Mi odisea con Banc Sabadell
02-abr-2021 10:56
#1
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Buenas, abro este hilo para avisar a navegantes de la nefasta gestión del Banc Sabadell. Llevo siendo cliente del Sabadell desde hace muchos años y desde hace unos meses me tiene con disgustos diarios. Nada más vuelva a España me cambio de banco y que les den. -Empecemos por comisiones de descubierto. Apenas tenía dinero en esa cuenta. Un día de cuarentena de repente me vino un cargo equivocado que me hizo bajar quedarme a -0.50€ (tenía todo el dinero en otro sitio). Reclamé el cargo, ya que había sido un error y me lo devolvieron. 6 meses después me llega un cargo de 60€ en concepto de comisiones. Llamo y resulta que es por el destape de unas horas. Me habían cobrado 35e fijos + 1.80€ cada vez que usaba mi tarjeta de débito para pagar durante todo ese trimestre. 1.80€ POR CADA COMPRA CON TARJETA. -La tarjeta se me caducó durante el confinamiento, con lo que fui a pedir otra a otra dirección (ya que no vivía donde me habían enviado esa tarjeta y me iba al extranjero para no volver en meses). Tras casi 1h de espera en la oficina y la empleada del banco tratándome de tonto, me envía la tarjeta a esa dirección. Nunca llega. No he podido usar mi tarjeta desde el verano (no he vuelto a España desde entonces). -Hace unos meses quise comprar varios miles de € en Bitcoin. El banco no me dejaba. Tuve que llamar al banco. Me trataron de tonto. No pude hacer la compra y lo que es peor, se me bloqueó la cuenta. Ahora viene lo gracioso. Para desbloquear la cuenta tenía que ir personalmente a una oficina y enseñar mi DNI. Yo estaba fuera de España y no tenía intención de volver hasta verano de 2021, además en plena pandemia, donde viajar está muy complicado. No había manera de desbloquear mi cuenta sin ir presencialmente a España. Me encontraba en un país extranjero y sin un duro (y no porque no lo tuviese, si no porque no podía acceder a él). Suerte que estaba en casa de mi mano, me llega a pillar en un hotel o algo y me quedo debajo de un puente. No sé que habría hecho, ya que no podría pagar ni alojamiento, ni comida ni un vuelo a España para enseñar el DNI y que me desbloqueasen la cuenta... De película y lamentable. Suerte que mi padre y un amigo me dejaron dinero hasta que recuperase el acceso. La única solución que tenía era ir a la capital del país donde estaba. Allí había la única oficina del banco en el país. Al final, acabo haciendo el viaje de 5h y al llegar la oficina está cerrada, en un día laborable normal... - Para poder desbloquear la cuenta, hicieron ir a mi padre a la oficina varias veces (él vive en un pueblo y ha de meterse 60km cada vez que va a la capital a la oficina) para nada. Por teléfono decían blanco, en la oficina negro, volvías a llamar y te decían azul... Se contradicen entre ellos, no saben sus propios protocolos y el marrón te lo comes tu como cliente llamando un cojón de veces, yendo varias veces a la oficina, haciendo colas y siendo tratado como estúpido, siendo tú el puto cliente. - Para pedir el permiso de residencia en el país donde estoy necesito 2 certificados, de titularidad y de saldo. Ambos se piden online, uno es instantaneo y el otro en menos de 48h. He intentado pedirlo varias veces online (conseguí desbloquear la cuenta ya que mi padre era copropietario de mi cuenta y al final tras mucha pelea me la desbloquearon) y tras varios intentos, nunca he podido conseguir el segundo certificado. He llamado 3 veces y siempre me tratan de tonto/retrasado, con una voz como si tuviese 15 años e incluso una me dijo literalmente "dile a tu papá". No me jodas. Llevo más de un mes sin poder pedir el certificado y el plazo se me acaba. - Y ya lo que me ha hecho abrir el hilo. Llevo un par de días queriendo hacer una transferencia y cada vez que entro a la app o la web me sale un error, ni me carga la página. Así que llevo varias horas queriendo hacer dicha transferencia, USANDO MI PROPIO DINERO y el maldito banco no me deja, no por culpa mia, si no porque su página web está caída o da problemas. Shures por favor, haceos un favor e huid de esta empresa, me ha dado tantísimos quebraderos de cabeza... Y si alguien tiene experiencias parecidas, que las ponga y las cito. |
02-abr-2021 11:04
#6
| Yo también lo estaba mientras no tenía problemas... Mi padre fue cliente varios años hasta que los mandó a tomar por culo también y conozco un par de amigos que han tenido experiencias muy similares |
02-abr-2021 15:06
#9
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Yo con el Sabadell también tuve una movida. Pillo pasta de la tarjeta de crédito para una reparación del coche a final de mes. (La cuenta de ahorro te piden sacarlo con 24h de antelación y tenía que pagar ya. No había previsto tanta pasta y me pilló en bragas) Pago al taller, y cuando me ingresan el dinero de la cuenta de ahorro, cancelo la deuda de la tarjeta desde la app, y me despreocupo. La tarjeta está vinculada a otra cuenta diferente, por lo que ésta cuenta se queda a cero. La tarjeta aparece sin deuda en la App Aproximadamente unos 15 días después me llaman del banco diciendo que tengo un descubierto por impago de la tarjeta de crédito. Les digo que miren los movimientos, que hice un pago por la app el día X Me dicen que no tienen constancia de dicho pago. Les digo que pueden mirar el día X a la hora X y verán que hay un cargo de XXX euros en concepto "tarjetas" y que lo miren. Me dicen que mi sucursal ha cerrado, y como ellos son otra diferente, no pueden acceder a los movimientos ![]() Pues una semana a vueltas con ellos, hasta que lo solucionaron. Pero claro, solucionan la tarjeta, pero el descubierto de 35 euros por impago de la cuota no me lo devuelven porque (atención) me dicen que NO PUEDO ADELANTAR PAGOS, Y QUE ESPERE A LA CUOTA , que si adelanto los pagos es normal que haya errores, y que resumiendo, me cobran los 35 pavos.Es un poco la situación.
