Lecturas del día.
26-abr-2023 15:46
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Miércoles. 26 de abril de 2023. San Isidoro de Sevilla. Primera lectura Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 2, 1-10 Yo mismo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado. También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Sabiduría, sí, hablamos entre los perfectos; pero una sabiduría que no es de este mundo ni de los príncipes de este mundo, condenados a perecer, sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria. Ninguno de los príncipes de este mundo la ha conocido; pues, si la hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria. Sino, como está escrito: «Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman». Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu; pues el Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios. Salmo de hoy Sal 118, 99-100. 101-102. 103-104 R. Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero. Soy más docto que todos mis maestros, porque medito tus preceptos. Soy más sagaz que los ancianos, porque cumplo tus mandatos. R. Aparto mi pie de toda senda mala, para guardar tu palabra; no me aparto de tus mandamientos, porque tú me has instruido. R. ¡Qué dulce al paladar tu promesa: más que miel en la boca! Considero tus mandatos, y odio el camino de la mentira. R. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 13-16 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielos». Comentario al Evangelio del día. Hna. Virgilia León Garrido O.P. El evangelio de hoy transcurre inmediatamente después de las bienaventuranzas, Jesús contemplando a sus discípulos les dice: “Vosotros sois la sal de la tierra” “Vosotros sois la luz del mundo” (v 12-13)Al escuchar esta presentación que Jesús manifiesta ante sus discípulos, suscita en mí, en nosotros, diferentes emociones: ¡Qué dicha la nuestra, la mía…!, el Maestro me considera a mí, ser sal de la tierra y luz del mundo. Tomo aliento y enseguida pienso: ¡Cuánta responsabilidad deposita en mi vida, en nuestra vida…!, porque Jesús no dice “tienen que ser”, sino “son”. Y lo somos porque hemos entrado por nuestro bautismo a formar parte de su reino y, desde ese momento, nuestra vida se ha de asociar con la de Él. Esta es mi identidad cristiana. Vuelvo sobre la imagen que nos presenta Mt y me pregunto maravillada: ¿Quiénes son los que Jesús tiene delante? ¿Quiénes son esos discípulos? Sí es verdad que Él les ha llamado, los conoce, pero son simples pescadores, gente sencilla, sin estudios... Pero, Jesús les mira con los ojos de Dios, y su afirmación se comprende precisamente como consecuencia de las Bienaventuranzas. Vivirlas, es decir, ser pobres de espíritu, ser mansos, ser misericordiosos…entonces sois la sal de la tierra y la luz del mundo. Así de sencillo, así de exigente. Tenemos un rol vital, una vocación que desempeñar “Vosotros sois la sal de la tierra” “Vosotros sois la luz del mundo” No recibimos este tesoro para guárdale en un cofre y que no se deteriore o para emplearlo sólo en beneficio propio. Jesús al expresarse así está añadiendo un plus a nuestro ser cristiano acentuando para quienes somos, es como si nos dijese: os envío para toda la tierra y para todo el mundo, necesito personas que encarnen mi mensaje de amor, sean amplios de miras, salgan a la luz y no se escondan. En esta misión no caben medias tintas para trabajar en la construcción del Reino de Dios. Nuestra vida ha de ser como la sal, dar sabor al mundo, y como la luz, que alumbra a otros. Voy a terminar con unas palabras del Papa Francisco: “No se dejen impresionar por sus límites ni por su pobreza. Mediante su Espíritu, que habita en ustedes, Cristo les da el ser sal de la tierra. Dirijan su mirada hacia él para recibir lo que les pide.” (Francisco, 29/12/2014). ¿Con mi presencia, con mis palabras, con mi actuar… estoy siendo sal y luz para los demás? Santo del día. San Isidoro de Sevilla. Fue un hombre de Iglesia y a la vez de Estado dedicado al estudio y a la composición de numerosos escritos y reconocido como el restaurador de la vida eclesiástica de España. Se entregó a un intenso trabajo pastoral dirigido al clero diocesano, y gracias a la difusión de sus escritos, al de toda España. Obispo de Sevilla Sevilla, 560 - Sevilla, 23-abril-636 El varón más docto de su tiempo. Hermano menor de San Leandro de Sevilla, a quien sucedería en la sede (600), Isidoro nació el año 560 en el seno de una familia romana de Cartagena (actualmente, en la Región de Murcia, España), ciudad entonces controlada por los bizantinos de Justiniano, que hubo de emigrar a Sevilla. Allí vio la luz y, con toda probabilidad, recibió la formación de su mismo hermano Leandro, a quien, junto con su hermana mayor Florentina, fue confiado por los padres, fallecidos cuando él era todavía un niño. Alcanzó en poco tiempo incomparable erudición y dominio completo de las tres lenguas entonces sagradas, a saber: el hebreo, el griego y el latín, así como de cuanta literatura, ya clásica, ya patrística, se había salvado hasta entonces. Isidoro es el último de cuatro hijos que llegaron a ser, andando el tiempo, o monjes o clérigos: su hermana Florentina fue monja de clausura, y sus hermanos Leandro y Fulgencio, obispos, respectivamente, de Sevilla y de Écija, en la Bética, la más romanizada de las provincias de España. Una antigua y discutida tradición lo hace monje. Tal vez completase su formación en un monasterio, aunque sin llegar a ser monje, o quién sabe si a la sombra de su hermano Leandro en la escuela episcopal sevillana. Hay quien sostiene que, a los 30 años Isidoro habría asumido la dirección de aquel monasterio sevillano. Lo que de cierto sabemos es que, ya obispo, se entregó a un intenso trabajo pastoral dirigido al clero diocesano y, más tarde, gracias sin duda a la difusión que sus escritos alcanzaron, al de toda España. Hombre de Iglesia y a la vez de Estado, Isidoro de Sevilla disfrutó de un gobierno pastoral pacífico, y la estrecha relación con los reyes visigodos le permitió colaborar activamente con Sisebuto, Sisenando y Suintila en la estabilidad del reino. Presidió el II Concilio de Sevilla (619) y fue asimismo presidente y animador del IV de Toledo (diciembre del año 633), básico en la renovación de la Iglesia hispana: sus actas son una suerte de carta ideal de la Iglesia visigoda y de sus relaciones con la monarquía. Dedicado al estudio y a la composición de numerosos escritos, amigo íntimo de San Braulio de Zaragoza, que siempre estuvo pronto a profesarle extraordinaria veneración, gozó de excelente salud mental hasta el fin de sus días. No así de la física, pues acabó casi paralítico. Isidoro de Sevilla, el más grande escritor de su tiempo, murió el 23 de abril del año 636, fecha tope de la patrística latina. Era entonces reconocido como el varón más docto del siglo, el restaurador de la vida eclesiástica de España, el organizador de más prestigio en todo el Occidente de su tiempo. El VIII Concilio de Toledo (653) le rindió subidas alabanzas reconociendo públicamente su talla moral y cultural: egregio doctor de nuestro siglo, novísimo y doctfsimo adorno de la Iglesia católica son, entre otras, algunas de esas perlas conciliares. El cristianismo lo venera como a Padre y Doctor de la Iglesia. Sus restos fueron trasladados el año 1063 a León, en cuya iglesia homónima recibe hoy culto. La Iglesia universal incluyó expresamente su nombre en la lista oficial de los padres doctores latinos el año 1722. Aún se conserva la inscripción rítmica del sepulcro común de Leandro, Florentina e Isidoro. Pedro Langa O.S.A. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
27-abr-2023 15:29
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Jueves. 27 de abril de 2023. Nuestra Señora de Montserrat. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 8, 26-40 En aquellos días, un ángel del Señor habló a Felipe y le dijo: «Levántate y marcha hacia el sur, por el camino de Jerusalén a Gaza, que está desierto». Se levantó, se puso en camino y, de pronto, vio venir a un etíope; era un eunuco, ministro de Candaces, reina de Etiopía e intendente del tesoro, que había ido a Jerusalén para adorar. Iba de vuelta, sentado en su carroza, leyendo al profeta Isaías. El Espíritu dijo a Felipe: «Acércate y pégate a la carroza». Felipe se acercó corriendo, le oyó leer el profeta Isaías, y le preguntó: «¿Entiendes lo que estás leyendo?». Contestó: «Y cómo voy a entenderlo si nadie me guía?». E invitó a Felipe a subir y a sentarse con él. El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era este: «Como cordero fue llevado al matadero, como oveja muda ante el esquilador, así no abre su boca. En su humillación no se le hizo justicia. ¿Quién podrá contar su descendencia? Pues su vida ha sido arrancada de la tierra». El eunuco preguntó a Felipe: «Por favor, ¿de quién dice esto el profeta?; ¿de él mismo o de otro?». Felipe se puso a hablarle y, tomando píe de este pasaje, le anunció la Buena Nueva de Jesús. Continuando el camino, llegaron a un sitio donde había agua, y dijo el eunuco: «Mira, agua. ¿Qué dificultad hay en que me bautice?». Mandó parar la carroza, bajaron los dos al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautizó. Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe. El eunuco no volvió a verlo, y siguió su camino lleno de alegría. Felipe se encontró en Azoto y fue anunciando la Buena Nueva en todos los poblados hasta que llegó a Cesarea. Salmo de hoy Sal 65, 8-9. 16-17. 20 R/. Aclamad al Señor, tierra entera Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, haced resonar sus alabanzas, porque él nos ha devuelto la vida y no dejó que tropezaran nuestros pies. R/. Los que teméis a Dios, venid a escuchar, os contaré lo que ha hecho conmigo: a él gritó mi boca y lo ensalzó mi lengua. R/. Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica ni me retiró su favor. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 44-51 En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: «Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado, Y yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo». Comentario al Evangelio del día. Fr. Isidoro Crespo Ganuza O.P. Los fariseos sostenían la doctrina de la resurrección, como consecuencia de la observancia de la Ley. Jesús dice que la resurrección es fruto de la fe en Él y se deriva del espíritu que Él da. Denuncia Jesús la razón por la que no creen los judíos: su realidad humana. Sólo quien deja que el Padre lo encamine hacia Él llega a creer en Jesús. El Padre enseña a creer en Jesús, no a observar la Ley como fuente de vida. Sólo quien concibe a Dios como Padre, fuente de vida, le da su adhesión a Jesús. Creer en Él es tener vida eterna. Jesús es el pan de la vida que se contrapone al maná por su efecto: el maná no evitó que murieran los que lo comían. El pan que Él nos da es su carne, su realidad humana, que da acceso al espíritu. Comer ese pan, asimilar el estilo de vida de Jesús es tener garantía de vida eterna, de resurrección. ¿Con qué fe participas en la Eucaristía para que tengas vida eterna? Celebración del día. Nuestra Señora de Montserrat. La Virgen de Montserrat, conocida popularmente como "La Moreneta" es la patrona de Cataluña y es una de las siete Patronas de las Comunidades Autónomas de España. Está situada en el Monasterio de Montserrat, es un símbolo para Cataluña y se ha convertido en un punto de peregrinaje para creyentes y de visita obligada para los turistas. Según la leyenda, la primera imagen de la Virgen de Montserrat la encontraron unos niños pastores en el año 880. Tras ver una luz en la montaña, los niños encontraron la imagen de la Virgen en el interior de una cueva. Al enterarse de la noticia el obispo, intentó trasladar la imagen hasta la ciudad de Manresa pero el traslado fue imposible ya que la estatua pesaba demasiado. El obispo lo interpretó como el deseo de la Virgen de permanecer en el lugar en el que se la había encontrado y ordenó la construcción de la ermita de Santa María, origen del actual monasterio. La imagen que en la actualidad se venera es una talla románica del siglo XII realizada en madera de álamo. Representa a la Virgen con el niño sentado en su regazo y mide unos 95 centímetros de altura. En su mano derecha sostiene una esfera que simboliza el universo; el niño tiene la mano derecha levantada en señal de bendición mientras que en la mano izquierda sostiene una piña. Con excepción de la cara y de las manos de María y el niño, la imagen es dorada. La Virgen, sin embargo, es de color negro, lo que le ha dado el apelativo popular de La Moreneta (la morenita). Pertenece al grupo de las llamadas virgen negra que tanto se extendió por la Europa románica y cuyo significado ha dado lugar a múltiples estudios. Si bien en este caso su color parece ser el resultado de la transformación del barniz de su cara y de sus manos a causa del paso del tiempo. El 11 de septiembre de 1844, el Papa León XIII declaró oficialmente a la Virgen de Montserrat como patrona de la diócesis de Cataluña. Se le concedió también el privilegio de tener misa y oficios propios. Su festividad se celebra el 27 de abril. La Virgen de Montserrat fue la primera imagen mariana de España en recibir la Coronación Canónica ya en 1881, seguida de la Virgen de la Merced de Barcelona (1886), la Virgen de la Candelaria de Tenerife, Patrona de Canarias (1889), la Virgen de los Reyes de Sevilla (1904) y la Virgen de la Misericordia de Reus (1904). A la Virgen de Montserrat se la conoce popularmente como "La Moreneta" (La Morenita). En España existen otras vírgenes negras conocidas con el nombre de "morenita" o "moreneta", como la Virgen de Lluc (Mallorca) o la Virgen de Candelaria (Tenerife). Más réplicas de la imagen se encuentran en Canarias (España), Perú, Guatemala, Colombia, El Salvador, Venezuela, Brasil, México y Argentina. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
28-abr-2023 15:39
#933
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Viernes. 28 de abril de 2023. San Luis María Grignion de Montfort. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 9, 1-20 En aquellos días, Saulo, respirando todavía amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al sumo sacerdote y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, autorizándolo a traerse encadenados a Jerusalén a los que descubriese que pertenecían al Camino, hombres y mujeres. Mientras caminaba, cuando ya estaba cerca de Damasco, de repente una luz celestial lo envolvió con su resplandor. Cayó a tierra y oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?». Dijo él: «¿Quién eres, Señor?». Respondió: «Soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que tienes que hacer». Sus compañeros de viaje se quedaron mudos de estupor, porque oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Lo llevaron de la mano hasta Damasco. Allí estuvo tres días ciego, sin comer ni beber. Había en Damasco un discípulo, que se llamaba Ananías. El Señor lo llamó en una visión: «Ananías». Respondió él: «Aquí estoy, Señor». El Señor le dijo: «Levántate y ve a la calle llamada Recta, y pregunta en casa de Judas por un tal Saulo de Tarso. Mira, está orando, y ha visto en visión a un cierto Ananías que entra y le impone las manos para que recobre la vista». Ananías contestó: «Señor, he oído a muchos hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus santos en Jerusalén, y que aquí tiene autorización de los sumos sacerdotes para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre». El Señor le dijo: «Anda, ve; que ese hombre es un instrumento elegido por mí para llevar mi nombre a pueblos y reyes, y a los hijos de Israel. Yo le mostraré lo que tiene que sufrir por mi nombre». Salió Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y dijo: «Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció cuando venías por el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno de Espíritu Santo». Inmediatamente se le cayeron de los ojos una especie de escamas, y recobró la vista. Se levantó, y fue bautizado. Comió, y recobró las fuerzas. Se quedó unos días con los discípulos de Damasco, y luego se puso a anunciar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios. Salmo de hoy Sal 116, 1. 2 R/. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio Alabad al Señor, todas las naciones, aclamadlo, todos los pueblos. R/. Firme es su misericordia con nosotros, su fidelidad dura por siempre. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 52-59 En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede este darnos a comer su carne?». Entonces Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre». Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún. Comentario al Evangelio del día. D. Luis Maldonado Fernández de Tejada, OP Los judíos no podían entender a Jesús cuando les habla de comer su carne y beber su sangre. Los romanos pensaban que los cristianos eran poco menos que caníbales. Estas palabras de Cristo quedarán desveladas en la cena de la Pascua. El milagro cotidiano de la Eucaristía, de la presencia real del Hijo de Dios en el pan y el vino sacramental es el mejor regalo que se nos ha hecho. Nuestro Dios es un Dios vivo y su presencia en el sagrario la prueba palpable de que está entre nosotros como prometió. Cristo vino a cambiarlo todo, a transformar el mundo, hasta la misma muerte. Y estas palabras en la sinagoga lo subrayan: “El que come mi carne y bebe mi sangre vivirá para siempre” La muerte es vencida por Jesús que de esta manera nos abre las puertas a la vida eterna. Este misterio no es fácil de entender, por eso Santo Tomás de Aquino dirá en el “Tantum ergo”: “La Fe reemplace la incapacidad de los sentidos” Nuestra Fe se basa en la resurrección de Jesús, en la Vida, y en la presencia de su cuerpo y su sangre en el Santísimo Sacramento. Nosotros comemos de ese pan y bebemos de ese vino que nos da la vida eterna, tal y como Él lo proclama en este pasaje del Evangelio. Por eso es tan importante para el cristiano participar de la Eucaristía, frecuentar los sacramentos, estar en comunión con Cristo y su Iglesia. Este pan es el que nos da la vida, la fortaleza, el ánimo para seguir adelante. Es el pan bajado del cielo para alimentar nuestra alma y prepararla para la vida eterna. Es la manera en la que nos encontramos con Cristo todos los días. Santo del día. San Luis María Grignion de Montfort. Viajó incansablemente como misionero por Francia anunciando el Evangelio. Recibió el título de "Misionero Apostólico", para predicar por todas partes. Formó parte de Fraternidad sacerdotal dominicana. Las tres Congregaciones fundadas por San Luis María están hoy presentes en los cinco continentes. presbítero (ML) Luis María Grignion nació en Montfort (Bretaña, Francia) en 1673. Profesó en la tercera Orden el 10 de noviembre de 1710 en el convento de Nantes y era gran propagador del rosario. Fue misionero apostólico, fundador de la Compañía de María y de las Hijas de la Sabiduría. Escribió y predicó de la sabiduría de la cruz de Cristo y de la verdadera devoción y consagración de esclavitud a la Virgen María. Condujo a muchos a la penitencia y obtuvo que se conservara incólume la integridad de la doctrina católica. Murió en St. Laurent-sur-Sevre el 28 de abril de 1716 y allí se venera su cuerpo. Fue canonizado el 20 de julio de 1947. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
29-abr-2023 15:09
