Ayer fui a una piscina municipal y el panorama era desolador

REUSENC
ForoCoches: Miembro
#91
Cita de Asle
No tendría por qué. Salen de los impuestos
Deja deja, que así no te los encuentras en otros sitios. Todos ahí metidos y listo.
Kikelon
ForoCoches: Miembro
#92
Cita de Pakkus1992



Este chaval fue un visionario, la historia le dará el sitio que merece.
kurski
ForoCoches: Usuario
#93
Eso no es nada, vete a la piscina de Moratalaz que vas a flipar, tías metiéndose vestidas, señoras mayores igual y
noruegos amedrentando a la gente.
D3MØN
ForoCoches: Usuario
#94
La tranquilidad es lo que más se busca.
D3MØN
ForoCoches: Usuario
#95
Parece que estás hablando de la nueva de Evil Dead
Pichicli
Su Excelencia
#96
Cita de McManamans
La tranquilidad.......
Es lo que más se busca.
KILONDRO
ForoCoches: Miembro
#97
Cita de Pakkus1992
Por poco la Pole.
davidfml
ForoCoches: Miembro
#98
Ni pagándome voy.
Almogávar01
...
#99
Cita de Asle
La tarde era muy calurosa en mi ciudad y a un compañero de trabajo se le ocurrió que podíamos ir a una piscina municipal, ya que allí al menos podríamos estar en remojo y beber algo. A priori no nos pareció mal plan. El caso era huir del calor y poder charlar un buen rato.

Al aparcar en las proximidades, el griterío que se escuchaba ya era impresionante. Cuando entramos en el recinto, no sabíamos ni en qué sitio colocar las toallas porque el percal era de pesadilla: grupos de chavales de color entre el marrón claro y el negro tizón (jamás el blanco) escuchando trap mientras marcaban musculitos amenazadoramente. De cuando en cuando hacían amago de pelearse entre ellos o con otros grupos; la agresividad era constante. Entre aquella música salida del averno podían escucharse los tintineos de los múltiples collares que llevaban al cuello. Todos peinados con rizos tintados de rubio como Lamine Yamal o esa especie de rastas indefinidas y muy densas con que se peinan los negros o que ya les salen así del cuero cabelludo (nunca lo sabré). Una amalgama de razas sin raza, el fruto de sucias y decadentes uniones entre inmigrantes llegados de los lugares más pobres del planeta con perdedores locales (gente con problemas de juego, alcohol y drogas que nunca supieron educar a sus hijos).

Por otro lado, grupitos de chavales etnianos tatuados con vírgenes y nombres y fechas. Uno de ellos le hizo un mataleón a su amigo y por poco hace que se desmaye. De cuando en cuando, entre varios agarraban a alguno y lo tiraban al agua muy cerca del borde. Me pregunto cuántas lesiones óseas y cerebrales puede haber cada verano en una de esas piscinas. Comían únicamente bazofia (bollería y patatas fritas, principalmente) mientras escuchaban una especie de mezcla entre reguetón y flamenco, que al mezclarse con el trap conformaban una cacofonía sobre la que era difícil poder hablar.

Además de pelearse y demostrar hombría, los chavales no dejaban de mirar a los grupitos de chicas adolescentes. Las niñas desde los diez años con bikinis tipo tanga y desde los quince, además, con múltiples tatuajes. Se notaba que las más mayores querían llamar la atención de los malotes del trap y se ponían muy cerca de ellos, hablando a gritos y tumbadas bocabajo sobre sus toallas con el culo respingón y semidesnudo, el hueco entre los glúteos dispuesto como un aparcabicis.

