Mi opinión sincera sobre el inusual calor de estos dias +serio +RESPECT
28-may-2026 16:16
#1
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A ver, voy a escribir esto con cuidado porque sé perfectamente como funciona este foro y sé lo que va a pasar en cuanto empiece. Que si la agenda verde, que si el Soros, que si nos quieren meter bichos en los alimentos, que si el calor siempre ha existido y nos están manipulando. Lo sé. Lo conozco. Llevo años leyendo este sitio. Y precisamente por eso voy a intentar explicar lo que está pasando estos días en España sin apelar a Greta Thunberg, sin mentar a Podemos, sin hablar de agenda 2030, y sin ningún rollo de ese que hace que la mitad del foro cierre la pestaña al segundo párrafo. Solo datos. Solo hechos. Cosas que ha medido gente que no tiene ningún interés ideológico en mentir, como la AEMET, que es un organismo del Estado, y el INE, que es otro organismo del Estado. Si no te fías de ellos tampoco, entonces ya no sé de qué podemos hablar. Lo que está pasando estos días: los números Empecemos por lo concreto. Esta última semana de mayo de 2026 en España ha roto récords que llevaban décadas en pie. En el aeropuerto de Badajoz, con 71 años de registros, se han superado los 38°C en mayo por primera vez en toda la serie histórica. En el aeropuerto de Santander, con datos desde 1954, antes de este año solo se habían registrado dos días con más de 30°C antes de junio en toda la historia. Este año ya van seis. Las temperaturas en la península están entre 12 y 16 grados por encima de lo normal para esta época del año. Repito: DOCE A DIECISÉIS GRADOS por encima de lo normal para finales de mayo. No estamos hablando de que haga un poco más de calor de lo habitual. Estamos hablando de una anomalía de una magnitud que no tiene precedentes en los registros históricos. La AEMET, que como digo es un organismo del Estado español, ha confirmado que para el periodo mayo-junio-julio de 2026 hay una probabilidad muy alta de que las temperaturas medias se encuentren en el tercil superior en toda España. Eso no es una predicción de ecologistas, es la agencia meteorológica del gobierno. "Pero el calor siempre ha existido, hace cien años también hacía calor" Sí, hace cien años también hacía calor en verano. Nadie dice que no. Pero hay una diferencia importante entre "hace calor en verano" y "en mayo de 2026 en Badajoz hay temperaturas que nunca habíamos visto en 71 años de registros". La segunda frase es un hecho medido y documentado que no se puede descartar con la primera. La pregunta relevante no es "¿ha hecho calor alguna vez antes?" sino "¿por qué ahora los récords se rompen con esta frecuencia y con estas magnitudes?". Y ahí es donde entran los datos de emisiones, que son los que a muchos de este foro les dan más pereza leer pero que son los más importantes. Lo que emite España: datos del INE, no de Greenpeace El Instituto Nacional de Estadística, que es el organismo oficial del Estado español que mide estas cosas, publicó en noviembre de 2025 los datos de emisiones de 2024. España emitió 279,9 millones de toneladas de Gases de Efecto Invernadero en 2024. ¿De dónde viene ese contaminación? Aquí están los porcentajes oficiales del INE, sin editar: La industria manufacturera es el sector que más emite: el 23,8% del total. Los hogares (calefacción, agua caliente, coches particulares) suponen el 22,9%. La agricultura y ganadería otro 16,6%. El suministro de energía eléctrica y gas el 14,4%. Y el transporte y almacenamiento el 13,9%. O sea que entre industria y transporte por carretera, que incluye camiones y coches, tenemos más del 37% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero de España. El transporte por carretera solo emite entre 70 y 80 millones de toneladas de CO2 al año, que es aproximadamente el 30% del total nacional. Y en 2025, según datos publicados en enero de 2026, las emisiones totales de España subieron un 0,6% respecto a 2024, alcanzando los 270 millones de toneladas equivalentes de CO2. Una de las principales causas fue el aumento del transporte por carretera de mercancías y pasajeros. Estos son datos del Estado. No de la agenda verde. No de ninguna ONG. Del Estado. "Pero España es pequeña, lo que hagamos aquí no importa nada" Este es el argumento del escaqueo que más se repite y que tiene algo de verdad superficial pero que es deshonesto cuando se mira bien. Es verdad que España no es China ni Estados Unidos. Pero hay dos cosas que se ignoran con ese argumento. Primera: los gases de efecto invernadero no tienen fronteras. El CO2 que emite España se mezcla con el de toda la atmósfera del planeta y contribuye al calentamiento global exactamente igual que el chino o el americano. No hay una burbuja sobre España que contenga solo nuestras emisiones. Lo que sube aquí sube globalmente, y lo que sube globalmente nos calienta a nosotros también. Segunda, y esto es lo que más directamente te afecta si vives en España: hay un fenómeno llamado isla de calor urbana que no depende del calentamiento global sino de la actividad industrial y del tráfico local. Y ese sí es 100% responsabilidad nuestra. El efecto isla de calor: esto es lo que hace la ciudad a tu temperatura El efecto isla de calor urbana es un fenómeno bien documentado y medido que no tiene nada que ver con conspiraciones climáticas. Es física básica. Las ciudades concentran asfalto, hormigón, edificios y actividad industrial que absorben calor durante el día y lo liberan por la noche, impidiendo que la temperatura baje. ¿Cuánto sube la temperatura por este efecto? Los estudios lo cuantifican con bastante precisión: una ciudad de un millón de habitantes o más puede tener de 1 a 4°C más que su entorno rural circundante de media anual. Y en noches despejadas y tranquilas, esa diferencia puede llegar a los 12°C. En España, estudios realizados sobre ciudades como Zaragoza han confirmado este efecto de manera empírica. El Ministerio para la Transición Ecológica ha publicado datos que muestran que los parques urbanos reducen entre 3 y 5°C la temperatura de su entorno inmediato, lo que demuestra que el calor extra de las ciudades es real, medible y causado por la actividad humana local. Esto significa que cuando estás en Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla con 38°C en mayo, parte de esos grados son consecuencia directa de las emisiones locales, del tráfico, de la industria, de los aires acondicionados que expulsan calor a la calle. No es global ni abstracto. Es tu ciudad, tus coches, tus fábricas. Las muertes: esto ya no es una abstracción Aquí me paro porque hay gente que puede pensar que todo esto es teoría. No lo es. En España, en el verano de 2022, el exceso de mortalidad por causas atribuibles a excesos de temperatura fue de 4.813 fallecimientos. Casi cinco mil personas muertas por el calor en un solo verano. Y las muertes prematuras anuales por contaminación atmosférica en España, es decir por la polución industrial y del tráfico que genera partículas finas (PM2,5), ozono y dióxido de nitrógeno, superan las 30.000 personas al año según la Agencia Europea del Medio Ambiente. 30.000 personas al año. Muertas por la contaminación del aire. En España. Cada año. Eso no lo dice Greenpeace. Lo dice la Agencia Europea del Medio Ambiente, que depende de la Unión Europea. Y si no te fías de la UE, los datos de mortalidad los certifica el Ministerio de Sanidad español. Lo que está pasando ahora mismo en Europa es histórico Esta semana de finales de mayo de 2026 es, según los meteorólogos, potencialmente la más calurosa jamás registrada en Europa para el mes de mayo. En Francia han muerto personas practicando deporte al aire libre por el calor. En Reino Unido se ha batido el récord histórico de temperatura en mayo, que databa de 1922. En Italia también se están rompiendo récords. En España, Badajoz ha estado rozando los 40°C. Santander, que es una ciudad del norte con clima atlántico, ha tenido seis días por encima de 30°C en mayo cuando en 70 años de historia solo había tenido dos. Sevilla podría llegar a 38°C esta semana, Madrid a 36°C, Lleida y Zaragoza a 39°C. La AEMET lo ha dicho sin ambigüedades: esto no es un episodio aislado. Es la nueva normalidad. "Es que siempre ha habido olas de calor, el clima siempre ha cambiado" Sí, es verdad. El clima siempre ha cambiado a lo largo de la historia de la Tierra. Hubo épocas más cálidas y más frías antes de que existieran los humanos. Eso es innegable. Pero hay una diferencia fundamental que los negacionistas ignoran sistemáticamente: la velocidad del cambio. En los ciclos climáticos naturales, las variaciones de temperatura se producen a lo largo de miles o decenas de miles de años, lo que permite a los ecosistemas adaptarse. Lo que estamos viviendo ahora es un cambio de temperatura a una velocidad que no tiene precedentes en los registros geológicos de los últimos 800.000 años, según los estudios de núcleos de hielo antártico. Y esa velocidad sí coincide exactamente con el inicio de la industrialización masiva y el uso de combustibles fósiles a partir del siglo XIX. No es una coincidencia que los científicos hayan detectado. Es una correlación estadística robustísima que se ha verificado con decenas de métodos independientes. Lo de la "agenda" y la "manipulación": seamos honestos un momento Entiendo perfectamente la desconfianza hacia los medios y hacia los gobiernos. Es una desconfianza en muchos casos legítima. Los medios mienten, los políticos mienten, las organizaciones internacionales tienen intereses propios. Todo eso es verdad. Pero aplicar esa desconfianza solo cuando los datos te incomodan y no cuando te convienen es trampa. Si desconfías de la AEMET cuando dice que las temperaturas están batiendo récords, ¿por qué confías en la AEMET cuando dice que va a llover el fin de semana y no salís sin paraguas? Si desconfías del INE cuando publica datos de emisiones industriales, ¿por qué confías en el INE cuando publica datos de paro o de inflación? Los termómetros no tienen ideología. Los récords históricos no son una opinión. Un registro de 71 años en Badajoz que dice que nunca habíamos tenido 38°C en mayo no es propaganda de izquierdas, es una medición física. ¿Qué tiene que ver la industria exactamente? Para los que quieran el mecanismo concreto sin rodeos: los gases de efecto invernadero, principalmente CO2 y metano, actúan como una manta alrededor de la Tierra. La energía solar entra, calienta la superficie terrestre, y cuando esa energía intenta salir de vuelta al espacio en forma de radiación infrarroja, los gases de efecto invernadero la atrapan parcialmente. Cuantos más gases, más energía queda atrapada, más sube la temperatura. Eso es el efecto invernadero. Y sin él la Tierra tendría una temperatura media de -18°C y sería inhabitable. El problema no es que el efecto invernadero exista, es que desde la revolución industrial hemos añadido tanto CO2 a la atmósfera, quemando carbón, petróleo y gas natural, que el equilibrio se ha roto. La concentración de CO2 en la atmósfera ha pasado de 280 partes por millón en la era preindustrial a más de 420 partes por millón hoy. El último valor similar en la historia geológica de la Tierra fue hace tres millones de años, cuando el nivel del mar era entre 5 y 25 metros más alto que ahora. Esos 140 partes por millón de diferencia son los que están moviendo la temperatura global hacia arriba. Y eso lo ha hecho principalmente la quema de combustibles fósiles en la industria, el transporte y la generación de energía. ¿Y ahora qué? No voy a acabar con un sermón verde porque ya sé que eso cierra mentes en lugar de abrirlas. Solo voy a decir esto: que los datos sean incómodos no los hace falsos. Que la solución que proponen ciertos partidos o movimientos te parezca inaceptable tampoco hace que el problema no exista. Puedes pensar que las políticas climáticas del gobierno son un desastre, que la transición energética se está haciendo mal, que hay mucha hipocresía en el activismo climático, que se usa el cambio climático para meter ideología de fuerza. Todo eso puede ser verdad al mismo tiempo que el calor de estos días es real, está batiendo récords históricos, y tiene causas humanas perfectamente identificadas y medidas. Ser de derechas no obliga a negar los termómetros. Desconfiar de los medios no obliga a ignorar los datos del INE y la AEMET. Se puede ser escéptico con las soluciones propuestas sin negar el problema. Y el problema, a estas alturas, lo tienes encima literalmente. Fuera hay 38 grados en mayo. Los registros históricos lo confirman. Y eso no lo ha puesto Sánchez, lo han puesto décadas de emisiones industriales acumuladas que no entienden de banderas ni de ideologías. |
28-may-2026 16:22
#8
| Quién cojones se va a leer eso? Es importante proporcionar información, pero lo es más filtrarla y sintetizarla correctamente. |
28-may-2026 16:22
#10
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Pero que si que muy bien. Que quereis que hagamos la gente de a pie. Que hago. Es que sois muy brasas con este tema y me parece perfecto, pero ahora cuando digo OK te creo me convenciste, que quiers que haga. A no ya esta era eso solo. Pues muy bien |
28-may-2026 16:23
#13
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A ver, voy a escribir esto con cuidado porque sé perfectamente como funciona este foro y sé lo que va a pasar en cuanto empiece. Que si la agenda verde, que si el Soros, que si nos quieren meter bichos en los alimentos, que si el calor siempre ha existido y nos están manipulando. Lo sé. Lo conozco. Llevo años leyendo este sitio.