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02-abr-2021 15:27
#11
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Yo con el Sabadell también tuve una movida.
Pillo pasta de la tarjeta de crédito para una reparación del coche a final de mes. (La cuenta de ahorro te piden sacarlo con 24h de antelación y tenía que pagar ya. No había previsto tanta pasta y me pilló en bragas) Pago al taller, y cuando me ingresan el dinero de la cuenta de ahorro, cancelo la deuda de la tarjeta desde la app, y me despreocupo. La tarjeta está vinculada a otra cuenta diferente, por lo que ésta cuenta se queda a cero. La tarjeta aparece sin deuda en la App Aproximadamente unos 15 días después me llaman del banco diciendo que tengo un descubierto por impago de la tarjeta de crédito. Les digo que miren los movimientos, que hice un pago por la app el día X Me dicen que no tienen constancia de dicho pago. Les digo que pueden mirar el día X a la hora X y verán que hay un cargo de XXX euros en concepto "tarjetas" y que lo miren. Me dicen que mi sucursal ha cerrado, y como ellos son otra diferente, no pueden acceder a los movimientos ![]() Pues una semana a vueltas con ellos, hasta que lo solucionaron. Pero claro, solucionan la tarjeta, pero el descubierto de 35 euros por impago de la cuota no me lo devuelven porque (atención) me dicen que NO PUEDO ADELANTAR PAGOS, Y QUE ESPERE A LA CUOTA , que si adelanto los pagos es normal que haya errores, y que resumiendo, me cobran los 35 pavos.Es un poco la situación.Mirate este hilo, estoy pensando en reclamar, aunque tarde un huevo de tiempo y esfuerzo, me han tocado mucho los cojones y se los quiero tocar yo también |
15-abr-2021 10:23
#15
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Mi odisea con el Banco Sabadell Para empezar, me encantaría deciros que, si alguien va a organizar los Óscars para los bancos, este banco sin duda sacará uno por ser el peor de España, o del mundo incluso. Hasta ahora no he encontrado en mi vida un grupo de personas tan incompetentes que trabajan en ese banco y sus reglas internas son también una menuda mierda. El año pasado en primavera tuve mala suerte de que me robaron todo el dinero de mi cuenta bancaria. Alguien pilló mis datos, no sé dónde, y de repente me quedó un cero redondo en mi cuenta, y tenía que vivir de la fotosíntesis. Al llamar al banco para bloquear mi tarjeta y para saber cuál es el procedimiento a continuación para recuperar mi dinero, el primer señor que me cogió la llamada en la atención al cliente me dijo tal cual: ¿Y qué quiere que haga yo con que a usted le robaron dinero? Y colgó. De veras, como una cliente me sentí muy bien atendida. Cabe mencionar que soy una estudiante, todo esto pasó durante el confinamiento más duro cuando ni siquiera se podía dar un paseo, entonces me quedé sin dinero, sin posibilidad de comprarme comida o pedir a mis amigos algunos préstamos ya que mi tarjeta estaba bloqueada y la cuenta también (no tendría sentido que me lo mandasen allí entonces), no podía ir a recoger dinero de mis amigos a su casa, ni nada. Bien hecho. Llamé la segunda vez a la atención al cliente, esta vez tuve un poco más de suerte porque me cogió la llamada una señora que me dijo que lamentaba mucho mi situación, pero desgraciadamente no sabía que recomendarme, porque claro, el banco tenía varios procedimientos para recuperar el dinero robado por internet, sin embargo, todos los trámites se tienen que hacer presencialmente en la sucursal y eso es imposible porque estamos confinados. Bien hecho elevado a dos. Al final tomé las riendas yo misma y empecé a investigar mi caso por mi cuenta. Me fijé que el querido ladrón hizo compras en algunas tiendas online requeteconocidas, pues escribí a la atención al cliente a esos sitios y aunque los procedimientos tardaban unas dos tres semanas, al final recuperé todo mi dinero, pero la cosa fue que no podía hacer ni transferencias nada, porque la cuenta seguía bloqueada por motivos desconocidos y todavía no tenía nueva tarjeta de crédito. Otra vez volví a llamar a la atención al cliente de mi “querido” banco, esta vez sin ironía y sarcasmo tuve mucha suerte porque me cogió la llamada una señora muy amable que me ayudó con todo y por fin me dio más informaciones al respecto. Me explicó que no podía hacer las transferencias ni pagar nada online porque había otro pago por 200 euros hecho en mi cuenta, pero ya que ya no disponía de tanto dinero, el banco bloqueó directamente la cuenta. También me informó que mi nueva tarjeta de crédito había sido enviada hace tiempo y ni ella misma entendía por qué todavía no la tenía después de tres semanas porque veía en su sistema que fue entregada en el buzón de mi casa. Le pregunté qué dirección tenían en el sistema y me quedé flipando, porque me mandaron a la tarjeta a la dirección donde ya no vivía desde hace tres años. Sí, ya había cambiado mi dirección en el banco, incluso encontré entre mis papeles un comprobante del banco firmado por la persona responsable que había cambiado esa dirección a la actual…. Hacía tres años. Mi pregunta es: ¿por qué me mandaron la tarjeta a la dirección no actual si incluso tenían en el sistema la actual? O sea, ¿perdona? La señora fue tan amable que cambió mi dirección, sin embargo, me dijo que iba a mandar una nueva tarjeta a la sucursal, mejor, porque sino, no la iba a tener ni en tres mil años. Le pedía mil veces que me la mandase a la sucursal en Granada, en Avenida de Constitución, me decía que no había ningún problema con eso, pues genial, acabé muy satisfecha después de esa llamada, incluso le dije que era la mejor de ese puto banco. Una semana más tarde, en la fase 0 del desconfinamiento, fui al banco. Presencialmente. Explicando el caso rápidamente y pidiendo mi tarjeta. La señora dentro me miraba como si fuese la primera persona a la que robaron dinero online en este mundo, como