Y qué decir de los adultos: familias disfuncionales que ocultaban botellas de ron o whisky en las mochilas con las que habían accedido y que se las tomaban hasta sin hielo en vasos de plástico delante de sus hijos pequeños, que correteaban por todos lados con el pañal cagado. Parejas payo-etniana o etniano-paya (ambos siempre tatuados hasta las trancas) que habían engendrado a pequeños demonios que pisaban indistintamente por encima de cualquier objeto de valor (gafas de sol, móvil, etc.) que se te hubiera ocurrido dejar sobre la toalla mientras te dabas un baño. Había un hombre que llevaba en el tobillo una pulsera telemática de vigilancia y miraba alrededor dispuesto a asesinar al primero que le mirara a los ojos; iba con una mujer y un niño a los que no dirigió la palabra en toda la tarde.

Mis compañeros y yo intentando, al menos, permanecer en remojo cerca de las toallas para que no nos robaran. El agua caliente como una sopa, llena de pelos largos que se te enganchaban a los dedos de las manos. Los niñatos lanzándose en bomba a pocos centímetros de nuestras cabezas. El de seguridad dándose paseos haciendo como que tenía todo bajo control. Permanecíamos en un huequito de una de las piscinas, intentando no escuchar ni mirar a nada que no fuese a nosotros mismos ni nuestra conversación, pero se hacía imposible. Esa realidad decadente se colaba por los ojos y los oídos y penetraba hasta el alma, haciendo que te preguntaras en qué país vives y qué clase de gente compone el grueso de la sociedad en la que intentas sobrevivir. Te preguntas si tu civismo y tu educación, que pensabas que eran "lo normal", no son sino una flor en el desierto.

Uno de mis compañeros dijo que, aun con todo, esa era una de las mejores y más seguras piscinas municipales de la ciudad. No quiero imaginarme cómo serán las otras.
Menudo tieso eres que vas a la piscina municipal tercermundista de tu pueblo.
Gabbb
ForoCoches: Usuario
#100
Piscina SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE de pago, prefiero quedarme en el sofa de mi casa con los cojones sudaos a tener que ir a eso
Rigoberto
Persona humana
#101
Buen hilo. OP, te lo has ganado.





Bastantes playas no son mucho mejores. Prefiero mil veces quedarme en casita y darme una ducha fresca cuando me agobie demasiado el calor. No hay manera de relajarse en entornos tan vibrantes y diversos.
Bigarrena
ForoCoches: Miembro
#102
Buen relato shur. Es lo que toca. Disfrutar lo votado por los progres.
Axiago
Shurmano Mayor
#103
las piscinas marcan mucho la clase social

1.- Publicas. gente de bajos ingresos, o directamente sin ingresos
2.- Urbanizacion: gente de clase trabajadora
3.- Comunidad con chalets y piscina: Clase media-alta
4.- Chalet piscina privada: Clase alta
lober
walking around the world.
#104
Cita de chiskabarras
Curré en la de Opañel en Madrid, eso era el Bronx gitanil de la gente que bajaba de Pan Bendito y Caño Roto.... recuerdo un día que cogieron la sombrilla del socorrista y se tiraron con ella al agua,... otro día una gitana rumana con vestido largo se metió en el agua y los socorristas y guardia jurado tirando de ella desde fuera para que saliese.... podría escribir un libro y presentarlo en la taberna Garibaldi
A mí con que abras un hilo de anécdotas aquí, me sirve
Desoldado
ForoCoches: Miembro
#105
Qué maravilla tener mi propia piscinita.
Bilan
#106
Si lo que mas buscas es la tranquilidad, la piscina publica no es tu sitio. Salvo la de teruel.
Pasensinllamar
ForoCoches: Usuario
#107
Cita de Segalover
Municipal. Solo escuchar esa palabra me entran escalofríos. No voy a una piscina pública desde 2003-2004, la del parque de los patos de Canvidalet. Ese día me prometí no volver a pisar una y lo he cumplido.
Que recuerdos de mi juventud el parque de Can Vidalet.
Y como ha cambiado el barrio. Yo pasé mi infancia en Pubilla Cases.
stupendo
ForoCoches: Miembro
#108
Una historia inventada que se parece demasiado a la realidad.
Catarella
Esperto di informatica
#109
En mi población (área metropolitana de BCN) solo te digo que han tenido que poner un vigilante de seguridad en la entrada.