Y precisamente por eso voy a intentar explicar lo que está pasando estos días en España sin apelar a Greta Thunberg, sin mentar a Podemos, sin hablar de agenda 2030, y sin ningún rollo de ese que hace que la mitad del foro cierre la pestaña al segundo párrafo. Solo datos. Solo hechos. Cosas que ha medido gente que no tiene ningún interés ideológico en mentir, como la AEMET, que es un organismo del Estado, y el INE, que es otro organismo del Estado. Si no te fías de ellos tampoco, entonces ya no sé de qué podemos hablar. Lo que está pasando estos días: los números Empecemos por lo concreto. Esta última semana de mayo de 2026 en España ha roto récords que llevaban décadas en pie. En el aeropuerto de Badajoz, con 71 años de registros, se han superado los 38°C en mayo por primera vez en toda la serie histórica. En el aeropuerto de Santander, con datos desde 1954, antes de este año solo se habían registrado dos días con más de 30°C antes de junio en toda la historia. Este año ya van seis. Las temperaturas en la península están entre 12 y 16 grados por encima de lo normal para esta época del año. Repito: DOCE A DIECISÉIS GRADOS por encima de lo normal para finales de mayo. No estamos hablando de que haga un poco más de calor de lo habitual. Estamos hablando de una anomalía de una magnitud que no tiene precedentes en los registros históricos. La AEMET, que como digo es un organismo del Estado español, ha confirmado que para el periodo mayo-junio-julio de 2026 hay una probabilidad muy alta de que las temperaturas medias se encuentren en el tercil superior en toda España. Eso no es una predicción de ecologistas, es la agencia meteorológica del gobierno. "Pero el calor siempre ha existido, hace cien años también hacía calor" Sí, hace cien años también hacía calor en verano. Nadie dice que no. Pero hay una diferencia importante entre "hace calor en verano" y "en mayo de 2026 en Badajoz hay temperaturas que nunca habíamos visto en 71 años de registros". La segunda frase es un hecho medido y documentado que no se puede descartar con la primera. La pregunta relevante no es "¿ha hecho calor alguna vez antes?" sino "¿por qué ahora los récords se rompen con esta frecuencia y con estas magnitudes?". Y ahí es donde entran los datos de emisiones, que son los que a muchos de este foro les dan más pereza leer pero que son los más importantes. Lo que emite España: datos del INE, no de Greenpeace El Instituto Nacional de Estadística, que es el organismo oficial del Estado español que mide estas cosas, publicó en noviembre de 2025 los datos de emisiones de 2024. España emitió 279,9 millones de toneladas de Gases de Efecto Invernadero en 2024. ¿De dónde viene ese contaminación? Aquí están los porcentajes oficiales del INE, sin editar: La industria manufacturera es el sector que más emite: el 23,8% del total. Los hogares (calefacción, agua caliente, coches particulares) suponen el 22,9%. La agricultura y ganadería otro 16,6%. El suministro de energía eléctrica y gas el 14,4%. Y el transporte y almacenamiento el 13,9%. O sea que entre industria y transporte por carretera, que incluye camiones y coches, tenemos más del 37% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero de España. El transporte por carretera solo emite entre 70 y 80 millones de toneladas de CO2 al año, que es aproximadamente el 30% del total nacional. Y en 2025, según datos publicados en enero de 2026, las emisiones totales de España subieron un 0,6% respecto a 2024, alcanzando los 270 millones de toneladas equivalentes de CO2. Una de las principales causas fue el aumento del transporte por carretera de mercancías y pasajeros. Estos son datos del Estado. No de la agenda verde. No de ninguna ONG. Del Estado. "Pero España es pequeña, lo que hagamos aquí no importa nada" Este es el argumento del escaqueo que más se repite y que tiene algo de verdad superficial pero que es deshonesto cuando se mira bien. Es verdad que España no es China ni Estados Unidos. Pero hay dos cosas que se ignoran con ese argumento. Primera: los gases de efecto invernadero no tienen fronteras. El CO2 que emite España se mezcla con el de toda la atmósfera del planeta y contribuye al calentamiento global exactamente igual que el chino o el americano. No hay una burbuja sobre España que contenga solo nuestras emisiones. Lo que sube aquí sube globalmente, y lo que sube globalmente nos calienta a nosotros también. Segunda, y esto es lo que más directamente te afecta si vives en España: hay un fenómeno llamado isla de calor urbana que no depende del calentamiento global sino de la actividad industrial y del tráfico local. Y ese sí es 100% responsabilidad nuestra. El efecto isla de calor: esto es lo que hace la ciudad a tu temperatura El efecto isla de calor urbana es un fenómeno bien documentado y medido que no tiene nada que ver con conspiraciones climáticas. Es física básica. Las ciudades concentran asfalto, hormigón, edificios y actividad industrial que absorben calor durante el día y lo liberan por la noche, impidiendo que la temperatura baje. ¿Cuánto sube la temperatura por este efecto? Los estudios lo cuantifican con bastante precisión: una ciudad de un millón de habitantes o más puede tener de 1 a 4°C más que su entorno rural circundante de media anual. Y en noches despejadas y tranquilas, esa diferencia puede llegar a los 12°C. En España, estudios realizados sobre ciudades como Zaragoza han confirmado este efecto de manera empírica. El Ministerio para la Transición Ecológica ha publicado datos que muestran que los parques urbanos reducen entre 3 y 5°C la temperatura de su entorno inmediato, lo que demuestra que el calor extra de las ciudades es real, medible y causado por la actividad humana local. Esto significa que cuando estás en Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla con 38°C en mayo, parte de esos grados son consecuencia directa de las emisiones locales, del tráfico, de la industria, de los aires acondicionados que expulsan calor a la calle. No es global ni abstracto. Es tu ciudad, tus coches, tus fábricas. Las muertes: esto ya no es una abstracción Aquí me paro porque hay gente que puede pensar que todo esto es teoría. No lo es. En España, en el verano de 2022, el exceso de mortalidad por causas atribuibles a excesos de temperatura fue de 4.813 fallecimientos. Casi cinco mil personas muertas por el calor en un solo verano. Y las muertes prematuras anuales por contaminación atmosférica en España, es decir por la polución industrial y del tráfico que genera partículas finas (PM2,5), ozono y dióxido de nitrógeno, superan las 30.000 personas al año según la Agencia Europea del Medio Ambiente. 30.000 personas al año. Muertas por la contaminación del aire. En España. Cada año. Eso no lo dice Greenpeace. Lo dice la Agencia Europea del Medio Ambiente, que depende de la Unión Europea. Y si no te fías de la UE, los datos de mortalidad los certifica el Ministerio de Sanidad español. Lo que está pasando ahora mismo en Europa es histórico Esta semana de finales de mayo de 2026 es, según los meteorólogos, potencialmente la más calurosa jamás registrada en Europa para el mes de mayo. En Francia han muerto personas practicando deporte al aire libre por el calor. En Reino Unido se ha batido el récord histórico de temperatura en mayo, que databa de 1922. En Italia también se están rompiendo récords. En España, Badajoz ha estado rozando los 40°C. Santander, que es una ciudad del norte con clima atlántico, ha tenido seis días por encima de 30°C en mayo cuando en 70 años de historia solo había tenido dos. Sevilla podría llegar a 38°C esta semana, Madrid a 36°C, Lleida y Zaragoza a 39°C. La AEMET lo ha dicho sin ambigüedades: esto no es un episodio aislado. Es la nueva normalidad. "Es que siempre ha habido olas de calor, el clima siempre ha cambiado" Sí, es verdad. El clima siempre ha cambiado a lo largo de la historia de la Tierra. Hubo épocas más cálidas y más frías antes de que existieran los humanos. Eso es innegable. Pero hay una diferencia fundamental que los negacionistas ignoran sistemáticamente: la velocidad del cambio. En los ciclos climáticos naturales, las variaciones de temperatura se producen a lo largo de miles o decenas de miles de años, lo que permite a los ecosistemas adaptarse. Lo que estamos viviendo ahora es un cambio de temperatura a una velocidad que no tiene precedentes en los registros geológicos de los últimos 800.000 años, según los estudios de núcleos de hielo antártico. Y esa velocidad sí coincide exactamente con el inicio de la industrialización masiva y el uso de combustibles fósiles a partir del siglo XIX. No es una coincidencia que los científicos hayan detectado. Es una correlación estadística robustísima que se ha verificado con decenas de métodos independientes. Lo de la "agenda" y la "manipulación": seamos honestos un momento Entiendo perfectamente la desconfianza hacia los medios y hacia los gobiernos. Es una desconfianza en muchos casos legítima. Los medios mienten, los políticos mienten, las organizaciones internacionales tienen intereses propios. Todo eso es verdad. Pero aplicar esa desconfianza solo cuando los datos te incomodan y no cuando te convienen es trampa. Si desconfías de la AEMET cuando dice que las temperaturas están batiendo récords, ¿por qué confías en la AEMET cuando dice que va a llover el fin de semana y no salís sin paraguas? Si desconfías del INE cuando publica datos de emisiones industriales, ¿por qué confías en el INE cuando publica datos de paro o de inflación? Los termómetros no tienen ideología. Los récords históricos no son una opinión. Un registro de 71 años en Badajoz que dice que nunca habíamos tenido 38°C en mayo no es propaganda de izquierdas, es una medición física. ¿Qué tiene que ver la industria exactamente? Para los que quieran el