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Sábado. 29 de abril de 2023. Santa Catalina de Siena. Primera lectura Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 1, 5 — 2, 2 Queridos hermanos: Este es el mensaje que hemos oído de Jesucristo y que os anunciamos: Dios es luz y en él no hay tiniebla alguna. Si decimos que estamos en comunión con él y vivimos en las tinieblas, mentimos y no obramos la verdad. Pero, si caminamos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado. Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y la verdad no está en nosotros. Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y su palabra no está en nosotros. Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no solo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. Salmo de hoy Sal 102, 1b-2. 8-9. 13-14. 17-18a R/. Bendice, alma mía, al Señor Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. R/. El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia. No está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo. R/. Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por los que lo temen; porque él conoce nuestra masa, se acuerda de que somos barro. R/. La misericordia del Señor dura desde siempre y por siempre, para aquellos que lo temen; su justicia pasa de hijos a nietos: para los que guardan la alianza. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 25-30 En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo: «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera». Comentario al Evangelio del día. Fray Juan José de León Lastra O.P. Este texto expresa un momento feliz de Jesús de Nazaret. Feliz porque ve que las personas sencillas aceptan lo que les comunica. No interponen entre lo que él dice y la seguridad de no necesitar lecciones: considerarse sabios. El sencillo, el pequeño siente el misterio, algo que le desborda, que no llega a penetrar, reconoce sus limitaciones. Solo le queda la confianza en quien sabe más que él, y quiere enseñarle. Es una gran pobreza intelectual y humana, sentir que no existen misterios que la mente humana no pueda explicar. El sabio auténtico es el humilde que sabe de sus limitaciones. Y está abierto a aceptar lo que le enseñe alguien que sepa más, y le merezca confianza. El sencillo es el sabio de verdad porque tiene fe, tiene confianza, está abierto a la sabiduría, que le viene de afuera. El misterio, nos supera y nos abruma, puede agobiarnos, necesitamos seguridad cognoscitiva y, afectiva. Solo lo conseguiremos cuando alguien nos ofrece su verdad, y con ella su afecto. Alguien que es superior a nosotros, sabe lo que no sabemos. Y además nos ama. Nos sentiremos aliviados. El yugo de las limitaciones, de nuestras ignorancias, de no saber cómo no dejarnos aplastar por las circunstancias de la vida, se supera al encontrar en Jesús una persona mansa, acogedora, humilde de corazón, una mano amiga. Bien estaría que nos preguntáramos sobre el nivel de sencillez, de mansedumbre en nuestro vivir, mirando a Jesús de Nazaret. Hoy celebramos a Santa Catalina de Siena. Ejemplo de cómo a una mujer, mujer de entonces, analfabeta casi toda su vida, sencilla, pequeña, curtida por una vida dura, pues a su alrededor la peste negra se llevó a muchos de su familia, ha encontrado la acogida del dulce Jesús y por el relato de sus experiencias en “Dialogo” con Él ha sido proclamada doctora de la Iglesia. Desde sus limitaciones ha sentido la fuerza de Dios. Y, como se indicaba en la primera lectura, la ha llevado a sentir al hermano, a entregarse a construir comunión en la sociedad civil, en la Orden de Predicadores a la que pertenecía y en la Iglesia. Por eso es patrona de Europa y de Italia. Santo del día. Santa Catalina de Siena. Fue una laica dominica y maestra espiritual con una especial capacidad de leer el interior de las personas e ir a la raíz de los problemas. Su misión en la reforma de la Iglesia, dividida por el cisma, y en la reforma de la Orden de Predicadores fue muy eficaz. Es reconocida como doctora de la Iglesia y copatrona de Europa. Pero, ¿quién fue Catalina de Siena? Catalina nació en el año 1347, el 25 de marzo, día de la Anunciación de la Virgen, que ese año, coincidía con el Domingo de Ramos[1], en una casa de la calle de los Tintoreros, en el barrio de Fontebranda. Sus padres Jacobo Benincasa, tintorero de pieles, hombre devoto, de quien heredó la piedad sincera y la dulzura, y de Lapa Piacenti, de la que heredó la energía y el tesón, aunque hay que reconocer que de manera más virtuosa. Matrimonio honrado que vivía holgadamente. Catalina que tuvo una hermana gemela Giovanna, que murió poco después, es la vigésima cuarta hija de los veinticinco hijos que tuvieron sus padres. Su madre pudo criarla personalmente, cosa que no pudo hacer con los otros hijos a causa de sus frecuentes partos. Esto, en cierta manera la vinculó más a su hija, queriendo ejercer en ella una influencia excesiva. Coinciden sus biógrafos en destacar que era una niña alegre y bulliciosa, y en que su encanto le hacía ser el centro del cariño del círculo familiar y de las amistades. Entre el año 1353-1354, cuando contaba con cinco o seis años, hay un hecho significativo en su vida, lo que la teología moderna llama “la experiencia fundante.”[2] Tiene una visión de Jesucristo, y poco después hace su voto de virginidad. Pero sobre esto volveremos. A partir de entonces y hasta los 15 años lleva una vida de oración intensa y de sacrificios. Esto acompañado por la lucha familiar por encontrarle marido y su resistencia. Un año más tarde ingresa como Mantellate, o Hermanas de la Penitencia de Santo Domingo. Estos años se caracterizan por una intensa vida espiritual, en la que se afianza su relación con Jesucristo, y su fe se ve acrisolada por las sutiles tentaciones. Sufre difamaciones y calumnias. Se va creando su familia espiritual: Se convierte en consejera de religiosos y nobles, laicos y gente de toda condición. A la edad de 20 años, tiene la experiencia del desposorio místico con Jesucristo, que la confirma en su fidelidad. Tres años más tarde, cree haber muerto, y despierta con la claridad de los nuevos senderos que le manifestó Dios: Su espíritu experimenta una imperiosa sed de la gloria de Dios y se acrisola su amor a la Iglesia. En esta etapa de madurez, 1371-1372, comienza su actividad política debiendo salir a la luz pública. Ante su fama creciente, el Capítulo de la Orden de Predicadores reunido en Florencia, la llama para examinarla, y se le asigna como director a Raimundo de Capua, dominico que llegaría a ser Maestro de la Orden y discípulo de la santa. Regresa a Siena –1374- y se dedica en cuerpo y alma a la atención a los enfermos a causa de la Peste Negra. Hasta su muerte será embajadora de la paz entre las ciudades italianas entre sí, y de éstas con el Papa. Intercedió para que éste regresara a Roma. El 29 de abril de 1380, muere en Roma, ofreciendo su vida por la Iglesia que está dividida por el Cisma de Occidente. Sor Lucía Caram, O. P. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
30-abr-2023 15:26
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Domingo. 30 de abril de 2023. IV Domingo de Pascua. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14a. 36-41 El día de Pentecostés Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y declaró: «Con toda seguridad conozca toda la casa de Israel que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías». Al oír esto, se les traspasó el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?» Pedro les contestó: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro». Con estas y otras muchas razones dio testimonio y los exhortaba diciendo: «Salvaos de esta generación perversa». Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día fueron agregadas unas tres mil personas. Salmo Sal 22, 1-3a. 3b-4. 5 R/. El Señor es mi pastor, nada me falta El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. R/. Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. R/. Preparas una mesa ante mi, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. R/. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término. R/. Segunda lectura Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 2, 20-25 Queridos hermanos: Que aguantéis cuando sufrís por hacer el bien, eso es una gracia de parte de Dios. Pues para esto habéis sido llamados, porque también Cristo padeció por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas. Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca. Él no devolvía el insulto cuando lo insultaban; sufriendo no profería amenazas; sino que se entregaba al que juzga rectamente. Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño, para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia. Con sus heridas fuisteis curados. Pues andabais errantes como ovejas, pero ahora os habéis convertido al pastor y guardián de vuestras almas. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 1-10 En aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante». Comentario al Evangelio del día. Fray Felipe Santiago Lugen Olmedo O.P. El Pastor verdadero se preocupa de sus ovejas, no las abandona nunca, al contrario, está siempre pendiente de cada una de ellas, en particular de las más débiles y necesitadas. El Pastor verdadero no huye frente al peligro abandonando a su rebaño sino da su vida para salvarlas porque ama con pasión a cada una de ellas, es decir, ama con un amor sin límites. El pastor verdadero da la vida por sus ovejas. Jesús es verdadero pastor porque conoce a sus ovejas, dialoga con ellas en intimidad de corazón. En el lenguaje bíblico,según Xabier Pikaza, “conocer es querer, como quiere el esposo a la esposa, la novia al novio… Conocer es conocerse, amarse… Sólo así, en amor, se conocen mutuamente el pastor y las ovejas, de manera que el pastor deja de ser vigilante y la oveja animal vigilado, sino amigo, compañero del pastor.”Sólo así, sobre una base de conocimiento personal puede fundarse la comunidad de los salvados como iglesia donde todos tienen un lugar para vivir en plenitud. Por eso, Jesús es pastor y puerta del rebaño; es guía y casa para las ovejas. Jesús es el Pastor verdadero que no actuó nunca como un jefe dedicado a dirigir, gobernar o controlar. Lo suyo había sido «dar vida», curar, perdonar. No había hecho sino «entregarse», desvivirse, terminar crucificado dando la vida por las ovejas. El que no es verdadero pastor, piensa en sí mismo, «abandona las ovejas», evita los problemas y «huye». Por tanto, el amor de Jesús por la humanidad no tiene límites, ama a todos sin excepción compartiendo su propia vida con las ovejas. Jesús nos conoce y nos ama a todos tal como somos. Solo desde esta cercanía, desde esta comunión de corazón, el Pastor bueno, verdadero comparte su vida con las ovejas tratándolas siempre con cuidado y amor. Hoy, a los seguidores de Jesús se nos pide que seamos creyentes llenos del Espíritu del Pastor Bueno, que podamos ayudarnos a crear el clima de acercamiento, mutua escucha, respeto recíproco y diálogo humilde para seguir construyendo una comunidad verdaderamente fraterna y samaritana. Por último, la alegoría del «Pastor bueno» arroja una luz decisiva: quien tenga alguna responsabilidad pastoral ha de asemejarse a Jesús, acompañando desde la cercanía, diálogo y escucha mutua. En nuestras comunidades, ¿actuamos con los mismos sentimientos del Pastor Bueno? Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
01-may-2023 16:11
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Lunes. 1 de mayo de 2023. San José Obrero. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 11, 1-18 En aquellos días, los apóstoles y los hermanos de Judea se enteraron de que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios. Cuando Pedro subió a Jerusalén, los de la circuncisión le dijeron en son de reproche: «Has entrado en casa de incircuncisos y has comido con ellos». Pedro entonces comenzó a exponerles los hechos por su orden, diciendo: «Estaba yo orando en la ciudad de Jafa, cuando tuve en éxtasis una visión: una especie de recipiente que bajaba, semejante a un gran lienzo que era descolgado del cielo sostenido por los cuatro extremos, hasta donde yo estaba. Miré dentro y vi cuadrúpedos de la tierra, fieras, reptiles y pájaros del cielo. Luego oí una voz que me decía: “Levántate, Pedro, mata y come”. Yo respondí: «De ningún modo, Señor, pues nunca entró en mi boca cosa profana o impura”. Pero la voz del cielo habló de nuevo: «Lo que Dios ha purificado, tú no lo consideres profano”. Esto sucedió hasta tres veces, y de un tirón lo subieron todo de nuevo al cielo. En aquel preciso momento llegaron a la casa donde estábamos tres hombres enviados desde Cesarea en busca mía. Entonces el Espíritu me dijo que me fuera con ellos sin dudar. Me acompañaron estos seis hermanos, y entramos en casa de aquel hombre. Él nos contó que había visto en su casa al ángel que, en pie, le decía: “Manda recado a Jafa y haz venir a Simón, llamado Pedro; él te dirá palabras que traerán la salvación a ti y a tu casa”. En cuanto empecé a hablar, bajó sobre ellos el Espíritu Santo, igual que había bajado sobre nosotros al principio; entonces me acordé de lo que el Señor había dicho: “Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo”. Pues, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para oponerme a Dios?». Oyendo esto, se calmaron y alabaron a Dios diciendo: «Así pues, también a los gentiles les ha otorgado Dios la conversión que lleva a la vida». Salmo de hoy Sal 41, 2-3; 42, 3. 4 R/. Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío; mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? R/. Envía tu luz y tu verdad: que ellas me guíen y me conduzcan hasta tu monte santo, hasta tu morada. R/. Me acercaré al altar de Dios, al Dios de mi alegría, y te daré gracias al son de la cítara, Dios, Dios mío. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 1-10 En aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante». Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Santos Sánchez O.P. En la alegoría que nos presenta el evangelio de hoy, Jesús se declara la puerta del aprisco de las ovejas y, al mismo tiempo, pastor de ellas. En un principio, sus oyentes no entendieron bien a Jesús: “qué era lo que les hablaba”. Por lo que tuvo que insistirles de nuevo. “Yo soy la puerta: el que por mí entrare se salvará, y entrará y saldrá y hallará pasto”. Siendo sus ovejas tenemos que entrar por la puerta que es Jesús, tenemos que oír, aceptar y vivir sus palabras, la única manera de obtener la salvación que nos brinda. Jesús es también el buen pastor de las ovejas, y, porque son suyas, las cuida de sus enemigos, de los lobos que las pueden atacar. Las conoce y llama a cada una por su nombre y las “ovejas le siguen, porque conocen su voz”, y van detrás de él para “tener viva y vida abundante”. Para esto vino Jesús hasta nosotros. Una de las labores de todos los cristianos, y no solo los de la jerarquía, los oficialmente pastores, en relación con las personas que entren en contacto con nosotros, no es que se queden con nosotros, con nuestra persona… lo nuestro es llevarlas siempre al verdadero y buen Pastor, Cristo Jesús, para que oigan su voz y les de la vida que él solo puede darles. Santo del día. San José Obrero. Cada 1 de mayo, la Iglesia Católica celebra la fiesta de San José Obrero, Padre y Custodio del Señor, a quien hoy recordamos como “Patrono de los trabajadores”. San José conoció muy bien el mundo del trabajo: fue carpintero, y con su sudor procuró el sustento diario para su familia, la Sagrada Familia. La fiesta de San José Obrero coincide con el “Día Internacional de los Trabajadores”, llamado en ciertos lugares simplemente “Primero de Mayo”, en el que se conmemora la fundación del movimiento obrero mundial, Día Mundial del Trabajo. El Venerable Papa Pío XII instituyó la fiesta de San José Obrero en 1955, en presencia de un grupo de obreros reunidos en la Plaza de San Pedro en el Vaticano. El Santo Padre pidió en esa oportunidad que “el humilde obrero de Nazaret, además de encarnar delante de Dios y de la Iglesia la dignidad del obrero manual, sea también el próvido guardián de vosotros y de vuestras familias”. Pío XII quiso también que el Custodio de la Sagrada Familia “sea, para todos los obreros del mundo, especial protector ante Dios, y escudo para la tutela y defensa en las penalidades y en los riesgos del trabajo”. Santidad y trabajo Por su parte, San Juan Pablo II, en su encíclica “Laborem exercens”, sobre el trabajo humano, destacaba que “mediante el trabajo el hombre no sólo transforma la naturaleza adaptándola a las propias necesidades, sino que se realiza a sí mismo como hombre, es más, en un cierto sentido ‘se hace más hombre’”. Con estas palabras, el Papa Peregrino subrayaba entre líneas la importancia de San José en la comprensión y santificación del trabajo, es decir, cómo la figura del padre adoptivo de Jesús es inspiración, ejemplo y compañía en el camino que los seres humanos recorremos para santificarnos y realizarnos, a través del trabajo concreto que toque desempeñar. Posteriormente, durante el Jubileo de los Trabajadores del año 2000, el Papa polaco añadiría: “Queridos trabajadores, empresarios, cooperadores, agentes financieros y comerciantes, unid vuestros brazos, vuestra mente y vuestro corazón para contribuir a construir una sociedad que respete al hombre y su trabajo… El hombre vale más por lo que es que por lo que tiene. Cuanto se realiza al servicio de una justicia mayor, de una fraternidad más vasta y de un orden más humano en las relaciones sociales, cuenta más que cualquier tipo de progreso en el campo técnico”. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
02-may-2023 15:27