Da la casualidad que está al lado de un barrio habitado por gente de la etnia y otros subseres, los cuales no se toman demasiado bien lo de respetar el aforo ni las normas de las instalaciones.

La policía ya ha tenido que ir varias veces.

Huelga decir que no me van a ver ni en pintura. Eso sí, la estoy pagando con mis impuestos.
falcon futura
Miembro
#110
Cita de kurski
Eso no es nada, vete a la piscina de Moratalaz que vas a flipar, tías metiéndose vestidas, señoras mayores igual y
noruegos amedrentando a la gente.
Vivía cerca yo y veía como se saltaban legiones de etnianos todas las noches...
ercocacolo
ForoCoches: Usuario
#111
Desde los 13 o 14 que no piso nada municipal.
superlopezz
ForoCoches: Miembro
#112
Cita de Asle
La tarde era muy calurosa en mi ciudad y a un compañero de trabajo se le ocurrió que podíamos ir a una piscina municipal, ya que allí al menos podríamos estar en remojo y beber algo. A priori no nos pareció mal plan. El caso era huir del calor y poder charlar un buen rato.

Al aparcar en las proximidades, el griterío que se escuchaba ya era impresionante. Cuando entramos en el recinto, no sabíamos ni en qué sitio colocar las toallas porque el percal era de pesadilla: grupos de chavales de color entre el marrón claro y el negro tizón (jamás el blanco) escuchando trap mientras marcaban musculitos amenazadoramente. De cuando en cuando hacían amago de pelearse entre ellos o con otros grupos; la agresividad era constante. Entre aquella música salida del averno podían escucharse los tintineos de los múltiples collares que llevaban al cuello. Todos peinados con rizos tintados de rubio como Lamine Yamal o esa especie de rastas indefinidas y muy densas con que se peinan los negros o que ya les salen así del cuero cabelludo (nunca lo sabré). Una amalgama de razas sin raza, el fruto de sucias y decadentes uniones entre inmigrantes llegados de los lugares más pobres del planeta con perdedores locales (gente con problemas de juego, alcohol y drogas que nunca supieron educar a sus hijos).

Por otro lado, grupitos de chavales etnianos tatuados con vírgenes y nombres y fechas. Uno de ellos le hizo un mataleón a su amigo y por poco hace que se desmaye. De cuando en cuando, entre varios agarraban a alguno y lo tiraban al agua muy cerca del borde. Me pregunto cuántas lesiones óseas y cerebrales puede haber cada verano en una de esas piscinas. Comían únicamente bazofia (bollería y patatas fritas, principalmente) mientras escuchaban una especie de mezcla entre reguetón y flamenco, que al mezclarse con el trap conformaban una cacofonía sobre la que era difícil poder hablar.

Además de pelearse y demostrar hombría, los chavales no dejaban de mirar a los grupitos de chicas adolescentes. Las niñas desde los diez años con bikinis tipo tanga y desde los quince, además, con múltiples tatuajes. Se notaba que las más mayores querían llamar la atención de los malotes del trap y se ponían muy cerca de ellos, hablando a gritos y tumbadas bocabajo sobre sus toallas con el culo respingón y semidesnudo, el hueco entre los glúteos dispuesto como un aparcabicis.

Y qué decir de los adultos: familias disfuncionales que ocultaban botellas de ron o whisky en las mochilas con las que habían accedido y que se las tomaban hasta sin hielo en vasos de plástico delante de sus hijos pequeños, que correteaban por todos lados con el pañal cagado. Parejas payo-etniana o etniano-paya (ambos siempre tatuados hasta las trancas) que habían engendrado a pequeños demonios que pisaban indistintamente por encima de cualquier objeto de valor (gafas de sol, móvil, etc.) que se te hubiera ocurrido dejar sobre la toalla mientras te dabas un baño. Había un hombre que llevaba en el tobillo una pulsera telemática de vigilancia y miraba alrededor dispuesto a asesinar al primero que le mirara a los ojos; iba con una mujer y un niño a los que no dirigió la palabra en toda la tarde.

