Lecturas del día.
23-mar-2026 17:52
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Lunes. 23 de marzo de 2026. Santo Toribio de Mogroviejo. Primera lectura Lectura de la profecía de Daniel 13, 1-9. 15-17. 19-30. 33-62 En aquellos días, vivía en Babilonia un hombre llamado Joaquín, casado con Susana, hija de Jelcías, mujer muy bella y temerosa del Señor. Sus padres eran justos y habían educado a su hija según la ley de Moisés. Joaquín era muy rico y tenía un jardín junto a su casa; y como era el más respetado de todos, los judíos solían reunirse allí. Aquel año fueron designados jueces dos ancianos del pueblo, de esos que el Señor denuncia diciendo: «En Babilonia la maldad ha brotado de los viejos jueces, que pasan por guías del pueblo». Solían ir a casa de Joaquín, y los que tenían pleitos que resolver acudían a ellos. A mediodía, cuando la gente se marchaba, Susana salía a pasear por el jardín de su marido. Los dos ancianos la veían a diario, cuando salía a pasear, y sintieron deseos de ella. Pervirtieron sus pensamientos y desviaron los ojos para no mirar al cielo, ni acordarse de sus justas leyes. Sucedió que, mientras aguardaban ellos el día conveniente, salió ella como los tres días anteriores sola con dos criadas, y tuvo ganas de bañarse en el jardín, porque hacía mucho calor. No había allí nadie, excepto los dos ancianos escondidos y acechándola. Susana dijo a las criadas: «Traedme el perfume y las cremas y cerrad la puerta del jardín mientras me baño». Apenas salieron las criadas, se levantaron los dos ancianos, corrieron hacia ella y le dijeron: «Las puertas del jardín están cerradas, nadie nos ve, y nosotros sentimos deseos de ti; así que consiente y acuéstate con nosotros. Si no, daremos testimonio contra ti diciendo que un joven estaba contigo y que por eso habías despachado a las criadas». Susana lanzó un gemido y dijo: «No tengo salida: si hago eso, mereceré la muerte; si no lo hago, no escaparé de vuestras manos. Pero prefiero no hacerlo y caer en vuestras manos antes que pecar delante del Señor». Susana se puso a gritar, y los dos ancianos, por su parte, se pusieron también a gritar contra ella. Uno de ellos fue corriendo y abrió la puerta del jardín. Al oír los gritos en el jardín, la servidumbre vino corriendo por la puerta lateral a ver qué le había pasado. Cuando los ancianos contaron su historia, los criados quedaron abochornados, porque Susana nunca había dado que hablar. Al día siguiente, cuando la gente vino a casa de Joaquín, su marido, vinieron también los dos ancianos con el propósito criminal de hacer morir a Susana. En presencia del pueblo ordenaron: «Id a buscar a Susana, hija de Jelcías, mujer de Joaquín». Fueron a buscarla, y vino ella con sus padres, hijos y parientes. Toda su familia y cuantos la veían lloraban. Entonces los dos ancianos se levantaron en medio de la asamblea y pusieron las manos sobre la cabeza de Susana. Ella, llorando, levantó la vista al cielo, porque su corazón confiaba en el Señor. Los ancianos declararon: «Mientras paseábamos nosotros solos por el jardín, salió esta con dos criadas, cerró la puerta del jardín y despidió a las criadas. Entonces se le acercó un joven que estaba escondido y se acostó con ella. Nosotros estábamos en un rincón del jardín y, al ver aquella maldad, corrimos hacia ellos. Los vimos abrazados, pero no pudimos sujetar al joven, porque era más fuerte que nosotros, y, abriendo la puerta, salió corriendo. En cambio, a esta le echamos mano y le preguntamos quién era el joven, pero no quiso decírnoslo. Damos testimonio de ello». Como eran ancianos del pueblo y jueces, la asamblea los creyó y la condenó a muerte. Susana dijo gritando: «Dios eterno, que ves lo escondido, que lo sabes todo antes de que suceda, tú sabes que han dado falso testimonio contra mí, y ahora tengo que morir, siendo inocente de lo que su maldad ha inventado contra mí». Y el Señor escuchó su voz. Mientras la llevaban para ejecutarla, Dios suscitó el espíritu santo en un muchacho llamado Daniel; y este dio una gran voz: «Yo soy inocente de la sangre de esta». Toda la gente se volvió a mirarlo, y le preguntaron: «Qué es lo que estás diciendo?». Él, plantado en medio de ellos, les contestó: «Pero ¿estáis locos, hijos de Israel? ¿Conque, sin discutir la causa ni conocer la verdad condenáis a una hija de Israel? Volved al tribunal, porque esos han dado falso testimonio contra ella». La gente volvió a toda prisa, y los ancianos le dijeron: «Ven, siéntate con nosotros e infórmanos, porque Dios mismo te ha dado la ancianidad». Daniel les dijo: «Separadlos lejos uno del otro, que los voy a interrogar». Cuando estuvieron separados el uno del otro, él llamó a uno de ellos y le dijo: «¡Envejecido en días y en crímenes! Ahora vuelven tus pecados pasados, cuando dabas sentencias injustas condenando inocentes y absolviendo culpables, contra el mandato del Señor: “No matarás al inocente ni al justo”. Ahora, puesto que tú la viste, dime debajo de qué árbol los viste abrazados». Él contestó: «Debajo de una acacia». Respondió Daniel: «Tu calumnia se vuelve contra ti. Un ángel de Dios ha recibido ya la sentencia divina y te va a partir por medio». Lo apartó, mandó traer al otro y le dijo: «Hijo de Canaán, y no de Judá! La belleza te sedujo y la pasión pervirtió tu corazón. Lo mismo hacíais con las mujeres israelitas, y ellas por miedo se acostaban con vosotros; pero una mujer judía no ha tolerado vuestra maldad. Ahora dime: ¿bajo qué árbol los sorprendiste abrazados?». Él contestó: «Debajo de una encina». Replicó Daniel: «Tu calumnia también se vuelve contra ti. el ángel de Dios aguarda con la espada para dividirte por medio. Y así acabará con vosotros». Entonces toda la asamblea se puso a gritar bendiciendo a Dios, que salva a los que esperan en él. Se alzaron contra los dos ancianos, a quienes Daniel había dejado convictos de falso testimonio por su propia confesión, e hicieron con ellos lo mismo que ellos habían tramado contra el prójimo. Les aplicaron la ley de Moisés y los ajusticiaron. Aquel día se salvó una vida inocente. Salmo de hoy Salmo 22, 1b-3a. 3bc-4. 5. 6 R/. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. R/. Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. R/. Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mí copa rebosa. R/. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 8, 1-11 En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?». Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra». E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: «Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?». Ella contestó: «Ninguno, Señor». Jesús dijo: «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más». Comentario al Evangelio del día. Fray Juan José de León Lastra O.P. Este precioso texto se centra como la primera lectura en el adulterio. En este caso no se niega el adulterio, pero los letrados y fariseos, le exigen a Jesús que se pronuncie sobre el castigo que, dicen, establece la ley a la adúltera. (La ley precisaba si el acto se hace cuando la mujer no puede defenderse o al menos gritar, como Susana o sí puede defenderse de alguna manera. Y, ¡no se olvida del adúltero!). La conocida respuesta de Jesús: “el que esté sin pecado, que tire la primera piedra”, desarma a los letrados y fariseos. Que, como apunta el texto, no pretendían el castigo, sino comprometer a Jesús, para ver hasta dónde era fiel cumplidor de la ley “hasta en una tilde”, como él mismo Jesús decía; ello suponía enfrentarse a la apuesta clara de Jesús por la misericordia y la acogida del pecador. Que en definitiva es lo que hace con la mujer: “mujer ¿ninguno te ha condenado?”…; “tampoco yo te condeno. Anda y en adelante no peques más”. El texto es además una invitación a que nos preguntemos: ¿Quién soy yo, pecador, para condenar al hermano? También nos invita a que seamos conscientes de que el pecado se perdona, pero es mal que ataca nuestra condición humana, según la entiende el mensaje de Jesús, nuestra fe. Por eso hemos de prestar atención a lo que dice Jesús a la adúltera: “anda y no peques más”. Santo del día. Santo Toribio de Mogroviejo. Mayorga de Campos se ha identificado profundamente con su paisano de proyección más internacional, Toribio Alfonso de Mogrovejo, arzobispo de Lima y metropolitano de buena parte de las Indias del siglo xvi. Sin embargo, no todos han aceptado su nacimiento en aquella villa, pues los vecinos de la localidad en la que nació su madre, Ana de Robledo y Morán, Villaquejida en León, perteneciente entonces a la diócesis de Oviedo, defendieron con fuerza su naturaleza. La polémica se basaba en una ausencia y en una incorrección. La primera es la inexistencia de su partida de bautismo, la segunda fue la afirmación interesada de su madre, cuando declaró que su hijo había nacido en aquella su localidad, con el fin de obtener con mayor facilidad una beca en el Colegio Mayor de San Salvador de Oviedo, en Salamanca, fundado por Diego de Muros, entonces obispo de Oviedo. Al serle concedida, Toribio Alfonso tuvo que jurar sus Constituciones, y entonces, afirmó ser natural de Mayorga. Su padre, el bachiller Luis de Mogrovejo, fue letrado público del regimiento de aquella villa vallisoletana y su regidor perpetuo. En su localidad natal permaneció hasta los trece años y los años siguientes transcurrieron en Valladolid, donde cursó Humanidades y los primeros cursos de Cánones. Aquella villa del Pisuerga, de mediados del siglo xvi, no solamente era sede preferencial de la Corte antes de los autos de fe de 1559, sino sede de las controversias sobre los derechos de los indios, además del establecimiento del Consejo de Indias. En Salamanca, ya estaba matriculado en 1562, obteniendo al año siguiente el grado de bachiller en Cánones. Seguidamente acudió junto a su tío Juan de Mogrovejo, catedrático de esa disciplina en la Universidad portuguesa de Coimbra, trabajando el sobrino al auxilio de su tío hasta 1566, fecha en la que fue nombrado don Juan canónigo doctoral de la Catedral salmantina. En la ciudad castellana continuó Toribio estudiando Leyes, aunque el grado de licenciado en Cánones lo recibió en Santiago de Compostela. Hasta allí había peregrinado en 1568. Regresó a Salamanca, con el interés de conseguir una de las dieciocho becas con las que se encontraba dotado el mencionado Colegio Mayor de Oviedo. Fue entonces cuando su madre, ya viuda, buscó otra procedencia a su hijo, pues los medios económicos de la familia no eran los más adecuados. Tomaba posesión de su beca el 3 de febrero de 1571, transcurriendo tres cursos con materias de doctorado en la universidad salmantina. No llegó a ser doctor, pues fue nombrado de manera repentina inquisidor del Tribunal de Granada. Ocupó poco tiempo este oficio, aunque tuvo que girar una visita a siete pueblos del antiguo reino, entre septiembre de 1575 y enero de 1576. Eran tierras conquistadas a los musulmanes dos siglos antes. El Consejo de la Suprema discrepó de algunas de las sentencias que el inquisidor Mogrovejo había dictado. Con sólo treinta y nueve años, el 16 de marzo de 1579, Felipe II le nombraba arzobispo de Lima. Encontraba el Monarca en este hombre los requisitos necesarios: “prelado de fácil cabalgar, no esquivo a la aventura misional, no menos misionero que gobernante, más jurista que teólogo y de pulso firme para el timón de nave difícil, a quien no faltase el espíritu combativo en aquella tierra de águilas”. Mogrovejo recibió con desagrado esta promoción. No contaba ni siquiera con las órdenes menores y era inexperto en Indias. Sin embargo, Felipe II aceleró los trámites y tuvo que obedecer al Papa y al Rey. Su nueva sede episcopal, Lima, era la capital de una diócesis de mil kilómetros de largo, trescientos de ancho y tres mil de contorno, atravesada por los Andes. Además era la cabeza religiosa de casi toda América Central y del Sur. Antes de partir de Sanlúcar, en septiembre de 1580, pasó antes por Mayorga; recibió después el diaconado y el sacerdocio; fue consagrado como obispo en Sevilla y recibió la licencia de embarque de su Casa de Contratación. Se llevó consigo su biblioteca, la primera que pasó a Indias, además de aceite para encender las lámparas de los sagrarios. La travesía fue prolongada, por dos océanos (Atlántico y Pacífico), además de por tierra. Nueve meses duró el viaje, hasta el 11 de mayo de 1581. Felipe II le había encomendado la celebración del Concilio Provincial de Lima, pues era menester aplicar las disposiciones de Trento. Tras acordarlo con el virrey, se convocó para el 15 de agosto de 1582. El arzobispo Mogrovejo quería ser práctico y, por eso, comenzó a viajar, con dos visitas pastorales previas, con el fin de pensar en disposiciones prácticas que se pudiesen aplicar. Así, el III Concilio Limense fue un hito fundamental en la evangelización de Indias y determinante en sus disposiciones durante siglos, hasta la celebración del Concilio Latinoamericano de 1899. Todo ello, desde Lima, desembocaría en la “nueva cristiandad de las Indias”. No obstante, la reunión comenzó plagada de controversias. Mogrovejo tuvo que demostrar su carácter enérgico, pues hubo de enfrentarse con la indisciplina de algunos de sus obispos sufragáneos. De esta manera, el concilio organizó canónicamente y dispuso medidas pastorales para la evangelización de los indígenas. Se impuso la lengua aborigen para la predicación; se publicó un catecismo en castellano, quechua y aymara —el primer libro impreso en América del Sur— empresa que dirigió su colaborador, el jesuita José de Acosta; se prohibió el mercado que los clérigos hacían de indios adoctrinados por ellos; se admitió las órdenes sagradas de los indios y mestizos; se decretó la fundación de seminarios en todas las diócesis, comenzando por la metropolitana de Lima; se organizaron visitas canónicas de los obispos o sus delegados al territorio de sus diócesis; además de la elaboración de un manual de confesores y un sermonario. Con todo, el concilio se clausuró el 15 de diciembre de 1583. El arzobispo Mogrovejo continuó viajando, incluso mientras se intentaba modificar las disposiciones reflejadas en las Actas Conciliares. La Santa Sede las aprobó en octubre de 1588, aunque tardó más la Cédula Real de Felipe II de septiembre de 1591. Aquella no fue su única labor legisladora, pues convocó otros dos Concilios en Lima, además de los sínodos diocesanos, enfrentándose con todo ello a la Audiencia, a los virreyes e incluso al propio Monarca. Conflictos, por ejemplo, en la apertura del Seminario de Lima, recibiendo las acusaciones del virrey e incluso de eclesiásticos y cabildos, sin que faltase la cédula real para zanjar el asunto. Controversias que no faltaron con los religiosos, sobre todo ante la defendida exención de éstos, muy especialmente entre los que desempeñaban papel de doctrineros y actuaban como párrocos. Contó con una destacada vocación misionera y apenas estuvo en su sede limeña más tiempo del necesario, lo que le valió las quejas del virrey, del Consejo de Indias y de sus cabildos. Fruto de estos viajes fue la celebración de los mencionados sínodos. Todo ello le facilitó un conocimiento primigenio de todo lo que gobernaba como arzobispo, viviendo las dificultades del caminar de aquel siglo, acentuadas por las características de las tierras que pisaba. Así pasaron por sus manos de confirmación muchos de los niños de su diócesis, sin olvidar a una llamada Isabel Flores, en el poblado de Quivi en 1597. En aquel momento la confirmó con el nombre de Rosa: será la futura santa Rosa de Lima. Favoreció el establecimiento de monasterios de monjas y de religiosos, así como la Casa de Divorciadas. Le preocupaba, muy especialmente, la organización de las doctrinas y la preparación de los doctrineros. No pudo obviar la fundación de dos colegios mayores anejos a la Universidad de San Marcos de Lima, la cual ya se encontraba dotada de los mismos privilegios de las propias de Castilla. Consiguió el establecimiento de una Cátedra de Lenguas Autóctonas, obligando a todos los predicadores a su formación. Murió “sobre las tablas”, tras haber recorrido en su vida cuarenta mil kilómetros (trece mil de ellos a pie), en el transcurso de una visita al valle de Pacasmayo. Era el Jueves Santo de 1606 y se hallaba hospedado en la casa de un clérigo doctrinero llamado Juan de Herrera y Sarmiento, en el pueblo de Saña. El “Arzobispo de los Reyes”, que era como firmaba, fue beatificado por Inocencio XI en 1679 y canonizado por Benedicto XIII en 1726. Entonces, su villa natal ya estaba edificando una ermita en su honor desde hacia cuatro años antes. Su festividad, el 27 de septiembre, es recordada por sus paisanos de Mayorga, a través de la procesión cívica de “El Vítor”, una de las fiestas del fuego en la vieja Castilla, por la que se rememora la segunda llegada de las reliquias del santo, recibidas por antorchas por los vecinos. Un acontecimiento señalado en el calendario con la distinción de interés turístico nacional. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
24-mar-2026 16:01
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Martes. 24 de marzo de 2026. San Óscar Romero. Primera lectura Lectura del libro de los Números 21, 4-9 En aquellos días, desde el monte Hor se encaminaron los hebreos hacia el mar Rojo, rodeando el territorio de Edón. El pueblo se cansó de caminar y habló contra Dios y contra Moisés: «¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da náuseas ese pan sin sustancia». El Señor envió contra el pueblo serpientes abrasadoras, que los mordían, y murieron muchos de Israel. Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo: «Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes». Moisés rezó al Señor por el pueblo y el Señor le respondió: «Haz una serpiente abrasadora y colócala en un estandarte: los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla». Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a alguien, este miraba a la serpiente de bronce y salvaba la vida. Salmo de hoy Salmo 101, 2-3. 16-18. 19-21 R/. Señor, escucha mi oración, que mi grito llegue hasta ti Señor, escucha mi oración, que mi grito llegue hasta ti; no me escondas tu rostro el día de la desgracia. Inclina tu oído hacia mí; cuando te invoco, escúchame enseguida. R/. Los gentiles temerán tu nombre, los reyes del mundo, tu gloria. Cuando el Señor reconstruya Sión y aparezca en su gloria, y se vuelva a las súplicas de los indefensos, y no desprecie sus peticiones. R/. Quede esto escrito para la generación futura, y el pueblo que será creado alabará al Señor. Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario, desde el cielo se ha fijado en la tierra, para escuchar los gemidos de los cautivos y librar a los condenados a muerte. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 8, 21-30 En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: «Yo me voy y me buscaréis, y moriréis por vuestro pecado. Donde yo voy no podéis venir vosotros». Y los judíos comentaban: «¿Será que va a suicidarse, y por eso dice: “Donde yo voy no podéis venir vosotros”?». Y él les dijo: «Vosotros sois de aquí abajo, yo soy de allá arriba: vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Con razón os he dicho que moriréis en vuestros pecados: pues, si no creéis que Yo soy, moriréis en vuestros pecados». Ellos le decían: «¿Quién eres tú?». Jesús les contestó: «Lo que os estoy diciendo desde el principio. Podría decir y condenar muchas cosas en vosotros; pero el que me ha enviado es veraz, y yo comunico al mundo lo que he aprendido de él». Ellos no comprendieron que les hablaba del Padre. Y entonces dijo Jesús: «Cuando levantéis en alto al Hijo del hombre, sabréis que “Yo soy”, y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo como el Padre me ha enseñado. El que me envió está conmigo, no me ha dejado solo; porque yo hago siempre lo que le agrada». Cuando les exponía esto, muchos creyeron en él. Comentario al Evangelio del día. D. José Vicente Vila Castellar O.P. El capítulo 8 del Evangelio de Juan nos presenta cómo los judíos no entendían, o no querían entender, que Jesús realmente era el enviado de Dios, y mucho menos su faceta divina. Él pretende demostrarles que es un reflejo del Padre, pero ellos se resistían a creerlo, a pesar de que les anuncia que lo buscarán para matarlo, y que ese será el pecado por el que morirán. Les presenta la antítesis de arriba y abajo, del mundo o fuera del mundo, pero no lo entienden. Les echa en cara que no entienden el “Yo soy” como signo del Dios Redentor, tal como se nos refiere en el libro del Éxodo en el episodio de Moisés ante la zarza incandescente. Les repite una y otra vez que es el Padre quien lo envía y da testimonio de Él, que todo lo que hace y dice lo ha aprendido de aquel que lo envía. Jesús sabía que incluso sus propios discípulos no llegaban a entenderlo, y mucho menos aquellos que se aferraban a sus tradiciones y les costaba mucho comprender que el Reino de Dios estaba ya entre ellos. Al decirles “cuando levantéis en alto” va incluida la cruz en la que Jesús va a ser glorificado y revelado como Hijo de Dios, y por lo tanto el “Yo soy” se cumple en Él. Para comenzar a preguntarnos nosotros quién es Jesús, tendremos primero que indagar y descubrir lo que somos cada uno de nosotros, buscar en nuestro propio ser y preguntarnos ¿de dónde vengo?, ¿qué busco?, ¿a dónde pretendo llegar? Y con eso descubriremos primero la faceta humana de Jesús y al mismo tiempo su identidad divina. Alcemos la mirada a la Cruz Redentora y descubramos a quien, por nosotros, se entregó hasta la muerte y con su Resurrección nos invita a seguirle incondicionalmente. ¿Nos esforzamos en buscar en Jesús de Nazaret su auténtica Divinidad? ¿O simplemente vemos la imagen de un hombre extraordinario un auténtico líder? Santo del día. San Óscar Romero. Como un hermano herido por tanta muerte hermana, tú sabías llorar, solo, en el Huerto. “Mucho me temo, mis queridos hermanos y amigos, que muy pronto la Biblia y el Evangelio no podrán entrar por nuestras fronteras. Nos llegarán las pastas nada más, porque todas sus páginas son subversivas. ¡Subversivas contra el pecado, naturalmente!.. Yo me temo que si Jesús entrara por la frontera, allá por Chalatenango, no lo dejarían pasar.. Al hombre-Dios, al prototipo de hombre, lo acusarían de revoltoso, de judío extranjero, de enredador con ideas exóticas y extrañas… Lo volverían a crucificar” (Beato Rutilio Grande S.I., Sermón de Apopa, 13 de febrero 1977) Veinte días después de pronunciar esta homilía, el 12 de marzo de 1977, el padre Grande moría acribillado a balazos junto a dos campesinos cuando volvía de celebrar Misa. Fundador de las Comunidades de Base (CEB), el jesuita salvadoreño había denunciado la persecución y la represión que vivían en aquellos años su pueblo y su Iglesia. Era un gran amigo del arzobispo Romero, quien tras velar toda la noche su cuerpo confesó: “Esa noche recibí desde el Cielo una fortaleza particular”. Fue la que le impulsó a tomar, aun a costa de morir, el lugar que dejaba Grande: el del buen pastor del Evangelio que defiende su rebaño. Y supiste beber el doble cáliz del altar y del pueblo Oscar Arnulfo Romero nació en 1917 en Ciudad Barrios (El Salvador). De familia humilde y segundo de ocho hermanos, después de la escuela estudia para carpintero; pero más que carpintero quiere ser sacerdote, así que a los trece años ingresa al Seminario menor claretiano de San Miguel y en 1937 pasa al Seminario de San José de la Montaña de San Salvador, dirigido por jesuitas. Ese mismo año, se traslada a Roma para estudiar teología en la Pontificia Universidad Gregoriana; allí conocerá a monseñor Giovanni Battista Montini, el futuro papa Pablo VI. El día de su ordenación sacerdotal, 4 de abril de 1942, escribe en su diario: “Deseo ser una hostia para mi diócesis”. Casi una profecía de cuál iba a ser su destino. Regresa a El Salvador, a causa de la Segunda Guerra Mundial, en 1943, siendo nombrado párroco de Anamorós y, sucesivamente, de San Miguel. En 1968 es elegido secretario de la Conferencia Episcopal; dos años después, Pablo VI lo designa obispo auxiliar de San Salvador y, en 1974, obispo de Santiago de María. En 1977 lo llama para suceder al arzobispo metropolitano de San Salvador, Luis Chavez González, portavoz de una pastoral social muy intensa. Su nombramiento suscita perplejidad, pues la índole contemplativa de Romero no parecía la más adecuada para enfrentar la dramática situación de un país que en aquella década vive una guerra civil entre las fuerzas armadas y diversos grupos insurgentes a causa de la falta de libertades, la gigantesca brecha entre ricos y pobres y la posesión de la tierra en manos de pocas familias. Se teme que el compromiso de la archidiócesis con los pobres se atenúe. Nada más lejos de lo que pasaría. Tras el asesinato de Rutilio Grande, ese hombre pacífico pero no sumiso que es el nuevo arzobispo siente una responsabilidad pública. Su anuncio del Evangelio es también denuncia de la situación de su grey: crea inmediatamente una comisión para la defensa de los derechos humanos y se hace voz de los que no la tienen. Llama a la reconciliación acompañada de la justicia, pero no justifica la violencia revolucionaria como respuesta a la institucional, y apela con fuerza a soluciones negociadas. Las madres de los desaparecidos, los campesinos, los expropiados, son su rebaño. “Con este pueblo no cuesta ser un buen pastor”, dice, y sus homilías son cada vez más multitudinarias. A los que le reprochan que está haciendo política responde: “Lo que busco no es política. Si por necesidad del momento estoy iluminando la política de mi patria es porque soy pastor, y es a partir del Evangelio, que es una luz que tiene que iluminar las calles del país”. Los tres años de la vida de Romero como arzobispo de la capital salvadoreña son su calvario y el culmen de su misión. Los asesinatos de campesinos, sacerdotes y catequistas arrecian, la opción preferencial del arzobispo por los pobres pasa por ser una forma de agitación social, se boicotea la transmisión de sus homilías por la radio diocesana, que en un solo año sufre diez atentados con bombas. Mientras se estrecha el cerco en torno a su persona, algunos sectores de la jerarquía eclesiástica lo marginan o lo abandonan a su suerte. No obstante, su labor comienza a ser reconocida en el ámbito internacional, tanto que en 1979 es candidato al Premio Nobel de la Paz, y en febrero de 1980 la Universidad Católica de Lovaina le otorga el doctorado honoris causa por su defensa de los derechos humanos. Allí Romero pronuncia el discurso que será considerado como su testamento: “Entre nosotros -dice- siguen siendo verdad las terribles palabras de los profetas de Israel. Existen entre nosotros los que venden al justo por dinero y al pobre por un par de sandalias; los que amontonan violencia y despojo en sus palacios; los que aplastan a los pobres; los que hacen que se acerque un reino de violencia, acostados en camas de marfil; los que juntan casa con casa y anexionan campo a campo hasta ocupar todo el sitio y quedarse solos en el país [...] Es, pues, un hecho claro que nuestra Iglesia ha sido perseguida en los tres últimos años. Pero lo más importante es observar por qué ha sido perseguida. No se ha perseguido a cualquier sacerdote ni atacado cualquier institución. Se ha perseguido y atacado aquella parte de la Iglesia que se ha puesto del lado del pueblo pobre y ha salido en su defensa. Y de nuevo encontramos aquí la clave para comprender la persecución a la Iglesia: los pobres”. El 23 de marzo de 1980, Domingo de Ramos, pronuncia en la catedral de San Salvador el sermón que ha pasado a la historia como “La homilía de fuego”. Después de una nueva oleada de asesinatos que deja en una semana 43 cadáveres, lanza desde el altar un llamamiento a los hombres del ejército. “Ante una orden de matar que dé un hombre -afirma- debe de prevalecer la Ley de Dios que dice: No matar… Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios… Ya es tiempo de que recuperen su conciencia y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado….En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: ¡Cese la represión…!” Al día siguiente, un descapotable rojo se para enfrente de la capilla del Hospital de la Divina Providencia donde el arzobispo está celebrando Misa. De la ventanilla trasera asoma un rifle, pero los fieles, que miran al altar, no pueden verlo. “Que este Cuerpo inmolado y esta Sangre sacrificada por los hombres nos alimente también para dar nuestro cuerpo y nuestra sangre al sufrimiento y al dolor, como Cristo, no para sí, sino para dar conceptos de justicia y de paz a nuestro pueblo”, dice terminando su última homilía. El disparo, cuentan los presentes, sonó como una bomba. Romero cayó a tierra con el corazón atravesado, mientras el automóvil se daba a la fuga. Tres décadas después de su muerte se supo que los Escuadrones de la Muerte habían pagado a su asesino 114 dólares. San Romero de América, pastor y mártir nuestro En los años terribles que siguieron a su muerte, la memoria de su sacrificio dio un sentido al dolor de las familias que perdían a sus hijos en el conflicto. Su pueblo lo proclamó inmediatamente mártir, acudiendo en masa a rezar sobre su tumba en la catedral. “Sobre dos pilares apoyaba Monseñor Romero su esperanza: un pilar histórico que era su conocimiento del pueblo al que atribuía una capacidad de encontrar salidas a las dificultades más graves, y un pilar trascendente que era su persuasión de que últimamente Dios era un Dios de vida y no de muerte, que lo último de la realidad es el bien y no el mal... Con Romero, Dios pasó por El Salvador”, afirmaba el jesuita Ignacio Ellacuría, víctima a su vez en 1989, de la violencia que se cebó contra una Iglesia comprometida con los últimos. El Papa Francisco, declarándolo mártir por odio a la fe, lo proclama beato en febrero de 2015 tras un largo proceso que, como recordaba el postulador de su causa, el arzobispo Vincenzo Paglia, “conoció no pocas dificultades tanto por la oposición al pensamiento y acción pastoral del arzobispo como por la situación conflictiva que se había creado en torno a su figura”. Romero se convirtió en el primero de la larga lista de nuevos mártires contemporáneos, venerado también por la Iglesia Anglicana. Su canonización tuvo lugar el 14 de octubre de 2018 en la Plaza de San Pedro. Dirigiéndose a un grupo de peregrinos salvadoreños llegados a Roma para la ceremonia, el Papa Francisco dijo: “Quisiera añadir algo que quizás pasamos de largo. El martirio de Mons. Romero no fue puntual en el momento de su muerte, fue un martirio-testimonio, sufrimiento anterior, persecución anterior, hasta su muerte. Pero también posterior, porque una vez muerto –yo era sacerdote joven y fui testigo de eso– fue difamado, calumniado, ensuciado, o sea que su martirio se continuó incluso por hermanos suyos en el sacerdocio y en el episcopado. No hablo de oídas, he escuchado esas cosas. O sea que es lindo verlo también así: un hombre que sigue siendo mártir. Bueno, ahora creo que ya casi nadie se atreve pero después de haber dado su vida siguió dándola dejándose azotar por todas esas incomprensiones y calumnias”. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
25-mar-2026 18:00
#2043