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Martes. 2 de mayo de 2023. San Atanasio. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 11, 19-26 En aquellos días, los que se habían dispersado en la persecución provocada por lo de Esteban llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, sin predicar la palabra más que a los judíos. Pero algunos, naturales de Chipre y de Cirene, al llegar a Antioquía, se pusieron a hablar también a los griegos, anunciándoles la Buena Nueva del Señor Jesús. Como la mano del Señor estaba con ellos, gran número creyó y se convirtió al Señor. Llegó la noticia a oídos de la Iglesia de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía; al llegar y ver la acción de la gracia de Dios, se alegró y exhortaba a todos a seguir unidos al Señor con todo empeño, porque era un hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe. Y una multitud considerable se adhirió al Señor. Bernabé salió para Tarso en busca de Saulo; cuando lo encontró, se lo llevó a Antioquía. Durante todo un año estuvieron juntos en aquella Iglesia e instruyeron a muchos. Fue en Antioquía donde por primera vez los discípulos fueron llamados cristianos. Salmo de hoy Sal 86, 1-3, 4-5. 6-7 R/. Alabad al Señor, todas las naciones. Él la ha cimentado sobre el monte santo; y el Señor prefiere las puertas de Sión a todas las moradas de Jacob. ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios! R/. «Contaré a Egipto y a Babilonia entre mis fieles; filisteos, tirios y etíopes han nacido allí». Se dirá de Sión: «Uno por uno todos han nacido en ella; el Altísimo en persona la ha fundado». R/. El Señor escribirá en el registro de los pueblos: «Éste ha nacido allí». Y cantarán mientras danzan: «Todas mis fuentes están en ti». R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 22-30 Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón. Los judíos, rodeándolo, le preguntaban: «¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo francamente». Jesús les respondió: «Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, esas dan testimonio de mí. Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Lo que mi Padre me ha dado es más que todas las cosas, y nadie puede arrebatar nada de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno». Comentario al Evangelio del día. Sor Mihaela María Rodríguez Vera O.P. En el Evangelio vemos cómo los judíos estaban ansiosos por saber si Jesús era el Mesías, el que ellos esperaban. Por eso, le piden a Jesús: “dínoslo francamente”,sin embargo, aunque Jesús lo repita una y otra vez, los judíos no lo creen, porque ellos esperaban un Mesías acorde a sus pensamientos, un Mesías lleno de poder, guerrero, dispuesto a la lucha…pero Cristo se presenta como el Buen Pastor. Y un pastor no usa las armas para defender su rebaño, no utiliza la violencia para manifestar su poder. Un Buen Pastor es aquél que conoce bien a sus ovejas y porque éstas le conocen, lo siguen y le aman. Jesús actúa siempre en nombre del Padre, sabe que todo es obra de Aquél que lo ha a enviado, y que Él ha venido al mundo para salvar su rebaño atrayéndolos de nuevo a Dios, a sanar las heridas y buscar a las perdidas. Jesús asegura que quien le sigue tendrá la vida eterna y que nunca será arrebatado de su lado, esto es una gran alegría para nosotros, que seguimos al Señor. Tantas veces nos confundimos y pensamos que hemos de ser perfectos y buenos para ganar la vida eterna, ¡nada de eso! Jesús ya nos ha regalado el Cielo, nosotros sólo hemos de escuchar su voz y seguirle. Las cosas del mundo, el pecado, los ruidos sordos de una sociedad alejada de Dios, nos pueden impedir escuchar bien la voz de este Buen Pastor, pero no hemos de tener miedo, basta con que tengamos el corazón dispuesto y el oído abierto a su Palabra, como hemos visto en la primera lectura con los primeros cristianos, basta que dejemos a Jesús limpiar nuestro barro, que sana y venda nuestras heridas para hacernos felices y saber que la vida eterna, el Cielo, no es algo lejano o abierto sólo para algunos. Hoy Jesús viene a ti, a rescatarte y llevarte de nuevo al redil, no temas. Hoy empieza el Cielo para ti. Santo del día. San Atanasio. Obispo de Alejandría en el siglo IV, es doctor de la Iglesia, ferviente defensor de la encarnación frente a las posiciones arrianas. Por ello fue perseguido en varias ocasiones lo que le obligó a vivir desterrado cobijado por monjes, como discípulo muy próximo de San Antonio. Obispo y doctor de la Iglesia Alejandría, 295/97 - Alejandría, 2-mayo-373 San Atanasio debió de nacer en Alejandría o en sus aledaños —según indica la Vida copta— por los años 295-297, de una familia griega o enteramente helenizada, y sin duda también cristiana. El obispo de Alejandría, Alejandro, puesto en contacto con los padres, se encargó de proveer a su educación. Terminada ésta, Alejandro lo incorporó a su clero. En todo caso, hacia el año 320 Atanasio había sido ya ordenado de diácono y ejercía de secretario de su obispo. Las persecuciones de Diocleciano y sus Augustos y Césares marcaron su infancia y adolescencia: la persecución fue muy dura y particularmente sangrienta en Egipto, pero también abundosa en mártires y confesores de la fe, aunque tampoco escasearon las cobardías, lo que dio lugar al problema de los lapsi o «apóstatas arrepentidos», y al consecuente cisma de los rigoristas intransigentes, con Melecio en cabeza, frente a la postura indulgente y reconciliadora de los obispos alejandrinos: Pedro —mártir él también— y su sucesor Alejandro. Con los monjes del desierto Entre el final de la persecución y su ordenación de diácono, podemos situar su retiro al desierto y su primera estancia entre los monjes, como discípulo muy próximo del gran San Antonio, como el propio Atanasio confiesa en el prólogo de su Vida de Antonio. Y bien conocida es la relación entre monacato y persecución. Atanasio se movía en la órbita de la reacción de Antonio y sus monjes frente a la persecución y sus secuelas. Probablemente fue durante esta su estancia en el retiro del desierto cuando compuso su obra en dos partes: Contra los paganos y Sobre la Encarnación del Verbo, obra ciertamente anterior a la aparición del arrianismo. Arrio y el primer concilio Ecuménico: Nicea Cuando Arrio inicia la exposición de su doctrina predicando en la iglesia del barrio alejandrino de Baucalis (318/ 323) Atanasio ejerce ya de secretario de su obispo Alejandro. Esto hace sospechar que fue Atanasio el redactor de la carta que Alejandro envió al episcopado de Oriente y al papa de Roma, Silvestre, comunicándoles el error de Arrio y su condena por parte de un centenar de obispos egipcios reunidos en sínodo. El emperador Constantino convocó el primer concilio general. Quería zanjar la cuestión arriana, que había tomado ya proporciones alarmantes para la unidad del imperio, máxima preocupación suya, y de paso arreglar algunos problemas que consideraba urgentes. El concilio se reunió finalmente en Nicea, en la primavera del 325, y Atanasio acudió y tomó parte en calidad de secretario y asesor de su obispo Alejandro. Si hemos de creer a su panegirista San Gregorio, las intervenciones de Atanasio en las sesiones del concilio fueron poco menos que decisivas, pero esto debemos ponerlo en la cuenta del propio panegirista arrastrado por su entusiasta y fervorosa admiración. Pero sí es cierto que sus discretas intervenciones debieron de tener ya bastante peso, puesto que, según San Cirilo de Alejandría y por lo que el propio Atanasio deja entrever en sus obras, ya en el concilio mismo nació la admiración de los ortodoxos, a la vez que el odio profundo de los arrianos. Obispo de Alejandría No tardó en recaer sobre Atanasio todo el peso de la responsabilidad eclesial y pastoral inherente al episcopado de Alejandría. Efectivamente, a mediados del año 328, moría el obispo Alejandro, y al cabo de unas semanas de sede vacante, durante las cuales parece que hubo algunas maniobras de rivales, aunque no como insinúa el historiador proarriano Filostorgio, todo el pueblo católico proclamó unánime como sucesor a Atanasio, que fue consagrado obispo de Alejandría el 8 de junio. Las dificultades provenían, sobre todo, del hecho de estrenarse un nuevo procedimiento de elección, establecido por Alejandro. De momento, tanto los cismáticos melecianos como los herejes arrianos le dejaron en paz y en calma, como parece reflejar su primera carta pascual de 329, ventaja que él aprovechó para realizar su primera visita pastoral a su vastísima diócesis. Esta ausencia suya de Alejandría dio ocasión a los melecianos para intentar despojarle de su sede, y a los arrianos para iniciar sus ataques, más personales que doctrinales, contra él. En otoño de 334, Constantino invitó a Arrio a personarse en la corte de Nicomedia. Arrio presentó al emperador una «profesión de fe. tan cuidadosamente equívoca —según podemos comprobar en la obra de Sozomeno— que, aun no llevando expreso el término homooüsios, podía perfectamente ser tomada en sentido ortodoxo, por lo que el emperador mandó que Atanasio reincorporase a Arrio en su puesto de la Iglesia alejandrina. Atanasio, al que no engañaba la cauta profesión de fe del hereje, se opuso a esa readmisión, lo que provocó no poco descontento en la corte imperial y general revuelo entre melecianos y arrianos. Concilio de Tiro y primer destierro Con el fin de apaciguar los ánimos, Constantino convocó un concilio, lo más numeroso posible, que debía celebrarse en Tiro de Palestina, en la primavera de 335, año en que coincidían el primer decenio del Concilio de Nicea y el tercero —tricennalia— de Constantino como emperador. Al concilio acudieron unos sesenta obispos, según el historiador Sócrates, pero en su gran mayoría eran partidarios de Arrio. También compareció Atanasio, al que acompañaban unos cincuenta obispos egipcios, pero éstos no pudieron participar en las sesiones, porque no los admitieron, y Atanasio tuvo que enfrentarse solo a las graves acusaciones que le imputaban y a la parcialidad de las comisiones nombradas para investigarlas. Las cosas llegaron a tal punto en el aula conciliar que los propios funcionarios imperiales, temerosos de lo peor para la integridad física de Atanasio, secretamente lo sacaron del aula e hicieron que pudiera ocultarse en el puerto, mientras el concilio, defraudado, le condenaba en contumacia, le deponía de su sede y reintegraba a los melecianos a sus puestos. Atanasio, pues, decidió entrevistarse personalmente con el emperador para explicarle y justificar su punto de vista y lograr que Constantino comprendiera la injusticia de la situación en que se hallaba, por causa de la sectaria actuación del concilio. Pero éste tampoco se durmió, sino que trató de adelantársele, y así, cuando el 30 de octubre logró Atanasio desembarcar en Constantinopla, los emisarios del concilio habían llegado ya, y lograron hacer cambiar de parecer al emperador, ganado por Atanasio para su causa el día anterior. Consiguientemente, decidido a terminar cuanto antes con aquel intrincado y peligroso asunto, el emperador resolvió desterrar a Atanasio a Tréveris, en las Galias, aunque no se atrevió a darle un sustituto para la sede alejandrina. Muerte de Constantino y regreso de Atanasio El 22 de mayo de 337 moría el emperador Constantino, y este acontecimiento iba a repercutir no sólo en la marcha general del imperio, sino también en la vida particular de muchos, entre ellos Atanasio. El imperio se dividió entre los tres hijos de Constantino: Constantino II se quedó con Bretaña, las Galias y España; Constante, con Italia, África y el Ilírico; y Constancio se reservó todo el Oriente. De acuerdo con sus hermanos, Constantino II, que residía en Tréveris, permitió a Atanasio regresar a su sede de Alejandría quien se apresuró a poner las cosas en su sitio. Convocó a todos los obispos católicos de Egipto para reunirse con él en Alejandría, la metrópoli. Todos juntos firmaron una carta encíclica, dirigida a todos los obispos del mundo y a los tres emperadores, a la que el abad Antonio, desde su retiro solitario, prestó como aval el apoyo de su indiscutida autoridad espiritual. Mientras tanto, los adversarios habían retirado a Pisto por considerarlo poco competitivo y habían consagrado en Antioquía, para sustituirlo, a un tal Gregorio de Capadocia, al que enviaron a Alejandría en marzo de 339, con cartas de recomendación para el prefecto de Egipto, Filagrio, que, ciertamente, tampoco veía con buenos ojos el regreso de Atanasio, por lo que apoyó al intruso e incluso lo instaló bajo la protección de fuerzas armadas. Los disturbios que esto provocó causaron heridos y hasta muertos. Segundo destierro Ante esta exhibición de fuerza, con tan graves consecuencias, Atanasio se sintió impotente para sobreponerse sin causar peores daños para su grey, y se vio obligado a abandonar el campo y dejar libre el paso a los adversarios. Pero no sin antes publicar otra carta encíclica a todos los obispos del mundo, como indignada protesta contra la violencia y el atropello de que había sido víctima por parte del prefecto Filagrio al introducir al usurpador Gregorio. Ocultado en un principio entre los cenobitas, en seguida partió para Roma, invitado por el papa Julio. Concilio de Sárdica Vencido y muerto en la batalla de Aquilea Constantino II, el año 340, su parte del imperio, la más occidental, pasó a manos de su hermano Constante, que así se convirtió en único emperador de todo el Occidente romano. A finales de 342, los dos emperadores supervivientes, Constante y Constancio, se pusieron de acuerdo para convocar un concilio general, que definitivamente arreglase todos los litigios pendientes. Para su realización señalaron como sede la ciudad de Sárdica (Sofía, en Bulgaria), a medio camino para los dos bloques. Convocado, los orientales se presentaron en gran número. Pero se negaron a tomar parte en las sesiones del concilio mientras en ellas participaran los obispos que ellos habían depuesto, y particularmente Atanasio. Los intentos de mediación, incluso los del presidente del concilio, el español Osio de Córdoba, fracasaron rotundamente. Osio llegó a proponerles llevarse consigo a España a Atanasio, si ellos le negaban el regreso a Alejandría, con tal que, junto con todo el concilio, reconocieran la inocencia de Atanasio. Se cerraron en su negativa y la misma noche abandonaron Sárdica, después de redactar una carta encíclica en la que se reafirmaban en sus acusaciones contra Atanasio expuestas en Tiro. Los obispos que permanecieron en sus puestos continuaron las sesiones, a pesar de ese abandono, y en ellas se ocuparon de los principales asuntos. Como el caso de Atanasio había sido ya bien estudiado y examinado en Roma, a falta de nuevos elementos de juicio, no tuvieron mayor dificultad para confirmarle como legítimo obispo de Alejandría y declararle totalmente inocente, a la vez que deponían y excomulgaban al intruso Gregorio de Capadocia. Algunos conciliares propusieron redactar un nuevo Símbolo de la fe, pero Atanasio se opuso, y con él la mayoría, porque se prestaría a muy diversas y torcidas interpretaciones, y sobre todo porque bastaba el de Nicea para fundamentar, sin equívocos ni componendas, la fe ortodoxa. Antes de separarse, los conciliares escribieron una carta encíclica explicando los resultados del concilio, dirigida a todo el mundo, y un carta especial a la Iglesia alejandrina, para cuyo clero añadió Atanasio algunas instrucciones personales, expresando su esperanza de un pronto retorno. Pero Constancio, filoarriano y celoso cultivador de la fidelidad de los obispos arrianos súbditos suyos, fidelidad políticamente muy necesaria para él, se puso decididamente de parte de los obispos orientales disidentes del concilio, y en consecuencia rechazó las decisiones de éste, sobre todo las de reposición de los obispos desterrados. Atanasio, pues, tuvo que permanecer todavía en el destierro unos cuantos años, que repartió entre las riberas del Danubio e Italia, y entre las Galias y Asia Menor, sin dejar nunca de estar al tanto de todos los acontecimientos y de ejercer en todas partes adonde iba un influjo verdaderamente enriquecedor en las personas y en las instituciones, en la doctrina y en la vida de las comunidades eclesiales. Regreso del exilio Ocurrió, pues, que los intereses políticos aproximaron las posturas de los dos emperadores, la del filoarriano Constancio y las del ortodoxo Constante, y así, por la Pascua de 344, envió éste a su hermano, que se hallaba en Antioquía, una carta en que le pedía que autorizase el regreso de Atanasio a su sede de Alejandría. De momento, Constancio se negó, pero sí permitió dejar libre al clero alejandrino deportado en Armenia, y además prometió no seguir persiguiendo en Egipto a los partidarios de Atanasio. Sin embargo, al año siguiente, muerto en junio el usurpador Gregorio de Capadocia, el propio Constancio escribió a Atanasio invitándole a regresar a su sede y recobrar su puesto. Aún tuvo que insistir con nuevas cartas. Y es que Atanasio, que por entonces se hallaba en Aquileya, no se fiaba lo más mínimo, y quiso cerciorarse entrevistándose antes en las Galias con el emperador Constante, que debió de convencerle, puesto que decidió ir a Antioquía, donde vería a Constancio, pero pasando antes por Roma para despedirse y aconsejarse del papa julio, El emperador Constancio no sólo le recibió en audiencia, sino que le entregó sendas cartas para los obispos, clero y fieles, y para su prefecto Nestorio, redactadas en un tono amable y al parecer convincente. En efecto, después de atravesar Palestina en medio de la más cálida acogida por parte de los obispos, reunidos en sínodo, al llegar a la frontera egipcia, los mismos funcionarios que antes le buscaban como fugitivo, ahora le agasajaban y le acompañaron como escolta hasta Alejandría, donde entró el 21 de octubre de 346, en medio de un recibimiento auténticamente apoteósico, tanto que —como dice San Gregorio Nacianceno— «ni en honor de Constancio en persona se haría otro tanto», y eso que hizo su entrada, como Jesús en Jerusalén, «a lomos de un asnillo«, y no en brioso alazán. Pero Atanasio, como hemos visto, no era hombre para dormirse sobre los laureles del triunfo, y en seguida se puso a reorganizar las Iglesias y a encauzar el explosivo movimiento monástico que, de no ser integrado en la estructura eclesial, dejado a su aire podía acarrear gravísimo peligro para la Iglesia de saltar en mil pedazos. Incorporados al conjunto eclesial, los monjes se convirtieron en la más rica savia de la vida de la Iglesia, y en el mejor apoyo para Atanasio, personalmente y para sus proyectos pastorales. Nuevos ataques de los arrianos La nueva situación envalentonó a los arrianos, que volvieron a las andadas de su intransigencia y de su odio hacia Atanasio e hicieron llegar a Constancio nuevas acusaciones contra él, que ellos consideraban de lesa majestad, y con las mismas trataron también de ganarse al nuevo papa Liberio. A comienzos de 353, Liberio convocó en Roma un sínodo para tratar el asunto, y la respuesta sinodal fue una firme negativa a declararse contra Atanasio. Por el mismo tiempo, el propio Atanasio hizo llegar a Constancio una seria protesta, avalada por la firma de unos ochenta obispos adictos a él y a su causa. El emperador estaba ya decidido a no dejar pasar la ocasión de quitarse de encima a quien creía obstáculo máximo para su total control de Egipto y de su llave, Alejandría, para lo cual no necesitaba mucho impulso de los arrianos, eternos adversarios de Atanasio. Su respuesta inmediata fue invitar a éste a la corte, aparentando acceder a una petición que supuestamente le había hecho Atanasio, lo cual hizo que éste se pusiera en guardia, y así exigió que la invitación se le cursara por escrito y no por palabra de emisarios. Esperó en vano esta invitación escrita, mientras ocupó su tiempo en redactar una Apología a Constancio, que por entonces no le sirvió de nada. El emperador, que por razones políticas se hallaba en los territorios de Occidente, decide aprovechar la ocasión para atacar a Atanasio por el flanco que le era más favorable y le apoyaba sin reservas. A finales del mismo año 353, desde. Arlés envía sus legados al papa, conminándole a convocar un concilio en Aquileya. Este concilio se celebró en el invierno de 354, pero no en Aquileya, sino en el mismo Arlés. Constancio propuso a la firma de los padres conciliares un decreto de condena contra Atanasio. Por desgracia, salvo Paulino de Tréveris, que conocía personalmente a Atanasio y no quiso traicionarle, todos, incluidos los legados del papa Liberio, firmaron el decreto. Naturalmente, Paulino fue desterrado. Tercer destierro Atanasio tuvo, pues, que enfrentarse a un nuevo destierro. Pero esta vez no le dejaron en paz. Los esbirros de Constancio no cejaron de buscarlo afanosa e incansablemente durante nada menos que seis años. Siempre en vano. Fieles y monjes se desvivían por él y podía cambiar de escondite a voluntad. Durante esos seis años, en ningún momento dejo él de hacer sentir su presencia a sus fieles, y a todo el mundo cristiano. Efectivamente, de esta época proceden sus grandes obras de polemista y de teólogo, Además de sus Apologías en defensa y justificación propias, tenemos la Historia de los arrianos, para informar con exactitud particularmente a los monjes que le cobijaban, obra polémica y teológica donde no falta el humor y que alguien, por no entenderla adecuadamente, llegó a calificar de «endiablada novela cómica». También la serie de Discursos contra los arrianos, donde Atanasio nos muestra al hombre que, teniendo horror a las -especulaciones filosóficas en que, dice, caen los arrianos al pretender analizar «científicamente» a Dios, con desprecio del misterio de la intimidad divina, se pone, sin embargo en su mismo plano y arguye contra esa disminución de Dios, pero siempre conservando el método propio de un pastor cuidadoso de la fe de los sencillos e insistiendo, sin sutilezas lógicas ni retóricas, en la afirmación de la divinidad del Verbo desde la revelación bíblica y