Mis compañeros y yo intentando, al menos, permanecer en remojo cerca de las toallas para que no nos robaran. El agua caliente como una sopa, llena de pelos largos que se te enganchaban a los dedos de las manos. Los niñatos lanzándose en bomba a pocos centímetros de nuestras cabezas. El de seguridad dándose paseos haciendo como que tenía todo bajo control. Permanecíamos en un huequito de una de las piscinas, intentando no escuchar ni mirar a nada que no fuese a nosotros mismos ni nuestra conversación, pero se hacía imposible. Esa realidad decadente se colaba por los ojos y los oídos y penetraba hasta el alma, haciendo que te preguntaras en qué país vives y qué clase de gente compone el grueso de la sociedad en la que intentas sobrevivir. Te preguntas si tu civismo y tu educación, que pensabas que eran "lo normal", no son sino una flor en el desierto.

Uno de mis compañeros dijo que, aun con todo, esa era una de las mejores y más seguras piscinas municipales de la ciudad. No quiero imaginarme cómo serán las otras.
Y si luego va un niño "normal" y dice eso suavizado "es busca la tranquilidad" como el famoso gordete... luego resulta que sufrió bullyng y palizas durante toda su infancia/adolescencia por eso y con problemas mentales por ello y huyendo.

Buen país se está quedando
pegotero
ForoCoches: Miembro
#113
Cita de Asle
La tarde era muy calurosa en mi ciudad y a un compañero de trabajo se le ocurrió que podíamos ir a una piscina municipal, ya que allí al menos podríamos estar en remojo y beber algo. A priori no nos pareció mal plan. El caso era huir del calor y poder charlar un buen rato.

Al aparcar en las proximidades, el griterío que se escuchaba ya era impresionante. Cuando entramos en el recinto, no sabíamos ni en qué sitio colocar las toallas porque el percal era de pesadilla: grupos de chavales de color entre el marrón claro y el negro tizón (jamás el blanco) escuchando trap mientras marcaban musculitos amenazadoramente. De cuando en cuando hacían amago de pelearse entre ellos o con otros grupos; la agresividad era constante. Entre aquella música salida del averno podían escucharse los tintineos de los múltiples collares que llevaban al cuello. Todos peinados con rizos tintados de rubio como Lamine Yamal o esa especie de rastas indefinidas y muy densas con que se peinan los negros o que ya les salen así del cuero cabelludo (nunca lo sabré). Una amalgama de razas sin raza, el fruto de sucias y decadentes uniones entre inmigrantes llegados de los lugares más pobres del planeta con perdedores locales (gente con problemas de juego, alcohol y drogas que nunca supieron educar a sus hijos).

Por otro lado, grupitos de chavales etnianos tatuados con vírgenes y nombres y fechas. Uno de ellos le hizo un mataleón a su amigo y por poco hace que se desmaye. De cuando en cuando, entre varios agarraban a alguno y lo tiraban al agua muy cerca del borde. Me pregunto cuántas lesiones óseas y cerebrales puede haber cada verano en una de esas piscinas. Comían únicamente bazofia (bollería y patatas fritas, principalmente) mientras escuchaban una especie de mezcla entre reguetón y flamenco, que al mezclarse con el trap conformaban una cacofonía sobre la que era difícil poder hablar.

Además de pelearse y demostrar hombría, los chavales no dejaban de mirar a los grupitos de chicas adolescentes. Las niñas desde los diez años con bikinis tipo tanga y desde los quince, además, con múltiples tatuajes. Se notaba que las más mayores querían llamar la atención de los malotes del trap y se ponían muy cerca de ellos, hablando a gritos y tumbadas bocabajo sobre sus toallas con el culo respingón y semidesnudo, el hueco entre los glúteos dispuesto como un aparcabicis.

