Guía de Turquía por libre -14 días- Estambul, Capadocia, Pamukkale y Costa Turquesa.
07-oct-2019 20:41
#1
|
Buenas!! Mis vacaciones de este año han sido por Turquía, pero viajando por libre, sin viaje organizado por agencia, que es como se suele ir a este país. En su momento estuve buscando mucha información y pregunté varias veces cosas por el foro. Pero como he visto que no había mucha info por aquí, me he decidido a hacer una guía, por si pudiera servir de ayuda a otra gente. Es un poco tocho, intentare ir actualizando con fotos para que no se haga tan pesado: GUÍA DE TURQUÍA POR LIBRE ESTAMBUL, CAPADOCIA, PAMUKKALE Y COSTA TURQUESA ITINERARIO: Llegada a Estambul - Estambul (3 días) – Viaje a Capadocia – Capadocia (3 días) – Pammukale (1 día) – Costa Turquesa (3 días) – Vuelta a Estambul (tarde en Estambul) – Viaje de vuelta. Preparativos previos y consejos Visado: EDITO: Desde el 2 de Marzo de 2020 ya no es necesario el visado si eres español, así que eso que os ahorráis del viaje https://www.hispanatolia.com/seccion...o-para-turquia Desde la web que tiene habilitada el gobierno de Turquía (https://www.evisa.gov.tr/es/) metes los datos del pasaporte, el día que llegas y el que te va, pagas (unos 18-19 € por persona) y te lo mandan por mail, lo imprimes y lo enseñas en el control al bajarte del avión. También hay una ventanilla para sacártelo en el mismo aeropuerto, pero es más cómodo llevarlo desde casa. EDIT: Hace poco un forero me dijo por privado que la visa le había costado 35 dolares, no se si han subido el precio, o que para una sola persona te lo cobran más caro. Precio: Tras terminar el viaje, haciendo cuentas de todo (absolutamente todo), nos ha costado 1700 € por persona, llendo la última semana de agosto y la primera de septiembre. Lo que más a encarecido el precio ha sido los vuelos de Málaga a Estambul (porque los vuelos domésticos fueron unos 30 € por persona y vuelo), y el paseo en globo. En relación al tiempo que hemos estado, todo lo que hemos visto y hecho, me parece muy buen precio. Dinero: Gracias a la tarjeta Revolut no hace falta llevarse dinero cambiado (una pena no haberla descubierto antes para otros viajes), y en Turquía funciona perfectamente. Estuve dudando entre esta y la Bnext, pero tras mucho leer opiniones me decidí por Revolut. La tarjeta te la aceptan en todos los sitios donde se puede pagar con tarjeta (al fin y al cabo es una Mastercard), pero en Turquía hay que llevar dinero en efectivo si o si, para poder disfrutar de los puestos callejeros, restaurantes familiares, e incluso en algunos pequeños monumentos, solo aceptan efectivo. Para sacar dinero vas a cualquier cajero de los bancos donde no cobran comisión con Revolut (Arkbank y Ziraat Bank) donde puedes sacar 200 € al mes y después de pasarte este límite solo te cobran un 2% de comisión. Para los pagos directos con tarjeta no hay límite. Nosotros utilizamos siempre Arkbank, porque fue el primero que vi y estaba por todos los sitios. Y aunque parezca una tontería y todos estamos hartos de usar cajeros, voy a explicar cómo sacarlo, porque durante el proceso me pegue un par de sustos la primera vez: Antes de nada, haced las cuentas de cuantas Liras queréis sacar para tenerlo claro. Metes la tarjeta, pones el idioma (inglés) , pones el PIN, eliges “Cash Withdrawal” (Retirada de efectivo), elijes como moneda la Lira (LT) (también te da opción de Euros, cuidado de no darle), y aquí viene el primer susto, porque te dice que te van a cobrar no sé cuántas Liras de comisión por cada X dinero que saques, le das a No, y si es un cajero que no está en un banco, te vuelve a salir otra pantalla de que te van a cobrar unas liras por sacar en ese cajero, así que le vuelves a dar a No, sacas la tarjeta y te da el dinero sin haberte cobrado nada más que lo que has pedido sacar (lo compruebas en la app de Revolut). Si es un cajero que está en un banco solo te saldrá el primer mensaje de comisión. Si aún no tenéis la tarjeta Revolut y estáis interesados, pedidme el referido y os lo paso por privado. En el caso de que en ese momento costase dinero enviar la tarjeta (suele estar entre 6 o 7 €) os pago lo que cueste en cuanto yo reciba la recompensa por referido. El cambio Lira – Euro, estaba muy bajo (1 Lira – 0,16 centimos), por lo que había cosas que salían ridículamente baratas, como el transporte público, comida en puestos callejeros y la mayoría de cosas en general, pondré ejemplos a lo largo de la guía. Encima a mitad de viaje bajó a 0,15 centimos, por lo que más que nos ahorrábamos (Revolut hace el cambio exacto de moneda). Internet Móvil: Hay que informarse bien si nuestra compañía de teléfono tiene roaming en Turquía, porque sino el palo en la factura te puede arruinar la vuelta del viaje. Si tenéis Vodafone, no hace falta que sigáis leyendo este párrafo, ya que tenéis roaming en Turquía. En mi caso con Masmovil no hay roaming y cobran casi 10 € por mega… Así que compré una tarjeta prepago de Vodafone, que si tiene roaming allí, creo que por 20 € tenía 15 o 20 gigas. Como consejo, si vais a usar un móvil con dual-sim, haced pruebas antes para configurar que tarjeta queréis que use los datos, no al estar allí, porque mientras os puede estar tirando de datos la tarjeta sin roaming. Y si vais a comprar con tiempo la tarjeta prepago vodafone, tened en cuenta que los datos caducan a los 28 días, yo fui muy rápido, pensé que caducaban a los 30 días y por comprarla tan pronto me quede sin datos el último día del viaje, que si no os dais cuenta y dependéis de los datos para el billete de avión o cualquier otra cosa podéis tener un problema. Sino otra opción es al bajarte del avión comprar una sim prepago de Turquía, que están muy baratas, pero a mi me parece más cómodo llevarlo hecho desde casa. Seguro de viaje: En principio no iba a sacarme ningún seguro extra, porque al pagar cosas del viaje con la tarjeta de crédito del banco me incluía ya un seguro, pero cuando me puse a mirar las coberturas, eran muy muy pobres, así que estuve buscando y acabe sacando el seguro de “Holins” con la cobertura I4T Prestige (en la web aparece como médico-equipaje Prestige), que por unos 20€ por persona cubría un montón de cosas, entre ellas hasta 4.000.000 € en gastos médicos. Afortunadamente no tuvimos que utilizarlo, pero más vale prevenir. Agua: Aunque allí el agua de los grifos esta tratada, no es recomendable beber de ella, ni en las fuentes que hay por la calle, por eso siempre hay que beber agua embotellada. Por norma general en todos los hoteles ponen botellas de agua gratis cada vez que entrar a limpiar la habitación, y por la calle hay muchos vendedores ambulantes de agua, siempre tienen el mismo precio, 1,5 Liras. Compras de souvenirs: Nunca compréis en el Gran Bazar, a no ser que veáis algo que no hayáis visto por ningún otro sitio, porque está hecho para timar al turista, por mucho que regatees y creas que le has sacado un buen precio, te han timado igualmente. El bazar de las especias es algo más barato, pero tampoco hay mucha diferencia (además de mucha menos variedad). El mejor sitio para comprar souvenirs en Estambul (aparte de tiendas perdidas alejadas de zonas turísticas) es en las calles alrededor del bazar de las especias, que se forma como otra especie de bazar al aire libre, lleno de tiendas a un buen precio. Y otro sitio del estilo que encontramos fue en las calles de alrededor de la torre Galata. Y si quieres comprar cosas de comida de uso normal típicas de allí, como por ejemplo su té negro, la paprika (que lo suelen tener siempre junto con la sal y la pimienta en casi todos los bares), lo mejor es comprarlo en un supermercado normal. La mejor forma de comprar souvenirs, especialmente en Estambul que es una ciudad turística, es en los hipermercados. Todo lo que son tazas de té, accesorios y demás lo vas a encontrar, pero a precios que pagan los locales.