mecanismo concreto sin rodeos: los gases de efecto invernadero, principalmente CO2 y metano, actúan como una manta alrededor de la Tierra. La energía solar entra, calienta la superficie terrestre, y cuando esa energía intenta salir de vuelta al espacio en forma de radiación infrarroja, los gases de efecto invernadero la atrapan parcialmente. Cuantos más gases, más energía queda atrapada, más sube la temperatura. Eso es el efecto invernadero. Y sin él la Tierra tendría una temperatura media de -18°C y sería inhabitable. El problema no es que el efecto invernadero exista, es que desde la revolución industrial hemos añadido tanto CO2 a la atmósfera, quemando carbón, petróleo y gas natural, que el equilibrio se ha roto. La concentración de CO2 en la atmósfera ha pasado de 280 partes por millón en la era preindustrial a más de 420 partes por millón hoy. El último valor similar en la historia geológica de la Tierra fue hace tres millones de años, cuando el nivel del mar era entre 5 y 25 metros más alto que ahora. Esos 140 partes por millón de diferencia son los que están moviendo la temperatura global hacia arriba. Y eso lo ha hecho principalmente la quema de combustibles fósiles en la industria, el transporte y la generación de energía. ¿Y ahora qué? No voy a acabar con un sermón verde porque ya sé que eso cierra mentes en lugar de abrirlas. Solo voy a decir esto: que los datos sean incómodos no los hace falsos. Que la solución que proponen ciertos partidos o movimientos te parezca inaceptable tampoco hace que el problema no exista. Puedes pensar que las políticas climáticas del gobierno son un desastre, que la transición energética se está haciendo mal, que hay mucha hipocresía en el activismo climático, que se usa el cambio climático para meter ideología de fuerza. Todo eso puede ser verdad al mismo tiempo que el calor de estos días es real, está batiendo récords históricos, y tiene causas humanas perfectamente identificadas y medidas. Ser de derechas no obliga a negar los termómetros. Desconfiar de los medios no obliga a ignorar los datos del INE y la AEMET. Se puede ser escéptico con las soluciones propuestas sin negar el problema. Y el problema, a estas alturas, lo tienes encima literalmente. Fuera hay 38 grados en mayo. Los registros históricos lo confirman. Y eso no lo ha puesto Sánchez, lo han puesto décadas de emisiones industriales acumuladas que no entienden de banderas ni de ideologías. puedo pagar mas impuestos para reducir las temperaturas? gracias un saludo |
28-may-2026 16:24
#14
| Estás tú que a la tercera vez que le he dado a subir página con el dedo me voy a leer ese chocho.....uy.....tocho.( es que he visto el hilo de la gitanica). |
28-may-2026 16:25
#15
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Desde luego, así nos va... @Coleccionador: Es interesante. Y creo que es muy sensato como lo expones.Tengo algunas dudas. ¿De donde sacas los datos de fallecidos por calor? Si a alguien que anda por la calle a 35°C le da un infarto se mete en la estadística? ¿Qué propones? ¿Por qué se le achaca al usuario de a pie que colabore mientras los políticos siguen viajando en aviones privados, coches oficiales, etc? ¿Por qué aceptar lecciones morales de esa gente? ¿Van a quitar sus aires acondicionados y dejar de lado su forma de vida? ¿Cerramos empresas, fábricas y transportes? El problema no es el hecho, es prohibir que la población use cubiertos de plástico mientras quien pone las leyes vive al margen y contamina más que nadie. |
28-may-2026 16:27
#17
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Mira shur, voy a responderte en serio porque en el fondo tu pregunta, aunque la has envuelto en un "me parece perfecto" de los que significan exactamente lo contrario, es la más legítima que se puede hacer en este debate. Y es la que menos se responde habitualmente. Pero antes de entrar en materia tengo que decirte algo: ese "ok te creo me convenciste que quieres que haga" es la frase más cómoda del universo. Es el escudo perfecto. Te das por convencido para cerrar el debate, añades inmediatamente "pero qué puedo hacer yo", y como nadie tiene una respuesta mágica e instantánea, usas ese silencio para volver al punto de partida, que es no hacer nada y no pensar más en el tema. Es un movimiento elegante, lo reconozco. Pero es una trampa mental que te pones tú solo. Porque la pregunta "qué puedo hacer yo" tiene respuesta. Varias. Y no son las que te imaginas, que seguramente estás pensando en hacerte vegano, en atarte a un árbol o en votar a Yolanda Díaz, que ya sé que eso aquí es lo que más miedo da. Vamos al lío. Lo primero: el mito de que el individuo no puede hacer nada Este es el argumento más repetido y el más conveniente para no moverse del sofá. "Yo solo soy una persona, lo que haga yo no cambia nada, el problema es de las grandes corporaciones y los gobiernos." Y tiene algo de verdad, como todos los argumentos cómodos. Sí, las grandes decisiones las toman los gobiernos y las empresas. Pero hay un par de cosas que se ignoran con ese razonamiento. Primera: el mercado funciona por la demanda agregada de millones de individuos. Cuando los consumidores cambian sus hábitos masivamente, las empresas cambian sus productos. No por bondad, sino porque si no lo hacen pierden dinero. El mercado de los coches eléctricos ha crecido exponencialmente en cinco años no porque los gobiernos lo hayan ordenado, sino porque millones de personas han decidido comprarlos. El mercado de la carne ha empezado a caer en varios países europeos no porque nadie lo haya prohibido, sino porque hay gente que ha decidido comer menos. Las empresas responden a los clientes porque no tienen otra opción. Segunda: el argumento de que "el individuo no puede hacer nada" es curiosamente selectivo. Nadie dice "para qué voto si los políticos hacen lo que quieren de todas formas". Nadie dice "para qué pago impuestos si el Estado los derrocha". Aceptamos que nuestras acciones individuales tienen efecto en el sistema político y fiscal, pero cuando se trata del consumo y el medio ambiente de repente somos completamente impotentes. No cuadra. Entonces qué puedes hacer tú. En concreto. Sin rollos. Voy a darte una lista real, sin moralina y sin pedirte que te conviertas en un monje ecologista. Cosas concretas, con impacto medible, que no requieren ni que cambies de ideología ni que renuncies a tu nivel de vida de manera significativa. El coche: el mayor impacto individual que tienes Si tienes coche de gasolina o diésel y lo usas a diario para ir al trabajo, ese es con diferencia el mayor foco de emisiones de tu vida personal. No hay ninguna otra decisión individual que se acerque remotamente a ese impacto. ¿Qué puedes hacer? Depende de tu situación. Si vives en una ciudad con transporte público razonable, coger el metro o el autobús en lugar del coche aunque sea dos o tres días a la semana ya tiene un impacto real. No te pido que vendas el coche. Te pido que no lo uses cuando no hace falta. Si tu próximo coche va a ser nuevo o de segunda mano, considera un eléctrico o al menos un híbrido. No por la pegatina verde ni por quedar bien con nadie, sino porque en el ciclo de uso completo contamina menos y además te sale más barato en combustible y mantenimiento. Son datos, no ideología. Si tienes que hacer un viaje de menos de 500 km por la península, el tren es más rápido puerta a puerta en muchos casos, más barato y emite entre cinco y diez veces menos CO2 por kilómetro que el avión. Renfe tiene sus problemas, sí, pero el AVE en los trayectos donde existe funciona y no es una locura. El consumo eléctrico en casa: aquí hay dinero, no solo conciencia La tarifa eléctrica con discriminación horaria, que básicamente es pagar menos por la luz de noche y en horas valle, existe y está disponible para cualquiera. Poner el lavavajillas, la lavadora y cargar lo que sea por la noche en lugar de a mediodía reduce tu factura eléctrica entre un 20 y un 30% y además consume electricidad cuando la red tiene excedentes de renovables y menos demanda. Es gratis hacer el cambio. Llamas a tu compañía o lo haces online en diez minutos. Bajar el termostato de la calefacción un grado en invierno reduce el consumo entre un 7 y un 10%. Subir el del aire acondicionado un grado en verano, lo mismo. No es un sacrificio, es un ajuste de dos segundos que al año supone un ahorro de 50 a 150 euros en la factura y una reducción real de emisiones. Si cuando se te rompa el electrodoméstico compras uno de clase A o superior en lugar del más barato sin mirar la etiqueta, ahorras electricidad durante los próximos diez años que dura ese aparato. No te cuesta nada mirarlo. La comida: el impacto que nadie ve No te voy a decir que te hagas vegano porque sé que eso aquí produce urticaria. Pero sí te digo un dato que mucha gente no sabe: producir un kilo de ternera emite entre 20 y 30 kg de CO2 equivalente. Producir un kilo de pollo emite entre 4 y 6 kg. Producir un kilo de legumbres emite menos de 1 kg. No te estoy pidiendo que dejes la carne, te estoy diciendo que si comes ternera cuatro días a la semana y la reduces a dos, el impacto es mayor que si cambias de coche. Sustituir parte de la carne roja por pollo, pescado o legumbres dos veces a la semana no es hacerse hippy. Es lo que come la mitad de España de toda la vida y lo que ha demostrado ser además la dieta más saludable para ti, por si el argumento del planeta no te convence. La política y el voto: que sí, que esto también cuenta Sé que aquí esto va a crujir pero lo digo igual porque sería deshonesto no decirlo. La política importa porque las grandes decisiones, la regulación de industrias, las infraestructuras de transporte público, los incentivos para renovables, las normas de eficiencia energética en edificios, las las hacen los gobiernos. Votar a