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Miércoles. 25 de marzo de 2026. La Anunciación del Señor. Primera lectura Lectura del libro de Isaías 7, 10-14; 8, 10b En aquellos días, el Señor habló a Acaz y le dijo: «Pide una signo al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo». Respondió Acaz: «No lo pido, no quiero tentar al Señor». Entonces dijo Isaías: «Escucha, casa de David: ¿no os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará un signo. Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, porque con nosotros está Dios». Salmo de hoy Salmo 39, 7-8a. 8b-9. 10. 11 R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído; no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios, entonces yo digo: «Aquí estoy». R/. «-Como está escrito en mi libro- para hacer tu voluntad.» Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas. R/. He proclamado tu salvación ante la gran asamblea; no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes. R/. No me he guardado en el pecho tu justicia, he contado tu fidelidad y tu salvación, no he negado tu misericordia y tu lealtad ante la gran asamblea. R/. Segunda lectura Lectura de la carta a los Hebreos 10, 4-10 Hermanos: Es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados. Por eso, cuando Cristo entró en el mundo dice: «Tú no quisiste sacrificios ni ofrendas, pero me formaste un cuerpo; no aceptaste holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije: He aquí que vengo -pues está escrito en el comienzo del libro acerca de mi- para hacer, ¡oh, Dios!, tu voluntad». Primero dice: «Tú no quisiste sacrificios ni ofrendas, ni holocaustos, ni víctimas expiatorias», que se ofrecen según la ley. Después añade: «He aquí que vengo para hacer tu voluntad». Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 26-38 En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque “para Dios nada hay imposible”». María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra». Y el ángel se retiró. Comentario al Evangelio del día. Fray Fernando Vela López O.P. En el escenario que enmarca este fragmento evangélico de Lucas se mueven tres protagonistas: Gabriel y su anuncio, María con su escucha y su fiat, y Jesús con su misterio personal y su misión. En cuanto a Gabriel, en algunos relatos de la Escritura, aparecen estos seres invisibles mediante los que Dios, a quien su radical trascendencia no le impide comunicarse con nosotros, nos trasmite sus mensajes. No sólo ha hecho el mundo y nos ha puesto en él, sino que nos habla para que mantengamos la vista fija en el horizonte. Nuestro Dios no sólo tiene palabras, sino que Él mismo es la Palabra que se hace carne para cumplir su promesa de redención (Gen 3,15). Pues bien, Gabriel anuncia a María que aquella promesa se cumple ahora: comienzan los tiempos mesiánicos. La gracia de Dios es más fuerte que el mal, esa opacidad de nuestra historia y nuestro corazón. La persistencia del mal no debe causar escándalo, pesimismo y desesperanza: es el acicate para esperar que Dios actúe con su amor para vencerlo. Con Jesús, Dios hecho hombre, comienza un reino “que no tendrá fin”. Otro personaje del diálogo es María. El ángel disipa el temor causado por su presencia y le invita a asistir a este momento con alegría: es lo que provoca la certeza de que Dios está interviniendo para salvar a su pueblo. Da a María un nuevo nombre, “la llena de gracia” porque se le encomienda la misión de traer al mundo, hecho hombre, al Hijo de Dios. La mujer, sobre la que pesaba la sospecha de ser causa de los males de Adán y de sus descendientes, es ahora la señal que Dios hace ante su pueblo, y que cambia su historia. María escucha, reflexiona, reacciona, interroga. También tiene ella algo que decir. Porque la salvación, como tantos asuntos entre humanos, es cosa de dos. Y completa el diálogo entregándose a la voluntad de Dios. Su “fíat”, expresión tanto de humildad como de servicio, la incorpora a la serie de siervos/servidores que culminará en Jesús y en sus seguidores. Por último, los títulos que el ángel atribuye a Jesús, Hijo del Altísimo, el verdadero Hijo de David, Hijo de Dios, nos hablan de su misterio: “no pasó por entre los hombres, sino que se detuvo; no se dirigió a los hombres desde fuera, sino que se hizo humanidad y lo asumió todo desde dentro” (E.G. Mori), y su nombre describe su misión: Jesús, “porque el salvará al pueblo de sus pecados”. Toda la trayectoria vital de Jesús, desde su encarnación a su resurrección nos lo revela como el Enmanuel, el Dios con nosotros, como parece haberlo entrevisto Isaías; en Él Dios dice su sí definitivo a la humanidad. Para la reflexión Jesús Espeja (Dios todavía, Edibesa 2025) habla de la “encarnación continuada”. Pues bien, ¿qué consecuencias tiene para nuestra vida creer que Dios sigue haciéndose presente, con amor, en lo humano? ¿Cómo mirar a Dios, a los hombres y a los acontecimientos sabiendo que Él sigue encarnándose? ¿Qué lugar damos a María en nuestra fe y nuestra espiritualidad?. Celebración del día. Anunciación del Señor. La fiesta de la Anunciación a María es también, e indisolublemente, la fiesta de la Encarnación del Verbo de Dios. Es éste el acontecimiento que hace girar los siglos. El comienzo de nuestra salvación. Dios ha entrado en la historia humana. El escenario Con motivo de esta fiesta, podemos realizar un viaje espiritual al lugar de la Anunciación de María y Encarnación del Hijo de Dios. Cuando llegamos a Nazaret, lo primero que nos llama la atención es la cúpula que corona la basílica de la Anunciación. Con razón ha sitio comparada al cáliz de un inmenso lirio invertido. Al acercarnos a la basílica todo nos habla de María. Las docenas de brillantes mosaicos, que rodean el atrio a modo de claustro, dedicados a las vírgenes patronas de diversos países. Los bajorrelieves que adornan las fachadas del templo. Y una vez en el interior, las pinturas, las vidrieras, los mosaicos y, sobre todo, la letra "M" que se repite una y otra vez en lo alto de los techos y de las bóvedas. Todo respira un profundo ambiente que invita al recogimiento y a la oración, que se acentúa, sobre todo, en la cripta. Precisamente en ese plano inferior se encuentra el lugar más importante de todo el conjunto basilical: restos de un antiguo baptisterio, el basamento que marca el perímetro de la iglesia bizantina y, finalmente, la cueva de la Anunciación. He aquí uno de los lugares más atrayentes para el cristiano que, paradójicamente, se nos presenta revestido de una asombrosa sencillez y pobreza. Una inscripción grabada sobre el mármol del frontal del altar nos recuerda: Aquí el Verbo de Dios se hizo carne». Nunca deberíamos olvidar la centralidad de este mensaje tan escueto como fundamental para nuestra fe. La fiesta de la Anunciación a María es también, e indisolublemente, la fiesta de la Encarnación del Verbo de Dios. Es éste el acontecimiento que hace girar los siglos. El comienzo de nuestra salvación. Dios ha entrado en la historia humana. Por medio de la Anunciación a María, Dios se ha hecho hombre para que los hombres podamos participar en la naturaleza divina. La luz ha venido a irrumpir en el mundo de las tinieblas. Como escribía el papa San León Magno en una carta que la Iglesia lee en este día: «El que es Dios verdadero nace como hombre verdadero, sin que falte nada a la integridad de su naturaleza humana, conservando la totalidad de la esencia que le es propia y asumiendo la totalidad de nuestra esencia humana. Y, al decir nuestra esencia humana, nos referimos a la que fue plasmada en nosotros por el Creador, y que él asume para restaurarla». Siglos más tarde, en un delicioso sermón predicado en la fiesta de la Anunciación, se preguntaba San Juan de Ávila cómo habría de llamar a este día. Sus mismas preguntas, por retóricas que sean, constituyen ya el esbozo para una excelente y profunda catequesis: 'Si le llamamos día del remedio del mundo, eslo; si día de redempción de captivos, eslo; si le llamamos día de desposorios, eslo; si día de dar grandes limosnas, eslo también. El que supo la misericordia, aquél sea el que nos dé a entender el día que es hoy y nos dé a entender cuán grande sea la gracia que hoy recibió el mundo, y la ponga en nuestros corazones, para que la conozcamos.» Una vida entera no nos bastaría para contemplar la magnitud de este misterio que ha cambiado la suerte de la historia humana. Ante el misterio En la cueva de Nazaret algunos peregrinos antiguos dejaron sus grafitis como señal de su visita a un lugar que muy pronto debieron de considerar como venerable. Los expertos han logrado descifrar uno de ellos que aquí interesa recordar: «jaire», es decir: «alégrate», «Dios te salve», «Ave», Esas palabras del ángel se han convertido en saludo y oración para los cristianos: Ave María, la llena de gracia, el Señor está contigo. En ti y por ti Dios se nos ha hecho Enmanuel, «Dios con nosotros». Los antiguos padres de la Iglesia gustaron de comparar a María con Eva. Es bien conocido el texto de San Ireneo en el que afirma que 'el nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María». Otros, como San Jerónimo o San Juan Crisóstomo, repitieron una y otra vez que si »la muerte vino por Eva, la vida nos vino por María». La cueva de la Anunciación, en Nazaret, está cerrada por una verja que parece querer evocar la zarza ardiente en la que Dios se mostró a Moisés. Y con razón, puesto que aquí Dios se hace presente y salvador para siempre. En el sermón mencionado al comienzo, San Juan de Ávila compara la encarnación del Señor con el episodio de la manifestación de Dios a Moisés en la zarza que ardía en el desierto. En ambos casos, Dios daba muestras de interesarse por la suerte humana. Pero si en un caso seguía siendo Dios «sin que le costase nada», en el otro se comprometía hasta el fin, asumiendo la suerte del hombre: «Hombres, no es ya razón tener el corazón de piedra, sino de carne, pues el Verbo de Dios es hecho carne por nosotros hombres y por nuestra salud. Dios encarnó y fue hecho hombre. Acullá se queda en la zarza, y no tocan a él; acá desciende de los cielos y queda hecho hombre.» En aquel mismo siglo, San Juan de la Cruz plasmaba en un romance, sencillo y profundo a la vez, su alta contemplación de este misterio: «Entonces llamó a un arcángel que San Gabriel se decía y enviolo a una doncella que se llamaba María, de cuyo consentimiento el misterio se hacía; en la cual la Trinidad de carne al Verbo vestía; y aunque tres hacen la obra, en el uno se hacía; y quedó el Verbo encarnado en el vientre de María. Y el que tenía sólo Padre, ya también Madre tenía, aunque no corno cualquiera que de varón concebía, que de las entrañas de ella él su carne recebía; por lo cual Hijo de Dios y de el hombre se decía.» El Concilio Vaticano II ha dedicado al misterio de la Anunciación de María unas hermosas y profundas consideraciones que podemos recordar en la celebración de esta fiesta. En ellas se subraya especialmente la libre cooperación de María con el designio salvador de Dios: «El Padre de las Misericordias quiso que precediera a la Encarnación la aceptación de parte de la Madre predestinada, para que así como la mujer contribuyó a la muerte, así también contribuyese a la vida (...). La Virgen Nazarena es saludada por el ángel por mandato de Dios como "llena de gracia" (cf. Le 1, 28), y ella responde al enviado celestial: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra" (Lc 1, 38). Así María, hija de Adán, aceptando la palabra divina, fue hecha Madre de Jesús, y abrazando la voluntad salvífica de Dios con generoso corazón y sin impedimento de pecado alguno, se consagró totalmente a sí misma, cual esclava del Señor, a la Persona y a la obra de su Hijo, sirviendo al misterio de la Redención con él y bajo él, por la gracia de Dios omnipotente» (LG 56). Esta contemplación del misterio de la Encarnación ha alimentado la espiritualidad de los cristianos y ha orientado su presencia activa en el mundo. La Iglesia, imitando de lejos al Verbo de Dios, trata de encarnarse en las realidades de este mundo con el fin de renovarlo con la gracia de su Señor. En un día como éste, el cristiano encuentra especial sentido a la recitación de una antigua antífona mariana titulada Alma Redemptoris Mater: Madre del Redentor, virgen fecunda, puerta del cielo siempre abierta, estrella del mar, ven a librar al pueblo que tropieza y quiere levantarse. Ante la admiración de cielo y tierra, engendraste a tu santo Creador, y permaneces siempre virgen. Recibe el saludo del ángel Gabriel, y ten piedad de nosotros, pecadores.» José Román Flecha Andrés. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
26-mar-2026 18:08
#2044
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Jueves. 26 de marzo de 2026. Beato Diego José de Cádiz. Primera lectura Lectura del libro del Génesis 17, 3-9 En aquellos días, Abrán cayó rostro en tierra y Dios le habló así: «Por mi parte, esta es mi alianza contigo: serás padre de muchedumbre de pueblos. Ya no te llamarás Abrán, sino Abrahán, porque te hago padre de muchedumbre de pueblos. Te haré fecundo sobremanera: sacaré pueblos de ti, y reyes nacerán de ti. Mantendré mi alianza contigo y con tu descendencia en futuras generaciones, como alianza perpetua. Seré tu Dios y el de tus descendientes futuros. Os daré a ti y a tu descendencia futura la tierra en que peregrinas, la tierra de Canaán, como posesión perpetua, y seré su Dios». El Señor añadió a Abrahán: «Por tu parte, guarda mi alianza, tú y tus descendientes en sucesivas generaciones». Salmo de hoy Salmo 104, 4-5. 6-7. 8-9 R/. El Señor se acuerda de su alianza eternamente Recurrid al Señor y a su poder, buscad continuamente su rostro. Recordad las maravillas que hizo, sus prodigios, las sentencias de su boca. R/. ¡Estirpe de Abrahán, su siervo; hijos de Jacob, su elegido! El Señor es nuestro Dios, él gobierna toda la tierra. R/. Se acuerda de su alianza eternamente, de la palabra dada, por mil generaciones; de la alianza sellada con Abrahán, del juramento hecho a Isaac. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 8, 51-59 En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «En verdad, en verdad os digo: quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre». Los judíos le dijeron: «Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: “Quien guarde mi palabra no gustará la muerte para siempre”? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?». Jesús contestó: «Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: “Es nuestro Dios”, aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera “No lo conozco” sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría». Los judíos le dijeron: «No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: antes de que Abrahán existiera, yo soy». Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo. Comentario al Evangelio del día. Sor Inmaculada López Miró O.P. Nuevamente en el Evangelio se repiten tres palabras: Abrahán, alianza, guardar. Nuevamente se vuelve a poner de manifiesto cómo el Evangelio de Juan está en otro nivel al que no llegan los judíos, porque tienen el corazón obcecado en sus propias ideas. Nos puede pasar lo mismo a nosotros, si nos mantenemos en ser un pueblo de dura cerviz, un pueblo que no escucha, y, por tanto, no guarda la palabra, nos quedaremos en un nivel humano y no comprenderemos lo que Jesús nos quiere transmitir. Es muy importante en esta lectura de hoy el verbo GUARDAR. Jesús nos invita a guardar la palabra para no ver la muerte. No se trata de esconderla en un cajón para que no se pierda, se trata de observarla con la vida, de llevarla a la práctica, porque esa es la mejor manera de que grabarla en el corazón, de que no se nos olvide, de que la palabra transforme nuestra vida. Jesús nos remite a Abrahán, el padre de la fe, quien saltaba de gozo pensando ver cumplida las promesas recibidas de Dios, y nosotros, ¿saltamos de gozo viendo que se han cumplido y que nosotros disfrutamos ya de la gracia derramada en nuestros corazones? La alianza sellada con Abrahán se hace carne en la muerte y resurrección de Cristo que vamos a celebrar en unos días, su Pasión es la nueva alianza, que nos llevará a la vida eterna. ¿Reservas cada día algunos momentos para adorar a Dios? ¿Confías en que Dios es tu Padre, que cumple su palabra y ratifica la alianza sellada en la sangre de Cristo en cada Eucaristía? ¿Cómo estás preparando la semana santa que está para comenzar? Santo del día. Beato Diego José de Cádiz. José Francisco Juan María López-Caamaño Ocaña y García nació en el seno de una ilustre familia emparentada con la nobleza. Sus padres fueron José, natural de Tuy, y María, de Ubrique, que dieron vida a otros dos hijos (después todavía tuvo dos hermanastros). Cuando tenía nueve años murió su madre, quedando huérfano, pues la segunda mujer de su padre fue para él una auténtica madrastra, que lo trató sin piedad colmándolo de desprecios. Sus primeros estudios los hizo en Ubrique, pasando después al colegio de los dominicos de Ronda para el estudio de la Filosofía, pero sus éxitos fueron nulos. Él mismo cuenta que sentía repugnancia por el estado religioso y más por el capuchino. Pero un día (1756), repentinamente, todo cambió cuando oía misa en la iglesia de los capuchinos de Ubrique: empezó a sentir un gran afecto por la religión y por la Orden Capuchina. Después de leer la vida de algunos santos y de confesarse varios domingos con un sacerdote de aquel convento, deseoso de vivir la vida de retiro y austeridad capuchina, cuando todavía no tenía ni quince años, el 12 de noviembre de 1757 vestía el hábito en el convento de Sevilla, aunque no comenzó el noviciado hasta el 31 de marzo del año siguiente, justo al alcanzar la edad canónica, emitiendo sus votos el mismo día del año 1759. De Sevilla pasó a Cabra y Jerez para el estudio de las materias preparatorias de la Filosofía, decayendo notablemente su fervor religioso y aficionándose a la poesía. En 1761 comenzó los estudios filosóficos en Écija, y posteriormente, en 1764, los teológicos en Cádiz. Fue durante el segundo año de Teología, mientras se explicaba el tratado De Deo et eius attributis, que, comenzó a sentir una profunda transformación interior, haciendo propósito de cambiar definitivamente de vida e imponiéndose un método riguroso de perfección basado en la oración, retiro y penitencia. El 24 de mayo de 1766 fue ordenado sacerdote en Carmona, y en 1768 concluyó sus estudios. Ese mismo año fue nombrado maestro de estudiantes en Cádiz, grado anterior al de lector, pero renunció, retirándose al convento de Ubrique, donde se siguió dedicando a la oración y al estudio, alcanzando, a pesar de su deficiente aprovechamiento en el estudio de la Filosofía, un conocimiento nada despreciable de la Sagrada Escritura, los santos padres, teólogos, el Derecho Canónico y la Historia Eclesiástica, materias en las que siguió profundizando durante toda su vida, como preparación para la predicación. Por aquellos mismos años en los que finalizó los estudios, cuando todavía era un desconocido novel sacerdote, fueron publicadas algunas de las obras más emblemáticas del siglo ilustrado, ante las que el padre Cádiz pronto tomó postura, oponiéndose netamente, sin distinciones, a ellas (incluso echó al fuego el Febronio), y tomando la defensa de las doctrinas tradicionales de la Iglesia, hasta el final de su vida, como una misión recibida de Dios. Ésa fue ciertamente una de las notas más sobresalientes de su predicación, que le ha llevado a ser tildado como uno de los mayores exponentes del pensamiento reaccionario español, de cuño eclesiástico. Sobre la aparición de las obras aludidas, dice él mismo: “Por este tiempo se empezaron a hacer públicas las cosas del siglo ilustrado contra la santa Iglesia. Salió el Febronio, el Bossuet, el Juicio imparcial, etc. Me instaban los leyese para salir de mis ignorancias, etc. No es decible [...] cuánto fue el ardor que sentí en mi corazón para remediar esos males. Neguéme a leer esos papeles, no quise aprender a leer el francés, por el horror que concebí a los libros que de allí venían de estos asuntos. ¡Qué ansias de ser santo para, con la oración, aplacar a Dios y sostener a la Iglesia santa! ¡Qué deseo de salir al público para, a cara descubierta, hacer frente a los libertinos! ¡Qué inclinación a predicar a la gente culta e instruida! ¡Qué ardor para derramar mi sangre en defensa de lo que hasta ahora hemos creído!”. Para afrontar ese tipo de predicación de forma eficaz se dio cuenta de que debía “ser muy santo para conseguir de Dios el remedio de estos males, y muy docto para oponerme a estas nuevas fatales doctrinas que, desde luego, me pensaba serían reproducción de errores antiguos”. Por eso su apostolado estaría siempre enraizado en la oración, el estudio y la penitencia. Residiendo en el convento de Ubrique, comenzó a predicar al pueblo un punto de doctrina, en la plaza, los domingos por la tarde; pero fue en Estepona, en 1771, durante la predicación de la cuaresma, por la que consiguió pacificar las graves discordias de aquella población, donde se comenzó a revelar como predicador de dotes oratorias arrebatadoras extraordinarias. Durante un decenio recorrió varias veces las capitales y pueblos grandes de Andalucía, predicando misiones, cuaresmas, novenas y otros sermones. Su predicación, acompañada de signos extraordinarios y milagros, atraía multitudes enormes de gentes, que incluso le cortaban trozos del hábito, dejando una huella profunda de renovación en la vida moral, religiosa y pública de las poblaciones. En ella no faltaba nunca la condena de las comedias, los toros y los bailes agarrados, sobre todo en aquellos lugares en los que no existían instituciones dedicadas a los pobres y huérfanos, lo que le fue granjeando la oposición de algunas elites ilustradas. Así, en el sermón que dirigió a la Universidad de Granada el 5 de mayo de 1779, con ocasión de haberle concedido el doctorado en Teología y Cánones (más tarde lo sería por la de Baeza —1782—, Osuna —1794— y Oviedo —1795—), se debió oponer con tal claridad a las ideas ilustradas, hablando contra las regalías del Monarca, que fue denunciado al Consejo de Castilla y a la Inquisición (el arzobispo de Granada era considerado favorable a las nuevas ideas); pero el favor del arzobispo de Sevilla, que lo admiraba mucho, y del inquisidor mayor, le valieron el verse libre de un proceso enojoso. Por otra parte, hay que decir que en la predicación, sobre todo de misiones, seguía los esquemas propios del tiempo: procesiones, predicación a la masa del pueblo (muchas veces en las plazas por el gran concurso de gente), ejercicios por separado, y a puerta cerrada, a distintos estamentos sociales, como el clero, religiosas, magistrados y ayuntamientos, universidades, sociedades, cárceles. También es de señalar que su oratoria se centraba fundamentalmente en la palabra de Dios, subrayando mucho más la misericordia divina que el castigo. Estaba convencido de que la suavidad y la dulzura llevaban con mucha mayor facilidad al pecador a la conversión que la amenaza de las penas. Intentaba seguir al gran predicador franciscano del quinientos italiano, Bernardino de Siena, porque se adaptaba a su estilo. Un aspecto importante a resaltar es que el padre Cádiz experimentaba casi siempre, y así lo comunicaba constantemente a sus directores espirituales, una insuficiencia grande cuando preparaba sus sermones, no creía tener método de oratoria ni lograba formar un discurso ordenado; pero cuando subía al púlpito todo cambiaba, sintiendo una transformación tal y como manifestaba él mismo: “Antes de predicar, no acierto a formar un sermón. Estudio cuanto puedo, revuelvo los libros, singularmente santos padres y expositores, más, si me dedico algunos días a prevenir el sermón, gasto inútilmente el tiempo hasta que el mismo día o, cuando más, el anterior van ocurriendo el modo y el rumbo que ha de tener, según las especies que he visto o me ocurren para el asunto. Son muchos los casos en que he subido al púlpito con la angustia imponderable de no haber podido formar ni menos vestir la idea, en sermones de empeño y de materias intrincadas. Pero poniendo mi corazón con humilde resignación en la voluntad de Dios [...], siempre he visto como de bulto, su soberana asistencia”. decía de sí mismo que era naturalmente muy escaso de discurso y para formar ideas, y que “sólo en el púlpito no se advierte este natural defecto”. El tiempo libre que le dejaban sus correrías, predicando de un lugar a otro, lo pasaba en Ronda, con permiso de los superiores, retirado en casa de Manuel Moreno y Tabares y Teresa Rivera, evitando así la afluencia masiva de gente a los conventos donde se encontraba. Una faceta muy relevante de la vida del beato Diego, de la que ha quedado un epistolario riquísimo, que es fuente principal para trazar el itinerario de su vida física y espiritual, es la relación constante que mantuvo con sus dos directores espirituales. En 1775 se puso bajo la dirección del padre Francisco Javier González, religioso mínimo, que tuvo un influjo muy grande en la actividad apostólica del beato y en su condena de las ideas del siglo ilustrado, aunque le aconsejara moderación, que no debilidad, llegando a una compenetración muy grande con él. A la muerte del padre González en 1784, el padre Diego escogió como director al canónigo Juan José Alcober, con quien ya la relación no alcanzó la sintonía a la que había llegado con el anterior. En 1782 comenzó a predicar misiones fuera de Andalucía, requerido por su popularidad. Toledo, donde se encontró con el cardenal Lorenzana, Ocaña y el Real Sitio de Aranjuez, fueron los escenarios de su verbo encendido. En Aranjuez se hallaba presente el rey Carlos III con su Corte, quedando todos conmovidos por la predicación del beato, pero al mismo tiempo aquélla supuso un duro golpe a la clase ilustrada dirigente del país. Al año siguiente predicó en Madrid, encontrando una fuerte oposición entre los enciclopedistas. A continuación emprendió una nueva campaña de misiones por Andalucía, siendo el hecho más sonado el sermón que pronunció el día de Viernes Santo, 9 de abril de 1784, en la catedral de Sevilla, en el que, al hablar del despojo de las vestiduras de Cristo, salió en defensa de los bienes de la Iglesia, puestos en cuestión por los ilustrados, lo que se interpretó como una ofensa al Gobierno de la nación. No se le hizo un proceso, pero se le ordenó el confinamiento durante unos meses, y el poderoso Campomanes le reconvino, en nombre del Rey, para que en su predicación no se mezclara con cuestiones atinentes al Gobierno. En 1786 emprendió sus misiones por el Levante, donde las multitudes se agolpaban para escucharle, pasando después a Cuenca y Zaragoza, donde asistían a sus pláticas más de cuarenta mil personas, Albalate, Alcañiz y Caspe. En Zaragoza tuvo lugar uno de los sucesos más conocidos de la vida del padre Cádiz: la delación ante la Inquisición, en un sermón al clero a puerta cerrada en la iglesia del Seminario de San Carlos, los días 1 y 3 de diciembre de 1786, de cuatro proposiciones publicadas en sendos escritos del doctor Lorenzo Normante, profesor de Economía Civil y Comercio en la Real Sociedad Aragonesa de Amigos del País. Las proposiciones afirmaban que el celibato era un obstáculo para el desarrollo de la población civil; que ni al Estado ni a la Iglesia convenía que los religiosos profesaran antes de los veinticuatro años; la licitud y bondad del lujo; y la también licitud de los préstamos a interés. Parece que desde la publicación en 1785 y 1786 de las Conclusiones en que figuraban las proposiciones, defendidas en la Universidad cesaraugustana, existía en la ciudad una polémica, convertida en hostilidad, entre los defensores de Normante y sus detractores, entre los que se encontraban el arzobispo, Agustín de Lezo y Palomeque, y gran parte del clero y el pueblo. La misión fue ciertamente el momento en que estalló con virulencia la disputa, aunque no se sabrá nunca si la delación fue por iniciativa propia, o bien fue aconsejada al predicador por algún clérigo o por el arzobispo, en cuyo palacio se alojó todo el tiempo el padre Cádiz. Es preciso decir que el prelado y el clero apoyaron en todo momento al beato. Normante apeló al Consejo de Castilla y de ese modo se inició un doble proceso, ante dicho Consejo y ante la Inquisición, que se cerró en 1790. Por parte de la Inquisición se absolvió al padre Cádiz, adhiriéndose el Santo Tribunal a lo que había dicho el beato, que había considerado las proposiciones heréticas, próximas a la herejía, ofensivas y contrarias a la doctrina de la Iglesia, según los casos. El Consejo, del que era gobernador Campomanes (preocupado también por la crisis en la que habían caído las Sociedades de Amigos del País), en cambio dio la razón a Normante, imponiendo silencio, de parte del Rey, sobre el tema, tanto al beato como a sus defensores y reconviniendo duramente al predicador. En el mes de enero de 1787 llegó a Barcelona, pero fue tal la conmoción de toda la región que se congregaron más de cincuenta mil personas en la plaza del Palacio, y se esperaban más, por lo que se decidió suspender la misión, programada para cuarenta días, ante los peligros que podía acarrear una multitud de tal magnitud. De Barcelona pasó a predicar misiones a Valencia, Alicante, Orihuela, Murcia, Cartagena y otros lugares. A continuación y durante varios años fue obligado al silencio, parece que por órdenes superiores, recluyéndose en el convento de Casares, en la serranía de Ronda, hasta el año 1792, en que volvió a predicar por Andalucía (Sevilla, Córdoba, Jerez —tercera vez—, y por cuarta en Málaga). Entre 1794 y 1795 recorrió Galicia, dando misiones en Tuy, Vigo, Pontevedra, Santiago, La Coruña, Ferrol, Lugo y Mondoñedo, pasando posteriormente a Oviedo y Salamanca. Los últimos años todavía predicó en Andalucía (Málaga de nuevo), llegando en 1799 a Ceuta. Un hecho nada desdeñable, por la repercusión posterior que tuvo durante la Guerra de la Independencia contra el francés, fue la publicación en 1794 del opúsculo El soldado católico en guerra de religión, en el que animaba a los jóvenes en edad de alistarse en las milicias, a participar en la guerra de la Convención, contra la Francia revolucionaria, símbolo de las ideas ilustradas contrarias a la religión y a la Iglesia. La vida del beato Diego se apagó prematuramente en Ronda el martes 24 de marzo de 1801, a las seis y cuarto de la mañana, siendo enterrado en la ciudad en la que tanto tiempo había vivido. El proceso de beatificación se inició en 1825, concluyéndose en 1894, cuando el papa León XIII lo inscribió en el elenco de los beatos. La historiografía reciente ha considerado al beato Diego José de Cádiz como claro representante del pensamiento reaccionario español, opuesto a las ideas del Siglo de las Luces (principalmente J. Sarrailh y J. Herrero). Él representaría además el paso de la reacción del plano teórico al práctico, de la predicación de la intolerancia a la eliminación de las teorías ilustradas, sobre todo con la publicación de El soldado católico, que tanto influyó en la dirección ideológica de la Guerra de la Independencia por parte del clero. Será difícil que la historiografía posterior consiga cancelar del beato esa etiqueta, que quizá no se le ajusta en toda su significación. Siendo cierto que combatió con gran vehemencia las ideas del siglo ilustrado, es necesario decir que la Iglesia de toda Europa se opuso también, mayoritariamente, a esas mismas ideas, mezcladas luego ineluctablemente con la violencia que la Revolución Francesa ejerció contra ella. Por otra parte, el beato, que fue un talento notable, no fue un ilustrado en el sentido técnico, ni un profesor de Filosofía, incluso podemos afirmar que no tuvo una formación cultural filosófica que le permitiera captar lo que de positivo aportaban las nuevas ideas. Con todo, hay que decir que no se opuso al progreso, ya que apoyó algunas sociedades de nuevo cuño (por ejemplo, la Sociedad de Amigos del País de Motril, a la que el 28 de mayo de 1787 recordó su finalidad de servir al bien común y de socorrer a los pobres). Al beato Diego, del que falta una biografía crítica que profundice en su predicación, hay que verlo bajo el prisma del predicador que fundamentalmente fue. Su elocuencia, nada común, fácilmente se inflamaba y enardecía, traduciéndose su vehemencia en expresiones exageradas que no buscaban sino la conversión de los pecadores y atraer las almas a Dios. Los vicios y pecados siempre se han fustigado con mucho dramatismo y exageración, y las expresiones vertidas en una pieza de oratoria sacra nunca podrán ser consideradas como las desarrolladas en la cátedra o en un tratado filosófico. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
27-mar-2026 09:45
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Viernes. 27 de marzo de 2026. Viernes de Dolores. Beato Francisco Fara de Bruno. Primera lectura Lectura del libro de Jeremías 20, 10-13 Oía la acusación de la gente: «“Pavor-en-torno”, delatadlo, vamos a delatarlo». Mis amigos acechaban mi traspié: «A ver si, engañado, lo sometemos y podemos vengarnos de él». Pero el Señor es mi fuerte defensor: me persiguen, pero tropiezan impotentes. Acabarán avergonzados de su fracaso, con sonrojo eterno que no se olvidará. Señor del universo, que examinas al honrado y sondeas las entrañas y el corazón, ¡que yo vea tu venganza sobre ellos, pues te he encomendado mi causa! Cantad al Señor, alabad al Señor, que libera la vida del pobre de las manos de gente perversa. Salmo de hoy Salmo 17, 2-3a. 3bc-4. 5-6. 7 R/. En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza; Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R/. Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Invoco al Señor de mi alabanza y quedo libre de mis enemigos. R/. Me cercaban olas mortales, torrentes destructores me aterraban, me envolvían las redes del abismo, me alcanzaban los lazos de la muerte. R/. En el peligro invoqué al Señor, grité a mi Dios: desde su templo él escuchó mi voz, y mi grito llegó a sus oídos. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 31-42 En aquel tiempo, los judíos agarraron piedras para apedrear a Jesús. Él les replicó: «Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre: ¿por cuál de ellas me apedreáis?». Los judíos le contestaron: «No te apedreamos por una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces Dios». Jesús les replicó: «¿No está escrito en vuestra ley: “Yo os digo: sois dioses”? Si la Escritura llama dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios, y no puede fallar la Escritura, a quien el Padre consagró y envió al mundo, ¿decís vosotros: “¡Blasfemas!” Porque he dicho: “Soy Hijo de Dios”? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis, pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que comprendáis y sepáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre». Intentaron de nuevo detenerlo, pero se les escabulló de las manos. Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde antes había bautizado Juan, y se quedó allí. Muchos acudieron a él y decían: «Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad». Y muchos creyeron en él allí. Comentario al Evangelio del día. Hna. Mariví Sánchez Urrutia Si leemos los versículos anteriores a los propuestos para nuestra reflexión, vemos cómo Jesús va realizando una serie de afirmaciones relativas a su identidad y a la misión a la que el Padre le envía, (Jn 14-18) que exacerba a los representantes oficiales de la Ley, y le acusan de blasfemo por hacerse igual a Dios. Juan sitúa este texto con ocasión de la fiesta de la Dedicación del templo, recuperado nuevamente para la adoración del Dios único y verdadero. Jesús paseaba en el templo por el pórtico de Salomón (Jn 10,23) y es aquí donde vuelven le plantearle la cuestión de su identidad. (Jn 10,24) “Si tú eres el Mesias dínoslo claramente” y Jesús les contesta poniendo en evidencia su incredulidad. “Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis; pero si las hago, creed en mis obras”. Remite al testimonio de su vida que autentifica sus palabras. Y declara “Yo y el Padre somos uno” De nuevo se enfrentan con las afirmaciones de Jesús, consideradas blasfemas para los judíos y responden violentamente, preludio de lo que acontecerá mas tarde. Juan relata muy bien la ceguera de muchos judíos ante los signos evidentes que les presenta Jesús, enviado del Padre, para que todos tengan Vida. Voy a destacar alguna de las actitudes de aquellos fariseos y maestros de la ley, ¿por qué su resistencia y oposición a Jesús? Se les cae toda la tradición acumulada durante siglos, alimentada con signos y prodigios. Dios conduciendo a su pueblo elegido. Ellos los custodios de la ley. De ahí su cerrazón de mente y corazón. ¡Pero otros judíos oyeron, vieron y creyeron! Se les cae el poder y prestigio social del que gozaban creyéndose superiores a los demás. ¡Alguno en su misma situación vio y creyó! El templo de Jerusalén era el único lugar en el que se podía dar culto a Dios. Jesús responde a la Samaritana: los verdaderos adoradores de Dios lo harán en espíritu y verdad. Muchos hombres y mujeres de nuestro mundo, nos hemos situado ante la figura de Jesús, ante Dios su Padre. Muchos hemos escuchado, leído y hasta meditado sobre el Reino que vino a inaugurar. Muchos han nacido y crecido en familias donde Jesús de Nazaret no era un desconocido. Y como aquellas gentes del tiempo de Jesús, no será el fiel cumplimiento de la Torah, pero sí nuestros propios esquemas mentales los que nos pueden impedir abrirnos a la novedad del evangelio o a alguno de sus planteamientos. Para otras personas, su ceguera será los prejuicios propios de una ciencia que no encuentra la huella de Jesucristo en los documentos que rastrea o en las investigaciones que lleva a cabo. Y no aceptarán ni su figura ni su mensaje. Otros, inmersos en el ruido amplificado por la técnica, insensibles para escuchar otra voz, otros gestos, otros mensajes. Y también hay quien quiere vivir con coherencia su fe, adecuando su vida a la fe que proclaman. “Si no me creéis a mí, creed a las obras”, les responderá Jesús. Por qué unos oyentes aceptaron el mensaje de Jesús y otros no. El corazón sencillo, humilde, predispuesto para escuchar, nos introduce en la dinámica de la fe. La fe es ese regalo de Dios que hay que cuidar y alimentar. El gran regalo de Dios a nuestra vida Finaliza el texto “Jesús se marchó, al otro lado del Jordán” y allí, muchos creyeron en El. En esos “muchos” estamos nosotros, que luchamos por ser cada vez más coherentes. Por despojarnos de las briznas de fariseos que podemos tener adheridas a nuestra fe. En estos muchos, estamos nosotros oyentes contemplativos de la Palabra que quisiéramos dejar a nuestro alrededor, la huella de su Amor, de su Vida. Gestos sencillos, silencios o palabras que curan, bendicen, ayudan, fortalecen, colaboraciones que apuntan a crear una sociedad mejor y otras muchas acciones que seguro estarán en el haber de muchos creyentes. Muchos creyeron en El. Señor que con nuestra vida colaboremos a hacer más visible tu Presencia entre nosotros. ¡Gracias por el don de la fe! Santo del día. Beato Francisco Fara de Bruno. Nació en Alessandría, Piamonte, Italia, el 29 de marzo de 1825. Era el último de doce hermanos. Sus padres, el marqués Ludovico Faà de Bruno y la noble Carolina Sappa proporcionaron a todos una excelente educación. Francisco tenía grandes cualidades e inclinación singular por las matemáticas, disciplina que estudió con verdadera satisfacción. En el colegio de los padres somascos, en el que ingresó en 1834 una vez fallecida su madre, recibió formación durante cuatro años. Y en 1840 emprendió la carrera militar en Turín. Cuando el rey Víctor Manuel II le encomendó la educación de sus hijos viajó a París, lo cual le permitió completar estudios matemáticos. La corte, con su ambiente plagado de anticlericalismo, le desagradó; no encajaba con su sensibilidad espiritual. En París tuvo como maestro al católico Cauchy, y al codescubridor del planeta Neptuno, profesor Leverrier. Por otro lado, su asidua presencia en la iglesia de San Sulpicio propició su implicación en las Conferencias de San Vicente de Paúl, y le dio la oportunidad de conocer a su fundador Federico Ozanam. Prestó servicios en el cuerpo de ingenieros del ejército italiano, y obtuvo el grado de capitán. Uno de los trabajos que le encomendaron, una vez liberado de su responsabilidad de preceptor de los hijos del monarca, tuvo que ver con la cartografía, para lo cual fue enviado a los Apeninos. Allí se retiró definitivamente del ejército en 1853 eludiendo un duelo al que le empujaban sin desearlo. Tres años más tarde, en París se doctoraba en ciencias matemáticas. En 1856 obtenía este grado en astronomía en la prestigiosa universidad de la Sorbona. En esa época sus esfuerzos por vincular fe y ciencia eran notables. Después, regresó a Turín y ejerció la docencia universitaria. Impartió matemáticas por indicación de su obispo, y tuvo la magnífica visión de transmitir a sus alumnos la profunda convicción que le animó. Aunando la fe con la ciencia, les hacía ver que ésta no se opone a la fe sino que la ilumina. Plasmó sus investigaciones en artículos escritos en francés, inglés y alemán. En total cuarenta, que fueron publicados en las revistas científicas de Europa y América más influyentes y rigurosas que había en el mundo, algo que no se halla a la mano de cualquiera. Su existencia estuvo signada por la idea de no perder jamás el tiempo, «ni un minuto». Leía, estudiaba, se interesaba por todas las ramas del saber y los avances técnicos. No era cuestión de simple inquietud o afán de hacer acopio de valiosa información. Francisco aplicaba lo que aprendía para mejorar las condiciones de vida de su tiempo. Y de hecho, inventó aparatos para la enseñanza de las ciencias físico-matemáticas y hasta un escritorio para ciegos con objeto de ayudar a una de sus hermanas. Compositor de melodías sagradas y autor de algunos libros de este cariz, fue también benefactor de los pobres a través de la Sociedad de San Vicente de Paúl; realizó constantes obras de caridad. A él se debe la fundación en 1860 de la «Obra de Santa Zita» para la promoción de la mujer, a la que seguirían otras. En octubre de 1876, a sus 51 años de edad, se ordenó sacerdote en Turín, dando respuesta a un sentimiento espiritual. En su decisión pesó el consejo de Don Bosco que vio en ello un bien para su fundación. Ofició su primera misa en la iglesia Nuestra Señora del Sufragio de la localidad de San Donato, ideada y erigida por él. La construcción había comenzado en 1869 y justamente ese año de su ordenación concluyeron las obras. En 1881 fundó la congregación de las Hermanas Mínimas de Nuestra Señora del Sufragio dedicada a la oración por las almas del Purgatorio, y las Hijas de Santa Clara para jóvenes discapacitadas. Este emporio contenía escuelas, laboratorio, enfermería, pensionado, liceo científico, entre otras. Había lugar para la infancia y juventud abandonada, madres solteras, ancianos, enfermos, inválidos… Adquirió en Benevello de Alba un castillo con el fin de predicar retiros espirituales, destinándolo a descanso veraniego de pensionistas y a impartir clases a niños del lugar. Fue alentado y bendecido por Pío IX, al que acudió ya que tuvo serias dificultades con el arzobispo de Turín. Murió en Turín, a los 63 años, el 27 de marzo de 1888. Previamente legó a esta ciudad la excelente biblioteca científica que había reunido. Juan Pablo II lo beatificó el 25 de septiembre de 1988. Estudios: – Música y lenguas (francés, ingles, alemán) – De los 11 a los 15 años estudio en el colegio San Jorge de los Padres Somascos. – De los 16 a los 21 años fue alumno destacado en la Academia Militar de Turín. – Se puso como norma de vida, no perder jamás el tiempo (“ni un minuto”). Leía, estudiaba, se interesaba por todas las ramas del saber y los adelantos técnicos. Aplicaba sus conocimientos para mejorar las condiciones de vida de su época. – Logro formar una gran biblioteca científica que donó, antes de morir, a la Universidad de Turín. Sus Obras: -Obra de Santa Zita (para la promoción de las jóvenes domesticas). -Hijas de Santa Clara, jóvenes discapacitadas. -Pensionados para señoras y Sacerdotes (de esa manera continuaban con su servicio). -Enfermerías, para enfermas e inválidas. -Escuela Profesional. -Escuela Normal: para formación de maestra católicas. -Biblioteca mutua circulante. -Biblioteca postal (para toda Italia). -Lavandería. -Liceo Científico. -Casa de preservación para madres solteras. -Oratorio dominical (escuela de canto). -Cocina y comedores económicos (para obreras). -Tipografía (en la que trabajaban mujeres). -Emporio católico, venta de artículos religiosos. -Obra de santificación de las fiestas y descanso dominical. -Lavaderos y baños públicos. -En Benevello adquiere un castillo para predicar Retiros Espirituales, para descanso veraniego de pensionistas y dar clases a niños del lugar. Iglesia de Nuestra Señora del Sufragio: Ideada y construida por Francisco Faá de Bruno, se comenzó en 1869, pero se abandono por faltas de fondos. Terminada en 1876, fue bendecida por el Arzobispo de Turín, Monseñor Lorenzo Gastaldi. Faá de Bruno celebro su primera misa, en ella, el 1º de noviembre de 1876. La dejará, santuario del mundo entero, a las Hermanas, para mantener encendido el fuego de la devoción a las almas del purgatorio. Maravilla de estática es el campanario de 75 metros de altura que apoya sobre 32 columnitas de metal. El grupo escultórico de “Nuestra Señora del Sufragio”, esta realizado en mármol blanco de carrara. Los coloridos vitraux que ilustran la vida de la Ssma. Virgen, el pulpito de mármol blanco sostenidos por Ángeles, el pavimento marmóreo, las pinturas y decoraciones confieren a la iglesia un aspecto de majestuosidad. Espiritualidad: – De Laico: Consagrado a la oración, sacrificios, obras de bien, de promoción humana y social. – Sacerdote: Reafirma sus convicciones religiosas y desilusionado por la vanidad del mundo, decide consagrar su vida a Dios. El 22 de octubre de 1876 se ordena sacerdote a los 51 años de edad. Usufructuando los pocos años que vivirá aún, en el máximo grado de intensidad de bien.
La Congregación de las Hermanas Mínimas de Nuestra Señora del Sufragio, fue fundada por inspiración del Espíritu Santo a Francisco Faá de Bruno, aquel laico por entonces da origen a una nueva Familia Religiosa en un momento histórico de crisis por la vida consagrada; y con la necesidad de quienes lleven adelante la obras que había comenzado por el bien de los demás. “Quien aspira a Dios, a dejar el bien como herencia a los siglos, no puede hacerlo sin religiosas…por eso me decidí a fundar con la ayuda de Dios una nueva congregación…” La Congregación nació en Turín, en Vía San Donato 31, el 16 de julio de 1881. Lema: Rezar – Trabajar – Sufrir. Su Nombre: – Mínimas: en las huellas de Cristo que “se despojo de todo, asumiendo la condición de Servidor y llegando a ser semejante a los hombres”. –Nuestra Señora: parte del Santuario que se construyo, con la particular devoción a Maria de la Esperanza y Gran Mediadora. –Sufragio: para ofrecer al Señor, una expiación continua por los caídos, de todas las guerras y grandes calamidades. Cada noche, al toque lento del campanote, en Turín ( o donde se encuentren), las Hermanas se arrodillan y rezan por todos los difuntos. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
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Sábado. 28 de marzo de 2026. San Castor. Primera lectura Lectura de la profecía de Ezequiel 37, 21-28 Esto dice el Señor Dios: «Recogeré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde han ido, los reuniré de todas partes para llevarlos a su tierra. Los hará una sola nación en mi tierra, en los montes de Israel. Un solo rey reinará sobre todos ellos. Ya no serán dos naciones ni volverán a dividirse en dos reinos. No volverán a contaminarse con sus ídolos, sus acciones detestables y todas sus transgresiones. Los liberaré de los lugares donde habitan y en los cuales pecaron. Los purificaré; ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios. Mi siervo David será su rey, el único pastor de todos ellos. Caminarán según mis preceptos, cumplirán mis prescripciones y las pondrán en práctica. Habitarán en la tierra que yo di a mi siervo Jacob, en la que habitaron sis padres: allí habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre, y mi siervo David será su príncipe para siempre. Haré con ellos una alianza de paz, una alianza eterna. Los estableceré, los multiplicaré y pondré entre ellos mi santuario para siempre; tendré mi morada junto a ellos, yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y reconocerán las naciones que yo soy el Señor que consagra Israel, cuando esté mi santuario en medio de ellos para siempre». Salmo de hoy Jer 31, 10. 11-12ab. 13 R/. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño Escuchad, pueblos, la palabra del Señor, anunciadla a las islas remotas: «El que dispersó a Israel lo reunirá, lo guardará como un pastor a su rebaño. R/. Porque el Señor redimió a Jacob, lo rescató de una mano más fuerte». Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión, afluirán hacia los bienes del Señor. R/. Entonces se alegrará la doncella en la danza, gozarán los jóvenes y los viejos; convertiré su tristeza en gozo, los alegraré y aliviaré sus penas. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 11, 45-57 En aquel tiempo, muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús. Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedrín y dijeron: «¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él, y vendrán los romanos y nos destruirán el lugar santo y la nación». Uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo: «Vosotros no entendéis ni palabra; no comprendéis que os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera». Esto no lo dijo por propio impulso, sino que, por ser sumo sacerdote aquel año, habló proféticamente, anunciando que Jesús iba a morir por la nación; y no solo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos. Y aquel día decidieron darle muerte. Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que se retiró a la región vecina al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y pasaba allí el tiempo con los discípulos. Se acercaba la Pascua de los judíos, y muchos de aquella región subían a Jerusalén, antes de la Pascua, para purificarse. Buscaban a Jesús y, estando en el templo, se preguntaban: «¿Qué os parece? ¿Vendrá a la fiesta?». Los sumos sacerdotes y fariseos habían mandado que el que se enterase de dónde estaba les avisara para prenderlo. Comentario al Evangelio del día. Fray Antoni Miró Gallego O.P. Realmente este relato de hoy es inquietante y nos dice muchas cosas. Los evangelios, escritos para todo tiempo, nos llevan a reflexionar en un tiempo de violencia, guerra, prepotencia, mentira… un tiempo que nos inquieta y que, muchas veces, nos hace sentir impotentes porque nuestra pequeñez se ve superada por la magnitud de la muerte provocada por el poder y la ambición de unos pocos. Cada día más, los especialistas en la Palabra de Dios, están convencidos de que fue la resurrección de Lázaro lo que llevó a Jesús a la muerte: el poder religioso se vio tocado profundamente por la vida que Jesús daba y cómo la gente iba creyendo en Él cada vez más. El poder, sea religioso, sea político, no quiere competencia, no quiere que alguien les pueda quitar su legado…. y Jesús lo hacía, molestaba, era impertinente. Hicieron del culto su negocio y no podía ser que un laico, por más maestro que fuera, les quitara su lugar (el clericalismo, el liturgismo, el conservadurismo) para poner en su lugar la vida, el hermano, el que sufre. ¿Acaso no siguen retumbando esas palabras también hoy en día? El culto más importante que la persona, la “casta” de los especialistas en religión dividiendo la Iglesia o negando la sinodalidad “porque nos quita nuestro lugar” …. Por desgracias se están repitiendo los lugares de la antigüedad en la medida en que volvemos al templo, a la sinagoga, y nos alejamos del evangelio que insiste constantemente, de una manera u otra, “misericordia quiero y no sacrificios”. Vemos como la violencia y la muerte es utilizada para la resolución de conflictos personales (ambición, poder, riqueza) por eso el Evangelio de hoy clama con fuerza a que miremos al profeta, al hombre que pasa haciendo el bien, a la misericordia, por encima de intereses y de actitudes que generan violencia hacia el más débil. El Papa reclama la paz, la gente de buena voluntad lucha por la paz, las madres lloran la muerte de sus hijos e hijas y nosotros ¿qué hacemos? ¿Por qué optamos? Quizás no sean momentos de indiferencia (el gran pecado actual, decía Francisco) ni de ambigüedad, es el momento de hablar con fuerza y con contundencia desde nuestra fe en el hombre, nuestra fe en el Reino, nuestra fe en el Príncipe de la Paz: Elegimos un mundo diferente en el que, ni desde la religión, ni desde la política, nos defendamos con muerte, división y engaño, sino desde el servicio, la fraternidad y el optimismo edifiquemos la humanidad que Dios quiere, porque sabemos que no luchamos por una utopía, sino por una promesa. Santo del día. San Castor. Se conmemora en el Martirologio Jeronimiano (el catálogo más antiguo de los mártires cristianos de la Iglesia latina, siglo V) y en el Martirologio Romano: según la tradición, habría sido martirizado en Tarso, en Cilicia (actual Turquía) con otro cristiano, Doroteo o Esteban Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
30-mar-2026 10:20
#2047
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Domingo. 29 de marzo de 2026. Domingo de Ramos en la Pasión del Señor. Primera lectura Lectura del libro de Isaías 50, 4-7 El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los discípulos. El Señor Dios me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no escondí el rostro ante ultrajes ni salivazos. El Señor Dios me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado. Salmo Salmo 21, 8-9. 17-18a. 19-20. 23-24 R/. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Al verme, se burlan de mí, hacen visajes, menean la cabeza: «Acudió al Señor, que lo ponga a salvo; que lo libre si tanto lo quiere». R/. Me acorrala una jauría de mastines, me cerca una banda de malhechores; me taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos. R/. Se reparten mi ropa, echan a suerte mi túnica. Pero tú, Señor, no te quedes lejos; fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. R/. Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré. «Los que teméis al Señor, alabadlo; linaje de Jacob, glorificadlo; temedlo, linaje de Israel». R/. Segunda lectura Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 2, 6-11 Cristo Jesús, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios; al contrario, se despojó de sí mismo tomando la condición de esclavo, hecho semejante a los hombres. Y así, reconocido como hombre por su presencia, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo exaltó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre. Evangelio del día Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 26, 14 – 27, 66 Cronista - C. En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso: Sinagoga/pueblo - S. «¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?». C. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas de plata. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo. C. El primer día de los Ácimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: S. ¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?». C. Él contestó: Jesús + «Id a la ciudad, a casa de quien vosotros sabéis, y decidle: “El Maestro dice: mi hora está cerca; voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos”». C. Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua. C. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo: + «En verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar». C. Ellos muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro S. «¿Soy yo acaso, Señor?». C. Él respondió: + «El que ha metido conmigo la mano en la fuente, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va como está escrito de él; pero, ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!, ¡más le valdría a ese hombre no haber nacido!». C. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: S. «¿Soy yo acaso, Maestro?». C. Él respondió: + «Tú lo has dicho». C. Mientras comían, Jesús tomó pan y, después de pronunciar la bendición, lo partió, lo dio a los discípulos y les dijo: + «Tomad, comed: esto es mi cuerpo». C. Después tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias y dijo: + «Bebed todos; porque esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados. Y os digo que desde ahora ya no beberé del fruto de la vid hasta el día que beba con vosotros el vino nuevo en el reino de mi Padre». C. Después de cantar el himno salieron para el monte de los Olivos. C. Entonces Jesús les dijo: + «Esta noche os vais a escandalizar todos por mi causa, por- que está escrito: “Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño”. Pero cuando resucite, iré delante de vosotros a Galilea». C. Pedro replicó: S. «Aunque todos caigan por tu causa, yo jamás caeré». C. Jesús le dijo: + «En verdad te digo que esta noche, antes de que el gallo cante, me negarás tres veces». C. Pedro le replicó: S. «Aunque tenga que morir contigo, no te negaré». C. Y lo mismo decían los demás discípulos. C. Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos: + «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar». C. Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: + «Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo». C. Y adelantándose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo: + «Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú». C. Y volvió a los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro: + «¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil». C. De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo: + «Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad». C. Y viniendo otra vez, los encontró dormidos, porque sus ojos se cerraban de sueño. Dejándolos de nuevo, por tercera vez oraba repitiendo las mismas palabras. Volvió a los discípulos, los encontró dormidos y les dijo: + «Ya podéis dormir y descansar. Mirad, está cerca la hora y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me entrega». C. Todavía estaba hablando, cuando apareció Judas, uno de los Doce, acompañado de un tropel de gente, con espadas y palos, enviado por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El traidor les había dado esta contraseña: S. «Al que yo bese, ese es: prendedlo». C. Después se acercó a Jesús y le dijo: S. «¡Salve, Maestro!». C. Y lo besó. Pero Jesús le contestó: + «Amigo, ¿a qué vienes?». C. Entonces se acercaron a Jesús y le echaron mano y lo prendieron. Uno de los que estaban con él agarró la espada, la desenvainó y de un tajo le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote. Jesús le dijo: + «Envaina la espada; que todos los que empuñan espada, a espada morirán. ¿Piensas tú que no puedo acudir a mi Padre? Él me mandaría enseguida más de doce legiones de ángeles. ¿Cómo se cumplirían entonces las Escrituras que dicen que esto tiene que pasar?». C. Entonces dijo Jesús a la gente: + «¿Habéis salido a prenderme con espadas y palos como si fuera un bandido? A diario me sentaba en el templo a enseñar y, sin embargo, no me prendisteis. Pero todo esto ha sucedido para que se cumplieran las Escrituras de los profetas». C. En aquel momento todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. C. Los que prendieron a Jesús lo condujeron a casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían reunido los escribas y los ancianos. Pedro lo seguía de lejos hasta el palacio del sumo sacerdote y, entrando dentro, se sentó con los criados para ver cómo terminaba aquello. Los sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno buscaban un falso testimonio contra Jesús para condenarlo a muerte y no lo encontraban, a pesar de los muchos falsos testigos que comparecían. Finalmente, comparecieron dos que declararon: S. «Este ha dicho: “Puedo destruir el templo de Dios y reconstruirlo en tres días”». C. El sumo sacerdote se puso en pie y le dijo: S. ¿No tienes nada que responder? ¿Qué son estos cargos que presentan contra ti?». C. Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: S. «Te conjuro por el Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios». C. Jesús le respondió: + «Tú lo has dicho. Más aún, yo os digo: desde ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la derecha del Poder y que viene sobre las nubes del cielo». C. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras diciendo: S. «Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué decidís?». C. Y ellos contestaron: S. «Es reo de muerte». C. Entonces le escupieron a la cara y lo abofetearon; otros lo golpearon diciendo: S. «Haz de profeta, Mesías; dinos quién te ha pegado». C. Pedro estaba sentado fuera en el patio y se le acercó una criada y le dijo: S. «También tú estabas con Jesús el Galileo». C. Él lo negó delante de todos diciendo: S. «No sé qué quieres decir». C. Y al salir al portal lo vio otra y dijo a los que estaban allí: S. «Este estaba con Jesús el Nazareno». C. Otra vez negó él con juramento: S. «No conozco a ese hombre». C. Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: S. «Seguro; tú también eres de ellos, tu acento te delata». C. Entonces él se puso a echar maldiciones y a jurar diciendo: S. «No conozco a ese hombre». C. Y enseguida cantó un gallo. Pedro se acordó de aquellas palabras de Jesús: «Antes de que cante el gallo me negarás tres veces». Y saliendo afuera, lloró amargamente. C. Al hacerse de día, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron para preparar la condena a muerte de Jesús. Y, atándolo, lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador. C. Entonces Judas, el traidor, viendo que lo habían condenado, se arrepintió y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y ancianos diciendo: S. «He pecado entregando sangre inocente». C. Pero ellos dijeron: S. «¿A nosotros qué? ¡Allá tú!». C. Él, arrojando las monedas de plata en el templo, se marchó; y fue y se ahorcó. Los sacerdotes, recogiendo las monedas de plata, dijeron: S. «No es lícito echarlas en el arca de las ofrendas, porque son precio de sangre». C. Y, después de discutirlo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para cementerio de forasteros. Por eso aquel campo se llama todavía «Campo de Sangre». Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías: «Y tomaron las treinta monedas de plata, el precio de uno que fue tasado, según la tasa de los hijos de Israel, y pagaron con ellas el Campo del Alfarero, como me lo había ordenado el Señor». C. Jesús fue llevado ante el gobernador, y el gobernador le preguntó: S. «¿Eres tú el rey de los judíos?». C. Jesús respondió: + «Tú lo dices». C. Y, mientras lo acusaban, los sumos sacerdotes y los ancianos no contestaba nada. Entonces Pilato le preguntó: S. «¿No oyes cuántos cargos presentan contra ti?». C. Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, el gobernador solía liberar un preso, el que la gente quisiera. Tenía entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, dijo Pilato: S. «¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?». C. Pues sabía que se lo habían entregado por envidia, Y, mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir: S. «No te metas con ese justo porque esta noche he sufrido mucho soñando con él». C. Pero los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. El gobernador preguntó: S. «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?». C. Ellos dijeron: S. «A Barrabás». C. Pilato les preguntó: S. ¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?». C. Contestaron todos: S. «Sea crucificado». C. Pilato insistió: S. «Pues, ¿qué mal ha hecho?». C. Pero ellos gritaban más fuerte: S. «¡Sea crucificado!». C. Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos ante la gente, diciendo: S. «¡Soy inocente de esta sangre. Allá vosotros!». C. Todo el pueblo contestó: S. «¡Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!». C. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. C. Entonces los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se burlaban de él diciendo: S. «¡Salve, rey de los judíos!». C. Luego le escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella la cabeza. Y, terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar. C. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a llevar su cruz. Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir lugar de «la Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa echándola a suertes y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de la cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Este es Jesús, el rey de los judíos». Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. C. Los que pasaban, lo injuriaban, y, meneando la cabeza, decían: S. «Tú que destruyes el templo y lo reconstruyes en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz». C. Igualmente los sumos sacerdotes con los escribas y los ancianos se burlaban también diciendo: S. «A otros ha salvado y él no se puede salvar. ¡Es el Rey de Israel!, que baje ahora de la cruz y le creeremos. Confió en Dios, que lo libre si es que lo ama, pues dijo: «Soy Hijo de Dios”». C. De la misma manera los bandidos que estaban crucificados con él lo insultaban. C. Desde la hora sexta hasta la hora nona vinieron tinieblas sobre toda la tierra. A la hora nona, Jesús gritó con voz potente: + «Elí, Elí, lemá sabaqtaní?». C. (Es decir: + «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»). C. Al oírlo algunos de los que estaban allí dijeron: S. «Está llamando a Elías». C. Enseguida uno de ellos fue corriendo, cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber. Los demás decían: S. «Déjadlo, a ver si viene Elías a salvarlo». C. Jesús, gritando de nuevo con voz potente, exhaló el espíritu. (Todos se arrodillan, y se hace una pausa.) C. Entonces el velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se resquebrajaron, las tumbas se abrieron y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron y, saliendo de las tumbas después que él resucitó, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a muchos. El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron aterrorizados: S. «Verdaderamente este era Hijo de Dios». C. Había allí muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirlo; entre ellas, María la Magdalena y María, la madre de Santiago y José, y la madre de los hijos de Zebedeo. C. Al anochecer llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que era también discípulo de Jesús. Este acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Y Pilato mandó que se lo entregaran. José, tomando el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo puso en su sepulcro nuevo que se había excavado en la roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó. María la Magdalena y la otra María se quedaron allí sentadas enfrente del sepulcro. C. A la mañana siguiente, pasado el día de la Preparación, acudieron en grupo los sumos sacerdotes y los fariseos a Pilato y le dijeron: S. «Señor, nos hemos acordado de que aquel impostor estando en vida anunció: «A los tres días resucitaré”. Por eso ordena que vigilen el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos, se lleven el cuerpo y digan al pueblo: “Ha resucitado de entre los muertos”. La última impostura sería peor que la primera». C. Pilato contestó: S. «Ahí tenéis la guardia: id vosotros y asegurad la vigilancia como sabéis». C. Ellos aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y colocando la guardia. Comentario al Evangelio del día. Fray Julián de Cos Pérez de Camino O.P. Según los historiadores, hoy hacemos memoria de lo que, en realidad, fue la otra entrada a Jerusalén. Porque, a ojos de los romanos, la principal entrada a aquella ciudad era la que hacía el gobernador todos los años, días antes de las fiestas de Pascua, para hacerse con el control de Jerusalén, pues ésta se llenaba de peregrinos y siempre había peligro de alguna insurrección o algún tumulto. Pilatos, que era por entonces el gobernador, entraba mostrando su autoridad (con lujosos carruajes y bellas vestimentas) y su poder (escoltado por numerosos legionarios romanos). Eso suscitaba miedo y repulsa entre el pueblo. Sin embargo, los evangelistas nos dicen que la otra entrada, la de Jesús, fue muy diferente, pues iba humildemente montado en un burro y la gente le aclamó con alegría. Pero sabemos que pronto todo aquel ambiente festivo cambió radicalmente. Porque el Padre, deseando la salvación del género humano, quiso que su Hijo, como un manso cordero, fuera llevado a la Cruz para morir por todos nosotros derramando hasta la última gota de su Amor. "Yo no resistí ni me eché atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban" Curiosamente, quien mejor describe aquella durísima vivencia de Jesús, como manso cordero que va al matadero, es Isaías, a quien el Espíritu Santo inspiró los cuatro Cantos del Siervo. A lo largo de la Semana Santa los vamos a escuchar, pues la Iglesia ha identificado al Siervo con Jesús caminando hacia su pasión y muerte. Hoy hemos oído una parte del tercer canto, mañana lunes escucharemos el primero, el martes el segundo, el miércoles volveremos a oír el tercero, pero entero, y el Viernes Santo escucharemos el cuarto canto, que es el más largo y el que más gráficamente hace referencia a la pasión del Señor. Los Cantos del Siervo muestran con gran lujo de detalles la penosa experiencia de la pasión de Nuestro Señor. Si hoy hemos escuchado cómo entra en Jerusalén entre vítores y alabanzas, rodeado de un pueblo que le aclama lleno de júbilo, los Cantos del Siervo nos narran la durísima experiencia que Jesús vivió desde que fue prendido en el Huerto de los Olivos hasta que fue crucificado en el Gólgota. Si en esta Semana Santa, en lugar de limitarnos a escucharlos pasivamente, nos esforzamos en meditarlos, podemos realizar un enriquecedor ejercicio espiritual reflexionando qué es lo que Jesús nos transmite por medio de ellos. Porque estos cantos nos invitan a dialogar interiormente con Él. ¿Qué nos dice a cada uno de nosotros? ¿Y qué querríamos decirle? Este profundo diálogo nos llevará a la contemplación de Jesús en la Cruz y experimentaremos ‒de algún modo‒ su Amor misericordioso. "Se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz" Podemos hacer este ejercicio interiormente, contemplando con nuestra imaginación la pasión del Señor, o podemos contemplar físicamente un crucifijo. También podemos realizar este ejercicio espiritual participando en una procesión, o contemplándola con sumo recogimiento. Sea como sea, la Iglesia nos anima acompañar al sufriente Hijo de Dios en lo más hondo de nuestra alma. Unámonos interiormente a Él, movidos por el poso de devoción que nos han dejado los Cantos del Siervo. Este ejercicio espiritual nos ayudará a tomar conciencia de lo que san Pablo nos comunica en su Cántico de Filipenses: de cómo Jesús, siendo Dios y gozando de la felicidad celestial, por el cariño que nos tiene a cada uno de nosotros, se despojó de su rango divino y pasó por este mundo como un ser humano normal y corriente (salvo en el pecado). A lo largo de la Semana Santa podemos meditar cómo el Hijo de Dios, por puro Amor misericordioso, se va rebajando más y más, dejándose conducir, como un humilde cordero, al suplicio de la Cruz, donde morirá exponiendo su cuerpo atormentado a la vista de todos. Un cuerpo que, inánime, será enterrado, pero que, lleno de gloria, resucitará al tercer día. Pasión de nuestro Señor Jesucristo Realizando este sencillo ejercicio espiritual a lo largo de la Semana Santa, Jesús, desde lo hondo de nuestra alma, nos ayudará a dar sentido a nuestra vida, porque nos llenará con su Amor misericordioso. De ese modo, nos introducirá ‒de algún modo‒ en su Sagrado Corazón y, llegada la Pascua, experimentaremos comunitariamente, junto a Él, su resurrección. Que la celebración de este Domingo de Ramos nos ayude a vivir intensamente durante esta Semana Santa la pasión, muerte y resurrección del Señor, dejando mansamente que Él nos una más a su Sagrado Corazón, transformándonos espiritualmente. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
30-mar-2026 10:22
#2048