Las dos marcas que más hiper tienen son Migros (Migros 5M es el formato hipermercado) y Carrefour. A101, SOK y BIM son super de descuento más pequeños, pero a veces tienen cosas interesantes, lo mejor es cojer un folleto y echarle un vistazo a las ofertas de la semana. Por último, recordar que Turquía y la UE tienen una unión aduanera, por lo que no hay límite* sobre que podeís comprar (excepto alimentos frescos) y traer de vuelta a Europa. * Turquía impone restricciones a la salida de restos arqueológicos y alfombras antiguas. Y desde los atentados tienen un refuerzo muy grande de la seguridad, hay militares y policías armados con ametralladoras en todas las zonas turísticas, para entrar en cualquier centro comercial hay que pasar un control de seguridad, en el aeropuerto hay otra zona extra más de control que hay que pasar, además que si entras en coche, en las entradas por carretera también hay que pasar otro control. En la vida nocturna de Estambul dicen que también hay que tener cuidado, aunque este aspecto de la cuidad no lo llegamos a conocer, por lo que no puedo contar experiencia. Cruceros por el Bósforo: Si tenéis pensado coger una excursión por el Bósforo, os recomiendo no contratar ninguna, que te cobran entre 30 y 50 € al cambio, cuando puedes coger los barcos de líneas regulares de transporte público por 2 o 3 liras por billete (menos de 0,50 € al cambio). No tendréis a un guía, pero para ver las vistas y disfrutar del paseo en barco merece muchísimo la pena el ahorro. Bebidas Alcohólicas: En Turquía si se puede beber alcohol, porque es un estado laico, aunque haya mayoría musulmana. Beber alcohol (cerveza, vino y demás) es mucho más caro que cualquier otra bebida normal, y en los restaurantes sale más caro tomarte una cerveza que un plato principal. Pero no en todos los sitios tienen, ya sea tienda o restaurante, si el dueño es musulmán (la mayoría) no venden alcohol, y en otros casos es porque directamente no tienen licencia para venderlo. La medida estándar de la cerveza es medio litro, tanto en botella como en lata, no he visto en ningún sitio que pongan menos que eso. Como excepción, en el avión si me pusieron una lata de 33cl y en algunos supermercados vi una lata muy pequeña, que lo vendían como si fuese un chupito de cerveza. Alquiler de coche y conducir por Turquía: Alquilamos un Renault Symbol, lo que aquí conocemos como Dacia Logan, con la compañía “Garenta”. Aunque era un coche pequeño, tenía un maletero de sobra para las dos maletas grandes y las dos de cabina, y aunque tenía muy poca potencia (creo que llevaba el 1.5dci de 75cv), para ir tranquilo va sobrado, y con la ventaja de que gastaba poquísimo. Siendo el precio del combustible de prácticamente 1 € el litro al cambio, solo tuvimos que pasar un par de veces por la gasolinera. Nuestra experiencia con esta compañía fue buena, nos costó en total unos 380 € para 8 días de alquiler, sumando el precio del alquiler, el one-way (entregarlo en otro sitio diferente al de recogida) y el seguro a todo riesgo. Como condiciones estaba el lleno-lleno con el combustible, un límite de 3000 km (hicimos 1600 km al final), cobrándote unos céntimos por cada km que te pases, y todo el tema de carrocería estaba cubierto, menos los cristales, bajos y ruedas, pero para cubrir eso cogimos el seguro a todo riesgo. El tema de conducir en Turquía es que en general conducen regular, las señales y normas de tráfico son recomendaciones para la mayoría de ellos, y suelen arriesgarse mucho en adelantamientos, cruces y demás. Aunque no llegan al nivel del sur de Italia (Nápoles, sobre todo), el sitio donde he estado que peor he visto conducir. La experiencia de conducir por toda la Capadocia y la costa fue sin ningún problema, siempre con conducción tranquila y defensiva (pensando que todo el mundo va a por ti), intentando anticiparse a los demás. Pero sí que vimos varios adelantamientos kamikazes, incluso hechos por camiones, pero son cosas que también se ven por España. Otra historia son las ciudades (sobre todo Estambul), eso es un caos total, todo el mundo va a lo loco, se ven toques continuamente y no hay ni un coche con la chapa intacta. El último día estuvimos en Antalya (ciudad grande de más de 1 millón de habitantes), y tuvimos varios sustos, pero al final pudimos entregar el coche entero. El estado de las carreteras pasa de carreteras destrozadas (hechas de gravilla y llenas de boquetes) a totalmente nuevas a estrenar. El problema es cuando en un tramo de autovía de los que es de grava, te pasan a 120 y empiezan a salir las piedras disparadas como balas, ahí es cuando entiendes porque tienes que pagar a parte para que te cubran las lunas, es más, en una de estas veces nos cascaron la luna delantera, pero solo un poco. Pero de todas formas se ve que el gobierno está metiendo una barbaridad de dinero en arreglar las carreteras, y pases por donde pases están asfaltando tramos o construyendo nuevas autovías/autopistas. Así que imagino que las carreteras de grava por allí tienen los días contados. Hay controles de Policía y radares de velocidad continuamente, aunque a nosotros nunca nos pararon. Y respecto a esto, llevad siempre dinero en efectivo, porque si te paran porque te ha cogido un radar o has cometido una infracción, se paga en el momento y en efectivo. Otra cosa es el tema del alcohol al volante, allí la tasa es 0, así que cuidado con esto. A pesar de lo que pueda parecer, no hay que tener ningún miedo a conducir por Turquía, y merece mucho la pena por la libertad que te da, y el poder visitar sitios que con excursiones guiadas no podrías. Paseo en globo en la Capadocia: Lo contratamos con Butterfly Balloons, una compañía que nos recomendó el hotel y que aparece recomendada en muchos sitios, además de que tenía un buen precio comparado con otras opciones. Un dato que creo que es importante es que salen en la primera tanda, que son los que ven el amanecer desde el aire, la segunda tanda sale mientras esta ya amaneciendo o cuando ya ha amanecido. El precio del vuelo normal es de 190 € por persona (180 € si lo pagas en efectivo), que incluye la recogida en el hotel, desayuno, vuelo de 1 hora mínimo (nosotros acabamos estamos 1 hora y cuarto), medalla, diploma y copa de champan al final. Si vais a estar varios días, reservarlo el primero, porque pueden suspenderos el vuelo por mal tiempo o viento, y os lo pasan al día siguiente. Excursión en Barco a la isla de Kekova (desde Kas): Lo hicimos con la compañía Larsoy, que tienen la oficina muy cerca del puerto, el precio es de 150 Liras por persona (unos 22 – 23 €), que incluye excursión en barco 8 horas, de 10 de la mañana a 6 de la tarde, parando por diferentes bahías para nadar, té con un dulce a media mañana, almuerzo, visita a la isla de kekova (sin bajarse del barco) una hora en el pueblo pesquero de Simena (frente a la isla de Kekova) y vuelta. Lo único que no incluía eran las bebidas, que se compraban en el mismo bar del barco, pero muy baratas. El guía va explicando cosas, en turco e inglés. Horarios: Si vais a planificar las visitas, hay que tener en cuenta los horarios y días de cierre, que también depende de la temporada en la que vayas. Así por ejemplo los viernes es día de rezo y no se puede acceder a las mezquitas, pero no sé si a todas o solo a las que no son turísticas. Estos son los horarios que encontré por internet antes de hacer el viaje, aunque pueden variar: o Santa Sofia Horario: de 9:00 a 19:00 o Mezquita Azul Horario: de 9:00 a 19:00 (este es el horario completo, pero no el de visitas, que va por tramos de horas entre rezos) o Palacio Topkapi Horario: de 9:00 a 19:00 (Martes cerrado) o Cisterna Basilica Horario: de 9:00 a 18:30 o Torre galata Horario: de 9:00 a 20:00 o Palacio Dolmabahçe Horario: de 9:00 a 16:00 (Lunes cerrado) o Gran Bazar Horario: de 8:30 a 19:30 (Domingo cerrado) o Bazar de las especias (Domingo cerrado) Horario: de 9:00 a 19:00 o Mezquita de Süleymaniye Horario: de 9:30 a 16:30 (aquí estuvimos más tarde de esta hora y no cerró) * Ninguna de las fotos que pongo en el post son mías. |
Editado: 22-oct-2023 20:36 -
07-oct-2019 20:41
#2
|
ESTAMBUL - Día 1 (Viernes): Salimos sobre las 1 de la tarde desde el aeropuerto de Málaga, dejamos el coche en el Parking Costa Golf, el típico que llegas a sus instalaciones, dejas el coche y te llevan en una furgoneta hasta el aeropuerto (nos salió unos 35 €, 14 días en total, reservando a través de Parkvia). Fuimos con Turkish Airlines, que acostumbrado a las típicas low-cost, el cambio se nota (también en el precio, claro). Primero porque con el billete, a parte de la maleta de cabina, ya tienes incluido la facturada (hasta 2 maletas de 20kg por persona) y luego en el vuelo te dan de comer, que para ser una comida de avión estuvo bien. Nos dieron a elegir entre pollo con verduras o pasta con queso, una mini-ensalada, bebidas (alcohol incluido), pan, agua y un postre (una especie de mousse), aunque si tienes alguna necesidad especial en el menú tienes muchas opciones para elegir, pero tienes que hacer la petición desde la web hasta un par de días antes del vuelo. Más tarde siguen pasando por si quieres alguna bebida, café o té, y no tienes que pagar nada en vuelo. Aquí aproveché para probar el Ayran (bebida de yogur líquido con sal) y no me gustó nada, alomejor acompañando alguna comida tiene su gracia, pero no volví a probarlo más en todo el viaje. El avión en si no es muy diferente de las típicas low-cost (la ida era un Airbus A321 y la vuelta un Boeing 737 900 ER), los asientos son igual de poco cómodos en la clase turista, porque la mayor diferencia es que hay clase business, que esos si se veían buenos asientos. A parte todos los asientos del avión tienen una pantalla con un mandito, para ver películas (muchas aún no estrenadas en Blu-ray en España), series, música, juegos, etc… que hacen que se te pase el vuelo muy rápido. Tras 4 horas y algo de vuelo (que entre el almuerzo, que ves una película y eso se nos pasó muy rápido). Llegamos sobre las 6 de la tarde (hora local, que es una hora más que aquí) al nuevo aeropuerto internacional de Estambul, base de Turkish Airlines, estrenado este mismo año y cuando esté terminado del todo será el aeropuerto más grande del mundo. La verdad es que es impresionante, desde que nos bajamos del avión hasta que llegamos a recoger las maletas tardamos un buen rato, con pasillos interminables. Pasamos el control, enseñando el visado y el pasaporte, y acabamos llegando a recoger las maletas. Al llegar a la cinta, vemos que el operario ya ha bajado nuestras maletas y nos fijamos en que una estaba rajada entera, busque en la web de Turkish y ponía que para esos casos había que acercarse a objetos perdidos. Y allí que fuimos, el trabajador de Turkish que nos atendió nos dio dos opciones, o reclamar que nos pagasen un dinero (en unos 5 días nos responderían) o nos daban una maleta nueva de un surtido que tenían allí, opción que elegimos, ya que la maleta rota era una vieja, teníamos que hacer tres vuelos más en este viaje y las que nos ofrecían allí tenían buena pinta, además que al no tener una medida igual que la nuestra nos dieron una más grande todavía. [IMG]https://www.