó mirándolo y le dijo:
«Míranos».
Clavó los ojos en ellos, esperando que le darían algo. Pero Pedro le dijo:
«No tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo: en nombre de Jesucristo Nazareno, levántate y anda».
Y agarrándolo de la mano derecha lo incorporó. Al instante se le fortalecieron los pies y los tobillos, se puso en pie de un salto, echó a andar y entró con ellos en el templo por su pie, dando brincos y alabando a Dios. Todo el pueblo lo vio andando y alabando a Dios, y, al caer en la cuenta de que era el mismo que pedía limosna sentado en la puerta Hermosa del templo, quedaron estupefactos y desconcertados ante lo que le había sucedido.


Salmo de hoy

Sal 104, 1-2. 3-4. 6-7. 8-9




R/. Que se alegren los que buscan al Señor


Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
dad a conocer sus hazañas todos los pueblos.
Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas. R/.

Gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor.
Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro. R/.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R/.

Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a Isaac. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 13-35


Aquel mismo día, el primero de la semana, dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos setenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.
Él les dijo:
«¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?».
Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:
«¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabe lo que ha pasado estos días?».
Él les dijo:
«¿Qué».
Ellos le contestaron:
«Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana la sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron».
Entonces él les dijo:
«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria».
Y, comenzado por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras.
Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo:
«Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».
Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista.
Y se dijeron el uno al otro:
«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».
Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:
«Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón».
Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.





Comentario al Evangelio del día. Hna. Mari Cruz O.P.





Dos discípulos de Jesús salen de Jerusalén donde estaba el resto. Y caminan desanimados hacia Emaús. No habían entendido casi nada de los últimos acontecimientos. No habían creído a las mujeres lo que contaban: que Jesús había resucitado y ellas lo habían visto.
Ya les había parecido un escándalo la muerte de Jesús en la Cruz, y discutían entre ellos lo poco claro había sido aquello de la Resurrección. Jesús se une a ellos en el camino pero ellos no lo ven. Solo después de un rato de escucharle, de compartir juntos el camino y la comida se les abren los ojos. Ven con otra mirada.
También nosotras, con frecuencia, hacemos nuestro camino de la vida decepcionadas, cargadas de preocupaciones, desanimadas, con poca esperanza, valorando muy poco lo que la Buena Noticia de Jesús cala en nosotras y en los demás… y ,como en ellos, nuestros ojos no están atentos a quien camina a nuestro lado. Las prisas de cada día y las preocupaciones nos absorben. No vemos. Nos separamos de la comunidad.
Transformar la mirada para ver más adentro y más allá de lo acostumbrado. Eso requiere entrenamiento. Requiere leer y entender el evangelio en compañía de quienes pueden abrirnos los ojos del entendimiento. Requiere capacidad de escucha a tanto peregrino que pasa por nuestras vidas. Requiere tomar parte en las Eucaristías haciendo que éstas sean ese momento de encuentro, de partir el pan, de compartir vida, ilusiones, esperanzas, sufrimientos y alimentos.
Ellos volvieron a Jerusalén, a la comunidad. Y nosotras siempre debemos volver a la comunidad: para animarnos y animar, para dar y recibir, para crecer y ayudar a que otros vivan.


Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#916
Jueves. 13 de abril de 2023. Jueves de la Octava de Pascua.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 3, 11-26


En aquellos días, mientras el paralítico curado seguía aún con Pedro y Juan, todo el pueblo, asombrado, acudió corriendo al pórtico llamado de Salomón, donde estaban ellos.
Al verlo, Pedro dirigió la palabra a la gente:
«Israelitas, ¿por qué os admiráis de esto? ¿Por qué nos miráis como si hubiéramos hecho andar a este con nuestro propio poder o virtud? El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando había decidido soltarlo.
Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis el indulto de un asesino; matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello.
Por la fe en su nombre, este, que veis aquí y que conocéis, ha recobrado el vigor por medio de su nombre; la fe que viene por medio de él le ha restituido completamente la salud, a la vista de todos vosotros.
Ahora bien, hermanos, sé que lo hicisteis por ignorancia, al igual que vuestras autoridades; pero Dios cumplió de esta manera lo que había predicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer.
Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados; para que vengan tiempos de consuelo de parte de Dios, y envíe a Jesús, el Mesías que os estaba destinado, al que debe recibir el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de la que Dios habló desde antiguo por boca de sus santos profetas.
Moisés dijo: “El Señor Dios vuestro hará surgir de entre vuestros hermanos un profeta como yo: escuchadle todo lo que os diga; y quien no escuche a ese profeta será excluido del pueblo”. Y, desde Samuel en adelante, todos los profetas que hablaron anunciaron también estos días.
Vosotros sois los hijos de los profetas, los hijos de la alianza que hizo Dios con vuestros padres, cuando le dijo a Abrahán: “En tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra”. Dios resucitó a su Siervo y os lo envía en primer lugar a vosotros para que os traiga la bendición, apartándoos a cada uno de vuestras maldades».


Salmo de hoy

Sal 8, 2a y 5. 6-7. 8-9




R/. ¡Señor, Dios nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra!


Señor, Dios nuestro,
¿qué es el hombre para que te acuerdes de él,
el ser humano, para mirar por él? R/.

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos.
Todo lo sometiste bajo sus pies. R/.

Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 35-48


En aquel tiempo, los discípulos de Jesús contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice:
«Paz a vosotros».
Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un espíritu.
Y él les dijo:
«¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo».
Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:
«¿Tenéis ahí algo de comer?».
Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos.
Y les dijo:
«Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca de mí».
Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras.
Y les dijo:
«Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto».





Comentario al Evangelio del día. Fr. Carlos Oloriz Larragueta O.P.


Jesús "se aparece" a los discípulos reunidos en comunidad,pero siempre en función de la comunidad. Con su presen*cia comunica paz ("paz a vosotros") y confía una misión: "Seréis mis testigos".
Generalmente decimos que Jesús "se apareció" a los discípulos, No se trata propiamente de una "aparición" como si un fantasma llegara de pronto ante el estupor de los presentes. Es, más bien, descubrir por parte nuestra la presen*cia permanente de Cristo allí donde estamos reunidos en comunidad. A cada hermano lo podemos ver, tomar de la mano, descubrirlo cerca de nosotros, darle el saludo de la paz, preguntarle qué necesita, darle de comer, compartir su alegría o su tristeza... Pues en esos gestos tan normales y humanos reconocemos la presencia de "nuestro" Señor.
Cada Eucaristía ha de ser una "aparición" del Resucitado, una experiencia de encuentro de él con nuestra comunidad, con cada uno de nosotros. Después de haberle reconocido con los ojos de la fe, en la fuerza de la Palabra y en la fracción del Pan, hemos de salir a ser sus testigos con nuestro compromiso ejemplar. Todos los que se encuentran de verdad con el Señor, salen radiantes del encuentro, irradian bondad, se entregan, de modo que los demás descubren en ellos algo extraño.


Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Godzdogz
L-B-P
#917
Viernes. 14 de abril de 2023. Viernes de la Octava de Pascua.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 1-12


En aquellos días, mientras Pedro y Juan hablaban al pueblo, después de que el paralítico fuese sanado, se les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del templo y los saduceos, indignados de que enseñaran al pueblo y anunciaran en Jesús la resurrección de los muertos. Los apresaron y los metieron en la cárcel hasta el día siguiente, pues ya era tarde. Muchos de los que habían oído el discurso creyeron; eran unos cinco mil hombres.
Al día siguiente, se reunieron en Jerusalén los jefes del pueblo, los ancianos y los escribas, junto con el sumo sacerdote Anás, y con Caifás y Alejandro, y los demás que eran familia de sumos sacerdotes, Hicieron comparecer en medio de ellos a Pedro y a Juan y se pusieron a interrogarlos:
«¿Con qué poder o en nombre de quién habéis hecho eso vosotros?».
Entonces Pedro, lleno de Espíritu Santo, les dijo:
«Jefes del pueblo y ancianos: Porque le hemos hecho un favor a un enfermo, nos interrogáis hoy para averiguar qué poder ha curado a ese hombre; quede bien claro a todos vosotros y a todo Israel que ha sido el Nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por este Nombre, se presenta este sano ante vosotros. Él es “la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular”; no hay salvación en ningún otro, pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres otro nombre por el que debamos salvarnos».


Salmo de hoy

Sal 117, 1-2 y 4. 22-24. 25-27a




R/. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular


Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia.
Digan los fieles del Señor:
eterna es su misericordia. R/.

La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente.
Éste es el día que hizo el Señor:
sea nuestra alegría y nuestro gozo. R/.

Señor, danos la salvación;
Señor, danos prosperidad.
Bendito el que viene en nombre del Señor,
os bendecimos desde la casa del Señor;
el Señor es Dios, él nos ilumina. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 1-14


En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:
Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, apodado el Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea; los Zebedeos y otros dos discípulos suyos.
Simón Pedro les dice:
«Me voy a pescar».
Ellos contestan:
«Vamos también nosotros contigo».
Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.
Jesús les dice:
«Muchachos, ¿tenéis pescado?».
Ellos contestaron:
«No».
Él les dice:
«Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis».
La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro:
«Es el Señor».
Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos doscientos codos, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan.
Jesús les dice:
«Traed de los peces que acabáis de coger».
Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red.
Jesús les dice:
«Vamos, almorzad».
Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor.
Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado.
Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de resucitar de entre los muertos.





Comentario al Evangelio del día. Dña. Micaela Bunes Portillo OP


Jesús nos desborda siempre, superando con creces nuestras expectativas de recibir su don. Me pregunto si estamos preparados para tanta abundancia. Tal vez nos encontramos, como Pedro y sus compañeros de pesca, con la barca vacía y desalentados, después de faenar toda la noche sin resultado. Se trata, a decir del benedictino Anselm Grün, de la noche del esfuerzo inútilque todos hemos experimentado en alguna ocasión. Llega la luz a la noche cerrada de nuestras ineficaces rutinas. Vigilia y Pascua.
Jesús resucitado se adentra en la noche de la pesca baldía y nos sorprende a todos al pedir a los cansados discípulos que repitan las mismas acciones. La diferencia es que ahora deberán estar atentos a la Presencia del hombre que les habla desde la orilla ¡Es el Señor! alerta el discípulo amado. El apasionado Pedro se lanza al agua mientras que el resto remolca una red, tan repleta de peces, que temían que reventase antes de alcanzar la orilla. Una vez más nos desconcierta el derroche que ya habíamos escuchado narrado por San Lucas y, una vez más, se repite la invitación eucarística que hace dos mil años confirmó a los discípulos, y hoy nos sigue confirmando, la Presencia viva del Maestro entre nosotros.




Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
Pumaloco
ForoCoches: Miembro
#918
Citame shurhand
Godzdogz
L-B-P
#919
Cita de Pumaloco
Citame shurhand
Te añado entonces, shur.


Un saludo.
Godzdogz
L-B-P
#920
Sábado. 15 de abril de 2023. Sábado de la Octava de Pascua.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 13-21


En aquellos días, los jefes del pueblo, los ancianos y los escribas, viendo la seguridad de Pedro y Juan, y notando que eran hombres sin letras ni instrucción, estaban sorprendidos. Reconocían que habían sido compañeros de Jesús, pero, viendo de pie junto a ellos al hombre que había sido curado, no encontraban respuesta. Les mandaron salir fuera del Sanedrín y se pusieron a deliberar entre ellos, diciendo:
«¿Qué haremos con estos hombres? Es evidente que todo Jerusalén conoce el milagro realizado por ellos, no podemos negarlo; pero, para evitar que se siga divulgando, les prohibiremos con amenazas que vuelvan a hablar a nadie de ese nombre».
Y habiéndolos llamado, les prohibieron severamente predicar y enseñar en el nombre de Jesús. Pero Pedro y Juan les replicaron diciendo:
«¿Es justo ante Dios que os obedezcamos a vosotros más que a él? Juzgadlo vosotros. Por nuestra parte no podemos menos de contar lo que hemos visto y oído».
Pero ellos, repitiendo la prohibición, los soltaron, sin encontrar la manera de castigarlos a causa del pueblo, porque todos daban gloria a Dios por lo sucedido.