la tradición eclesial, Y la Vida de Antonio, que ha merecido el título de best seller de la literatura cristiana, traduciría a todas las lenguas; en ella el amigo de los monjes, mártir del ministerio episcopal, narra la vida de un mártir de la conciencia, Antonio, el hombre de Dios cuya vida es modelo de vida monástica, ejemplo de vida cristiana y el mejor exponente y la mejor defensa de la fe nicena. Regreso a Alejandría El 3 de noviembre de 360 moría Constancio cuando se dirigía contra Juliano, proclamado Augusto por el ejército galo-germánico. Así, muerto Constancio, Juliano quedó, sin lucha, dueño de todo el imperio. Para comenzar su gobierno y acaso por llevar la contra a la política de Constancio, decretó una amnistía que permitió a los obispos desterrados regresar a sus sedes. Atanasio pudo abandonar su escondite y regresar a Alejandría el 21 de febrero de 361. Cuarto destierro Pero tanta dicha no podía durar mucho en la trayectoria vital del gran luchador. Efectivamente, el emperador Juliano, que en adelante será conocido como Juliano el Apóstata», se lanzó muy pronto a imponer su nueva política de resurgimiento y reimplantación del «helenismo» como cultura y del paganismo como religión del Estado. Sus medidas anticristianas van dirigidas contra todos los seguidores del «Galileo», pero Atanasio le merece una atención especial. Atanasio no tuvo otra salida que volver a emprender ocultamente el doloroso y bien conocido camino del destierro, lo que finalmente realizó el 24 de octubre de 362. De nuevo halló refugio y protección entre sus amigos los monjes, y una vez más frustró las pesquisas de los esbirros imperiales. Regreso Sin embargo, la Providencia dispuso que este destierro fuera corto. Efectivamente, el 26 de junio de 363 moría Juliano en plena campaña bélica contra los persas. El ejército proclamó emperador a Joviano, que, contrariamente a Juliano, era católico convencido y preocupado por la ortodoxia y por la unidad de la Iglesia. Una de sus primeras medidas fue escribir a Atanasio para que regresara a Alejandría, y luego le invitó a viajar a Antioquía, atenazada todavía por el cisma meleciano. Poco después, en febrero de 364, moría en Dadaszan, en camino hacia Constantinopla, el emperador Joviano, y nuevamente el imperio se dividía en dos: Valentiniano, proclamado por el ejército acampado en Nicea, se reservó la parte occidental, y entregó a su hermano Valente la oriental. Aunque cruel e irritable, Valentiniano siempre se mostró tolerante en cuestiones religiosas. Su hermano, en cambio, fervoroso y convencido arriano, pronto se mostró, en esas mismas cuestiones, más bien intransigente, y pronto hizo suya la política religiosa del filoarriano Constancio. Apenas transcurrido un año de su imperio, en la primavera de 365, publicaba un edicto por el que ordenaba volver al destierro a todos los obispos amnistiados por Juliano y por Joviano. Quinto destierro El caso de Atanasio, siempre especial, también tuvo esta vez trato especial, pero con el mismo resultado: por quinta vez tuvo Atanasio que salir ocultamente de Alejandría, a comienzos de octubre, y acudir de nuevo a la hospitalidad de los monjes en el desierto. Regreso definitivo ¿Quién o qué impulsó al intolerante Valente a dar la orden oficial de que Atanasio, el viejo luchador, regresara a su sede, a su ciudad de Alejandría? ¿Quizás porque veía que su figura se iba agigantando (día a día en todo el imperio, considerado como el símbolo vivo de la ortodoxia? Lo cierto es que Atanasio pudo volver a su Iglesia y pasar con relativa tranquilidad sus últimos años. Fueron años fértiles en actividad pastoral y en producción literaria: mucha predicación –sermones–, amplios comentarios bíblicos y exegéticos, abundante y enjundiosa correspondecia epistolar, mediante la cual siguió interviniendo en los principales asuntos y acontecimientos de interés general, siempre en defensa de la fe ortodoxa y de las personas e instituciones que la representaban, y siempre con la incansable preocupación de promover y facilitar en lo posible la reconciliación y la unión de las Iglesias, orientales y occidentales, y de sus pastores y responsables. Muerte En plena actividad de su ministerio episcopal, la muerte sorprendió a este veterano y valentísimo luchador, la noche del 2 al 3 de mayo de 373, rodeado de un clero al que nunca falló y al que no había dejado de animar en la lucha por la ortodoxia; de unos monjes que tantas veces habían compartido con él no sólo techo y pan, sino también la vida, pues le consideraban uno de ellos; y de unos fieles que tantas veces le protegieron y hasta expusieron su vida por defenderle contra los soldados, a él que consideraban su verdadero padre, su «papa». No fue mártir, pero toda su vida fue un martirio. Confesor de la fe por excelencia, en seguida, tras su muerte, fue objeto del más fervoroso y rendido culto, animado por los panegíricos de las personalidades más relevantes del momento, entre ellas San Gregorio de Nacianzo, quien, después de proclamarlo «pilar de la Iglesia» y «padre de la ortodoxia», dado que «su modo de vivir era la regla del episcopado, y su fe la ley de la ortodoxia», añade: «El fasto de sus exequias sobrepasa los honores que recibió en ocasión de su regreso del destierro, y a pesar del río de lágrimas que provoca, la idea que de sí mismo dejó en el espíritu de todos excede con mucho las manifestaciones exteriores». Su fiesta se celebró, desde un principio, el 2 de mayo. El Concilio II de Constantinopla (553) le cita corno el primero de los grandes doctores de la Iglesia. Argimiro Velasco Delgado, O.P. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
03-may-2023 15:32
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Miércoles. 3 de mayo de 2023. Santos Felipe y Santiago. Primera lectura Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 15, 1-8 Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os anuncié y que vosotros aceptasteis, en el que además estáis fundados, y que os está salvando, si os mantenéis en la palabra que os anunciamos; de lo contrario, creísteis en vano. Porque yo os transmití en primer lugar, lo que también yo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras; y que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; y que se apareció a Cefas y más tarde a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos juntos, la mayoría de los cuales vive todavía, otros han muerto; después se le apareció a Santiago, más tarde a todos los apóstoles; por último, como a un aborto, se me apareció también a mí. Salmo de hoy Sal 18, 2-3. 4-5 R. A toda la tierra alcanza su pregón. El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos: el día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra. R. Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz, a toda la tierra alcanza su pregón, y hasta los límites del orbe su lenguaje. R. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 6-14 En aquel tiempo, dijo Jesús a Tomás: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí». «Si me conocéis a mi, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto». Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta». Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre" ? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras, Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré». Comentario al Evangelio del día. Hna. Ana Belén Verísimo García OP Ciertamente Jesús puede decir a nuestro corazón esas mismas palabras en algunos momentos de la vida. Y es importante tomar conciencia de que seguimos el camino del discipulado como aquellos primeros hombres y mujeres. En el proceso de la fe, vamos pasando por etapas, creciendo y madurando el encuentro personal con el Maestro, con el Hijo de Dios. Acogernos, comprendernos y acompañarnos mutuamente es que lo que Jesús espera de nosotros. Resuena con fuerza el siguiente versículo del Evangelio de hoy: “creedme (...) sino creed a las obras”. Es realmente lo concreto de la vida donde se desgrana la fe y el sentido que nos habita. Las palabras y discursos son efímeros, el viento los lleva. El compromiso real, por muy pequeño que sea, habla por sí mismo. Muchas veces, se trata de un compromiso en el día a día bien silencioso, que no pierde tiempo en palabras que expliquen o justifiquen. Es un compromiso cuya responsabilidad brota de la experiencia y de la fe en Jesús, el Hijo de Dios. Por eso, se empeña energía, tiempo y dedicación. Hoy resuena en nosotros el testimonio de vida de Felipe y Santiago el menor. Personas como nosotros, que haciendo su camino en el discipulado, son referentes en nuestra vida de fe. Santo del día. Santos Felipe y Santiago. Ambos fueron Apóstoles del Señor y respondieron a la llamada del Señor. Felipe fue un discípulo decidido y dedicado a la causa, preocupado por su Maestro. Santiago el Menor gozaba de gran autoridad en Jerusalén y es una especie de puente con los hermanos que proceden del paganismo. Apóstoles (siglo I) Felipe de Betsaida San Felipe figura con todo derecho en las listas de los apóstoles que nos transmiten los primeros escritos cristianos (Mt 10, 3; Mc 3, 18; Lc 6, 14; Hch 1, 13). Tenía un nombre griego, que significa «amigo de los caballos». En los textos bíblicos Felipe se nos muestra como un discípulo decidido y dedicado a la causa, preocupado por su Maestro y por los oyentes del Maestro. Era Felipe natural de Betsaida, corno Andrés y Simón. Seguramente compartía con ellos las tareas de la pesca. Y posiblemente compartía, al menos con el primero, una insatisfacción interior que parece haberle llevado a escuchar la predicación de Juan el Bautista. Allí le encontró Jesús. Se limitó a decirle: «Sígueme». Felipe es, en efecto, uno de los primeros llamado por Jesús (Jn 1, 43-44). Pero la escena tiene una continuación interesante. El llamado por la voz de Jesús se convierte pronto en el eco de aquella voz. No puede ocultar el gozo de haber encontrado al que era la meta, más o menos consciente, de la larga búsqueda de su pueblo: «Felipe se encuentra con Natanael y le dice: "Hemos encontrado a aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y también los profetas: Jesús, el hijo de José, el de Nazaret"». Es cierto que Natanael no comparte el entusiasmo de quien le lanza ese anuncio sorprendente. Natanael no tiene prejuicios contra la persona, sino contra el lugar de su origen. Felipe se limita a responder: «Ven y lo verán Un 1, 45-46). En las listas de los apóstoles, Mateo y Lucas lo emparejan para siempre con Bartolomé, que se suele identificar con Natanael. Más que la afinidad puntual, interesa subrayar la ejemplaridad de aquel gesto primero. Con la decisión de Felipe se nos sugiere que ha comenzado una nueva era en la historia de la salvación. En la primera alianza uno de los verbos más repetidos invitaba a «escuchar» la palabra de Dios. Ahora ha llegado el momento de «ven al que es el mensajero definitivo de Dios. Ésa habría de ser para siempre la consigna de la misión cristiana: ¡Ven y lo verás! Hay un momento importante en el que Felipe sale del anonimato del grupo, cuando Jesús sugiere a los discípulos que den de comer a la multitud que le sigue. Una propuesta aparentemente descabellada que les lleva a preguntarse cómo van a poder gastar doscientos denarios en pan (Mc 6, 35-37). Según el relato de Juan, es Jesús quien ha calculado las posibilidades y pregunta a Felipe cómo podrían comprar panes para la multitud (Jn 6, 5). El texto añade, precavido: «Se lo decía para probarle, porque él sabía lo que iba a hacer'. El mismo relato nos indica que no son los discípulos, en general, sino Felipe quien se apresura a hacer cálculos sobre el costo de los panes: doscientos denarios (Jn 6, 7). Ahí parece terminar su intervención. El protagonismo lo torna a continuación su paisano y amigo Andrés. De nuevo se encuentran los dos discípulos de la primera hora en el momento de tomar las decisiones sobre el alimento de las gentes hambrientas. También se recuerda a Felipe con motivo de la entrada de Jesús en Jerusalén, recibido como «el que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel» (Jn 12, 13). Entre los que llegaban a la ciudad para celebrar las grandes fiestas de los hebreos había siempre algunos paganos que cultivaban una cierta simpatía hacia la religión de los judíos. Hasta se les permitía el acceso al primero de los atrios del templo. Algunos de esos paganos, llegados para la celebración de la Pascua, se acercaron a Felipe para decirle: «Señor, quisiéramos ver a Jesús. O, tal vez, se trataba sencillamente de judíos que vivían en la diáspora y preferían expresarse en la lengua griega, que conocían mejor. Felipe les sirvió de intérprete. Comunicó aquel deseo a Andrés y, otra vez juntos, fueron a decírselo a Jesús. Para el Evangelio de Juan, aquellos peregrinos de lengua griega parecen representar a toda la humanidad que busca al Mesías, Cuando Jesús supo cíe aquel interés, pareció entrar en éxtasis. Era como si hubiera llegado para él la señal de su hora: la hora de la glorificación, Entonces pronunció la alegoría del grano de trigo: es preciso que muera en el surco para producir fruto abundante (Jn 12, 20-33). Todavía nos ofrecen los Evangelios una última intervención del apóstol Felipe. El Maestro parece despedirse después de celebrar la cena pascual. Se presenta, una vez más, como el camino que lleva al Padre. En ese momento es cuando le dice Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta" (Jn 14, 8). Es ésa una petición que resume la oración de todos los cristianos de todos los tiempos. La respuesta de Jesús parece un tanto destemplada. Sin embargo, no es tanto un reproche displicente al discípulo primerizo y celoso que vino de Betsaida, cuanto un aviso a todos los creyentes que vivan cerca del Mensajero sin llegar a aceptar plenamente su mensaje: “¿Tanto tiempo estoy con vosotros y no me has conocido, Felipe?” (Jn 14, 9-10). Felipe es un modelo permanente para el discípulo. Él es el modelo del llamado que llama. El que sabe por experiencia y transmite la vivencia. Es también el que, ante la falta de panes, duda entre los caminos de la técnica y el camino del misterio. Es el que hace de puente hacia Jesús. El que anhela descubrir el rostro del Padre. El que sabe que aún no sabe lo esencial, El que busca. Según la Leyenda Áurea, el apóstol San Felipe habría sido crucificado y lapidado a la edad de 87 años. La reproducción artística más antigua de San Felipe lo coloca en compañía de Pedro, Pablo y Tomás y se encuentra en los capiteles de la iglesia visigótica cíe San Pedro de la Nave (Zamora), que se remontan a finales del siglo VII. También se encuentra en compañía de Bartolomé, sentado a la derecha de Jesús, en la pintura de la última cena, pintada en una de las bóvedas del Panteón de los Reyes (siglo XII), en la basílica colegiata de San Isidoro de León. Santiago el Menor Junto a San Felipe, la comunidad cristiana celebra hoy al apóstol Santiago. En todas las listas de los apóstoles se menciona a un tal Jacob (en castellano antiguo Sant Yago), hijo de Alfeo, que curiosamente se encuentra siempre a la cabeza del tercer grupo de los cuatro que constituyen el colegio de los Doce (cf. Mt 10, 3-4; Mc 3, 18-19; Lc 6, 15-16; Hch 1, 13.25). Ha sido habitual identificar al apóstol Santiago «el Menor», con uno de los parientes de Jesús y con el presidente de la comunidad de Jerusalén. Las referencias antiguas son muy numerosas y las discusiones sobre tal identificación continúan todavía. Es muy atrayente la tentación de tratar de reconstruir el alcance y los nombres de las personas que constituyen su parentela. Su padre, Alfeo, podría ser el mismo personaje que Cleofás, el marido de aquella María, que el cuarto Evangelio sitúa al pie de la cruz (cf. Jn 19, 25). Por otra parte, el Evangelio de Marcos recuerda en ese mismo contexto a Santiago llamado «el Menor, haciéndolo hermano de José e hijo de una de las Marías que tuvieron el valor y la compasión suficientes para acompañar a jesús hasta la muerte en cruz (Mc 15, 40). Esto hace creer que Santiago sea uno de aquellos que eran co¬nocidos en Nazaret como »»hermanos» o parientes de Jesús (Mt 13, 55; Mc 6, 3). Hasta Pablo ha llegado una tradición oral que refiere cómo Cristo resucitado, tras aparecerse a Pedro, se mostró también a Santiago y a todos los apóstoles (cf. 1Co 15, 7). No se trata de un detalle sin importancia. Este recuerdo tradicional afirma y contribuye a consolidar la autoridad que Santiago conserva durante el resto de su vida entre los seguidores de Jesús. El libro de los hechos de los Apóstoles constata la muerte del otro Santiago, «el hermano de Juan" e hijo de Zebedeo, asesinado por orden de Herodes Agripa I (Hch 12, 2). En consecuencia, el personaje que, en adelante, será llamado con ese mismo nombre, ha de referirse a otro personaje distinto, es decir al «hermano del Señor", que goza de un reconocido prestigio en la comunidad. Queriendo agradar al pueblo judío, el mismo rey Herodes Agripa haría encerrar a Pedro en la cárcel por la fiesta de los Ázimos. Al ser liberado de la prisión, el apóstol pide inmediatamente que comuniquen la noticia a Santiago y a los hermanos (Hch 12, 17). Santiago parece ser ya el jefe del grupo «hebreo» de los seguidores de Jesús que permanecen en Jerusalén. Él debió de regir aquella comunidad, después de la partida de Pedro. Pablo nos dice que al llegar a Jerusalén en su primera visita, hacia los años 38-39, no vio a ningún otro apóstol sino a Santiago “el hermano del Señor” (Ga 1, 19). Muchos suponen que si la calificación de “apóstol” ha de entenderse en sentido restringido, se trataría de aquel mismo Santiago, hijo de Alfeo, que se encuentra en las listas de los elegidos por Jesús (Mt 10, 3). Unos diez años más tarde, en la asamblea conocida como «concilio de Jerusalén», se discute sobre el trato que hay que dar a los cristianos que proceden del mundo griego, y por tanto pagano. En esa oportunidad, verdaderamente crucial para la disciplina y la orientación misionera de la comunidad, es Santiago quien toma la voz para dirimir la cuestión: «Opino yo que no se debe molestar a los gentiles que se conviertan a Dios, sino escribirles que se abstengan de lo que ha sido contaminado por los ídolos, de la impureza, de los animales estrangulados y de la sangre" (Hch 15, 19-20). Pablo atestigua que en esa ocasión, Santiago, Pedro y Juan, «que eran considerados como columnas», aprobaron su vocación y su misión entre los gentiles, es decir, entre los helenistas que aceptaban el Evangelio (Ga 2, 9). A la vuelta de su tercer viaje misionero, el año 58, Pablo vuelve de nuevo a Jerusalén, donde se encontrará todavía a Santiago presidiendo la asamblea de los ancianos de la comunidad (Hch 21, 18). Seguramente es él quien, ante los rumores que circulan sobre las novedades que Pablo predica entre los gentiles, le recuerda la decisión del «concilio de Jerusalén» y le invita a participar en un rito específicamente judío que va a celebrarse en el templo. Según el historiador Flavio Josefo, Santiago sería condenado a muerte y lapidado, hacia el año 62, por orden del sumo sacerdote Ananías II. Una leyenda, que se remonta a las Memorias de Hegesipo (siglo II), dice que fue precipitado desde lo alto de la terraza del templo que se asomaba al valle del Cedrón, donde un batanero terminó por golpearlo hasta la muerte, precisamente el día de Pascua del año 62. Desde el siglo VI, las reliquias de los Santos Felipe y Santiago el Menor se conservan en Roma, en la basílica de los Santos Doce Apóstoles. Allí se encuentra un cuadro de Muratori que los une en el martirio. Santiago se encuentra también representado en un mosaico de la capilla Palatina de Palermo (siglo XII), así como en otro de San Marcos en Venecia (siglo XIII). Para la comunidad cristiana, Santiago "el Menor" es una especie de puente. Representa, por una parte, la fidelidad a las tradiciones de Israel y, por otra, la necesaria apertura para admitir en el seno de la comunidad a los hermanos que proceden del paganismo. Con él se hace realidad la convicción de que Cristo ha venido a derribar el muro que los separaba y a formar un pueblo único para Dios. José Román Flecha Andrés. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