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Lunes. 30 de marzo de 2026. Lunes Santo. Primera lectura Lectura del libro de Isaías 42, 1-7 Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, en quien me complazco. He puesto mi espíritu sobre él, manifestará la justicia a las naciones. No gritará, no clamará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no la apagará. Manifestará la justicia con verdad. No vacilará ni se quebrará, hasta implantar la justicia en el país. En su ley esperan las islas. Esto dice el Señor, Dios, que crea y despliega los cielos, consolidó la tierra con su vegetación, da el respiro al pueblo que la habita y el aliento a quienes caminan por ella: «Yo, el Señor, te he llamado en mi justicia, te cogí de la mano, te formé e hice de ti alianza de un pueblo y luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la cárcel, de la prisión a los que habitan en tinieblas». Salmo de hoy Salmo 26, 1. 2. 3. 13-14 R/. El Señor es mi luz y mi salvación El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? R/. Cuando me asaltan los malvados para devorar mi carne, ellos, enemigos y adversarios, tropiezan y caen. R/. Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla; si me declaran la guerra, me siento tranquilo. R/. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 12, 1-11 Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume. Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice: «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?». Esto lo dijo no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa, se llevaba de lo que iban echando. Jesús dijo: «Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis». Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron no solo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús. Comentario al Evangelio del día. Fray Salustiano Mateos Gómara O.P. Nos pasa a nosotros. Estamos a lo nuestro en estos días aciagos: preparar bien la liturgia, los cantos, las flores, el monumento, sacudir los capirotes, abrillantar las andas, colocar las velas para que el paso, los pasos del Señor, pasen rutilantes un año más… Y no, no es eso lo que debería preocuparnos en este lunes previo y preparatorio de la pasión/pascua. Pero somos así… mejor entretenernos para que todo esté a punto, cuando de hecho la tragedia del mundo, de las gentes que sufren,-pobres los tendréis siempre con vosotros- deberían lacerar nuestro interior y hacer un hueco grande al dolor de los millones que sufren. También deberíamos saber guardar silencio, sentir la impotencia y rabia de nuestro corazón dolorido y vivir esta Semana Santa con verdadero sentido de comunión con el Jesús sufriente, con el Jesús de tantos rincones del mundo, donde no le dan tregua al dolor, a las masacres, a la muerte a cada instante resucitada… Sí, terminará siendo muerte resucitada, pero esto lo sabremos a posteriori; mientras… es lunes de pasión, lunes oscuro, lunes de malos presagios… Lo decía León Bloy: “En el corazón del hombre hay lugares que aún no existen y para que puedan existir entra en ellos el dolor”. Este lunes comienza a horadar nuestro interior para que el dolor tenga un hueco en nosotros y no seamos duros de corazón. En esta semana que comenzamos, hemos de saber custodiar el silencio; convertirnos en vigías de cada uno de los pasos que Jesús va a dar, no despistarnos, porque si nos despistamos ya no habrá vía lucis… Muchos personajes rodean a Jesús estos días de pasión, ¿con cual me identifico? ¿Por qué? Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
31-mar-2026 15:00
#2049
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Martes. 31 de marzo de 2026. Martes Santo. Primera lectura Lectura del libro de Isaías 49, 1-6 Escuchadme, islas; atended, pueblos lejanos: El Señor me llamó desde el vientre materno, de las entrañas de mi madre, y pronunció mi nombre. Hizo de mi boca una espada afilada, me escondió en la sombra de su mano; me hizo flecha bruñida, me guardó en su aljaba y me dijo: «Tú eres mi siervo, Israel, por medio de ti me glorificaré». Y yo pensaba: «En vano me he cansado, en viento y en nada he gastado mis fuerzas». En realidad el Señor defendía mi causa, mi recompensa la custodiaba Dios. Y ahora dice el Señor, el que me formó desde el vientre como siervo suyo, para que le devolviese a Jacob, para que le reuniera a Israel; he sido glorificado a los ojos de Dios. Y mi Dios era mi fuerza: «Es poco que seas mi siervo para restablecer las tribus de Jacob y traer de vuelta a los supervivientes de Israel. Te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra». Salmo de hoy Salmo 70. 1-2. 3-4a. 5-6ab. 15ab y 17 R/. Mi boca contará tu salvación, Señor A ti, Señor, me acojo: no quede yo derrotado para siempre; tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo, inclina a mí tu oído, y sálvame. R/. Sé tú mi roca de refugio, el alcázar donde me salve, porque mi peña y mi alcázar eres tú. Dios mío, líbrame de la mano perversa. R/. Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza y mi confianza, Señor, desde mi juventud. En el vientre materno ya me apoyaba en ti, en el seno tú me sostenías. R/. Mi boca contará tu justicia, y todo el día tu salvación. Dios mío, me instruiste desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 21-33. 36-38 En aquel tiempo, estando Jesús a la mesa con sus discípulos, se turbó en su espíritu y dio testimonio diciendo: «En verdad, en verdad os digo: uno de vosotros me va a entregar». Los discípulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de quién lo decía. Uno de ellos, el que Jesús amaba, estaba reclinado a la mesa en el seno de Jesús. Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía. Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó: «Señor, ¿quién es?». Le contestó Jesús: «Aquel a quien yo le dé este trozo de pan untado». Y, untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto». Ninguno de los comensales entendió a qué se refería. Como Judas guardaba la bolsa, algunos suponían que Jesús le encargaba comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente. Era de noche. Cuando salió, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijitos, me queda poco de estar con vosotros. Me buscaréis, pero lo que dije a los judíos os lo digo ahora a vosotros: “Donde yo voy no podéis venir vosotros”». Simón Pedro le dijo: «Señor, ¿adónde vas?». Jesús le respondió: «Adonde yo voy no me puedes seguir ahora, me seguirás más tarde». Pedro replicó: «Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Daré mi vida por ti». Jesús le contestó: «¿Conque darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces». Comentario al Evangelio del día. Dña. Micaela Bunes Portillo O.P. En el pasaje del Evangelio de san Juan que hoy leemos, Jesús anuncia la traición de Judas y desvela su sufrimiento a sus amigos, confiándoles la tristeza de su corazón. Preciosa humanidad. Es de noche y presentimos cómo, las tinieblas que cubren la escena avanzan hacia los siguientes momentos de la Pasión del Señor. Tres son los protagonistas: Judas, Simón Pedro y el discípulo amado, sin nombre, con el que podemos identificarnos cualquiera de nosotros y contemplar lo acontecido desde el corazón atribulado del Señor. Después de la señal que da a los discípulos, al compartir con Judas el pan untado, éste sale de la presencia luminosa, adentrándose en su propia oscuridad. Sin luz no vemos nuestras sombras y nos entregamos a lo que desconocemos, despreciando lo que se nos ha dado. Dice el Evangelio que, tras el pan, entró en el Satanás. No hubiese sucedido sin que Jesús aceptara lo que le iba a pasar sin lucha, aunque no sin amargura. Judas, elegido y amado por Jesús, vende al amigo. Jesús se emociona en presencia de los desconcertados discípulos que escuchan su despedida. Solo Simón Pedro, sin guardar silencio como el resto, pregunta y se envalentona apasionadamente. Jesús le anuncia que no tardará en negar, por tres veces, su amistad. Es estremecedor contemplar el dolor de Jesús cerca de su corazón, aunque también lo es considerarlo desde nuestra propia codicia o desde nuestros muchos miedos. Ahora nos toca identificarnos con el Siervo, sabiendo que también hemos sido convocados a la luz y que, con él, podemos atravesar la oscuridad y la muerte. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
01-abr-2026 10:15
#2050
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Miércoles. 1 de abril de 2026. Miércoles Santo. Primera lectura Lectura del libro de Isaías 50, 4-9a El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los discípulos. El Señor Dios me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no escondí el rostro ante ultrajes y salivazos. El Señor Dios me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado. Mi defensor está cerca, ¿quién pleiteará contra mí? Comparezcamos juntos, ¿quién me acusará? Que se acerque. Mirad, el Señor Dios me ayuda, ¿quién me condenará? Salmo de hoy Salmo 68, 8-10. 21-22. 31 y 33-34 R/. Señor, que me escuche tu gran bondad el día de tu favor Por ti he aguantado afrentas, la vergüenza cubrió mi rostro. Soy un extraño para mis hermanos, un extranjero para los hijos de mi madre. Porque me devora el celo de tu templo, y las afrentas con que te afrentan caen sobre mi. R/. La afrenta me destroza el corazón, y desfallezco. Espero compasión, y no la hay; consoladores, y no los encuentro. En mi comida me echaron hiel, para mi sed me dieron vinagre. R/. Alabaré el nombre de Dios con cantos, proclamaré su grandeza con acción de gracias. Miradlo, los humildes, y alegraos; buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. Que el Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Mateo 26, 14-25 En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso: «¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?». Ellos se ajustaron con él en treinta monedas de plata. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo. El primer día de los Ácimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?». Él contestó: «Id a la ciudad, a casa de quien vosotros sabéis, y decidle: “El Maestro dice: mi hora está cerca; voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos”». Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo: «En verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar». Ellos, muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno tras otro: «¿Soy yo acaso, Señor?». Él respondió: «El que ha metido conmigo la mano en la fuente, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va como está escrito de él; pero, ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!, ¡más le valdría a ese hombre no haber nacido!». Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: «¿Soy yo acaso, Maestro?». Él respondió: «Tú lo has dicho». Comentario al Evangelio del día. Fray Edgardo César Quintana O.P. Estamos ya a las puertas del Triduo Pascual. El relato del evangelio de hoy comienza ubicándonos en los preparativos de la Ultima Cena. Jesús desea compartir esta noche tan especial con su comunidad. Aquellos discípulos con quienes ha compartido su misión a los que llama amigos. La celebración de la cena pascual les permitirá experimentar y comprender la profundidad del amor de Dios. En esta noche de intimidad y despedida, Jesús asume la muerte como parte integrante de su misión. Como nos recordaba la Hna Lola Munilla: «La entrega de Jesús no fue improvisada, no fue un acto valiente de un momento, fue la culminación de un camino que hizo transparente para todos el amor de Dios Padre, aunque eso le costó la vida.» Las lecturas de este día nos abren desde lo humano a la profundidad de lo espiritual, preparándonos el corazón a lo que vamos a celebrar. En ellas están presente el sufrimiento, el drama interior y exterior, la vulnerabilidad, la traición y la redención. En una realidad marcada muchas veces por sin sentido, la violencia, el dolor y el sufrimiento el amor universal de Dios nos abre a la esperanza. Por eso las lecturas de este día pueden ser una magnífica oportunidad de poner nuestra vida en sintonía con el misterio que vamos a celebrar, dejando que sea el amor misericordioso de Dios el que nos transforme y nos ayude a renovar nuestros compromisos con la vida. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
02-abr-2026 09:28
#2051
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Jueves. 2 de abril de 2026. Jueves Santo en la Cena del Señor. Primera lectura Lectura del libro del Éxodo 12, 1-8. 11-14 En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto: «Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Decid a toda la asamblea de los hijos de Israel: “El diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino más próximo a su casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo. Será un animal sin defecto, macho, de un año; lo escogeréis entre los corderos o los cabritos. Lo guardaréis hasta el día catorce del mes y toda la asamblea de los hijos de Israel lo matará al atardecer”. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo comáis. Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, y comeréis panes sin fermentar y hierbas amargas. Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua, el Paso del Señor. Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde los hombres hasta los ganados, y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor. La sangre será vuestra señal en las casas donde habitáis. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga exterminadora, cuando yo hiera a la tierra de Egipto. Este será un día memorable para vosotros; en él celebraréis fiesta en honor del Señor. De generación en generación, como ley perpetua lo festejaréis». Salmo Salmo 115, 12-13. 15-16. 17-18 R/. El cáliz de la bendición es comunión de la sangre de Cristo ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Alzaré la copa de la salvación, invocando el nombre del Señor. R/. Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles. Señor, yo soy tu siervo, hijo de tu esclava: rompiste mis cadenas. R/. Te ofreceré un sacrificio de alabanza, invocando el nombre del Señor. Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo. R/. Segunda lectura Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 11, 23-26 Hermanos: Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: que el Señor Jesús, en la noche en que iba a ser entregado, tomó pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía». Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: «Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía». Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 1-15 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando; ya el diablo había suscitado en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la intención de entregarlo; y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido. Llegó a Simón Pedro, y este le dice: «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?». Jesús le replicó: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde». Pedro le dice: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le contestó: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo». Simón Pedro le dice: «Señor, no solo los pies, sino también las manos y la cabeza». Jesús le dice: «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos». Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios». Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis». Comentario al Evangelio del día. Fr. Juan Carlos Cordero de la Hera O.P. Si en el calendario cristiano hay un día señalado, especialísimo, en el que tiene sentido celebrar la Eucaristía, ese día es hoy, cada JUEVES SANTO. El Jueves Santo es un día de recuerdos en nuestra historia de Salvación; día del “memorial” de la entrega total de Dios a la humanidad. Día en que recordamos la Alianza Nueva y Definitiva. El contexto del Jueves Santo es la Pascua Judía en la que el pueblo celebraba cada año el paso del Señor; el paso de Dios dando vida y liberación a su pueblo, a sus hijos. Dios toma la iniciativa, siempre. Pero en esta ocasión hay algo nuevo: Jesús va a ser el cordero pascual, que va a derramar su sangre por nosotros, para liberarnos de la esclavitud del pecado y darnos la libertad de los hijos de Dios. Jesús sabía que aquella Pascua era la última, sabía que estaba decretada su muerte y por eso es tan especial aquella “última cena”; por eso, antes de despedirse de los suyos, quiso resumir con unos gestos todo el sentido de su vida y su enseñanza. Esta tarde también nosotros podemos entrar en este cenáculo en el que Jesús está reunido con sus discípulos para comer juntos la cena de Pascua y contemplar el gesto de ponerse de rodillas delante de cada uno de los discípulos para lavarles los pies, y de partir el pan. Memorial con el pan y el vino El pan: el alimento básico y elemental para nosotros, que mantiene nuestra vida día a día; que deshaciéndose, se transforma en parte de nosotros y en energía vital. Si el pan es fruto del trabajo humano, nuestro trabajo, nuestro quehacer es fruto del pan, del alimento que tomamos. El pan, además, es sencillo, humilde, no se da importancia… es como la prosa de cada día. El vino: es la poesía, la propina, la fiesta. Pan y agua son lo indispensable. Pero cuando se agasaja o festeja a alguien se ofrece pan y vino (ya en el Gn. al vencedor en la batalla, Melquisedec le ofrece un banquete, convite, fiesta) Participar en la Eucaristía, comer su Cuerpo, beber su Sangre es entrar y asumir el proyecto de vida de Jesús; es intentar actuar en la vida con los criterios que Jesús actuó. El lavatorio de los pies Es el otro sacramento del Jueves Santo. Para entenderlo tenemos que olvidarnos de nuestras calles asfaltadas, cuidadas. En la época de Jesús muy pocas personas usaban calzado; los que lo hacían, solo tenían unas simples sandalias. En las calles de tierra se tiraban los restos orgánicos, las comidas de los animales, etc. Lavarse los pies al entrar en casa era un ritual obligado y necesario. Correspondía hacerlo a los esclavos o a los siervos. En las familias pobres, a la esposa o a las hijas. Jesús que lava los pies, se pone en el lugar más bajo, indicando dos cosas: él viene a servir, no a ser servido; y no admite que unas personas sean consideradas inferiores a otras. Jesús es el señor que atiende a los criados, que sirve. Y con este gesto nos está enseñando, además, cuál es la manera acertada de estar ante “lo sucio” de los otros, ante sus defectos, fallos, pecados… y nos invita a ponernos de rodillas para lavarlo y devolverles la posibilidad de continuar caminando; es preciso arrodillarse ante el hermano, a pesar de… Impresiona ver a Jesús lavando los pies a sus discípulos; desde entonces entendemos mejor que el cristiano no puede dejar de servir, y que es con esta actitud de servicio y entrega como se concreta llevar a la vida diaria “el testamento de Jesús”, el mandamiento del amor. Jesús no nos pide que seamos buenas personas, que nos amemos mucho. Él quiere más de nosotros, sus discípulos. Que amemos “como Él nos ha amado”. Ojalá que estas actitudes, este estilo de vida y entrega de Jesús sean el referente que dé sentido a la vida de todos los sacerdotes, como servidores a la comunidad. Pidamos juntos a Dios que nos esforcemos por celebrar la Eucaristía después de habernos dejado lavar el corazón por Él; y de habernos arrodillado sirviendo en el día a día a nuestros hermanos. ¿Seremos capaces de perpetuar su memoria? ¿Estamos dispuestos hoy, y cada día, a amar y amarnos, como Él lo hizo y sigue haciéndolo? Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
03-abr-2026 15:22
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Viernes. 3 de abril de 2026. Viernes Santo en la Pasión del Señor. Primera lectura Lectura del libro de Isaías 52, 13 — 53, 12 Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho. Como muchos se espantaron de él porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y comprender algo inaudito. ¿Quién creyó nuestro anuncio?; ¿a quién se reveló el brazo del Señor? Creció en su presencia como brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultaban los rostros, despreciado y desestimado. Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado; pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino; y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abría la boca: como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron, ¿quién se preocupará de su estirpe? Lo arrancaron de la tierra de los vivos, por los pecados de mi pueblo lo hirieron. Le dieron sepultura con los malvados y una tumba con los malhechores, aunque no había cometido crímenes ni hubo engaño en su boca. El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación: verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano. Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos. Le daré una multitud como parte, y tendrá como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, él tomó el pecado de muchos e intercedió por los pecadores. Salmo Salmo 30, 2 y 6. 12-13. 15-16. 17 y 25 R/. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu A ti, Señor, me acojo: no quede yo nunca defraudado; tú, que eres justo, ponme a salvo. A tus manos encomiendo mi espíritu: tú, el Dios leal, me librarás. R/. Soy la burla de todos mis enemigos, la irrisión de mis vecinos, el espanto de mis conocidos: me ven por la calle, y escapan de mí. Me han olvidado como a un muerto, me han desechado como a un cacharro inútil. R/. Pero yo confío en ti, Señor; te digo: «Tú eres mi Dios». En tu mano están mis azares: líbrame de los enemigos que me persiguen. R/. Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, sálvame por tu misericordia. Sed fuertes y valientes de corazón, los que esperáis en el Señor. R/. Segunda lectura Lectura de la carta a los Hebreos 4, 14-16; 5, 7-9 Hermanos: Ya que tenemos un sumo sacerdote grande que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios, mantengamos firme la confesión de fe. No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo, como nosotros, menos en el pecado. Por eso, comparezcamos confiados ante el trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia para un auxilio oportuno. Cristo, en efecto, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, siendo escuchado por su piedad filial. Y, aun siendo Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se convirtió, para todos los que lo obedecen, en autor de salvación eterna. Evangelio del día Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 18, 1 — 19, 42 Cronista - C. En aquel tiempo, salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el que lo iba a entregar, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos. Judas entonces, tomando una cohorte y unos guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, entró allá con faroles, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que venía sobre él, se adelantó y les dijo: Jesús + «¿A quién buscáis?». C. Le contestaron: Sinagoga/Pueblo - S. «A Jesús, el Nazareno». C. Les dijo Jesús: + «Yo soy». C. Estaba también con ellos Judas, el que lo iba a entregar. Al decirles: «Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra. Les preguntó otra vez: + «¿A quién buscáis?». C. Ellos dijeron: S. «A Jesús, el Nazareno». C. Jesús contestó: + «Os he dicho que soy yo. Si me buscáis a mí, dejad marchar a estos». C. Y así se cumplió lo que había dicho: «No he perdido a ninguno de los que me diste». Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al criado del sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha. Este criado se llamaba Malco. Dijo entonces Jesús a Pedro: + «Mete la espada en la vaina. El cáliz que me ha dado mi Padre, ¿no lo voy a beber?». C. La cohorte, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron y lo llevaron primero a Anás, porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año; Caifás era el que había dado a los judíos este consejo: «Conviene que muera un solo hombre por el pueblo». Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús en el palacio del sumo sacerdote, mientras Pedro se quedó fuera a la puerta. Salió el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, habló a la portera e hizo entrar a Pedro. La criada portera dijo entonces a Pedro: S. «¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?». C. Él dijo: S. «No lo soy». C. Los criados y los guardias habían encendido un brasero, porque hacía frío, y se calentaban. También Pedro estaba con ellos de pie, calentándose. El sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina. Jesús le contestó: + «Yo he hablado abiertamente al mundo; yo he enseñado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada a escondidas. ¿Por qué me preguntas a mí? Pregunta a los que me han oído de qué les he hablado. Ellos saben lo que yo he dicho». C. Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio una bofetada a Jesús, diciendo: S. «¿Así contestas al sumo sacerdote?». C. Jesús respondió: + «Si he faltado al hablar, muestra en qué he faltado; pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?». C. Entonces Anás lo envió atado a Caifás, sumo sacerdote. C. Simón Pedro estaba de pie, calentándose, y le dijeron: S. «¿No eres tú también de sus discípulos?». C. Él lo negó, diciendo: S. «No lo soy». C. Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le cortó la oreja, le dijo: S. «¿No te he visto yo en el huerto con él?». C. Pedro volvió a negar, y enseguida cantó un gallo. C. Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era el amanecer, y ellos no entraron en el pretorio para no incurrir en impureza y poder así comer la Pascua. Salió Pilato afuera, adonde estaban ellos, y dijo: S. «¿Qué acusación presentáis contra este hombre?». C. Le contestaron: S. «Si este no fuera un malhechor, no te lo entregaríamos». C. Pilato les dijo: S. «Lleváoslo vosotros y juzgadlo según vuestra ley». C. Los judíos le dijeron: S. «No estamos autorizados para dar muerte a nadie». C. Y así se cumplió lo que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir. Entró otra vez Pilato en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo: S. «¿Eres tú el rey de los judíos?». C. Jesús le contestó: + «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?». C. Pilato replicó: S. «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?». C. Jesús le contestó: + «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí». C. Pilato le dijo: S. «Entonces, ¿tú eres rey?». C. Jesús le contestó: + «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz». C. Pilato le dijo: S. «Y, ¿qué es la verdad?». C. Dicho esto, salió otra vez adonde estaban los judíos y les dijo: S. «Yo no encuentro en él ninguna culpa. Es costumbre entre vosotros que por Pascua ponga a uno en libertad. ¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?». C. Volvieron a gritar: S. «A ese no, a Barrabás». C. El tal Barrabás era un bandido. C. Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían: S. «Salve, rey de los judíos!». C. Y le daban bofetadas. Pilato salió otra vez afuera y les dijo: S. «Mirad, os lo saco afuera para que sepáis que no encuentro en él ninguna culpa». C. Y salió Jesús afuera, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo: S. «He aquí al hombre». C. Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron: S. «Crucifícalo, crucifícalo!». C. Pilato les dijo: S. «Lleváoslo vosotros y crucificadlo, porque yo no encuentro culpa en él». C. Los judíos le contestaron: S. «Nosotros tenemos una ley, y según esa ley tiene que morir, porque se ha hecho Hijo de Dios». C. Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más. Entró otra vez en el pretorio y dijo a Jesús: S. «¿De dónde eres tú?». C. Pero Jesús no le dio respuesta. Y Pilato le dijo: S. «¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?». C. Jesús le contestó: + «No tendrías ninguna autoridad sobre mí si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor». C. Desde este momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban: S. «Si sueltas a ese, no eres amigo del César. Todo el que se hace rey está contra el César». C. Pilato entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y se sentó en el tribunal, en el sitio que llaman «el Enlosado» (en hebreo “Gábbata”). Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Y dijo Pilato a los judíos: S. «He aquí a vuestro rey». C. Ellos gritaron: S. «¡Fuera, fuera; crucifícalo!». C. Pilato les dijo: S. «¿A vuestro rey voy a crucificar?». C. Contestaron los sumos sacerdotes: S. «No tenemos más rey que al César». C. Entonces se lo entregó para que lo crucificaran. C. Tomaron a Jesús, y, cargando él mismo con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice “Gólgota”), donde lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado, y en medio, Jesús. Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz; en él estaba escrito: «Jesús, e! Nazareno, el rey de los judíos». Leyeron el letrero muchos judíos, porque estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jesús, y estaba escrito en hebreo, latín y griego. Entonces los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: S. «No escribas “El rey de los judíos”, sino: “Este ha dicho: soy el rey de los judíos”». C. Pilato les contestó: S. «Lo escrito, escrito está». C. Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron: S. «No la rasguemos, sino echémosla a suerte, a ver a quién le toca». C. Así se cumplió la Escritura: «Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica». Esto hicieron los soldados. C. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: + «Mujer, ahí tienes a tu hijo». C. Luego, dijo al discípulo: + «Ahí tienes a tu madre». C. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio. C. Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: + «Tengo sed». C. Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: + «Está cumplido». C. E inclinando la cabeza, entregó el espíritu. [Todos se arrodillan, y se hace una pausa.] C. Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis. Esto ocurrió para que se cumpliera la Escritura: «No le quebrarán un hueso»; y en otro lugar la Escritura dice: «Mirarán al que traspasaron». C. Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús aunque oculto por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. Él fue entonces y se llevó el cuerpo. Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo de noche, y trajo unas cien libras de una mixtura de mirra y áloe. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en los lienzos con los aromas, según se acostumbra a enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto, un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús. Comentario al Evangelio del día. Fray Diego Rojas O.P. Hay relatos que nos cuentan lo que pasó. Y hay relatos que, además, nos cambian la manera de mirar lo que pasó. En todo su evangelio Juan nos hace ver los acontecimientos casi como un director de cine que coloca la cámara de manera novedosa y estratégica para ofrecernos otra perspectiva del mismo acontecimiento. Hace algo parecido a lo que realiza el director Alejandro González Iñárritu. En películas como Babel o Amores perros, la historia no se cuenta desde una sola mirada. Las escenas se entrelazan, las vidas se cruzan, y el espectador descubre que lo que parecía una historia trágica también puede ser una historia de revelación y transformación. Juan hace algo parecido con la pasión. No cambia los hechos fundamentales, pero cambia la mirada. Y al cambiar la mirada, cambia también el significado. El arresto: Jesús se entrega libremente La primera escena ya lo sugiere. Cuando vienen a arrestarlo, Jesús no huye ni se esconde. Sale al encuentro de quienes lo buscan y pregunta: “¿A quién buscáis?”. Cuando responden: “A Jesús de Nazaret”, él dice simplemente: “Yo soy”. No es solo una forma de identificarse. Es una expresión que remite al nombre mismo de Dios. Y el evangelista añade un detalle sorprendente: cuando Jesús pronuncia esas palabras, los soldados retroceden y caen al suelo. Es como si, por un instante, el relato nos dejara ver lo que normalmente permanece oculto: el hombre que van a arrestar no es una víctima indefensa. Es el Hijo que se entrega libremente. Por eso, a lo largo de todo el relato, la cruz aparece bajo una luz inesperada. Lo que para el mundo es derrota, Juan lo contempla como glorificación. La crucifixión no es solo una ejecución: es también revelación, manifestación de quién es realmente Jesús. En la cruz se revela un amor que no se impone, sino que se entrega. De la muerte brota vida Esa mirada alcanza su punto culminante en el momento de la muerte. Juan escribe que Jesús, inclinando la cabeza, entregó el espíritu. No dice simplemente que murió. Usa una expresión que sugiere también otra realidad: Jesús comunica el Espíritu. En el instante de su muerte comienza una vida nueva para los demás. Donde parecía haber solo final, hay también comienzo. La cruz se convierte así en fuente de vida. Y el relato termina con un detalle lleno de esperanza. Aparecen dos hombres que hasta entonces habían permanecido en la sombra: José de Arimatea y Nicodemo. Eran discípulos en secreto. Habían seguido a Jesús con discreción, quizá con miedo. Pero cuando todo parece perdido, cuando el maestro ha muerto y la historia parece terminada, ellos dan un paso al frente. Piden el cuerpo, lo bajan de la cruz y lo sepultan con honor. La muerte de Jesús hace visible lo que estaba oculto. La fe que permanecía escondida encuentra el valor para manifestarse. Mirar la cruz hoy También nosotros vivimos en un mundo donde la fe muchas veces permanece en silencio. En una sociedad secularizada, la cruz puede parecer simplemente un símbolo religioso del pasado o una historia de fracaso. Pero el evangelio nos invita a mirarla de otra manera. Cuando contemplamos la cruz con la mirada del Evangelio de Juan, descubrimos que allí no hay solo dolor, sino amor que se entrega; no solo derrota, sino gloria escondida; no solo final, sino vida que comienza. Esa mirada transforma también nuestra vida. Nos da la valentía para no vivir la fe escondidos, para ser testigos discretos pero reales, como José de Arimatea y Nicodemo. Y quizá aquí se esconde una clave importante del relato. Todo comienza con aquella palabra que Jesús pronuncia en el momento del arresto: “Yo soy”. Esa afirmación resuena al inicio de la pasión como una luz que acompaña todo el camino hasta la cruz. El que es detenido, juzgado y crucificado no es simplemente un hombre derrotado por la violencia del mundo: es aquel en quien Dios mismo se hace presente. Por eso la cruz, contemplada desde esta perspectiva, deja de ser solo un signo de fracaso para convertirse en un lugar de revelación. Quizá el mundo no siempre comprenda la lógica de la cruz. Pero precisamente en esa lógica —la del amor que se entrega— se revela la verdadera fuerza de Dios. ¿Desde qué mirada suelo contemplar la cruz: desde el sufrimiento y el fracaso, o desde el amor que se entrega? ¿Hay aspectos de mi fe que todavía vivo “en secreto”, como Nicodemo o José de Arimatea? En una sociedad donde la fe no siempre es comprendida, ¿qué me ayudaría a ser testigo con mayor libertad y serenidad? ¿Qué cambia en mi vida cuando descubro que incluso en los momentos de oscuridad Dios puede estar revelando su gloria? Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
04-abr-2026 18:43