Salmo de hoy

Sal 117, 1 y 14-15. 16-18. 19-21




R/. Te doy gracias, Señor, porque me escuchaste


Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
El Señor es mi fuerza y mi energía,
él es mi salvación.
Escuchad: hay cantos de victoria
en las tiendas de los justos R/.

«La diestra del Señor es poderosa.
La diestra del Señor es excelsa».
No he de morir, viviré
para contar las hazañas del Señor.
Me castigó, me castigó el Señor,
pero no me entregó a la muerte. R/.

Abridme las puertas de la salvación,
y entraré para dar gracias al Señor.
Esta es la puerta del Señor:
los vencedores entrarán por ella.
Te doy gracias porque me escuchaste
y fuiste mi salvación. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 16, 9-15


Jesús, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando.
Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron.
Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando al campo.
También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron.
Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado.
Y les dijo:
«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación».





Comentario al Evangelio del día. Fr. Antonio Bueno Espinar O.P.


Renacidos por el bautismo

Llegamos al final de la octava de Pascua, este domingo de la resurrección del Señor, celebrado con extraordinaria intensidad a lo largo de estos ocho días. La oración colecta nos sitúa en la experiencia fundamental del bautizado: haber nacido de nuevo participando de la muerte y resurrección de Jesucristo. La consecuencia es “andar en una vida nueva”. Así se pone de manifiesto la fuerza regeneradora de la Víctima pascual.
¿Es justo que os obedezcamos a vosotros más que a él?

Ni plata ni oro tenemos, dice Pedro al paralítico de la puerta hermosa, pero lo que tengo te doy, en nombre de Jesucristo Nazareno levántate y anda. Da lo que tiene y es todo y lo que tiene. Los sumos sacerdotes, ancianos y letrados comprueban que son gente sin instrucción. Así que tampoco van guiados por sabiduría humana. Pero tienen la fuerza de la palabra de Jesús, pues en su Nombre, ponen en pie, completamente sano, al que estaba postrado en su limitación. Es todo el poder que Jesús les ha dado y él mismo actúa con ellos, pues no los dejará solos. Esa es su fortaleza y el origen de su convicción.
Los que antes estaban apocados y encerrados, bien cerradas las puertas por el miedo, demuestran un valor inaudito frente a los que detentan el poder en Israel. El Espíritu recibido de Jesús en este día de Pascua, impulsa, ilustra, sostiene y guía gestos y palabras, de modo que ven cómo se cumple lo que se les había anunciado: se os darán palabras tales, que nadie podrá rebatirlas.
Eso es lo que ocurre, cuando los ponen ante la prohibición de hablar en nombre de Jesucristo. Denuncian el error de querer colocarse en el lugar de Dios y el fallo endémico en el que viven: no escuchan ni a Dios ni el clamor del pueblo de Dios. Tratan los asuntos y cosas del Señor sin el Señor de todo cuanto existe. Por eso Pedro los encara: ¿Es justo que os obedezcamos a vosotros más que a él?
No tienen modo de responder a esa pregunta. Carecen de recursos y completamente desarmados ante la presencia del que ha sido curado en el Nombre de Jesús, solo tienen una salida, inútil por cierto, reiterar la prohibición, seguramente convencidos de haber perdido toda autoridad. Ya se lo habían advertido: se os quitará lo que tenéis para darlo a aquellos que producirán fruto. Ellos no se enteran, pero se dan cuenta del que el pueblo de Dios si reconoce en esos signos la cercanía de Dios que vela por ellos.
Te doy gracias, Señor, porque me escuchaste

Durante toda la cuaresma se nos ha reiterado la invitación-mandato de “escucha”. Escuchadlo se nos dijo en el Tabor. Ahí tienen a Moisés y Elías, que los escuchen. No endurecer el corazón. No cerrarse a la voz del Señor. Ello lleva a reconocer que siempre somos escuchados por el Señor, pues todo el que busca encuentra, el que pide recibe y al que llama se le abre. Dios siempre está dispuesto a acoger, escuchar y acompañar. Por ello da gracias el salmista y nosotros con él.
«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación»

En este prolongado e intenso Domingo de Pascua, se nos viene presentando a Jesús resucitado. Las apariciones nos hablan del cumplimiento de lo anunciado por Jesús, no atendido ni entendido antes de la Pascua y ahora esta experiencia da lugar a la misión. Una misión que es la misma de Jesucristo: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación».
El pasaje del evangelio de Marcos, en este final de la octava, hace una síntesis de las apariciones. Nos sitúa en el primer día de la semana y con la experiencia de encuentro con el resucitado por parte de María Magdalena. Juan nos ha contado cómo fue esa experiencia y con precisión el envío y contenido de lo que había de decir.
Lleva una buena noticia a la desesperanza de los Apóstoles, en duelo y llorando. Oyeron y no la creyeron. Una experiencia muy común. No habían creído a Jesús cuando les anunciaba su resurrección ¿iban a creer a la Magdalena? Esa dureza de corazón y de mente, solo la presencia del Resucitado la quiebra. Será él quien arranque el corazón de piedra y abra el entendimiento para comprender las Escrituras y todo lo que en ellas se dice referido a Jesús.
Esa es la experiencia de los dos que iba a una finca y Jesús, en figura de otro, les acompaña. Lucas nos lo cuenta en el capítulo 24 de su evangelio. Será al anochecer del primer día de la semana que se presentará a los encerrados por miedo y los enviará, habiéndoles antes infundido el Espíritu Santo. Una misión reconciliadora, como la de Jesús, pues no son enviados a condenar, sino a comunicar la salvación en Jesús, que se entregó a la muerte para la salvación de todos.
El anuncio es a toda la creación. Es la voluntad de salvación universal que el Padre ha manifestado, enviando su Hijo al mundo para que el mundo se salve por él. Toca a cada bautizado, en el que la Iglesia está presente, manifestar a todos, en todo momento, sin exclusiones ni límites, que Dios ama a todos y que su amor, revelado por Jesucristo y en él manifestado, alcanza a todos.
¿Somos conscientes del alcance y sentido de nuestra misión?
¿Asumimos como norte de la evangelización que Dios ama a todos?


Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar

@Pumaloco
Godzdogz
L-B-P
#921
Domingo. 16 de abril de 2023. II Domingo de Pascua.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 42-47


Los hermanos perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones.
Todo el mundo estaba impresionado, y los apóstoles hacían muchos prodigios y signos. Los creyentes vivían todos unidos y tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada uno.
Con perseverancia acudían a diario al templo con un mismo espíritu, partían el pan en las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón; alababan a Dios y eran bien vistos de todo el pueblo; y día tras día el Señor iba agregando a los que se iban salvando.


Salmo

Sal 117, 2-4. 13-15. 22-24




R/. Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia


Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia.
Diga la casa de Aarón:
eterna es su misericordia.
Digan los fieles del Señor:
eterna es su misericordia. R/.

Empujaban y empujaban para derribarme,
pero el Señor me ayudó;
el Señor es mi fuerza y mi energía,
él es mi salvación.
Escuchad: hay cantos de victoria
en las tiendas de los justos. R/.

La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente.
Éste es el día que hizo el Señor:
sea nuestra alegría y nuestro gozo. R/.


Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 1, 3-9


Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor, Jesucristo, que, por su gran misericordia, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha regenerado para una esperanza viva; para una herencia incorruptible, intachable e inmarcesible, reservada en el cielo a vosotros, que, mediante la fe, estáis protegidos con la fuerza de Dios; para una salvación dispuesta a revelarse en el momento final.
Por ello os alegráis, aunque ahora sea preciso padecer un Poco en pruebas diversas; así la autenticidad de vuestra fe, má preciosa que el oro, que, aunque es perecedero, se aquilata a fuego, merecerá premio, gloria y honor en la revelación de Jesucristo; sin haberlo visto lo amáis y, sin contemplarlo todavía, creéis en él y así os alegráis con un gozo inefable y radiante, alcanzando así la meta de vuestra fe: la salvación de vuestras almas.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 19-31


Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en
medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
«Hemos visto al Señor».
Pero él les contestó:
«Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo».
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
«Paz a vosotros».
Luego dijo a Tomás:
«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente».
Contestó Tomás:
«Señor mío y Dios mío!».
Jesús le dijo:
«¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto».
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.



Comentario al Evangelio del día. Fr. Francisco José Rodríguez Fassio O.P.


En los domingos de Pascua se nos presenta la realidad que significa cada domingo cristiano a lo largo del año. Frecuentemente hemos convertido la celebración dominical en el mero cumplimiento de un deber, de un precepto, o simplemente un acto de devoción individual, de un contacto privado entre Dios y mi alma, sin referencia a la comunidad ni a la construcción del Reino de Dios.
La lectura del Evangelio de hoy nos muestra, por el contrario, cuál es el contenido e importancia del domingo. A él se llega como meta y conclusión de toda la semana: nuestros anhelos, trabajos, fracasos, tareas, logros…. En él se celebra todo eso en comunidad con el Señor resucitado y en la fuerza del Espíritu. De él se sale enviados otra vez, pero con nuevas fuerzas a la misión que consiste en vivir y colaborar con el Reino de Dios en la vida cotidiana cada cual según su carisma, sinodalmente: ” discípulos y discípulas caminando juntos en salida”.
Un autor ortodoxo decía que “el pecado mayor y raíz de todo pecado es el no reconocer la presencia de Jesús Resucitado en medio de nosotros”. Por el contrario en las lecturas de hoy se nos señala cómo es esta presencia y qué efectos tiene para la persona, para la comunidad y, través de ella, para la sociedad.
Con cuatro verbos podemos señalarlo: “conocerle”, “reconocerle”, “reconocerme”, “reconocernos”.
“Conocerle"
Gracias a la experiencia de la resurrección, los discípulos conocen que Jesús no está muerto. Que el Resucitado es el mismo que el Crucificado (sus llagas lo muestran) y que sigue teniendo con ellos y con todos las mismas actitudes de entrega amorosa que lo llevaron a la cruz: “habiendo amado a los suyos, los amó hasta el extremo” (Jn 13, 1): “nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (Jn 15, 13). Este Jesús, crucificado y resucitado, no es un ausente ni un impotente, lejano y distante. Resucita para continuar su presencia y su acción liberadora, pero ahora en la plena potencia de su existencia glorificada.
“Reconocerle”
Debido a este conocimiento, posible por la fe, Tomás lo “reconoce”. No ve solo a Jesús como antes de su resurrección, ni tampoco lo ve lo mismo. Lo reconoce como Dios y Señor, títulos reservados al Padre en el At y que hubiesen constituido, para un judío fiel como Tomás, una horrible blasfemia, si se los hubiese atribuido a Jesús, sin esta apertura del Espíritu, a la revelación que iniciaba el Nuevo Testamento.
“Reconocerse”
La fe es una relación, no una ideología. La ideología se queda en coleccionar ideas, la relación interpersonal involucra, cambia, transforma la vida y su curso posterior. Tomás no dice teóricamente que Jesús es Dios y Señor, sino que lo confiesa: “Señor “mío”y Dios “mío”. Es un nuevo Tomás el que está naciendo ahora, con una nueva comprensión de su identidad, su proyecto vital, su tarea, su futuro, incomprensibles ya, e inconcebibles sin el protagonismo de Jesús resucitado en su existencia.
“Reconocernos”
Lo que la fe ha producido en Tomás y en los otros discípulos, no se queda en una vivencia individualista. Por ella son constituidos en una comunidad a través de la cual Jesús sigue salvando. Loa frase sobre el perdón de los pecados, lo señala. No se trata simplemente del sacramento de la reconciliación (penitencia, confesión), sino de la labor total de Cristo, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, y que se va realizando en toda obra de superación de las injusticias, las agresiones, las enemistades, los rencores, las culpabilidades morbosas y produce la reconciliación, la humanización, la paz.
Para ver esta obra del Resucitado a través de la vida, celebración y predicación de la comunidad eclesial el texto de la Carta de san Pedro, que proclamamos en la segunda lectura, nos habla de las actitudes interiores de la persona que se van produciendo si caminamos con fidelidad en este camino de seguimiento del Resucitado: fe, fuerza, esperanza, alegría en medio de las luchas, vida nueva, premio, salvación, amor a Jesús aun sin verlo corporalmente.
Y en la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles, el retrato ideal de lo que debe ser una verdadera comunidad, nos señala los elementos que nunca deben faltar en esta: la enseñanza de los apóstoles, la eucaristía (fracción del pan), el compartir y compartirse para que nadie pase necesidad, la oración en común, la alegría en medio de las pruebas, y la apertura para recibir como hermanos a los que el Señor vaya atrayendo a formar familia con nosotros.
Todo esto se celebra, se anuncia, se vive y se ha de testificar en nuestra celebración dominical como núcleo y central energética de nuestra vida y misión.
¿Qué importancia y significación tiene para mi vida la celebración de la Eucaristía dominical?
¿Cómo me resuenan en el interior los verbos: “conocerle”, “reconocerle”, “reconocerse” y “reconocernos”?


Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
@Pumaloco
Godzdogz
L-B-P
#922
Lunes. 17 de abril de 2023. San Simeón de Seleucia.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 23-31


En aquellos días, Pedro y Juan, puestos en libertad, volvieron a los suyos y les contaron lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos.
Al oírlo, todos invocaron a una a Dios en voz alta, diciendo:
«Señor, tú que hiciste el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos; tú que por el Espíritu Santo dijiste, por boca de nuestro padre David, tu siervo:
“¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos planean proyectos vanos? Se presentaron los reyes de la tierra, los príncipes conspiraron contra el Señor y contra su Mesías”.
Pues en verdad se aliaron en esta ciudad Herodes y Poncio Pilato con los gentiles y el pueblo de Israel contra tu santo siervo Jesús, a quien tú ungiste, para realizar cuanto tu mano y tu voluntad habían determinado que debía suceder. Ahora, Señor, fíjate en sus amenazas y concede a tus siervos predicar tu palabra con toda valentía; extiende tu mano para que realicen curaciones, signos y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jesús».
Al terminar la oración, tembló el lugar donde estaban reunidos; los llenó a todos el Espíritu Santo, y predicaban con valentía la palabra de Dios.


Salmo de hoy

Sal 2, 1-3. 4-6. 7-9




R/. Dichosos los que se refugian en ti, Señor


¿Por qué se amotinan las naciones
y los pueblos planean un fracaso?
Se alían los reyes de la tierra,
los príncipes conspiran
contra el Señor y contra su Mesías:
«Rompamos sus coyundas,
sacudamos su yugo». R/.

El que habita en el cielo sonríe,
el Señor se burla de ellos.
Luego les habla con ira,
los espanta con su cólera:
«Yo mismo he establecido a mi Rey
en Sion, mi monte santo». R/.

Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho: «Tú eres mi hijo:
yo te he engendrado hoy.
Pídemolo:
te daré en herencia las naciones;
en posesión, los confines de la tierra:
los gobernarás con cetro de hierro,
los quebrarás con jarro de loza». R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 1-8


Había un hombre del grupo de los fariseos llamado Nicodemo, jefe judío. Este fue a ver a Jesús de noche y le dijo:
«Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él».
Jesús le contestó:
«En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios».
Nicodemo le pregunta:
«¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer?».
Jesús le contestó:
«En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: “Tenéis que nacer de nuevo”; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabemos de dónde viene ni adónde va. Así es todo lo que ha nacido del Espíritu».


Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Santos Sánchez O.P.


Este pasaje evangélico relata el diálogo de Jesús con Nicodemo, un magistrado judío, que intuye que Jesús es una persona especial, dados los signos que hace y las palabras que predica. “Sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro”.
De entrada, Jesús le dice: “te lo aseguro, el que no nazca de nuevo no puede ver el Reino de Dios”. Algo que en un principio despista a Nicodemo: “¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo?”. Pero Jesús no se vuelve atrás y le insiste: “Te lo aseguro el que no nazca de agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios”.
Bien sabemos que los cristianos, los seguidores de Jesús tenemos un doble nacimiento, expresados por San Juan en su prólogo. Uno es el nacimiento “de la voluntad carnal, de la voluntad del varón”, que engendra nuestra vida humana. Pero hay otro nacimiento que engendra a “los nacidos de Dios”.
Jesús ha venido a predicar el Reino de Dios, y a él pertenecen los que dejan que Dios nazca en su corazón. De esta manera, Dios será el Rey y Señor de sus vidas. Que Jesús traduce por “nacer de agua y de Espíritu”. Es lo que se realiza en el bautismo, que nos posibilita nacer a ser hijos de Dios… nos hace nacer a una vida nueva, a una vida donde todo se vive dejando que Dios Padre dirija la propia vida y donde resalta la fraternidad entre todos los bautizados, entre todos los nacidos a esta nueva vida.


Santo del día. San Simeón de Seleucia.


En 324 Simeón, llamado Bar Sabba, se convirtió en obispo de Seleucia-Ctesifón, en Persia. Veinte años más tarde el rey Sapor II reavivó la persecución de los cristianos y Simeón fue víctima, junto con algunos de sus compañeros.


Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
@Pumaloco
Godzdogz
L-B-P
#923
Martes. 18 de abril de 2023. Beato Andrés Hibernón.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 32-37


El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía, pues lo poseían todo en común.
Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y se los miraba a todos con mucho agrado. Entre ellos no había necesitados, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero de lo vendido y lo ponían a los pies de los apóstoles; luego se distribuía a cada uno según lo que necesitaba.
José, a quien los apóstoles apellidaron Bernabé, que significa hijo de la consolación, que era levita y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a los pies de los apóstoles.


Salmo de hoy

Sal 92, 1ab. 1c-2. 5




R/. El Señor reina, vestido de majestad


El Señor reina, vestido de majestad;
el Señor, vestido y ceñido de poder. R/.

Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno. R/.

Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 7b-15


En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
«Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».
Nicodemo le preguntó:
«¿Cómo puede suceder eso?».
Le contestó Jesús:
«¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».



Comentario al Evangelio del día. Sor Flora Mª Collado O. P.


Y ahora nos toca a nosotros. Estamos viviendo la Pascua; el viernes santo vimos a Jesús levantado en la cruz, el domingo nos enteramos de que por el poder del Padre había sido levantado del sepulcro y ahora vive entre nosotros, y lo veremos levantarse en la ascensión. Siempre bello y hermoso, el mejor entre los hijos de los hombres.
¿Es nuestra vida un testimonio fehaciente de estas bellas verdades que estamos celebrando? ¿Tenemos valor para anunciar que el Señor Jesús vive ahora en medio de nosotros? ¿Anunciarán nuestras obras y palabras estos hechos que estamos recordando?
Que el Espíritu Santo, cuya venida esperamos, nos capacite para hacer vida en lo cotidiano todo esto que contemplamos en la liturgia pascual, siempre bella y exigente. Pidámoslo unos para otros.
Cristo ha resucitado. ¡Aleluya! Santa y feliz Pascua.
Porque ahora “El Señor reina, vestido de majestad” (Salmo del día)


Santo del día. Beato Andrés Hibernón.


La reforma de los franciscanos españoles produjo en el siglo XVI, entre otros frutos, la santidad de numerosos hermanos legos, casi contemporáneos, elevados oficialmente por la Iglesia al honor de los altares: san Salvador de Horta (1520-1567), san Pascual Bailón (1540-1592), el beato Sebastián de Aparicio (1502-1600), el beato Julián de San Agustín (1553-1606), el beato Andrés Hibernón (1534-1602).
Andrés nació en Murcia, aunque sus padres vivían en Alcantarilla, el año 1534. En casa recibió una exquisita formación cristiana. Estuvo trabajando en Valencia en las propiedades de un tío suyo, y luego en Granada. En 1556 vistió el hábito franciscano como hermano lego entre los observantes; más tarde, buscando una mayor austeridad de vida, pasó a los descalzos o alcantarinos. Se distinguió por su vida de penitencia, oración y contemplación, que estuvo acompañada de carismas extraordinarios, así como por el fiel cumplimiento de sus oficios conventuales y la particular atención a los pobres y necesitados. Sus devociones favoritas fueron la Eucaristía y la Virgen María en el misterio de su Inmaculada Concepción. Pasó los últimos años de su vida en Gandía (Valencia), donde murió el 18 de abril de 1602.