*****************/r/GODO/LV/p6/WebSite/2019/04/06/Recortada/AFP_1FF2UH_20190406144040873-kdfD-U461486855138M5-992x558@LaVanguardia-Web.jpg[/IMG] Al salir teníamos que bajar a la planta -2 que es donde están los buses, nosotros teníamos que coger el de la plaza Taksim, el cual es el IST19, operado por “Havaist”. Este bus sale de la dársena 14, cada 15 minutos, durante todo el día, todos los días de la semana (Al igual que el resto de buses que van a zonas céntricas/turísticas de Estambul). Allí (en la zona de buses del aeropuerto) intentamos sacarnos la Istanbulkart, pero no sé si había algún problema ese día, pero no podíamos comprarla con la tarjeta de crédito, ni en el quiosco ni en las máquinas, solo se podía comprar con efectivo, pero como todavía no habíamos sacado nada no pudimos comprarla, pero no había problema, ya que en el bus se puede pagar con tarjeta de crédito, el cual sale 18 Liras por billete. Antes de montarnos en el bus hay unos operarios cargando las maletas, le ponen una pegatina con un color y un número, y te dan un resguardo a ti, que se lo tienes que enseñar al bajarte al operario que está descargando las maletas, lo tienen muy controlado para evitar robos. El bus está bastante bien, asientos cómodos y con pantallas. En realidad, todo el transporte público en general está muy bien, un parque móvil relativamente moderno, bien cuidado y puntual. Este bus pone que tarda 90 minutos entre el aeropuerto y la plaza Taksim, pero de las 4 veces que tuvimos que cogerlo, siempre tardó menos, aunque depende del tráfico (que en Estambul suele ser un caos). Al llegar cogemos las maletas y ponemos el GPS al hotel, que estaba en una calle transversal a Istiklal (una de las principales calles de Estambul, que baja desde la plaza Taksim). Unos 10 minutos andando que se hicieron unos cuantos más por culpa de Google maps, que nos hizo dar varias vueltas, pasando por sitios sin aceras (íbamos arrastrando los maletones), callejones y demás, cuando el camino era mucho más fácil. En este tramo ya nos damos de lleno con lo primero que llama la atención de Estambul, el bullicio, pitos constantes de los coches, y muchísima gente por todos los sitios. Istiklal todas las noches está a reventar, pero esa noche encima había habido partido de futbol y apenas se podía ni andar. Al principio choca y es agobiante, pero en un día ya estas acostumbrado. Llegamos por fin al hotel, Ayramin Hotel Taksim, que estuvo bastante bien, mobiliario moderno, muy buen desayuno y un trato excelente de su personal. Dejamos las cosas, una ducha y salimos a cenar. Sacamos dinero y tras buscar acabamos en un pequeño restaurante llamado “Falafel”, cerca de Taksim, donde todos sus platos llevan garbanzo. Pedimos hummus, tabulé (que lo hacen con mucho perejil), falafel y otro plato que no recuerdo el nombre, pero era otro tipo de pasta de garbanzo. Primera muestra de lo bien que se come y lo barato que es Turquía. - Día 2 (Sábado): Nos levantamos temprano, y bajamos a desayunar. Muy abundante y variado, muchísimos tipos de queso, platos elaborados (revueltos, verduras cocinadas, etc..), dulces típicos como el Baklava (un hojaldre relleno de pistachos y nueces empapado en miel), además de cosas más “europeas” por si no te gustan las cosas típicas de allí. Este día lo dedicamos a las visitas a las mezquitas, ya que como hay que entrar con las piernas cubiertas, y hacía muchísimo calor, solo tener que ir un día con pantalón largo. Pero si se os olvida o no lleváis, en todas os dejan unas prendas para taparte que devuelves a la salida. Nuestro primer destino es Santa Sofía, así que desde donde estamos bajamos andando hasta el barrio de Karaköy, por unas calles donde empiezas a ver el encanto que tiene esta ciudad, y nos sorprendemos de la cantidad de gatos y perros callejeros que hay. Pero todos están muy cuidados, en el caso de los gatos la gente de las casas y tiendas tienen siempre en la puerta comida y agua, por lo que cada uno tiene sus gatos “fijos”, incluso te ves a muchos gatos durmiendo dentro de las tiendas, entre las estanterías, y es algo normal, si te gustan los gatos te va a encantar este aspecto de la ciudad. En el caso de los perros los tienen censados, con una identificación en las orejas (como las vacas), pero todos estaban siempre adormilados, no sé si por el calor o por la raza, que todos parecían de la misma, unos perros enormes, como san bernardos de pelo corto. Y tampoco se veía ni una sola mierda de perro por la calle, ni olores donde están los animales, ni donde les ponen de comer, ya que solo los alimentan con pienso. Una vez que llegamos abajo a la zona de Karaköy, en la estación de tranvía compramos la “Istanbulkart” en las máquinas expendedoras y cogemos el tranvía hasta la parada de Sultanahmet. Allí ya te encuentras con las mareas interminables de turistas. Hay que hacer mención lo bien que funcionaba el Google Maps con el tema del transporte público allí, cuál te viene mejor coger, tiempos, etc… Vamos a Santa Sofía, pagamos la entrada normal (72 Liras por persona), y cuando esperaba impresionarme mirando a la cúpula, me encuentro un pedazo de andamio en todo el medio, pero bueno, aun así es impresionante, sobre todo pensando en la cantidad de historia que hay entre esas paredes, lo curioso de ver los símbolos cristianos junto a los musulmanes, etc.. Tras pasar un buen rato, salimos, estamos otro rato en la zona de jardines que esta entre Santa Sofía y la Mezquita Azul, y cuando vamos a entrar en esta última estaban cerrando al turismo porque iba a empezar el rezo. Así que mientras esperábamos que abrieran aprovechamos para comer (allí se almuerza sobre las 12 y se cena sobre las 8 de la tarde). Nos compramos en un puesto de por allí un par de Kebaps de pollo, un refresco y un par de botellas de agua (37 Liras). La carne del Kebap allí está mucho más buena, la hacen con filetes ensartados (previamente macerados en algún aliño), no es la masa de carne congelada que venden aquí. Mientras comemos en una zona ajardinada detrás de la mezquita azul nos llevamos otra sorpresa, la llamada al rezo a todo volumen por los altavoces de la mezquita. Después de oírlo queda claro que el flamenco viene del árabe, suena igual. Dimos una vuelta por el bazar que hay allí detrás de la mezquita azul, el obelisco egipcio (la plaza en la que esta es el antiguo hipódromo de Constantinopla) y toda la zona de alrededores, y cuando fue la hora de apertura entramos en la mezquita (es gratis), tras un buen rato de cola, nos descalzamos (las mujeres tienen que ir también con la cabeza y hombros cubiertos), y nos llevamos una decepción, porque toda la mezquita estaba por dentro llena de andamios, no se veía casi ningún azulejo ni nada, aparte de que estaba llenísima y un pestazo a pies que tumbaba a cualquiera. Así que salimos rápido de allí, cogimos el tranvía de nuevo y fuimos en busca de la mezquita de süleymaniye. Nos bajamos en la parada del Gran Bazar, pero lo pasamos de largo por la cantidad de gente que había en ese momento (solo pasando por delante ya empezó el asalto continuo de los vendedores). Al llegar a esta mezquita, de entrada, te das cuenta que esta es la que sale en todas las fotos (yo por lo menos creía que era Santa Sofía), porque es la que preside todo lo alto de esta zona de Estambul. Al llegar pasas por los jardines, que tienen muy buenas vistas del cuerno de oro, el Bósforo, y la orilla asiática. Entrando en la mezquita impresiona de verdad (no había ningún andamio…) está muy bien cuidada y no había casi nadie, sumado a los jardines y el cementerio musulmán que tiene, hacen que para mí sea un sitio imprescindible de ver en Estambul. Mientras nos tomábamos algo en la parte del jardín que tiene las vistas, tocó otra llamada al rezo, pero esta fue la más llamativa de todo el viaje, ya que al estar en todo lo alto se oían las llamadas de todas las mezquitas de la zona. Si cada llamada al rezo le daba un toque especial al viaje, esta fue la que más me gustó. Más tarde bajamos hasta el bazar de las especias, pasando por el bazar que se forma en las calles de alrededor de este. Aquí vas viendo que los souvenirs como llaveros, imanes y demás son muy baratos, además de que no te van asaltando vendedores (o no tantos). Al entrar en el Bazar de las especias, el sitio es bonito, pero no muy grande, apenas un par de pasillos, y te asaltan vendedores de todos los puestos. No pasamos mucho tiempo aquí. Salimos, nos compramos unas castañas asadas en un puesto y subimos hasta el Gran Bazar. Al llegar ya quedaba poco para la hora de cierre, así que ya se había quedado muy tranquilo, pudimos pasear por todas las calles, además de que los vendedores ya estaban cansados de todo el día y no se te echaban tanto encima. El sitio impresiona, porque es un laberinto gigante lleno de tiendas, y todo bajo techo en un mismo edificio. Cuando ya empezaron a cerrar nos fuimos, y como no encontrábamos la misma salida por la que entramos, salimos por la primera que vimos, que estaba cerca de la entrada principal. Al salir por aquí nos encontramos con el primer (y creo que único) altercado del viaje, era una calle exterior de tiendas, y se estaban peleando dos turcos a puñetazos en medio de la muchedumbre de gente, creemos que gente de dos tiendas de allí. Pero consiguieron separarlos más o menos rápido. Desde aquí bajamos al lado contrario al cuerno de oro, a la zona que da a la entrada del Bósforo, por el barrio de Kumkapi, y desde aquí, mientras atardecía, fuimos bordeando toda la zona que daba al mar por un paseo marítimo hasta llegar a la altura del Sultanahmet. De aquí destacar, que nada más acercarnos al agua, ya se veía a lo lejos una cantidad enorme de barcos esperando para pasar por el Bósforo, y que a lo largo de todo el paseo estaba lleno de gente de allí haciendo barbacoas. Al llegar de nuevo a la zona del Sultanahemt, compramos un par de bocadillos de carne con queso (no recuerdo el nombre) y nos sentamos en un banco frente a Santa Sofia. Después de vuelta al hotel. - Día 3 (Domingo): Al salir del hotel fuimos en dirección a Taksim, y desde ahí cogimos el funicular que bajaba hasta la orilla de Bósforo, que se coge desde dentro de la misma estación de metro de la plaza Taksim. Tras andar unos minutos llegamos al palacio de Dolmabahçe, nuestra primera parada del día, a la orilla del Bósforo, el que fue el último palacio de los Sultanes (sustituyendo al del Topkapi) hasta que Ataturk los echo del país. Y tras estos también fue residencia de Ataturk, y el sitio donde falleció. Aquí, la entrada es de 90 Liras por persona, y al igual que muchos monumentos de Turquía, no se pueden hacer fotos por dentro del palacio. Es impresionante por fuera y sobre todo por dentro, lo que más me gusto fueron unas escaleras de madera que son muy parecidas a las del Titanic. Aquel palacio mostraba el lujo máximo que podía haber en aquella época (principios del siglo XX). El único problema es que fuimos en una época de muchísimo calor (finales