04-may-2023 15:10
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Jueves. 4 de mayo de 2023. Beata Emilia Bichieri. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 13, 13-25 Pablo y sus compañeros se hicieron a la mar en Pafos y llegaron a Perge de Panfilia. Juan los dejó y se volvió a Jerusalén; ellos, en cambio, continuaron y desde Perge llegaron a Antioquía de Pisidia. El sábado entraron en la sinagoga y tomaron asiento. Acabada la lectura de la Ley y de los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a unos que les dijeran: «Hermanos, si tenéis una palabra de exhortación para el pueblo, hablad». Pablo se puso en pie y, haciendo seña con la mano de que se callaran, dijo: «Israelitas y los que teméis a Dios, escuchad: El Dios de este pueblo, Israel, eligió a nuestros padres y multiplicó al pueblo cuando vivían como forasteros en Egipto. Los sacó de allí con brazo poderoso; unos cuarenta años “los cuidó en el desierto”, “aniquiló siete naciones en la tierra de Canaán y les dio en herencia” su territorio; todo ello en el espacio de unos cuatrocientos cincuenta años. Luego les dio jueces hasta el profeta Samuel. Después pidieron un rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Quis, de la tribu de Benjamín, durante cuarenta años. Lo depuso y les suscitó como rey a David, en favor del cual dio testimonio, diciendo: “Encontré a David”, hijo de Jesé, “hombre conforme a mi corazón, que cumplirá todos mis preceptos”. Según lo prometido, Dios sacó de su descendencia un salvador para Israel: Jesús. Juan predicó a todo Israel un bautismo de conversión antes de que llegara Jesús; y, cuando Juan estaba para concluir el curso de su vida, decía: “Yo no soy quien pensáis, pero, mirad, viene uno detrás de mí a quien no merezco desatarle las sandalias de los pies”». Salmo de hoy Sal 88, 2-3. 21-22. 25 y 27 R/. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por todas las edades. Porque dijieste: «La misericordia es un edificio eterno», más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/. Encontré a David, mi siervo, y lo he ungido con óleo sagrado; para que mi mano esté siempre con él y mi brazo lo haga valeroso. R/. Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán, por mi nombre crecerá su poder. Él me invocará: «Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora». R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 16-20 Cuando Jesús terminó de lavar los pies a sus discípulos les dijo: «En verdad, en verdad os digo: el criado no es más que su amo, ni el enviado es más que el que lo envía. Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica. No lo digo por todos vosotros; yo sé bien a quiénes he elegido, pero tiene que cumplirse la Escritura: “El que compartía mi pan me ha traicionado”. Os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy. En verdad, en verdad os digo: el que recibe a quien yo envíe me recibe a mí; y el que me recibe a mí recibe al que me ha enviado». Comentario al Evangelio del día. Fray Juan Manuel Martínez Corral O.P. La escena del evangelio que nos plantea san Juan, tiene un calado profundo, en lo que se refiere al seguimiento de todo discípulo, llenarse de la enseñanza de vida del que es un referente. En el aula con el Maestro de Nazaret. La «Cátedra del Cenáculo» por tanto, un ambiente fraterno y de relación de intimidad, es lo que se nos muestra en esta «última cena». Jesús el Maestro, ha llamado a cada uno de sus discípulos y sabe bien a quien ha elegido para el seguimiento. No desconoce ni barro ni talentos. Ahora llega el momento de la despedida y por tanto, hay que aprovechar la «enseñanza escolar» si queremos que al final del proceso los seguidores se asemejen al que los envía. «Lavatorio de pies» uno de los últimos capítulos en el temario del Maestro. Este proceso de seguimiento y enseñanza, está llegando a su fin. Ahora toca otro periodo que también abarca la etapa formativa: «Las prácticas», pues bien, acabada la clase magistral, encontramos en los versículos anteriores esta joya en lo referente a ser igual que el maestro: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis» (Jn 13,12-15). Seréis felices y encontraréis el sentido de la vida si lo ponéis en práctica. A lo largo de la etapa laboral surgirán de todo tipo de etapas. Unas veces faltará la fe y habrá la tentación de abandonar el seguimiento de Cristo. Otras veces vendrá el miedo al que dirán, cuesta posicionarse, defender el ideal, la salida fácil es la de negar haber ido a las clases del «Maestro» y conocerlo. En otras ocasiones la falta de conocimiento lleva a vender al «Maestro» quitarle la autoridad, quitarlo de nuestra vida. Jesús cuenta con ello, sabe que es el proceso que tiene que pasar para reconstruir la masa de sus discípulos. Cuando suceda todo esto, creeréis en que: «YO SOY». Vuestro proceso habrá acabado, la herida, limitación y barro, se verá purificada por la fuerza de la Resurrección que os transformará interiormente y os dará valor para la lucha y el anuncio de Jesús vivo y resucitado. Necesario ese proceso de «prácticas en la escuela de Nazaret» para el discipulado. Después de un proceso el que es criado y enviado es capaz de asemejarse en su vida con el Maestro. Ahora ya está preparado y con un rodaje suficiente, el discípulo, para llegar a los demás. Para lanzar una palabra de exhortación creíble y con sentido. Ahora podrán recibirlo sabiendo que anuncia en nombre de Jesús, el Maestro, y que al recibir el mensaje están recibiendo al Padre. Santo del día. Beata Emilia Bichieri. Monja de clausura en el Monasterio de Santa Margarita en Vercelli (Italia). A pesar de ser elegida priora del Monasterio contra su voluntad, lo gobernó con tacto y habilidad. Realizaba muy contenta en la vida de comunidad los servicios más humildes de la casa. Siempre fue agradecida por los dones recibidos de Dios. Emilia nació en Vercelli (Piamonte, Italia) en 1238 y fue monja de clausura del monasterio de Santa Margarita, fundado con la ayuda de su padre. «Abandonó el camino espacioso del siglo», deseosa de servir al Señor por los caminos más estrechos que él le destinara. Fue varias veces priora y siempre muy servicial con todas las hermanas. Murió en Vercelli el 3 de mayo de 1314 y su cuerpo se venera desde 1811 en la catedral. Su culto fue confirmado en 1769. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
05-may-2023 15:25
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Viernes. 5 de mayo de 2023. San Vicente Ferrer. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 13, 26-33 En aquellos días, cuando llegó Pablo a Antioquía de Pisidia, decía en la sinagoga: «Hermanos, hijos del linaje de Abrahán y todos vosotros los que teméis a Dios: a nosotros se nos ha enviado esta palabra de salvación. En efecto, los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús ni entendieron las palabras de los profetas que se leen los sábados, pero las cumplieron al condenarlo. Y, aunque no encontraron nada que mereciera la muerte, le pidieron a Pilato que lo mandara ejecutar. Y, cuando cumplieron todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del madero y lo enterraron. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos. Durante muchos días, se apareció a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo. También nosotros os anunciamos la Buena Noticia de que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a nosotros, sus hijos, resucitando a Jesús. Así está escrito en el salmo segundo: “Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy”». Salmo de hoy Sal 2, 6-7. 8-9. 10-11 y 12a R/. Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy «Yo mismo he establecido a mi Rey en Sión, mi monte santo». Voy a proclamar el decreto del Señor; él me ha dicho: «Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy. R/. Pídemelo: te daré en herencia las naciones, en posesión, los confines de la tierra: los gobernarás con cetro de hierro, los quebrarás como jarro de loza». R/. Y ahora, reyes, sed sensatos; escarmentad, los que regís la tierra: servid al Señor con temor, rendidle homenaje temblando. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 1-6 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino». Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». Jesús le responde: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí». Comentario al Evangelio del día. D. Carlos José Romero Mensaque, O.P. Esta pregunta de Tomás en el Discurso de Despedida revela la inquietud de los apóstoles ante un futuro sin Jesús. Tenemos que ponernos en situación: Jesús acaba de indicar el Mandamiento nuevo del Amor en un clima de profunda confianza y confidencia que Él quiere se prolongue hasta nosotros y dé el pleno sentido a la Cena, a la eucaristía. Es la Hora de Jesús y de la Iglesia. En realidad, la Despedida de Jesús es una Promesa y una Misión: el Reino de Dios es la promesa cierta para todos los que somos sus discípulos, pero también es una misión porque estamos llamados a dar testimonio de Él ante el mundo. Donde haya un cristiano, allí mismo estará Jesús. Pero la pregunta de Tomás es reveladora de una inquietud que podría ser la nuestra y la respuesta final de Jesús todo un paradigma del sentido que entonces y hoy tiene el ser cristiano: dónde y cómo está Jesús en mi vida, qué me ofrece, cómo darlo a conocer a los demás hombres. Jesús es muy claro “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”, es decir, ser cristiano es mucho más que una ideología, un partido político, una organización religiosa… Es Alguien que da sentido a mi existencia porque está vivo y presente en mí por el Espíritu ahora y por siempre. “Han pasado muchos siglos y las Palabras de Jesús siguen pareciéndonos increíblemente bellas... Pero Él nos ha asegurado que “el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”... Y: “Yo soy el único Mediador entre el cielo y la tierra”... Jesús es la única “senda segura” hacia el Padre. Su cuerpo de Hombre es el único Camino que Dios nos ha regalado… ¿Que esto es increíble?: ¡Claro, porque las acciones y Palabras de Dios distan tanto de nuestro pequeño ser que, se mueve entre las cosas creadas, sirviéndonos de respiración para la vida de nuestro cuerpo, que lo que pasa de aquí es “terreno virgen” para nuestra experiencia! Pero Dios ha querido que transitáramos por estos parajes de la mano segura de Jesús: “Él es también la Verdad” que acompaña a los que se han fiado de Él. Y esta Verdad se hace vida en nuestra pequeña historia de hombre...” (Madres Dominicas de Lerma. 2001) Santo del día. San Vicente Ferrer. Vive con gran disciplina la vida regular. Su pureza, su carácter franco y jovial, y su amor por la austeridad lo habían preparado para las numerosas misiones que le encomendaron. Fue el mayor predicador de su tiempo y recorrió Europa buscando constantemente la paz y la unidad de la Iglesia. Vicente nació en Valencia (España) en 1350 y a los diecisiete años entró en la Orden. Vivió con gran disciplina la vida regular, dejando un claro testimonio en su Tratado sobre la vida espiritual.Tuvo una sólida formación filosófica y teológica como consta por los diversos tratados que escribió. Su pureza angelical, su carácter franco y jovial y su amor por la austeridad le habían preparado para la gran misión a la que se sintió llamado por el mismo Cristo: predicar por toda Europa occidental el Evangelio de la penitencia, en todas partes con inmensa afluencia del pueblo. Fue el más popular y eficaz predicador de su tiempo, dejando en todas partes una profunda impresión, renovando espiritualmente regione enteras y llevando por todas partes la paz y buscando la unidad de la Iglesia con su autoridad y consejos. Murió en Vannes (Francia) el 5 de abril de 1419 y su cuerpo se venera en su catedral. Fue canonizado el 29 de junio de 1455. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
06-may-2023 15:28
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Sábado. 6 de mayo de 2023. Santo Domingo Savio. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 13, 44-52 El sábado siguiente, casi toda la ciudad acudió a oír la palabra del Señor. Al ver el gentío, los judíos se llenaron de envidia y respondían con blasfemias a las palabras de Pablo. Entonces Pablo y Bernabé dijeron con toda valentía: «Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: “Yo te he puesto como luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el confín de la tierra”». Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y creyeron los que estaban destinados a la vida eterna. La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región. Pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas, adoradoras de Dios, y a los principales de la ciudad, provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron de su territorio. Estos sacudieron el polvo de los pies contra ellos y se fueron a Iconio. Los discípulos, por su parte, quedaban llenos de alegría y de Espíritu Santo. Salmo de hoy Salmo Sal 97, 1bcde. 2-3ab. 3cd-4 R/. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas. Su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R/. El Señor da a conocer su salvación, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel. R/. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 7-14 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto». Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta». Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré». Comentario al Evangelio del día. Fray Salustiano Mateos Gómara O.P. Las palabras que Felipe dirige a Jesús, son la oportunidad para que Jesús aclare, todavía más, la realidad de su persona: “Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre”, es su respuesta que, equivale a decir: si me conoces a mí, conocerás al Padre. Ergo, Jesús no es solo lo que están viendo sus ojos. Jesús es el rostro humano de Dios. De ahí que conocerlo a Él, es conocer a Dios, conocer al Padre. El modo de actuar de Jesús, revela el modo de actuar de Dios. Cuando vemos sus obras de amor en el evangelio estamos descubriendo que de ese mismo modo actúa Dios. Pedro, muchos más años después, lo plasmará en una frase que define perfectamente a Jesús: Alguien “que pasó haciendo el bien”. Ese es Jesús, el rostro humano de Dios. Si hay algo que, sin duda, todo creyente espera es conocer, ver, comprender a Dios. ¡Qué bien lo expresa el salmo 41: Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a Tí, Dios mío… ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? El evangelio de hoy es un buen recuerdo para acrecentar nuestro deseo de conocer más a Jesús. Un Jesús que no es otro que Dios hecho hombre. Poder seguirlo, ser capaces de imitarlo, es una gracia de la que todos podemos sentirnos agradecidos. Para ello, confiemos de verdad puesto que Él no la niega a nadie. Uno de los personas de Godspell, decía una vieja oración que encaja muy bien en lo vamos diciendo: “Querido Dios, oro por tres cosas: verte más claramente, amartemás hondamente y seguirte más de cerca, día a día”. Merece la pena apropiarnos de ella. Feliz día, en esta Pascua de resurrección de la que todavía nos llegan algunos destellos. Santo del día. Santo Domingo Savio. Domingo nació el 2 de abril de 1842 en la provincia de Turín, en el norte de Italia, en una familia humilde pero al mismo tiempo muy fervorosa. Ya desde tierna edad decidió imitar fielmente a Jesús, alejándose de cuanto lo pudiera alejar de El. A los 7 años hizo su primera comunión y a los 12 entró en el Oratorio de San Juan Bosco. Bajo la dirección personal del gran santo salesiano se convirtió en tabernáculo del Señor y en modelo y ejemplo de amor a Dio para los demás. Fue un verdadero apóstol y misionero de Jesús, con la simple presencia de su vida. Los que lo conocieron en vida dicen que no era pequeño de estatura, pero si delgado, casi débil. Prefería escuchar que hablar. Era humilde y respetuoso de todos y tenía una habilidad natural para apaciguar las discusiones y peleas, que en aquella edad entre sus compañeros, a veces brotaban casi naturalmente. Su único interés era Dios y como hacer que los demás concentrasen sus energías en servirle mejor a El. Lo que le faltaba en fuerza física la recuperaba en alteza moral, en fortaleza de corazón y en aceptación de la voluntad de Dios cualquiera que esta fuese. La primera biografía de la vida de Domingo fue escrita por su maestro San Juan Bosco, y de entre esas páginas han surgido tantas vocaciones. Inclusa la vocación del futuro Papa Benedicto XVI, que con tanta ternura ha mirado a la Obra de la Infancia Misionera Domingo murió a tan sólo 15 años de edad. Era el 9 de marzo de 1857. Su Santidad Pío XII lo canonizó en el 1954 Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
07-may-2023 15:24
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Domingo. 7 de mayo de 2023. V Domingo de Pascua. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 6, 1-7 En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, porque en el servicio diario no se atendía a sus viudas. Los Doce, convocando a la asamblea de los discípulos, dijeron: «No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea; nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra». La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo; a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando. La palabra de Dios iba creciendo y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe. Salmo Sal 32, 1-2. 4-5. 18-19 R/. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti Aclamad, justos, al Señor, que merece la alabanza de los buenos. Dad gracias al Señor con la cítara, tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R/. La palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra. R/. Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre. R/. Segunda lectura Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 2, 4-9 Queridos hermanos: Acercándoos al Señor, piedra viva rechazada por los hombres, pero elegida y preciosa para Dios, también vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción de una casa espiritual para un sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo. Por eso se dice en la Escritura: «Mira, pongo en Sion una piedra angular, elegida y preciosa; quien cree en ella no queda defraudado». Para vosotros, pues, los creyentes, ella es el honor, pero para los incrédulos «la piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular», y también «piedra de choque y roca de estrellarse»; y ellos chocan al despreciar la palabra. A eso precisamente estaban expuestos. Vosotros, en cambio, sois un linaje elegido, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las proezas del que os llamó de las tinieblas a su luz maravillosa. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 1-12 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino». Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». Jesús le responde: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto». Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta». Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre». Comentario al Evangelio del día. Fr. Luis Martín Figuero O.P. El tema que transmite Jesús a sus discípulos, en este Vº Domingo de Pascua, es su partida; se lo presenta como un recorrido centrado en dos verbos: “me voy” y “vuelvo”.