si nunca hubiese escuchado algo parecido y me dijo: Pues, bien. Me alegro de que haya recuperado su dinero de vuelta, pero es que no estoy segura si tenemos su tarjeta de crédito en la sucursal. (Sin mirar en los cajones…) Le pedí amablemente si podía buscar la tarjeta. Mi dijo: Ah, sí, más tarde miraré. ¿Más tarde? ¿Cuándo? ¿Cuándo esté en mi terraza en la casa rural con mis nietos? Me dijo de pasarme más tarde porque estaba ocupada con otro trabajo (cabe mencionar que, al llegar al banco, o, mejor dicho, a la entrada del banco, la vi sentada mirando la pared – me encantaría tener ese trabajo que tenía ella en aquel momento). Allí se acabó mi asertividad, mi amabilidad, mis buenas maneras. Le empecé a gritar que si pensaba que era gilipollas y que no me iba a ir del puto banco sin que ella revisase si tenían mi tarjeta o no. Estuve súper cabreada porque ya era un mes desde que ocurrió toda la situación, no podía acceder a mi dinero, no tenía tarjeta, y todos los trabajadores del banco, excepto una persona, totalmente pasaban de mí, me trataban como si fuese una mierda (no sé si era por ser extranjera o solo porque hablaban con una mujer de 23 años y pensaban que mi IQ era igual al IQ de una burbuja rota). Tras gritarle se puso a buscar mi tarjeta, no la encontró y me dijo: no hay. Bien, gracias, ¿puede mirar en el sistema si por lo menos ya fue enviada? Miró y me dijo: pero señora, es que la tarjeta ya está en su sucursal. Yo: pues ustedes no la tienen. Ella: ya, pero es que su sucursal está en Estartit, en Cataluña. Tiene que ir a recogerla allí. (EN LA FASE CERO DEL DESCONFINAMIENTO CUANDO TENÍAMOS PERMITIDO TAN SOLO DAR PASEOS A 1 PUTO KILÓMETRO DE NUESTRA CASA Y DESPUÉS DE ESTAR 3 AÑOS EN GRANADA HACIENDO TODOS TRÁMITES EN LA SUCURSAL DE LA AVENIDA DE CONSTITUCIÓN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!) Le pregunté si podía pedir ella como la trabajadora de la sucursal de Estartit que reenviasen la tarjeta a esta sucursal. Dijo un NO rotundo, porque la tarjeta se tiene que recoger presencialmente. Que nadie me diga que en el siglo XXI es imposible hacer estos trámites entre las sucursales. Tengo amigos que trabajan en bancos en varios países europeos y me han confirmado que se pueden hacer estas cosas. Pues, me gustaría saber porqué el Sabadell siempre tiene que poner algún obstáculo. Al final, después de una hora de peleas y negociaciones, la señora me pidió nueva tarjeta de crédito para la sucursal de Granada, diciendo que la iba a tener en una o dos semanas (pues ya sabía que iba a ser en tres o cuatro semanas). Un par de días después, por fin mi cuenta fue desbloqueada, así que por lo menos podía hacer compras online. De repente desaparecieron 200 euros de mi cuenta y yo ya sabía que era porque ese pago había sido antes bloqueado porque no disponía de dinero. Pues otra vez fui al banco para reclamar el pago, esta vez mucho más tranquila, porque ya sabía que podía recuperar dinero de alguna manera, otra vez hablé directamente con la tienda donde se había realizado el pago. En mi querido banco, otra vez me tocó la señora de antes, que otra vez me miraba como si fuese una extraterrestre y me dijo tal cual: Pues señora, le recomiendo que se lo solucione por su cuenta porque si lo quiere hacer mediante la reclamación por el banco, puede tardar entre 3 meses y tres años. Impresionante. Fui a la policía, denunciar los robos y luego volví al banco con el comprobante de la policía y se lo dejé a la señora ya que me había pedido ese papel, aunque ni Jesúcristo sabe para qué le servía si directamente me había dicho que ella no iba a empezar los trámites para nada. Al llegar a casa me llegaron tres notificaciones del banco: me cobraron 3 veces 3 euros por una nueva tarjeta que ni siquiera recibí. Pues llamé a la atención al cliente para preguntar qué cojones pasaba. Me dijeron: pues usted ha pedido tres veces nueva tarjeta. Y yo: pues sí, pero era por el robo entonces según sus reglas internas no debería pagar nada por nueva tarjeta, encima ha sido culpa del banco que me enviaron la tarjeta dos veces a los sitios incorrectos. Me dijeron que si tenía el comprobante de la policía que eran unos robos, me iban a devolver dinero por las tarjetas. Nunca me lo devolvieron. La nueva tarjeta pedida presencialmente en Granada, en la sucursal donde la quería tener llegó la primera semana de junio, 3 semanas después de que la pedí. Otra vez conseguí a recuperar mi dinero por mi cuenta, ya que el banco era totalmente pasivo y no me ayudó en nada. Decidí cancelar la cuenta, pero ya que tenía el banco unido con mi universidad donde me mandaban la beca, no podía cerrarla en ese momento, pues lo dejaba para septiembre. Me fui a mi país para pasar el verano con mi familia contando con que iba a volver a España en septiembre como siempre, pero al final por muchos motivos me vi obligada quedarme en mi país. La mala suerte me perseguía un rato más durante el año 2020 y me volvieron a robar el dinero en otoño. Esta vez fue irrecuperable, los ladrones lo hicieron mucho mejor que antes. Pues me puse los límites muy bajos en todas las operaciones que se podían hacer con la cuenta. Pagar 20 € al mes con la tarjeta, 0€ las compras online, 0€ transferencias, 120€ como mucho para sacarlo del cajero. Tampoco tenía dinero en esa cuenta, pues me dije: venga, pues cuando me vaya de erasmus en enero y me mandan la beca, pues volveré a subir los límites. Va a ser que no. Orange me bloqueó mi número por no haber estado en España durante 5 meses. Obviamente, el número estaba conectado con el banco, entonces los códigos para confirmar los pagos, para confirmar los cambios en los ajustes, etc, no llegaban. Tengo otro número, pues llamé en febrero, otra vez a la atención al cliente para pedirles que me cambiasen el número para poder trabajar con la cuenta. Ya estaba de erasmus en Finlandia, pues