de agosto), por lo que, dentro del palacio, sin un solo aire acondicionado, había zonas que eran un horno y hacía que en lugar de quedarte disfrutando de una u otra parte del palacio acabases pasando rápido para llegar a una zona más fresca. Tras un rato por los jardines (que dan al Bósforo) tomamos algo para refrescarnos en el bar del palacio, y salimos a buscar el tranvía. Llegamos al puente Galata, (a la orilla donde está la zona turística) y como era la hora de comer, compramos una de las cosas más típicas de allí, el Balik Ekmek, o lo que es lo mismo, el bocadillo de caballa. Que no es más que un bocadillo de caballa a la plancha, con cebolla, lechuga, y le puedes poner limón y sal. Si te gusta el pescado te gustará. Se compran en unos puestos flotantes que están al lado del puente Galata, y frente a ellos tienen unas zonas con mesas donde sentarse, pero suelen estar abarrotadísimas de gente. Por la noche se reconocen porque son una feria de luces. Cuando terminamos cogimos un barco de línea regular desde Eminönü (el nombre del barrio donde esta esa orilla del puente Galata) hacia Kadiköy, en la orilla asiática. Y desde aquí cogimos un bus hasta lo alto del barrio de Üsküdar. Desde ahí fuimos dando un paseo, bajando por la colina hasta la zona de Kuzguncuk, un barrio de moda en la parte asiática, con casas de colores y un ambiente moderno, nos recordó a una especie de Nothing Hill Turco. Merece mucho la pena, ya que fue una de las zonas que más nos gustó. Merendamos, dimos unas cuantas vueltas por sus calles, y ya nos cogimos otro bus hasta el paseo marítimo de Üsküdar, en busca de la zona que está frente a la torre de la doncella, para sentarnos en las terrazas que tienen allí montadas a la orilla del Bósforo, que son unos escalones con cojines que pertenecen a unos quioscos, donde van pasando con bandejas de té (que pagas al irte) y con paquetes de pipas (que pagas en el momento). Allí vimos el atardecer más famoso de Estambul, mientras nos tomábamos un té y unas pipas. Esto es algo imprescindible de hacer en una visita a esta ciudad, aunque también hay otro atardecer famoso, a un lado del cuerno de oro, en la terraza del Café Pierre Loti, aunque a este no nos dio tiempo de ir ningún día. Cuando ya se hizo de noche, cogimos un barco desde el puerto de Üsküdar hasta Eminönü, allí nos compramos una mazorca de maíz en un puesto y nos volvimos andando hasta el hotel. - Día 4 (Lunes): Salimos del hotel y bajamos toda la calle Istiklal hasta llegar a la torre Galata, otro de los grandes símbolos de la ciudad, que a lo largo de la historia ha servido desde Faro a torre de vigilancia de incendios, pasando por observatorio astronómico y más usos. Al ser temprano no había apenas cola, pagamos la entrada conjunta de visita a lo alto de la torre más un cine 3D que ponen una película de Estambul a vista de pájaro. La tuvimos que pagar en efectivo, y creo que fueron 50 Liras por persona. Desde arriba se ven unas vistas muy bonitas de 360º de toda la ciudad, todo el cuerno de oro, la zona monumental frente a la torre Galata y a lo lejos la orilla asiática. Pasamos un buen rato mirando y haciendo fotos, y al bajar nos metimos en el cine 3D. Donde te dan unas gafas, los asientos se van moviendo y te enseñan Estambul desde el aire y una visita a los principales monumentos por dentro. Entre que las gafas se veían turbias y que a mi estas cosas me suelen marear, salí bastante mareado, así que para mí no mereció la pena el cine. Al terminar bajamos andando hasta el barrio de Karaköy, uno de los barrios de moda en Estambul. Estuvimos dando vueltas por sus callejones, nos tomamos algo en el bar “Levanten Karaköy”, famoso por tener uno de los callejones llenos de paraguas de colores colgando. Y más tarde comimos en un bar de por allí, un par de platos de bolas de carne (lo acompañan de bulgur y un pimiento chile grande a la plancha). Al terminar cogimos el tranvía y volvimos a la zona de Sultanahmet. Primero fuimos a la Cisterna Basilica, la cisterna más grande de todas las que hay en Estambul. El sitio se ve rápido, y merece la pena, aunque como la gran mayoría de monumentos de la ciudad, estaba en obras y no se podía ver entero, pero aun así hay que verla. Con la curiosidad de las dos bases de columnas con la forma de la cabeza de medusa, que han dado pie a muchas leyendas de porque están ahí. Tras pasar un par de horas dentro, llego la hora del cierre y salimos al parque Gülhane, uno de los más famosos de la ciudad, que antiguamente eran los jardines exteriores del palacio Topkapi. Estuvimos dando una vuelta por dentro, hay varias cosas para ver, como la columna de los Godos, y salimos por la puerta del lado que da al Bósforo. Desde allí fuimos andando en dirección a Eminönü, para ver la estación de trenes, cuya parte más antigua era la estación de tren a donde llegaba/salía el “Orient Express”. El edificio es bonito, aunque por fuera está un poco descuidado, y por dentro tiene un restaurante que lo mantienen con la misma estética de la época de Orient Express. Y lo que era el hall principal de la estación ahora lo utilizan para actuaciones de los Derviches, que son los típicos bailes de Turquía en que unos hombres vestidos como con unas faldas dan vueltas sobre sí mismos. Antiguamente eran unos bailes religiosos, que fueron prohibidos cuando Ataturk nombro al país como un estado laico, pero se acabaron volviendo a permitir como atracción turística. Al llegar estaba a punto de empezar un pase, así que aprovechamos para verlos bailar. Por unas 70 Liras por persona, con una duración de una hora. Es algo curioso de ver, aunque entre la música y los bailes todo es una ceremonia muy relajante (que no aburrida), que como vayas cansado va a llegar un momento que puede costar mantenerse despierto. A la vuelta cenamos en un sitio típico de comida rápida para salir del paso, un Kumpir (una patata asada rellena) y un kebap. |
Editado: 13-nov-2019 11:32 -
07-oct-2019 20:42
#3
|
CAPADOCIA Como era algo antes de la hora de la comida, en el vuelo nos dieron un pequeño bocadillo caliente de tomate y queso. Llegamos a Kayseri, un pequeño aeropuerto (muy pequeño), que es compartido con el ejército. Recogimos las maletas y fuimos a la oficina de “Garenta” a recoger el coche que habíamos reservado. Al poco de salir ya tuvimos la primera anécdota al volante, en una avenida enorme (de 6 carriles) con algo de tráfico, había una familia esperando para cruzar en un paso de peatones sin semáforo, así que como es normal, me paré para que cruzaran, y de repente toda la familia empezó a hacerme aspavientos de que si estaba loco por pararme. Luego ya me di cuenta que allí se esperan a que pasen los coches para cruzar, ya que si no hay semáforo no se paran (y muchas veces ni aunque lo haya). En una hora más o menos llegamos a Göreme, el centro de la Capadocia, un pueblo prácticamente tallado en la roca. Para ser tan pequeño está hasta arriba de gente, y casi la totalidad de los edificios y establecimientos son para el turismo (hoteles, restaurantes, tiendas, etc…). Subimos por las estrechas calles de un único sentido para llegar a nuestro hotel, aunque a muchos locales esto les da igual y era normal encontrarte venir un coche o furgoneta de frente en una calle donde cabe un coche a lo justo. Llegamos al “Sakura Cave Hotel”, un hotel muy bonito, con vistas de todo el pueblo. Nos dieron una habitación-cueva bastante grande (creo que nos tocó la mejor), y como en todos los sitios que hemos estado, la amabilidad del personal es de las cosas más destacables. Dejamos las cosas y nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo, acabamos llegando a la parte alta, para ver las vistas y el atardecer, que, por cierto, nos cobraron por pasar por la calle que sube. Aquí es donde empiezas a darte cuenta que toda la Capadocia es un parque temático para el turista y cobran por todo, menos mal que al cambio es poco. Estuvimos un rato haciendo fotos de las vistas, y vimos allí el primer atardecer en la Capadocia. Al bajar miramos en Tripadvisor y acabamos cenando en “Can Can Café Restaurant” un restaurante familiar apartado del bullicio del centro, y fue una sorpresa. Comida casera que estaba tremenda, y encima el dueño nos invitó a los entrantes, a fruta para el postre y al té. Nos gustó tanto que acabamos cenando allí otro día. Luego al hotel que al día siguiente tocaba madrugón para el vuelo en globo. - Día 6 (Miércoles): Nos levantamos a las 4 de la mañana porque a las 4 y media venían a recogernos para el paseo en globo. Llegaron algo tarde a recogernos, así que el desayuno casi que ni lo probamos, directamente nos montaron en el minibús y nos llevaron a la zona de despegue. Al llegar la imagen ya impresiona, decenas de globos preparándose para salir, con las llamaradas para llenar los globos en medio de la oscuridad de la madrugada. Nos montamos en nuestro globo, con una cesta dividida en 5 compartimentos (4 en las esquinas para los pasajeros y uno en medio para el piloto). Nos montan a 4 personas por compartimento y nos dan las instrucciones de vuelo. Empieza el despegue, todo muy muy suave, literalmente vas flotando, y si tienes vértigo no hay problemas, aunque si que da algo de impresión al principio (sobre todo cuando sube hasta lo más alto), por lo menos a mí, pero nada que haga pasarlo mal ni nada de eso. Al principio vamos volando bajo por el Rose Valley, explicándonos el piloto un poco el tema de las formaciones de las chimeneas de las hadas y demás (todo en inglés). Y poco antes del amanecer subimos hasta arriba del todo, y aquí se unen varias cosas, primero el estar tan alto, las vistas de toda la capadocia y ver los cientos de globos alrededor junto con el amanecer. Tengo varias fotos de estos momentos que son para hacer un cuadro. Seguimos volando en dirección a Uçhisar, pasando cerca de su castillo, sobrevolando las casas por encima, hasta llegar a un viñedo, donde aterrizamos. Allí ayudamos a recoger el globo, nos dieron las medallas, los diplomas e hicimos el brindis, fotos de grupo y demás. Nos estuvo explicando el piloto que tuvimos mucha suerte, porque fue un día ideal para volar, buena temperatura, poco viento, el suficiente para poder moverse (si no hace nada de viento, el viaje se resume en subir y bajar en el mismo sitio), pero no tanto como para que no se pueda volar. Además de que salieron a volar casi todas las compañías, siendo un total de 153 globos volando a la vez ese día. Para mí es la mejor experiencia para hacer en la Capadocia, y de lo mejor de todo el viaje. Al terminar nos llevaron de vuelta a nuestro hotel, y allí desayunamos en condiciones, mención especial al desayuno de este hotel, que al igual que el anterior era muy bueno. Cogimos el coche y nos fuimos al Museo abierto de Göreme, la entrada eran 54 Liras por persona. Aquello era una feria de turistas, acababa de abrir y ya estaba lleno. Allí hay para ver varias iglesias talladas en la piedra con las pinturas bien conservadas, aunque a casi todas las imágenes cristianas les han borrado la cara (esto es algo que se ve a lo largo de toda la