Nacido en Murcia (España) en 1534, frente a la iglesia de San Juan de Dios, es bautizado en la catedral. Su padre, Ginés Hibernón, era de ascendencia nobiliaria, natural de Cartagena, y su madre, María Real, de la serranía de Cuenca, a la que llamaban por apodo «la Buena», justo título que se había granjeado por su vida laboriosa y caritativa. Contraen matrimonio y fijan su residencia en la ciudad portuaria, donde el padre poseía propiedades agrarias. La crisis económica del momento obliga a la joven familia a buscar mejor suerte y futuro trasladándose a la población murciana de Alcantarilla. Por este tiempo, la población alcantarillense dependía del clero catedralicio murciano, del que un hermano de la madre era canónigo beneficiado. Al poco de establecerse en la nueva residencia, nace Andrés, pues la madre ya estaba en adelantado embarazo cuando se produce el traslado. El nacimiento de Andrés tiene lugar en casa de su tío canónigo, al encontrarse la madre hospedada temporalmente en Murcia.
Andrés pasó con su familia los años de su infancia y primera adolescencia. Cuentan sus primeros biógrafos que el pequeño Andrés sólo tenía de niño «la apariencia», porque el asiento, la compostura, la devoción sobrepujaba mucho sus años. Los padres, deseando mejor porvenir para su primogénito, que el de un trabajador asalariado y de vendedor ambulante de telas, lo envían a Valencia con su tío Pedro Ximeno, en cuyo servicio estuvo hasta cumplir los veinte años. Entre otros oficios estuvo mayormente al cuidado de una manada de ganado. Ya adulto, determinó volver a la casa paterna. Entretanto y en sus años de servicio en el aprisco de su tío Pedro iba madurando la firme determinación de trasladarse al «otro aprisco del Pastor». Posibles contactos esporádicos con frailes franciscanos iban dando forma a su futura vida religiosa.
En compensación a su trabajo, su tío Pedro le entrega ochenta ducados en plata, que pensaba dar a sus padres para destinarlos a la dote de su hermana. En el camino de Valencia a Murcia le apalean y desvalijan todo cuanto lleva. Restablecido de aquel tremendo susto piensa «cuán pasajeros son los bienes de este mundo»: mejor inversión sería atesorar para el cielo.
Mas de nuevo, quizá viendo la pobreza de la familia, pospone por el momento su vocación religiosa, y reemprende el camino hacia Granada, donde se encargaría de la administración de bienes de Pedro Casanova, regidor a la sazón en Cartagena. Unos meses después, rompe con este modo de vida, e ingresa como postulante en el convento de San Francisco de Cartagena, perteneciente a la Provincia Seráfica Cartaginense. Tras un breve tiempo de experiencia es enviado al noviciado del convento de San Francisco de Albacete, en el que viste el hábito el 31 de octubre de 1556, y profesa un año más tarde en la festividad de Todos los Santos.
Al cabo de siete años, no satisfecho con el tenor de vida que se observaba, decide abrazar una vida más estrecha y apropiada al espíritu primigenio de la Orden de los Frailes Menores, que por este tiempo San Pedro de Alcántara ( 19 de octubre) iba promoviendo a través de la Península Ibérica. La nueva forma de «más rigurosa observancia a la Regla» de San Francisco se iba introduciendo en los conventos observantes, despertando entre sus frailes un afán de emulación. La vida de penitencia y austeridad, con intensa oración y guarda de la estricta pobreza contagió al joven fraile murciano.
En efecto, a los seis años de permanencia en el convento de San Francisco de Albacete, sirviendo en los oficios de portero, cocinero y limosnero, ingresa, con facultad apostólica, en la provincia alcantarina de San Juan Bautista de Valencia, asignándole la residencia de San José de Elche. Era el año de 1563, cuando tenía 29 años.
A fray Andrés le cupo en suerte vivir los primeros tiempos del movimiento renovador de la descalcez franciscana. Su primera residencia alcantarina estuvo dirigida por el padre Alfonso Llerena, discípulo de San Pedro de Alcántara. Los primeros establecimientos descalzos eran, sin duda, auténticos viveros de santidad, de los que nacería San Pascual Bailón ( 17 de mayo), compañero de fray Andrés.
En todos los conventos donde moró (Elche, Almansa, Villena, Santa Ana de Jumilla, San Juan de la Ribera de Valencia, San Diego de Murcia, y sobre todo Gandía, donde estuvo diez años), dejó profunda huella entre la comunidad y entre los que le conocieron. Como maestro espiritual de pequeños y grandes, siguiendo el consejo de San Pedro de Alcántara a Santa Teresa de Ávila, de que «la perfección de la vida, no se ha de tratar sino con los que la viven», acudían a él desde la gente sencilla a los de alto abolengo, incluso sus compañeros religiosos, lectores de Teología.
A lo largo de sus casi cuarenta años de vida alcantarina, fray Andrés destacó por su capacidad contemplativa. Solía decir que San Francisco se vistió interiormente de Cristo y dispuso que el hábito fuese en forma de cruz, para así expresar que la orden franciscana era una comunidad de crucificados para el mundo. Tal convicción marcó su propio derrotero. Fray Andrés se descalzó, y, con los pies desnudos, vistió el hábito áspero, pobre y vil en forma de cruz, para significar que la vida del fraile menor se ha de conformar con el hábito, en la estrechez, menosprecio y mortificación. Mas conociendo que la vida de aspereza no puede prevalecer, sino suavizada con la dulzura del trato familiar con Dios, puso desde luego todo su ahínco en el divino empleo de la oración.
De otra parte, era «un técnico en todas las artes de los oficios domésticos conventuales», desde cocinero, limosnero o sastre a agricultor o refitolero. Todos los servicios le «enfervorizaban siempre para levantar el corazón a Dios». Cuando cavaba y escardaba la huerta, a intervalos, se hincaba de rodillas para su trato con Dios; cuando mendigaba, siempre tenía tiempo para arrodillarse en el umbral con sus alforjas; cuando estaba de portero, siempre tenía una pequeña estera para, en sus momentos libres, postrarse de rodillas. Siempre andaba atado al hilo de la oración, trayendo muy hermanadas a Marta y María. «Nunca sus descansos debían ser a costa de la oración».
Se esmeró en hacer todos los oficios que le encomendaba la obediencia con gran diligencia y puntualidad, por lo cual era apetecido por todos los guardianes de los conventos, queriendo cada cual llevárselo consigo.
Procuraba siempre que ningún minuto de tiempo lo pasase ocioso y sin ganancia espiritual. Preguntado una vez si sentía el tedio espiritual, contestó que «jamás lo sentía, porque había hecho hábito de nunca estar ocioso, con lo cual siempre se hallaba apto para la oración o contemplación». Adaptaba el modo del trabajo del cuerpo con el ejercicio de la oración, sirviendo uno al otro de estímulo. Y «como todo movimiento camina tras la quietud, así sus operaciones activas le llevaban como a su centro, al ocio santo de la oración». La oración era para él el mayor alivio y descanso.
Entre los libros preferidos estaban: Desprecio del mundo, del venerable Kempis, las Horas de Nuestra Señora y la Regla de San Francisco que tenía encuadernada y siempre llevaba consigo; verificándose la frase de San Agustín: «En la oración nosotros hablamos a Dios, y en la lección Dios nos habla a nosotros».
Solían llamarle «Santo viejo», mas él siempre respondía: «¡Oh, que lástima! Viejo loco, sí, insensato e impertinente, pero de santo no, no».
Son más de cien milagros los que narra el padre Panes, principalmente en la población de Gandía. Milagros durante su vida y después de muerto.
Murió el 18 de abril de 1602, a los 68 años de edad, conservándose su cuerpo incorrupto en la iglesia de San Roque de Gandía, hasta que en 1936 fueron profanados y quemados sus restos.
Fue beatificado por Pío VI el 22 de mayo de 1791.



Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
@Pumaloco
Godzdogz
L-B-P
#924
Miércoles. 19 de abril de 2023. Beato Isnardo de Chiampo.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 17-26


En aquellos días, el sumo sacerdote y todos los suyos, que integran la secta de los saduceos, en un arrebato de celo, prendieron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la cárcel y los sacó fuera, diciéndoles:
«Marchaos y, cuando lleguéis al templo, explicad al pueblo todas estas palabras de vida».
Entonces ellos, al oírlo, entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar. Llegó entre tanto el sumo sacerdote con todos los suyos, convocaron el Sanedrín y el pleno de los ancianos de los hijos de Israel, y mandaron a la prisión para que los trajesen. Fueron los guardias, no los encontraron en la cárcel, y volvieron a informar, diciendo:
«Hemos encontrado la prisión cerrada con toda seguridad, y a los centinelas en pie a las puertas; pero, al abrir, no encontramos a nadie dentro».
Al oír estas palabras, ni el jefe de la guardia del templo ni los sumos sacerdotes atinaban a explicarse qué había pasado. Uno se presentó, avisando:
«Mirad, los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo».
Entonces el jefe salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease.


Salmo de hoy

Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9




R/. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó


Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R/.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.

El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles
y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 16-21


Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.
Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.
En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.





Comentario al Evangelio del día. Hna. María Ferrández Palencia, O.P.


El contexto del Evangelio de hoy es el diálogo de Jesús con Nicodemo que durante estos últimos días vamos siguiendo. Hoy escuchamos el final de este diálogo. No sabemos el eco inmediato que las palabras de Jesús dejaron en este hombre, pero sí más tarde. A través de las otras dos apariciones de este personaje en el Evangelio de Juan, podemos intuir cómo Nicodemo fue haciendo poco a poco su camino de conversión y de acogida de la nueva Vida a la que Jesús le invitaba a nacer.
Nicodemo ha salido al encuentro de Jesús de noche. Y la noche simboliza la propia oscuridad en que tantas veces vivimos, con nuestras dudas y contradicciones. Pero también simboliza nuestra búsqueda humana de luz; es decir de vivir en plenitud, desde la verdad, desde la autenticidad, con sentido…
El Evangelio de hoy quiere conducir nuestra mirada hacia la fuente de la luz que no es otra sino el inmenso Amor de Dios por cada una de sus criaturas que se ha revelado plenamente en la vida, en la muerte y en la Resurrección de Cristo. En Él Dios nos lo ha dado todo “para que el mundo se salve por él”. No hay otro deseo en Dios sino abrazar a su criatura, abrazar nuestra humanidad y salvarla.
La Palabra de hoy nos invita a contemplar ese “tanto amor que Dios nos tiene” en Cristo; y también a hacernos conscientes de que es a través de nuestras actitudes, nuestra manera de vivir, nuestras decisiones, como vamos acogiendo y haciendo germinar este amor en nuestras vidas, haciéndolas más luminosas o al contrario, lo vamos rechazando y en consecuencia entrando en una dinámica de oscuridad y autodestrucción.
El amor apela una y otra vez a nuestra libertad humana. El ser humano es capaz de Dios, pero esta capacidad que es un don, se convierte también en tarea de ejercitarla a través de cada elección cotidiana.



Santo del día. Beato Isnardo de Chiampo.


Santo italiano, entró en la Orden de Predicadores de la mano de Santo Domingo de Guzmán. Insgine predicador, fundó el primer convento de Pavía del cual fue prior. Murió ese convento en 1244

Vicente nace en Chiampo (Venecia, Italia) al final del s. XII. Entró en la Orden en Bolonia, con el nombre de Isnardo. Era fraile de mucho fervor y extraordinario predicador, mediante el cual Dios hizo muchos milagros, a los que se refiere Las vidas de los frailes (IV, 25, 9). Murió en Pavía (Lombardía) en el convento de Santa María de Nazareth, por él fundado, el 19 de marzo de 1244. Su cuerpo se venera desde 1799 en la iglesia de los Santos Gervasio y Protasio. Su culto fue confirmado en 1919.


Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
@Pumaloco
Godzdogz
L-B-P
#925
Jueves. 20 de abril de 2023. Santa Inés de Montepulciano.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 27-33


En aquellos días, los apóstoles fueron conducidos a comparecer ante el Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó, diciendo:
«¿No os habíamos ordenado formalmente no enseñar en ese Nombre? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre».
Pedro y los apóstoles replicaron:
«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. Dios lo ha exaltado con su diestra, haciéndolo jefe y salvador, para otorgar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que lo obedecen».
Ellos, al oír esto, se consumían de rabia y trataban de matarlos.


Salmo de hoy

Sal 33, 2 y 9. 17-18. 19-20




R/. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó


Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R/.

El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R/.

El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo libra el Señor. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 31-36


El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz.
El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él.



Comentario al Evangelio del día. Fr. Mitxel Gutiérrez Sánchez O.P.


En este tiempo pascual se nos invita a prepararnos para la fiesta de Pentecostés. Tiene la misión de recordarnos que, no caminamos solos, sino que Dios Padre, envió a su Hijo y dándonos su Espíritu, nos sentimos impulsados a hacer realidad el plan de Dios en nuestro tiempo y lugar.
En este pequeño texto, continuación del que leíamos ayer y estos días, san Juan nos presenta la identidad de Jesús como el enviado del Padre, de ahí que hable con palabras de su Padre y nos revele los deseos y el proyecto del Padre. Pero es la fuerza del Espíritu el que nos mueve a discernirlo, a afirmarlo y sobre todo a creerlo y vivirlo.
Esta fuerza que nos da el Espíritu es la que nos mueve a descubrir y experimentar la presencia de Jesús y el ánimo y la esperanza con la que podemos vivir. Es la escucha al Espíritu lo que el Papa Francisco nos invitó a practicar en este camino sinodal, para renovar nuestra pastoral.
El soplo del Espíritu nos está impulsando a escucharnos los unos a los otros, para descubrir y discernir nuestra actuación en beneficio de la humanidad. Este Espíritu nos está pidiendo que nos pongamos a la escucha de las preguntas, de los afanes, de las esperanzas de cada Iglesia, de cada pueblo, de los desafíos y cambios que la humanidad nos pone por delante. Hagamos un intento y esfuerzo por escucharle para ser fieles al Resucitado.
“Señor Jesús, ayúdanos a saber escuchar al Espíritu, púes Él nos impulsará a hacer realidad el plan de tu Padre Dios sobre la humanidad”.


Santo del día. Santa Inés de Montepulciano.