Es importante contextualizar el diálogo que mantiene Jesús con sus discípulos para conocer con mayor profundidad lo que está pasando entre Jesús y sus apóstoles. Al terminar la última cena Jesús empieza a despedirse de sus discípulos. Estos están un poco desorientados y desconcertados, intuyen que algo va a pasar pero no saben exactamente qué y, por otro lado, también se platean qué va a ser de ellos. Jesús se da cuenta de cómo se encuentran, abatidos, e intenta darles fuerza y ánimo para que no decaigan en la fe: “que no tiemble vuestro corazón. Creed en Dios y creed también en mí.” (Jn14, 1). Jesús les invita a creer en Él, el mejor camino para creer en Dios. También les dice: ”voy a prepararos sitio en la casa de mi Padre”. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino” (Jn14, 4). Tomás le pregunta: “¿cómo podemos saber el camino que nos permita llegar a Dios si no sabemos a dónde vas?” (Jn 14, 5) Jesús le contesta: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. “Yo soy el camino que lleva al Padre” (Jn 14, 6). También les dice: “No os turbéis. Creed en Dios y creed también en mi” (Jn 14, 1). Felipe le pide: “Señor, muéstranos al Padre; eso nos basta” (Jn 14, 8). Jesús le contesta: “quien me ha visto a mí ha visto al Padre” (Jn 14, 9) Jesús, en el evangelio de este Vº Domingo de Pascua se presenta con el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14, 6). Ese es nuestro recorrido en la fe, un camino que vamos realizando y en el que nos vamos encontrando con múltiples dificultades que nos invitan a abandonarlo, teniendo la tentación de salirnos del camino para coger otras carreteras menos tortuosas. Jesús se presenta como el Camino, la pregunta es: ¿estamos en el camino de Jesús o estamos fuera de ese camino? Si estamos en el camino de Jesús, no nos sorprendamos si encontramos piedras, dificultades, obstáculos…, no importa, lo verdaderamente importante es no salirnos de ese camino que Jesús nos está indicando. Es mejor avanzar poco y despacio en el camino de Jesús que ir corriendo para llegar a donde sea fuera del camino de Jesús. En este día Jesús se presenta con el Camino, la Verdady la Vida:
Jesús se presenta como el Camino, la pregunta es: ¿estamos en el camino de Jesús o estamos fuera de ese camino? Cuando tenemos la tentación de salirnos de ese camino, qué nos ayuda para continuar en él, de dónde sacamos las fuerzas para no abandonar el camino, pese a los “baches” del mismo? ¿Qué cosas estoy haciendo para ser camino, verdad y vida para los demás como otros lo han sido para mí? Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
08-may-2023 15:20
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Lunes. 8 de mayo de 2023. Patrocinio de la Virgen María sobre la Orden de Predicadores. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 14, 5-18 En aquellos días, cuando en Iconio se produjeron conatos de violencia de parte de los gentiles y de los judíos, con sus autoridades, para maltratar a Pablo y a Bernabé y apedrearlos; al darse cuenta de la situación, huyeron a las ciudades de Licaonia, a Listra y Derbe y alrededores, donde se pusieron a predicar el Evangelio. Había en Listra, sentado, un hombre impedido de pies; cojo desde el seno de su madre, nunca había podido andar. Estaba escuchando las palabras de Pablo, y este, fijando en él la vista y viendo que tenía una fe capaz de obtener la salud, le dijo en voz alta: «Levántate, ponte derecho sobre tus pies». El hombre dio un salto y echó a andar. Al ver lo que Pablo había hecho, el gentío exclamó en la lengua de Licaonia: «Los dioses en figura de hombres han bajado a visitarnos». A Bernabé lo llamaban Zeus, y a Pablo, Hermes, porque se encargaba de hablar. El sacerdote del templo de Zeus que estaba a la entrada de la ciudad trajo a las puertas toros y guirnaldas y, con la gente, quería ofrecerles un sacrificio. Al oírlo los apóstoles Bernabé y Pablo, se rasgaron el manto e irrumpieron por medio del gentío, gritando y diciendo: «Hombres, ¿qué hacéis? También nosotros somos humanos de vuestra misma condición; os anunciamos esta Buena Noticia: que dejéis los ídolos vanos y os convirtáis al Dios vivo “que hizo el cielo, la tierra y el mar y todo lo que contienen”. En las generaciones pasadas, permitió que cada pueblo anduviera su camino; aunque no ha dejado de dar testimonio de sí mismo con sus beneficios, mandándoos desde el cielo la lluvia y las cosechas a sus tiempos, dándoos comida y alegría en abundancia». Con estas palabras, a dura penas disuadieron al gentío de que les ofrecieran un sacrificio. Salmo de hoy Sal 113 B, 1-2. 3-4. 15-16 R/. No a nosotros, Señor, sino a tu nombre da la gloria No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria, por tu bondad, por tu lealtad. ¿Por qué han de decir las naciones: «Dónde está su Dios»? R/. Nuestro Dios está en el cielo, lo que quiere lo hace. Sus ídolos, en cambio, son plata y oro, hechura de manos humanas. R/. Benditos seáis del Señor, que hizo el cielo y la tierra. El cielo pertenece al Señor, la tierra se la ha dado a los hombres. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 21-26 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; al que me ama será amado mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él». Le dijo Judas, no el Iscariote: «Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?» Respondió Jesús y le dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho». Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Santos Sánchez O.P. Lo de Dios con nosotros es algo que supera los límites del amor. Aunque parece que el amor no tiene límites a la hora de amar. Eso le sucede a nuestro Dios, que es Amor. No contento con crearnos como personas humanas, con inteligencia, voluntad, sentimientos, libertad… no contento con enviarnos hasta nosotros a su propio Hijo, Jesús de Nazaret, para enseñarnos el camino que conduce a la plenitud… no contento con regalarnos su propia vida divina y hacernos de verdad hijos suyos… es capaz de llamar a nuestra puerta, y, si le dejamos, instalarse en nuestro interior. “El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos morada en él”. Pero si le dejamos que se instale en nuestro corazón no es para tenerlo ahí como una pieza decorativa en un museo. Es para escucharle, hablarle, dejar que guíe nuestra vida y, por supuesto, vivir con Él una historia de amor, la de unos hijos con su buen Padre. Celebración del día. Patrocinio de la Virgen María sobre la Orden de Predicadores. En esta fiesta damos gracias a Dios por el misterio de María y nos encomendamos a su protección, ya que la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, reina de los apóstoles y madre benevolentísima de nuestra Orden, es para nosotros ejemplo de contemplación de la palabra de Cristo y de docilidad a la propia misión La Iglesia ha invocado a la Virgen María « con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora » ya que su función maternal perdura sin cesar en la economía de la gracia y « con su múltiple intercesión continúa obteniéndonos los dones de la salvación eterna. » (LG n. 62) Como afirma el MO fray Humberto de Romans: «La Virgen María fue una grande ayuda para la fundación de la Orden y se espera que la lleve a buen fin» (Opera, Il, 70.71). Por ello la Orden de Predicadores reconoce desde sus inicios la protección de la Virgen y «no duda en confesarla, la experimenta continuamente y la recomienda a todos —frailes, hermanas y laicos— para que apoyados en su protección maternal, se unan con mayor intimidad al Mediador y Salvador » (LG, n. 62) para llevar a cabo la difícil misión de la salvación de los hombres. La celebración del patrocinio de María en la Orden se celebró en la liturgia en coincidencia con el aniversario de la bula de fundación de la Orden el 22 de diciembre de 1216, pero ante la debida preferencia de las ferias de Adviento inmediatas a navidad, se propone su celebración en este día del mes de mayo – dedicado a la veneración especial de María- pues también en este día diversos calendarios litúrgicos de otros propios ya celebran diversos títulos de María. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
09-may-2023 15:18
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Martes. 9 de mayo de 2023. Santa Catalina de Bolonia. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 14, 19-28 En aquellos días, llegaron unos judíos de Antioquía y de Iconio y se ganaron a la gente; apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, dejándolo ya por muerto. Entonces lo rodearon los discípulos; él se levantó y volvió a la ciudad. Al día siguiente, salió con Bernabé para Derbe. Después de predicar el Evangelio en aquella ciudad y de ganar bastantes discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquia, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios. En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Y después de predicar la Palabra en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquia, de donde los habían encomendado a la gracia de Dios para la misión que acababan de cumplir. Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe. Se quedaron allí bastante tiempo con los discípulos. Salmo de hoy Sal 144, 10-11. 12-13ab, 21 R/. Tus amigos, Señor, proclaman la gloria de tu reinado Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles. Que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas. R/. Explicando tus hazañas a los hombres, la gloria y majestad de tu reinado. Tu reinado es un reinado perpetuo, tu gobierno va de edad en edad. R/. Pronuncie mi boca la alabanza del Señor, todo viviente bendiga su santo nombre por siempre jamás. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 27-31a En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el príncipe del mundo; no es que él tenga poder sobre mi, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que, como el Padre me ha ordenado, así actúo yo». Comentario al Evangelio del día. Sor Mª Montserrat Román Sánchez, O.P. La vida, la libertad y la paz son dones que Dios otorgó al hombre en su creación y que el pecado nos arrebató. Jesús Resucitado, vencedor de la muerte y del pecado, nos devuelve la Vida Abundante y Eterna, la Libertad ante la tiranía del Príncipe de este mundo y la Paz Verdadera, no como la da el mundo. La paz que ofrece el mundo es la imposición del más fuerte, es la anestesia con los sucedáneos de la felicidad, es la indiferencia para no complicarse la vida. Estamos en un ambiente de despedida, Jesucristo vuelve al Padre que lo envió y nos deja su Paz. La Paz que nos da Jesucristo es Él mismo. Él es nuestra Paz, Él ha dado, en sí mismo, muerte al odio, a la venganza, y nos ha reconciliado con su Padre y con nosotros mismos. Por Él tenemos acceso al Padre, pues Él nos ha mostrado su identidad, y nos ha dado el poder de reconciliar. La Paz que nos ofrece Jesucristo es la que experimenta el Hijo fiel al Padre, que hace siempre lo que le agrada. La Paz que nos da Jesucristo es fruto de su amor al Padre, de su obediencia a la voluntad del Padre, de su entrega al plan de salvación del Padre que lo llevó hasta la muerte. Es una paz que tal vez no nos deje tranquilos, pero que nos llena de una alegría profunda. Es una paz que nos hace vivir a la intemperie, pero nos libera de nuestros miedos y cobardías, porque, nadie nos quita la vida, sino que la entregamos libremente, con la certeza de que Él nos la devuelve en plenitud. La humanidad está necesitada de Paz y paga un alto precio por la paz que le ofrece el mundo. Acojamos el don de la Paz que nos da Jesucristo para que, como la levadura, se extienda su Paz Verdadera por toda la tierra. Santo del día. Santa Catalina de Bolonia. Etimológicamente significa “casta, pura”. Viene de la lengua griega. He aquí otra chica con inquietudes espirituales a la que no le seducen los encantos y esplendores de los palacios reales. Efectivamente, era hija de una familia ilustre de Italia. Vivía encantada con la princesa Margarita, hija de Nicolás de Est, marqués de Ferrara. Desde que naciera en el año 1413, y se fue haciendo una joven muy guapa, notaba de día en día que su camino no era la corte ni las riquezas. A la temprana edad de los doce años buscaba con anhelo en dónde ser mejor y hallar más pronto la perfección a la que Dios nos llama a cada ser humano. Una vez que la princesa Margarita contrajo matrimonio, ella pudo respirar a pleno pulmón. Se había quedado libre de toda atadura a la corte. Llegó para ella el momento en el cual, aunque con muchas dificultades, se decidió por entrar en el convento de las Terciarias de san Francisco de Asís. La dejaron entrar, y ella se sintió más feliz que nunca. Al comenzar su vida de relaciones humanas con las hermanas, todas se quedaban contentas por su trato, sus atenciones personalizadas y por su grado de santidad y de bondad que reflejaba su lindo rostro, imagen de su casta alma. En el capítulo en el cual se elige a la madre abadesa, todas las hermanas pensaron casi unánimemente que la mejor sería Catalina. En este convento estuvo toda su vida, hasta el año de su muerte que tuvo lugar en 1463. Escribió muchos libros acerca de la piedad y de la vida religiosa. Todo el mundo, fino y atento a las cosas del alma, conoce su mejor libro titulado “Siete Armas Espirituales”. Ella, en su sencillez y con las mejores intenciones, se lo dedicó a todo aquel o aquella que sufra tentaciones. El Papa Clemente VIII la inscribió en el martirologio incruento y Benedicto XIII la llevó a la gloria de los altares. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
10-may-2023 15:17
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Miércoles. 10 de mayo de 2023. San Juan de Ávila. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 15, 1-6 En aquellos días, unos que bajaron de Judea se pusieron a enseñar a los hermanos que, si no se circuncidaban conforme al uso de Moisés, no podían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; y se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más de entre ellos subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre esta controversia. Ellos, pues, enviados por la Iglesia provistos de lo necesario, atravesaron Fenicia y Samaría, contando cómo se convertían los gentiles, con lo que causaron gran alegría a todos los hermanos. Al llegar a Jerusalén, fueron acogidos por la Iglesia, los apóstoles y los presbíteros; ellos contaron lo que Dios había hecho con ellos. Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían abrazado la fe, se levantaron, diciendo: «Es necesario circuncidarlos y ordenarles que guarden la ley de Moisés». Los apóstoles y los presbíteros se reunieron a examinar el asunto. Salmo de hoy Sal 121, 1bc-2. 3-4b. 4c-5 R/. Vamos alegres a la casa del Señor ¡Qué alegría cuando me dijeron: «Vamos a la casa del Señor»! Ya están pisando nuestro pies tus umbrales, Jerusalén. R/. Jerusalén está fundada como ciudad bien compacta. Allá suben las tribus, las tribus del Señor. R/. Según la costumbre de Israel, a celebrar el nombre del Señor; en ella están los tribunales de justicia, en el palacio de David. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 1-8 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos». Comentario al Evangelio del día. Hna. Mariví Sánchez Urrutia O.P. Hoy nos disponemos a escuchar y recibir en lo profundo de nuestro corazón, las palabras del evangelio, como lo hicieron los Apóstoles entonces. Sentados a la mesa de la Palabra, de la Eucaristía, hacemos nuestra la advertencia de Jesús, “sin Mí no podéis hacer nada” Llamada a repensar cómo es mi vivencia de la fe cristiana. Momento para escuchar la llamada de atención de Jesús a los cristianos hoy. No podemos reducir la fe sólo al conjunto de creencias y prácticas religiosas, ni tan siquiera a actos de solidaridad, aunque también, sin una experiencia interior y vital de Él, de la persona de Jesús. Dejar que la savia de Dios Amor, vaya entrando y animando nuestra vida cristiana, para dar los frutos que toda vid produce y que es nuestra misión y la de nuestras comunidades, hacer posible el Reino querido por Jesús, con los pequeños gestos en nuestra vida cotidiana y con las posibilidades que a cada uno la vida le ofrece. Y nos recuerda Jesús “sin Mí no podéis hacer nada” Agradecemos, una vez más, que, como buen pedagogo, sale a nuestro encuentro para indicarnos y animarnos en nuestra vida de creyentes. Sacarnos de nuestra mediocridad en muchas ocasiones para reafirmarnos en el compromiso que requiere la radicalidad del Evangelio. Y repite una palabra que hoy casi puede resultar en desuso permanecer, permanecer vinculados a Él, no hasta que dure, como muchos de nuestros contemporáneos afirman, sino permanecer en Él. Hoy, nos dicen teólogos y creyentes, es fundamental no sólo saber de Dios, sino tener sabor de Dios, y la actitud contemplativa, tan enraizada en el carisma dominicano, nos ayudará a sabernos sarmientos fecundos regados por la savia del Amor del Padre y en comunión profunda con Jesús. ¿Cómo cultivamos en nuestra vida la relación con Jesús? Es un camino que no se tiene ya hecho, sino que se transita por él y se va haciendo poco a poco. Para eso, Señor ¡contamos contigo! Santo del día. San Juan de Ávila. Presbítero, patrono del clero secular Español, puso en marcha un programa de reforma para que los sacerdotes tuvieran una mayor formación teológica y espiritual, poniendo en práctica las directrices marcada por el Concilio de Trento.
Y a Juan de Ávila le hizo «Maestro ejemplar para su pueblo. Para el pueblo de Dios, que no se contrapone a la jerarquía, sino que la incluye, porque hasta los pastores, como diría San Agustín, también son ovejas, son cristianos con los demás cristianos, necesitados de fe, esperanza y caridad. Y ese misterioso título de maestro que le acompañó siempre, no es un mero título académico, sino un reconocimiento unánime de un magisterio que iluminaba con sus luces a papas, obispos, concilio, sacerdotes y cristianos, escogidos o humildes miembros de aquellas masas que por esos pueblos de Andalucía y Extremadura escucharon su palabra encendida. Maestro viviente de sus coetáneos, y también de las generaciones siguientes a través de sus escritos, tan apreciados por San Francisco de Sales, por el cardenal Berulle, por San Antonio María Claret, por el cartujo Molina. Y ¿de qué mimbres se hizo Dios un santo y maestro? De un hijo único de familia acomodada, nacido en Almodóvar del Campo; de un estudiante de Leyes en Salamanca o de Artes y Teología en Alcalá; de su misacantano, ya sin padres, que repartió sus bienes a los pobres (1526); de un misionero frustrado de América, que no pudo acompañar al obispo Garcés acaso por razones de raza; de un hombre que inició su pre-dicación en Sevilla y por unas frases audaces tuvo que habérselas con la Inquisición. No solamente salió indemne de aquella prueba, sino que de aquellos meses de cárcel salió enriquecido con una comprensión del misterio de Cristo, que será nota distintiva de su espíritu. Dios y la vida misma fueron marcando su sendero, un sendero en alguna manera atípico: su preparación universitaria parecía encaminarlo al episcopado, a alguna prebenda catedralicia, a alguna cátedra universitaria, a una parroquia importante. Nada de ello conformará su vida; o porque no le llegó, o porque lo excluyó personalmente. Si quisiéramos definirla, no podríamos hacerlo mejor que recordando el tan lacónico cuanto expresivo epitafio de su tumba: Messor eram. Fue un segador, en el sentido evangélico de la palabra. Y aun me atrevería a decir que más propiamente fue un sembrador. Exiit qui seminat seminare semen suum. Salió el sembrador a sembrar su semilla (Mt 13, 4). Su sementera comenzó en Sevilla (1528), siguió en Córdoba (1535), Granada (1536, 1539), Priego (1547), etc. A lo largo de estos años fundó tres colegios mayores universitarios y once menores. El de Baeza se transformó en universidad (1542); podría añadir, que en el primer Instituto de Pastoral. A punto estuvo de entrar en la Compañía de Jesús, donde iba a ser recibido como «arca del Testamento». Si lo hubiera hecho acaso no habría tenido que esperar cuatro siglos para alcanzar la gloria de la canonización. Pero no fue así, sino que, ya achacoso y enfermo, se retiró a esta Montilla, para aquí consumir sus últimos años, morir y ser sepultado (1554-1569).
Tiene el más alto concepto de la predicación, el misterioso ministerio de la palabra, «el medio para engendrar y criar hijos espirituales. «Faltando éste —dice—, qué bien puede haber sino al que vemos; que en tierras donde falta la Palabra de Dios —y de esto debía saber no poco por experiencia— apenas hay rastro de cristiandad». Se adelanta al Tridentino y sigue entre otros a Erasmo al asentar que la predicación personal es el deber principal de los obispos. Y en lógica consecuencia buscará los medios de formar predicadores según su espíritu, así corno confesores: dos pilares del ministerio sacerdotal en los que debiéramos pensar. «Maestro ejemplar por la santidad de su vida y por su celo apostólico». El texto litúrgico parece disociar y acumular estos dos conceptos fundamentales del magisterio de Ávila. ¿Puede en un sacerdote darse santidad de vida sin celo apostólico, o celo apostólico sin santidad de vida? Juan de Ávila cree lo que dice y vive de ello; y dice lo que cree y tiene arraigado en su espíritu. Aun sin el color personal de sus afirmaciones, sus escritos segregan convicción profunda, autenticidad, no hábiles juegos literarios, llenos de erudición, pero desprovistos de ese quid misterioso que convierte en sacramentales los escritos de los santos. «Predicador evangélico», lo llama a boca llena fray Luis de Granda en su deliciosa biografía de San Juan de Ávila (Vida del padre maestro Juan de Ávila. Edibesa, Madrid, 2000), «y limpio espejo de las propiedades y condiciones que ha de tener el que usa este oficio». Lo dice él, que algún tiempo compartió «una misma casa y mesa» y notó de cerca 'sus virtudes, el estilo y manera de su vida». La santidad del pastor, que es amor de Dios y amor de sus ovejas, se transforma necesariamente en celo apostólico. A propósito de su «amor entrañable a todos» dice fray Luis de Granada, que «cada uno pensaba que era el más privado de todos o singularmente amado. Porque así amaba a todos como si para cada uno tuviera un corazón, lo cual es propio del amor que se funda en Dios. [...]
Esperaba que el Concilio diese orden de cómo los sacerdotes fuesen tales como su ministerio requería. Mas, dar orden era mucho más que dar órdenes. El Concilio, los concilios anteriores, los sínodos diocesanos y provinciales precedentes, llevaban un siglo dictando preceptos y cánones, reiteradas leyes, acompañadas de censuras graves, que tantas veces resultaban papel mojado, y de ahí su reiteración. La santidad no brota por decretos positivos, ni menos bajo amenaza de penas. Mucho había meditado San Juan de Ávila sobre este empeño infructífero de la Iglesia y su meditación le conducía a una conclusión pesimista: «El camino usado de muchos para reformación de comunes costumbres suele ser hacer buenas leyes y mandar que se guarden so graves penas; lo cual hecho, tienen por bien proveído el negocio. Mas, como no haya fundamento de virtud en los súbditos para cumplir esas buenas leyes, y por esto les son cargosas, han por esto de buscar malicias para contraminarlas, y disimuladamente huir de ellas o advertidamente quebrantarlas. Y como el castigar sea cosa molesta al que castiga y al castigado, tiene el negocio mal fin, y suele parar en lo que ahora está: que es mucha maldad con muchas y muy buenas leyes.» No faltaban buenas leyes emanadas de papas, sínodos, concilios. Y en verdad no podemos despreciarlas. Al fin representan una cota de exigencia, una aspiración y deseo, refrendados por altas instancias. Mas la recepción fructífera de las leyes o, de otra manera, su cumplimiento y eficiencia, encontraban fuerte resistencia en la falta de voluntad de cumplirlas así como en costumbres inveteradas y difíciles de cambiar. «¿Qué mejores leyes —dice más adelante— puede haber que las que hay hechas cerca de la santidad, y letras y régimen de toda la Iglesia? ¡Qué de penas están puestas para los transgresores de esas buenas leyes! Y con todo esto, no hay quien ignore cuán malos, cuán ignorantes y desordenados estamos los eclesiásticos.» Trento había mandado que los curas explicasen el Evangelio a sus parroquianos. Los más no lo entienden —dice Ávila—, «y hay algunos de tal vida, y conocida por tal, que no osarán hacer esto; o si lo hacen, se seguirá más escarnio de ellos o de lo que predican, que daño de no predicar. Y habrá muchos parroquianos que solamente por no oír declarar el Evangelio por personas de quien tan mal concepto se tiene, dejarán de ir a la Iglesia a la misa». Razón tiene al decir que »aprovecha poco mandar bien, si no hay virtud para ejecutar lo mandado». Y los achaques del mandar afectan al propio concilio, que solamente podrá ser fecundo si encuentra sujetos bien dispuestos que acepten sus directrices: «Si quiere, pues, el sacro concilio que se cumplan sus buenas leyes y las pasadas, torne trabajo, aunque sea grande, para hacer que los eclesiásticos sean tales, que more en ellos la gracia de la virtud de Cristo; lo cual alcanzado, fácilmente cumplirán lo mandado. Mas, aquí es el trabajo y la hora del parto, y donde yo temo nuestros pecados y la tibieza de los mayores —alude a los obispos—. Que como hacer buenos es negocio de gran trabajo, y los mayores, o no tienen ciencia para guiar esta danza, o caridad para sufrir cosa tan prolija y molesta a sus personas y haciendas, conténtanse con decir a sus inferiores: "Sed buenos; y si no, pagármelo heis"; y no entienden en ayudarles a serlo. Porque el mandar es cosa fácil y sin caridad se puede hacer; mas el llevar a cuestas flaquezas ajenas con perseverante corazón de las remediar e hacer fuerte al que era flaco, pide riqueza de caridad... Y pues los prelados con clérigos son como padres con hijos, prevéanse el papa y los demás en criar a los clérigos como a hijos, con aquel cuidado que pide una dignidad tan alta como han de recibir. Y entonces tendrán mucha gloria en tener hijos sabios y mucho gozo y descanso en tener hijos buenos, y gozarse ha toda la Iglesia con buenos ministros». Ardua era la tarea de lograr clérigos en que quepan las buenas leyes que están hechas y se han de hacer. Sin ello no duraba reforma alguna, 'por no tener fundamento».