capadocia). Si tuviese que volver a la capadocia esto es algo que descartaría, no hay tanto para ver, y puedes ver iglesias y casas talladas en la roca en muchos otros sitios. Hay muchísima gente, lo que hace que haya muchas colas en la entrada de cada iglesia, y se pierda mucho tiempo en relación al número de cosas para ver. Y como pille un día de calor, apenas hay sombra para resguardarse mientras haces colas (en la capadocia, más que en Estambul, es imprescindible llevar siempre agua encima y una gorra o gorro para cubrirte). Al salir de aquí fuimos hasta Orthahisar para ver su castillo, un pequeño pueblo que tiene un castillo tallado en la roca (como el de Uçhisar), al que se puede entrar, pero solo se puede acceder a una terraza. Se ve en poco tiempo, aunque si no estas mucho tiempo en capadocia es una de las cosas prescindibles. Luego pasamos por la Twin Fairy Chimneys (las chimeneas gemelas de las hadas), como dice su nombre, son dos chimeneas de las hadas que son casi iguales, frente a un mirador. Si te pilla de paso bien, sino pues no merece la pena ir expresamente. De allí a Ürgüp, otro de los pueblos grandes de la capadocia, que tiene su parte típica, de construcciones talladas en la roca, y su parte de ciudad normal. Ya era la hora de comer, así que mirando en tripadvisor decidimos ir al “Lagarto Restaurant”, dentro del Lagarto Hotel. Para llegar dejamos el coche en un parking público, que estaba junto a una zona de antiguas casas excavadas en la roca. Andamos unos 5 minutos por callejones hasta llegar al restaurante, y aquello parecía un sitio de lujo, con un servicio y unos platos que en España saldría por unos 40 € como mínimo, aquí nos salió a 12 € al cambio los dos, increíble. Probamos un queso con pastirma (jamón turco de ternera), y un plato de pasta de tomate con yogur que estaba muy bueno. A la vuelta estuvimos un rato viendo las casas en la piedra que estaban en el parking. Cogimos el coche de nuevo y fuimos hasta Mustafapasa, un pueblo con construcciones y restos griegos. Aunque el pueblo es pequeño, dimos varias vueltas y no vimos nada de construcciones griegas, solo en algunas casas modernas sí que tenían una estética así, pero la gracia eran las casas antiguas, que no vimos ninguna. Creo que no supimos buscar bien. Y con el calor que hacía no hicimos mucho hincapié en seguir buscando, así que nos volvimos a montar en el coche y nos fuimos a Uçhisar. Allí paramos a tomar un café y dimos una vuelta por las calles de alrededor del castillo, que es impresionante de ver desde fuera, pero no llegamos a entrar (lo dejamos para el día siguiente), ya que se nos echaba el tiempo encima y queríamos ver el atardecer desde el mirador del Red Valley. En la salida del pueblo está el valle de las palomas, paramos un momento a verlo y hacer un par de fotos, lo que no sé si se podría bajar a andar dentro del valle. Es algo para ver si te pilla de paso. Fuimos hasta el mirador del Red Valley, que en Google maps aparece como Panoramic View Point, al lado del indicador del Red Valley, por si lo usáis de GPS. En la entrada del mirador ya te cobran entrada, y allí tienen montados varios chiringuitos para tomarte algo viendo el atardecer. Típicos columpios para hacerte la foto (con colas para hacérselas), y desde allí empiezan algunas rutas por el Red Valley, incluso para subir al monte más alto del valle. Como llegamos al final con más tiempo de la cuenta, nos dio tiempo a tomarnos un té y luego andar un poco dentro del valle para ver el atardecer desde allí. Cuando se hizo de noche ya nos fuimos de vuelta a Göreme, nos comimos un bocadillo de carne de kebap en un quiosco, y al hotel a descansar, que llevábamos desde las 4 de la mañana despiertos sin parar. - Día 7 (Jueves): Este día tocaba madrugar también, aunque no tanto, para ver los globos desde la terraza el hotel, que tenía la típica que se ve en las fotos, con alfombras y cojines rojos, y un columpio con vistas de todo Göreme. Se quedaban muy buenas fotos con los globos sobrevolándonos, además ese día el viento los empujaba a casi todos dentro del pueblo. Llegando algunos a pasar muy muy bajos, a unos 5 metros de nosotros. Después de desayunar volvimos a Uçhisar para entrar al castillo, pero entramos creyendo que podíamos recorrerlo por dentro pero no, solo pasas por un par de habitaciones y te saca a una escalera exterior para subir arriba del todo, que eso sí, tenía muy buenas vistas de toda la capadocia. En definitiva, nos gustó más por fuera que por dentro. Tras terminar la visita nos fuimos a ver el Love Valley, llamado así por la forma de sus chimeneas de hadas, que nada más verlas ya se ve el porqué de ese nombre. Tiene rutas para hacer por dentro del valle, pero a esa hora hacía mucho calor como para pegarse una caminata a pleno sol (no había sombras), así que solo lo vimos desde el mirador que tiene, como es típico allí, con columpios para hacerte fotos, el árbol con los Nazar colgando (ojos turcos), etc… Más tarde fuimos hasta Avanos, un pueblo famoso por su alfarería, con un rio que lo atraviesa. Dimos una vuelta por el paseo del rio, que está a la sombra y se agradecía. Fuimos a ver los callejones del centro, con sus tiendas de alfarería y nos fuimos a comer. Acabamos en “Kapadokya Lezzet Sofrası” un restaurante familiar, que de primeras parece que es el típico para timar al turista, pero nada de eso. Pedimos un par de platos y nos acabaron trayendo una barbaridad de entrantes (a los que invitaban ellos), entre los que incluía una mantequilla casera que es la mejor que he comido nunca. Y si os gusta el Ayran, allí también lo tienen casero. A destacar los panes y el pide (a medio camino entre pizza rellena y empanada) ya que tienen horno de leña. Y como casi todos los sitios, nos costó entre 12 y 15 € entre los dos. Luego fuimos hacia el valle de Devrent o valle de la imaginación, ya que tiene formaciones rocosas en las que si le pones imaginación puedes ver todo tipo de cosas (sobre todo animales), como un camello, elefantes, pingüinos, una mano, etc… Tiene un mirador en la parte alta, o puedes parar en el mismo valle para dar una vuelta. De allí fuimos al Museo al aire libre de Zelve, la entrada es de 18 Liras por persona, y para mi muchísimo mejor que el de Göreme, además de que no había nadie (no se si sería por la hora). Consta de 3 pequeños valles en la que se reparten toda la antigua aldea, y en cada uno hay casas e iglesias excavadas en la roca para ver, siendo el último valle el que más me gusto. Tiene para pasarse mínimo un par de horas dando vueltas. Si vais con el tiempo justo y dudáis entre el museo de Göreme y este, yo os recomiendo este. Al salir, a un par de kilómetros estaba el valle de los monjes / Pasabag, el sitio más conocido para ver las chimeneas de las hadas. En Google maps aparece como Fairy Chimneys. Aquí se concentran un montón de chimeneas y tiene varios recorridos, aunque no es un sitio donde se acabe pasando mucho tiempo. En mi opinión, si no disponéis de mucho tiempo y queréis ver este tipo de formaciones, lo mejor es venir aquí, descartando el Twin Fairy Chimneys y el Love valley. Ya estaba empezando a caer el sol, así que nos fuimos en busca de otro de los puntos famosos de la capadocia para ver el atardecer, el sunset view point dentro del Rose Valley, al que se puede acceder desde Çavusin o desde Göreme. Y es uno de los sitios desde donde salen globos por la mañana. Como llegamos con tiempo, no había mucha gente, pero conforme se iba acercando la hora, empezaron a aparecer cientos y cientos de quads, que venían en grupos desde todos los puntos del valle, hasta que hubo un momento que no se podía estar allí de gente. Así que, para ver el atardecer, recomiendo mucho más el panoramic view point del Red valley (que realmente es la parte de más arriba del Rose valley) o la parte alta de Göreme. A la vuelta paramos de nuevo a cenar en el Can Can Restaurant y de vuelta al hotel. - Día 8 (Viernes): Nos levantamos temprano para volver a ver los globos, pero ese día el viento los llevaba hacia otras zonas y no se veían tan bien desde la terraza. Después de desayunar fuimos a ver las ciudades subterráneas, y para que no fuese repetitivo, solo fuimos a Derinkuyu, una de las dos famosas (la otra es Kaymakli), con un precio de 42 Liras por persona. No es apto para personas claustrofóbicas, con problemas de corazón y/o que se puedan agobiar fácilmente, no solo por lo angosto del sitio, sino porque como pille en un momento de mucha afluencia de gente puedes verte en un atasco. Hay una parte donde se baja por una escalera muy estrecha, el equivalente a 4 pisos, y solo hay una persona arriba regulando el tráfico, pero no sirve de nada si no hay otro abajo. Así que empezamos a bajar y justo antes de llegar abajo un grupo grande empezó a subir corriendo, lo que nos obligó a todos los que bajábamos a pararnos y dejarlos pasar como podíamos (el hueco de la escalera no llegaba al metro de ancho y un poco más de metro y medio de altura), la gente empezó a agobiarse y los que subían se negaban a parar y dejarnos pasar… Quitando ese pequeño mal rato, la verdad es que es curioso de ver cómo podían vivir tanta gente en unos espacios tan reducidos y de ver como tenían construcciones para todo tipo de uso (cuadras, iglesias, casas, etc). Al salir fuimos al valle de Ilhara, lo que para mí es un imprescindible en la capadocia, después del paseo en globo fue lo que más me gusto. La entrada es 36 Liras por persona, y para comer, aunque allí había puestos en la entrada, paramos antes de llegar en un supermercado y compramos pan, pastirma y queso para hacernos unos bocadillos. Aquí es imprescindible venir con zapatos cómodos para andar, ya que es un sitio para hacer senderismo, pero son senderos en llano (la mayoría) y sin dificultad. El valle tiene un largo total de 17km, con un sendero a cada lado del rio, por lo que hacerlo entero por las dos orillas supone un total de 34km. Nosotros entramos por la entrada que esta justo en el centro del valle (hay más entradas), y de ahí hicimos el recorrido hacia la derecha, cruzando a ratos entre una orilla y otra. En total hicimos unos 10 km. Todo el valle está lleno de antiguas iglesias, algunas muy grandes, y con sus pinturas bien conservadas. Así que, si os saltáis el Museo al aire libre de Göreme, aquí vais a ver más y mejores iglesias que las de allí. Conforme te alejas de la zona de entrada, cada vez hay menos gente, por lo que suele ser muy tranquilo, además de que, si te pilla un día de calor, el valle está lleno de vegetación que dan sombra a casi todos los senderos. De todas formas, hay que llevar mucha agua. Si venís con días de sobra, lo ideal es dedicarle un día completo al valle. Antes de irnos fuimos al jardín del té que hay dentro del valle, un sitio con mucho encanto para merendar, ya que las mesas son unas plataformas sobre el rio. Al volver a Göreme había bastante bullicio, porque era el día nacional de Turquía (30 de Agosto) y había un escenario con conciertos, mercadillos y demás. Fuimos al hotel a prepararnos y bajamos a dar una vuelta y a ver un poco el ambiente. Cenamos en un restaurante que no recuerdo el nombre, y la verdad que no había nada que destacar, si acaso una sopa con mantequilla que no estaba mal. Después estuvimos comprando algunos souvenirs y de vuelta al hotel. |