Y qué decir de los adultos: familias disfuncionales que ocultaban botellas de ron o whisky en las mochilas con las que habían accedido y que se las tomaban hasta sin hielo en vasos de plástico delante de sus hijos pequeños, que correteaban por todos lados con el pañal cagado. Parejas payo-etniana o etniano-paya (ambos siempre tatuados hasta las trancas) que habían engendrado a pequeños demonios que pisaban indistintamente por encima de cualquier objeto de valor (gafas de sol, móvil, etc.) que se te hubiera ocurrido dejar sobre la toalla mientras te dabas un baño. Había un hombre que llevaba en el tobillo una pulsera telemática de vigilancia y miraba alrededor dispuesto a asesinar al primero que le mirara a los ojos; iba con una mujer y un niño a los que no dirigió la palabra en toda la tarde.

Mis compañeros y yo intentando, al menos, permanecer en remojo cerca de las toallas para que no nos robaran. El agua caliente como una sopa, llena de pelos largos que se te enganchaban a los dedos de las manos. Los niñatos lanzándose en bomba a pocos centímetros de nuestras cabezas. El de seguridad dándose paseos haciendo como que tenía todo bajo control. Permanecíamos en un huequito de una de las piscinas, intentando no escuchar ni mirar a nada que no fuese a nosotros mismos ni nuestra conversación, pero se hacía imposible. Esa realidad decadente se colaba por los ojos y los oídos y penetraba hasta el alma, haciendo que te preguntaras en qué país vives y qué clase de gente compone el grueso de la sociedad en la que intentas sobrevivir. Te preguntas si tu civismo y tu educación, que pensabas que eran "lo normal", no son sino una flor en el desierto.

Uno de mis compañeros dijo que, aun con todo, esa era una de las mejores y más seguras piscinas municipales de la ciudad. No quiero imaginarme cómo serán las otras.
Yo me pregunto si no habria que empezar a desmantelar piscinas, parques y demás cosas que antes aprovechaban todos y que ahora la gente que las paga ya no puede ir por lo que se han convertido.
trueman
ForoCoches: Usuario
#114
La culpa de quien es? Si se expulsara de la pisicina y a la 3a vetado todo el verano la cosa cambiaría pero ahí tienes resultado años y años de pasotismo pagado por el contribuyente ahorrado
falcon futura
Miembro
#115
Cita de Axiago
las piscinas marcan mucho la clase social

1.- Publicas. gente de bajos ingresos, o directamente sin ingresos
2.- Urbanizacion: gente de clase trabajadora
3.- Comunidad con chalets y piscina: Clase media-alta
4.- Chalet piscina privada: Clase alta
Clase trabajadora con piscina, anda que no hay clase trabajadora que no tiene piscina...
superlopezz
ForoCoches: Miembro
#116
Cita de Kikelon
Este chaval fue un visionario, la historia le dará el sitio que merece.
Según confesó hace poco... por eso vídeo ha sufrido durante muchos años palizas y bullyng hasta el punto de tenerse que irse con problemas de ansiedad.

Espero que ese no sea el sitios de visionarios en la historia
Shur_vival
ForoCoches: Usuario
#117
Basura etniana mas basura importada de África y letrinoamerica. La decadencia de la sociedad española.
Alce Pulcro
ForoCoches: Miembro
#118
Cita de Pakkus1992
Din e hilo cerrado
Shur_vival
ForoCoches: Usuario
#119
Cita de superlopezz
Según confesó hace poco... por eso vídeo ha sufrido durante muchos años palizas y bullyng hasta el punto de tenerse que irse con problemas de ansiedad.

Espero que ese no sea el sitios de visionarios en la historia
Me lo creo perfectamente por todabla morralla buenista que hay que son rematadamente subnormales.
Mr_chegow
Usuario Premium ✅
#120
Hubo un visionario que lo hizo ver antes que nadie
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