Ayer fui a una piscina municipal y el panorama era desolador
Ayer 13:33
#121
| Y el 90% de ellos saltando la valla. Mientras, tu, españolito promedio, pagando impuestos y la entrada para que la piscina la disfruten los parasitos de siempre |
Ayer 13:34
#122
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me refiero a clase trabajadora que tiene ingresos decentes sin ser clase media. trabajando los dos no es ninguna locura |
Ayer 13:35
#125
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El error CAPITAL del niño gordo de las piscinas es decir que todo lo que dijo fue una tontería. Hasta que no empecemos a subir la apuesta, toda la merma "antirracista" seguirá ganando
Miren, señores. Ir a una piscina municipal es un suplicio por la mala educación (o cosas peores) mayoritariamente de los extranjeros. Y el que lo niegue es porque no ha tocado una piscina municipal en los últimos 15 años |
Ayer 13:36
#126
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Una IA contando la verdad sobre razas y decadencia asociados a ella? Ni de lejos, hubiese puesto cuatro mil pegas no hay más prueba que esto para saber que no es IA |
Ayer 13:38
#128
| Si tú creas un texto y le pides que lo arregle gramatical y ortograficamente y le de un toque novelesco/irónico yo creo que no se niega sea el contenido que sea no? La verdad es que nunca he probado a pedírselo con textos controvertidos |
Ayer 13:39
#129
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La tarde era muy calurosa en mi ciudad y a un compañero de trabajo se le ocurrió que podíamos ir a una piscina municipal, ya que allí al menos podríamos estar en remojo y beber algo. A priori no nos pareció mal plan. El caso era huir del calor y poder charlar un buen rato.
Al aparcar en las proximidades, el griterío que se escuchaba ya era impresionante. Cuando entramos en el recinto, no sabíamos ni en qué sitio colocar las toallas porque el percal era de pesadilla: grupos de chavales de color entre el marrón claro y el negro tizón (jamás el blanco) escuchando trap mientras marcaban musculitos amenazadoramente. De cuando en cuando hacían amago de pelearse entre ellos o con otros grupos; la agresividad era constante. Entre aquella música salida del averno podían escucharse los tintineos de los múltiples collares que llevaban al cuello. Todos peinados con rizos tintados de rubio como Lamine Yamal o esa especie de rastas indefinidas y muy densas con que se peinan los negros o que ya les salen así del cuero cabelludo (nunca lo sabré). Una amalgama de razas sin raza, el fruto de sucias y decadentes uniones entre inmigrantes llegados de los lugares más pobres del planeta con perdedores locales (gente con problemas de juego, alcohol y drogas que nunca supieron educar a sus hijos). Por otro lado, grupitos de chavales etnianos tatuados con vírgenes y nombres y fechas. Uno de ellos le hizo un mataleón a su amigo y por poco hace que se desmaye. De cuando en cuando, entre varios agarraban a alguno y lo tiraban al agua muy cerca del borde. Me pregunto cuántas lesiones óseas y cerebrales puede haber cada verano en una de esas piscinas. Comían únicamente bazofia (bollería y patatas fritas, principalmente) mientras escuchaban una especie de mezcla entre reguetón y flamenco, que al mezclarse con el trap conformaban una cacofonía sobre la que era difícil poder hablar. Además de pelearse y demostrar hombría, los chavales no dejaban de mirar a los grupitos de chicas adolescentes. Las niñas desde los diez años con bikinis tipo tanga y desde los quince, además, con múltiples tatuajes. Se notaba que las más mayores querían llamar la atención de los malotes del trap y se ponían muy cerca de ellos, hablando a gritos y tumbadas bocabajo sobre sus toallas con el culo respingón y semidesnudo, el hueco entre los glúteos dispuesto como un aparcabicis. Y qué decir de los adultos: familias disfuncionales que ocultaban botellas de ron o whisky en las mochilas con las que habían accedido y que se las tomaban hasta sin hielo en vasos de plástico delante de sus hijos pequeños, que correteaban por todos lados con el pañal cagado. Parejas payo-etniana