Editado: 07-oct-2019 21:12 -
07-oct-2019 20:43
#4
|
PAMUKKALE - Día 9 (Sábado): Tocaba despedirse de la capadocia, nos levantamos temprano y cogimos el coche dirección Pamukkale. Nos hicimos unas 7 u 8 horas de coche pasando por todo tipo de sitios, desde grandes ciudades a pueblos de la Turquía profunda, ya que la autovía (que no era autovía, sino una carretera convencional de 4 carriles) iba atravesando por medio todas las poblaciones, no las bordeaba. Llegamos por la tarde a Pamukkale, primero fuimos al hotel, el “Venus Hotel”, que tenía una parte nueva y reformada (donde estaba la recepción, la piscina, el comedor y la mayoría de habitaciones), y luego tenía otra parte antigua y descuidada, que era donde nos tocó nuestra habitación, que para pasar una noche da igual, pero para más tiempo no lo elegiría. Nos pusimos el bañador y fuimos hacia el recinto de Pamukkale. Tiene dos entradas, una desde arriba, por las ruinas de Hierápolis (la antigua ciudad romana) o desde abajo, por la zona de las formaciones rocosas blancas y piscinas. Nosotros entramos por la de abajo, la entrada cuesta 60 Liras por persona, y como en todos los sitios famosos, era una feria de turistas. Desde ahí se va subiendo por las piscinas, donde te obligan a ir descalzo (ni chanclas, ni escarpines), y donde es casi imposible hacerte una foto sin que salga nadie. Hay varias piscinas (todas formadas de manera artificial) por si quieres darte un baño, e incluso hay una de agua caliente. Al subir arriba están las ruinas de Hierápolis, donde también hay una piscina (de pago) a la que le han metido ruinas reales dentro (columnas y estatuas), pero no creo que merezca mucho la pena. El recinto de las ruinas es enorme, pero lo más destacable es el teatro, muy grande y perfectamente conservado. Lo ideal es tener tiempo y recorrerse todo el recinto de las ruinas, que además está más tranquilo, porque todo el mundo está en la zona de las piscinas. Otra cosa a destacar allí, es el atardecer, es uno de los más bonitos que vimos en todo el viaje. Cuando se hizo de noche, bajamos a oscuras y a tientas por las piscinas, ya que las pocas luces que encienden apuntan a la ladera blanca y no a la zona de paso de la gente. Cenamos por allí en un restaurante asiático, por cambiar un poco, y nos volvimos al hotel. |
Editado: 07-oct-2019 21:11 -
07-oct-2019 21:02
#5
|
COSTA TURQUESA - Día 10 (Domingo): El desayuno en este hotel era muy abundante, aunque no de tanta calidad como en los anteriores, pero no estaba mal. Recogimos las cosas y de nuevo al coche. Hicimos unas 3 horas y algo hasta llegar a la costa turquesa, pasando por unos puertos de montañas muy bonitos, aunque el pobre coche le costó la vida subir con sus 75cv, el aire acondicionado y cargado con nosotros y las maletas. Nos lo tomamos con calma. La primera parada fue Fethiye, una ciudad de costa en una pequeña bahía, allí fuimos a ver las tumbas en la roca de Amyntas, que a la vista son como templos o panteones tallados en una pared de piedra. Cobran entrada, pero desde la misma calle se ven de cerca, así que no creo que merezca la pena pagar (nosotros no entramos). Comimos por allí en el paseo marítimo en una pizzería, había poco movimiento de gente y muchas cosas cerradas, como si el verano hubiese acabado allí de golpe. Al terminar fuimos a la playa de Ölüdeniz, y allí vimos que es donde estaba toda la gente que no vimos en Fethiye. Esta playa es la típica que sale en las fotos de la costa turca, la lengua de arena que tiene a un lado el mar y al otro el Blue Lagoon. Aparcamos en una calle (con gorrilla), se podía aparcar dentro del recinto de la playa, pero era “caro”, aunque con esa entrada creo que incluye la entrada a la playa. Al entrar en la playa tuvimos que pagar entrada. Primero fuimos a la parte del blue lagoon, allí directamente no hay playa, solo un metro de piedrecitas que está lleno de hamacas (por las que hay que pagar, como por todo en este lugar), así que seguimos andando por el camino que bordea todo el recinto, y entre unos juncos había un hueco, dejamos las cosas junto al camino y nos dimos un baño. Al poco de estar allí nos fuimos a la parte de la playa, y esa zona sí que merece la pena, aunque es de piedras, por lo que es necesario ir con escarpines. El agua es totalmente turquesa y no había mucha gente, en comparación con todo el follón de gente que había en todo el recinto. Allí hay todo tipo de actividades para hacer, como buceo, paseos en barco, parapente, etc… Al rato de estar allí, cogimos el coche de nuevo para ir a la playa de Kabak, una pequeña cala entre montañas. Para llegar hay que estar un buen rato por una estrecha carretera de montaña al borde de acantilados, y al llegar arriba de la playa, para bajar es un carril en mal estado, así que lo recomendable (a no ser que llevéis todoterreno) es aparcarlo lo más arriba posible y bajar andando o coger el bus/furgoneta que está continuamente subiendo y bajando. Nosotros cogimos el carril unos metros hasta que vimos que la cosa se complicaba demasiado y vimos un descampado donde un señor mayor cobraba por aparcar, y desde allí bajamos andando (unos 15 minutos). Conforme vas bajando las vistas son espectaculares de la playa con el agua color turquesa bajo unas montañas gigantes. Por el camino te vas encontrando “hoteles” y campings en plan hippie, de casetas de madera, con huertos, gallinas, todo muy natural en plan contacto total con la naturaleza. Abajo, justo en la playa, estaba el camping más grande, con un par de mini-supermercados, un restaurante grande, y algunos puestos de comida. Para irte una semana allí a desconectar de todo no es mala opción. Estuvimos hasta que casi se hizo de noche y ya nos fuimos. La siguiente parada ya era Kas, donde teníamos el siguiente hotel, pero cometí el fallo de no revisar la ruta de Google maps antes de ponerla, y en lugar de mandarme por el mismo camino por el que había venido hasta enganchar con la carretera principal de la costa, me mando por una carretera de montaña, que al principio bien, pasamos por un par de sitios de casitas, nos metimos en una zona de bosque con niebla mientras terminaba de caer el sol, que daba un ambiente muy chulo, pero al rato de estar por ahí nos dimos cuenta que esa carretera no acababa nunca, encima hacía como una hora que no nos cruzábamos con nadie. Para colmo la carretera se terminó y paso a ser una pista forestal de tierra, a lo que hay que sumar que un móvil ya se había quedado sin batería, al mío le quedaba poca, el powerbank ya lo habíamos dejado vacío y el usb del coche no tenía suficiente voltaje como para cargar ninguno de los dos móviles. Estábamos ya poniéndonos un poco nerviosos, aunque empezamos a cruzarnos con casas donde había gente, y viendo la hospitalidad de la gente de Turquía, si hubiésemos pinchado o algo así, seguro que hubiésemos tenido ayuda. Al final por fin acabamos enganchando con la carretera principal de la costa, y tras un buen rato de carretera acabamos llegando a Kas. Nuestro hotel era el “Dekatria Rooms & Aparts”, un apartahotel muy nuevo y bien decorado, a un par de minutos andando del centro del pueblo. Al llegar hubo un pequeño problema con la reserva, pero al final lo acabamos solucionando. Bajamos al centro a cenar algo, pero ya era muy tarde y estaba todo cerrado, a pesar de eso encontramos un restaurante de comida casera, que de entrada tenía una pinta regular, pero al final resulto un acierto, era el sitio típico donde iban la gente de allí. Luego fuimos a una oficina de actividades turísticas de la compañía Larsoy, que la cogimos cerrando, para preguntar por la excursión en barco a la isla de Kekova para el día siguiente. - Día 11 (Lunes): Desayunamos algo, que estaba bien, pero con poca variedad (en comparación con los otros). Volvimos a la oficina para comprar los billetes para el barco, y antes de montarnos pasamos por una tienda para comprar unas gafas de buceo, imprescindibles para este día. El barco tenía una parte de arriba con colchonetas y zonas al sol, y abajo la zona cubierta con mesas y asientos. Por el calor nos quedamos mejor en la parte de abajo. El guía nos iba contando cosas (en turco y en inglés), nos pusieron el té y al poco llegamos a la primera bahía donde nos dejaron un rato para bañarnos. Al igual que en las siguientes por las que fuimos parando, todo era de aguas turquesas cristalinas llenas de peces. Pasamos por un par de bahías más y llego la hora de la comida, un pescado a la plancha y una variedad de acompañantes, como ensalada de pasta con yogur, tabule turco (con mucho perejil), ensalada normal, picadillo de verduras, carne, etc… una barbaridad de comida. Al rato llegamos a la isla de kekova, la fuimos bordeando y el guía nos fue explicando cosas de las ruinas. Por protección de las mismas no se puede visitar la isla a pie. Luego fuimos justo enfrente, al pequeño pueblo de Simena, otra de las fotos típicas de la costa turquesa. Al estar en el continente también se puede llegar por carretera. Allí nos dejaron una hora entera, donde podías visitar el castillo (pagando entrada), al que no entramos porque nos íbamos a quedar sin tiempo. Así que dimos una vuelta por los callejones y fuimos a darnos un baño a una playa donde habían las conocidas como “tumbas de reyes” en medio del agua, una especie de sarcófagos que estaban por toda esa zona. Al terminar la hora volvimos al barco y ya hicimos el camino de vuelta parando por varias bahías más. Esto fue otra de las mejores cosas del viaje, y un imprescindible si se visita Kas. Una alternativa que teníamos a esto era visitar la isla de Kastellorizo, una isla de Grecia que esta justo enfrente de Kas. Volvimos al hotel, nos preparamos y bajamos al centro de Kas a dar una vuelta, que aún no lo conocíamos. Es un pueblo con mucho encanto, lleno de buganvillas por todas las calles, un montón de bares de diferentes temáticas y decoraciones muy coloridas. Volvimos a cenar en el sitio del día anterior que nos gustó mucho, dimos otra vuelta, compramos unos souvenirs y de vuelta al hotel. - Día 12 (Martes): Después de desayunar guardamos las cosas en el coche, dejamos las llaves de la habitación y bajamos al centro del pueblo para verlo de día (y sin gente). Cuando nos hartamos de dar vueltas, cogimos el coche y pusimos dirección Antalya, unas 3 horas por una carretera de costa y montaña muy bonita. A mitad de camino paramos para ver el monte Quimera (o monte Yanartas), un monte lleno de mitos y leyendas, donde hay unas fugas de gases que salen de dentro de la tierra que hace tener unas llamas que siempre están ardiendo, a lo que se conoce como el fuego eterno. Aquí dicen que fue donde se inspiró Homero para crear la criatura Quimera de la Iliada. Se sube por un sendero de un kilómetro, que no es difícil, pero con calor cuesta un poco. Y evidentemente, cobran por pasar, creo que fueron 8 Liras