Él fue el que, adelantándose a la célebre decisión del concilio en su última etapa, sugirió la necesidad de crear uno o más colegios en cada obispado que se dedicasen a esta labor fundamental. En ellos se educarían en honestidad de vida y recogimiento, en estudiar para convertirse en maestros y edificaciones de las almas. Más aún, piensa en una educación especial para los que se destinen a confesores y predicadores, oficio muy olvidado, aunque sea el instrumento para «engendrar y criar hijos espirituales». Se ha de cuidar mucho la selección de los candidatos, estrechar el acceso al sacerdocio, admitir para él solamente a los hábiles, no ordenar a nadie sin la debida preparación. Y él, universitario de Salamanca y Alcalá y amigo de las letras, se muestra prevenido contra las letras sin santidad: «Por experiencia conocen todos casi nunca haber dañado a la Iglesia el sacerdote selecto que no fuese letrado ni rico ni alto, y siempre le dañó mucho la malicia armada de letras y de dignidad. Con el mismo realismo y buen sentido propone los medios económicos que sirvan para la creación de estos colegios o seminarios, algo que ni hizo debidamente el Concilio de Trento. Y así su mandato de creación de seminarios, algo que por sí sólo hubiese justificado aquel concilio en opinión de un historiador, no se vio secundado por un cumplimiento generalizado. Uno y dos y más siglos tardaron algunas diócesis es-pañolas en cumplir este precepto tan vital. Un sacerdocio difícil y heroico debía ser el horizonte de los candidatos. Y no está conforme San Juan de Ávila, él de vida tan austera, con el común parecer de su época, de que convenía que los eclesiásticos fuesen ricos y autorizasen sus personas con signos externos que las hiciesen respetables. Algunos pensaban que tal apariencia era conveniente a la honra de Cristo y de la Iglesia, como por ejemplo fray Melchor Cano. Si esto fuese verdad –dice Ávila–, habría que concluir que Cristo no la honró, pues se trató al revés de lo que éstos suponen. «La honra de los ministros de Cristo es seguir a su Señor no sólo en lo interior, sino también en lo exterior». Y si no fuese suficiente el criterio evangélico, apela al juicio certero del pueblo: si quisieran «oír lo que dice de ellos el vulgo". Si lo escuchasen debidamente, «no dirían que con estas cosas son ellos estimados y, mediante ellos, la Iglesia; antes entendieran cómo por esto son desestimados y tenidos por profanos y juzgados por malos, aun de los muy ignorantes". Vida sin mendicidad ni riquezas propone San Juan de Ávila para los eclesiásticos. La estimación debida de los mismos obispos no consiste en las pompas «que ellos llaman honra de la Iglesia»; han de buscar otros caminos por los que merecen la estimación y la Iglesia por ellos. Es una idea muy erasmiana y Ávila, alumno de Alcalá, tuvo ocasión de leer a Erasmo, quien remite la «sublimitas» episcopal al modelo apostólico, y no a palacios y carrozas, como ocurría en su tiempo. Muchas más cosas podrían decirse de este celo reformista de San Juan de Ávila, convencido como estaba de que la causa de los males y herejías de su tiempo era en buena parte efecto de los pastores negligentes y de falsos profetas o falsos enseñadores, brillantes pero vacuos, sin tener en cuenta cómo edificar el corazón con aumento de fe, esperanza y caridad, condescendientes con vicios y vanidades, responsables de que la gente haya perdido la estima de ellos y luego la fe misma en la Iglesia. Y ¿cómo no había de pensar así quien asienta como un axioma: «Ordenanza es de Dios que el pueblo esté colgado en lo que toca a su daño o provecho, de la diligencia y cuidado del estado eclesiástico»? No voy a dar un repaso a las múltiples iniciativas pastorales concretas de San Juan de Ávila, positivas las más, como las encaminadas a suscitar una amplia labor catequética de niños y adultos, sobre niños y escuelas, sobre catecismos en lengua vulgar, educación de niños pobres, huérfanos y perdidos, especial atención a los campesinos, libros de lecturas, culto a la Eucaristía y comunión frecuente, sobre la vida consagrada de religiosos y religiosas; negativas otras, esto es, encaminadas a corregir abusos cerca del matrimonio, de la facilidad con que se admitía a la primera tonsura, de los derechos de las audiencias, de las exenciones, de las composiciones que amparan hurtos y engaños, de las indulgencias por cosas ligeras, de las excesivas excomuniones por causas livianas. José Ignacio Tellechea Idígoras Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
11-may-2023 15:49
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Jueves. 11 de mayo de 2023. San Mayolo. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 15, 7-21 En aquellos días, después de una fuerte discusión, se levantó Pedro y dijo a los apóstoles y a los presbíteros: «Hermanos, vosotros sabéis que, desde los primeros días, Dios me escogió entre vosotros para que los gentiles oyeran de mi boca la palabra del Evangelio, y creyeran. Y Dios, que penetra los corazones, ha dado testimonio a favor de ellos dándoles el Espíritu Santo igual que a nosotros. No hizo distinción entre ellos y nosotros, pues ha purificado sus corazones con la fe. ¿Por qué, pues ahora intentáis tentar a Dios, queriendo poner sobre el cuello de esos discípulos un yugo que ni nosotros ni nuestros padres hemos podido soportar? No; creemos que lo mismo ellos que nosotros nos salvamos por la gracia del Señor Jesús». Toda la asamblea hizo silencio para escuchar a Bernabé y Pablo, que les contaron los signos y prodigios que Dios había hecho por medio de ellos entre los gentiles. Cuando terminaron, Santiago tomó la palabra y dijo: «Escuchadme, hermanos: Simón ha contado como Dios por primer vez se ha dignado escoger para su nombre un pueblo de entre los gentiles. Con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito: "Después de esto volveré y levantaré de nuevo la choza caída de David; levantaré sus ruinas y la pondré en pie, para que los demás hombres busquen al Señor, y todos los gentiles sobre los que ha sido invocado mi nombre: lo dice el Señor, el que hace esto sea conocido desde antiguo". Por eso, a mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten a Dios; basta escribirles que se abstengan de la contaminación de los ídolos, de las uniones ilegítimas, de animales estrangulados y de la sangre. Porque desde tiempos antiguos Moisés tiene en cada ciudad quienes lo predican, ya que es leído cada sábado en las sinagogas». Salmo de hoy Sal 95, 1-2a. 2b-3. 10 R. Contad las maravillas del Señor a todas las naciones. Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor, toda la tierra; cantad al Señor, bendecid su nombre. R. Proclamad día tras día su victoria. Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones. R. Decid a los pueblos: «El Señor es rey, él afianzó el orbe, y no se moverá; él gobierna a los pueblos rectamente» R. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 9-11 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud». Comentario al Evangelio del día. Fr. Carlos Oloriz Larragueta O.P. Para Jesús, tres realidades son inseparables: los mandamientos, el amor y la alegría. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor.Jesús dice esto desde su propia experiencia. Él también guardó los mandamientos de su Padre y así permaneció en su amor. El Padre quería que Jesús nos acompañara en todo momento, incluso en la muerte, y Jesús, porque amaba al Padre y nos amaba a nosotros obedeció, muriendo con nosotros y como nosotros. Y en este amor encontró la fuente segura de su alegría: llenándose cada día del amor del Padre y poniéndose al servicio de las personas que se acercaban a Él. Los mandamientos del Padre y de Jesús no son arbitrarios. Guardarlos es para nosotros lo mejor. Por ese camino nuestra vida avanza segura y se enriquece. Muy en particular, observando el gran mandamiento del Señor: Éste es mi mandamiento que os améis unos a otros como yo os he amado. Pidámosle encontrar nuestra alegría, también nosotros, en el servicio y el amor. Santo del día. San Mayolo. Abad de Cluny Martirologio Romano: En Souvigny, de Borgoña, san Mayolo, abad de Cluny, quien, firme en la fe, seguro en la esperanza y repleto de una doble caridad, renovó numerosos monasterios de Francia e Italia (994) Etimológicamente: Mayolo = Aquel nacido en el mes de mayo, es de origen latino. Hijo de Foquer, señor rico y poderoso en Provenza. Mayolo o también Mayeul nació en el año 906, en la pequeña villa de Valenzola. Sus padres murieron pronto, cuando Mayolo era aún muy joven. Pronto le ronda por la cabeza el pensamiento de abandonar sus muchas posesiones y retirarse a la soledad; pero antes de tomar esta determinación le obligan a salir de sus tierras los sarracenos que van haciendo incursiones desde España. Esta es la razón de refugiarse en Mâcon donde le conociera el obispo Bernon que le da la prebenda de un canonicato al ver sus buenas cualidades y disposiciones. Termina sus estudios en la entonces célebre escuela de Lyon de donde regresa para instruir en filosofía y teología al clero local, recibir el diaconado y ser nombrado arcediano, o sea, el primero del orden de los diáconos. Como el ministerio del diaconado lleva consigo preparar la mesa a los pobres, repartiéndoles las limosnas de la iglesia, su nuevo cargo le proporciona la ocasión de ejercitar la caridad limosnera de un modo poco común; de hecho, vende sus muebles, casas y tierras para repartirlos entre los más menesterosos, incrementando así las limosnas del obispo. Quieren nombrarlo obispo de Besanzon a la muerte de Guifredo; pero se resiste y, temeroso de que se presenten otras ocasiones que no pueda declinar, se retira al claustro. Cluny la abadía recientemente fundada -en el 910, bajo la advocación de san Pedro apóstol y sometido a la autoridad del papa, por Guillermo, duque de Aquitania-, será su casa desde entonces, cuando su tercer abad es Aymardo. Se observa estrictamente la Orden de San Benito de Arriano. Allí le encargan de la biblioteca y le nombran apocrisario, una especie de legado para resolver asuntos fuera del convento y, de modo especial, los que se refieren a las relaciones con los nobles o los príncipes. Pasa a ser abad de Cluny al quedarse Aymardo imposibilitado para el gobierno por la ceguera. Con el abad Mayolo es cuando la abadía más resplandece por su rectitud, disciplina y espíritu de reforma, volviéndose hacia ella los ojos de los príncipes, emperadores y papas. La reforma propugnada por Cluny pasa a los monasterios de Alemania a petición del emperador Otón I y de la emperatriz Adelaida. Las abadías de Marmontier de Turena, San German de Auxerre, Moutier-San-Juan, San Benito de Dijon y San Mauro de las Fosas, en las proximidades de París, conocen la reforma cluniacense en Francia. El mismo papa Benedicto VII encomienda al abad Mayolo la reforma del monasterio de Lerins. Fue toda una labor apasionante y pletórica realizada sólo en diez años. Claro está que nada de esto hubiera podido realizarse con un espíritu pusilánime o sin oración, sin penitencia y sin su piedad recia que incluía el tierno amor a Santa María como queda expresado en sus peregrinaciones a los santuarios de Nuestra Señora de Valay y de Loreto. No todos los trabajos fueron ad intra propiciando la reforma de los buenos. Tuvo también escarceos apostólicos y proselitistas con los infieles sarracenos durante el tiempo en que le tuvieron preso, en Pont-Ouvrier, y de quienes fue rescatado por una fuerte suma de dinero que pudo reunirse entre los frailes y con las ayudas de amigos y ricos nobles conocidos. El emperador Otón II quiso que fuera elegido papa, pero topó con su firme negativa. Cansado de trabajos y pensando que su misión estaba concluida, propone se elija a su fiel discípulo Odilón para sucederle y renuncia a ser abad. Pero, aunque anciano ya, le queda todavía una última aventura reformadora; fue Hugo, el fundador de la dinastía de los Capetos, quien le pide como rey de Francia que regrese a París para introducir la reforma en la abadía de san Dionisio; no supo negarse, se puso en camino y muere en el intento generoso de mejorar ese monasterio para bien de la Iglesia; en Souvigni, el 11 de Mayo del año 994, casi nonagenario, muere el reformador Mayolo, uno de los hombres más eminentes de la cristiandad del siglo X, organizador insigne que preparó el estallido de vitalidad del siglo XI. Su figura se presenta magnífica en la escena del siglo de hierro en un mundo que estaba en construcción. Además de extender la Orden de Cluny en influencia y prestigio para reformar el mundo cristiano, su obra se extiende a otros aspectos de la vida social: construye y restaura, favorece las letras e introduce las ideas cristianas en los gobiernos de Alemania, de Francia y de Italia y, además, es incapaz de contemplar a un necesitado sin derramar lágrimas. La abadía de Cluny, el templo mayor del mundo hasta que en el siglo XVI se construyó en Roma la basílica de san Pedro, que llegó a ser uno de los más importantes centros religiosos, que preparó decisivamente el camino a la reforma gregoriana y que se convirtió en potente foco de radiación del románico europeo, está convertida hoy en un montón de ruinas sólo recuperadas para la posteridad en el papel y el diseño. Se cerró y arrasó en el 1790 por la Revolución francesa. Se entiende que no todas las revoluciones son respetuosas con la cultura, ni con el arte, ni con la historia o que quizá existan más interpretaciones de historia, de arte y de cultura. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
12-may-2023 15:20
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Viernes. 12 de mayo de 2023. Beata Juana de Portugal. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 15, 22-31 En aquellos días, los apóstoles y los presbíteros con toda la Iglesia acordaron elegir algunos de ellos para mandarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas, llamado Barsabá, y a Silas, miembros eminentes entre los hermanos, y enviaron por medio de ellos esta carta: «Los apóstoles y los presbíteros hermanos saludan a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia provenientes de la gentilidad. Habiéndonos enterado de que algunos de aquí, sin encargo nuestro, os han alborotado con sus palabras, desconcertando vuestros ánimos, hemos decidido, por unanimidad, elegir a algunos y enviároslos con nuestros queridos Bernabé y Pablo, hombres que han entregado su vida al nombre de nuestro Señor Jesucristo. Os mandamos, pues, a Silas y a Judas, que os referirán de palabra lo que sigue: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables: que os abstengáis de carne sacrificada a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados y de uniones ilegítimas. Haréis bien en apartaros de todo esto. Saludos». Los despidieron, y ellos bajaron a Antioquía, donde reunieron a la comunidad y entregaron la carta. Al leerla, se alegraron mucho por aquellas palabras alentadoras. Salmo de hoy Sal 56, 8-9. 10-12 R/. Te daré gracias ante los pueblos, Señor Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está firme. Voy a cantar y a tocar: despierta, gloria mía; despertad, cítara y arpa; despertaré a la aurora. R/. Te daré gracias ante los pueblos, Señor; tocaré para ti ante las naciones: por tu bondad, que es más grande que los cielos; por tu fidelidad, que alcanza las nubes. Elévate sobre el cielo, Dios mío, y llene la tierra tu gloria. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 12-17 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Este es mí mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros». Comentario al Evangelio del día. D. José Vicente Vila Castellar, OP Jesús en su última cena, tras la institución de la Eucaristía, da a los discípulos, según Juan, una serie de recomendaciones como despedida, ya que su fin está próximo, por eso les da el siguiente mandato: “Amaos unos a otros como yo os he amado”. “Nadie tiene amor tan grande como el que da la vida por sus amigos”. “Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando”. Las palabras de Jesús son diáfanas, nos invita a que entre nosotros reine el mismo amor como el que Él nos ha manifestado. Decimos que amamos a Dios o a Jesús y consideramos que con eso hemos cumplido, sin embargo Cristo nos dice que, aunque amar a Dios es lo más importante, tanto o más es que nos amemos entre nosotros, pues si lo hacemos así el amor a Dios viene implícito con el amor a los hermanos. El dar la vida por los amigos es un signo de amor, pero no la única forma de amar a los hermanos, no se demuestra así la verdadera amistad; Jesús no dio la vida muriendo, sino poniéndola al servicio de todos. Él no solo nos considera discípulos, sino que nos quiere como amigos, siendo esos amigos indispensables a los que quiere con locura, por eso nos transmite lo que Él ha vivido con el Padre, y pretende que lo asumamos y forme parte de nuestro ADN. Jesús nos ha llamado a cada uno por nuestro nombre, Él nos ha elegido y nos ha invitado a entrar a formar parte del Reino de Dios, y poner en práctica el amor a los demás. Santo del día. Beata Juana de Portugal. Juana era hija del rey Alfonso V de Portugal. A los veinte años se reti*ró al monasterio dominicano de Jesús en Aveiro. Prefirió servir a Dios, único rey de los siglos, siendo así esplendor de su patria y defensa de su pueblo. Juana era hija del rey Alfonso V de Portugal. A los veinte años se reti*ró al monasterio dominicano de Jesús en Aveiro, donde tomó el hábito en 1475, aunque por la oposición de su padre y de su hermano Juan II no hizo la profesión, viviendo dedicada a la oración y a obras de misericordia. Prefirió servir a Dios, único rey de los siglos, siendo así esplendor de su patria y defensa de su pueblo. Murió en Aveiro el 12 de mayo de 1490 y su cuerpo se venera en el monasterio de Jesús. Su culto fue confirmado el 4 de abril de 1693. En 1965 fue declarada por el papa Pablo VI patrona de la ciudad y diócesis de Aveiro. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
13-may-2023 10:51