o etniano-paya (ambos siempre tatuados hasta las trancas) que habían engendrado a pequeños demonios que pisaban indistintamente por encima de cualquier objeto de valor (gafas de sol, móvil, etc.) que se te hubiera ocurrido dejar sobre la toalla mientras te dabas un baño. Había un hombre que llevaba en el tobillo una pulsera telemática de vigilancia y miraba alrededor dispuesto a asesinar al primero que le mirara a los ojos; iba con una mujer y un niño a los que no dirigió la palabra en toda la tarde. Mis compañeros y yo intentando, al menos, permanecer en remojo cerca de las toallas para que no nos robaran. El agua caliente como una sopa, llena de pelos largos que se te enganchaban a los dedos de las manos. Los niñatos lanzándose en bomba a pocos centímetros de nuestras cabezas. El de seguridad dándose paseos haciendo como que tenía todo bajo control. Permanecíamos en un huequito de una de las piscinas, intentando no escuchar ni mirar a nada que no fuese a nosotros mismos ni nuestra conversación, pero se hacía imposible. Esa realidad decadente se colaba por los ojos y los oídos y penetraba hasta el alma, haciendo que te preguntaras en qué país vives y qué clase de gente compone el grueso de la sociedad en la que intentas sobrevivir. Te preguntas si tu civismo y tu educación, que pensabas que eran "lo normal", no son sino una flor en el desierto. Uno de mis compañeros dijo que, aun con todo, esa era una de las mejores y más seguras piscinas municipales de la ciudad. No quiero imaginarme cómo serán las otras. Recuerdo cuando iba con mis padres hace 20 años la tranquilidad que había, todo Españoles |
Ayer 13:39
#130
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Se deberían deportar juntos al resto de inmigrantes |
Ayer 13:45
#133
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Para ser facha y racista primero tienes que tener cuartos y tu propia piscina. Por lo que se ve eres un fachipObre de manual que ve un moro o un negro a dos metros de distancia y se te escapa la mierda y las lágrimas a borbotones… Estamos apañados para defender España con fachipobres como el OP…. |
Ayer 13:46
#134
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Se ha cambiado tanos por la mezcla de tanos, moros y panchos, pero el resultado es el mismo o casi. Lo que habrá cambiado es que antes al menos te quedaban las piscinas de los pueblos, y ya ni eso. Pero en ciudad es prácticamente igual. Eran, y don, un estercolero. |
Ayer 13:46
#135
| ¿Estás diciendo que los chavales están haciendo lo que tú hacías cuando eras joven no? |
Ayer 13:47
#137
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¿No había hace un par de días un hilo con un título casi igual? La narración era menos literaria, pero el retrato y la conclusión era similar. Yo de pequeño/adolescente fui bastante a las piscinas municipales y cero problemas, a veces había algún etniano que saltaba la valla pero normalmente los de seguridad intervenían rápido. Hace un par de años, décadas después, se me ocurrió ir a una y básicamente era la descripción del OP junto con la del niño turolense. Creo que volverán a pasar décadas antes de volver a intentarlo. |
Ayer 13:53
#139
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Las piscinas municipales de mi ciudad cada media hora por megafonía: "Por favor, no pierdan de vista sus pertenencias". Y fauna, mucha fauna. Las piscinas bien de mi ciudad, mis padres son socios, puedes dejar las cosas olvidadas en la toalla que a la vuelta están. A veces pagar algo más compensa por simplemente quitarte morralla, además para acceder te tiene que recomendar una persona que ya sea socia. Personalmente, tengo piscina en mi edificio, gente de bien, y desde entonces no quiero saber nada de ir a piscinas municipales o piscinas "bien". |
Ayer 13:56
#141
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La tarde era muy calurosa en mi ciudad y a un compañero de trabajo se le ocurrió que podíamos ir a una piscina municipal, ya que allí al menos podríamos estar en remojo y beber algo. A priori no nos pareció mal plan. El caso era huir del calor y poder charlar un buen rato.