por persona. Después seguimos de camino hacia Antalya, que porque no íbamos con intención de playa, pero pasamos por algunas kilométricas totalmente desiertas, sin explotar por el turismo, perfectas para pasar el día y estar totalmente solo en playas de aguas turquesas. Llegamos a saberlo y alomejor hubiésemos planteado ir a alguna, pero tampoco teníamos mucho tiempo. Justo antes de llegar a Antalya hay una sierra impresionante, con unos picos altísimos que acaban casi en el mar. Una vez llegamos, nuestra primera parada eran las cataratas de Kursunlu, al norte de la ciudad, para lo cual tuvimos que atravesar parte de la misma, y así conocimos un poco el caos que es conducir en una gran ciudad turca, pero con paciencia y mil ojos conseguimos atravesarla sin problemas. Llegamos al parque de las cataratas, pagamos la entrada (no recuerdo cuanto fue) y paramos a comer algo en un quiosco-bar que había en el recinto, pero ni se os ocurra comer allí, por un sándwich, un gozleme con queso (un crepe turco) y dos botellas de agua nos clavaron casi 20 €, lo mas caro que hemos pagado allí por una comida. Bajamos a la parte de las cataratas, y la verdad es que es un sitio bastante chulo, con todo un recinto alrededor de los lagos para dar un paseo, todo dentro de un gran bosque, y alomejor porque ya era tarde, pero apenas había gente (solo en la parte de las cataratas). Me recordó (salvando muchísimo las distancias) a los lagos de plitvice en Croacia. Aquí pasamos un buen rato dando vueltas hasta que se nos hecho el tiempo encima, por lo que no pudimos ir a ver las otras cataratas famosas de Antalya, que son las que dan directamente al mar. Paramos a cenar algo en un centro comercial enorme que había frente al aeropuerto y nos cogía de camino al hotel. Tras sufrir un poco más el tráfico de la ciudad llegamos al hotel, el “Yazar Lara Hotel”, un hotel que estaba muy bien, con una decoración con rollo griego, muchos azulejos y detalles azules, una pena no poder pasar más de una noche aquí. - Día 13 (Miércoles): Tomamos un buen desayuno, que estaba bastante bien, cargamos el coche y nos fuimos al aeropuerto. Por el camino parecía que todos los coches iban a por nosotros, nada más salir del hotel se chocaron dos coches detrás nuestra y justo cuando estábamos llegando al aeropuerto un coche salió sin mirar de un aparcamiento y me faltaron centímetros para darle. Parecía que no iba a conseguir entregar el coche de una pieza. Dejamos el coche, que tan bien nos había servido durante todos esos días y de nuevo a coger un avión. En el avión volvieron a darnos un bocadillo de tomate con queso, con la pega de que nos toco la única fila del avión que no tenía ventana, menos mal que fue un vuelo corto. Volvimos a Estambul y tuvimos otro percance con la maleta, a alguien se le reventó un bote de aceite corporal y mi maleta (precisamente la que era de tela, no de plástico) acabó empapada y oliendo a Jhonson baby. La estuvimos un rato secándola y luego nos fuimos a coger el bus, el IST19 de nuevo. Llegamos a Taksim y volvimos al mismo hotel, el “Ayramin Hotel Taksim”, que nos tenían como sorpresa por haber escogido de nuevo su hotel, una habitación superior con hamman por el mismo precio de una habitación normal. Dejamos las cosas y nos fuimos a pasar la última tarde en Estambul. Fuimos a la zona de los bazares a comprar unos últimos souvenirs, casi todos en los puestos y tiendas de las calles de alrededor del bazar de las especias. Para terminar este fantástico viaje, nos fuimos dando un paseo de vuelta subiendo por la zona de la torre Galata, donde compramos algunas cosillas más. Cenamos en un restaurante tipo buffet en Istiklal, una especia de pastel de carne con pure de patatas y queso, y una crema de yogur con hierbabuena de entrante para mojar pan, con un mousse de chocolate de postre. Al terminar, una última vuelta por Istiklal y al hotel. - Día 14 (Jueves): Se acaba el viaje, ya no hay tiempo para ver nada más, desayuno, recogerlo todo y de vuelta al aeropuerto. Como fuimos con tiempo estuvimos viendo el duty free de la terminal internacional, el más grande del mundo (o uno de los más grandes), que parece que no es tan grande, pero no te lo acabas. Embarcamos en el avión, nos pusieron de comer (pollo al curry o pasta con tomate), vimos una película y antes de darnos cuenta ya estábamos de vuelta en Málaga. Tras un servicio lentísimo del aeropuerto, donde tardaron más de una hora en traer las maletas, nos recogieron los del parking, cogimos el coche y se acabó… En conclusión, ha sido uno de los mejores viajes que hemos hecho, totalmente recomendable y que todo el mundo debería hacer alguna vez (por lo menos conocer Estambul). Lo que más me ha gustado ha sido Estambul, el paseo en globo y el día en barco. OTRAS GUÍAS/CRÓNICAS DE VIAJE: Japón en 14 días - Crónica de viaje Nueva York en 7 días - Crónica de viaje Guía de Edimburgo en 4 días Guía de Menorca |
Editado: 01-nov-2024 23:03 -
08-oct-2019 22:24
#7
| Muy buena guía, un país precioso y mucho más seguro de lo que la gente cree. Gracias por compartir |
13-oct-2019 10:49
#8
|
Muy buena la guia con bastantes detalles.Tomo nota para el año que viene. Muchas gracias por compartir tu experiencia. ¿Aproximadamente cuanto os gastabais de comidas de media al dia? Saludos |
14-oct-2019 11:51
#9
|
Para comer es muy barato, depende de el plan que llevéis, comiendo en restaurantes la media era entre 12 y 15 euros por pareja y comida (unos 25 - 30 euros al día si hacéis almuerzo y cena). Si coméis en puestos callejeros (sobre todo en Estambul) os saldrá sobre 10 € por pareja y día completo. Siempre sin contar desayuno, que lo suelen incluir la mayoría de hoteles. |
23-oct-2019 14:08
#14
|
Muchas gracias a todos, A ver si saco tiempo, lo maqueto un poco mejor y añado fotos. |
23-oct-2019 22:02
#16
|
Compras de souvenirs: Nunca compréis en el Gran Bazar, a no ser que veáis algo que no hayáis visto por ningún otro sitio, porque está hecho para timar al turista, por mucho que regatees y creas que le has sacado un buen precio, te han timado igualmente. El bazar de las especias es algo más barato, pero tampoco hay mucha diferencia (además de mucha menos variedad). El mejor sitio para comprar souvenirs en Estambul (aparte de tiendas perdidas alejadas de zonas turísticas) es en las calles alrededor del bazar de las especias, que se forma como otra especie de bazar al aire libre, lleno de tiendas a un buen precio. Y otro sitio del estilo que encontramos fue en las calles de alrededor de la torre Galata.
Y si quieres comprar cosas de comida de uso normal típicas de allí, como por ejemplo su té negro, la paprika (que lo suelen tener siempre junto con la sal y la pimienta en casi todos los bares), lo mejor es comprarlo en un supermercado normal. Las dos marcas que más hiper tienen son Migros (Migros 5M es el formato hipermercado) y Carrefour. A101, SOK y BIM son super de descuento más pequeños, pero a veces tienen cosas interesantes, lo mejor es cojer un folleto y echarle un vistazo a las ofertas de la semana. Por último, recordar que Turquía y la UE tienen una unión aduanera, por lo que no hay límite* sobre que podeís comprar (excepto alimentos frescos) y traer de vuelta a Europa. * Turquía impone restricciones a la salida de restos arqueológicos y alfombras antiguas. |
23-oct-2019 22:31
#17
|
La mejor forma de comprar souvenirs, especialmente en Estambul que es una ciudad turística, es en los hipermercados. Todo lo que son tazas de té, accesorios y demás lo vas a encontrar, pero a precios que pagan los locales.
Las dos marcas que más hiper tienen son Migros (Migros 5M es el formato hipermercado) y Carrefour. A101, SOK y BIM son super de descuento más pequeños, pero a veces tienen cosas interesantes, lo mejor es cojer un folleto y echarle un vistazo a las ofertas de la semana. Por último, recordar que Turquía y la UE tienen una unión aduanera, por lo que no hay límite* sobre que podeís comprar (excepto alimentos frescos) y traer de vuelta a Europa. * Turquía impone restricciones a la salida de restos arqueológicos y alfombras antiguas. Nosotros compramos en un sok, que es la cadena que más vimos por allí. Muchas gracias |
10-dic-2019 02:00
#20
|
Hilo 5 estrellas shur, gracias por recomendármelo. Precio de la istambul card? y del transporte publico? No se si alguien ha hecho free tours, pero me gustaría hacer alguno, recomendaciones? |
10-dic-2019 09:44
#21
|
El precio de cada billete con la istanbulcart era de unas 2 o 3 liras (menos de 50 céntimos al cambio), y tanto barco, metro, bus, tranvía costaban igual. |
23-dic-2019 01:59
#22
| Muchas gracias por el hilo, lo he visto por encima pero me lo guardo para leerlo con más calma, estoy preparándolo para este verano, mi idea es ir entre 2 y 3 semanas, me gustaría parar más en Estambul y en una zona con buenas playas, hacerlo como roadtrip, aún lo tengo muy verde, estás navidades le iré dando forma, creo que te copiare muchas cosas, jjj... |
27-dic-2019 13:25
#24
|
Ya lo he podido leer completo, un par de cosas, para alquilar coche donde encontraste la compañía, normalmente uso Rentalcar o Autoeurope, pero solo te salen las grandes. Si pudieras aumentar algún día, donde lo incluirías? En Estambul?, En la costa?. Creo que te voy a copiar hasta los hoteles, jjj, que maravilla de hilo y de viaje, valoro mucho la comodidad y un buen desayuno y por lo que veo, desayunaste muy bien en todos... Pregunta de novato, donde está lo de dar 5 estrellas?... Gracias. |
05-ene-2020 16:40
#25
|
Ya lo he podido leer completo, un par de cosas, para alquilar coche donde encontraste la compañía, normalmente uso Rentalcar o Autoeurope, pero solo te salen las grandes.
Si pudieras aumentar algún día, donde lo incluirías? En Estambul?, En la costa?. Creo que te voy a copiar hasta los hoteles, jjj, que maravilla de hilo y de viaje, valoro mucho la comodidad y un buen desayuno y por lo que veo, desayunaste muy bien en todos... Pregunta de novato, donde está lo de dar 5 estrellas?... Gracias. Garenta por ejemplo no estaba en todos los aeropuertos, es más, como me daba muy buen precio, el vuelo a la capadocia lo elegí a kayseri en lugar de Nevsehir, porque estaba garenta, y luego el vuelo de vuelta a Estambul lo hice desde Antalya, entre otras cosas, porque me permitía dejar el coche de garenta allí. Lo de poner un día más, la verdad es que es difícil... En los dos sitios se le pueden añadir días o incluso semanas, y te faltaría tiempo para disfrutarlo del todo. Tal y como yo tenía planteado el viaje, de lo que tenía apuntado, me deje más cosas por ver en la costa que en Estambul. Así que aunque Estambul me gustó más , me hubiese gustado ver más cosas en la costa, por lo que añadiría ese día a la costa. Los hoteles fueron todos muy muy buenos, menos el de panmukkale, que fue regulero, pero como solo fue para dormir unas horas nos dio un poco igual, y por lo menos el desayuno era muy abundante. De nada hombre, cualquier duda pregunta |
05-ene-2020 21:00
#27
|
El coche lo alquile a través de rentalcars, si solo te salen las grandes puede ser porque no haya otras.