partidos que tienen políticas climáticas serias no significa votar a la izquierda obligatoriamente. En Europa hay partidos de centroderecha y de derecha, como el PP europeo, que tienen posiciones pro-clima porque han entendido que el cambio climático es un problema económico y de seguridad nacional, no solo un asunto de ecologistas. La derecha pragmática europea lleva décadas apostando por la eficiencia energética y las renovables porque generan independencia energética y empleo local. Exigir a tus representantes, sean del partido que sean, que tengan políticas concretas de reducción de emisiones industriales y de transporte no es traicionar ningún voto. Es pedirles que hagan su trabajo. Volviendo a tu "pues muy bien" Mira, entiendo el agotamiento. De verdad. Llevamos años oyendo el mismo disco de los ecologistas y de los políticos, con mucha retórica y pocas medidas concretas, con una buena dosis de hipocresía de los que viajan en jet privado y luego dan conferencias sobre emisiones. Esa hipocresía existe y es irritante y legítimo cabrearse con ella. Pero el agotamiento con los mensajeros no puede convertirse en ignorar el mensaje. El calor de estos días no lo ha inventado Greta Thunberg. Los récords históricos en Badajoz y Santander los han medido funcionarios del Estado español con termómetros. Eso es real independientemente de quién te lo cuente y de lo cansado que estés de que te lo cuenten. Y la pregunta de qué puedes hacer tú tiene respuesta. No es una respuesta que te va a cambiar la vida de golpe ni que va a arreglar el problema solo con lo que hagas tú. Pero tampoco es "nada". Hay cosas concretas, con impacto medible, que cuestan poco o que incluso te ahorran dinero, y que juntas con las de otros millones de personas sí mueven la aguja. El "pues muy bien" y el encogimiento de hombros es la opción más cómoda. También es la que garantiza que dentro de diez años estaremos teniendo las mismas temperaturas récord en abril en lugar de en mayo y preguntándonos cómo hemos llegado hasta aquí. Tú mismo, oye. |
28-may-2026 16:27
#18
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Si realmente has escrito eso tu, mis dieces. Pero no me lo creo tanto texto para no adelantar nada. |
28-may-2026 16:28
#19
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Que hagan más infraestructura de trenes para transporte de mercancías. Que regulen a nivel global la indústria de la moda, la más inútil y de las que más produce y contamina a nivel mundial. Que dejen de echar toda la mierda a los océanos, es una vergüenza ir a la fosa de la Marianas y encontrarla llena de basura. Los dinosaurios, como dice mi amigo Profundo, no han muerto en vano y se ha de aprovechar su suco. Pero por favor, de forma eficiente y eficaz. |
28-may-2026 16:28
#20
| No entro en nada de lo que digas, solo decir que el ine no mide, estima, hace estadísticas. Coge datos, los procesa con la metodología que elija y saca los resultados finales. |
28-may-2026 16:29
#21
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Desde luego, así nos va...
@Coleccionador: Es interesante. Y creo que es muy sensato como lo expones.Tengo algunas dudas. ¿De donde sacas los datos de fallecidos por calor? Si a alguien que anda por la calle a 35°C le da un infarto se mete en la estadística? ¿Qué propones? ¿Por qué se le achaca al usuario de a pie que colabore mientras los políticos siguen viajando en aviones privados, coches oficiales, etc? ¿Por qué aceptar lecciones morales de esa gente? ¿Van a quitar sus aires acondicionados y dejar de lado su forma de vida? ¿Cerramos empresas, fábricas y transportes? El problema no es el hecho, es prohibir que la población use cubiertos de plástico mientras quien pone las leyes vive al margen y contamina más que nadie. |
28-may-2026 16:30
#23
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Desde luego, así nos va...
@Coleccionador: Es interesante. Y creo que es muy sensato como lo expones.Tengo algunas dudas. ¿De donde sacas los datos de fallecidos por calor? Si a alguien que anda por la calle a 35°C le da un infarto se mete en la estadística? ¿Qué propones? ¿Por qué se le achaca al usuario de a pie que colabore mientras los políticos siguen viajando en aviones privados, coches oficiales, etc? ¿Por qué aceptar lecciones morales de esa gente? ¿Van a quitar sus aires acondicionados y dejar de lado su forma de vida? ¿Cerramos empresas, fábricas y transportes? El problema no es el hecho, es prohibir que la población use cubiertos de plástico mientras quien pone las leyes vive al margen y contamina más que nadie. Ahora no me da tiempo a escribir una respuesta en condidiones, pero gracias por tomarte en eserio el tema serio. Mas tarde me tomaré unos minutos en coinstestar como se merece. |
28-may-2026 16:30
#24
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Mira shur, voy a responderte en serio porque en el fondo tu pregunta, aunque la has envuelto en un "me parece perfecto" de los que significan exactamente lo contrario, es la más legítima que se puede hacer en este debate. Y es la que menos se responde habitualmente.
Pero antes de entrar en materia tengo que decirte algo: ese "ok te creo me convenciste que quieres que haga" es la frase más cómoda del universo. Es el escudo perfecto. Te das por convencido para cerrar el debate, añades inmediatamente "pero qué puedo hacer yo", y como nadie tiene una respuesta mágica e instantánea, usas ese silencio para volver al punto de partida, que es no hacer nada y no pensar más en el tema. Es un movimiento elegante, lo reconozco. Pero es una trampa mental que te pones tú solo. Porque la pregunta "qué puedo hacer yo" tiene respuesta. Varias. Y no son las que te imaginas, que seguramente estás pensando en hacerte vegano, en atarte a un árbol o en votar a Yolanda Díaz, que ya sé que eso aquí es lo que más miedo da. Vamos al lío. Lo primero: el mito de que el individuo no puede hacer nada Este es el argumento más repetido y el más conveniente para no moverse del sofá. "Yo solo soy una persona, lo que haga yo no cambia nada, el problema es de las grandes corporaciones y los gobiernos." Y tiene algo de verdad, como todos los argumentos cómodos. Sí, las grandes decisiones las toman los gobiernos y las empresas. Pero hay un par de cosas que se ignoran con ese razonamiento. Primera: el mercado funciona por la demanda agregada de millones de individuos. Cuando los consumidores cambian sus hábitos masivamente, las empresas cambian sus productos. No por bondad, sino porque si no lo hacen pierden dinero. El mercado de los coches eléctricos ha crecido exponencialmente en cinco años no porque los gobiernos lo hayan ordenado, sino porque millones de personas han decidido comprarlos. El mercado de la carne ha empezado a caer en varios países europeos no porque nadie lo haya prohibido, sino porque hay gente que ha decidido comer menos. Las empresas responden a los clientes porque no tienen otra opción. Segunda: el argumento de que "el individuo no puede hacer nada" es curiosamente selectivo. Nadie dice "para qué voto si los políticos hacen lo que quieren de todas formas". Nadie dice "para qué pago impuestos si el Estado los derrocha". Aceptamos que nuestras acciones individuales tienen efecto en el sistema político y fiscal, pero cuando se trata del consumo y el medio ambiente de repente somos completamente impotentes. No cuadra. Entonces qué puedes hacer tú. En concreto. Sin rollos. Voy a darte una lista real, sin moralina y sin pedirte que te conviertas en un monje ecologista. Cosas concretas, con impacto medible, que no requieren ni que cambies de ideología ni que renuncies a tu nivel de vida de manera significativa. El coche: el mayor impacto individual que tienes Si tienes coche de gasolina o diésel y lo usas a diario para ir al trabajo, ese es con diferencia el mayor foco de emisiones de tu vida personal. No hay ninguna otra decisión individual que se acerque remotamente a ese impacto. ¿Qué puedes hacer? Depende de tu situación. Si vives en una ciudad con transporte público razonable, coger el metro o el autobús en lugar del coche aunque sea dos o tres días a la semana ya tiene un impacto real. No te pido que vendas el coche. Te pido que no lo uses cuando no hace falta. Si tu próximo coche va a ser nuevo o de segunda mano, considera un eléctrico o al menos un híbrido. No por la pegatina verde ni por quedar bien con nadie, sino porque en el ciclo de uso completo contamina menos y además te sale más barato en combustible y mantenimiento. Son datos, no ideología. Si tienes que hacer un viaje de menos de 500 km por la península, el tren es más rápido puerta a puerta en muchos casos, más barato y emite entre cinco y diez veces menos CO2 por kilómetro que el avión. Renfe tiene sus problemas, sí, pero el AVE en los trayectos donde existe funciona y no es una locura. El consumo eléctrico en casa: aquí hay dinero, no solo conciencia La tarifa eléctrica con discriminación horaria, que básicamente es pagar menos por la luz de noche y en horas valle, existe y está disponible para cualquiera. Poner el lavavajillas, la lavadora y cargar lo que sea por la noche en lugar de a mediodía reduce tu factura eléctrica entre un 20 y un 30% y además consume electricidad cuando la red tiene excedentes de renovables y menos demanda. Es gratis hacer el cambio. Llamas a tu compañía o lo haces online en diez minutos. Bajar el termostato de la calefacción un grado en invierno reduce el consumo entre un 7 y un 10%. Subir el del aire acondicionado un grado en verano, lo mismo. No es un sacrificio, es un ajuste de dos segundos que al año supone un ahorro de 50 a 150 euros en la factura y una reducción real de emisiones. Si cuando se te rompa el electrodoméstico compras uno de clase A o superior en lugar del más barato sin mirar la etiqueta, ahorras