obviamente no podía ir a España para hacer ningún trámite presencialmente. El señor que me tocó fue muy amable. Me dijo que entendía mi situación, pero el cambio del número no se puede hacer por teléfono, pero amablemente me recomendó que preparase una autorización jurada por un notario para una persona de confianza y que esta se fuera al banco para cambiar mis datos. Pues preparé todo, mandé la autorización a mi amiga y esta se fue al banco donde la mandaron a la mierda nada más mencionar el cambio del número. Le dijeron que era imposible de cambiar el número por otra persona y si quería acceder a mi cuenta, pues que me venía presencialmente. Durante la pandemia. Cuando viajar es prohibido, no recomendado. Se me fuese a España solo para cambiar mis datos, ya no podría volver a Finlandia. Que nadie me diga que después de un año con la pandemia no hay manera de hacer los trámites online. Verificar la veracidad de información y datos y verificar si realmente estáis hablando con la titular de la cuenta. Vamos, llevamos un año en esta nueva realidad que no podemos acercarnos a los sitios cuando nos da la gana, tenemos que aceptar el hecho de que es simplemente imposible. Me habría gustado irme a España, para visitar a mis amigos, para no tener que pedir todos mis amigos estos favores que intentar a resolver mis mierdas. Pero es que no se puede. Me fascina que mi banco eslovaco sea más hábil que el español. En mi banco eslovaco puedo cambiar mi número de teléfono en mi aplicación, obviamente, hay muchas vías de confirmar que realmente soy yo quién hace los cambios. En Europa la gente apenas sabe que Eslovaquia existe en el mapa, nos hacen sentir inferiores y ya me he encontrado con que me preguntaban si tenemos electricidad en mi país y si conocemos qué es grifo. Pues os voy a decir algo: un banco de un Estado tan pequeño es de verdad un banco del siglo XXI, me atiende cuando necesite, nunca me ha pasado que fuesen borde conmigo, ni que me hayan colgado la llamada… Todos los trabajadores allí tienen las mismas informaciones, no es que uno me diga que es posible hacer algo y el otro dice un NO y punto. Hasta ahora nunca he tenido que enfrentarme a un grupo tan imbécil como es la gente de Sabadell. Siento mucho generalizar tanto, seguramente, hay gente competente, pero es que me parece alucinante que de 100% de llamadas o visitas al banco, tan solo 2% de personas me hablaron como si fuese una persona normal, inteligente, me daban informaciones coherentes y reales. Aunque no me gustaban las informaciones, pues por lo menos eran unas informaciones veraces. Con todo este ensayo tan largo os quiero decir, nunca abráis una cuenta en el Sabadell, ese banco es el peor de los peores, tanto en sus ofertas como en su trato de clientes. Espero que ese banco se queme en el infierno. |
16-may-2021 15:43
#16
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Mi odisea con el Banco Sabadell
Para empezar, me encantaría deciros que, si alguien va a organizar los Óscars para los bancos, este banco sin duda sacará uno por ser el peor de España, o del mundo incluso. Hasta ahora no he encontrado en mi vida un grupo de personas tan incompetentes que trabajan en ese banco y sus reglas internas son también una menuda mierda. El año pasado en primavera tuve mala suerte de que me robaron todo el dinero de mi cuenta bancaria. Alguien pilló mis datos, no sé dónde, y de repente me quedó un cero redondo en mi cuenta, y tenía que vivir de la fotosíntesis. Al llamar al banco para bloquear mi tarjeta y para saber cuál es el procedimiento a continuación para recuperar mi dinero, el primer señor que me cogió la llamada en la atención al cliente me dijo tal cual: ¿Y qué quiere que haga yo con que a usted le robaron dinero? Y colgó. De veras, como una cliente me sentí muy bien atendida. Cabe mencionar que soy una estudiante, todo esto pasó durante el confinamiento más duro cuando ni siquiera se podía dar un paseo, entonces me quedé sin dinero, sin posibilidad de comprarme comida o pedir a mis amigos algunos préstamos ya que mi tarjeta estaba bloqueada y la cuenta también (no tendría sentido que me lo mandasen allí entonces), no podía ir a recoger dinero de mis amigos a su casa, ni nada. Bien hecho. Llamé la segunda vez a la atención al cliente, esta vez tuve un poco más de suerte porque me cogió la llamada una señora que me dijo que lamentaba mucho mi situación, pero desgraciadamente no sabía que recomendarme, porque claro, el banco tenía varios procedimientos para recuperar el dinero robado por internet, sin embargo, todos los trámites se tienen que hacer presencialmente en la sucursal y eso es imposible porque estamos confinados. Bien hecho elevado a dos. Al final tomé las riendas yo misma y empecé a investigar mi caso por mi cuenta. Me fijé que el querido ladrón hizo compras en algunas tiendas online requeteconocidas, pues escribí a la atención al cliente a esos sitios y aunque los procedimientos tardaban unas dos tres semanas, al final recuperé todo mi dinero, pero la cosa fue que no podía hacer ni transferencias nada, porque la cuenta seguía bloqueada por motivos desconocidos y todavía no tenía nueva tarjeta de crédito. Otra vez volví a llamar a la atención al cliente de mi “querido” banco, esta vez sin ironía y sarcasmo tuve mucha suerte porque me cogió la llamada una señora muy amable que me ayudó con todo y por fin me dio más informaciones al respecto. Me explicó que no podía hacer las transferencias ni pagar nada online porque había otro pago por 200 euros hecho en mi cuenta, pero ya que ya no disponía de tanto dinero, el banco bloqueó directamente la cuenta. También me informó que mi nueva tarjeta de crédito había sido enviada hace tiempo y ni ella misma entendía por qué todavía no la tenía después de tres semanas porque veía en su sistema que fue entregada en el buzón de mi casa. Le pregunté qué dirección