Garenta por ejemplo no estaba en todos los aeropuertos, es más, como me daba muy buen precio, el vuelo a la capadocia lo elegí a kayseri en lugar de Nevsehir, porque estaba garenta, y luego el vuelo de vuelta a Estambul lo hice desde Antalya, entre otras cosas, porque me permitía dejar el coche de garenta allí. Lo de poner un día más, la verdad es que es difícil... En los dos sitios se le pueden añadir días o incluso semanas, y te faltaría tiempo para disfrutarlo del todo. Tal y como yo tenía planteado el viaje, de lo que tenía apuntado, me deje más cosas por ver en la costa que en Estambul. Así que aunque Estambul me gustó más , me hubiese gustado ver más cosas en la costa, por lo que añadiría ese día a la costa. Los hoteles fueron todos muy muy buenos, menos el de panmukkale, que fue regulero, pero como solo fue para dormir unas horas nos dio un poco igual, y por lo menos el desayuno era muy abundante. De nada hombre, cualquier duda pregunta Mi idea es hacer 5 noches en Estambul, luego volar a Kayseri, coger hotel alli ( estoy entre el tuyo, que ahora se llama Emir Cave, el Panoramic Cave, y el Vista Cave, este último tiene unas vistas espectaculares pero es mucho más caro, no se si compensa solo por eso...), estar 4 noches en Capadoccia, y luego volar a Izmira coger coche allí, luego noche en Selcuk para visitar al día siguiente Efeso, la casa de la Virgen, y de camino a Pumikale, Afrodisias, noche en Pumikale, para luego bajar a la costa, aquí, quedar 3 noches en Oludeniz, 3 en Kas ( ir a la isla de Kelkova y tal vez a la otra griega), y 3 en Antalya, aquí es donde tengo la duda de como repartir esas 9 noches, no se si son muchos dias para alguna de ellas, o merecen mas otro sitio, había pensado en Simena, pero igual con dedicarle una tarde es suficiente... La verdad es que cuanto más leo y veo de este pais, más ganas tengo de ver más y más cosas, en fin... Te gusto Antalya?, da para varios días esa ciudad?, cual fué la playa que más de gustó?, las hay tambien de arena fina, o son todas rocosas... En fin, mirando en otros diarios tengo apuntadas Actas Beach, Kaputas beach, Patara beach y Cirali Beach.. también me apetece mucho pasear por Kass por las noches, viendo lo que pones del ambiente que hay... |
13-ene-2020 23:56
#28
|
Ya tengo el viaje bastante encaminado, he reservado ya el hotel de Estambul, el Ayramin, he reservado en Selcuk y habia reservado tambien el Venus Hotel, menos mal que este tiene cancelación gratuita, que es lo que no te gusto?...
Mi idea es hacer 5 noches en Estambul, luego volar a Kayseri, coger hotel alli ( estoy entre el tuyo, que ahora se llama Emir Cave, el Panoramic Cave, y el Vista Cave, este último tiene unas vistas espectaculares pero es mucho más caro, no se si compensa solo por eso...), estar 4 noches en Capadoccia, y luego volar a Izmira coger coche allí, luego noche en Selcuk para visitar al día siguiente Efeso, la casa de la Virgen, y de camino a Pumikale, Afrodisias, noche en Pumikale, para luego bajar a la costa, aquí, quedar 3 noches en Oludeniz, 3 en Kas ( ir a la isla de Kelkova y tal vez a la otra griega), y 3 en Antalya, aquí es donde tengo la duda de como repartir esas 9 noches, no se si son muchos dias para alguna de ellas, o merecen mas otro sitio, había pensado en Simena, pero igual con dedicarle una tarde es suficiente... La verdad es que cuanto más leo y veo de este pais, más ganas tengo de ver más y más cosas, en fin... Te gusto Antalya?, da para varios días esa ciudad?, cual fué la playa que más de gustó?, las hay tambien de arena fina, o son todas rocosas En fin, mirando en otros diarios tengo apuntadas Actas Beach, Kaputas beach, Patara beach y Cirali Beach.. también me apetece mucho pasear por Kass por las noches, viendo lo que pones del ambiente que hay... Perdon por la tardanza. Te contesto por partes: Del venus hotel, el problema es que tienen dos hoteles en uno, la parte moderna, que todo es nuevo, y la parte vieja, y ahí es donde nos dieron la habitación, todo se veía viejo, roto y descuidado, pero como digo, solo era para dormir unas horas, así que por el precio ni tan mal. Además el desayuno fue muy abundante (se hacía en el comedor de la parte nueva del hotel). Sobre el recorrido, yo porque ya he estado allí y no volvería a pasar tanto tiempo en la capadoccia, con un par de días me hubiese sobrado, pero claro, hay que conocerlo para opinar, alomejor a ti te encanta e incluso querrías haber estado un día más, esto ya va a gustos. De la parte de Efeso no te puedo decir nada, tuvimos que dejarlo por falta de tiempo, ya que estaba a 3 horas de pammukale y a casi 6 de kas, e iba a ser un solo día con mucha carretera solo para ver las ruinas de efeso. De la costa, la parte de Oludeniz es muy turistica, pero solo estuvimos un día, así que solo puedo hablar de lo que visitamos nosotros, pero hay más cosas para ver (como el valle de las mariposas) y muchas actividades. Kas si estuve más tiempo, y mereció mucho la pena. La excursión a la isla de Kekova imprescindible, y te recomiendo cogerla con la compañía con que yo la hice. Simena se ve en esta excursión, y aunque es muy bonita es algo que se ve en un rato, pero tiene que tener su encanto dormir allí. Antalya es una ciudad gigantesca, y según lo que ví, con un día ves lo importante (las cataratas que dan al mar, y las de Kursunlu). Donde me hubiese gustado dedicar más tiempo es a todo lo que hay en la ruta entre kas y Antalya, como puse en la crónica, pasamos por una barbaridad de playas, y todas desiertas. De todas formas, ya te digo que yo tuve que resumir muchisimo el viaje, hablamos de regiones enteras de un país enorme, y es para pasar meses. Si te pones a buscar cosas que hacer y ver en esas zonas te van a faltar días seguro. |
15-ene-2020 16:45
#29
|
Buenas!
Perdon por la tardanza. Te contesto por partes: Del venus hotel, el problema es que tienen dos hoteles en uno, la parte moderna, que todo es nuevo, y la parte vieja, y ahí es donde nos dieron la habitación, todo se veía viejo, roto y descuidado, pero como digo, solo era para dormir unas horas, así que por el precio ni tan mal. Además el desayuno fue muy abundante (se hacía en el comedor de la parte nueva del hotel). Sobre el recorrido, yo porque ya he estado allí y no volvería a pasar tanto tiempo en la capadoccia, con un par de días me hubiese sobrado, pero claro, hay que conocerlo para opinar, alomejor a ti te encanta e incluso querrías haber estado un día más, esto ya va a gustos. De la parte de Efeso no te puedo decir nada, tuvimos que dejarlo por falta de tiempo, ya que estaba a 3 horas de pammukale y a casi 6 de kas, e iba a ser un solo día con mucha carretera solo para ver las ruinas de efeso. De la costa, la parte de Oludeniz es muy turistica, pero solo estuvimos un día, así que solo puedo hablar de lo que visitamos nosotros, pero hay más cosas para ver (como el valle de las mariposas) y muchas actividades. Kas si estuve más tiempo, y mereció mucho la pena. La excursión a la isla de Kekova imprescindible, y te recomiendo cogerla con la compañía con que yo la hice. Simena se ve en esta excursión, y aunque es muy bonita es algo que se ve en un rato, pero tiene que tener su encanto dormir allí. Antalya es una ciudad gigantesca, y según lo que ví, con un día ves lo importante (las cataratas que dan al mar, y las de Kursunlu). Donde me hubiese gustado dedicar más tiempo es a todo lo que hay en la ruta entre kas y Antalya, como puse en la crónica, pasamos por una barbaridad de playas, y todas desiertas. De todas formas, ya te digo que yo tuve que resumir muchisimo el viaje, hablamos de regiones enteras de un país enorme, y es para pasar meses. Si te pones a buscar cosas que hacer y ver en esas zonas te van a faltar días seguro. De Estambul volaremos a Goreme,cogeremos coche solo para allí, luego volaremos a Izmir, para hacer noche en Efeso, ya con otro coche, de ahí a Pumikkale, y luego ya bajaremos a la costa... La excursión a Kekova la quiero pillar con la misma empresa, aunque el otro día estaba viendo el video promocional de su página de FB y parecía la típica excursión de copas a una isla en el Caribe ( típica de Saona), y la verdad que mi pareja ya me puso mala cara, espero que el rollo de la excursión sea otro, ni idea... De todos modos me gustaría hacer ese y tal vez el de la isla griega... A ver en qué queda... En la ruta de Kas a Antalya, te quedarías alguna noche antes de Antalya? , Recuerdas alguna población que te llamase la atención como punto intermedio? Porque otra opción es hacer 1 noche en ese punto intermedio y luego ya las 2 últimas en Antalya... En fin, me faltan estos flecos y el seguro( y la excursión en globo también)... |
20-ene-2020 05:44
#30
|
Busque por en su web y pone los pasos a seguir: Los pasajeros de clase Economy Class de vuelos internaciones pueden entrar en las zonas de check-in a través de las puertas de entrada 3 y 4 de la terminal. Podrán realizar el check-in en los terminales de check-in F, G, H y J. Para vuelos sujetos a procesos especiales de seguridad, el check-in y la entrega de equipaje se llevan a cabo en el pasillo K. Puede realizar el check-in utilizando los mostradores de auto check-in del pasillo E. Cuando termine, deberá pasar el control de seguridad, situado enfrente de los pasillos G, H, J y K. A continuación, consulte la puerta de embarque de su vuelo en las pantallas informativas. Podrá acceder a su puerta girando a la derecha si esta se encuentra en los pasillos E o F, o a la izquierda si se encuentra en los pasillos A, B o C. Siga las señales indicadoras para ir por la ruta más corta. Explicado así parece muy fácil, es asi? Yo de inglés... pues lo justo, por eso el miedo que tengo, ya que viajo solo. Gracias |
ex-Honda Civic EP2 ; ex-Seat Toledo 1L ; ex-VW Golf III