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Sábado. 4 de abril de 2026. Vigilia Pascual en la Noche Santa de la Resurrección del Señor. Primera lectura Lectura del libro del Génesis 1, 1 — 2, 2 Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra estaba informe y vacía; la tiniebla cubría la superficie del abismo, mientras el espíritu de Dios se cernía sobre la faz de las aguas. Dijo Dios: «Exista la luz». Y la luz existió. Vio Dios que la luz era buena. Y separó Dios la luz de la tiniebla. Llamó Dios a la luz «día» y a la tiniebla llamó «noche». Pasó una tarde, pasó una mañana: el día primero. Y dijo Dios: «Exista un firmamento entre las aguas, que separe aguas de aguas». E hizo Dios el firmamento y separó las aguas de debajo del firmamento de las aguas de encima del firmamento. Y así fue. Llamó Dios al firmamento «cielo». Pasó una tarde, pasó una mañana: el día segundo. Dijo Dios: «Júntense las aguas de debajo del cielo en un solo sitio, y que aparezca lo seco». Y así fue. Llamó Dios a lo seco «tierra», y a la masa de las aguas llamó «mar». Y vio Dios que era bueno. Dijo Dios: «Cúbrase la tierra de verdor, de hierba verde que engendre semilla, y de árboles frutales que den fruto según su especie y que lleven semilla sobre la tierra». Y así fue. La tierra brotó hierba verde que engendraba semilla según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla según su especie. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día tercero. Dijo Dios: «Existan lumbreras en el firmamento del cielo, para separar el día de la noche, para señalar las fiestas, los días y los años, y sirvan de lumbreras en el firmamento del cielo, para iluminar sobre la tierra». Y así fue. E hizo Dios dos lumbreras grandes: la lumbrera mayor para regir el día, la lumbrera menor para regir la noche; y las estrellas. Dios las puso en el firmamento del cielo para iluminar la tierra, para regir el día y la noche y para separar la luz de la tiniebla. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día cuarto. Dijo Dios: «Bullan las aguas de seres vivientes, y vuelen los pájaros sobre la tierra frente al firmamento del cielo». Y creó Dios los grandes cetáceos y los seres vivientes que se deslizan y que las aguas fueron produciendo según sus especies, y las aves aladas según sus especies. Y vio Dios que era bueno. Luego los bendijo Dios, diciendo: «Sed fecundos y multiplicaos, llenad las aguas del mar; y que las aves se multipliquen en la tierra». Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto. Dijo Dios: «Produzca la tierra seres vivientes según sus especies: ganados, reptiles y fieras según sus especies». Y así fue. E hizo Dios las fieras según sus especies, los ganados según sus especies y los reptiles según sus especies. Y vio Dios que era bueno. Dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los ganados y los reptiles de la tierra». Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó. Dios los bendijo; y les dijo Dios: «Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra». Y dijo Dios: «Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la superficie de la tierra y todos los árboles frutales que engendran semilla: os servirán de alimento. Y la hierba verde servirá de alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra y a todo ser que respira». Y así fue. Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto. Así quedaron concluidos el cielo, la tierra y todo el universo. Y habiendo concluido el día séptimo la obra que había hecho, descansó el día séptimo de toda la obra que había hecho. SALMO: Sal 103, 1-2a. 5-6. 10 y 12. 13-14. 24 y 35c R/. Envía tu espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra. Bendice, alma mía, al Señor: ¡Dios mío, qué grande eres! Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R/. Asentaste la tierra sobre sus cimientos, y no vacilará jamás; la cubriste con el manto del océano, y las aguas se posaron sobre las montañas. R/. De los manantiales sacas los ríos, para que fluyan entre los montes; junto a ellos habitan las aves del cielo, y entre las frondas se oye su canto. R/. Desde tu morada riegas los montes, y la tierra se sacia de tu acción fecunda; haces brotar hierba para los ganados, y forraje para los que sirven al hombre. Él saca pan de los campos. R/. Cuántas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con sabiduría; la tierra está llena de tus criaturas. ¡Bendice, alma mía, al Señor! R/. Segunda lectura Gn 22, 1-18 En aquellos días, Dios puso a prueba a Abrahán. Le dijo: «¡Abrahán!». El respondió: «Aquí estoy». Dios dijo: «Toma a tu hijo único, al que amas, a Isaac, y vete a la tierra de Moria y ofrécemelo allí en holocausto en uno de los monte que yo te indicaré». Abrahán madrugó, aparejó el asno y se llevó consigo a dos criados y a su hijo Isaac; cortó leña para el holocausto y se encaminó al lugar que le había indicado Dios. Al tercer día levantó Abrahán los ojos y divisó el sitio desde lejos. Abrahán dijo a sus criados: «Quedaos aquí con el asno; yo con el muchacho iré hasta allá para adorar, y después volveremos con vosotros». Abrahán tomó la leña para el holocausto, se la cargó a su hijo Isaac, y él llevaba el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos. Isaac dijo a Abrahán, su padre: «Padre». Él respondió: «Aquí estoy, hijo mío». El muchacho dijo: «Tenemos fuego y leña, pero, ¿dónde está el cordero para el holocausto?». Abrahán contestó: «Dios proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío». Y siguieron caminando juntos. Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí el altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Entonces Abrahán alargó la mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. Pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo: «¡Abrahán, Abrahán!». Él contestó: «Aquí estoy». El ángel le ordenó: «No alargues la mano contra el muchacho ni le hagas nada. Ahora he comprobado que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, a tu único hijo». Abrahán levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. Abrahán llamó aquel sitio «El Señor ve», por lo que se dice aún hoy «En el monte el Señor es visto». El ángel del Señor llamó a Abrahán por segunda vez desde el cielo y le dijo: «Juro por mí mismo, oráculo del Señor: por haber hecho esto, por no haberte reservado tu hijo, tu hijo único, te colmaré de bendiciones y multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de sus enemigos. Todas las naciones de la tierra se bendecirán con tu descendencia, porque has escuchado mi voz». SALMO Sal 15, 5 y 8. 9-10. 11 R/. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti. El Señor es el lote de mi heredad y mi copa, mi suerte está en tu mano. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. R/. Por eso se me alegra el corazón, se gozan mis entrañas, y mi carne descansa esperanzada. Porque no me abandonarás en la región de los muertos ni dejarás a tu fiel ver la corrupción. R/. Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha. R/. Tercera lectura Lectura del libro del Éxodo 14, 15 — 15, 1a En aquellos días, el Señor dijo a Moisés: «¿Por qué sigues clamando a mí? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha. Y tú, alza tu cayado, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los hijos de Israel pasen por medio del mar, por lo seco. Yo haré que los egipcios se obstinen y entren detrás de vosotros, y me cubriré de gloria a costa del faraón y de todo su ejército, de sus carros y de sus jinetes. Así sabrán los egipcios que yo soy el Señor, cuando me haya cubierto de gloria a costa del faraón, de sus carros y de sus jinetes». Se puso en marcha el ángel del Señor, que iba al frente del ejército de Israel, y pasó a retaguardia. También la columna de nube, que iba delante de ellos, se desplazó y se colocó detrás, poniéndose entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel. La nube era tenebrosa y transcurrió toda la noche sin que los ejércitos pudieran aproximarse el uno al otro. Moisés extendió su mano sobre el mar y el Señor hizo retirarse el mar con un fuerte viento del este que sopló toda la noche; el mar se secó y se dividieron las aguas. Los hijos de Israel entraron en medio del mar, en lo seco, y las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda. Los egipcios los persiguieron y entraron tras ellos, en medio del mar: todos los caballos del faraón, sus carros y sus jinetes. Era ya la vigilia matutina cuando el Señor miró desde la columna de fuego y humo hacia el ejército de los egipcios y sembró el pánico en el ejército egipcio. Trabó las ruedas de sus carros, haciéndolos avanzar pesadamente. Los egipcios dijeron: «Huyamos ante Israel, porque el Señor lucha por él contra Egipto». Luego dijo el Señor a Moisés: «Extiende tu mano sobre el mar, y vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes». Moisés extendió su mano sobre el mar; y al despuntar el día el mar recobró su estado natural, de modo que los egipcios, en su huida, toparon con las aguas. Así precipitó el Señor a los egipcios en medio del mar. Las aguas volvieron y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ejército del faraón, que había entrado en el mar. Ni uno solo se salvó. Mas los hijos de Israel pasaron en seco por medio del mar, mientras las aguas hacían de muralla a derecha e izquierda. Aquel día salvó el Señor a Israel del poder de Egipto, e Israel vio a los egipcios muertos, en la orilla del mar. Vio, pues, Israel la mano potente que el Señor había desplegado contra los egipcios, y temió el pueblo al Señor, y creyó en el Señor y en Moisés, su siervo. Entonces Moisés y los hijos de Israel entonaron este canto al Señor: SALMO Salmo responsorial Ex 15, 1b-2. 3-4. 5-6. 17-18 R/. Cantaré al Señor, gloriosa es su victoria. Cantaré al Señor, gloriosa es su victoria, caballos y carros ha arrojado en el mar. Mi fuerza y mi poder es el Señor, El fue mi salvación. Él es mi Dios: yo lo alabaré; el Dios de mis padres: yo lo ensalzaré. R/. El Señor es un guerrero, su nombre es “El Señor”. Los carros del faraón los lanzó al mar, ahogó en el mar Rojo a sus mejores capitanes. R/. Las olas los cubrieron, bajaron hasta el fondo como piedras. Tu diestra, Señor, es magnífica en poder, tu diestra, Señor, tritura al enemigo. R/. Lo introduces y lo plantas en el monte de tu heredad, lugar del que hiciste tu trono, Señor; santuario, Señor, que fundaron tus manos. El Señor reina por siempre jamás. R/. Cuarta lectura Lectura del libro de Isaías 54, 5-14 Quien te desposa es tu Hacedor: su nombre es Señor todopoderoso. Tu libertador es el Santo de Israel: se llama «Dios de toda la tierra». Como a mujer abandonada y abatida te llama el Señor; como a esposa de juventud, repudiada —dice tu Dios—. Por un instante te abandoné, pero con gran cariño te reuniré. En un arrebato de ira, por un instante te escondí mi rostro, pero con amor eterno te quiero —dice el Señor, tu libertador—. Me sucede como en los días de Noé: juré que las aguas de Noé no volverían a cubrir la tierra; así juro no irritarme contra ti ni amenazarte. Aunque los montes cambiasen y vacilaran las colinas, no cambiaría mi amor, ni vacilaría mi alianza de paz —dice el Señor que te quiere—. ¡Ciudad afligida, azotada por el viento, a quien nadie consuela! Mira, yo mismo asiento tus piedras sobre azabaches, tus cimientos sobre zafiros; haré tus almenas de rubí, tus puertas de esmeralda, y de piedras preciosas tus bastiones. Tus hijos serán discípulos del Señor, gozarán de gran prosperidad tus constructores. Tendrás tu fundamento en la justicia: lejos de la opresión, no tendrás que temer; lejos del terror, que no se acercará. SALMO Salmo responsorial Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11 y 12a y 13b R/. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado y no has dejado que mis enemigos se rían de mí. Señor, sacaste mi vida del abismo, y me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R/. Tañed para el Señor, fieles suyos, celebrad el recuerdo de su nombre santo; su cólera dura un instante; su bondad, de por vida; al atardecer nos visita el llanto; por la mañana, el júbilo. R/. Escucha, Señor, y ten piedad de mí; Señor, socórreme. Cambiaste mi luto en danzas. Señor Dios mío, te daré gracias por siempre. R/. Quinta lectura Lectura del libro de Isaías 55, 1-11 Esto dice el Señor: «Sedientos todos, acudid por agua; venid, también los que no tenéis dinero: comprad trigo y comed, venid y comprad, sin dinero y de balde, vino y leche. ¿Por qué gastar dinero en lo que no alimenta y el salario en lo que no da hartura? Escuchadme atentos y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos. Inclinad vuestro oído, venid a mí: escuchadme y viviréis. Sellaré con vosotros una alianza perpetua, las misericordias firmes hechas a David: lo hice mi testigo para los pueblos, guía y soberano de naciones. Tú llamarás a un pueblo desconocido, un pueblo que no te conocía correrá hacia ti; porque el Señor tu Dios, el Santo de Israel te glorifica. Buscad al Señor mientras se deja encontrar, invocadlo mientras está cerca. Que el malvado abandone su camino, y el malhechor sus planes; que se convierta al Señor, y él tendrá piedad, a nuestro Dios, que es rico en perdón. Porque mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos —oráculo del Señor—. Cuanto dista el cielo de la tierra, así distan mis caminos de los vuestros, y mis planes de vuestros planes. Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que cumplirá mi deseo y llevará a cabo mi encargo». SALMO Salmo responsorial Is 12, 2-3. 4bcde. 5-6 R/. Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación «Él es mi Dios y Salvador: confiaré y no temeré, porque mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación». Y sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación. R/. «Dad gracias al Señor, invocad su nombre, contad a los pueblos sus hazañas, proclamad que su nombre es excelso». R/. Tañed para el Señor, que hizo proezas, anunciadlas a toda la tierra; gritad jubilosos, habitantes de Sión, porque es grande es en medio de ti el Santo de Israel. R/. Sexta lectura Lectura del libro de Baruc 3, 9-15. 32 — 4, 4 Escucha, Israel, mandatos de vida; presta oído y aprende prudencia. ¿Cuál es la razón, Israel, de que sigas en país enemigo, envejeciendo en tierra extranjera; de que te crean un ser contaminado, un muerto habitante del Abismo? ¡Abandonaste la fuente de la sabiduría! Si hubieras seguido el camino de Dios, habitarías en paz para siempre. Aprende dónde está la prudencia, dónde el valor y la inteligencia, dónde una larga vida, la luz de los ojos y la paz. ¿Quién encontró su lugar o tuvo acceso a sus tesoros? El que todo lo sabe la conoce, la ha examinado y la penetra; el que creó la tierra para siempre y la llenó de animales cuadrúpedos; el que envía la luz y le obedece, la llama y acude temblorosa; a los astros que velan gozosos arriba en sus puestos de guardia, los llama, y responden: «Presentes», y brillan gozosos para su Creador. Este es nuestro Dios, y no hay quien se le pueda comparar; rastreó el camino de la inteligencia y se lo enseñó a su hijo, Jacob, se lo mostró a su amado, Israel. Después apareció en el mundo y vivió en medio de los hombres. Es el libro de los mandatos de Dios, la ley de validez eterna: los que la guarden vivirán; los que la abandonen morirán. Vuélvete, Jacob, a recibirla, camina al resplandor de su luz; no entregues a otros tu gloria, ni tu dignidad a un pueblo extranjero. ¡Dichosos nosotros, Israel, que conocemos lo que agrada al Señor! SALMO Salmo responsorial Sal 18, 8. 9. 10. 11 R/. Señor, tú tienes palabras de vida eterna La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma; el precepto del Señor es fiel e instruye a los ignorantes. R/. Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón; la norma del Señor es límpida y da luz a los ojos. R/. El temor del Señor es puro y eternamente estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y eternamente justos. R/. Más preciosos que el oro, más que el oro fino; más dulce que la miel de un panal que destila. R/. Séptima lectura Lectura de la profecía de Ezequiel 36, 16-28 Me vino esta palabra del Señor: «Hijo de hombre, la casa de Israel profanó con su conducta y sus acciones la tierra en que habitaba. Me enfurecí contra ellos, por la sangre que habían derramado en el país, y por haberlo profanado con sus ídolos. Los dispersé por las naciones, y anduvieron dispersos por diversos países. Los he juzgado según su conducta y sus acciones. Al llegar a las diversas naciones, profanaron mi santo nombre, ya que de ellos se decía: “Estos son el pueblo del Señor y han debido abandonar su tierra”. Así que tuve que defender mi santo nombre, profanado por la casa de Israel entre las naciones adonde había ido. Por eso, di a la casa de Israel: “Esto dice el Señor Dios: No hago esto por vosotros, casa de Israel, sino por mi santo nombre, profanado por vosotros en las naciones a las que fuisteis. Manifestaré la santidad de mi gran nombre, profanado entre los gentiles, porque vosotros lo habéis profanado en medio de ellos. Reconocerán las naciones que yo soy el Señor —oráculo del Señor Dios—, cuando por medio de vosotros les haga ver mi santidad. Os recogeré de entre las naciones, os reuniré de todos los países y os llevaré a vuestra tierra. Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará: de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar; y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Os infundiré mi espíritu, y haré que caminéis según mis preceptos, y que guardéis y cumpláis mis mandatos. Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres. Vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios”». SALMO Salmo responsorial Sal 41, 3. 5bcd; 42, 3. 4 R/. Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? R/. Cómo entraba en el recinto santo, cómo avanzaba hacia la casa de Dios, entre cantos de júbilo y alabanza, en el bullicio de la fiesta. R/. Envía tu luz y tu verdad: que ellas me guíen y me conduzcan hasta tu monte santo, hasta tu morada. R/. Me acercaré al altar de Dios, al Dios de mi alegría; y te daré gracias al son de la cítara, Dios, Dios mío. R/. Octava lectura Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 6, 3-11 Hermanos: Cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús fuimos bautizados en su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, lo mismo que Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Pues si hemos sido incorporados a él en una muerte como la suya, lo seremos también en una resurrección como la suya; sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado con Cristo, para que fuera destruido el cuerpo de pecado, y, de este modo, nosotros dejáramos de servir al pecado; porque quien muere ha quedado libre del pecado. Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque quien ha muerto, ha muerto al pecado de una vez para siempre; y quien vive, vive para Dios. Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. SALMO Salmo responsorial Sal 117, 1-2. 16-17. 22-23 R/. Aleluya, aleluya, aleluya Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia. R/. «La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa». No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor. R/. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Mateo 28, 1-10 Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y de pronto tembló fuertemente la tierra, pues un ángel del Señor, bajando del cielo y acercándose, corrió la piedra y se sentó encima. Su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve; los centinelas temblaron de miedo y quedaron como muertos. El ángel habló a las mujeres: «Vosotras, no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí: ¡ha resucitado!, como había dicho. Venid a ver el sitio donde yacía e id aprisa a decir a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis”. Mirad, os lo he anunciado». Ellas se marcharon a toda prisa del sepulcro; llenas de miedo y de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos. De pronto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: «Alegraos». Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante él. Jesús les dijo: «No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán». Comentario al Evangelio de la Vigilia Pascual. Fr. César Valero Bajo O.P. En la Palabra de la liturgia eucarística de esta noche de gloria resuena el grito jubiloso: ¡Ha resuciatado!. En esta ocasión son el evangelio de San Mateo y la carta de San Pablo a los Romanos los que nos van a aproximar al acontecimiento único de la resurrección del Señor y a sus implicaciones para nosotros en este momento que nos toca vivir y, en cierto modo, protagonizar. “Vosotras no temáis. No está aquí: ¡ha resucitado!” Son las palabras que el Ángel dirige a las mujeres, asustadas como los guardianes del sepulcro, por lo extraordinario y sobrenatural de lo acontecido. "No temáis. ¡Ha resucitado!”. Qué hermoso anuncio también para nosotros hoy, acosados por temores tan diversos. La resurrección del Señor hace brotar el resplandor de la esperanza en medio de las tinieblas existenciales (violencias, injusticias, enfermedades, soledad, fracasos, desamores, esclavitudes de índole diversa...) que puedan envolvernos. Esta noche santa es invitación para renovarnos en la esperanza y en la confianza de esta actuación del poder del Padre Dios que con la fuerza de su Espíritu ha roto en su Hijo Unigénito las cadenas de la muerte y el poder del mal. “Va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis” Galilea, donde comenzó el encuentro con el Señor Jesucristo, donde convivieron con Él y donde aprendieron de Él. Galilea, donde ahora van a ser confirmados en la fe en el Resucitado. Galilea, desde donde van a ser enviados al mundo entero para ser portadores e instructores de la Buena Noticia. Por esto es también para nosotros esta Noche Santa oportunidad para renovar el compromiso de ser testigos del Resucitado; atentos y vigilantes, valientes y coherentes, para que en el cotidiano desenvolvimiento de la vida, rezumemos gozo pascual. “Jesús les salió al encuentro y les dijo: ¡Alegraos!” Parte irrenunciable del testimonio pascual es la alegría incomparable que encierra en sí mismo. No es la alegría transitoria de nuestras programaciones y eventos. No es la alegría del éxito de los ídolos de temporada. No es la alegría del efímero aplauso social. No es la alegría hueca de nuestros triunfos humanos, tantas veces demasiado humanos. Es la alegría de la plenitud. Es la alegría de quien sabe de quién se ha fiado. Es la alegría de quien en medio de cuaquier quebranto se sabe en comunión íntima con el Resucitado, y con Él y desde Él sabe y testimonia que la Victoria sobre todo mal es segura. Es la alegría que también permanece cuando nos anegan las lágrimas. Es la alegría de quien vislumbra los cielos nuevos y la tierra nueva en los que al fin habiten la justicia y la paz y la dicha sin ocaso. “Consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús” ¡Qué hermosa realidad y elocuente compromiso para ser renovados en esta Noche Santa! San Pablo a través del contenido de su Carta a los Romanos comparte con nosotros en esta Noche Santa la hondura teológica y vital de nuestro bautismo en el nombre del Señor Jesucristo. Muertos al pecado: a todo lo que destruye la vida, a lo que nos aisla e individualiza, a lo que nos encadena y esclaviza, atenazando nuestra libertad; a lo que nos confronta, a lo que borra en nosotros la imagen amorosa de nuestro Creador; a lo que despierta la codicia, el aparentar, el creernos más que nadie; a lo que oscurece y camufla la verdad, a todo aquello que debilita la coherencia... Vivos para Dios en Cristo Jesus: para ponerle a Él en el centro, para vivir el asombro de su amor, para irradiar la luz de su Verdad, para construir su deseada comunión, para servirnos mutuamente, para llenarnos de su esperanza, para llenarnos de la fuerza de su Espíritu, para vivir VIVIÉNDOLE... ¡FELIZ PASCUA DEL SEÑOR RESUCITADO! Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
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Domingo. 5 de abril de 2025. Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10, 34a. 37-43 En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: «Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. A este lo mataron, colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió la gracia de manifestarse, no a todo el pueblo, sino a los testigos designados por Dios: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos. Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. De él dan testimonio todos los profetas: que todos los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados». Salmo Salmo 117, 1-2. 16-17. 22-23 R/. Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia. R/. «La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa». No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor. R/. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. R/. Segunda lectura Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3, 1-4 Hermanos: Si habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también vosotros apareceréis gloriosos, juntamente con él. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1-9 El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos. Comentario al Evangelio del día. Fr. César Valero Bajo O.P. Corramos también nosotros con Pedro y Juan hacia el sepulcro. Como ellos, entremos y veamos. Y dejemos que se afiance en nosotros la fe en la Resurrección del Señor. De hecho, el evangelio de San Juan es una invitación constante a despertar y consolidar la fe en Jesús de Nazaret, Verbo Eterno del Padre y Salvador del mundo. Con este mismo propósito concluye su evangelio: “Jesús realizó en presencia de los discípulos otras muchas señales que no están escritas en este libro. Estas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre” (Jn 20, 30-31). En este Domingo de Gloria renovemos también nosotros nuestra fe en el Señor y comprometamos nuestra vida en ser testigos y anunciadores de este inagotable manantial de Vida y Esperanza que es el Señor Resucitado. Me sorprendieron, hace ya algunas décadas, unas palabras de un sacerdote del norte de España que exhortaba hacia este objetivo de testimoniar con toda nuestra vida la fe en el Resucitado. Venía a decirnos: “Las personas que dicen no creer en Cristo Resucitado, tal vez comiencen a creer en Él cuando un día nos vean a nosotros vivir como ya resucitados. Afrontar el fracaso y el dolor, como ya resucitados. Adentrarnos en la enfermedad y la muerte como ya resucitados”. Se trata, por tanto, de impregnar todo los ámbitos y aspectos de nuestra existencia de gozo pascual, de alegría inexplicable, de confianza inquebrantable en el poderoso amor que se nos manifiesta en su cruz gloriosa. “Que pasó por el mundo haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el Diablo” Con estas palabras, los Hechos de los apóstoles nos presentan cómo San Pedro ofrece un magnífico resumen del evangelio, y el camino a recorrer por quienes nos declaramos y sentimos sus discípulos. Pasar por el mundo haciendo el bien: un imperativo que hoy cobra una particular intensidad. Hacer el bien que hace desaparecer confrontaciones. Hacer el bien que lo busca para todo ser humano, cuando el bien común está arrinconado por ambiciones múltiples. Hacer el bien para recuperar la verdad. Hacer el bien para crecer en justicia, en dignidad, en paz. Hacer el bien para que la compasión no claudique ante la competición. Hacer el bien para que lo que agrada a Dios, lo bueno, lo perfecto ( cf Rm 12,2) crezcan en nuestro mundo. Curando a los oprimidos por el Diablo: el mal está ahí, fuerte, despiadado, destructor. El Señor Jesucristo no pasó de largo ni ante el mal, ni ante el Maligno. En su actuación descubrías la práctica admirable del samaritano, y cómo doblegó los estragos directos del Maligno. ¡Con que contundencia le apartó de su camino tras el retiro en el desierto! Se ha indicado con certeza que para que el mal progrese basta con que las personas de bien no hagamos nada. Su resurrección nos fortalece para discernir y optar siempre por el bien. Sin ingenuidad. El misterio del mal está ahí: poderoso, y poderosamente destructor, hilvanándose con nuestros pasos. Pero en comunión con el Resucitado se desvanecen los temores de hacerle frente. Con Él y por Él sabemos que la victoria es segura. El mal y el Maligno nunca tendrán la última palabra. Su cabeza ya ha sido aplastada. La lucha será ardua. Imprescindible la oración. Y siempre ciertos de que el horizonte final está ya iluminado por la luz del lucero que no conoce el ocaso. Es el tiempo de la gracia, de la vida, de la salvación. Es la Pascua del Señor. Que lo sea en verdad en lo más profundo del ser de cada uno de nosotros. MUY FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN 2026 Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
06-abr-2026 09:19
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Lunes. 6 de abril de 2026. Lunes de la Octava de Pascua. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14. 22-33 El día de Pentecostés, Pedro, poniéndose en pie junto con los Once, levantó su voz y con toda solemnidad declaró: «Judíos y vecinos todos de Jerusalén, enteraos bien y escuchad atentamente mis palabras. Israelitas, escuchad estas palabras: a Jesús el Nazareno, varón acreditado por Dios ante vosotros con milagros, prodigios y signos que Dios realizó por medio de él, como vosotros sabéis, a este, entregado conforme el plan que Dios tenía establecido y provisto, lo matasteis, clavándolo a una cruz por manos de hombres inicuos. Pero Dios lo resucitó, librándolo de los dolores de la muerte, por cuanto no era posible que esta lo retuviera bajo su dominio, pues David dice, refiriéndose a el: “Veía siempre al Señor delante de mí, pues está a mi derecha para que no vacile. Por eso se me alegró el corazón, exultó mi lengua, y hasta mi carne descansará esperanzada. Porque no me abandonarás en el lugar de los muertos, ni dejarás que tu Santo experimente corrupción. Me has enseñado senderos de vida, me saciarás de gozo con tu rostro”. Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: el patriarca David murió y lo enterraron, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy. Pero como era profeta y sabía que Dios “le había jurado con juramento sentar en su trono a un descendiente suyo, previéndolo, habló de la resurrección del Mesías cuando dijo que “no lo abandonará en el lugar de los muertos” y que “su carne no experimentará corrupción”. A este Jesús lo resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Exaltado, pues, por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, lo he derramado. Esto es lo que estáis viendo y oyendo». Salmo de hoy Salmo 15, 1b-2a y 5. 7-8. 9-10. 11 R/. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti. Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios». El Señor es el lote de mi heredad y mi copa, mi suerte está en tu mano. R/. Bendeciré al Señor que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. R/. Por eso se me alegra el corazón, se gozan mis entrañas, y mi carne descansa esperanzada. Porque no me abandonarás en la región de los muertos ni dejarás a tu fiel ver la corrupción. R/. Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Mateo 28, 8-15 En aquel tiempo, las mujeres se marcharon a toda prisa del sepulcro; llenas de miedo y de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos. De pronto, Jesús salió al encuentro y les dijo: «Alegraos». Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante él. Jesús les dijo: «No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán». Mientras las mujeres iban de camino, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido. Ellos, reunidos con los ancianos, llegaron a un acuerdo y dieron a los soldados una fuerte suma, encargándoles: «Decid que sus discípulos fueron de noche y robaron el cuerpo mientras vosotros dormíais. Y si esto llega a oídos del gobernados, nosotros nos lo ganaremos y os sacaremos de apuros». Ellos tomaron el dinero y obraron conforme a las instrucciones. Y esta historia se ha ido difundiendo entre los judíos hasta hoy. Comentario al Evangelio del día. Fray Vito T. Gómez García O.P. En este lunes de la octava de Pascua de Resurrección meditamos, en primer lugar, acerca del contenido que se desprende de la alocución de san Pedro a la multitud el mismo día de Pentecostés. En semejante acontecimiento coloca santo Tomás de Aquino el paso definitivo entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Los once Apóstoles de Jesús, presididos por Pedro, forman un grupo de autoridad para explicar el fenómeno acaecido. San Pedro, en nombre de todos, dirige a la multitud lo que puede llamarse la alocución con que se inicia la Iglesia naciente. Aseguró con valentía que el llamativo comportamiento de sus compañeros no respondía a que estuvieran embriagados, sino que se hallaban fuera de sí por el cumplimiento de las profecías hechas a lo largo de los siglos respecto del Mesías. Dios acreditó la identidad de Jesús de Nazaret por medio de muy variados signos. Sobre todo, se cumplió en él cuanto se refería a su entrega, juicio, muerte en la cruz y resurrección al tercer día. No fue abandonado en el lugar de los muertos, su carne no experimentó la corrupción. Por el poder de Dios resucitó la humanidad de Jesús, y los Apóstoles fueron testigos del hecho confirmados por el mismo Espíritu de Dios. Jesús victorioso de la muerte ha sido quien ha derramado el Espíritu Santo sobre su Iglesia siendo, desde entonces, su propia alma. La vivifica, es causa de su unidad y la mantiene viva y en desarrollo homogéneo incesante. “Las mujeres corrieron a anunciar la resurrección a los discípulos” Las mujeres que corrieron hacia el sepulcro de Jesús a primeras horas del domingo iban movidas por su fe en la promesa de Jesús: «Al tercer día resucitaré». Les bastó comprobar que el sepulcro estaba vacío para conmoverse profundamente y llenarse de alegría. Para su creencia no hacía falta más. Lo anterior, no obstante, mereció el mayor de los premios, porque Jesús mismo les salió al paso en su correr y así fortificó su certidumbre. El saludo consistió en un verdadero mandato: «Alegraos». Lo reconocieron al momento y se postraron en adoración, abrazando los pies del que fue un cadáver pleno de los signos de haber sufrido lo indecible y ser traspasado por los clavos que lo ajustaron a la cruz. Pero Jesús no era ya un muerto, sino una humanidad de cuerpo y alma glorificados, sin necesidad de zonas geográficas para cobijarse y fuente de gozo para los creyentes, como lo eran aquellas dichosas mujeres. En sus mentes se grabó de manera indeleble la razón o recado que les encargó el Maestro: «Id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán». Las mensajeras cumplieron de muy buen grado con su misión. Invita también el texto evangélico a considerar la diversa reacción de los soldados que custodiaban el sepulcro. Aunque recibieron una conmoción como nunca la habían sentido cuando el sepulcro quedó vacío, les faltó la acción libre de abrir sus puertas al misterio y don de la fe. Comunicaron, por el contrario, sus temores a los sumos sacerdotes para que los libraran de algún posible enjuiciamiento, dando con alguna excusa más o menos creíble. A la fe hay que estar expeditos desde la humildad y con el corazón en las manos de Dios. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
07-abr-2026 15:03
#2056