Monja dominica italiana del siglo XIII, nacida cerca de Montepulciano, con 15 años ya era priora del Monasterio de Procena (Viterbo). Fundó el Monasterio de Montepulciano. Por naturaleza y gracia, Inés poseía entrañas de amor tierno, compasivo y misericordioso, y por ese camino fue adquiriendo la fama que acabaría aureolándola de santidad

Inés Segni nació probablemente en 1268 en Graciano Vecchio, cerca de Montepulciano. Recibida en el hogar de los Segni como un regalo del cielo, se encontró implantada, desde la más tierna infancia, en un ambiente de profunda piedad, detalle que pronto despertó en la niña prematuros sentimientos religiosos. Tan profundos fueron éstos, que, a los nueve años de convivencia familiar, pidió a sus padres licencia para ingresar en un monasterio. Los padres y familiares, sorprendidos por la propuesta, trataron de que la niña desistiera de tan inesperada e importuna idea, mas no lo consiguieron. Ella, persistente en su pretensión, acabó saliéndose con la suya, convenciendo a sus progenitores de la bondad del camino que deseaba emprender.
Ingresó en el llamado monasterio «del Sacco», uno de los muchos que pertenecían al grupo de fundaciones «de la Penitencia», florecientes en el siglo XIII, y poco a poco desaparecidos en los siglos posteriores de la historia de la Iglesia. Incorporada Inés a la nueva morada (el recinto del monasterio «del Sacco») con afán de hacerse pronto «novicia» y «profesa».
Dos rasgos que preludiaban, antes de cumplir quince años, su magnífica disposición para emprender obras grandes en la pequeñez de una vida retirada.
Abadesa de Procena y de Montepulciano

Por el año 1283, fecha en que Inés sólo contaba quince años de edad y seis de vida comunitaria, la comunidad «del Sacco» proyectó y llevó a cabo la fundación de un nuevo monasterio, en Procena, cerca de Viterbo, cincuenta kilómetros al Sur de Montepulciano. Para organizarlo y regirlo, la comunidad «del Sacco» eligió, entre otras, a la maestra sor Margarita y a sor Inés; ésta en funciones de superiora, y la otra en servicio de formación.
Como nota destacada de su piedad sobresale la ternura, infancia o pureza de espíritu y el cultivo de la comunión espiritual: comunión con los santos, con Cristo y con el Padre. La voz de esa comunión vivida en el amor eran, se dice, sus coloquios: como hija del Padre, hermana del Hijo encarnado, esposa del Espíritu y privilegiada devota de la Madre de Jesús, a la que deseaba tener siempre morando en su casa y en su corazón. Hay aquí una veta teológica de gran valor.
Se alaban sus dotes de gobierno que le confirieron notable autoridad dentro y fuera del monasterio: un rasgo que se prolongará en acciones sucesivas y fundacionales.

Tal vez del cultivo peculiar de su piedad, ternura e infancia espiritual (mantenidas en medio de ocupaciones materiales, administrativas y de gobierno), es de donde brotaron algunos fragmentos de leyenda en los que se trataba de expresar, simbólicamente, su vida en el amor y servicio. Llamamos fragmentos de leyendas piadosas a relatos como éstos: que en la noche de la fiesta de la Asunción la Virgen María colocaba en los brazos de Inés al Niño Jesús, para que lo estrechara contra su corazón; que en ciertas fiestas de especial devoción, la habitación de la santa se encontraba adornada de flores desconocidas; y que en numerosas ocasiones, cuando oraba en el huerto, con deseo ardiente de comunión, un ángel acudía a ella con la sagrada forma...
Por naturaleza y gracia, Inés poseía entrañas de amor tierno, compasivo y misericordioso, y por ese camino fue adquiriendo la fama que acabaría aureolándola de santidad. La pena es que, en las narraciones hagiográficas de la santa (para no rebajar su brillo), no se detuvieron los comentaristas a contarnos el sufrimiento que conllevaría en Inés su servicio a la comunidad y en la comunidad, las divergencias e incomprensiones entre las que habría de mostrar su buen sentido, las incertidumbres y momentos de crisis que harían acto de presencia en su espíritu.
En 1306 se terminaron las obras de un nuevo monasterio en Montepulciano, y por aclamación popular se pidió que la abadesa fuera Inés. El monasterio tenía por título Santa María Novella.
Como responsable de la casa en los primeros años, sor Inés, la superiora, tuvo que ocuparse intensamente de los negocios del monasterio —tanto espirituales como materiales— y se relacionó con alguna frecuencia con la Curia Romana, sobre todo, con el legado del papa, pues el papa residía en Aviñón.
Monja Dominica, Priora

El Beato Raimundo de Capua es quien nos informa de que, transcurridos unos años, la comunidad de Santa María Novella se adhirió a las Constituciones de las religiosas o monjas dominicas, poniéndose «plena y totalmente» bajo la dirección de los frailes predicadores. A partir de ese hecho, el tratamiento que anteriormente se daba a la superiora, llamándola abadesa, se cambió por el de priora.
Pero no fue el cambio de nombre lo que caracterizó a sor Inés en Montepulciano, sino su crecimiento interior constante en santidad, su fama externa de conciliadora y sanadora y su prestigio ante sus propios conciudadanos.
En su camino de perfección, los guijarros de sufrimientos corporales acudieron a mortificada con dureza, al menos, desde 1304, y ya no la abandonaron hasta su muerte. No sabemos apreciar si el origen de sus dolencias fueron una úlcera de estómago o persistentes infecciones intestinales. Pero llamó la atención el grado de conformidad, paciencia y alegría con que sobrellevaba todo, sin deterioros espirituales. Ahí estaba el rostro verdadero de la santidad.
En cuanto a su ejercicio de caridad, servicio y vida de oración, todo se fue elevando a superiores grados de amor. Se distanció de su primera infancia espiritual, de principiante, y, sin variar el lienzo de su historia única, personal, sus gestos de virtud heroica la hicieron sumamente atractiva a los ojos de los fieles que la trataban. Dicen que en ella hubo una espectacular acción de los carismas y dones del Espíritu.
Así, junto a la encantadora delicadeza y ternura de su trato humano, y de sus coloquios místicos en prolongada oración, aparecieron las maravillas de su capacidad de animación a los abatidos, de fortaleza a los sufrientes, de sanación a enfermos, de compañía en la soledad...
En esas condiciones, no es nada extraño que, con el prestigio derivado de la virtud, sor Inés se erigiera en autoridad que mantenía el espíritu de sus conciudadanos en situaciones difíciles. Fenómeno típico de las almas grandes a las que no se resisten, con frecuencia, ni los enemigos de la concordia y paz, porque aquéllas buscan el bien y las personas, no sus intereses.
El suave olor de la virtud

Inés, celebrada en vida por su humildad, abnegación, imitación de Cristo en su pasión, ternura en su devoción mariana, solicitud por la paz y armonía entre los ciudadanos, volaba al cielo en la noche del 19 al 20 de abril de 1317. Su cuerpo quedó en Montepulciano, expuesto a la veneración de los fieles devotos que no han cesado de acudir al lugar desde el siglo XIV hasta hoy.
En el siglo XIV, entre millares de devotos que visitaron el sepulcro, citaremos a tres; el emperador Carlos IV, que lo veneró en 1363; el Beato Raimundo de Capua, que, al ser nombrado rector del monasterio en 1363 y comprobar el número y fervor de los visitantes, decidió allí mismo escribir la «Leyenda- de la santa, y Santa Catalina de Siena (t 1380, r 29 de abril), que, tras frecuentar el trato con Santa Inés, a través de la presencia del cuerpo, ha sido una de sus mayores admiradoras y propagandistas.
En la actualidad, ese cuerpo se halla en el monasterio construido en su honor, monasterio de Santa Inés, que sigue siendo centro de gran devoción.
De ese cuerpo, escribe el Beato Raimundo en su Leyenda de Santa Catalina:
«Entre los prodigios (de Santa Inés) hay uno que todavía se está obrando. Su cuerpo virginal jamás fue enterrado y se conserva milagrosamente todo entero. Por razón de las maravillas que en vida había hecho, se quiso que lo embalsamaran para conservarlo por más largo tiempo, pero de la extremidad de sus pies y de sus manos se vio destilar gota a gota un licor precioso que las religiosas recogieron en un vaso de cristal, que aún se conserva...,» (Leyenda, II P, C. 12).
Fr. Cándido Aniz Iriarte, O.P.


Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
@Pumaloco
Godzdogz
L-B-P
#926
Viernes. 21 de abril de 2023. San Conrado de Parzahm.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 34-42


En aquellos días, un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, respetado por todo el pueblo, se levantó en el Sanedrín, mandó que sacaran fuera un momento a los apóstoles y dijo:
«Israelitas, pensad bien lo que vais a hacer con esos hombres. Hace algún tiempo se levantó Teudas, dándoselas de hombre importante, y se le juntaron unos cuatrocientos hombres. Fue ejecutado, se dispersaron todos sus secuaces y todo acabó en nada.
Más tarde, en los días del censo, surgió Judas el Galileo, arrastrando detrás de sí gente del pueblo; también pereció, y se disgregaron todos sus secuaces.
En el caso presente, os digo: no os metáis con esos hombres; soltadlos. Si su idea y su actividad son cosa de hombres, se disolverá; pero, si es cosa de Dios, no lograréis destruirlos, y os expondríais a luchar contra Dios».
Le dieron la razón y, habiendo llamado a los apóstoles, los azotaron, les prohibieron hablar en nombre de Jesús, y los soltaron. Ellos, pues, salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el Nombre. Ningún día dejaban de enseñar, en el templo y por las casas, anunciando la buena noticia acerca del Mesías Jesús.


Salmo de hoy

Sal 26, 1. 4. 13-14




R/. Una cosa pido al Señor: habitar en su casa


El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R/.

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R/.

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 1-15


En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea, o de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos.
Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos y, al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe:
«¿Con qué compraremos panes para que coman estos?».
Lo decía para probarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer.
Felipe le contestó:
«Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo».
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice:
«Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?».
Jesús dijo:
«Decid a la gente que se siente en el suelo».
Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; solo los hombres eran unos cinco mil.
Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado.
Cuando se saciaron, dice a sus discípulos:
«Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se pierda».
Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía:
«Este es verdaderamente el Profeta que va a venir al mundo».
Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.



Comentario al Evangelio del día. D. Félix García O.P.


Tenemos un fuerte dilema: ¿Mandamos a las gentes a comprar pan o esperamos que Dios solucione el problema? Cuando en unos momentos esta asamblea, esta comunidad reunida para celebrar el banquete eucarístico, haga su oración de los fieles, seguramente habrá una petición que diga algo como: “te pedimos por los pueblos que tienen hambre, para que Dios solucione su situación” o “por los que no tienen un techo donde cobijarse”, y muy ufanos contestaremos: “Padre, escúchanos” o “Te lo pedimos, Señor” y, después de traspasar el problema a Dios, nos quedamos tan tranquilos.
No hemos oído, o no hemos querido escuchar, que el Padre ya nos ha dado la solución, pero hacemos como quien oye llover, bien resguardado en su casa. ¡NADA!. Ya hemos encargado al Padre que lo solucione, y Él, si quiere, puede. Perdemos de vista que el Padre ya nos ha escuchado y nos ha respondido alto y claro: “dadles vosotros de comer” y hacemos pasar su palabra, su orden clara y directa, sin hacer nada de lo que nos corresponde hacer. Hace unos días vi una graciosa viñeta en la que alguien enseñaba a un niño un templo lleno, mientras le decía: “Mira cuanta gente pidiendo a Dios que haga lo que tienen que hacer ellos”
He visto en la pasada Semana Santa, como desfilaban ante los ojos del pueblo esas procesiones católicas, que nacieron como un servicio catequético para enseñar al pueblo poco culto los misterios de la Pasión, muerte y resurrección del Señor. Bendito propósito que ha derivado en unas espectaculares procesiones que muestran al pueblo la riqueza de las cofradías y fraternidades. Joyas espectaculares adornan las imágenes de Cristo, Santa María y otros santos intervinientes, para las que los cristianos hemos hecho generosas donaciones, mientras las huchas de Cáritas y las colectas del “día del amor fraterno” se quedan míseras o vacías y miramos con fastidio a pedidoras y pedidores que nos acercan sus huchas y rebuscamos en los monederos las monedas más ruines que podamos entregar.
¿Así cumplimos el mandato divino “Dadles vosotros de comer”? ¿Queda nuestra conciencia tranquila? ¿Podemos hablar y alabar una supuesta piedad popular, sin tratar de cambiar las cosas? ¡A lo mejor teníamos que hacérnoslo mirar!