tenían en el sistema y me quedé flipando, porque me mandaron a la tarjeta a la dirección donde ya no vivía desde hace tres años. Sí, ya había cambiado mi dirección en el banco, incluso encontré entre mis papeles un comprobante del banco firmado por la persona responsable que había cambiado esa dirección a la actual…. Hacía tres años. Mi pregunta es: ¿por qué me mandaron la tarjeta a la dirección no actual si incluso tenían en el sistema la actual? O sea, ¿perdona? La señora fue tan amable que cambió mi dirección, sin embargo, me dijo que iba a mandar una nueva tarjeta a la sucursal, mejor, porque sino, no la iba a tener ni en tres mil años. Le pedía mil veces que me la mandase a la sucursal en Granada, en Avenida de Constitución, me decía que no había ningún problema con eso, pues genial, acabé muy satisfecha después de esa llamada, incluso le dije que era la mejor de ese puto banco. Una semana más tarde, en la fase 0 del desconfinamiento, fui al banco. Presencialmente. Explicando el caso rápidamente y pidiendo mi tarjeta. La señora dentro me miraba como si fuese la primera persona a la que robaron dinero online en este mundo, como si nunca hubiese escuchado algo parecido y me dijo: Pues, bien. Me alegro de que haya recuperado su dinero de vuelta, pero es que no estoy segura si tenemos su tarjeta de crédito en la sucursal. (Sin mirar en los cajones…) Le pedí amablemente si podía buscar la tarjeta. Mi dijo: Ah, sí, más tarde miraré. ¿Más tarde? ¿Cuándo? ¿Cuándo esté en mi terraza en la casa rural con mis nietos? Me dijo de pasarme más tarde porque estaba ocupada con otro trabajo (cabe mencionar que, al llegar al banco, o, mejor dicho, a la entrada del banco, la vi sentada mirando la pared – me encantaría tener ese trabajo que tenía ella en aquel momento). Allí se acabó mi asertividad, mi amabilidad, mis buenas maneras. Le empecé a gritar que si pensaba que era gilipollas y que no me iba a ir del puto banco sin que ella revisase si tenían mi tarjeta o no. Estuve súper cabreada porque ya era un mes desde que ocurrió toda la situación, no podía acceder a mi dinero, no tenía tarjeta, y todos los trabajadores del banco, excepto una persona, totalmente pasaban de mí, me trataban como si fuese una mierda (no sé si era por ser extranjera o solo porque hablaban con una mujer de 23 años y pensaban que mi IQ era igual al IQ de una burbuja rota). Tras gritarle se puso a buscar mi tarjeta, no la encontró y me dijo: no hay. Bien, gracias, ¿puede mirar en el sistema si por lo menos ya fue enviada? Miró y me dijo: pero señora, es que la tarjeta ya está en su sucursal. Yo: pues ustedes no la tienen. Ella: ya, pero es que su sucursal está en Estartit, en Cataluña. Tiene que ir a recogerla allí. (EN LA FASE CERO DEL DESCONFINAMIENTO CUANDO TENÍAMOS PERMITIDO TAN SOLO DAR PASEOS A 1 PUTO KILÓMETRO DE NUESTRA CASA Y DESPUÉS DE ESTAR 3 AÑOS EN GRANADA HACIENDO TODOS TRÁMITES EN LA SUCURSAL DE LA AVENIDA DE CONSTITUCIÓN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!) Le pregunté si podía pedir ella como la trabajadora de la sucursal de Estartit que reenviasen la tarjeta a esta sucursal. Dijo un NO rotundo, porque la tarjeta se tiene que recoger presencialmente. Que nadie me diga que en el siglo XXI es imposible hacer estos trámites entre las sucursales. Tengo amigos que trabajan en bancos en varios países europeos y me han confirmado que se pueden hacer estas cosas. Pues, me gustaría saber porqué el Sabadell siempre tiene que poner algún obstáculo. Al final, después de una hora de peleas y negociaciones, la señora me pidió nueva tarjeta de crédito para la sucursal de Granada, diciendo que la iba a tener en una o dos semanas (pues ya sabía que iba a ser en tres o cuatro semanas). Un par de días después, por fin mi cuenta fue desbloqueada, así que por lo menos podía hacer compras online. De repente desaparecieron 200 euros de mi cuenta y yo ya sabía que era porque ese pago había sido antes bloqueado porque no disponía de dinero. Pues otra vez fui al banco para reclamar el pago, esta vez mucho más tranquila, porque ya sabía que podía recuperar dinero de alguna manera, otra vez hablé directamente con la tienda donde se había realizado el pago. En mi querido banco, otra vez me tocó la señora de antes, que otra vez me miraba como si fuese una extraterrestre y me dijo tal cual: Pues señora, le recomiendo que se lo solucione por su cuenta porque si lo quiere hacer mediante la reclamación por el banco, puede tardar entre 3 meses y tres años. Impresionante. Fui a la policía, denunciar los robos y luego volví al banco con el comprobante de la policía y se lo dejé a la señora ya que me había pedido ese papel, aunque ni Jesúcristo sabe para qué le servía si directamente me había dicho que ella no iba a empezar los trámites para nada. Al llegar a casa me llegaron tres notificaciones del banco: me cobraron 3 veces 3 euros por una nueva tarjeta que ni siquiera recibí. Pues llamé a la atención al cliente para preguntar qué cojones pasaba. Me dijeron: pues usted ha pedido tres veces nueva tarjeta. Y yo: pues sí, pero era por el robo entonces según sus reglas internas no debería pagar nada por nueva tarjeta, encima ha sido culpa del banco que me enviaron la tarjeta dos veces a los sitios incorrectos. Me dijeron que si tenía el comprobante de la policía que eran unos robos, me iban a devolver dinero por las tarjetas. Nunca me lo devolvieron. La nueva tarjeta pedida presencialmente en Granada, en la sucursal donde la quería tener llegó la primera semana de junio, 3 semanas después de que la pedí. Otra vez conseguí a recuperar mi dinero por mi cuenta, ya que el banco era totalmente pasivo y no me ayudó en nada. Decidí cancelar la cuenta, pero ya que tenía el banco unido con mi universidad donde me mandaban la beca, no podía cerrarla en ese momento, pues lo dejaba para septiembre. Me fui a mi país para pasar el verano