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Martes. 7 de abril de 2026. Martes de la Octava de Pascua. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 36-41 El día de Pentecostés, decía Pedro a los judíos: «Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías». Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?». Pedro les contestó: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro». Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo: «Salvaos de esta generación perversa». Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas unas tres mil personas. Salmo de hoy Salmo 32, 4-5. 18-19. 20 y 22 R/. La misericordia del Señor llena la tierra La palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra. R/. Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme, en los que esteran su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre. R/. Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y escudo. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 11-18 En aquel tiempo, estaba María fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella contesta: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto». Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré». Jesús le dice: «¡María!». Ella se vuelve y le dice. «¡Rabbuní!», que significa: «¡Maestro!». Jesús le dice: «No me retengas, que todavía no he subido al Padre. Pero, ande, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro”». María la Magdalena fue y anunció a los discípulos: «He visto al Señor y ha dicho esto». Comentario al Evangelio del día. Fraternidad Laical de Santo Domingo de Valencia En un contexto cultural en el que el testimonio femenino carecía de valor jurídico, el Evangelio de hoy nos presenta a María Magdalena como la primera testigo de la Resurrección, y a un Dios que una vez más, sitúa en el centro a quien, socialmente hablando, está en los márgenes. El relato nos muestra a una María Magdalena desolada en pleno duelo por la pérdida de quién era el centro de su vida, pero que, tras el encuentro con Jesús resucitado, pasa de la oscuridad del llanto a la alegría de la misión. Ese es el itinerario pascual de la persona creyente. Aprendemos de María Magdalena que ser testigo de la Resurrección no significa solo afirmar que Cristo vive, sino que implica pasar del miedo (oscuridad) a la esperanza (luz), y reconocer que la muerte no tiene la última palabra en nuestras vidas. Además, aprendemos de María Magdalena, que la resurrección hay que compartirla, anunciarla, predicarla, gozarla; porque tras el encuentro con Jesús resucitado, la vida de María se transforma para salir en misión. Si realmente hemos tenido una experiencia de Dios, no hay mucha opción, salir a anunciar la resurrección, es a lo que estamos llamados los hijos e hijas de Dios. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal |
08-abr-2026 15:20
#2057
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Miércoles. 8 de abril de 2026. Miércoles de la Octava de Pascua. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 3, 1-10 En aquellos días, Pedro y Juan subían al tempo, a la oración de la hora nona, cuando vieron traer a cuestas a un lisiado de nacimiento. Solían colocarlo todos los días en la puerta del templo llamada «Hermosa, para que pidiera limosna a los que entraban. Al ver entrar en el templo a Pedro y a Juan, les pidió limosna. Pedro, con Juan a su lado, se quedó mirándolo y le dijo: «Míranos». Clavó los ojos en ellos, esperando que le darían algo. Pero Pedro le dijo: «No tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo: en nombre de Jesucristo Nazareno, levántate y anda». Y agarrándolo de la mano derecha lo incorporó. Al instante se le fortalecieron los pies y los tobillos, se puso en pie de un salto, echó a andar y entró con ellos en el templo por su pie, dando brincos y alabando a Dios. Todo el pueblo lo vio andando y alabando a Dios, y, al caer en la cuenta de que era el mismo que pedía limosna sentado en la puerta Hermosa del templo, quedaron estupefactos y desconcertados ante lo que le había sucedido. Salmo de hoy Salmo 104, 1-2. 3-4. 6-7. 8-9 R/. Que se alegren los que buscan al Señor Dad gracias al Señor, invocad su nombre, dad a conocer sus hazañas todos los pueblos. Cantadle al son de instrumentos, hablad de sus maravillas. R/. Gloriaos de su nombre santo, que se alegren los que buscan al Señor. Recurrid al Señor y a su poder, buscad continuamente su rostro. R/. ¡Estirpe de Abrahán, su siervo; hijos de Jacob, su elegido! El Señor es nuestro Dios, él gobierna toda la tierra. R/. Se acuerda de su alianza eternamente, de la palabra dada, por mil generaciones; de la alianza sellada con Abrahán, del juramento hecho a Isaac. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 13-35 Aquel mismo día, el primero de la semana, dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos setenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?». Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: «¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabe lo que ha pasado estos días?». Él les dijo: «¿Qué?». Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron». Entonces él les dijo: «¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?». Y, comenzado por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras. Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída». Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista. Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón». Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Comentario al Evangelio del día. Fr. Antonio Bueno Espinar O.P. Celebrando, como estamos, el día de la Resurrección del Señor, un domingo prolongado como único en su octava, la alegría de la Pascua llena a la Iglesia, por consiguiente, debiera llenar de inmensa alegría a cada bautizado. Es lo que destaca la oración colecta con la que se inicia y centra esta celebración. La vida del cristiano es una existencia centrada en la Pascua, por la misma participación pascual vivida en el bautismo. El episodio del discapacitado de la puerta Hermosa, revela la consecuencia de la Pascua en los discípulos. Así como Jesús, junto a la piscina de Betesda, cura al paralítico al que pregunta si quiere ser curado, de la misma manera, Pedro y Juan, actúan con aquel lisiado. Escuchan cómo les pide limosna. Miran y escuchan. Atienden y entienden a aquel hombre. Él espera una limosna, que es lo habitual. Pero va a vivir una experiencia nueva, transformadora. Pedro le dice: “Míranos”. Él mira, esperando como siempre ser socorrido. La respuesta de Pedro le coloca ante algo nuevo. No tiene ni plata ni oro, pero le da lo que tiene: “En nombre de Jesucristo Nazareno, levántate y anda”. Junto a la palabra tiene su mano y lo levanta. Detenernos en esos detalles es oportuno. Tenemos que darnos cuenta de lo que ocurre ante nosotros y en nuestro entorno. Discernir lo que realmente es necesario y qué podemos y debemos compartir. Las monedas no hubieran cambiado la vida de aquel hombre, ponerlo en relación con Jesucristo, marcó la diferencia. Palabra y gesto convocaron al seguimiento. Jesús transformó a aquella persona. Alegría y alabanza a Dios se desbordan en esa persona y el pueblo queda sorprendido y desconcertado. Que se alegren los que buscan al Señor La alegría de la búsqueda la produce el encuentro con el Señor. El sale al paso de los que ansían estar con él. Y la consecuencia de este encuentro es el anuncio gozoso, la proclamación convencida y la existencia transformada, cuentan las maravillas del Señor. Porque no se trata de una bonita narración, sino de una manifestación de lo que él ha llevado a cabo. Jesús lo dirá de otra manera: que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo. Esas buenas obras dejan ver lo que ha realizado el Señor. Es la mejor manera de encaminar a otros al encuentro con el Señor de la Vida. Se resalta así la fidelidad de Dios con el ser humano. Él siempre cumple su promesa y mantiene la mano tendida y la puerta abierta para acoger y levantar a todos los que le buscan y desean permanecer siempre con él. “¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?” Todos somos discípulos de Emaús. Todos sentimos la necesidad de ser acompañados en la desolación y en las crudas experiencias que tenemos que afrontar. Por eso, este pasaje del evangelio de San Lucas, extremadamente elocuente, conviene saborearlo con calma, a solas o en común, pero siempre muy metidos en él. Aquel día de Pascua, la desilusión y la frustración carcomían a los dos que determinaron retomar su vida y quehacer ordinario. Y la conversación entre ambos, engañosamente parece sostenerlos en su decisión. Nada esperaban ya. Pero siempre Dios sorprende y ellos fueron sorprendidos por la pregunta de un desconocido: “¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?”. Así comienza su sanación interior. La pregunta de Jesús busca que saquen fuera de ellos sus frustraciones y lo hacen contándole a este desconocido sus sufrimientos. El escucha pacientemente y cuando todo queda manifiesto, comienza su labor regeneradora. Lo hace mientras van caminando. Jesús actúa en la historia concreta de cada uno, iluminando, explicando, abriendo el entendimiento a la comprensión de la verdad. Es la realidad personal de cada uno la que se convierte en lugar de su actuación. Tiende su mano al abatido y desesperanzado, llevándolo a recuperar el sentido de su vida, descubriendo la novedad a la que es llevado. Y acontece sentados a la mesa, con un signo que revela la identidad de aquel desconocido. Lo reconocen al partir el pan. Y la sanación ha acontecido y la reconocen ellos también: “¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?” Ha cambiado su situación, la desolación ha desaparecido y la frustración ha sido superada por la verdad: Ha resucitado el Señor. El encuentro los motiva y hace sentir la necesidad de contarlo a los demás. Esto no se puede producir sino a partir del encuentro con el Resucitado. Toda conversión acontece por el reconocimiento del Señor que vive y hace vivir. Hay que contarlo a los demás para inducirlos a llegarse a él. El que vino a nosotros se convierte en camino para llegar a la plenitud que ofrece a todos. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo |
09-abr-2026 16:57
#2058
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Jueves. 9 de abril de 2026. Jueves de la Octava de Pascua. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 3, 11-26 En aquellos días, mientras el paralítico curado seguía aún con Pedro y Juan, todo el pueblo, asombrado, acudió corriendo al pórtico llamado de Salomón, donde estaban ellos. Al verlo, Pedro dirigió la palabra a la gente: «Israelitas, ¿por qué os admiráis de esto? ¿Por qué nos miráis como si hubiéramos hecho andar a este con nuestro propio poder o virtud? El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando había decidido soltarlo. Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis el indulto de un asesino; matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello. Por la fe en su nombre, este, que veis aquí y que conocéis, ha recobrado el vigor por medio de su nombre; la fe que viene por medio de él le ha restituido completamente la salud, a la vista de todos vosotros. Ahora bien, hermanos, sé que lo hicisteis por ignorancia, al igual que vuestras autoridades; pero Dios cumplió de esta manera lo que había predicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer. Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados; para que vengan tiempos de consuelo de parte de Dios, y envíe a Jesús, el Mesías que os estaba destinado, al que debe recibir el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de la que Dios habló desde antiguo por boca de sus santos profetas. Moisés dijo: “El Señor Dios vuestro hará surgir de entre vuestros hermanos un profeta como yo: escuchadle todo lo que os diga; y quien no escuche a ese profeta será excluido del pueblo”. Y, desde Samuel en adelante, todos los profetas que hablaron anunciaron también estos días. Vosotros sois los hijos de los profetas, los hijos de la alianza que hizo Dios con vuestros padres, cuando le dijo a Abrahán: “En tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra”. Dios resucitó a su Siervo y os lo envía en primer lugar a vosotros para que os traiga la bendición, apartándoos a cada uno de vuestras maldades». Salmo de hoy Salmo 8, 2a y 5. 6-7. 8-9 R/. ¡Señor, Dios nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra! Señor, Dios nuestro, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano, para mirar por él? R/. Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, le diste el mando sobre las obras de tus manos. Todo lo sometiste bajo sus pies. R/. Rebaños de ovejas y toros, y hasta las bestias del campo, las aves del cielo, los peces del mar, que trazan sendas por el mar. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 35-48 En aquel tiempo, los discípulos de Jesús contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice: «Paz a vosotros». Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un espíritu. Y él les dijo: «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo». Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo de comer?». Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: «Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca de mí». Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y les dijo: «Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto». Comentario al Evangelio del día. Monasterio Ntra. Sra. de la Piedad - MM. Dominicas Las apariciones de Cristo Resucitado aparecen en los Evangelios de la Eucaristía de estos días como una onda expansiva que abarcan no solo la Octava de Pascua, sino el HOY de la Iglesia, el HOY de todas las Comunidades Cristianas, el HOY de tu vida. Cada una de ellas viene a iluminar diferentes aspectos de nuestra fe que, ante un acontecimiento tan increíble, necesita ayuda para vivir este misterio que nos sobrepasa. El relato de hoy insiste en la realidad física del Cuerpo de Cristo Resucitado. Así como oyes, la resurrección de Cristo no fue simplemente una “aparición espiritual en el corazón conturbado y culpabilizado de los discípulos, ni un consuelo espiritual o una visión fruto del gran trauma que supuso la muerte del Maestro. NO, CRISTO RESUCITÓ, su cuerpo no experimentó la corrupción, RESUCITÓ y se apareció real y físicamente a los discípulos que estaban “aterrorizados y muertos de miedo” al verlo. Esto es muy importante ya que, nos reafirma la veracidad de las promesas de Dios, Él cumple su Palabra: “El Mesías padecerá y resucitará entre los muertos al tercer día” y, apoyados en esta promesa confiamos en que también a nosotros nos resucitará, que nuestra muerte, y la de los que amamos, es el comienzo a la Vida Eterna. Además, esta verdad nos ayuda a comprender que somos total y absolutamente templos de Dios, que nuestra realidad corporal no es ajena al plan del Señor y, por tanto, deberíamos considerarla como tal. Tenemos pues, un cuerpo y un alma pensados, amados y creados por Dios, y experimentar en nuestro cuerpo las huellas de la pasión y que ellas no nos aplasten, se transforma en un signo de que la fuerza que hemos recibido en el Bautismo con la efusión copiosa del Espíritu Santo es sobrenatural. Pues bien, te podría ocurrir que todavía estas “con las puertas cerradas” por las heridas del pasado, o sigues discutiendo sobre si la resurrección fue solo una experiencia de sublimación psicológica, o que, como es un tema tan complicado, mejor pasar de él; pero Cristo Resucitado, Jesucristo el Señor, quiere manifestarse hoy en tu vida. Se presentará con sus llagas benditas, porque en esas heridas, las tuyas serán sanadas; por esas heridas, tus pecados son perdonados; con esas heridas, llegaremos un día al cielo con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo y todos los que nos han precedido en la fe. En este HOY, deja entrar a Cristo y oye su Palabra: “PAZ A VOSOTROS. PAZ A TI. CREE. SÉ MI TESTIGO”. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo |
10-abr-2026 15:21
#2059
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Viernes. 10 de abril de 2026. Viernes de la Octava de Pascua. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 1-12 En aquellos días, mientras Pedro y Juan hablaban al pueblo, después de que el paralítico fuese sanado, se les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del templo y los saduceos, indignados de que enseñaran al pueblo y anunciaran en Jesús la resurrección de los muertos. Los apresaron y los metieron en la cárcel hasta el día siguiente, pues ya era tarde. Muchos de los que habían oído el discurso creyeron; eran unos cinco mil hombres. Al día siguiente, se reunieron en Jerusalén los jefes del pueblo, los ancianos y los escribas, junto con el sumo sacerdote Anás, y con Caifás y Alejandro, y los demás que eran familia de sumos sacerdotes, Hicieron comparecer en medio de ellos a Pedro y a Juan y se pusieron a interrogarlos: «¿Con qué poder o en nombre de quién habéis hecho eso vosotros?». Entonces Pedro, lleno de Espíritu Santo, les dijo: «Jefes del pueblo y ancianos: Porque le hemos hecho un favor a un enfermo, nos interrogáis hoy para averiguar qué poder ha curado a ese hombre; quede bien claro a todos vosotros y a todo Israel que ha sido el Nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por este Nombre, se presenta este sano ante vosotros. Él es “la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular”; no hay salvación en ningún otro, pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres otro nombre por el que debamos salvarnos». Salmo de hoy Salmo 117, 1-2 y 4. 22-24. 25-27a R/. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia. Digan los fieles del Señor: eterna es su misericordia. R/. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. Éste es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo. R/. Señor, danos la salvación; Señor, danos prosperidad. Bendito el que viene en nombre del Señor, os bendecimos desde la casa del Señor; el Señor es Dios, él nos ilumina. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 1-14 En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, apodado el Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea; los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: «Me voy a pescar». Ellos contestan: «Vamos también nosotros contigo». Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice: «Muchachos, ¿tenéis pescado?». Ellos contestaron: «No». Él les dice: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis». La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro: «Es el Señor». Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos doscientos codos, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger». Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Vamos, almorzad». Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de resucitar de entre los muertos. Comentario al Evangelio del día. Hna. Mari Cruz Hoyos El evangelio termina con una comida compartida. Jesús Resucitado prepara la mesa compartiendo con la comunidad el pan y los peces. Jesús Resucitado sigue actuando hoy también. Siempre nos prepara una mesa, siempre estamos todos invitados, sin distinción de ningún tipo, para recobrar fuerzas después del trabajo, donde podamos compartir alegrías, y la esperanza de construir un mundo más humano. Ojalá sepamos invitar a comer, sin excluir a nadie de nuestra mesa y tengamos siempre “pan y peces asados” para regalar y compartir. Como Jesús. Creo que el Evangelio nos ha hablado hoy de la vida de la comunidad. Y presenta una alternancia entre “dentro y fuera”; entre vida en común y actividad misionera. La presencia de Jesús es imprescindible tanto en la una como en la otra. La misión sin Él está destinada al fracaso. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo |
11-abr-2026 09:36
#2060
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Sábado. 11 de abril de 2026. Sábado de la Octava de Pascua. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 13-21 En aquellos días, los jefes del pueblo, los ancianos y los escribas, viendo la seguridad de Pedro y Juan, y notando que eran hombres sin letras ni instrucción, estaban sorprendidos. Reconocían que habían sido compañeros de Jesús, pero, viendo de pie junto a ellos al hombre que había sido curado, no encontraban respuesta. Les mandaron salir fuera del Sanedrín y se pusieron a deliberar entre ellos, diciendo: «¿Qué haremos con estos hombres? Es evidente que todo Jerusalén conoce el milagro realizado por ellos, no podemos negarlo; pero, para evitar que se siga divulgando, les prohibiremos con amenazas que vuelvan a hablar a nadie de ese nombre». Y habiéndolos llamado, les prohibieron severamente predicar y enseñar en el nombre de Jesús. Pero Pedro y Juan les replicaron diciendo: «¿Es justo ante Dios que os obedezcamos a vosotros más que a él? Juzgadlo vosotros. Por nuestra parte no podemos menos de contar lo que hemos visto y oído». Pero ellos, repitiendo la prohibición, los soltaron, sin encontrar la manera de castigarlos a causa del pueblo, porque todos daban gloria a Dios por lo sucedido. Salmo de hoy Salmo 117, 1 y 14-15. 16-18. 19-21 R/. Te doy gracias, Señor, porque me escuchaste Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. El Señor es mi fuerza y mi energía, él es mi salvación. Escuchad: hay cantos de victoria en las tiendas de los justos. R/. «La diestra del Señor es poderosa. La diestra del Señor es excelsa». No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor. Me castigó, me castigó el Señor, pero no me entregó a la muerte. R/. Abridme las puertas de la salvación, y entraré para dar gracias al Señor. Esta es la puerta del Señor: los vencedores entrarán por ella. Te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Marcos 16, 9-15 Jesús, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando. Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron. Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando al campo. También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron. Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado. Y les dijo: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación». Comentario al Evangelio del día. Fr. Francisco José Collantes Iglesias O.P. Más de cuarenta años tenía aquel hombre al que encuentran Pedro y Juan junto a la puerta Hermosa del Templo. Les ha pedido limosna. Ellos no tienen ni plata ni oro, pero van a compartir lo que constituye su tesoro más preciado: la experiencia de la fe en Jesús Resucitado. El único capaz de hacernos poner en pie y caminar. Este hombre, enfermo y dependiente de la limosna y de la generosidad de los demás, comienza a ser realmente libre. Todos los que le conocían pueden dar testimonio de ello. A partir de este acontecimiento son muchos los que escuchan la Palabra y se convierten. Ante tales hechos, los sacerdotes y los saduceos se intranquilizan, sienten miedo, y mandan a la guardia del Templo a prender a Pedro y a Juan. Están sobrepasados por su actitud. Saben que eran del grupo de Jesús. Deliberan en consejo y les prohíben anunciar el nombre de Jesús. Los Apóstoles se alegran de sufrir persecución por predicar el Evangelio y no están dispuestos a obedecer a los dirigentes y desobedecer a Dios. Ellos son testigos de lo que han visto y oído en primera persona de Jesús. Dan testimonio con su palabra y con su vida. María Magdalena, apóstol de los apóstoles En El Evangelio vemos siempre a Jesús rompiendo moldes. El primer día de la semana se aparece resucitado a María Magdalena. Una mujer que había sido pecadora. Es ella la encargada de anunciar su resurrección a los Apóstoles. Es la primera en tener experiencia del Resucitado. Pero ¿cómo iban a creer el testimonio de una mujer? Ni siquiera creyeron a los que iban de camino. Jesús les echa en cara a los discípulos su dureza de corazón e incredulidad. Hace falta que Él mismo en persona se siente a la mesa con ellos y que les envíe al mundo entero para anunciar el Evangelio, para que crean. En la Eucaristía seguimos experimentando a Jesús resucitado También nosotros somos llamados a creer en Jesucristo Resucitado. Su resurrección es el centro de nuestra fe. Por eso es necesario experimentar a Jesús, que nos pone en pie, que nos cura de todas nuestras dolencias, que nos invita a ponernos en camino y nos envía a anunciar la Buena Noticia desde el testimonio de nuestra experiencia personal. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo |
11-abr-2026 09:44
#2061
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Gracias por tu labor, puedes citarme también para cada día? Dios te bendiga. |
12-abr-2026 09:20
#2062
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Hecho, shur. El Señor te bendiga a ti también. Domingo. 12 de abril de 2026. II Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 42-47 Los hermanos perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones. Todo el mundo estaba impresionado, y los apóstoles hacían muchos prodigios y signos. Los creyentes vivían todos unidos y tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada uno. Con perseverancia acudían a diario al templo con un mismo espíritu, partían el pan en las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón; alababan a Dios y eran bien vistos de todo el pueblo; y día tras día el Señor iba agregando a los que se iban salvando. Salmo Salmo 117, 2-4. 13-15. 22-24 R/. Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia. Diga la casa de Aarón: eterna es su misericordia. Digan los fieles del Señor: eterna es su misericordia. R/. Empujaban y empujaban para derribarme, pero el Señor me ayudó; el Señor es mi fuerza y mi energía, él es mi salvación. Escuchad: hay cantos de victoria en las tiendas de los justos. R/. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. Éste es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo. R/. Segunda lectura Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 1, 3-9 Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor, Jesucristo, que, por su gran misericordia, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha regenerado para una esperanza viva; para una herencia incorruptible, intachable e inmarcesible, reservada en el cielo a vosotros, que, mediante la fe, estáis protegidos con la fuerza de Dios; para una salvación dispuesta a revelarse en el momento final. Por ello os alegráis, aunque ahora sea preciso padecer un Poco en pruebas diversas; así la autenticidad de vuestra fe, más preciosa que el oro, que, aunque es perecedero, se aquilata a fuego, merecerá premio, gloria y honor en la revelación de Jesucristo; sin haberlo visto lo amáis y, sin contemplarlo todavía, creéis en él y así os alegráis con un gozo inefable y radiante, alcanzando así la meta de vuestra fe: la salvación de vuestras almas. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 19-31 Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos». Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo». A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros». Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». Contestó Tomás: «Señor mío y Dios mío!». Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto». Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre. Comentario al Evangelio del día. Fr. Pedro Juan Alonso O.P. ¡Qué curioso: nada de reproches, ni de exigencias! Jesús se encuentra con los discípulos encerrados, con miedo, desconcertados para comenzar un camino de fe nuevo, basado en el amor, fuera de la religiosidad judía en Galilea y lo quiere hacer con colaboradores. Era el amanecer, pero ellos seguían en la noche. Y les trae dos dondes. El de la Paz y el del Perdón. La paz que es Dios circundando y fecundando la historia; un quehacer, que invita al compromiso valiente para curar, para hacer el bien; que desinstala, quita el miedo y empuja a salir de las dificultades; que demuestra que Dios está a nuestro lado, a nuestro favor y ni el mal, ni la muerte tienen la última palabra. Y el Espíritu del Perdón, aquel que se cernía al comienzo de la creación, sigue creando vida. Espíritu que sopla sobre los discípulos y los hace portadores de vida, porque cuando perdonamos llevamos al otro nueva vida. El perdón es creatividad o nueva creación de Dios. Con él nos damos la vida. Una misión juntos El Espíritu del Resucitado crea la nueva comunidad, que no es una institución u organización sin carisma, ni un cuerpo sin alma. El Resucitado, por medio de Tomás, nos invita a compaginar sus llagas y nuestra vida. Tocar al llagado es tocar la vida, en comunidad. Pero Tomás se siente torpe y pasivo ante su amigo Jesús, no estaba en la comunidad; se siente culpable de lo que podía haber hecho y no hizo; siente que con Jesús muere el amigo y el mundo creado en su entorno: la vida en la que él había puesto toda su confianza. Jesús invita a Tomás a meter la mano en su costado, que quiere pruebas del milagro. Como si Jesús se prestara gustoso a sus condiciones, pero le confunde. No se nos dice que Tomás metiera la mano en el costado de Jesús, sino que creyó, porque son mucho más importantes y eficaces para creer, el afecto y la condescendencia de Jesús que las pruebas objetivas. Lo que sana su tozudez y excepticismo, no son las llagas, sino la actitud de Jesús de dirigirse personalmente a él y afrontarle en su sintonía Jesús reconciliado y reconciliador Jesús realiza una verdadera reconciliación en aquellas vidas rotas por su muerte en cruz y sus culpabilidades. Su perdón no es por debilidad, sino para destruir la espiral del mal y ayudarles a rehabilitarse. Cada situación es única. Tomás está pillado por su situación y Jesús le encuentra en su terreno, se mete en sus circunstancias y ahí actúa. Para curar a una persona hay que ver lo que supone la herida en su vida, lo que representa como ruptura con la realidad. A veces es sólo el tejido superficial y liso, donde vemos qué hay debajo de la superficie de las cosas; otras muchas veces se rompe con facilidad un orden aparentemente estable. Las heridas nos demuestran lo frágiles que somos y cómo nuestra existencia está pendiente como de un hilo. Las llagas de Jesús demuestran su realidad, su vulnerabilidad, no es un fantasma. Nosotros borramos las heridas del tipo que sean para no recordar las momentos traumáticos que las han producido. Jesús las mantiene, aunque le recuerden la humillación y el sufrimiento, porque son signos de amor y reconciliación para los discípulos. No cambian el pasado, pero sí el futuro. Tocar las llagas, una misión juntos Sus heridas curadas dejan cicatriz, pero no rezuman amargura, sino luz. Perdonar no es olvidar, sino recordar de otra manera. Es difícil, olvidar ciertas cosas de nuestra vida, además no debemos olvidarlas, pero lo que nos constituye como personas reconciliadas es cómo sentimos y tenemos curados en nuestra memoria esos hechos sangrantes de nuestra vida. Necesitamos recordar para saber quienes somos, pero hacerlo de manera sana, reconciliada en nosotros. Las llagas de Jesús, como su pasión, son llagas de gloria, no fuentes de dolor, sino de amor: se hizo vulnerable para solidarizarse con nosotros, por amor a nuestra fragilidad. Por eso tienen poder de reconciliación. Cuando Jesús dice a Tomás que toque sus llagas le está diciendo que mire las llagas que recibió tras su muerte traumática y le sacudieron su fe. Sus heridas invisibles de fe tienen que entrar en contacto con las heridas visibles, sensibles de Jesús. Sólo así podrán sanarse. Sólo las personas sanadas pueden ejercer este ministerio con los demás, porque su sufrimiento se hace redentor. Jesús quiere llevarnos a este campo, donde se nos demuestra el poder sanador que pueden tener nuestras propias heridas. Así nuestro sufrimiento es una bendición, puede ser redentor si entendemos que en nuestro contacto con Jesús hemos recibido sanación, comprensión, cariño y no repulsa o expulsión. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo @Obsidiana |
13-abr-2026 15:37
#2063