Santo del día. San Conrado de Parzahm.

Hermano religioso que nació en Parzham (Alemania), de padres labradores, y, después de una juventud ejemplar, profesó en la Orden capuchina en 1842. Durante cuarenta y tres años ejerció el oficio de portero en el convento de Altötting (Baviera), célebre santuario mariano, dando a todos ejemplo de oración, caridad activa y paciencia. Lo canonizó Pío XI en 1934.
Este admirable santo capuchino es, como quien dice, de ayer. El autor de estas líneas recuerda que el día en que fray Conrado fue beatificado, 15 de junio de 1930, tuvo la dicha de comentar sus virtudes en compañía de un anciano misionero de la Araucanía (Chile), que vivió varios años en el mismo convento en que nuestro santo era portero. Su figura tiene toda la frescura de las flores recién cortadas; sus ejemplos son de una actualidad que debe hacernos mucho bien, y esa actualidad añade un nuevo encanto a la vida ejemplar de este santo capuchino.
A nadie se le habría ocurrido pensar jamás que la portería de un convento pueda ser campo propicio para grandes hazañas, ni pedestal apropiado para conseguir la inmortalidad. Una puerta y una campana, y junto a ellas un hombre sin literatura y sin armas, un hombre que va envejeciendo poco a poco, con una tenue sonrisa en los labios, que no grita, ni escribe, ni pronuncia discursos, que casi no habla, que se mueve pausadamente atendiendo a los innumerables llamados de los que llegan al convento. Éste es el hombre, famoso hoy en todo el mundo, y ése fue el escenario donde se deslizó toda su vida, recogida y silenciosa.
Debo confesar que los capuchinos fuimos los primeros en sorprendernos al escuchar las maravillas y portentos que se contaban de aquel humilde hermanito lego que perteneció a nuestra numerosa familia; los primeros en asombrarnos ante los rápidos procesos de beatificación y canonización de aquel religioso que murió hace pocos años, dejando en los libros de su convento apenas un nombre, desprovisto, al parecer, de todo relieve y de toda gloria.
Cuando comenzó a hablarse de fray Conrado, viose al punto que no era «uno de tantos», uno más entre esos buenos religiosos que viven y mueren en nuestra compañía, dedicados al silencio y a la oración. La figura del portero de Altötting empezó a crecer victoriosa, se agigantó con el estudio minucioso de sus virtudes; y entonces caímos en la cuenta de que realmente nos encontrábamos ante un hombre extraordinario, ante un prodigioso santo, digno de figurar entre las almas más puras y perfectas de la Orden Seráfica.
Los milagros que siguieron a estos comienzos de gloria vinieron a demostrarnos que Dios quería fijar la atención del mundo moderno en este religioso de nuestros días, confundiendo la soberbia de los grandes, caldeando la frialdad de los tibios, enseñando a todos de manera admirable los rumbos olvidados de la perfección cristiana.
La vida de este santo moderno es, además, para nosotros los capuchinos, una garantía de que el primitivo y austero espíritu de nuestra Orden se conserva en su prístino vigor, de que es posible la perfección en todos los siglos, si seguimos los excelsos caminos trillados por nuestros mayores.
Hay también otra lección para todos los cristianos en la vida sencilla de San Conrado; y es que la santidad no consiste en obras extraordinarias, ni en penitencias asombrosas, ni en oraciones extáticas, sino en la simple y pura observancia de los deberes propios de cada uno, bajo el impulso de la gracia y del amor a Dios.



Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
@Pumaloco
Godzdogz
L-B-P
#927
Sábado. 22 de abril de 2023. San Adalberto.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 6, 1-7


En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de
lengua hebrea, porque en el servicio diario no se atendía a sus viudas.
Los Doce convocando a la asamblea de los discípulos, dijeron:
«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas. Por tanto,
hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los
encargaremos de esta tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al serviciode la palabra». La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro,
Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía, Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.
La palabra de Dios iba creciendo, y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.


Salmo de hoy

Sal 32, 1-2. 4-5. 18-19




R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.


Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R.

La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.

Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 16-21


Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia Cafarnaún.
Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando.
Habían remado unos veinticinco o treinta estadios, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el mar, y se asustaron. Pero él les dijo:
«Soy yo, no temáis».
Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio a donde iban.





Comentario al Evangelio del día. Fray Emilio García Álvarez O.P.


El evangelio de Juan destaca con frecuencia la soberanía de Jesús, que es el Señor. En esta ocasión se pone de manifiesto simbólicamente cómo la Iglesia experimenta dificultades en su marcha por el mundo –como los discípulos en la travesía del lago-, que generan muchas veces un desaliento generalizado. Sólo la presencia de Jesús –“soy yo”, dice para identificarse- puede traer calma y confianza a la comunidad; a diferencia de los sinópticos, aquí Jesús no sube a la barca, basta con su presencia divina para dominar lo comprometido de la situación.
Es Jesús quien lleva a buen puerto a la Iglesia en la tarea que le ha sido confiada. La primera lectura de hoy nos hablaba de un conflicto concreto en el seno de la comunidad cristiana dedicada a la evangelización. Y nos enseñaba cómo habían reaccionado los hermanos ante ese problema: procediendo a un discernimiento comunitario, presidido por la confianza en el Espíritu. El evangelista nos habla, más en general, de que la Iglesia se enfrenta a los diversos obstáculos que entraña su tarea en el mundo. Para superarlos eficazmente es necesario recurrir al Señor y confiar en el poder de su amor misericordioso. Lo que Jesús representa para sus discípulos en el evangelio lo representa el Espíritu de Jesús en la continuidad de la historia cristiana.
¿Cómo afrontamos nosotros los conflictos internos y las dificultades de todo tipo que nos salen al encuentro en la tarea de la evangelización? ¿Confiamos en Jesús y en su Espíritu, o nos desalentamos y nos desentendemos de esa labor insoslayable?


Santo del día. San Adalberto.


Martirologio Romano: San Adalberto (Vojtech), obispo de Praga y mártir, que aguantó dificultades en bien de aquella iglesia y por Cristo llevó a cabo muchos viajes, trabajando para extirpar costumbres paganas, pero al ver el poco resultado obtenido, se dirigió a Roma donde se hizo monje, pero finalmente, vuelto a Polonia e intentando atraer a la fe a los prusianos, en la aldea de Tenkitten, junto al golfo de Gdansk, fue asesinado por unos paganos (997).

Etimológicamente: Adalberto=Aquel que brilla por la nobleza de su espíritu, es de origen germánico.



Aún era niño, cuando una enfermedad, que lo puso a las puertas de la muerte, le hizo ver la seriedad de la vida. El problema de su salvación se le presentaba con una insistencia alarmante, y ante él parecíanle verdaderas naderías la belleza angélica de su cuerpo, de todo el mundo alabada; la nobleza de su familia, una de las más poderosas de Bohemia, y la gloria de su saber, que acumulara al lado del obispo de Magdeburgo, Adalberto. Este obispo le dio su nombre; antes se llamaba Woytiez. Tendría algo más de veinte años cuando asistió a la muerte de Diethmaro arzobispo de Praga. Diethmaro había sido uno de aquellos pastores mundanos que tanto abundaron en aquella época. Al llegar su última hora, el aguijón de la conciencia le atormentaba sin piedad. "¡Mísero de mí-exclamaba- cómo he perdido mis días, cómo me ha engañado el mundo prometiéndome larga vida, riquezas y placeres!" Así hablaba en medio de los estertores de la agonía, con la voz ronca y entrecortada, con los ojos extraviados y convulsos los rasgos de su rostro. Cuando murió, parecía sumido en el abismo de la desesperación.

El joven Adalberto salió de la estancia transformado. La sacudida que aquel espectáculo causó en su sensibilidad eslava fue tal, que desde entonces las palabras del moribundo parecían resonar constantemente en sus oídos. La vida se le presentó con los más negros colores, y en sus ojos claros empezó a dibujarse una trágica inquietud. Inmediatamente dejó su túnica de seda, se vistió de un saco grosero, se echó ceniza en la cabeza y empezó a caminar de iglesia en iglesia, postrándose ante las reliquias de los santos, y de hospital en hospital, visitando a los enfermos. En esta forma lo encontraron cuando lo sentaron en la silla episcopal de Praga. Sólo esto le faltaba para hacer de su vida un tormento insoportable. La idea del juicio de Dios le atenazaba el alma. "Es fácil-decía-llevar una mitra de seda y un báculo de oro; lo grave es tener que dar cuenta de un obispado al terrible Juez de vivos y muertos."

Vivía triste y como dominado por una impresión de terror. Diríase que pendía sobre su cabeza el filo de una espada. Y efectivamente, algo más aterrador que una espada de fuego le abrumaba sin cesar: era la duda pavorosa de si llegaría a salvarse. El enigma sombrío le estremecía, le atormentaba y consumía sus carnes. Cuentan que jamás se le vio reír. A los que le preguntaban por qué teniendo un obispado tan rico, que le hacía uno de los más poderosos príncipes del Imperio, no reservaba algunas rentas para los lícitos placeres, contestaba él con una lógica inquietante: "¿No os parece una locura hacer piruetas al borde de un abismo?" No deja de causarnos extrañeza, después de haber sido predicada la suavidad del Evangelio, esta atmósfera de terror en que vive uno de sus más puntuales seguidores; pero Dios tiene muchas vías para llevar al Cielo a sus escogidos, y en el siglo X, tan disoluto y gangrenado por el crimen, convenía la aparición de esta figura ejemplar. Entonces alcanzó toda su realidad aquella palabra de Cristo: "El mundo se alegrará y vosotros os contristaréis."

Pero el mundo, que perdona fácilmente su virtud a algunos santos, porque la juzga más suave, más humana, más condescendiente, guarda un odio irreconciliable para aquellos que directamente, con sus palabras o con su conducta, se oponen a sus alegrías insensatas. Y Adalberto era, en su vida y en sus palabras, lo que era en su rostro. Sus súbditos yacían en la barbarie, sin más que el nombre de cristianos, y él tenía un temple incapaz de ceder. Predicaba, reprendía, excomulgaba, y la gente no veía más que la dureza de su palabra; no veía que todas las rentas de sus tierras se las llevaban los mendigos y los enfermos. Su rigidez de acero se estrelló contra el salvajismo del pueblo. Tres veces dejó su episcopado por juzgar inútil su labor, y otras tantas lo volvió a tomar por consejo de los Sumos Pontífices. En uno de estos intervalos vistió la cogulla benedictina en el monasterio de San Bonifacio, de Roma. Disfrazado con la máscara de la humildad y de la sencillez, nadie adivinó en el nuevo monje la luz de Bohemia. Vivió desconocido durante cinco años, como el último de los monjes, sirviendo, cuando le tocaba, a la mesa conventual, y sufriendo las sanciones regulares y las advertencias de los hermanos, porque, como no estaba acostumbrado a aquellos menesteres, rompía con frecuencia las copas y los platos.