electricidad durante los próximos diez años que dura ese aparato. No te cuesta nada mirarlo. La comida: el impacto que nadie ve No te voy a decir que te hagas vegano porque sé que eso aquí produce urticaria. Pero sí te digo un dato que mucha gente no sabe: producir un kilo de ternera emite entre 20 y 30 kg de CO2 equivalente. Producir un kilo de pollo emite entre 4 y 6 kg. Producir un kilo de legumbres emite menos de 1 kg. No te estoy pidiendo que dejes la carne, te estoy diciendo que si comes ternera cuatro días a la semana y la reduces a dos, el impacto es mayor que si cambias de coche. Sustituir parte de la carne roja por pollo, pescado o legumbres dos veces a la semana no es hacerse hippy. Es lo que come la mitad de España de toda la vida y lo que ha demostrado ser además la dieta más saludable para ti, por si el argumento del planeta no te convence. La política y el voto: que sí, que esto también cuenta Sé que aquí esto va a crujir pero lo digo igual porque sería deshonesto no decirlo. La política importa porque las grandes decisiones, la regulación de industrias, las infraestructuras de transporte público, los incentivos para renovables, las normas de eficiencia energética en edificios, las las hacen los gobiernos. Votar a partidos que tienen políticas climáticas serias no significa votar a la izquierda obligatoriamente. En Europa hay partidos de centroderecha y de derecha, como el PP europeo, que tienen posiciones pro-clima porque han entendido que el cambio climático es un problema económico y de seguridad nacional, no solo un asunto de ecologistas. La derecha pragmática europea lleva décadas apostando por la eficiencia energética y las renovables porque generan independencia energética y empleo local. Exigir a tus representantes, sean del partido que sean, que tengan políticas concretas de reducción de emisiones industriales y de transporte no es traicionar ningún voto. Es pedirles que hagan su trabajo. Volviendo a tu "pues muy bien" Mira, entiendo el agotamiento. De verdad. Llevamos años oyendo el mismo disco de los ecologistas y de los políticos, con mucha retórica y pocas medidas concretas, con una buena dosis de hipocresía de los que viajan en jet privado y luego dan conferencias sobre emisiones. Esa hipocresía existe y es irritante y legítimo cabrearse con ella. Pero el agotamiento con los mensajeros no puede convertirse en ignorar el mensaje. El calor de estos días no lo ha inventado Greta Thunberg. Los récords históricos en Badajoz y Santander los han medido funcionarios del Estado español con termómetros. Eso es real independientemente de quién te lo cuente y de lo cansado que estés de que te lo cuenten. Y la pregunta de qué puedes hacer tú tiene respuesta. No es una respuesta que te va a cambiar la vida de golpe ni que va a arreglar el problema solo con lo que hagas tú. Pero tampoco es "nada". Hay cosas concretas, con impacto medible, que cuestan poco o que incluso te ahorran dinero, y que juntas con las de otros millones de personas sí mueven la aguja. El "pues muy bien" y el encogimiento de hombros es la opción más cómoda. También es la que garantiza que dentro de diez años estaremos teniendo las mismas temperaturas récord en abril en lugar de en mayo y preguntándonos cómo hemos llegado hasta aquí. Tú mismo, oye. Mira, shur, te agradezco el tono y el esfuerzo por dar datos concretos en vez de la típica cháchara moralista. Se nota que te lo has currado. Pero tu discurso, que parece superpragmático y lleno de sentido común, sufre del mismo mal que todo el ecologismo moderno: es un ejercicio de trampa contable y voluntarismo idílico. Me acusas de buscar una "vía de escape cómoda", pero tu propuesta es la verdadera comodidad: autoconvencerte de que bajando un grado el termostato o pidiendo pollo en el menú del día estás "moviendo la aguja" de un problema geopolítico global. Vamos al lío, parte por parte. 1. El mito de la demanda agregada (y el elefante en la habitación) Dices que el mercado cambia por la demanda de millones de individuos y pones el ejemplo del coche eléctrico. Primer patinazo. El coche eléctrico no ha crecido exponencialmente en Europa por "conciencia de los consumidores"; ha crecido a golpe de subvenciones masivas con dinero público y prohibiciones draconianas (como la de vender motores de combustión a partir de 2035). No es libre mercado, es ingeniería social y fiscal. Pero lo más importante: me hablas del consumidor español, europeo... ¿y el resto del mundo?
2. La trampa del impacto individual: Coche, luz y comida Me pones deberes y me dices que "son datos, no ideología". Vamos a ver esos datos:
Dices que el PP europeo o la derecha pragmática tienen posiciones pro-clima por "seguridad nacional". La realidad es que se han subido al carro de la Agenda 2030 por puro seguidismo burocrático de Bruselas, y ahora se están teniendo que bajar a marchas forzadas (como estamos viendo con las protestas de los agricultores en toda Europa) porque se han dado cuenta de que esas políticas están destruyendo la industria y el campo europeo frente a competidores externos que no juegan con las mismas reglas. Pedirle a los políticos "políticas climáticas serias" hoy en día se traduce en más impuestos al diésel, más peajes, más restricciones a la vivienda vieja y más ecotasas. Es decir, encarecerle la vida al de siempre. Conclusión: El verdadero "pues muy bien" No es agotamiento con el mensajero, shur. Es realismo puro y duro. Abrazar el "qué puedo hacer yo" de manera individual es una religión laica. Te hace sentir bien, te da una superioridad moral inmediata al ir al supermercado y te permite mirar por encima del hombro al vecino que arranca su León TDI. Pero el impacto real en el termómetro global es cero absoluto. El cambio climático, si se soluciona, se hará mediante la tecnología y la energía nuclear o la fusión, no volviendo al siglo XIX ni contando los filetes de pollo que te comes a la semana. Así que sí, mantengo mi "pues muy bien". Seguiré haciendo mi vida, intentando ahorrar luz porque me duele el bolsillo (no por salvar un oso polar), y dejando que la física y la ingeniería solucionen lo que la culpa judeocristiana del ecologismo de consumo no puede arreglar. Tú mismo, oye. |
28-may-2026 16:32
#25
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A ver, voy a escribir esto con cuidado porque sé perfectamente como funciona este foro y sé lo que va a pasar en cuanto empiece. Que si la agenda verde, que si el Soros, que si nos quieren meter bichos en los alimentos, que si el calor siempre ha existido y nos están manipulando. Lo sé. Lo conozco. Llevo años leyendo este sitio.
Y precisamente por eso voy a intentar explicar lo que está pasando estos días en España sin apelar a Greta Thunberg, sin mentar a Podemos, sin hablar de agenda 2030, y sin ningún rollo de ese que hace que la mitad del foro cierre la pestaña al segundo párrafo. Solo datos. Solo hechos. Cosas que ha medido gente que no tiene ningún interés ideológico en mentir, como la AEMET, que es un organismo del Estado, y el INE, que es otro organismo del Estado. Si no te fías de ellos tampoco, entonces ya no sé de qué podemos hablar. Lo que está pasando estos días: los números Empecemos por lo concreto. Esta última semana de mayo de 2026 en España ha roto récords que llevaban décadas en pie. En el aeropuerto de Badajoz, con 71 años de registros, se han superado los 38°C en mayo por primera vez en toda la serie histórica. En el aeropuerto de Santander, con datos desde 1954, antes de este año solo se habían registrado dos días con más de 30°C antes de junio en toda la historia. Este año ya van seis. Las temperaturas en la península están entre 12 y 16 grados por encima de lo normal para esta época del año. Repito: DOCE A DIECISÉIS GRADOS por encima de lo normal para finales de mayo. No estamos hablando de que haga un poco más de calor de lo habitual. Estamos hablando de una anomalía de una magnitud que no tiene precedentes en los registros históricos. La AEMET, que como digo es un organismo del Estado español, ha confirmado que para el periodo mayo-junio-julio de 2026 hay una probabilidad muy alta de que las temperaturas medias se encuentren en el tercil superior en toda España. Eso no es una predicción de ecologistas, es la agencia meteorológica del gobierno. "Pero el calor siempre ha existido, hace cien años también hacía calor" Sí, hace cien años también hacía calor en verano. Nadie dice que no. Pero hay una diferencia importante entre "hace calor en verano" y "en mayo de 2026 en Badajoz hay temperaturas que nunca habíamos visto en 71 años de registros". La segunda frase es un hecho medido y documentado que no se puede descartar con la primera. La pregunta relevante no es "¿ha hecho calor alguna vez antes?" sino "¿por qué ahora los récords se rompen con esta frecuencia y con estas magnitudes?". Y ahí es donde entran los datos de emisiones, que son los que a muchos de este foro les dan más pereza leer pero que son los más importantes. Lo que emite España: datos del INE, no de Greenpeace El Instituto Nacional de Estadística, que es el organismo oficial del Estado español que mide estas cosas, publicó en noviembre de 2025 los datos de emisiones de 2024. España emitió 279,9 millones de toneladas de Gases de Efecto Invernadero en 2024. ¿De dónde viene ese contaminación? Aquí están los porcentajes oficiales del INE, sin editar: La industria manufacturera es el sector que más emite: el 23,8% del total. Los hogares (calefacción, agua caliente, coches particulares) suponen el 22,9%. La agricultura y ganadería otro 16,6%. El suministro de energía eléctrica y gas el 14,4%. Y el transporte y almacenamiento el 13,9%. O sea que entre industria y transporte por carretera, que incluye camiones y coches, tenemos más del 37% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero de España. El transporte por carretera solo emite entre 70 y 80 millones de toneladas de CO2 al año, que es aproximadamente el 30% del total nacional. Y en 2025, según datos publicados en enero de 2026, las emisiones totales de España subieron un 0,6% respecto a 2024, alcanzando los 270 millones de toneladas equivalentes de CO2. Una de las principales causas fue el aumento del transporte por carretera de mercancías y pasajeros. Estos son datos del Estado. No de la agenda verde. No de ninguna ONG. Del Estado. "Pero España es pequeña, lo que hagamos aquí no importa nada" Este es el argumento del escaqueo que más se repite y que tiene algo de verdad superficial pero que es deshonesto cuando se mira bien. Es verdad que España no es China ni Estados Unidos. Pero hay dos cosas que se ignoran con ese argumento. Primera: los gases de efecto invernadero no tienen fronteras. El CO2 que emite España se mezcla con el de toda la atmósfera del planeta y contribuye al calentamiento global exactamente igual que el chino o el americano. No hay una burbuja sobre España que contenga solo nuestras emisiones. Lo que sube aquí sube globalmente, y lo que sube globalmente nos calienta a nosotros también. Segunda, y esto es lo que más directamente te afecta si vives en España: hay un fenómeno llamado isla de calor urbana que no depende del calentamiento global sino de la actividad industrial y del tráfico local. Y ese sí es 100% responsabilidad nuestra. El efecto isla de calor: esto es lo que hace la ciudad a tu temperatura El efecto isla de calor urbana es un fenómeno bien documentado y medido que no tiene nada que ver con conspiraciones climáticas. Es física básica. Las ciudades concentran asfalto, hormigón, edificios y actividad industrial que absorben calor durante el día y lo liberan por la noche, impidiendo que la temperatura baje. ¿Cuánto sube la temperatura por este efecto? Los estudios lo cuantifican con bastante precisión: una ciudad de un millón de habitantes o más puede tener de 1 a 4°C más que su entorno rural circundante de media anual. Y en noches despejadas y tranquilas, esa diferencia puede llegar a los 12°C. En España, estudios realizados sobre ciudades como Zaragoza han confirmado este efecto de manera empírica. El Ministerio para la Transición Ecológica ha publicado datos que muestran que los parques urbanos reducen entre 3 y 5°C la temperatura de su entorno inmediato, lo que demuestra que el calor extra de las ciudades es real, medible y causado por la actividad humana local. Esto significa que cuando estás en Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla con 38°C en mayo, parte de esos grados son consecuencia directa de las emisiones locales, del tráfico, de la industria, de los aires acondicionados que expulsan calor a la calle. No es global ni abstracto. Es tu ciudad, tus coches, tus fábricas. Las muertes: esto ya no es una abstracción Aquí me paro porque hay gente que puede pensar que todo esto es teoría. No lo es. En España, en el verano de 2022, el exceso de mortalidad por causas atribuibles a excesos de temperatura fue de 4.813 fallecimientos. Casi cinco mil personas muertas por el calor en un solo verano. Y las muertes prematuras anuales por contaminación atmosférica en España, es decir por la polución industrial y del tráfico que genera partículas finas (PM2,5), ozono y dióxido de nitrógeno, superan las 30.000 personas al año según la Agencia Europea del Medio Ambiente. 30.000 personas al año. Muertas por la contaminación del aire. En España. Cada año. Eso no lo dice Greenpeace. Lo dice la Agencia Europea del Medio Ambiente, que depende de la Unión Europea. Y si no te fías de la UE, los datos de mortalidad los certifica el Ministerio de Sanidad español. Lo que está pasando ahora mismo en Europa es histórico Esta semana de finales de mayo de 2026 es, según los meteorólogos, potencialmente la más calurosa jamás registrada en Europa para el mes de mayo. En Francia han muerto personas practicando deporte al aire libre por el calor. En Reino Unido se ha batido el récord histórico de temperatura en mayo, que databa de 1922. En Italia también se están rompiendo récords. En España, Badajoz ha estado rozando los 40°C. Santander, que es una ciudad del norte con clima atlántico, ha tenido seis días por encima de 30°C en mayo cuando en 70 años de historia solo había tenido dos. Sevilla podría llegar a 38°C esta semana, Madrid a 36°C, Lleida y Zaragoza a 39°C. La AEMET lo ha dicho sin ambigüedades: esto no es un episodio aislado. Es la nueva normalidad. "Es que siempre ha habido olas de calor, el clima siempre ha cambiado" Sí, es verdad. El clima siempre ha cambiado a lo largo de la historia de la Tierra. Hubo épocas más cálidas y más frías antes de que existieran los humanos. Eso es innegable. Pero hay una diferencia fundamental que los negacionistas ignoran sistemáticamente: la velocidad del cambio. En los ciclos climáticos naturales, las variaciones de temperatura se producen a lo largo de miles o decenas de miles de años, lo que permite a los ecosistemas adaptarse. Lo que estamos viviendo ahora es un cambio de temperatura a una velocidad que no tiene precedentes en los registros geológicos de los últimos 800.000 años, según los estudios de núcleos de hielo antártico. Y esa velocidad sí coincide exactamente con el inicio de la industrialización masiva y el uso de combustibles fósiles a partir del siglo XIX. No es una coincidencia que los científicos hayan detectado. Es una correlación estadística robustísima que se ha verificado con decenas de métodos independientes. Lo de la "agenda" y la "manipulación": seamos honestos un momento Entiendo perfectamente la desconfianza hacia los medios y hacia los gobiernos. Es una desconfianza en muchos casos legítima. Los medios mienten, los políticos mienten, las organizaciones internacionales tienen intereses propios. Todo eso es verdad. Pero aplicar esa desconfianza solo cuando los datos te incomodan y no cuando te convienen es trampa. Si desconfías de la AEMET cuando dice que las temperaturas están batiendo récords, ¿por qué confías en la AEMET cuando dice que va a llover el fin de semana y no salís sin paraguas? Si desconfías del INE cuando publica datos de emisiones industriales, ¿por qué confías en el INE cuando publica datos de paro o de inflación? Los termómetros no tienen ideología. Los récords históricos no son una opinión. Un registro de 71 años en Badajoz que dice que nunca habíamos tenido 38°C en mayo no es propaganda de izquierdas, es una medición física. ¿Qué tiene que ver la industria exactamente? Para los que quieran el mecanismo concreto sin rodeos: los gases de efecto invernadero, principalmente CO2 y metano, actúan como una manta alrededor de la Tierra. La energía solar entra, calienta la superficie terrestre, y cuando esa energía intenta salir de vuelta al espacio en forma de radiación infrarroja, los gases de efecto invernadero la atrapan parcialmente. Cuantos más gases, más energía queda atrapada, más sube la temperatura. Eso es el efecto invernadero. Y sin él la Tierra tendría una temperatura media de -18°C y sería inhabitable. El problema no es que el efecto invernadero exista, es que desde la revolución industrial hemos añadido tanto CO2 a la atmósfera, quemando carbón, petróleo y gas natural, que el equilibrio se ha roto. La concentración de CO2 en la atmósfera ha pasado de 280 partes por millón en la era preindustrial a más de 420 partes por millón hoy. El último valor similar en la historia geológica de la Tierra fue hace tres millones de años, cuando el nivel del mar era entre 5 y 25 metros más alto que ahora. Esos 140 partes por millón de diferencia son los que están moviendo la temperatura global hacia arriba. Y eso lo ha hecho principalmente la quema de combustibles fósiles en la industria, el transporte y la generación de energía. ¿Y ahora qué? No voy a acabar con un sermón verde porque ya sé que eso cierra mentes en lugar de abrirlas. Solo voy a decir esto: que los datos sean incómodos no los hace falsos. Que la solución que proponen ciertos partidos o movimientos te parezca inaceptable tampoco hace que el problema no exista. Puedes pensar que las políticas climáticas del gobierno son un desastre, que la transición energética se está haciendo mal, que hay mucha hipocresía en el activismo climático, que se usa el cambio climático para meter ideología de fuerza. Todo eso puede ser verdad al mismo tiempo que el calor de estos días es real, está batiendo récords históricos, y tiene causas humanas perfectamente identificadas y medidas. Ser de derechas no obliga a negar los termómetros. Desconfiar de los medios no obliga a ignorar los datos del INE y la AEMET. Se puede ser escéptico con las soluciones propuestas sin negar el problema. Y el problema, a estas alturas, lo tienes encima literalmente. Fuera hay 38 grados en mayo. Los registros históricos lo confirman. Y eso no lo ha puesto Sánchez, lo han puesto décadas de emisiones industriales acumuladas que no entienden de banderas ni de ideologías. Muy bien expuesto, respetuoso y objetivo. Gracias, shur. |
28-may-2026 16:32
#26
| ok, en unos dias me voy a latam, si me acuerdo te envio un video de la zurrapa que echan los autobuses y camiones alli. saludos! |
28-may-2026 16:34
#27
| Pero si lleva todo el puto invierno lloviendo sin parar y un frio de cojones hasta hace una semana. |
28-may-2026 16:34
#28
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A ver, voy a escribir esto con cuidado porque sé perfectamente como funciona este foro y sé lo que va a pasar en cuanto empiece. Que si la agenda verde, que si el Soros, que si nos quieren meter bichos en los alimentos, que si el calor siempre ha existido y nos están manipulando. Lo sé. Lo conozco. Llevo años leyendo este sitio.