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Lunes. 13 de abril de 2026. San Hermenegildo.Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 23-31 En aquellos días, Pedro y Juan, puestos en libertad, volvieron a los suyos y les contaron lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos. Al oírlo, todos invocaron a una a Dios en voz alta, diciendo: «Señor, tú que hiciste el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos; tú que por el Espíritu Santo dijiste, por boca de nuestro padre David, tu siervo: “¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos planean proyectos vanos? Se presentaron los reyes de la tierra, los príncipes conspiraron contra el Señor y contra su Mesías”. Pues en verdad se aliaron en esta ciudad Herodes y Poncio Pilato con los gentiles y el pueblo de Israel contra tu santo siervo Jesús, a quien tú ungiste, para realizar cuanto tu mano y tu voluntad habían determinado que debía suceder. Ahora, Señor, fíjate en sus amenazas y concede a tus siervos predicar tu palabra con toda valentía; extiende tu mano para que realicen curaciones, signos y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jesús». Al terminar la oración, tembló el lugar donde estaban reunidos; los llenó a todos el Espíritu Santo, y predicaban con valentía la palabra de Dios. Salmo de hoy Salmo 2, 1-3. 4-6. 7-9 R/. Dichosos los que se refugian en ti, Señor ¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos planean un fracaso? Se alían los reyes de la tierra, los príncipes conspiran contra el Señor y contra su Mesías: «Rompamos sus coyundas, sacudamos su yugo». R/. El que habita en el cielo sonríe, el Señor se burla de ellos. Luego les habla con ira, los espanta con su cólera: «Yo mismo he establecido a mi Rey en Sion, mi monte santo». R/. Voy a proclamar el decreto del Señor; él me ha dicho: «Tú eres mi hijo: yo te he engendrado hoy. Pídemolo: te daré en herencia las naciones; en posesión, los confines de la tierra: los gobernarás con cetro de hierro, los quebrarás con jarro de loza». R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 1-8 Había un hombre del grupo de los fariseos llamado Nicodemo, jefe judío. Este fue a ver a Jesús de noche y le dijo: «Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él». Jesús le contestó: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios». Nicodemo le pregunta: «¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer?». Jesús le contestó: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: “Tenéis que nacer de nuevo”; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabemos de dónde viene ni adónde va. Así es todo lo que ha nacido del Espíritu». Comentario al Evangelio del día. Fray Germán Pravia O.P. Con el diálogo de Jesús y Nicodemo, la liturgia invita a profundizar en la novedad pascual del Bautismo cristiano. Y la figura de Nicodemo (presentado tres veces en el evangelio de Juan, como recorriendo un camino discipular: Jn 3,1-12; 7,45-52; 19,38-42) actúa de testimonio pedagógico. Él, un fariseo, maestro de Israel, parece representar a algunos de su grupo que, lejos de sentirse amenazados con la predicación de Jesús, se sienten llamados y atraídos. Así pues, al peregrinar en la noche hasta encontrar a Jesús, Nicodemo refleja, por una parte, una insatisfacción con su modo de vivir la relación con Dios y lo religioso y, por otra ,una sed, una búsqueda de novedad y hasta una intuición de que en Jesús puede residir esa respuesta anhelada: «los signos que tú realizas…» solo pueden venir de Dios… Como al joven rico invitado al seguimiento, Jesús invita a Nicodemo a un nuevo nacimiento. Como diciéndole que no se trata solo de “saber sobre Él” sino de “vivir de Él”, se trata de otro modo de vivir, por eso es necesario otro nacimiento. Cuando Nicodemo pide más explicaciones, Jesús le nombra al Espíritu… confirmando que este nuevo nacimiento no es algo que el interesado realice por sí mismo sino que es algo que se realiza en él. En realidad, nacer es un verbo que esconde su pasividad, pues, propiamente, “somos nacidos”: debemos nuestro nacimiento a nuestra madre, que realiza el trabajo del parto y nos hace nacer. Y este nuevo nacimiento se lo debemos al Espíritu Santo, que nos va disponiendo a otro modo de vida, un modo de vivir en la libertad que Dios soñó originalmente para nosotros. ¿Cómo nos podremos disponer para que el Espíritu Santo “nos nazca” de lo alto, siempre de nuevo, siempre más? La figura de Nicodemo nos puede orientar mediante las siguientes interrogantes: ¿cómo reconocer las insatisfacciones, las búsquedas, las intuiciones que nos ponen en camino, aunque sea un poco a tientas? ¿Qué signos reconocemos a nuestro alrededor que indican que Dios está allí, aunque se encuentren en ámbitos novedosos? ¿Qué pasos dar, aún en la noche, para encontrarnos con ese Jesús que nos desafía siempre a un nuevo nacimiento? Sin duda que los discípulos, al encontrarse con el Resucitado, nacieron de nuevo…por eso fueron transformados y comenzaron a transformar el mundo en Reino de Dios… ¿Nos animamos a seguir su ejemplo? Santo del día. San Hermenegildo. El dominio visigótico se afianza y organiza en España durante el reinado de Leovigildo. Asociado primero a su hermano Liuva, quedó después como único soberano en el año 573. Catorce años ocupó el trono, realzando con pompa externa y enérgicas medidas la dignidad regia y viviendo en continua actividad bélica para asegurar y ensanchar las fronteras limítrofes con los suevos, francos y bizantinos. No faltaron tampoco rebeliones internas, castigadas con mano dura, no exenta en muchas ocasiones de crueldad. Tan pronto como quedó único soberano asoció al gobierno del reino a sus dos hijos, Hermenegildo y Recaredo, destinados en su proyecto a que le sucedieran en el trono visigótico, al menos, alguno de los dos. Este sistema para prevenir la elección del sucesor y asegurar la monarquía en la propia familia constituía tiránico abuso del poder, en contra del principio germánico para la libre designación del monarca. Posiblemente a esta causa hubieron de atribuirse muchas de las conjuraciones abortadas durante su reinado, surgidas en el seno de la nobleza, que veía así menoscabados sus derechos al trono, y atizadas posiblemente por los reinos vecinos, deseosos de minar de cualquier forma la pujanza creciente de Leovigildo. En segundas nupcias había contraído matrimonio con la viuda del rey Atanagildo, Godsuinta, de quien algún cronista nos dice que era tuerta de cuerpo y alma. Godsuinta, mujer elemental, tenía clavada en la entraña una trágica espada, pues una de sus hijas, habidas de su primer matrimonio, Gelesuinta, casada con el rey franco Luilperico de Rouen, había sido asesinada por orden de su esposo, quien la hizo matar en el mismo lecho conyugal, proporcionando con ello emotivo tema para que el poeta Venancio Fortunato compusiese en su loor una tierna elegía. La otra hija, Brunequilda, había matrimoniado con el rey franco Sigiberto de Reims y la unión había sido feliz y fecunda. Pero el hecho de que un católico como Luilperico hubiera dado muerte a su hija dejó en el alma de Godsuinta un poso tal de amargura y deseos de venganza contra todo lo católico, que tendría muy pronto trascendentales y sangrientas consecuencias. El año 579 trajo jornadas jubilosas para el reino visigótico. En él se verificó el enlace matrimonial de la princesa Ingunde con el primogénito Hermenegildo. La esposa, hermana del rey de Austrasia, Childeberto II, era hija de Sigiberto I y Brunequilda, la feliz hija de Atanagildo y de Godsuinta. Esta, abuela de la desposada y nuevamente reina de los visigodos, hubo de ser la muñidora de este enlace entre su nieta y su hijastro, donde los móviles políticos jugaron, sin duda, papel muy importante. Las perspectivas de felicidad y poderío para la joven pareja eran halagadoras, pues mientras los visigodos contarían entre los francos con un poderoso rey amigo, Ingunde era entronizada en un matrimonio que reinaría en la Península en el apogeo de una época de esplendor. Los cálculos halagüeños resultaron fallidos, tal vez desde los primeros momentos. Ingunde era católica; los componentes de la familia y corte real eran arrianos. Entre ellos influía poderosamente Godsuinta, que albergaba contra los católicos un odio represado de madre vengativa. Intentó perseverantemente, primero con ternezas de abuela, después con amenazas de reina violenta, que Ingunde renunciase al catolicismo y recibiera el bautismo arriano. El Turonense nos relata los diálogos vivos entre las dos mujeres, en los que la nieta, inconmovible en su fe, sufrió las violencias de la airada abuela. La atmósfera palatina se tornaba cada día más tormentosa e irrespirable, sobre todo para Hermenegildo, ganado por el amor y las cualidades de su esposa. Para evitar escenas violentas que no pudieron menos de trascender desde la intimidad doméstica al pueblo, integrado en su mayoría por hispanorromanos católicos, se arbitró el recurso de instalar al nuevo matrimonio en Sevilla, territorio fronterizo con el de los bizantinos y que necesitaba un representante del rey digno de toda confianza y seguridad. Allí el matrimonio viviría en paz, no estorbarían las medidas persecutorias contra los católicos, proyectadas por Leovigildo, y con el tiempo se pondría fin a la firmeza religiosa de Ingunde, que debía ser casi una adolescente. No es fácil precisar la calidad del mando que Hermenegildo desempeñaba en la Bética. Los autores coetáneos utilizan frases ambiguas que, glosadas con el contexto de los acontecimientos, insinúan que se trataba del gobierno de aquella región con categoría de representante real, no como soberano independiente. Cualquier grado de desmembración del reino visigodo pugnaba con el programa unificador de Leovigildo. Coincidiendo con el alejamiento de Toledo de Hermenegildo, incrementa su padre la política religiosa de unificar en la religión arriana a todos sus súbditos para lograr la fusión de godos e hispanorromanos, pues la diferencia de religión era el mayor obstáculo opuesto a ella. Un concilio de obispos arrianos, celebrado en Toledo, facilitó el paso a la apostasía, reconociendo válido el bautismo recibido en el seno del catolicismo y exigiéndose tan sólo una fórmula trinitaria muy en consonancia con su error. Hubo defecciones en abundancia y hasta el obispo de Zaragoza, Vicente, se pasó al arrianismo, más que por razones teológicas, por cálculo y miedo. La persecución, fomentada e instigada por la reina, “cabeza responsable de las medidas tomadas", fue copiosa en destierros, expropiaciones, castigos corporales y encarcelamientos. Pero también con ella se puso de manifiesto el temple de algunos prelados, tales como Masona de Mérida, paladín de la resistencia católica, que no se intimidó ante las amenazas; depuesto de su sede, fue en ella impuesto el arriano Sunna, que ha pasado a la historia de los prelados emeritenses como "feísimo, de rostro, de fiera catadura, mirada torva, aspecto repugnante y descompasados ademanes..." Masona entabló con el intruso una disputa pública, en la que le fue fácil quedar victorioso, pero no impidió que le arrebataran la basílica de Santa Eulalia, destinada al culto herético, como también lo fueron la de Santa María de Toledo y otros numerosos templos del reino. Hubo intentos de asesinato para el prelado enérgico, y el monarca le amenazó con el destierro, recibido con ironía por la víctima: "Me ofreces el destierro. Ten sabido que no temo las amenazas. No me intimida el exilio. Y por ello te ruego que, si conoces algún lugar donde no esté Dios, me envíes allí desterrado". "Imbécil, ¿en qué lugar no está Dios?", le increpó el rey. "Si sabes que Dios está en todas partes —respondió Masona—, ¿por qué me amenazas con el destierro? A cualquier sitio que me envíes sé que no me faltará la ayuda de Dios. Y esto lo tengo tan seguro que, cuanto más duramente tú me aflijas, tanto más me auxiliará su misericordia y me consolará su clemencia." Como en Mérida, también se vieron precisados a abandonar sus diócesis los prelados Leandro de Sevilla, Fulgencio de Ecija, Frominio de Agde. San Isidoro resume la persecución diciéndonos que Leovigildo, rebosando fanatismo arriano, persiguió a los católicos, desterrando obispos, adueñándose de los bienes eclesiásticos, aboliendo los derechos de la Iglesia. Con ello consiguió que muchos, atemorizados por los castigos, pasaran a la herejía y que otros apostataran atraídos por el dinero y los favores reales. Instalado Hermenegildo en Sevilla como gobernador de la Bética, rodeado de una corte adicta, vio renacer la paz doméstica. Ingunde pudo profesar libremente su catolicismo y gozar de las primicias maternales con el nacimiento de un hijo, a quien se puso de nombre Atanagildo. Coincide la llegada de Hermenegildo con el pontificado de San Leandro, el primogénito de aquellos cuatro santos hermanos que, oriundos de Cartagena, pasaron al territorio visigótico, donde desde las cátedras episcopales o desde el claustro se constituyeron en lumbreras y ejemplos de la época. Merced al continuado trato del príncipe con el obispo y a las reiteradas insinuaciones de Ingunde, Hermenegildo fue penetrando en la auténtica revelación cristiana y conociendo la falsedad de la secta arriana, tan ajena a la doctrina cristiana, pues negaba dogmas tan fundamentales como la divinidad de Jesucristo y la naturaleza de la Santísima Trinidad. Trabajado por la gracia de Dios, abjuró del arrianismo y pasó a formar parte de la grey católica, tomando en el bautismo el nombre de Juan. Es interesante subrayar el apostolado eficaz ejercido por las reinas católicas durante la Edad Media europea. La borgoñona Clotilde influye en la conversión del rey franco Clodoveo, su esposo; la merovingia Berta, casada con Etelberto de Kent, es el puente abierto para el catolicismo en el sur de Inglaterra, como en el norte Etelberta, esposa de Edwin, introduce al monje Paulino de York, quien, ante el movimiento de conversiones que siguieron a la del rey, tiene que recurrir al bautismo de masas verificado en los ríos de Nortumbria. Y así Teodolinda entre los lombardos y Olga entre los súbditos del príncipe Igor en las tierras rusas. En España cupo a Ingunde la misión de preparar la entrada oficial del catolicismo en el reino visigótico. Pero a costa de tremendos sacrificios, dolores, lutos y lágrimas. La persecución contra los católicos desencadenada por Leovigildo, en vez de fomentar la unión nacional sirvió para ahondar más profundamente las grietas de la separación. En el siglo que los visigodos llevaban dominando en España la tranquilidad política interior estaba muy lejos de haberse logrado. Los nativos hispanorromanos no se habían acostumbrado a considerar al pueblo invasor como compatriotas, sino como dominadores; ellos se habían reservado los altos cargos de la administración y del ejército. Los ásperos nombres germánicos son los únicos que aparecen en los documentos oficiales de la época. Hay durante este reinado grandes focos de malestar interno, exteriorizados con las frecuentes sublevaciones, que Leovigildo se ve obligado a reprimir duramente, sin conseguir del todo acabar con los rescoldos vivos. Los vascones, los cántabros, el litoral de Levante, los pobladores de la Oróspeda constituyen serios motivos de sobresalto para el monarca. Son antes que ninguna otra las regiones béticas, Sevilla y Córdoba, recientemente arrebatadas a los bizantinos, las que albergan núcleos de disidentes, dispuestos siempre a manifestar su insumisión. Es el mismo problema que siglo y medio después van a reactualizar los visigodos contra la invasión árabe. La conversión de Hermenegildo produjo dos efectos encontrados: en la corte toledana enfureció al monarca, aguijoneado por la irreprimible cólera anticatólica de Godsuinta y su círculo de fanáticos arrianos; creemos que el recrudecimiento de la persecución, hasta entonces larvada, se debió al deseo de atajar las consecuencias de tan inesperada noticia y de hacer abortar por la fuerza el movimiento hacia el catolicismo que de hecho pudiera seguirse. En la Bética, por el contrario, los resistentes se agruparon en torno al gobernador de la provincia, en quien adivinaban al defensor de sus ideales religiosos y políticos. El duelo estaba entablado desde el primer momento trágicamente. Los pueblos limítrofes, suevos, bizantinos y francos, católicos todos, midieron la magnitud de los acontecimientos que se avecinaban y se pusieron alerta para sacar de ellos el mejor partido. Hermenegildo, tajamar de estas dos tendencias tan irreconciliables, hubo de pasar horas amargas solicitado por sus deberes de fidelidad al monarca, su padre, que le había asociado al reino, y por su responsabilidad católica como gobernador y correinante sobre su pueblo integrado en su mayoría por católicos, injustamente vejados en la libre profesión de sus creencias por imposiciones arrianas que les obligaban a la apostasía. La solución viable en tamaño aprieto hubo de irse madurando lentamente, al ritmo de los acontecimientos. Posiblemente en los primeros momentos se produjo una situación violenta entre el padre y el hijo. Tal vez Leovigildo impuso la vuelta al arrianismo abandonado y la presentación de Hermenegildo en Toledo. Ambos mandatos fueron soslayados por este, decidido a mantenerse en su actitud. Mientras estas cosas se ventilaban, hemos de suponer un movido ajetreo diplomático con las cortes vecinas, a quienes se les pidió, o tal vez ofrecieron espontáneamente, ayudas militares en el caso de que Leovigildo intentase reducir por la fuerza la resistencia de su hijo. De hecho, San Leandro se trasladó a Bizancio para interesar en la empresa al emperador Mauricio, regresando con seguridades de auxilio castrense. Entretanto, se sumaban al partido bético otras ciudades de la Lusitania, situada fuera del gobierno de Hermenegildo; llegaron promesas y alientos de parte de los suevos, y quizá también de los francos. El príncipe sevillano se sintió animado, midió sus fuerzas y se proclamó rey. Algunas monedas e inscripciones, venidas hasta nosotros, testimonian la proclamación de este título aplicado a Hermenegildo. Hoy nos es difícil asegurar si lo que pretendía era crear un reino simultáneo al de su padre o suplantar a éste en el gobierno de los visigodos. Leovigildo se decidió a poner fin a las insumisiones. Con fortuna militar dominó la resistencia de Mérida y Cáceres, cortó el paso a los suevos, dispuestos a prestar ayuda a los andaluces, y sobornó, mediante subida cantidad de dinero, al general bizantino, que desde Cartagena había de ayudar a Hermenegildo. Este quedó solo, sin más contingentes militares que los de su provincia, que cada día iba perdiendo territorios, conquistados por el ejército paterno. Hermenegildo se apresta a la defensa; pone a su mujer y a su hijo en territorio de los imperiales y con sus tropas se ampara en las fortalezas y castillos. Uno tras otro son conquistados por los toledanos; la feroz resistencia de los sitiados no impidió que el castillo de Osset, en las mismas puertas de Sevilla, cayera en manos de los atacantes. Cae la ciudad y su caudillo pudo escapar a Córdoba, perseguido por el ejército de Leovigildo. Viendo definitivamente perdida su causa, Hermenegildo se acoge al asilo de una iglesia. Era el año 584. Interviene entonces —según se dice— su hermano Recaredo para ofrecerle, en nombre del padre, la conservación de la vida si se entrega. Así lo hizo el refugiado, que quedó desde este momento prisionero del padre. Se habla de traslado a Sevilla y de encarcelamiento en Valencia. Se dice también que el rey franco, su cuñado, intentó ayudarle invadiendo la Galia Narbonense, y se sospecha que Hermenegildo pudo huir de la cárcel, con proyecto de unirse a las fuerzas francas, siendo nuevamente apresado y encarcelado en Tarragona. En la prisión fue nuevamente trabajado para que abjurase del catolicismo y abrazase otra vez la religión arriana, pero la desgracia no aminoró la firmeza de su fe católica, siendo asesinado en el propio calabozo por Sisberto, al negarse a recibir la comunión de manos de un obispo arriano, en el 585. El mártir Hermenegildo, engañado por sus confidentes, burlado por sus aliados, desafortunado en sus campanas, no tuvo, de los historiadores contemporáneos, si se exceptúa a San Gregorio Magno, ni una frase escrita en su favor. Nosotros, a muchos siglos de los acontecimientos, sin más testimonios que los que nos facilitan sus incriminadores, vemos en su levantamiento y resistencia una actitud noble y de moralidad plena en su calidad de gobernador de un pueblo católico, injustamente vejado por imposiciones reales, ordenadas directamente a fomentar la apostasía. Hay circunstancias en la vida en que la fidelidad a la religión exige saltar por encima de la carne y de la sangre y posponer a ella el bienestar y la propia vida. El mérito de su sangre martirial tuvo en seguida un triunfo impensado. En el año 586 fallecía Leovigildo recomendando a Recaredo la conversión a la religión católica. De hecho, éste abrazó inmediatamente el catolicismo, y el 8 de mayo del 589, cuatro años tan sólo transcurridos desde el martirio de Hermenegildo, el pueblo visigodo abjuraba solemnemente el arrianismo, abrazándose con la religión católica y dando, con ello, unidad a cuantos en el reino vivían. Fue, sin duda, aquella fecha una de las más solemnes de toda nuestra historia nacional, emotivamente glosada por San Leandro en la homilía pronunciada en tal ocasión en la basílica de Toledo: "Nuevos pueblos han nacido de repente para la Iglesia; los que antes nos atribulaban con su dureza ahora nos consuelan con su fe. Ocasión de nuestro gozo espiritual fue la calamidad pasada. Gemíamos cuando nos oprimían y afrentaban; pero aquellos gemidos lograron que los que antes eran peso para nuestros hombros se hayan trocado por su conversión en corona nuestra". Aquella conversión nacional fue el fruto inmediato de la sangre de Hermenegildo, asesinado en una lóbrega cárcel, y de las penalidades de su mujer, Ingunde, fallecida en el norte de Africa bizantina cuando era conducida a Constantinopla. Al cumplirse el milenario del martirio, el papa Sixto V, a petición de Felipe II, canonizaba a San Hermenegildo, el 14 de abril de 1585. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo @Obsidiana |
14-abr-2026 15:13
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Martes. 14 de abril de 2026. Beato Pedro González Telmo O.P. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 32-37 El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía, pues lo poseían todo en común. Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y se los miraba a todos con mucho agrado. Entre ellos no había necesitados, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero de lo vendido y lo ponían a los pies de los apóstoles; luego se distribuía a cada uno según lo que necesitaba. José, a quien los apóstoles apellidaron Bernabé, que significa hijo de la consolación, que era levita y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a los pies de los apóstoles. Salmo de hoy Salmo 92, 1ab. 1c-2. 5 R/. El Señor reina, vestido de majestad El Señor reina, vestido de majestad; el Señor, vestido y ceñido de poder. R/. Así está firme el orbe y no vacila. Tu trono está firme desde siempre, y tú eres eterno. R/. Tus mandatos son fieles y seguros; la santidad es el adorno de tu casa, Señor, por días sin término. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 7b-15 En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu». Nicodemo le preguntó: «¿Cómo puede suceder eso?». Le contestó Jesús: «¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna». Comentario al Evangelio del día. D. Félix García Sevillano O.P. Jesús nos dice, a través de Nicodemo, que tenemos que nacer de nuevo: Ciertamente parece complicado, pero si distinguimos el nacimiento carnal del nacimiento espiritual, empezaremos a entender lo que Jesús nos quiere decir. Desde luego no nos dice que tengamos que volver al seno materno, para nacer de nuevo físicamente, sino nacer del Espíritu. En verdad nos cuesta entenderlo porque “hablamos de lo que sabemos y testificamos de lo que hemos visto”. Y eso no lo hemos experimentado Nos toca “nacer del Espíritu” y como en su momento, Nicodemo, nos preguntamos cómo puede ser eso y las palabras de Jesús no nos ayudan demasiado: Cuando Jesús nos habla de las cosas de la tierra parece que nos cuesta creerlo y, si nos habla de las celestiales, la oscuridad es total. Solamente con un ejercicio de fe absoluta, podemos fiarnos de las palabras de Jesús y tratar de entender lo que nos dice. Es claro que nadie ha subido al cielo y bajado después, salvo el mismo Jesús. Los humanos estamos en una oscuridad total. Puede que estudiemos muchas teologías, que hablemos largo y tendido de los misterios de Dios, pero no dejarán de ser palabras, puras teorías sin apoyo empírico. Seguramente terminaremos diciendo, como Santo Tomás, que “todo lo que hemos pensado sobre Dios, es pura paja”, porque la realidad de Dios queda fuera de las posibilidades de nuestras pobres mentes. Termina Jesús dándonos un pre-anuncio de su muerte: el Hijo del Hombre tiene que ser elevado, como hizo Moisés con la serpiente de bronce, para que, si nuestra fe sabe mirarle y verle, podamos aspirar a la vida eterna. Ese es nuestro sentido, nuestra orientación vital: la fe es nuestra única luz; solo mediante ella podremos decir con convicción: “Señor, yo creo que tu eres el Hijo de Dios y solo tú puedes dármelo a conocer y salvarme”, “porque la santidad es el adorno de tu casa”. Santo del día. Beato Pedro González Telmo O.P. Fraile dominico español del siglo XIII, conocido comunmente como "san Telmo". Tras ser canónigo en Palencia, ingresó a la Orden de los Predicadores en la que destacó como un gran predicador. Fue capellán al rey San Fernando. Se lo honra como patrono de los marineros (1246) Pedro nació en Frómista (Palencia, España) a finales del s. XII. Era deán de la catedral de Palencia cuando, “reído por el mundo, él decidió reírse del mundo”, recibiendo el hábito de la orden y siendo un extraordinario imitador del comportamiento de santo Domingo, como se lee en Las vidas de los frailes. Anunció el Evangelio con palabras y milagros, especialmente entre los marineros, que lo veneran como “San Telmo”. Murió en Tuy (Galicia) el 14 de abril de 1246 y su cuerpo se venera en su catedral. Su culto fue confirmado el 13 de diciembre de 1741 Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo @Obsidiana |
15-abr-2026 15:33
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Miércoles. 15 de abril de 2026. Santa Potenciana. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 17-26 En aquellos días, el sumo sacerdote y todos los suyos, que integran la secta de los saduceos, en un arrebato de celo, prendieron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la cárcel y los sacó fuera, diciéndoles: «Marchaos y, cuando lleguéis al templo, explicad al pueblo todas estas palabras de vida». Entonces ellos, al oírlo, entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar. Llegó entre tanto el sumo sacerdote con todos los suyos, convocaron el Sanedrín y el pleno de los ancianos de los hijos de Israel, y mandaron a la prisión para que los trajesen. Fueron los guardias, no los encontraron en la cárcel, y volvieron a informar, diciendo: «Hemos encontrado la prisión cerrada con toda seguridad, y a los centinelas en pie a las puertas; pero, al abrir, no encontramos a nadie dentro». Al oír estas palabras, ni el jefe de la guardia del templo ni los sumos sacerdotes atinaban a explicarse qué había pasado. Uno se presentó, avisando: «Mirad, los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo». Entonces el jefe salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease. Salmo de hoy Salmo 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9 R/. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca; mi alma se gloría en el Señor: que los humildes lo escuchen y se alegren. R/. Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre. Yo consulté al Señor, y me respondió, me libró de todas mis ansias. R/. Contempladlo, y quedaréis radiantes, vuestro rostro no se avergonzará. El afligido invocó al Señor, él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/. El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege. Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 16-21 Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios. Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios. Comentario al Evangelio del día. Fr. Martín Alexis González Gaspar O.P. Nos sostienen cuatro palabras que el Evangelista subraya como raíz de toda la historia de la Salvación: Dios amó al mundo. Dios ama la humanidad de tal modo que llegó a entregar a su hijo único. Quien acepta que Dios llega hasta nosotros en Jesús, éste ya pasó por la muerte y ya tiene vida eterna. La imagen de Dios que aflora de estos versículos es la de un padre lleno de ternura y no la de un juez severo. Quien cree en Jesús y lo acoge y lo acepta como revelación de Dios no es juzgado, pues ya ha sido aceptado por Dios. Y quien no cree en Jesús, ya ha sido juzgado. Se excluye a sí mismo. Y repite lo que ya ha dicho en el prólogo: muchos no quieren aceptar a Jesús, porque la luz revela la maldad que en ellas existe. En su libertad el hombre decide entre tiniebla o luz, entre muerte o resurrección. Los hijos de la luz son siempre incómodos porque denuncian a los hijos de la oscuridad sus obras de injusticia. Ayer como hoy, como lo será siempre, los seguidores del Resucitado nadaran contracorriente porque vivir en la luz nunca está de moda, resplandecer con destellos divinos es inaceptable a los focos humanos. Esa será la historia de quienes asumiendo su condición de cristianos quieren vivir con intensidad su esencia de gente resucitada. Santo del día. Santa Potenciana. Potenciana vivía en el margen derecho del río Guadalquivir, en las afueras de Villanueva, cerca de un batán, que hoy en día aún desafía las furiosas crecidas invernales. Este batán afieltraba fibras textiles mediante golpes o percusión, apareciendo como una arquitectura de sillares toscamente labrados de arenisca, unidos por una argamasa o calicanto y con cerramiento casi plano. En su base destacaron, en su día, tres canales paralelos al sentido de la corriente, a nivel del propio río, con el objeto de aprovechar la fuerza del agua para mover un mecanismo que la llevaba a unos enormes mazos que golpeaban la lana. Potenciana, patrona de Villanueva de la Reina (Jaén), la ubican en el año 1200 de la era de Cristo, en plena época mozárabe. Tuvo como oficio el de tejedora e hizo vida eremítica. Su martirio consistió en emparedamiento. El pueblo de Villanueva y la comarca de Andújar la consideraban Santa, visitando el sepulcro situado en la ribera septentrional del río Guadalquivir para pedir su intercesión en las enfermedades y otras necesidades. Tal vez el acontecimiento más importante en la historia de Villanueva de la Reina haya sido abrir el sepulcro. Este hecho tuvo lugar en el año 1.628 y fué ordendo por el Cardenal D. Baltasar de Moscoso y Sandoval, quien también mandó que se hiciese un proceso sobre los milagros llevado a cabo por el cura párroco de Villanueva D. Juan Acuña del Adarve. Dicho proceso culminaría en 1.638 cuando fue elevada a los altares por Urbano VIII. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo @Obsidiana |
16-abr-2026 15:19
#2066
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Jueves. 16 de abril de 2026. San Fructuoso de Braga. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 27-33 En aquellos días, los apóstoles fueron conducidos a comparecer ante el Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó, diciendo: «¿No os habíamos ordenado formalmente no enseñar en ese Nombre? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre». Pedro y los apóstoles replicaron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. Dios lo ha exaltado con su diestra, haciéndolo jefe y salvador, para otorgar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que lo obedecen». Ellos, al oír esto, se consumían de rabia y trataban de matarlos. Salmo de hoy Salmo 33, 2 y 9. 17-18. 19-20 R/. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca. Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él. R/. El Señor se enfrenta con los malhechores, para borrar de la tierra su memoria. Cuando uno grita, el Señor lo escucha y lo libra de sus angustias. R/. El Señor está cerca de los atribulados, salva a los abatidos. Aunque el justo sufra muchos males, de todos lo libra el Señor. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 31-36 El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él. Comentario al Evangelio del día. Sor Teresa de Jesús Cadarso O.P. Si en la primera lectura encontramos la llamada interior que nos lleva a dar testimonio, incluso cuando nos pueda acarrear persecución, el Evangelio nos ofrece el ejemplo concreto de Juan el Bautista que, como sabemos asumió la muerte por predicar la Verdad y se sometió a Dios antes que a los poderes de este mundo. «El que es de la tierra, es de la tierra y habla de la tierra» pero nosotros, al haber sido insertado en Cristo, hemos sido hechos criaturas nuevas, y estamos llamados a hablar con nuestra existencia del Cielo: ¡hemos resucitado con Cristo! Nuestras vidas deben hablar de Cielo. «De lo que ha visto y oído da testimonio». No nos lo han contado, no es un discurso aprendido que debamos repetir. Nos urge dar testimonio de aquellas maravillas que hemos visto a Dios hacer en nuestras vidas. Creemos en el Hijo y, por tanto, poseemos la Vida Eterna y, al mismo tiempo, somos testimonio para el mundo. Hemos sido enviados a hablar las palabras de Dios, somos una Palabra de Dios para nuestra generación y tampoco a nosotros nos ha dado Dios el Espíritu con medida. ¡No seamos nosotros quienes acotemos al Espíritu! En plena celebración de la Pascua, se nos invita, una vez más, a vivir como hijos resucitados. La experiencia Pascual tiene consecuencias directas y concretas en cada uno de nosotros. No es un recuerdo de algo que en nada afecta a nuestras vidas, sino que, verdaderamente, lo cambia todo, nos cambia del todo: hemos pasado de la muerte a la vida. ¿Se nota? Santo del día. San Fructuoso de Braga. La vida de san Fructuoso es conocida, fundamentalmente, por la biografía que, pocos años después de su muerte, escribió un discípulo suyo, que algunos han querido identificar con san Valerio del Bierzo, aunque más bien parece que hay que asociar con algún monje anónimo de la zona de Braga y, más concretamente, del monasterio de Montelios. Según su biógrafo, Fructuoso pertenecía a una importante familia de la aristocracia visigoda y por sus venas corría sangre real, pero se ignoran el lugar (quizás Toledo) y la fecha de su nacimiento. Su familia poseía importantes propiedades en la región del Bierzo. Hacia el año 625 se presentó al obispo de Palencia, Conancio, para ser admitido en la clericatura, sin renunciar a sus bienes y criados. Diez años más tarde, sin embargo, acompañado de algunos familiares y vasallos, se hizo monje, fundando el monasterio de Compludo (León). Fueron tantos los que decidieron abrazar su modo de vida que resolvió escribir para ellos una Regula monachorum, muy inspirada en la de san Isidoro, pero extrema por su rigorismo y austeridad. El año 646 consiguió del rey Chindasvinto un documento por el que confirmaba a Compludo en la posesión de todos sus bienes, amenazados por la avaricia de alguno de sus parientes. Abrumado por las continuas visitas que le estorbaban en su soledad, Fructuoso renunció a la dignidad abacial y se adentró en los montes para llevar vida eremítica. Pero nuevamente acudieron a él numerosos discípulos, para quienes fundó San Pedro de Montes (León). A pesar de sus precauciones para garantizar su soledad, encerrándose en una cueva, no pudo evitar que los monjes de Compludo supieran de él y le exigieran la vuelta a su monasterio. Fructuoso, anhelando nuevamente vivir de forma solitaria, volvió a huir, esta vez mucho más lejos, pero, dondequiera que se establecía, surgía enseguida una colonia de monjes: así fundó San Félix de Visona (León), en el Bierzo, el monasterio Peonense, junto a la orilla del mar, quizás en la actual provincia de Pontevedra, y aun un tercero en unas islas (que pudieran ser las de Bayona) a poca distancia de la costa. Mientras habitaba en los confines de Hispania, Fructuoso seguía en relación con algunos obispos a los que seguramente conocía desde su juventud en Toledo; se sabe de una carta suya a Braulio de Zaragoza, en la que le suplicaba le aclarara algunos puntos oscuros de cronología veterotestamentaria y el envío de unos libros de las Colaciones de Casiano. Hacia el año 650, Fructuoso cambió radicalmente de actitud; en lugar de alejarse de las multitudes que lo acosaban, salió a su encuentro y se dedicó a reformar y fundar monasterios. Un largo viaje lo llevó por Mérida y Sevilla hasta Cádiz; Fructuoso viajaba con sus códices, y al atravesar un caudaloso río cayeron al agua junto con el caballo que los llevaba, pero pudieron ser recuperados incólumes. Era tal el gentío que se agrupaba junto a él, pidiéndole la profesión monástica, que las autoridades militares se alarmaron por la falta de hombres para la milicia. Cerca de Cádiz fundó el monasterio llamado “Nono” e incluso otro para mujeres, a petición de una noble doncella llamada Benedicta. Terminados estos trabajos, pensó en realizar una peregrinación a Tierra Santa, pero las autoridades de la Bética no le concedieron permiso de salida. El asunto llegó hasta el rey Recesvinto, quien, haciendo caso a sus consejeros, nombró a Fructuoso obispo del monasterio de Dumio el año 656, obligándole así a permanecer en España. Antes de partir desde Toledo a su nuevo monasterio, convocado ese mismo año el décimo concilio toledano, Potamio, arzobispo de Braga (Portugal), confesó ante la asamblea una grave falta contra la castidad y manifestó su deseo de retirarse a hacer penitencia por su pecado. El mismo concilio decidió que Fructuoso, sin dejar la sede dumiense, se encargase también de la iglesia de Braga. A partir de ese momento nada se sabe de Fructuoso, pues parece que su biógrafo no se interesa más que por la faceta de monje de su biografiado, ignorando la de pastor. Aparte de una carta dirigida al rey Recesvinto, rogándole clemencia para con algunos presos políticos, lo único que se sabe es que en sus últimos días todavía continuaba construyendo y reformando monasterios. En uno de ellos, el de San Salvador (hoy San Fructuoso) de Montelios, junto a Braga, fue enterrado al morir (quizás en su propia sede bracarense) el 16 de abril de 665, fecha que sólo es conocida por testimonios tardíos. La influencia de Fructuoso pervivió gracias a su Regula monachorum. Antes de abandonar Compludo para llevar vida eremítica, dejó escrita una primera redacción de la Regla, muy inspirada en la de san Isidoro y en los escritos de san Pacomio, pero de extraordinaria dureza disciplinar. La Regla debió de sufrir varias modificaciones hasta llegar a su forma actual. Íntimamente emparentada con ella está la llamada Regula communis. Se trata de un conjunto de disposiciones, algunas de ellas tomadas en asamblea conjunta de abades, en la que sin duda hay que ver también la mano de san Fructuoso, dirigida al conjunto de monasterios fundados por él, una especie de complemento de la Regula monachorum y un primer esbozo de congregación monástica. Como apéndice de la Regula communis aparece una fórmula de profesión monástica o pacto donde se establecen los derechos y obligaciones del abad y de los monjes. Este pacto, muy inspirado en el derecho germánico, tuvo una amplia difusión en la España visigoda y en los primeros tiempos de la repoblación hasta que la Regla de san Benito desplazó definitivamente cualquier código monástico. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo @Obsidiana |