con mi familia contando con que iba a volver a España en septiembre como siempre, pero al final por muchos motivos me vi obligada quedarme en mi país. La mala suerte me perseguía un rato más durante el año 2020 y me volvieron a robar el dinero en otoño. Esta vez fue irrecuperable, los ladrones lo hicieron mucho mejor que antes. Pues me puse los límites muy bajos en todas las operaciones que se podían hacer con la cuenta. Pagar 20 € al mes con la tarjeta, 0€ las compras online, 0€ transferencias, 120€ como mucho para sacarlo del cajero. Tampoco tenía dinero en esa cuenta, pues me dije: venga, pues cuando me vaya de erasmus en enero y me mandan la beca, pues volveré a subir los límites. Va a ser que no. Orange me bloqueó mi número por no haber estado en España durante 5 meses. Obviamente, el número estaba conectado con el banco, entonces los códigos para confirmar los pagos, para confirmar los cambios en los ajustes, etc, no llegaban. Tengo otro número, pues llamé en febrero, otra vez a la atención al cliente para pedirles que me cambiasen el número para poder trabajar con la cuenta. Ya estaba de erasmus en Finlandia, pues obviamente no podía ir a España para hacer ningún trámite presencialmente. El señor que me tocó fue muy amable. Me dijo que entendía mi situación, pero el cambio del número no se puede hacer por teléfono, pero amablemente me recomendó que preparase una autorización jurada por un notario para una persona de confianza y que esta se fuera al banco para cambiar mis datos. Pues preparé todo, mandé la autorización a mi amiga y esta se fue al banco donde la mandaron a la mierda nada más mencionar el cambio del número. Le dijeron que era imposible de cambiar el número por otra persona y si quería acceder a mi cuenta, pues que me venía presencialmente. Durante la pandemia. Cuando viajar es prohibido, no recomendado. Se me fuese a España solo para cambiar mis datos, ya no podría volver a Finlandia. Que nadie me diga que después de un año con la pandemia no hay manera de hacer los trámites online. Verificar la veracidad de información y datos y verificar si realmente estáis hablando con la titular de la cuenta. Vamos, llevamos un año en esta nueva realidad que no podemos acercarnos a los sitios cuando nos da la gana, tenemos que aceptar el hecho de que es simplemente imposible. Me habría gustado irme a España, para visitar a mis amigos, para no tener que pedir todos mis amigos estos favores que intentar a resolver mis mierdas. Pero es que no se puede. Me fascina que mi banco eslovaco sea más hábil que el español. En mi banco eslovaco puedo cambiar mi número de teléfono en mi aplicación, obviamente, hay muchas vías de confirmar que realmente soy yo quién hace los cambios. En Europa la gente apenas sabe que Eslovaquia existe en el mapa, nos hacen sentir inferiores y ya me he encontrado con que me preguntaban si tenemos electricidad en mi país y si conocemos qué es grifo. Pues os voy a decir algo: un banco de un Estado tan pequeño es de verdad un banco del siglo XXI, me atiende cuando necesite, nunca me ha pasado que fuesen borde conmigo, ni que me hayan colgado la llamada… Todos los trabajadores allí tienen las mismas informaciones, no es que uno me diga que es posible hacer algo y el otro dice un NO y punto. Hasta ahora nunca he tenido que enfrentarme a un grupo tan imbécil como es la gente de Sabadell. Siento mucho generalizar tanto, seguramente, hay gente competente, pero es que me parece alucinante que de 100% de llamadas o visitas al banco, tan solo 2% de personas me hablaron como si fuese una persona normal, inteligente, me daban informaciones coherentes y reales. Aunque no me gustaban las informaciones, pues por lo menos eran unas informaciones veraces. Con todo este ensayo tan largo os quiero decir, nunca abráis una cuenta en el Sabadell, ese banco es el peor de los peores, tanto en sus ofertas como en su trato de clientes. Espero que ese banco se queme en el infierno. |
16-may-2021 16:01
#17
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todos los bancos son unos hijos de puta, huir de los bancos, somos los clientes y tendrian que estar a nuestra merced, igual que el mercadona, el bar o el mecanico porque somo los malditos clientes de un monopolio de mierda perpetuado por el estado comprad bitcoin, y en el banco lo justo para ir viviendo. el dinero en el banco no es vuestro, en unos segudos os bloquean la cuenta, y buscate la vida tu luego para desbloquearla. pd: iba abrirme una cuenta en el sabadell online, querian que fuera a la oficina a llevar el contrato en mano, en el año 2021, estamos locos?????????????? pero que mierda es esa? los mande a tomar por culo |
16-may-2021 16:08
#18
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Mi odisea con el Banco Sabadell
Para empezar, me encantaría deciros que, si alguien va a organizar los Óscars para los bancos, este banco sin duda sacará uno por ser el peor de España, o del mundo incluso. Hasta ahora no he encontrado en mi vida un grupo de personas tan incompetentes que trabajan en ese banco y sus reglas internas son también una menuda mierda. El año pasado en primavera tuve mala suerte de que me robaron todo el dinero de mi cuenta bancaria. Alguien pilló mis datos, no sé dónde, y de repente me quedó un cero redondo en mi cuenta, y tenía que vivir de la fotosíntesis. Al llamar al banco para bloquear mi tarjeta y para saber cuál es el procedimiento a continuación para recuperar mi dinero, el primer señor que me cogió la llamada en la atención al cliente me dijo tal cual: ¿Y qué quiere que haga yo con que a usted le robaron dinero? Y colgó. De veras, como una cliente me sentí muy bien atendida. Cabe mencionar que soy una estudiante, todo esto pasó durante el confinamiento más duro cuando ni siquiera se podía dar un paseo, entonces me quedé sin dinero, sin posibilidad de comprarme comida o pedir a mis amigos