Cuando, por última vez, se dirigía a su diócesis, los de Praga le enviaron una embajada diciéndole irónicamente: "Nosotros somos pecadores, gente de iniquidad, pueblo de dura cerviz; tú, un santo, un amigo de Dios, un verdadero israelita que no podrá sufrir la compañía de los malvados." Adalberto comprendió, se dio cuenta de que serían inútiles todos sus esfuerzos, y se encaminó a predicar el Evangelio en Prusia. A la severidad de su palabra añadió Dios el atractivo de la gracia. Ya antes, su predicación había convertido a muchos paganos en Polonia, y el rey de Hungría, San Esteban, había recibido de su boca la enseñanza de la fe. En Prusia, su apostolado tuvo una fecundidad asombrosa. Todos los habitantes de Dantzig recibieron el bautismo de sus manos. Para atraerlos más fácilmente se vistió como las gentes de aquella tierra, adoptó su manera de vivir y aprendió su lengua. "Haciéndonos semejantes a ellos-decía-, cohabitando en sus mismas casas, asistiendo a sus banquetes, ganando el sustento con nuestras manos y dejando crecer, como ellos, nuestra barba y nuestra cabellera, los ganaremos mejor para Cristo."

Los infieles se alarmaron y le persiguieron de pueblo en pueblo. Sitiado en una casa por una tribu de salvajes, les decía desde la puerta: "Yo soy el monje Adalberto, vuestro apóstol. Por vosotros he venido aquí, para que dejéis esos ídolos mudos y conozcáis a vuestro Creador, y creyendo en Él tengáis la verdadera vida." Nadie se atrevió a tocarle entonces; pero algo más tarde un sacerdote de los ídolos le atravesó con una lanza mientras rezaba el breviario. Adalberto pudo sostenerse un instante de rodillas para orar por sus asesinos. Al caer exánime, una sonrisa de felicidad se posaba por primera vez en sus labios. Su alma, inundada de gloria, volaba hacia Dios, descifrado ya el capital enigma que tantas veces le ensombreciera. Habíase cumplido la promesa del Salvador: "Vuestra tristeza se convertirá en gozo, y vuestro gozo nadie os lo podrá arrebatar."



Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
@Pumaloco
Godzdogz
L-B-P
#928
Domingo. 23 de abril de 2023. III Domingo de Pascua.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14. 22-33


El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y con toda solemnidad declaró:
«Judíos y vecinos todos de Jerusalén, enteraos bien y escuchad atentamente mis palabras.
A Jesús el Nazareno, varón acreditado por Dios ante vosotros con los milagros, prodigios y signos que Dios realizó por medio de él, como vosotros mismos sabéis, a este, entregado conforme al plan que Dios tenía establecido y previsto, lo matasteis, clavándolo a una cruz por manos de hombres inicuos. Pero Dios lo resucitó, librándolo de los dolores de la muerte, por cuanto no era posible que esta lo retuviera bajo su dominio, pues David dice, refiriéndose a él:
“Veía siempre al Señor delante de mí,
pues está a mi derecha para que no vacile.
Por eso se me alegró el corazón,
exultó mi lengua,
y hasta mi carne descansará esperanzada.
Porque no me abandonarás en el lugar de los muertos,
ni dejarás que tu Santo experimente corrupción.
Me has enseñado senderos de vida,
me saciarás de gozo con tu rostro”.
Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: el patriarca David murió y lo enterraron, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy. Pero como era profeta y sabía que Dios “le había jurado con juramento sentar en su trono a un descendiente suyo”, previéndolo, habló de la resurrección del Mesías cuando dijo que “no lo abandonará en el lugar de los muertos” y que “su carne no experimentará corrupción”. A este Jesús lo resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.
Exaltado, pues, por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, lo ha derramado. Esto es lo que estáis viendo y oyendo».


Salmo

Sal 15, 1-2 y 5. 7-8. 9-10. 11




R/. Señor, me enseñarás el sendero de la vida


Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
mi suerte está en tu mano. R/.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R/.

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa esperanzada.
Porque no me abandonarás en la región de los muertos,
ni dejarás a tu fiel ver la corrupción. R/.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.


Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 1, 17-21


Queridos hermanos:
Puesto que podéis llamar Padre al que juzga imparcialmente según las obras de cada uno, comportaos con temor durante el tiempo de vuestra peregrinación, pues ya sabéis que fuisteis liberados de vuestra conducta inútil, heredada de vuestros padres, pero no con algo corruptible, con oro o plata, sino con una sangre preciosa, como la de un cordero sin defecto y sin mancha, Cristo, previsto ya antes de la creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos por vosotros, que, por medio de él, creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, de manera que vuestra fe y vuestra esperanza estén puestas en Dios.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 13-35


Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios;
iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.
Él les dijo:
«¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?».
Ellos se detuvieron con aire entristecido, Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:
«Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?».
Él les dijo:
«¿Qué?».
Ellos le contestaron:
«Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron».
Entonces él les dijo:
«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?».
Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras.
Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo:
«Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».
Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron.
Pero él desapareció de su vista.
Y se dijeron el uno al otro:
«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».
Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:
«Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón».
Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.


Comentario al Evangelio del día. Fr. Rubén Omar Lucero Bidondo O.P.


Iban a un pequeño pueblo llamado Emaús (Lc 24,13)

Todo lo acontecido en la Pasión y en la Cruz, ha desbordado el corazón de Cleofás y del otro discípulo, así como ha desbordado el corazón de los Once. Los discípulos-peregrinos de Emaús necesitan hacer dos caminos: uno geográfico: van de Jerusalén a Emaús (cf. Lc 24, 13); y otro interior: haciendo memoria de lo vivido en el corazón (cf. Lc 24,19-21).
Volver a Emaús significa para ellos tomar la decisión de dejar el camino de seguimiento de Jesús, la vida discipular y el anuncio del Reino. Sería como un volver atrás, un volver a lo conocido antes del encuentro con Aquel que revelaba a los no amados, el amor incondicional del Padre.
Cleofás y el otro discípulo avanzan en el camino hacia Emaús haciendo memoria de todo lo vivido junto a Jesús: sus palabras, sus gestos, su oración, su cercanía, sus encuentros significativos con una humanidad doliente… Pero también hacen memoria “sobre lo que había ocurrido”: la traición, el arresto, el juicio injusto, la condena, la pasión y la muerte en la cruz.
Emaús es una invitación a pensar en todas aquellas situaciones (personales/comunitarias) que hacen tambalear nuestras estructuras más profundas, aquellas en las que hemos puesto nuestras seguridades y aquellas que dan sentido a nuestros compromisos. Pero también, es el camino en el que evangelizan nuestras motivaciones reales para el seguimiento de Cristo. En Emaús, vuelve a resonar en el corazón la voz de una promesa: “ustedes ahora están tristes, pero yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar” (Jn 16,22).
Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos (Lc 24,15)

Un corazón herido, unas expectativas defraudadas, y un “semblante triste” (Lc 24,16), manifiestan los sentimientos que acompañan el camino que hacen Cleofás y el otro discípulo. El problema no está en los ideales ni en las ilusiones ni en los proyectos misioneros, sino donde está afianzado el seguimiento de Jesús: en ideales inalcanzables, en el activismo o en una experiencia de encuentro y amistad con Él.
Para Cleofás, para el otro discípulo, y para nosotros, Emaús es el paso del camino ideal por el cual queremos seguir a Jesús, al camino real donde Jesús nos invita a transitar; ese camino real donde la Cruz nos ayuda a dimensionar las verdaderas motivaciones de nuestro seguimiento discipular-misionero.
Como tantas otras veces, Jesús se acerca al dolor humano y a la desesperanza. Él se hace compañero de camino, con sensibilidad, respeto y misericordia. Jesús se acerca, acompaña, escucha, pero no reemplaza a los discípulos en su proceso. Su escucha compasiva es capaz de ablandar la dureza del entendimiento y del corazón, para ayudarlo a transitar por el camino de la Palabra.
Acompañados por el Resucitado, cada paso del camino ayuda a poner palabras y nombres a los sentimientos, a las heridas, a las frustraciones. Sólo cuando se abre el corazón herido al Resucitado, estas realidades comienzan a sanar y se convierten en fuentes de conversión, sanación y testimonio.
…les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a Él (Lc 24,27)

Emaús es el camino de reencuentro con Jesús en el misterio de su Pascua, de su Palabra y de la fracción del pan. Para Cleofás y para el otro discípulo, se trata de un volver a experimentar el llamado de Jesús al seguimiento para anunciar el Evangelio.
Cuando Jesús interpreta la Palabra, la inteligencia y el corazón de los discípulos se desbordan: la inteligencia por la verdad y el corazón por el amor. Sólo entonces comienzan a comprender las exigencias del seguimiento: no se trata de retener a Jesús con ellos, tampoco de negar el dolor de la Cruz, sino a ser testigos de su Palabra en medio de un mundo crucificado por la inhumanidad y la desesperanza.
Para estos tiempos sinodales, el camino de Emaús, es el ícono de un camino de gracia: en él encontramos algunas luces para desinstalar aquellos esquemas (personales e institucionales) que nos llevan a la autorreferencialidad o al hermetismo: la escucha, el diálogo y el discernimiento.
Para aprender a caminar juntos, será esencial y significativo renovar (personal e institucionalmente) el “encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él”, como decía el Papa Francisco en la Exhortación Apostólica Evangelii gaudium (cf. número 3). Todo encuentro con el Resucitado nos invita a aprender a detenernos para recalcular la senda. Como los peregrinos de Emaús, nos sentamos a la mesa para la fracción del pan, pero no para instalarnos en ella. El pan partido y compartido nos invita a reconocer a Jesús y a ponernos en camino para compartir la alegría del encuentro.
Jesús está siempre dispuesto a caminar con nosotros, a interpretarnos las Escrituras y a partir el pan:
¿Cómo fue mi “camino de Emaús” personal?
¿En qué momentos de mi vida sentí a Jesús como compañero de camino?
¿Qué significa para mi “caminar con otros”?


Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
@Pumaloco
Godzdogz
L-B-P
#929
Lunes. 24 de abril de 2023. San Fidel de Sigmaringa.

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 6, 8-15


En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba.
Entonces indujeron a unos que asegurasen:
«Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios».
Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y, viniendo de improviso, lo agarraron y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían:
«Este individuo no para de hablar contra el Lugar Santo y la Ley, pues le hemos oído decir que ese Jesús el Nazareno destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos dio Moisés».
Todos los que estaban sentados en el Sanedrín fijaron su mirada en él y su rostro les pareció el de un ángel.


Salmo de hoy

Sal 118, 23-24. 26-27. 29-30




R/. Dichoso el que camina en la ley del Señor


Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí,
tu siervo medita tus decretos;
tus preceptos son mi delicia,
tus enseñanzas son mis consejeros. R/.

Te expliqué mi camino, y me escuchaste:
enséñame tus mandamientos;
instrúyeme en el camino de tus mandatos,
y meditaré tus maravillas. R/.

Apártame del camino falso,
y dame la gracia de tu ley;
escogí el camino verdadero,
deseé tus mandamientos. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 22-29


Después de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos.
Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:
«Maestro, ¿cuándo has venido aquí?».
Jesús les contestó:
«En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios».
Ellos le preguntaron:
«Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?».
Respondió Jesús:
«La obra de Dios es esta: que creáis en el que Él ha enviado».





Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Santos Sánchez O.P.


Es verdad, Jesús en su estancia terrena fue rechazado por algunos y acogido por otros. Este pasaje evangélico es continuación del milagro de Jesús de la multiplicación de los panes y peces. Jesús abandona ese lugar y pasa a la otra orilla del lago Tiberíades. Los beneficiados del milagro, a darse cuenta de ello, van en busca de Jesús atravesando el lago.
Y Jesús, experto conocedor del corazón humano, en diálogo con ellos se atreve a decirles por qué le buscan de nuevo: “porque comisteis pan hasta saciaros”. Parece que no le buscan por él mismo, para seguirle y amarle. Y Jesús les indica que tiene un pan, un alimento que ofrecerles mucho más sabroso que el pan normal. Les ofrece el pan de su persona, de su amor, de su amistad… para que desde ahí vivan toda su vida. “Este es el trabajo que Dios quiere: que creáis en el que él ha envidado”. Con Jesús se vive mejor.
Ayudados por este evangelio, también nosotros, purificando nuestras intenciones, nos debemos preguntar qué vamos buscando en Jesús.