17-abr-2026 15:02
#2067
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Viernes. 17 de abril de 2026. Beata Ana María de Jesús. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 34-42 En aquellos días, un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, respetado por todo el pueblo, se levantó en el Sanedrín, mandó que sacaran fuera un momento a los apóstoles y dijo: «Israelitas, pensad bien lo que vais a hacer con esos hombres. Hace algún tiempo se levantó Teudas, dándoselas de hombre importante, y se le juntaron unos cuatrocientos hombres. Fue ejecutado, se dispersaron todos sus secuaces y todo acabó en nada. Más tarde, en los días del censo, surgió Judas el Galileo, arrastrando detrás de sí gente del pueblo; también pereció, y se disgregaron todos sus secuaces. En el caso presente, os digo: no os metáis con esos hombres; soltadlos. Si su idea y su actividad son cosa de hombres, se disolverá; pero, si es cosa de Dios, no lograréis destruirlos, y os expondríais a luchar contra Dios». Le dieron la razón y, habiendo llamado a los apóstoles, los azotaron, les prohibieron hablar en nombre de Jesús, y los soltaron. Ellos, pues, salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el Nombre. Ningún día dejaban de enseñar, en el templo y por las casas, anunciando la buena noticia acerca del Mesías Jesús. Salmo de hoy Salmo 26, 1. 4. 13-14 R/. Una cosa pido al Señor: habitar en su casa El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? R/. Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo. R/. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 1-15 En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea, o de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos y, al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: «¿Con qué compraremos panes para que coman estos?». Lo decía para probarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo». Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?». Jesús dijo: «Decid a la gente que se siente en el suelo». Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; solo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se pierda». Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: «Este es verdaderamente el Profeta que va a venir al mundo». Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo. Comentario al Evangelio del día. Hna. Mariela Martínez Higueras Este episodio abre el capítulo 6, que conduce al gran discurso del Pan de Vida (Jn 6,22-59), sirviendo el signo de los panes como punto de partida para revelar la identidad de Jesús. Este milagro es el único que aparece en los cuatro evangelios (Mt 14,13-21; Mc 6,30-44; Lc 9,10-17; Jn 6,1-15) lo que indica la importancia de la tradición del signo. Jesús pasa a la otra orilla del Mar de Galilea, también llamado mar de Tiberíades. y junto al dato espacial, Juan señala también un detalle temporal propio del evangelista que fragua su evangelio teniendo como telón de fondo las fiestas judías: “estaba cerca la Pascua judía”. Este dato nos sitúa en el contexto de un nuevo éxodo en el que aparece un nuevo maná en el desierto (Éx 16), alimento providencial de Dios para su pueblo. Jesús aparece, así como el nuevo mediador de la providencia divina, superior a Moisés. Pero Jesús no quiere hacer un signo sin contar con sus discípulos y pregunta a Felipe: “¿Dónde compraremos pan para que coman estos?”. Felipe tras hacer sus cálculos responde al Maestro. Sin embargo, Jesús acogerá la propuesta hecha por Andrés que tiene en cuenta lo que posee un muchacho: cinco panes de cebada y dos peces. El Maestro, partiendo de esa pobre realidad, realiza el signo dando gracias y repartiendo, verbos que recuerdan claramente la Eucaristía. De lo que va apareciendo en lo cestos, no sólo comen todos, sino que sobra y se recoge en doce canastos, número simbólico en la Biblia, que evoca las doce tribus de Israel o la plenitud del pueblo de Dios. El signo muestra que el don de Jesús parte de lo insignificante, como son cinco panes de cebada y dos peces, para multiplicarlo hasta transformarlo en don que se derrocha, generando sobreabundancia. Jesús es el que da el verdadero “pan del cielo” que viene alimentar a todos aquellos que quieren acercarse a comerlo. La gente dice reconocer a Jesús “es verdaderamente el profeta que debía venir al mundo” haciéndose eco del libro del Deuteronomio (Dt 18,15). Pero la multitud malinterpreta el signo: quieren hacerlo rey. Jesús se retira al monte rechazando un mesianismo político. A la luz del texto, podemos preguntarnos: ¿Ofrecemos a Jesús nuestros dones para que en el servicio del Reino, Él los multiplique? ¿Cómo vivimos la Eucaristía, la prolongamos en nuestra vida partiéndonos y repartiéndonos al servicio de los hermanos? Santo del día. Beata María Ana de Jesús. La extática y maravillosa virgen Maria Ana de Jesús, nació en Madrid el 21 de enero de 1565, de muy noble e ilustre linaje. Su padre Luis Navarro Ladrón de Guevara servia en la corte del rey don Felipe III. Cuando llevaban en brazos a la iglesia aquella santa niña, notaban que al tiempo de alzar la Hostia y el Cáliz se que daba arrobada; y cuando apenas sabía andar por sus pies, buscaba algún lugar recogido de su casa; y allí la veían puesta en oración delante de una imagen de nuestro Señor crucificado, bañados los ojos en lágrimas o cercado su rostro de resplandores. Gozaba de la presencia visible de su Ángel custodio; y platicaba de la beatísima Trinidad, de la Encarnación del Verbo, y de la adorable Eucaristía, que son los más inefables Misterios de nuestra divina Religión, como de cosas que más parecía entenderlas que creerlas. Recibió la primera comunión en edad muy temprana, y cada vez que tomaba el Pan de los ángeles, parecía transformarse en un ángel que gozaba de Dios. Mas, ¿quién no se espantará ahora de las durísimas pruebas por que hubo de pasar esta alma angelical?. Muy presto tuvo en lugar de madre una madrastra de condición asperísima, que la afligía sobremanera, y no le iba el padre a la mano tanto como debiera, especialmente cuando la santa doncella hizo voto de perpetua virginidad, contra la voluntad del padre que quería casarla. Era ella, de gentil disposición y muy hermosa. Se cortó un día con las tijeras la rubia cabellera, pensando que así se entibiaría el amor del que la pretendiera por esposa. Entonces fue cuando su padre y su madrastra salieron de sí y cargaron sobre ella una tempestad de injurias y golpes, con tanto enojo y crueldad, como si fueran verdugos de su hija mártir. Cuando cesaron los malos tratos, Dios permitió que su sierva se viese todo los instantes del día fieramente atormentada por torpísimas imaginaciones y tentaciones las cuales le duraron once años, y a todo esto se añadían penosísimas enfermedades y agudísimos dolores, que acrisolaron como el oro su invencible paciencia. Dejó al fin la casa de sus padres, y con la aprobación del venerable Fray Juan Bautista, que era su confesor, y fue el fundador de los Mercedarios descalzos, se labró una celdilla junto a la ermita de santa Bárbara, y recibió después el hábito de nuestra Señora de la Merced de manos del Maestro general de la orden: y en aquella pobrísima casa la visitaban hasta los príncipes, porque era muy grande la fama de sus arrobamientos, milagros y profecías. Finalmente, después de una vida llena de trabajos y celestiales consuelos, en un éxtasis suavísimo entregó su alma al Señor a los cincuenta y nueve años de su edad. Era el 17 de abril de 1624. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo @Obsidiana |
18-abr-2026 10:31
#2068
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Sábado. 18 de abril de 2026. San Perfecto de Córdoba. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 6, 1-7 En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, porque en el servicio diario no se atendía a sus viudas. Los Doce convocando a la asamblea de los discípulos, dijeron: «No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra». La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía, Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando. La palabra de Dios iba creciendo, y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe. Salmo de hoy Salmo 32, 1-2. 4-5. 18-19 R/. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. Aclamad, justos, al Señor, que merece la alabanza de los buenos. Dad gracias al Señor con la cítara, tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R/. La palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra. R/. Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme, en los que esperan su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 16-21 Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando. Habían remado unos veinticinco o treinta estadios, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el mar, y se asustaron. Pero él les dijo: «Soy yo, no temáis». Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio a donde iban. Comentario al Evangelio del día. Centro de Predicación Bíblico Pastoral Los discípulos venían del monte donde acababan de presenciar, allá en lo alto, el milagro del pan compartido en la multiplicación de los panes y los peces. Y ahora deciden, siendo ya casi de noche y sin la compañía del maestro, descender al mar y cruzar. Bajan a un mar de dudas, a la noche y al peligro cierto de morir. Cuando nos alejamos de Jesús nuestras vidas se vuelven oscuras. De noche, en el relato, el tranquilo lago de Tiberiades se convierte en un mar amenazante. Allí en Galilea, de vez en cuando los vientos enfilan por los valles que se abren al lago, y la brisa se convierte en un viento enfurecido que levanta olas de varios metros. El mar es entonces lugar de peligros, símbolo de las fuerzas del mal, incontrolable por el hombre, y la barca se vuelve un juguete a merced de las olas. Cuando no llevamos a Jesús en la barca de nuestras vidas navegamos a oscuras, desorientados, surgen grandes olas que nos llevan donde quieren. Y nos entra el miedo, agotados de remar pero sin avanzar nada. Estas tormentas de nuestra vida son una prueba, un desafío a nuestra fe. Y por eso son también una oportunidad de crecimiento. En esas olas, empujadas por el viento del Espíritu, desaparece nuestra zona de confort. Nos reconocemos frágiles y vulnerables, necesitados de una ayuda superior. El relato tiene un sentido pascual. Esa ayuda que necesitamos, solo puede venir de Cristo resucitado, el único que nos quita los miedos, nos salva de la esclavitud del pecado, nos devuelve a la vida, y nos hace libres. El Señor siempre va a nuestro encuentro. En el momento de mayor peligro se acerca a la barca; se nos acerca. El lago de Galilea mide de ancho unos 10 kms, y ellos habían remado 5; estaban lejos de todo, de noche, en medio del caos de las olas. Pero él viene a rescatarnos. El salmo de hoy hace referencia a este cuidado que tiene Dios de nosotros: Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte. Y ¡cómo cambia todo cuando el Señor se acerca! Se presenta ante nosotros, desaparecen las olas, y llega la calma y la serenidad. Y de repente estamos en tierra firme (“en seguida”, dice el texto). El mar deja de ser un mar, y vuelve a ser un amable y dulce lago. Tenemos aún miedo de dejarle entrar en nuestros corazones, pero Él nos tranquiliza. Sus palabras, solo dos frases, están llenas de vida. Nos dice lo mismo que dice Dios innumerables veces en las escrituras: no temáis. Y se presenta con el mismo nombre que Dios se da a sí mismo en el antiguo testamento: Soy yo. Con el poder de Dios, Jesús domina y calma las aguas. Camina por encima de ellas como un rey sobre una alfombra, como Señor de la creación. Y la barca llega al “sitio a donde iban”. A pesar de las dificultades los proyectos de los discípulos fieles a Jesús siempre acaban bien. La barca es símbolo eclesial. En la barca va la semilla de la futura iglesia, nuestra iglesia de hoy, que también es amenazada con frecuencia por la oscuridad del mal y la zozobra de las tormentas de este mundo. De esta forma podemos cantar la alegría del salmo: Que la palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra. Santo del día. San Perfecto de Córdoba. En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, san Perfecto, presbítero y mártir, que fue encarcelado y después degollado por los sarracenos, por haber combatido la doctrina de Mahoma y confesado con firmeza su fe en Cristo († 850). Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo @Obsidiana |
19-abr-2026 09:15
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Domingo. 19 de abril de 2026. III Domingo del Tiempo de Pascua. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14. 22-33 El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y con toda solemnidad declaró: «Judíos y vecinos todos de Jerusalén, enteraos bien y escuchad atentamente mis palabras. A Jesús el Nazareno, varón acreditado por Dios ante vosotros con los milagros, prodigios y signos que Dios realizó por medio de él, como vosotros mismos sabéis, a este, entregado conforme al plan que Dios tenía establecido y previsto, lo matasteis, clavándolo a una cruz por manos de hombres inicuos. Pero Dios lo resucitó, librándolo de los dolores de la muerte, por cuanto no era posible que esta lo retuviera bajo su dominio, pues David dice, refiriéndose a él: “Veía siempre al Señor delante de mí, pues está a mi derecha para que no vacile. Por eso se me alegró el corazón, exultó mi lengua, y hasta mi carne descansará esperanzada. Porque no me abandonarás en el lugar de los muertos, ni dejarás que tu Santo experimente corrupción. Me has enseñado senderos de vida, me saciarás de gozo con tu rostro”. Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: el patriarca David murió y lo enterraron, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy. Pero como era profeta y sabía que Dios “le había jurado con juramento sentar en su trono a un descendiente suyo”, previéndolo, habló de la resurrección del Mesías cuando dijo que “no lo abandonará en el lugar de los muertos” y que “su carne no experimentará corrupción”. A este Jesús lo resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Exaltado, pues, por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, lo ha derramado. Esto es lo que estáis viendo y oyendo». Salmo Salmo 15, 1-2 y 5. 7-8. 9-10. 11 R/. Señor, me enseñarás el sendero de la vida Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti. Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios». El Señor es el lote de mi heredad y mi copa, mi suerte está en tu mano. R/. Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. R/. Por eso se me alegra el corazón, se gozan mis entrañas, y mi carne descansa esperanzada. Porque no me abandonarás en la región de los muertos, ni dejarás a tu fiel ver la corrupción. R/. Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha. R/. Segunda lectura Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 1, 17-21 Queridos hermanos: Puesto que podéis llamar Padre al que juzga imparcialmente según las obras de cada uno, comportaos con temor durante el tiempo de vuestra peregrinación, pues ya sabéis que fuisteis liberados de vuestra conducta inútil, heredada de vuestros padres, pero no con algo corruptible, con oro o plata, sino con una sangre preciosa, como la de un cordero sin defecto y sin mancha, Cristo, previsto ya antes de la creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos por vosotros, que, por medio de él, creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, de manera que vuestra fe y vuestra esperanza estén puestas en Dios. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Lucas 24, 13-35 Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?». Ellos se detuvieron con aire entristecido, Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: «Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?». Él les dijo: «¿Qué?». Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron». Entonces él les dijo: «¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?». Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras. Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída». Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista. Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón». Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Comentario al Evangelio del día. Fray Juan Huarte Osácar O.P. Con su habitual tacto pedagógico, san Lucas intenta responder a ciertas dudas e interrogantes que inquietaban a algunos cristianos de finales del siglo primero: después de esta vida, ¿qué? ¿Tiene sentido el paso por este mundo? ¿Hacia dónde dirigimos nuestros pasos? ¿Caminamos, acaso, sin rumbo? Eran cristianos que necesitaban repensar e interiorizar su propio proceso personal en el aprendizaje de la fe que habían profesado y abrazado. ¿Qué mejor motivación para afianzarles en la misma que implicarles en la vivencia de un relato que removiera sus entrañas y fibras más íntimas? Es así como el evangelista logrará hacerles partícipes de la contrastante y sorprendente experiencia de los dos peregrinos. Siguiendo esta línea de lectura, hay dos expresiones en el mismo que pueden servir de hilo conductor. 1ª) ¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas! Los dos discípulos asumen un duro reproche por su sordera y caso omiso en la escucha de la Palabra de Dios consignada en las Escrituras. 2ª) Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron. Se ven sorprendidos por la inesperada manifestación del Resucitado que les saca del oscuro túnel para contemplar el luminoso horizonte de una vida nueva. En el espejo del relato Como los dos caminantes que, tristes y abatidos, volvían a sus casas, no faltaban cristianos que estaban pasando en sus comunidades por situaciones similares. Afectados por múltiples pruebas, bien fuera por problema dentro de la vida comunitaria o por las persecuciones provenientes de fuera, era normal que, en más de una ocasión, sintieran desfallecer en su fe e incluso dudar de la misma. Sabemos, por ejemplo, que allá por los años cincuenta, entre los muchos problemas que hubo de abordar el apóstol Pablo entre los fieles de Corinto, estaba el caso de quienes andaban diciendo que no había resurrección de los muertos. De ser así, les argumentaba el Apóstol, nuestra fe carecería de sentido; más aún, seríamos falsos testigos de Dios al no reconocerle que resucitó a Jesús de entre los muertos; sencillamente, si nuestra esperanza en Cristo no va más allá de esta vida, somos los más desgraciados y miserables de todos los hombres (1 Cor 15). ¿No era ésta precisamente la sensación que llevaban dentro de sí los dos peregrinos, de vuelta a sus casas, desconsolados, frustrados y derrotados? ¿Dónde quedaban sus sueños y expectativas mesiánicas esperando participar de la gloria del reino? La muerte de su Maestro cortaba de raíz la perspectiva de futuro que se habían imaginado. Fue en el gesto de la partición del pan cuando se les abrieron los ojos y volvió a vibrar su corazón: lo reconocieron; el muerto había vuelto a la vida. Pero muy pronto, la desbordante e incontrolable alegría del encuentro les venía a deparar otra inesperada sorpresa, esta vez teñida de no poca nostalgia: desapareció de su vista. Estaba vivo, era verdad, pero ya no era reconocible a sus ojos de la carne; no podían verle ni tocarle como cuando convivió con ellos. Era el mismo, pero de otra manera; transfigurado por la fuerza del Espíritu, en adelante sólo podrían reconocerlo por los ojos de la fe. Ese era el Misterio de la fe en que se veían inmersos y envueltos los primeros cristianos cada domingo cuando participaban en la celebración eucarística. También ellos sentían arder el corazón cuando escuchaban las lecturas proféticas. Se cumplía, y así lo experimentaban, el gran designio salvífico de Dios anunciado desde antiguo: tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo unigénito para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna; una vida en plenitud, más allá de los lazos de la muerte (Jn 3,16; 10,10). Esa era la fe que renovaban en cada celebración como seguidores de Jesús: la fe en la Vida tras las huellas de la muerte. Como los discípulos de Emaús, tenían que recorrer el camino de vuelta afrontando los duros golpes de la vida pero con las mirada puesta en el anhelado encuentro con el Resucitado, el encuentro definitivo y para siempre con el Señor. El Dios del Amén El creyente deposita su plena confianza en el Dios fiel a la Alianza sellada con su pueblo y recordada reiteradamente por los profetas: el Dios que siempre cumple. El Dios del Amén, como dirá tan bella y certeramente el profeta Isaías (65,16), caracterizado por su profunda confianza en el Dios de la salvación. El Dios que nos ha dado su última y definitiva Palabra en Jesucristo muerto y resucitado, el que pasó por la vida haciendo el bien sin recurrir a acciones llamativas y espectaculares. El Dios encontradizo y reconocible en la escucha atenta y sincera de su Palabra; en una fe alejada de falsas expectativas e ilusos mesianismos. Ahora bien, la fe en el Resucitado no clausura la tensión inherente a toda vida cristiana. Más bien, comporta y conlleva una actitud de atenta y diligente atención personal. Implica al creyente en el largo y sinuoso proceso de maduración buscando conformar su vida con los pasos de Cristo Jesús, por si logra alcanzar un día la meta de la resurrección (ver Flp 3, 7-16). Los cristianos del siglo veintiuno hemos de seguir mirándonos en el espejo de este bellísimo relato de san Lucas a la espera de poder sentarnos un día definitivamente en la mesa redonda del pan compartido, el gesto por el que nos reconocerán como buenos hermanos. Caminamos en la fe, sabedores de que el peregrino desconocido nos acompaña por el camino. Es el Señor dador de la Vida: la presencia de esa mano providente, aunque invisible, que guía y protege; que consuela y levanta el ánimo de los tristes y abatidos; que aabre el horizonte de la esperanza; que resucita en definitiva a los muertos. ¡María, Madre de todos los hombres, enséñanos a decir Amén! Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo @Obsidiana |
20-abr-2026 15:32
#2070
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Lunes. 20 de abril de 2026. Santa Inés de Montepulciano. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 6, 8-15 En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Entonces indujeron a unos que asegurasen: «Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios». Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y, viniendo de improviso, lo agarraron y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían: «Este individuo no para de hablar contra el Lugar Santo y la Ley, pues le hemos oído decir que ese Jesús el Nazareno destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos dio Moisés». Todos los que estaban sentados en el Sanedrín fijaron su mirada en él y su rostro les pareció el de un ángel. Salmo de hoy Salmo 118, 23-24. 26-27. 29-30 R/. Dichoso el que camina en la ley del Señor Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí, tu siervo medita tus decretos; tus preceptos son mi delicia, tus enseñanzas son mis consejeros. R/. Te expliqué mi camino, y me escuchaste: enséñame tus mandamientos; instrúyeme en el camino de tus mandatos, y meditaré tus maravillas. R/. Apártame del camino falso, y dame la gracia de tu ley; escogí el camino verdadero, deseé tus mandamientos. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 22-29 Después de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos. Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?». Jesús les contestó: «En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios». Ellos le preguntaron: «Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?». Respondió Jesús: «La obra de Dios es esta: que creáis en el que Él ha enviado». Comentario al Evangelio del día. Fr. Francisco José Rodríguez Fassio O.P. Retados los oyentes a plantearse su intención y deseo de Jesús a un nivel más profundo, le preguntan: “¿Cómo podemos ocuparnos en los trabajos que Dios quiere?” Quizás pensaban en duras mortificaciones, o en otro tipo de austeridad o fidelidad legalista a la Ley de Moisés, pero Jesús es taxativo: “Este es el trabajo que Dios quiere: que creáis en el que Él ha enviado”. Por supuesto, que creer en Jesús, va a suponer también vivir en su seguimiento, porque fe sin obras es una fe vacía y falsa, está muerta (Sant 2, 14-26). Pero la raíz del seguimiento mismo es esa amistad confiada con la persona de Jesús, que hace de la vida de cada uno un convivir con él, y que nos lleva a ir asumiendo, por la acción del Espíritu Santo, sus maneras de pensar, sus maneras de sentir, sus maneras de relacionarse y sus maneras de actuar. En la primera lectura, se nos ofrece un ejemplo de lo que es un verdadero discípulo; de alguien “que ha trabajado por el alimento que perdura” porque ha creído y seguido a Cristo: Esteban, el primer mártir de la Iglesia. No olvidemos, que “mártir” significa testigo: alguien que con su vida, sus palabras, su acción e, incluso, su muerte, atestigua, testifica, hacer ver claro que Jesús es el pan nutriente de la vida que no tiene fin. Por eso, y como eco de la palabra de Dios, hagamos nuestra la oración del salmo responsorial: “Apártame del camino falso, y dame la gracia de tu voluntad Escogí el camino verdadero, y deseé tus mandamientos.” ¿Busco a Jesús? ¿Por qué lo busco? ¿Cómo lo encuentro? ¿Trabajo por encontrarlo y hacerlo mi centro y guía? Santo del día. Santa Inés de Montepulciano. Monja dominica italiana del siglo XIII, nacida cerca de Montepulciano, con 15 años ya era priora del Monasterio de Procena (Viterbo). Fundó el Monasterio de Montepulciano. Por naturaleza y gracia, Inés poseía entrañas de amor tierno, compasivo y misericordioso, y por ese camino fue adquiriendo la fama que acabaría aureolándola de santidad Inés Segni nació probablemente en 1268 en Graciano Vecchio, cerca de Montepulciano. Recibida en el hogar de los Segni como un regalo del cielo, se encontró implantada, desde la más tierna infancia, en un ambiente de profunda piedad, detalle que pronto despertó en la niña prematuros sentimientos religiosos. Tan profundos fueron éstos, que, a los nueve años de convivencia familiar, pidió a sus padres licencia para ingresar en un monasterio. Los padres y familiares, sorprendidos por la propuesta, trataron de que la niña desistiera de tan inesperada e importuna idea, mas no lo consiguieron. Ella, persistente en su pretensión, acabó saliéndose con la suya, convenciendo a sus progenitores de la bondad del camino que deseaba emprender. Ingresó en el llamado monasterio «del Sacco», uno de los muchos que pertenecían al grupo de fundaciones «de la Penitencia», florecientes en el siglo XIII, y poco a poco desaparecidos en los siglos posteriores de la historia de la Iglesia. Incorporada Inés a la nueva morada (el recinto del monasterio «del Sacco») con afán de hacerse pronto «novicia» y «profesa». Dos rasgos que preludiaban, antes de cumplir quince años, su magnífica disposición para emprender obras grandes en la pequeñez de una vida retirada. Abadesa de Procena y de Montepulciano Por el año 1283, fecha en que Inés sólo contaba quince años de edad y seis de vida comunitaria, la comunidad «del Sacco» proyectó y llevó a cabo la fundación de un nuevo monasterio, en Procena, cerca de Viterbo, cincuenta kilómetros al Sur de Montepulciano. Para organizarlo y regirlo, la comunidad «del Sacco» eligió, entre otras, a la maestra sor Margarita y a sor Inés; ésta en funciones de superiora, y la otra en servicio de formación. Como nota destacada de su piedad sobresale la ternura, infancia o pureza de espíritu y el cultivo de la comunión espiritual: comunión con los santos, con Cristo y con el Padre. La voz de esa comunión vivida en el amor eran, se dice, sus coloquios: como hija del Padre, hermana del Hijo encarnado, esposa del Espíritu y privilegiada devota de la Madre de Jesús, a la que deseaba tener siempre morando en su casa y en su corazón. Hay aquí una veta teológica de gran valor. Se alaban sus dotes de gobierno que le confirieron notable autoridad dentro y fuera del monasterio: un rasgo que se prolongará en acciones sucesivas y fundacionales. Tal vez del cultivo peculiar de su piedad, ternura e infancia espiritual (mantenidas en medio de ocupaciones materiales, administrativas y de gobierno), es de donde brotaron algunos fragmentos de leyenda en los que se trataba de expresar, simbólicamente, su vida en el amor y servicio. Llamamos fragmentos de leyendas piadosas a relatos como éstos: que en la noche de la fiesta de la Asunción la Virgen María colocaba en los brazos de Inés al Niño Jesús, para que lo estrechara contra su corazón; que en ciertas fiestas de especial devoción, la habitación de la santa se encontraba adornada de flores desconocidas; y que en numerosas ocasiones, cuando oraba en el huerto, con deseo ardiente de comunión, un ángel acudía a ella con la sagrada forma... Por naturaleza y gracia, Inés poseía entrañas de amor tierno, compasivo y misericordioso, y por ese camino fue adquiriendo la fama que acabaría aureolándola de santidad. La pena es que, en las narraciones hagiográficas de la santa (para no rebajar su brillo), no se detuvieron los comentaristas a contarnos el sufrimiento que conllevaría en Inés su servicio a la comunidad y en la comunidad, las divergencias e incomprensiones entre las que habría de mostrar su buen sentido, las incertidumbres y momentos de crisis que harían acto de presencia en su espíritu. En 1306 se terminaron las obras de un nuevo monasterio en Montepulciano, y por aclamación popular se pidió que la abadesa fuera Inés. El monasterio tenía por título Santa María Novella. Como responsable de la casa en los primeros años, sor Inés, la superiora, tuvo que ocuparse intensamente de los negocios del monasterio —tanto espirituales como materiales— y se relacionó con alguna frecuencia con la Curia Romana, sobre todo, con el legado del papa, pues el papa residía en Aviñón. Monja Dominica, Priora El Beato Raimundo de Capua es quien nos informa de que, transcurridos unos años, la comunidad de Santa María Novella se adhirió a las Constituciones de las religiosas o monjas dominicas, poniéndose «plena y totalmente» bajo la dirección de los frailes predicadores. A partir de ese hecho, el tratamiento que anteriormente se daba a la superiora, llamándola abadesa, se cambió por el de priora. Pero no fue el cambio de nombre lo que caracterizó a sor Inés en Montepulciano, sino su crecimiento interior constante en santidad, su fama externa de conciliadora y sanadora y su prestigio ante sus propios conciudadanos. En su camino de perfección, los guijarros de sufrimientos corporales acudieron a mortificada con dureza, al menos, desde 1304, y ya no la abandonaron hasta su muerte. No sabemos apreciar si el origen de sus dolencias fueron una úlcera de estómago o persistentes infecciones intestinales. Pero llamó la atención el grado de conformidad, paciencia y alegría con que sobrellevaba todo, sin deterioros espirituales. Ahí estaba el rostro verdadero de la santidad. En cuanto a su ejercicio de caridad, servicio y vida de oración, todo se fue elevando a superiores grados de amor. Se distanció de su primera infancia espiritual, de principiante, y, sin variar el lienzo de su historia única, personal, sus gestos de virtud heroica la hicieron sumamente atractiva a los ojos de los fieles que la trataban. Dicen que en ella hubo una espectacular acción de los carismas y dones del Espíritu. Así, junto a la encantadora delicadeza y ternura de su trato humano, y de sus coloquios místicos en prolongada oración, aparecieron las maravillas de su capacidad de animación a los abatidos, de fortaleza a los sufrientes, de sanación a enfermos, de compañía en la soledad... En esas condiciones, no es nada extraño que, con el prestigio derivado de la virtud, sor Inés se erigiera en autoridad que mantenía el espíritu de sus conciudadanos en situaciones difíciles. Fenómeno típico de las almas grandes a las que no se resisten, con frecuencia, ni los enemigos de la concordia y paz, porque aquéllas buscan el bien y las personas, no sus intereses. El suave olor de la virtud Inés, celebrada en vida por su humildad, abnegación, imitación de Cristo en su pasión, ternura en su devoción mariana, solicitud por la paz y armonía entre los ciudadanos, volaba al cielo en la noche del 19 al 20 de abril de 1317. Su cuerpo quedó en Montepulciano, expuesto a la veneración de los fieles devotos que no han cesado de acudir al lugar desde el siglo XIV hasta hoy. En el siglo XIV, entre millares de devotos que visitaron el sepulcro, citaremos a tres; el emperador Carlos IV, que lo veneró en 1363; el Beato Raimundo de Capua, que, al ser nombrado rector del monasterio en 1363 y comprobar el número y fervor de los visitantes, decidió allí mismo escribir la «Leyenda- de la santa, y Santa Catalina de Siena (t 1380, r 29 de abril), que, tras frecuentar el trato con Santa Inés, a través de la presencia del cuerpo, ha sido una de sus mayores admiradoras y propagandistas. En la actualidad, ese cuerpo se halla en el monasterio construido en su honor, monasterio de Santa Inés, que sigue siendo centro de gran devoción. De ese cuerpo, escribe el Beato Raimundo en su Leyenda de Santa Catalina: «Entre los prodigios (de Santa Inés) hay uno que todavía se está obrando. Su cuerpo virginal jamás fue enterrado y se conserva milagrosamente todo entero. Por razón de las maravillas que en vida había hecho, se quiso que lo embalsamaran para conservarlo por más largo tiempo, pero de la extremidad de sus pies y de sus manos se vio destilar gota a gota un licor precioso que las religiosas recogieron en un vaso de cristal, que aún se conserva...,» (Leyenda, II P, C. 12). Fr. Cándido Aniz Iriarte O.P. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach @ Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco @Patoloco4 @Linezolid @Urraka @TristanESP @MikeCorleone @MariguanoRajao @ArnaldoSeries @ShurFarru @Patidifú @Shurchill @armagedon @Thör @MENDAÑA @Fachajal @TiraPalChabolo @Obsidiana |