algunos préstamos ya que mi tarjeta estaba bloqueada y la cuenta también (no tendría sentido que me lo mandasen allí entonces), no podía ir a recoger dinero de mis amigos a su casa, ni nada. Bien hecho. Llamé la segunda vez a la atención al cliente, esta vez tuve un poco más de suerte porque me cogió la llamada una señora que me dijo que lamentaba mucho mi situación, pero desgraciadamente no sabía que recomendarme, porque claro, el banco tenía varios procedimientos para recuperar el dinero robado por internet, sin embargo, todos los trámites se tienen que hacer presencialmente en la sucursal y eso es imposible porque estamos confinados. Bien hecho elevado a dos. Al final tomé las riendas yo misma y empecé a investigar mi caso por mi cuenta. Me fijé que el querido ladrón hizo compras en algunas tiendas online requeteconocidas, pues escribí a la atención al cliente a esos sitios y aunque los procedimientos tardaban unas dos tres semanas, al final recuperé todo mi dinero, pero la cosa fue que no podía hacer ni transferencias nada, porque la cuenta seguía bloqueada por motivos desconocidos y todavía no tenía nueva tarjeta de crédito. Otra vez volví a llamar a la atención al cliente de mi “querido” banco, esta vez sin ironía y sarcasmo tuve mucha suerte porque me cogió la llamada una señora muy amable que me ayudó con todo y por fin me dio más informaciones al respecto. Me explicó que no podía hacer las transferencias ni pagar nada online porque había otro pago por 200 euros hecho en mi cuenta, pero ya que ya no disponía de tanto dinero, el banco bloqueó directamente la cuenta. También me informó que mi nueva tarjeta de crédito había sido enviada hace tiempo y ni ella misma entendía por qué todavía no la tenía después de tres semanas porque veía en su sistema que fue entregada en el buzón de mi casa. Le pregunté qué dirección tenían en el sistema y me quedé flipando, porque me mandaron a la tarjeta a la dirección donde ya no vivía desde hace tres años. Sí, ya había cambiado mi dirección en el banco, incluso encontré entre mis papeles un comprobante del banco firmado por la persona responsable que había cambiado esa dirección a la actual…. Hacía tres años. Mi pregunta es: ¿por qué me mandaron la tarjeta a la dirección no actual si incluso tenían en el sistema la actual? O sea, ¿perdona? La señora fue tan amable que cambió mi dirección, sin embargo, me dijo que iba a mandar una nueva tarjeta a la sucursal, mejor, porque sino, no la iba a tener ni en tres mil años. Le pedía mil veces que me la mandase a la sucursal en Granada, en Avenida de Constitución, me decía que no había ningún problema con eso, pues genial, acabé muy satisfecha después de esa llamada, incluso le dije que era la mejor de ese puto banco. Una semana más tarde, en la fase 0 del desconfinamiento, fui al banco. Presencialmente. Explicando el caso rápidamente y pidiendo mi tarjeta. La señora dentro me miraba como si fuese la primera persona a la que robaron dinero online en este mundo, como si nunca hubiese escuchado algo parecido y me dijo: Pues, bien. Me alegro de que haya recuperado su dinero de vuelta, pero es que no estoy segura si tenemos su tarjeta de crédito en la sucursal. (Sin mirar en los cajones…) Le pedí amablemente si podía buscar la tarjeta. Mi dijo: Ah, sí, más tarde miraré. ¿Más tarde? ¿Cuándo? ¿Cuándo esté en mi terraza en la casa rural con mis nietos? Me dijo de pasarme más tarde porque estaba ocupada con otro trabajo (cabe mencionar que, al llegar al banco, o, mejor dicho, a la entrada del banco, la vi sentada mirando la pared – me encantaría tener ese trabajo que tenía ella en aquel momento). Allí se acabó mi asertividad, mi amabilidad, mis buenas maneras. Le empecé a gritar que si pensaba que era gilipollas y que no me iba a ir del puto banco sin que ella revisase si tenían mi tarjeta o no. Estuve súper cabreada porque ya era un mes desde que ocurrió toda la situación, no podía acceder a mi dinero, no tenía tarjeta, y todos los trabajadores del banco, excepto una persona, totalmente pasaban de mí, me trataban como si fuese una mierda (no sé si era por ser extranjera o solo porque hablaban con una mujer de 23 años y pensaban que mi IQ era igual al IQ de una burbuja rota). Tras gritarle se puso a buscar mi tarjeta, no la encontró y me dijo: no hay. Bien, gracias, ¿puede mirar en el sistema si por lo menos ya fue enviada? Miró y me dijo: pero señora, es que la tarjeta ya está en su sucursal. Yo: pues ustedes no la tienen. Ella: ya, pero es que su sucursal está en Estartit, en Cataluña. Tiene que ir a recogerla allí. (EN LA FASE CERO DEL DESCONFINAMIENTO CUANDO TENÍAMOS PERMITIDO TAN SOLO DAR PASEOS A 1 PUTO KILÓMETRO DE NUESTRA CASA Y DESPUÉS DE ESTAR 3 AÑOS EN GRANADA HACIENDO TODOS TRÁMITES EN LA SUCURSAL DE LA AVENIDA DE CONSTITUCIÓN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!) Le pregunté si podía pedir ella como la trabajadora de la sucursal de Estartit que reenviasen la tarjeta a esta sucursal. Dijo un NO rotundo, porque la tarjeta se tiene que recoger presencialmente. Que nadie me diga que en el siglo XXI es imposible hacer estos trámites entre las sucursales. Tengo amigos que trabajan en bancos en varios países europeos y me han confirmado que se pueden hacer estas cosas. Pues, me gustaría saber porqué el Sabadell siempre tiene que poner algún obstáculo. Al final, después de una hora de peleas y negociaciones, la señora me pidió nueva tarjeta de crédito para la sucursal de Granada, diciendo que la iba a tener en una o dos semanas (pues ya sabía que iba a ser en tres o cuatro semanas). Un par de días después, por fin mi cuenta fue desbloqueada, así que por lo menos podía hacer compras online. De repente desaparecieron 200 euros de mi cuenta y yo ya sabía que era porque ese pago había sido antes bloqueado porque no disponía de dinero. Pues otra vez fui al banco para reclamar el