Santo del día. San Fidel de Sigmaringa.


La congregación de "Propaganda Fide", venera a San Fidel como su primer mártir. Era éste un sacerdote capuchino, conocido también con el nombre de Marcos Rey. Desde joven empezó a llevar una vida de penitencia y también fue conocida su vocación de servicio y defensa a los más pobres por lo que el pueblo lo llamó "el abogado de los pobres". Por orden de sus superiores, San Fidel fue enviado con otros ocho capuchinos a predicar a los swinglianos de Grions, misión que aceptó gustosamente, pese a las amenazas de los protestantes de aquella región.
Las conversiones numerosas que el santo conseguía a diario se debían, sin duda, tanto a las largas horas de la noche que dedicaba a la oración, como a sus sermones e instrucciones cotidianos. Encolerizados de sus prodigios, los protestantes empezaron a hostigar al religioso, poniendo a la población en su contra. Enterado de lo sucedido, San Fidel pasó varias noches de oración ante el Santísimo Sacramento, para luego dirigirse a las aldeas aledañas. Cuando se dirigía a Grüsch, fue atacado por un puñado de hombres armados, quienes le exigieron que abjurarse de la fe católica, pero el santo se negó rotundamente por lo que fue derribado a tierra y acabado a puñaladas.


Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
@Pumaloco
Godzdogz
L-B-P
#930
Martes. 25 de abril de 2023. San Marcos, Evangelista.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 5, 5b-14


Queridos hermanos:
Revestíos todos de la humildad en el trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, mas da su gracia a los humildes. Así pues, sed humildes bajo la poderosa mano de Dios, para que él, os ensalce en su momento. Descargad en él todo vuestro agobio, porque él cuida de vosotros.
Sed sobrios, velad. Vuestro adversario, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quién devorar. Resistidle, firmes en la fe, sabiendo que vuestra comunidad fraternal en el mundo entero está pasando por los mismos sufrimientos. Y el Dios de toda gracia que os ha llamado a su eterna gloria en Cristo Jesús, después de sufrir un poco, él mismo os restablecerá, os afianzará, os robustecerá y os consolidará. Suyo es el poder por los siglos. Amén.
Os he escrito brevemente por medio de Silvano, al que tengo por hermano fiel, para exhortaros y para daros testimonio de que esta es la verdadera gracia de Dios. Manteneos firmes en ella.
Os saluda la comunidad que en Babilonia comparte vuestra misma elección, y también Marcos, mi hijo. Saludaos unos a otros con el beso del amor.
Paz a todos vosotros, los que vivís en Cristo.


Salmo de hoy

Sal 88, 2-3. 6-7. 16-17




R/. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor


Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/.

El cielo proclama tus maravillas, Señor,
y tu fidelidad en la asamblea de los santos.
¿Quién sobre las nubes se compara a Dios?
¿Quién como el Señor entre los seres divinos? R/.

Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh, Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. R/.


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 16, 15-20


En aquel tiempo, se apareció Jesús a los once y les dijo:
«ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.
El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado.
A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».
Después de hablarles, el Señor Jesús fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios.
Ellos se fueron a predicar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.



Comentario al Evangelio del día. Sor Teresa de Jesús Cadarso O.P.


El Evangelio nos sitúa en lo que es la esencia de la misión y nos hace ver cuál es el fundamento de donde surge la invitación a predicar por todo el mundo. Es el encuentro con Jesús muerto y resucitado el que suscita en el corazón de cada uno la necesidad de compartir esta Buena Noticia con los demás.
Predicar el Evangelio es la consecuencia de experimentar en nuestras vidas que Cristo ha resucitado; que hay una Creación nueva; que nosotros hemos renacido con él por el bautismo. De ahí es de donde nace el envío: “id por todo el mundo y predicad el Evangelio”. Si no hemos experimentado esto ¿qué vamos a anunciar?
Y este encuentro transformador da valor a todo lo demás. Los signos que nos acompañen serán eso: confirmaciones, señales que corroboren nuestra palabra y testimonio, pero no la esencia del mensaje que predicamos. Jesús nos asegura que él no nos faltará y su poder se hará manifiesto. Pero lo maravilloso no será lo esencial de nuestra predicación o, mejor dicho, lo más maravilloso no será necesariamente espectacular.
No olvidemos que el acontecimiento más trascendental de la historia, la Resurrección, se da en un sepulcro sellado, sin imponerse, sin testigos. Lo más espectacular de nuestra fe se da sin espectacularidades. Y Cristo resucitado se presenta a sus discípulos y viene a nosotros en lo discreto y cotidiano, en el trabajo, en casa, en lo de cada día.
Así también nuestra predicación está llamada a transmitir Vida en donde abunda la muerte, la soledad, el sinsentido en medio de lo más ordinario, sin imponerse con grandes y maravillosos signos que no den cabida a una acogida en absoluta libertad. Dios se encargará de lo que corresponda, pero no deberíamos estar pendientes de lo maravilloso. La Nueva Vida comienza en lo más corriente.
¿De dónde brota mi testimonio, mi anuncio de la Buena Noticia? ¿De mi encuentro con Cristo resucitado? ¿o de mis proyectos personales? ¿Depende de los signos para ser creíble?


Santo del día. San Marcos, Evangelista.


Según reconoce ya la antigua tradición cristiana, San Marcos es un discípulo atento y un estrecho colaborador del apóstol Pedro. La tradición más antigua atribuye a Marcos la redacción del segundo de los Evangelios sinópticos. Es un modelo de escucha y transmisión de la palabra de Dios.

Nos encontramos con la figura de Marcos en una escena que nos evoca la situación de la primera comunidad cristiana en Jerusalén. Pedro había sido apresado y encarcelado por Herodes en los días de los ácimos. Mientras estaba en la cárcel, la comunidad oraba insistentemente por él a Dios. La noche previa a su juicio público, fue liberado misteriosamente de la prisión por el ángel del Señor. Consciente de su situación, se dirigió a casa de María, madre de Juan por sobrenombre Marcos, donde se hallaban muchos hermanos reunidos en oración. El relato no deja de anotar el nombre de Rosa, la joven que bajó a abrir a Pedro la puerta de entrada (cf. Hch 12, 12).
Como era habitual, el hijo de aquella familia hospitalaria lleva dos nombres: Juan Marcos, el primero es de origen hebreo y el segundo, a modo de sobrenombre, de origen romano. Es bastante conocido a través de los escritos apostólicos, aunque nos quedan grandes lagunas sobre su vida y su actividad.
El evangelizador

El libro de los Hechos de los Apóstoles nos dice que Bernabé y Saulo volvieron de Jerusalén a Antioquía trayéndose consigo a Juan, por sobrenombre Marcos (cf. Hch 12, 25). En esta ciudad, Bernabé y Saulo serían elegidos para llevar a cabo una misión evangelizadora. Bajaron, en efecto, a Seleucia y desde allí tomaron una nave hasta Chipre. Con ellos viajaba también Juan Marcos. Y con ellos atravesó la isla desde Salamina hasta Pafos (cf. Hch 13, 4-59). Desde allí volvieron al continente, desembarcando esta vez en Atalía –actual Antaliaque era el puerto natural de la ciudad de. Perge. Pablo tenía la intención de subir a las ciudades de la meseta: Iconio, Listra y Derbe. Sin embargo, a Juan Marcos debió de parecerle excesivamente arriesgado aquel proyecto de misión y abandonó a Pablo y Bernabé para regresar a Jerusalén (cf. Hch 13, 13).
Cuatro años más tarde, tras el llamado Concilio de Jerusalén, Bernabé logró convencer a su pariente Marcos para que lo acompañara a Antioquía. Su presencia desata una discusión entre Pablo y Bernabé. El primero, que recuerda con desagrado el abandono de Marcos, inicia por su cuenta su segundo viaje misional que terminará llevándole a Tróade, Filipos, Atenas y Corinto. Mientras tanto, Bernabé acepta complaciente la compañía de Marcos y emprende con él un segundo viaje misional a la isla de Chipre (cf. Hch 15, 36-40).
Después de unos doce años, en los que nos es difícil rastrear su presencia, volvemos a encontrar a Marcos, esta vez en Roma, como lo atestigua la primera Carta de Pedro, en la que se le califica cariñosamente como hijo del príncipe de los apóstoles (cf. 1P 5, 13). Marcos, como reconoce toda la antigua tradición cristiana, es un atento discípulo y un estrecho colaborador del apóstol Pedro.
Al mismo tiempo, Pablo parece haber superado sus antiguos recelos respecto a Marcos. De hecho, en la Carta a Filemón (24) lo presenta entre los que colaboran con él durante su primera prisión en Roma. Más explícita es la Carta a los Colosenses, en la cual el autor envía saludos de parte de Marcos, primo de Bernabé, que junto con un tal Jesús, llamado «el Justo', colabora con él por el reino de Dios y constituye para él una fuente de consuelo. El autor de la carta no duda en recomendar a Marcos a la hospitalidad de los habitantes de Colosas (cf. Col 4, 10-11). Más tarde, durante su segunda cautividad en Roma, Pablo, ya cerca del final de su vida, ruega a Timoteo que traiga consigo —de Éfeso o de Macedonia, donde debía encontrarse— a Marcos, «pues le es muy útil para el ministerio» (2Tm 4, 11).
El evangelista

La tradición más antigua atribuye a Marcos la redacción del segundo de los Evangelios sinópticos. Este relato, dedicado a presentarnos «el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios« (Mc 1, 1), refleja con asombrosa fidelidad los rasgos humanos de Jesús y, a través de sus páginas, es posible intuir una larga y fiel convivencia del autor junto al apóstol Pedro.
Precisamente en este Evangelio encontramos un detalle que puede ser significativo sobre la identidad de su autor. La noche en que Jesús fue prendido en el huerto de los Olivos todos sus discípulos lo abandonaron y huyeron. Todos, excepto un joven que le seguía cubierto sólo con un lienzo. Cuando los guardias trataron de detenerlo, el joven dejando el lienzo, se escapó desnudó (cf. Mc 14, 51-52). Muchos comentaristas ven en este joven al mismo evangelista que podría haber tratado de seguir a Jesús en el momento de su detención. La posibilidad queda ahí, sugerente corno una parábola. Si fuera verdadera, el joven Marcos sería para las comunidades cristianas antiguas y modernas todo un símbolo del seguimiento de Jesús a pesar de las dificultades y de la persecución.
Algunas tradiciones hacen de Marcos el fundador de la Iglesia de Alejandría. Cuando en el año 820 los comerciantes venecianos se llevaron a su ciudad los restos del evangelista, ya habían recibido veneración durante al menos cinco siglos en Bucoles, en el litoral alejandrino. Sin embargo, otra tradición fundada en las Crónicas de Hipólito de Roma (siglo II1) afirmaba que el cuerpo del evangelista había sido quemado después de su muerte.
Marcos, el joven seguidor clandestino de Jesús, educado en el hogar que acoge a la primerísima comunidad cristiana y discípulo de los dos grandes apóstoles, Pedro y Pablo, se muestra a todos los cristianos como modelo de escucha y transmisión de la palabra del Señor. Discípulo de los discípulos primeros, es para nosotros testigo de la fe en la divinidad de Jesucristo y en su humanidad salvadora.
José-Román Flecha Andrés


Citas


Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga.

@Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar
@Pumaloco
← A General
Amazon
Nuevas ofertas cada día