Al aparcar en las proximidades, el griterío que se escuchaba ya era impresionante. Cuando entramos en el recinto, no sabíamos ni en qué sitio colocar las toallas porque el percal era de pesadilla: grupos de chavales de color entre el marrón claro y el negro tizón (jamás el blanco) escuchando trap mientras marcaban musculitos amenazadoramente. De cuando en cuando hacían amago de pelearse entre ellos o con otros grupos; la agresividad era constante. Entre aquella música salida del averno podían escucharse los tintineos de los múltiples collares que llevaban al cuello. Todos peinados con rizos tintados de rubio como Lamine Yamal o esa especie de rastas indefinidas y muy densas con que se peinan los negros o que ya les salen así del cuero cabelludo (nunca lo sabré). Una amalgama de razas sin raza, el fruto de sucias y decadentes uniones entre inmigrantes llegados de los lugares más pobres del planeta con perdedores locales (gente con problemas de juego, alcohol y drogas que nunca supieron educar a sus hijos). Por otro lado, grupitos de chavales etnianos tatuados con vírgenes y nombres y fechas. Uno de ellos le hizo un mataleón a su amigo y por poco hace que se desmaye. De cuando en cuando, entre varios agarraban a alguno y lo tiraban al agua muy cerca del borde. Me pregunto cuántas lesiones óseas y cerebrales puede haber cada verano en una de esas piscinas. Comían únicamente bazofia (bollería y patatas fritas, principalmente) mientras escuchaban una especie de mezcla entre reguetón y flamenco, que al mezclarse con el trap conformaban una cacofonía sobre la que era difícil poder hablar. Además de pelearse y demostrar hombría, los chavales no dejaban de mirar a los grupitos de chicas adolescentes. Las niñas desde los diez años con bikinis tipo tanga y desde los quince, además, con múltiples tatuajes. Se notaba que las más mayores querían llamar la atención de los malotes del trap y se ponían muy cerca de ellos, hablando a gritos y tumbadas bocabajo sobre sus toallas con el culo respingón y semidesnudo, el hueco entre los glúteos dispuesto como un aparcabicis. Y qué decir de los adultos: familias disfuncionales que ocultaban botellas de ron o whisky en las mochilas con las que habían accedido y que se las tomaban hasta sin hielo en vasos de plástico delante de sus hijos pequeños, que correteaban por todos lados con el pañal cagado. Parejas payo-etniana o etniano-paya (ambos siempre tatuados hasta las trancas) que habían engendrado a pequeños demonios que pisaban indistintamente por encima de cualquier objeto de valor (gafas de sol, móvil, etc.) que se te hubiera ocurrido dejar sobre la toalla mientras te dabas un baño. Había un hombre que llevaba en el tobillo una pulsera telemática de vigilancia y miraba alrededor dispuesto a asesinar al primero que le mirara a los ojos; iba con una mujer y un niño a los que no dirigió la palabra en toda la tarde. Mis compañeros y yo intentando, al menos, permanecer en remojo cerca de las toallas para que no nos robaran. El agua caliente como una sopa, llena de pelos largos que se te enganchaban a los dedos de las manos. Los niñatos lanzándose en bomba a pocos centímetros de nuestras cabezas. El de seguridad dándose paseos haciendo como que tenía todo bajo control. Permanecíamos en un huequito de una de las piscinas, intentando no escuchar ni mirar a nada que no fuese a nosotros mismos ni nuestra conversación, pero se hacía imposible. Esa realidad decadente se colaba por los ojos y los oídos y penetraba hasta el alma, haciendo que te preguntaras en qué país vives y qué clase de gente compone el grueso de la sociedad en la que intentas sobrevivir. Te preguntas si tu civismo y tu educación, que pensabas que eran "lo normal", no son sino una flor en el desierto. Uno de mis compañeros dijo que, aun con todo, esa era una de las mejores y más seguras piscinas municipales de la ciudad. No quiero imaginarme cómo serán las otras. Luego el resto del recinto mostraba perfectamente el desglose por edad. Había viejos y sobre todo viejas autóctonas por doquier, con sus carnes pellejudas y haciendo top less bien desgradable. En cuanto al rango joven, el panorama era claro, moronegrada absoluta. Y apenas vi un par de parejitas de jóvenes y eran de negro con blanca
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Ayer 13:57
#143
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En Madrid ya hace 15 años por lo menos que casi lo único que encuentras son panchos, seres de luz, marrónidos y gente con la educación en el ojete. Aunque depende de las zonas, pero la tónica general es esa. Incluso en piscinas de urbanizaciones la falta de educación es el pan de cada día, a las 11 de la noche la gente con hamacas casi hablando a gritos como si fuera la playa y estuvieran solos. Una falta de civismo acojonante la de este país. |
Ayer 14:02
#145
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Pues justamente creo que el tema piscina ha cambiado poco. Hace 20 justamente es la última vez que fui a una, y básicamente era igual, o casi igual, que lo que describe el op.