pago, esta vez mucho más tranquila, porque ya sabía que podía recuperar dinero de alguna manera, otra vez hablé directamente con la tienda donde se había realizado el pago. En mi querido banco, otra vez me tocó la señora de antes, que otra vez me miraba como si fuese una extraterrestre y me dijo tal cual: Pues señora, le recomiendo que se lo solucione por su cuenta porque si lo quiere hacer mediante la reclamación por el banco, puede tardar entre 3 meses y tres años. Impresionante. Fui a la policía, denunciar los robos y luego volví al banco con el comprobante de la policía y se lo dejé a la señora ya que me había pedido ese papel, aunque ni Jesúcristo sabe para qué le servía si directamente me había dicho que ella no iba a empezar los trámites para nada. Al llegar a casa me llegaron tres notificaciones del banco: me cobraron 3 veces 3 euros por una nueva tarjeta que ni siquiera recibí. Pues llamé a la atención al cliente para preguntar qué cojones pasaba. Me dijeron: pues usted ha pedido tres veces nueva tarjeta. Y yo: pues sí, pero era por el robo entonces según sus reglas internas no debería pagar nada por nueva tarjeta, encima ha sido culpa del banco que me enviaron la tarjeta dos veces a los sitios incorrectos. Me dijeron que si tenía el comprobante de la policía que eran unos robos, me iban a devolver dinero por las tarjetas. Nunca me lo devolvieron. La nueva tarjeta pedida presencialmente en Granada, en la sucursal donde la quería tener llegó la primera semana de junio, 3 semanas después de que la pedí. Otra vez conseguí a recuperar mi dinero por mi cuenta, ya que el banco era totalmente pasivo y no me ayudó en nada. Decidí cancelar la cuenta, pero ya que tenía el banco unido con mi universidad donde me mandaban la beca, no podía cerrarla en ese momento, pues lo dejaba para septiembre. Me fui a mi país para pasar el verano con mi familia contando con que iba a volver a España en septiembre como siempre, pero al final por muchos motivos me vi obligada quedarme en mi país. La mala suerte me perseguía un rato más durante el año 2020 y me volvieron a robar el dinero en otoño. Esta vez fue irrecuperable, los ladrones lo hicieron mucho mejor que antes. Pues me puse los límites muy bajos en todas las operaciones que se podían hacer con la cuenta. Pagar 20 € al mes con la tarjeta, 0€ las compras online, 0€ transferencias, 120€ como mucho para sacarlo del cajero. Tampoco tenía dinero en esa cuenta, pues me dije: venga, pues cuando me vaya de erasmus en enero y me mandan la beca, pues volveré a subir los límites. Va a ser que no. Orange me bloqueó mi número por no haber estado en España durante 5 meses. Obviamente, el número estaba conectado con el banco, entonces los códigos para confirmar los pagos, para confirmar los cambios en los ajustes, etc, no llegaban. Tengo otro número, pues llamé en febrero, otra vez a la atención al cliente para pedirles que me cambiasen el número para poder trabajar con la cuenta. Ya estaba de erasmus en Finlandia, pues obviamente no podía ir a España para hacer ningún trámite presencialmente. El señor que me tocó fue muy amable. Me dijo que entendía mi situación, pero el cambio del número no se puede hacer por teléfono, pero amablemente me recomendó que preparase una autorización jurada por un notario para una persona de confianza y que esta se fuera al banco para cambiar mis datos. Pues preparé todo, mandé la autorización a mi amiga y esta se fue al banco donde la mandaron a la mierda nada más mencionar el cambio del número. Le dijeron que era imposible de cambiar el número por otra persona y si quería acceder a mi cuenta, pues que me venía presencialmente. Durante la pandemia. Cuando viajar es prohibido, no recomendado. Se me fuese a España solo para cambiar mis datos, ya no podría volver a Finlandia. Que nadie me diga que después de un año con la pandemia no hay manera de hacer los trámites online. Verificar la veracidad de información y datos y verificar si realmente estáis hablando con la titular de la cuenta. Vamos, llevamos un año en esta nueva realidad que no podemos acercarnos a los sitios cuando nos da la gana, tenemos que aceptar el hecho de que es simplemente imposible. Me habría gustado irme a España, para visitar a mis amigos, para no tener que pedir todos mis amigos estos favores que intentar a resolver mis mierdas. Pero es que no se puede. Me fascina que mi banco eslovaco sea más hábil que el español. En mi banco eslovaco puedo cambiar mi número de teléfono en mi aplicación, obviamente, hay muchas vías de confirmar que realmente soy yo quién hace los cambios. En Europa la gente apenas sabe que Eslovaquia existe en el mapa, nos hacen sentir inferiores y ya me he encontrado con que me preguntaban si tenemos electricidad en mi país y si conocemos qué es grifo. Pues os voy a decir algo: un banco de un Estado tan pequeño es de verdad un banco del siglo XXI, me atiende cuando necesite, nunca me ha pasado que fuesen borde conmigo, ni que me hayan colgado la llamada… Todos los trabajadores allí tienen las mismas informaciones, no es que uno me diga que es posible hacer algo y el otro dice un NO y punto. Hasta ahora nunca he tenido que enfrentarme a un grupo tan imbécil como es la gente de Sabadell. Siento mucho generalizar tanto, seguramente, hay gente competente, pero es que me parece alucinante que de 100% de llamadas o visitas al banco, tan solo 2% de personas me hablaron como si fuese una persona normal, inteligente, me daban informaciones coherentes y reales. Aunque no me gustaban las informaciones, pues por lo menos eran unas informaciones veraces. Con todo este ensayo tan largo os quiero decir, nunca abráis una cuenta en el Sabadell, ese banco es el peor de los peores, tanto en sus ofertas como en su trato de clientes. Espero que ese banco se queme en el infierno. Esperaras que alguien lo lea y todo. |
no sé como cojones eso es posible