Y precisamente por eso voy a intentar explicar lo que está pasando estos días en España sin apelar a Greta Thunberg, sin mentar a Podemos, sin hablar de agenda 2030, y sin ningún rollo de ese que hace que la mitad del foro cierre la pestaña al segundo párrafo. Solo datos. Solo hechos. Cosas que ha medido gente que no tiene ningún interés ideológico en mentir, como la AEMET, que es un organismo del Estado, y el INE, que es otro organismo del Estado. Si no te fías de ellos tampoco, entonces ya no sé de qué podemos hablar. Lo que está pasando estos días: los números Empecemos por lo concreto. Esta última semana de mayo de 2026 en España ha roto récords que llevaban décadas en pie. En el aeropuerto de Badajoz, con 71 años de registros, se han superado los 38°C en mayo por primera vez en toda la serie histórica. En el aeropuerto de Santander, con datos desde 1954, antes de este año solo se habían registrado dos días con más de 30°C antes de junio en toda la historia. Este año ya van seis. Las temperaturas en la península están entre 12 y 16 grados por encima de lo normal para esta época del año. Repito: DOCE A DIECISÉIS GRADOS por encima de lo normal para finales de mayo. No estamos hablando de que haga un poco más de calor de lo habitual. Estamos hablando de una anomalía de una magnitud que no tiene precedentes en los registros históricos. La AEMET, que como digo es un organismo del Estado español, ha confirmado que para el periodo mayo-junio-julio de 2026 hay una probabilidad muy alta de que las temperaturas medias se encuentren en el tercil superior en toda España. Eso no es una predicción de ecologistas, es la agencia meteorológica del gobierno. "Pero el calor siempre ha existido, hace cien años también hacía calor" Sí, hace cien años también hacía calor en verano. Nadie dice que no. Pero hay una diferencia importante entre "hace calor en verano" y "en mayo de 2026 en Badajoz hay temperaturas que nunca habíamos visto en 71 años de registros". La segunda frase es un hecho medido y documentado que no se puede descartar con la primera. La pregunta relevante no es "¿ha hecho calor alguna vez antes?" sino "¿por qué ahora los récords se rompen con esta frecuencia y con estas magnitudes?". Y ahí es donde entran los datos de emisiones, que son los que a muchos de este foro les dan más pereza leer pero que son los más importantes. Lo que emite España: datos del INE, no de Greenpeace El Instituto Nacional de Estadística, que es el organismo oficial del Estado español que mide estas cosas, publicó en noviembre de 2025 los datos de emisiones de 2024. España emitió 279,9 millones de toneladas de Gases de Efecto Invernadero en 2024. ¿De dónde viene ese contaminación? Aquí están los porcentajes oficiales del INE, sin editar: La industria manufacturera es el sector que más emite: el 23,8% del total. Los hogares (calefacción, agua caliente, coches particulares) suponen el 22,9%. La agricultura y ganadería otro 16,6%. El suministro de energía eléctrica y gas el 14,4%. Y el transporte y almacenamiento el 13,9%. O sea que entre industria y transporte por carretera, que incluye camiones y coches, tenemos más del 37% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero de España. El transporte por carretera solo emite entre 70 y 80 millones de toneladas de CO2 al año, que es aproximadamente el 30% del total nacional. Y en 2025, según datos publicados en enero de 2026, las emisiones totales de España subieron un 0,6% respecto a 2024, alcanzando los 270 millones de toneladas equivalentes de CO2. Una de las principales causas fue el aumento del transporte por carretera de mercancías y pasajeros. Estos son datos del Estado. No de la agenda verde. No de ninguna ONG. Del Estado. "Pero España es pequeña, lo que hagamos aquí no importa nada" Este es el argumento del escaqueo que más se repite y que tiene algo de verdad superficial pero que es deshonesto cuando se mira bien. Es verdad que España no es China ni Estados Unidos. Pero hay dos cosas que se ignoran con ese argumento. Primera: los gases de efecto invernadero no tienen fronteras. El CO2 que emite España se mezcla con el de toda la atmósfera del planeta y contribuye al calentamiento global exactamente igual que el chino o el americano. No hay una burbuja sobre España que contenga solo nuestras emisiones. Lo que sube aquí sube globalmente, y lo que sube globalmente nos calienta a nosotros también. Segunda, y esto es lo que más directamente te afecta si vives en España: hay un fenómeno llamado isla de calor urbana que no depende del calentamiento global sino de la actividad industrial y del tráfico local. Y ese sí es 100% responsabilidad nuestra. El efecto isla de calor: esto es lo que hace la ciudad a tu temperatura El efecto isla de calor urbana es un fenómeno bien documentado y medido que no tiene nada que ver con conspiraciones climáticas. Es física básica. Las ciudades concentran asfalto, hormigón, edificios y actividad industrial que absorben calor durante el día y lo liberan por la noche, impidiendo que la temperatura baje. ¿Cuánto sube la temperatura por este efecto? Los estudios lo cuantifican con bastante precisión: una ciudad de un millón de habitantes o más puede tener de 1 a 4°C más que su entorno rural circundante de media anual. Y en noches despejadas y tranquilas, esa diferencia puede llegar a los 12°C. En España, estudios realizados sobre ciudades como Zaragoza han confirmado este efecto de manera empírica. El Ministerio para la Transición Ecológica ha publicado datos que muestran que los parques urbanos reducen entre 3 y 5°C la temperatura de su entorno inmediato, lo que demuestra que el calor extra de las ciudades es real, medible y causado por la actividad humana local. Esto significa que cuando estás en Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla con 38°C en mayo, parte de esos grados son consecuencia directa de las emisiones locales, del tráfico, de la industria, de los aires acondicionados que expulsan calor a la calle. No es global ni abstracto. Es tu ciudad, tus coches, tus fábricas. Las muertes: esto ya no es una abstracción Aquí me paro porque hay gente que puede pensar que todo esto es teoría. No lo es. En España, en el verano de 2022, el exceso de mortalidad por causas atribuibles a excesos de temperatura fue de 4.813 fallecimientos. Casi cinco mil personas muertas por el calor en un solo verano. Y las muertes prematuras anuales por contaminación atmosférica en España, es decir por la polución industrial y del tráfico que genera partículas finas (PM2,5), ozono y dióxido de nitrógeno, superan las 30.000 personas al año según la Agencia Europea del Medio Ambiente. 30.000 personas al año. Muertas por la contaminación del aire. En España. Cada año. Eso no lo dice Greenpeace. Lo dice la Agencia Europea del Medio Ambiente, que depende de la Unión Europea. Y si no te fías de la UE, los datos de mortalidad los certifica el Ministerio de Sanidad español. Lo que está pasando ahora mismo en Europa es histórico Esta semana de finales de mayo de 2026 es, según los meteorólogos, potencialmente la más calurosa jamás registrada en Europa para el mes de mayo. En Francia han muerto personas practicando deporte al aire libre por el calor. En Reino Unido se ha batido el récord histórico de temperatura en mayo, que databa de 1922. En Italia también se están rompiendo récords. En España, Badajoz ha estado rozando los 40°C. Santander, que es una ciudad del norte con clima atlántico, ha tenido seis días por encima de 30°C en mayo cuando en 70 años de historia solo había tenido dos. Sevilla podría llegar a 38°C esta semana, Madrid a 36°C, Lleida y Zaragoza a 39°C. La AEMET lo ha dicho sin ambigüedades: esto no es un episodio aislado. Es la nueva normalidad. "Es que siempre ha habido olas de calor, el clima siempre ha cambiado" Sí, es verdad. El clima siempre ha cambiado a lo largo de la historia de la Tierra. Hubo épocas más cálidas y más frías antes de que existieran los humanos. Eso es innegable. Pero hay una diferencia fundamental que los negacionistas ignoran sistemáticamente: la velocidad del cambio. En los ciclos climáticos naturales, las variaciones de temperatura se producen a lo largo de miles o decenas de miles de años, lo que permite a los ecosistemas adaptarse. Lo que estamos viviendo ahora es un cambio de temperatura a una velocidad que no tiene precedentes en los registros geológicos de los últimos 800.000 años, según los estudios de núcleos de hielo antártico. Y esa velocidad sí coincide exactamente con el inicio de la industrialización masiva y el uso de combustibles fósiles a partir del siglo XIX. No es una coincidencia que los científicos hayan detectado. Es una correlación estadística robustísima que se ha verificado con decenas de métodos independientes. Lo de la "agenda" y la "manipulación": seamos honestos un momento Entiendo perfectamente la desconfianza hacia los medios y hacia los gobiernos. Es una desconfianza en muchos casos legítima. Los medios mienten, los políticos mienten, las organizaciones internacionales tienen intereses propios. Todo eso es verdad. Pero aplicar esa desconfianza solo cuando los datos te incomodan y no cuando te convienen es trampa. Si desconfías de la AEMET cuando dice que las temperaturas están batiendo récords, ¿por qué confías en la AEMET cuando dice que va a llover el fin de semana y no salís sin paraguas? Si desconfías del INE cuando publica datos de emisiones industriales, ¿por qué confías en el INE cuando publica datos de paro o de inflación? Los termómetros no tienen ideología. Los récords históricos no son una opinión. Un registro de 71 años en Badajoz que dice que nunca habíamos tenido 38°C en mayo no es propaganda de izquierdas, es una medición física. ¿Qué tiene que ver la industria exactamente? Para los que quieran el mecanismo concreto sin rodeos: los gases de efecto invernadero, principalmente CO2 y metano, actúan como una manta alrededor de la Tierra. La energía solar entra, calienta la superficie terrestre, y cuando esa energía intenta salir de vuelta al espacio en forma de radiación infrarroja, los gases de efecto invernadero la atrapan parcialmente. Cuantos más gases, más energía queda atrapada, más sube la temperatura. Eso es el efecto invernadero. Y sin él la Tierra tendría una temperatura media de -18°C y sería inhabitable. El problema no es que el efecto invernadero exista, es que desde la revolución industrial hemos añadido tanto CO2 a la atmósfera, quemando carbón, petróleo y gas natural, que el equilibrio se ha roto. La concentración de CO2 en la atmósfera ha pasado de 280 partes por millón en la era preindustrial a más de 420 partes por millón hoy. El último valor similar en la historia geológica de la Tierra fue hace tres millones de años, cuando el nivel del mar era entre 5 y 25 metros más alto que ahora. Esos 140 partes por millón de diferencia son los que están moviendo la temperatura global hacia arriba. Y eso lo ha hecho principalmente la quema de combustibles fósiles en la industria, el transporte y la generación de energía. ¿Y ahora qué? No voy a acabar con un sermón verde porque ya sé que eso cierra mentes en lugar de abrirlas. Solo voy a decir esto: que los datos sean incómodos no los hace falsos. Que la solución que proponen ciertos partidos o movimientos te parezca inaceptable tampoco hace que el problema no exista. Puedes pensar que las políticas climáticas del gobierno son un desastre, que la transición energética se está haciendo mal, que hay mucha hipocresía en el activismo climático, que se usa el cambio climático para meter ideología de fuerza. Todo eso puede ser verdad al mismo tiempo que el calor de estos días es real, está batiendo récords históricos, y tiene causas humanas perfectamente identificadas y medidas. Ser de derechas no obliga a negar los termómetros. Desconfiar de los medios no obliga a ignorar los datos del INE y la AEMET. Se puede ser escéptico con las soluciones propuestas sin negar el problema. Y el problema, a estas alturas, lo tienes encima literalmente. Fuera hay 38 grados en mayo. Los registros históricos lo confirman. Y eso no lo ha puesto Sánchez, lo han puesto décadas de emisiones industriales acumuladas que no entienden de banderas ni de ideologías. Como curiosidad, shur, porque en la pandemia que se paralizó la mayor parte del país, no cambió ni un grado la temperatura? |
28-may-2026 16:35
#29
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Mira shur, voy a responderte en serio porque en el fondo tu pregunta, aunque la has envuelto en un "me parece perfecto" de los que significan exactamente lo contrario, es la más legítima que se puede hacer en este debate. Y es la que menos se responde habitualmente.