Se ha cambiado tanos por la mezcla de tanos, moros y panchos, pero el resultado es el mismo o casi. Lo que habrá cambiado es que antes al menos te quedaban las piscinas de los pueblos, y ya ni eso. Pero en ciudad es prácticamente igual. Eran, y don, un estercolero. Pues aquí en Sevilla hace 20 años lo que había era españoles.. Y respondiendo a la pregunta de antes, que hace un adulto funcional yendo a una piscina pública, pues tengo 32 y dos hijos, donde los llevo, la playa es una paliza y está a 200 km ida y vuelta y es un palizón con niños de 7 y 1 año.. |
Ayer 14:06
#146
| el problema es que antes se curraban más los hilos, ahora con la IA le dan forma, 1/10 |
Ayer 14:07
#147
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Pues en las privadas no está mucho mejor la cosa, el otro día fuimos a remojarnos un rato a la piscina de la urbanización de mi hermana, de buenas maneras, saludando, sin dar ni un ruido ni un problema, conversando con el resto de vecinos y lo que nos contaban eran cosas aún más espeluznante que lo que ya me había contado mi hermana alguna vez... hasta que justo aparecieron los protagonistas de las historias, y la realidad superaba la ficción. Un chaval de 15 años o así (hijo de un propietario, el tipico vecino odiado por todos, separado, un tonto que los cojones de manual al parecer) aparece por allí con 5 amigos, entre ellos 1 negro más negro que una rueda y 2 panchitos (canijos y con pintas de recién llegados de bolivia), todos famélicos... Y lo primero que suelta no es "buenas tardes"... sino, como ya me habían contado... es "Ya podéis ir saliendo... que vamos a echar un partidillo".... entre gritos y risas del resto de gentuza. Si llego a tener un buen palo o una ametralladora e inmunidad jurídica los quito de en medio de la sociedad pero rápido y sin ninguna pena ni remordimiento. Esa puta actitud de mierda de soy menor y hago lo que me salga de la polla y vosotros 5 o 6 adultos y 5 niños os vais de aqui ahora mismo... Ufff me hierve la puta sangre solo de recordarlo. Obviamente mi primer instinto fue decirle "¿como dices?", a lo que me respondió: "Que os vayáis saliendo que vamos a jugar con el balón y ¿tu quien eres?"... "Pues vas a tener que entrar tu y mínimo otros 3 para sacarme"...le dije (la verdad es que yo estoy fuertigordi, 95kilos, 1.78, y me vi haciéndoles agüadillas a todos esos sacos de mierda de 40kilos aunque vienieran todos a la vez), lo siguiente fueron risas y comidilla entre ellos más que contestarme a mi directamente. Un vecino que ya se le notaba hasta la polla vio un amigo en mi y dijo: "Ya está aqui el niñato y sus amigos refugiados a tocar los cojones".....y su mujer: "Cariño, no merece la pena, si sabes que siempre vienen a esta hora, vámonos..." y ya predispuesta a sacar a sus hijos de la piscina y a otra cosa (la solución fácil desde luego, entrar por el aro y ahorrarte disgustos)... Mi hermana igual, "Vámonos"..."Si ya nos hemos bañao"... etc. Pues ahí estuvimos un ratillo (5 - 10 minutos), pero ya muy incómodos, mirando de reojo a las risejas de fondo y con unas ganas de matar que superaban a las de disfrutar de la piscina y seguir lanzando niños que es mi hobby piscinero favorito y ya venían pa la piscina, con el balón, tirándose a bomba salpicando... y cuando les iba a decir "Como rocéis a mi hija siquiera un poco no veis salir el sol mañana"... Pensé en que realmente tenía las de perder en cualquier escenario y que lo mejor era salirnos y que "ya nos habíamos bañao". Si les sigues el juego encima eres su bufón de la corte, si les haces algo te buscas la ruina, si te haces fuerte y no te sales te quedas ahí en tensión sin disfrutar ni nada. Moraleja? Tengo 40 años, a mi de pequeño me han dao pocas, mis padres u otros adultos, pero recuerdo todas y cada una de las veces que me han calzao un capón o me han reprochado actitudes que molestaban a los adultos y ahora soy un hombre bueno y educado que no he causado ni tenido un problema con nadie nunca, con la educación y la predisposición a ayudar siempre. Recuerdo a mi padre felicitando y agradeciendo a un segurata de un sitio por haberme zarandeao, retenido y haberme hecho llorar por tirarle piedras a unos faroles que rompimos... No he vuelto a romper nada en mi vida ante aquel trauma. Esta pandilla de niñatos, sin ningún tipo de escarmiento ni corrección por quien puede dárselo, y amparados por unas leyes y una sociedad de mierda, se convertirán en adultos de mierda y tendrán hijos de mierda ¿y para la gente de bien? Pues en la mierda absoluta fuera de las 4 paredes del hogar y a comerse la mierda de otros en cuantos vas a algún lao. PD: Como me gusta empezar a escribir algo rápido y de repente ver el reloj y ver que me he comido 1 horita del curro con la tontería ![]()
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Ayer 14:16
#150
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Si le mencionas en el prompt que algunas de las personas pertenecen a otras etnias y culturas porque en la piscina hay diversidad y multiculturalidad, que todos están muy muy muy muy bronceados por el sol y que quieres que algunos de los cuerpos en primer plano no sean normativos y representen más diversidad mostrando un tamaño mayor acorde a un mayor peso corporal, parece aceptar la petición y luego sólo quedaría pulirlo pero siempre entrelazando las "palabras mágicas" y muy correctas según la ideología que parece predominar actualmente. Lo de los carteles no es cosa mía...
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LANCIA 11 VOLTE CAMPIONE DEI MONDO.
