Me gustaría llamar la atención sobre la banda sonora del PACIFIC DRIVE
23-abr-2026 11:10
#1
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Independientemente de que os guste o no el juego (a mí me está masmolando mucho), la banda sonora y elección de canciones me está pareciendo sencillamente espectacular. Si os mola la música en general y la alternativa, blues, soul y música sureña estadounidense en particular (vamos, si os molaba K-DST en el GTA San Andreas)... tenéis algunos temas chulos en este juego. Sin más, una simple recomendación si os gusta descubrir nuevos grupos escondidos de los algoritmos. Que la gracia de mí sea con todos vosotros. |
07-may-2026 12:45
#2
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Aprovecho el exitoso hilo para dejar un análisis que he hecho por otros rollos: Como diría una entrañable señora experta en cierto baptisterio romano del Siglo I… ¿a quién no le va a gustar un juego en el que vas conduciendo tu ranchera hecha pedazos descubriendo anomalías electromagnéticas en una suerte de zona de exclusión inquietante de pelotas? … Vale, me ha quedado algo largo, la frase original tenía más gancho. Pues eso es lo que nos propone Ironwood Studios, directos desde Seattle (EEUU), con esta fresquita y bastante única propuesta. Aparecemos en los bosques y valles del noroeste de los Estados Unidos y perdemos nuestro coche. Pronto encontramos otro, que no es un Lamborghini que digamos, y nos preparamos para descubrir los misterios de una zona increíble: la península Olímpica. A ver si nos dan una medalla. A no mucho tardar, gracias a unos extraños científicos que nos contactan por radio, descubriremos que nuestro coche es un “Remanente”. Esto es, una anomalía electromagnética que habita objetos inanimados y que “elige” a ciertas personas para acompañarlas. En nuestro caso hemos tenido suerte: mejor un coche que un calcetín viejo. Por ejemplo. El juego se maneja en primera persona, tanto conduciendo como a pie. Esto ayuda una barbaridad a sumergirte en el juego, que ya es inmersivo de por sí, además de poder ver y controlar lo más importante del juego: nuestro coche. Vamos a pasar casi tantas horas al volante como en el taller. Nuestra tarea: reparar, mejorar, diagnosticar errores (esta mecánica está chulísima), personalizar, repostar gasolina, cargar la batería … Hay que salir a la Zona bien preparaditos, que los peligros están a la orden del día. ¿Y qué peligros acechan en la península Olímpica? Pues de todo un poco, astuto lector. La carretera, ya de por sí peliaguda, oculta una colección de anomalías muy variaditas, dispuestas a chafarnos el viaje. Electrocuciones, nubes tóxicas, levitación espontánea, asaltos a nuestra carrocería, intentos de abdución (sí, hijo/a, sí)… hay de todo en estos bosques. Cada una de esas eventualidades va a tener un impacto directo o indirecto en nuestro coche, lo que va a forzarnos a tener que reparar constantemente nuestro metálico corcel. Para ello tendremos que rapiñar todo lo que podamos a lo largo del camino. Desde sacar gasolina de los depósitos de coches abandonados hasta revisar edificios en busca de materiales, pasando por usar las anomalías para desbloquear ciertos contenedores. Hay que ponerse manos a la obra. Tendremos que reponer, reparar y mejorar tanto en ruta (con los peligros acechando) como en el taller, lo que le da cierta versatilidad a los viajes. Es un juego relativamente repetitivo (crafteo y supervivencia), pero en el que no creo que dos salidas se te hagan iguales. La progresión, sensación de peligro y tensión, están tremendamente bien implementadas. La ambientación es brutal y la historia, aunque simple, está bien desarrollada. Todo el lore lo descubrimos en base a nuestros parlanchines colegas científicos a través de la radio y mediante textos que conseguimos escaneando elementos del escenario y anomalías. Los gráficos son bonitos aunque nada espectacular, pero el apartado artístico es sencillamente precioso. Sin meterse en muchas florituras, te tendrá pendiente del botón de ‘Modo Foto’ constantemente. A todo ello debemos añadir una banda sonora genialmente escogida. Como ya dije en una nota hace unos días: que le pongan un par de estatuas al responsable de escoger los temas de la misma. Chapó. Pues ahí está, un juego bien resultón, viciante y con una atmósfera bestial. Muy recomendable si te gustan los juegos de crafteo, con su toque “simulador” y alguna tacita que otra de tensión. Que la gracia de mí sea con todos vosotros. |