Pero antes de entrar en materia tengo que decirte algo: ese "ok te creo me convenciste que quieres que haga" es la frase más cómoda del universo. Es el escudo perfecto. Te das por convencido para cerrar el debate, añades inmediatamente "pero qué puedo hacer yo", y como nadie tiene una respuesta mágica e instantánea, usas ese silencio para volver al punto de partida, que es no hacer nada y no pensar más en el tema. Es un movimiento elegante, lo reconozco. Pero es una trampa mental que te pones tú solo. Porque la pregunta "qué puedo hacer yo" tiene respuesta. Varias. Y no son las que te imaginas, que seguramente estás pensando en hacerte vegano, en atarte a un árbol o en votar a Yolanda Díaz, que ya sé que eso aquí es lo que más miedo da. Vamos al lío. Lo primero: el mito de que el individuo no puede hacer nada Este es el argumento más repetido y el más conveniente para no moverse del sofá. "Yo solo soy una persona, lo que haga yo no cambia nada, el problema es de las grandes corporaciones y los gobiernos." Y tiene algo de verdad, como todos los argumentos cómodos. Sí, las grandes decisiones las toman los gobiernos y las empresas. Pero hay un par de cosas que se ignoran con ese razonamiento. Primera: el mercado funciona por la demanda agregada de millones de individuos. Cuando los consumidores cambian sus hábitos masivamente, las empresas cambian sus productos. No por bondad, sino porque si no lo hacen pierden dinero. El mercado de los coches eléctricos ha crecido exponencialmente en cinco años no porque los gobiernos lo hayan ordenado, sino porque millones de personas han decidido comprarlos. El mercado de la carne ha empezado a caer en varios países europeos no porque nadie lo haya prohibido, sino porque hay gente que ha decidido comer menos. Las empresas responden a los clientes porque no tienen otra opción. Segunda: el argumento de que "el individuo no puede hacer nada" es curiosamente selectivo. Nadie dice "para qué voto si los políticos hacen lo que quieren de todas formas". Nadie dice "para qué pago impuestos si el Estado los derrocha". Aceptamos que nuestras acciones individuales tienen efecto en el sistema político y fiscal, pero cuando se trata del consumo y el medio ambiente de repente somos completamente impotentes. No cuadra. Entonces qué puedes hacer tú. En concreto. Sin rollos. Voy a darte una lista real, sin moralina y sin pedirte que te conviertas en un monje ecologista. Cosas concretas, con impacto medible, que no requieren ni que cambies de ideología ni que renuncies a tu nivel de vida de manera significativa. El coche: el mayor impacto individual que tienes Si tienes coche de gasolina o diésel y lo usas a diario para ir al trabajo, ese es con diferencia el mayor foco de emisiones de tu vida personal. No hay ninguna otra decisión individual que se acerque remotamente a ese impacto. ¿Qué puedes hacer? Depende de tu situación. Si vives en una ciudad con transporte público razonable, coger el metro o el autobús en lugar del coche aunque sea dos o tres días a la semana ya tiene un impacto real. No te pido que vendas el coche. Te pido que no lo uses cuando no hace falta. Si tu próximo coche va a ser nuevo o de segunda mano, considera un eléctrico o al menos un híbrido. No por la pegatina verde ni por quedar bien con nadie, sino porque en el ciclo de uso completo contamina menos y además te sale más barato en combustible y mantenimiento. Son datos, no ideología. Si tienes que hacer un viaje de menos de 500 km por la península, el tren es más rápido puerta a puerta en muchos casos, más barato y emite entre cinco y diez veces menos CO2 por kilómetro que el avión. Renfe tiene sus problemas, sí, pero el AVE en los trayectos donde existe funciona y no es una locura. El consumo eléctrico en casa: aquí hay dinero, no solo conciencia La tarifa eléctrica con discriminación horaria, que básicamente es pagar menos por la luz de noche y en horas valle, existe y está disponible para cualquiera. Poner el lavavajillas, la lavadora y cargar lo que sea por la noche en lugar de a mediodía reduce tu factura eléctrica entre un 20 y un 30% y además consume electricidad cuando la red tiene excedentes de renovables y menos demanda. Es gratis hacer el cambio. Llamas a tu compañía o lo haces online en diez minutos. Bajar el termostato de la calefacción un grado en invierno reduce el consumo entre un 7 y un 10%. Subir el del aire acondicionado un grado en verano, lo mismo. No es un sacrificio, es un ajuste de dos segundos que al año supone un ahorro de 50 a 150 euros en la factura y una reducción real de emisiones. Si cuando se te rompa el electrodoméstico compras uno de clase A o superior en lugar del más barato sin mirar la etiqueta, ahorras electricidad durante los próximos diez años que dura ese aparato. No te cuesta nada mirarlo. La comida: el impacto que nadie ve No te voy a decir que te hagas vegano porque sé que eso aquí produce urticaria. Pero sí te digo un dato que mucha gente no sabe: producir un kilo de ternera emite entre 20 y 30 kg de CO2 equivalente. Producir un kilo de pollo emite entre 4 y 6 kg. Producir un kilo de legumbres emite menos de 1 kg. No te estoy pidiendo que dejes la carne, te estoy diciendo que si comes ternera cuatro días a la semana y la reduces a dos, el impacto es mayor que si cambias de coche. Sustituir parte de la carne roja por pollo, pescado o legumbres dos veces a la semana no es hacerse hippy. Es lo que come la mitad de España de toda la vida y lo que ha demostrado ser además la dieta más saludable para ti, por si el argumento del planeta no te convence. La política y el voto: que sí, que esto también cuenta Sé que aquí esto va a crujir pero lo digo igual porque sería deshonesto no decirlo. La política importa porque las grandes decisiones, la regulación de industrias, las infraestructuras de transporte público, los incentivos para renovables, las normas de eficiencia energética en edificios, las las hacen los gobiernos. Votar a partidos que tienen políticas climáticas serias no significa votar a la izquierda obligatoriamente. En Europa hay partidos de centroderecha y de derecha, como el PP europeo, que tienen posiciones pro-clima porque han entendido que el cambio climático es un problema económico y de seguridad nacional, no solo un asunto de ecologistas. La derecha pragmática europea lleva décadas apostando por la eficiencia energética y las renovables porque generan independencia energética y empleo local. Exigir a tus representantes, sean del partido que sean, que tengan políticas concretas de reducción de emisiones industriales y de transporte no es traicionar ningún voto. Es pedirles que hagan su trabajo. Volviendo a tu "pues muy bien" Mira, entiendo el agotamiento. De verdad. Llevamos años oyendo el mismo disco de los ecologistas y de los políticos, con mucha retórica y pocas medidas concretas, con una buena dosis de hipocresía de los que viajan en jet privado y luego dan conferencias sobre emisiones. Esa hipocresía existe y es irritante y legítimo cabrearse con ella. Pero el agotamiento con los mensajeros no puede convertirse en ignorar el mensaje. El calor de estos días no lo ha inventado Greta Thunberg. Los récords históricos en Badajoz y Santander los han medido funcionarios del Estado español con termómetros. Eso es real independientemente de quién te lo cuente y de lo cansado que estés de que te lo cuenten. Y la pregunta de qué puedes hacer tú tiene respuesta. No es una respuesta que te va a cambiar la vida de golpe ni que va a arreglar el problema solo con lo que hagas tú. Pero tampoco es "nada". Hay cosas concretas, con impacto medible, que cuestan poco o que incluso te ahorran dinero, y que juntas con las de otros millones de personas sí mueven la aguja. El "pues muy bien" y el encogimiento de hombros es la opción más cómoda. También es la que garantiza que dentro de diez años estaremos teniendo las mismas temperaturas récord en abril en lugar de en mayo y preguntándonos cómo hemos llegado hasta aquí. Tú mismo, oye. Mira, shur, te agradezco el tono y el esfuerzo por dar datos concretos en vez de la típica cháchara moralista. Se nota que te lo has currado. Pero tu discurso, que parece superpragmático y lleno de sentido común, sufre del mismo mal que todo el ecologismo moderno: es un ejercicio de trampa contable y voluntarismo idílico.
Me acusas de buscar una "vía de escape cómoda", pero tu propuesta es la verdadera comodidad: autoconvencerte de que bajando un grado el termostato o pidiendo pollo en el menú del día estás "moviendo la aguja" de un problema geopolítico global. Vamos al lío, parte por parte. 1. El mito de la demanda agregada (y el elefante en la habitación) Dices que el mercado cambia por la demanda de millones de individuos y pones el ejemplo del coche eléctrico. Primer patinazo. El coche eléctrico no ha crecido exponencialmente en Europa por "conciencia de los consumidores"; ha crecido a golpe de subvenciones masivas con dinero público y prohibiciones draconianas (como la de vender motores de combustión a partir de 2035). No es libre mercado, es ingeniería social y fiscal. Pero lo más importante: me hablas del consumidor español, europeo... ¿y el resto del mundo?
2. La trampa del impacto individual: Coche, luz y comida Me pones deberes y me dices que "son datos, no ideología". Vamos a ver esos datos:
Dices que el PP europeo o la derecha pragmática tienen posiciones pro-clima por "seguridad nacional". La realidad es que se han subido al carro de la Agenda 2030 por puro seguidismo burocrático de Bruselas, y ahora se están teniendo que bajar a marchas forzadas (como estamos viendo con las protestas de los agricultores en toda Europa) porque se han dado cuenta de que esas políticas están destruyendo la industria y el campo europeo frente a competidores externos que no juegan con las mismas reglas. Pedirle a los políticos "políticas climáticas serias" hoy en día se traduce en más impuestos al diésel, más peajes, más restricciones a la vivienda vieja y más ecotasas. Es decir, encarecerle la vida al de siempre. Conclusión: El verdadero "pues muy bien" No es agotamiento con el mensajero, shur. Es realismo puro y duro. Abrazar el "qué puedo hacer yo" de manera individual es una religión laica. Te hace sentir bien, te da una superioridad moral inmediata al ir al supermercado y te permite mirar por encima del hombro al vecino que arranca su León TDI. Pero el impacto real en el termómetro global es cero absoluto. El cambio climático, si se soluciona, se hará mediante la tecnología y la energía nuclear o la fusión, no volviendo al siglo XIX ni contando los filetes de pollo que te comes a la semana. Así que sí, mantengo mi "pues muy bien". Seguiré haciendo mi vida, intentando ahorrar luz porque me duele el bolsillo (no por salvar un oso polar), y dejando que la física y la ingeniería solucionen lo que la culpa judeocristiana del ecologismo de consumo no puede arreglar. Tú mismo, oye. |
"Zeus? Sí, Zeus. Como el Padre de Apolo, el del Monte Olimpo. El de: no me toques los cojones que te meto un rayo por el culo. Zeus! Te parece mal o qué?