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Sábado. 13 de mayo de 2023. Bienaventurada Virgen María de Fátima. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 16, 1-10 En aquellos días, Pablo llegó a Derbe y luego a Listra. Había alli un discipulo que se llamaba Timoteo, hijo de una judía creyente, pero de padre griego. Los hermanos de Listra y de Iconio daban buenos informes de él. Pablo quiso que fuera con él y, puesto que todos sabían que su padre era griego, por consideración a los judíos de la región, lo tomó y lo hizo circuncidar. Al pasar por las ciudades, comunicaban las decisiones de los apóstoles y presbíteros de Jerusalén, para que las observasen. Las iglesias se robustecían en la fe y crecían en número de día en día. Atravesaron Frigia y la región de Galacia, al haberles impedido el Espíritu Santo anunciar la palabra en Asia. Al llegar cerca de Misia, intentaron entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo consintió. Entonces dejaron Misia a un lado y bajaron a Tróade. Aquella noche Pablo tuvo una visión: se le apareció un macedonio, de pie, que le rogaba: «Pasa a Macedonia y ayúdanos». Apenas tuvo la visión, inmediatamente tratamos de salir para Macedonia, seguros de que Dios nos llamaba a predicarles el Evangelio. Salmo de hoy Sal 99, 1-2. 3. 5 R/. Aclama al Señor, tierra entera Aclama al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría, entrad en su presencia con vítores. R/. Sabed que el Señor es Dios: que él nos hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas de su rebaño. R/. El Señor es bueno, su misericordia es eterna, su fidelidad por todas las edades. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 18-21 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia. Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo”. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió». Comentario al Evangelio del día. Fr. Martín Alexis González Gaspar O.P. Sigue su avance parsimonioso la estela brillante de la luz pascual. itinerario de amanecer tras las huellas de los apóstoles, rendidos ya por señales y signos. Huella del resucitado allí donde triunfó la fe nacida en las llagas y en la paz de quien estuvo en la tumba sólo tres días. Creyentes robustos que se multiplican, pues no hay fronteras para quien cree y no se resigna. Frutos del Espíritu, guía eficaz y supervisor del camino, porque sólo con su permiso el Evangelio puede caer en tierra buena y los tiempos suyos son infalibles. En manos siempre de aquel aliento divino que marca con su sello el transcurrir nuevo de los acontecimientos, iluminados ya en misericordia y ternura. Así se regala el don de la escucha, para asegurar la siembra y no quede valdía. Atención solícita al grito de los necesitados de Dios y su Palabra de vida. Entonces, sólo entonces, Macedonia estará dispuesta a recibir la luz que revoque su penumbra. Y en ella, tras su eco sediento de luz, los hechos y acciones de aquellos primeros testigos convencidos y convincentes al compás del Espíritu. Mientras, como un susurro al oído, el salmista canta una tierra entera que aclama la bondad, la misericordia y la fidelidad de Dios y se pone a su servicio. Pero el mundo va por otros derroteros, por otras veredas, ignorando o desconociendo el Camino. Sordo a otros intereses que no sean los de sus propios deseos tan mezquinos. Atrapado en quehaceres huérfanos de infinito. Se ha vendado los ojos conscientemente para no ver la luz del día. Deambula en la noche pues es su amiga íntima. Dolido ante quien se atreve a denunciar su escaparate de felicidad vacía, pues tiene la piel muy fina. Insensible, anestesiado, para no saber de dolor y tumbas. Jesús nos advierte de los contratiempos que habrá que sufrir por no seguir el espíritu famélico del mundo. El amor que El entregó fue, es y será rechazado y sus seguidores, si son de verdad, correrán el mismo destino. Una de las bienaventuranzas ya nos avisa. Tenemos que contar con la persecución, con el no entendimiento, con la mirada escrutante de quienes necesitan vivir en una tranquilidad con perfil de Judas. Sin rechazo, no hay Evangelio vivido, porque el menosprecio es la constatación de que las palabras y las acciones del creyente no se acomodan al modo de ser de un mundo que se quiere desarrollar a espaldas de Dios. No podemos hacerle coro a quienes juegan a ser dioses entre engaños de titulares a medida. El cristiano provoca denuncia, porque es impronta regalo del bautismo. Por tanto, no debemos dejar a nadie impasible ante nuestra manera libre y radical de servir a un Reino que no es de este mundo. Cuando un cristiano pasa desapercibido debe releer la Pasión de un Viernes Santo sin tapujos. El mundo no ha creído en el abajamiento de Dios, no ha creído en ese derroche de amor, porque éste pone en evidencia al mal, al dolor y la injusticia. Al mundo le es incómodo pensar en una nueva manera de vivir y comprender la Creación. No podemos esperar a que el mundo se convierta. Tenemos la misión y la responsabilidad de ser testigos vivientes del Resucitado. Nuestra vida es una protesta constante, denuncia andante por este mundo lleno de mordazas y cobardes en cada esquina. Vamos, de una vez por todas, a abandonar nuestros nidos de amor donde todo es ficticia armonía y dejarnos zarandear por ser y vivir como auténticos seguidores de Jesucristo. Santo del día. Bienaventurada Virgen María de Fátima. Desde el 13 de mayo de 1917 la Sma. Virgen María se apareció por seis veces en Fátima (Portugal) a tres pastorcitos: Lucía, Francisco y Jacinta. En un hermoso libro titulado "Memorias de Lucía" (cuya lectura recomendamos) la que vio a la Virgen cuenta todos los detalles de esas apariciones. El 13 de mayo se produjo el siguiente diálogo: - ¿De dónde es su merced? - Mi patria es el cielo. - ¿Y qué desea de nosotros? - Vengo a pedirles que vengan el 13 de cada mes a esta hora (mediodía). En octubre les diré quién soy y qué es lo que quiero. - ¿Y nosotros también iremos al cielo? - Lucía y Jacinta sí. - ¿Y Francisco? Los ojos de la aparición se vuelven hacia el jovencito y lo miran con expresión de bondad y de maternal reproche mientras va diciendo: - El también irá al cielo, pero antes tendrá que rezar muchos rosarios. Y la Sma. continuó diciéndoles: - ¿Quieren ofrecerse al Señor y estar prontos para aceptar con generosidad los sufrimientos que Dios permita que les lleguen y ofreciéndolo todo en desagravio por las ofensas que se hacen a Nuestro Señor? - Sí, Señora, queremos y aceptamos. Con un gesto de amable alegría, al ver su generosidad, les dijo: - Tendrán ocasión de padecer y sufrir, pero la gracia de Dios los fortalecerá y asistirá. Segunda aparición: 13 de Junio de 1917. La Sma. Virgen le dice a los tres niños: "Es necesario que recen el rosario y aprendan a leer". Lucía le pide la curación de un enfermo y la Virgen le dice: "Que se convierta y el año entrante recuperará la salud". Lucía le suplica: "Señora: ¿quiere llevarnos a los tres al cielo?". - Sí a Jacinta y a Francisco los llevaré muy pronto, pero tú debes quedarte aquí abajo, porque Jesús quiere valerse de ti para hacerme amar y conocer. El desea propagar por el mundo la devoción al Inmaculado Corazón de María. - ¿Y voy a quedarme solita en este mundo? - ¡No hijita! ¿Sufres mucho? Pero no te desanimes, que yo no te abandonaré. Mi corazón inmaculado será tu refugio y yo seré el camino que te conduzca a Dios. Tercera aparición: 13 de julio de 1917. Ya hay 4,000 personas. Nuestra Señora les dice a los videntes: "Es necesario rezar el rosario para que se termine la guerra. Con la oración a la Virgen se puede obtener la paz. Cuando sufran algo digan: 'Oh Jesús, es por tu amor y por la conversión de los pecadores'". La Virgen abrió sus manos y un haz de luz penetró en la tierra y apareció un enorme horno lleno de fuego, y en él muchísimas personas semejantes a brasas encendidas, que levantadas hacia lo alto por las llamas volvían a caer gritando entre lamentos de dolor. Lucía dio un grito de susto. Los niños levantaron los ojos hacia la Virgen como pidiendo socorro y Ella les dijo: - ¿Han visto el infierno donde van a caer tantos pecadores? Para salvarlos, el Señor quiere establecer en el mundo la devoción al Corazón Inmaculado de María. Si se reza y se hace penitencia, muchas almas se salvarán y vendrá la paz. Pero si no se reza y no se deja de pecar tanto, vendrá otra guerra peor que las anteriores, y el castigo del mundo por sus pecados será la guerra, la escasez de alimentos y la persecución a la Santa Iglesia y al Santo Padre. Vengo a pedir la Consagración del mundo al Corazón de María y la Comunión de los Primeros Sábados, en desagravio y reparación por tantos pecados. Si se acepta lo que yo pido, Rusia se convertirá y vendrá la paz. Pero si no una propaganda impía difundirá por el mundo sus errores y habrá guerras y persecuciones a la Iglesia. Muchos buenos serán martirizados y el Santo Padre tendrá que sufrir mucho. Varias naciones quedarán aniquiladas. Pero al fin mi Inmaculado Corazón triunfará. Y añadió Nuestra Señora: Cuando recen el Rosario, después de cada misterio digan: "Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia". Cuarta aparición: Agosto 1917. La 4ª. Aparición no fue posible el 13 de agosto, porque en este día el alcalde tenía prisioneros a los 3 niños para tratar de hacerlos decir que ellos no habían visto a la Virgen. Aunque no lo logró. La aparición sucedió unos días después. La Sma. Virgen les dijo en la 4ª. Aparición: "Recen, recen mucho y hagan sacrificios por los pecadores. Tienen que recordar que muchas almas se condenan porque no hay quién rece y haga sacrificios por ellas". (El Papa Pío XII decía que esta frase era la que más le impresionaba del mensaje de Fátima y exclamaba: "Misterio tremendo: que la salvación de muchas almas dependa de las oraciones y sacrificios que se hagan por los pecadores). Desde esta aparición los tres niños se dedicaron a ofrecer todos los sacrificios posibles por la conversión de los pecadores y a rezar con más fervor el Rosario. Quinto aparición: 13 de Septiembre 1917. Ya hay unas 12,000 personas. Nuestra Señora les recomienda a los videntes que sigan rezando el Rosario y anuncia el fin de la guerra. Lucía le pide por varios enfermos. La Virgen le responde que algunos sí curarán, pero que otros no, porque Dios no se confía de ellos, y porque para la santificación de algunas personas es más conveniente la enfermedad que la buena salud. E invita a todos a presenciar un gran milagro el próximo 13 de octubre. Sexta y última aparición. 13 de octubre de 1917. En este día hay 70,000 personas. La aparición dice a los tres niños: "Yo soy la Virgen del Rosario. Deseo que en este sitio me construyan un templo y que recen todos los días el Santo Rosario". Lucía les dice los nombres de bastantes personas que quieren conseguir salud y otros favores muy importantes. Nuestra Señora le responde que algunos de esos favores serán concedidos y otros serán reemplazados por favores mejores. Y añade: "Pero es muy importante que se enmienden y que pidan perdón por sus pecados". Y tomando un aire de tristeza la Sma. Virgen dijo estas sus últimas palabras de las apariciones: QUE NO OFENDAN MAS A DIOS QUE YA ESTA MUY OFENDIDO (Lucía afirma que de todas las frases oídas en Fátima, esta fue la que más le impresionó). La Sma. Virgen antes de despedirse señaló con sus manos hacia el sol y entonces los 70,000 espectadores presenciaron un milagro conmovedor, un espectáculo maravilloso, nunca visto: la lluvia cesó instantáneamente (había llovido desde el amanecer y era mediodía) las nubes se alejaron y el sol apareció como un inmenso globo de plata o de nieve, que empezó a dar vueltas a gran velocidad, esparciendo hacia todas partes luces amarillas, rojas, verdes, azules y moradas, y coloreando de una manera hermosísima las lejanas nubes, los árboles, las rocas y los rostros de la muchedumbre que allí estaba presente. De pronto el sol se detiene y empieza a girar hacia la izquierda despidiendo luces tan bellas que parece una explosión de juegos pirotécnicos, y luego la multitud ve algo que la llena de terror y espanto. Ven que el sol se viene hacia abajo, como si fuera a caer encima de todos ellos y a carbonizarlos, y un grito inmenso de terror se desprende de todas las gargantas. "Perdón, Señor, perdón", fue un acto de contricción dicho por muchos miles de pecadores. Este fenómeno natural se repitió tres veces y duró diez minutos. No fue registrado por ningún observatorio astronómico porque era un milagro absolutamente sobrenatural. Luego el sol volvió a su sitio y los miles de peregrinos que tenían sus ropas totalmente empapadas por tanta lluvia, quedaron con sus vestidos instantáneamente secos. Y aquel día se produjeron maravillosos milagros de sanaciones y conversiones. Y nosotros queremos recordar y obedecer los mensajes de la Sma. Virgen en Fátima: "Rezar el Rosario. Hacer oración y sacrificios por la conversión de los pecadores y NO ofender más a Dios, que ya esta muy ofendido". Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
14-may-2023 15:18
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Domingo. 14 de mayo de 2023. VI Domingo del Tiempo de Pascua. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 8, 5-8. 14-17 En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaría y les predicaba a Cristo. El gentío unánimemente escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría. Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaría había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por ellos, para que recibieran el Espíritu Santo; pues aún no había bajado sobre ninguno; estaban solo bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo. Salmo Sal 65, 1-3a. 4-5. 6-7a. 16 y 20 R/. Aclamad al Señor, tierra entera Aclamad al Señor, tierra entera; tocad en honor de su nombre, cantad himnos a su gloria. Decid a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!». R/. Que se postre ante ti la tierra entera, que toquen en tu honor, que toquen para tu nombre. Venid a ver las obras de Dios, sus temibles proezas en favor de los hombres. R/. Transformó el mar en tierra firme, a pie atravesaron el río. Alegrémonos en él. Con su poder gobierna eternamente. R/. Los que teméis a Dios, venid a escuchar, os contaré lo que ha hecho conmigo. Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica ni me retiró su favor. R/. Segunda lectura Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 3, 15-18 Queridos hermanos: Glorificad a Cristo el Señor en vuestros corazones, dispuestos siempre para dar explicación a todo el que os pida una razón de vuestra esperanza, pero con delicadeza y con respeto, teniendo buena conciencia, para que, cuando os calumnien, queden en ridículo los que atentan contra vuestra buena conducta en Cristo. Pues es mejor sufrir haciendo el bien, si así lo quiere Dios, que sufrir haciendo el mal. Porque también Cristo sufrió su pasión, de una vez para siempre, por los pecados, el justo por los injustos, para conduciros a Dios. Muerto en la carne pero vivificado en el Espíritu. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 15-21 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él». Comentario al Evangelio del día. Fr. Carlos Recas Mora O.P. Podría ser que por la “monotonía” de otra Cincuenta Pascual más en nuestra vida, haya podido decaer la alegría del domingo por excelencia del año cristiano, el Domingo de Pascua. El evangelio de este domingo reactiva nuevamente dicha alegría, eliminando el miedo a la orfandad que podría producir la partida del Señor Jesús. Los suyos, con objeto de que ni la tristeza, ni la ausencia del resucitado, ni la partida de quien daba siempre la cara, y que a su vez “confiaba” (en parte) en los suyos que esperaban plenamente en que Él restituyera el poder temporal perdido, les promete un defensor, un consejero, para animarlos a cumplir sus mandamientos como forma de ser libres por el Espíritu de la Verdad. En nuestra sociedad existen multitud de consejos (financieros, políticos, escolares, eclesiásticos, etc.) con un elevado número de consejeros; también hoy día parece de obligado cumplimiento tener un acompañante (coach), y/o abogado de confianza, con el fin de hacer la vida de cada ciudadano más adaptable a sus apetencias, más que al cumplimiento de los mandamientos de Cristo. Sus divinas órdenes de apoyo al sentido común, puesto que los mandamientos de la Ley de Dios siguen la senda de la razón humana, sin necesidad de ningún artificio más, pueden mover al verdadero seguidor de Cristo a entregar su propia vida por el otro. Esto es fruto de la presencia del Defensor, del Abogado, del Paráclito, del Espíritu Santo. Aunque dicho proceder de entrega total, parezca utópico (que no distópico), será razón de la fe que se profesa, como dice Pedro en la Primera Carta (2ª lectura de hoy) “...estad prontos para dar razón de vuestra esperanza”. El hacer el bien al prójimo, al que está más cerca de cada uno, y sin mirar quién es, la mejor y mayor forma de razón de esa esperanza, como Cristo en la cruz. La entrega al bien del prójimo junto con la “predicación”, en las Samarías de hoy, es políticamente incorrecto. Los voceros del mundo atruenan con sus medios para hacer inaudible los gemidos del Espíritu Santo. El diácono Felipe, presentando en Hechos de los Apóstoles como “otro Cristo viviente”, por la predicación y los gestos, realizó grandes y admirables efectos (liberación del mal, difusión de la alegría, curación de enfermedades,..) contando con la buena disposición de los samaritanos. Esos efectos fueron refrendados por Pedro y Juan, con la imposición de manos sobre aquellos de Samaría que ya habían recibido el bautismo. ¿No será que en la sociedad actual pocos son los que sienten en su interior la voz del espíritu o que la predicación eclesial no les dice nada? La apertura a la acción del Espíritu Santo provoca en el individuo el amor a Cristo, y por ende el amor al Padre, y ambos harán morada en él. Es la circulación del amor, formando un verdadero círculo de amor: “El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.» El escándalo de la resurrección de Cristo y la vuelta por el Espíritu a la vida, no es soportable para el mundo actual. El antidepresivo del “Espíritu Santo”: fuerza, luz, amor, verdad, vida, compañía, libera de todo mal a quien se deja inhabitar por Él. La condición para ello supone la humildad de corazón aceptando con verdadera confianza la buena noticia del Evangelio. La tristeza y el abatimiento por la despedida de Jesús de los suyos, no comporta un vacío porque el Espíritu de la Verdad inundará al seguidor de Cristo y así llevar a término el proyecto humanizador de Dios Padre a través de su Hijo Jesucristo. Este proyecto humanizador del mundo comienza por conocer al Espíritu, abriéndose a su presencia y viviendo en sintonía con Él, (cf. Hechos y Evangelio del día). La humanización es más que una doctrina o documento; es luz, fuerza, aliento amor venido del Padre que anima a ello. La tenencia del Espíritu no implica propiedad personal de la verdad, sino testimonio presencial de Dios en el mundo en cada situación por nuestro ser de seguidores del Mesías a impulso de ese Dulce Huésped del Alma. La muerte y resurrección de Cristo más los dones del Espíritu Santo, todo ello expresión máxima del amor de Dios, hacen que el cristiano que vive en medio de los acontecimientos del mundo (sufrimiento, injusticia, persecución) por su aceptación voluntaria de esos acontecimientos, den razón de su fe y unión existencial con Dios. Encuadrar este amor de Dios en la escena de la Última Cena dará mayor fuerza para la humanización del mundo. Hoy celebra la Iglesia, la Pascua del Enfermo con el lema “No me rechaces ahora en la vejez, no me abandones” (Sal 71,9) Déjate cautivar por su rostro desgastado.Quizá la mayor de las necesidades del ser humano es cómo afrontar la enfermedad, y/o la vejez (enfermedad incurable). La Iglesia, la comunidad cristiana, la familia y la ayuda médica, para el enfermo y el anciano dan razón de esperanza (1ª de Pedro). La vida, el mayor de los bienes que tiene la persona, debe ser cuidado desde su comienzo hasta su final. “Porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría” ¿Qué don del Espíritu Santo es el que potencia tu vida, y qué frutos da? ¿Sigue activa cada día la Alegría de la Resurrección en ti? ¿Cómo reaccionas ante todos los procesos de la vida: concepción, crecimiento, enfermedad, vejez, muerte. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
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Lunes. 15 de mayo de 2023. San Isidro Labrador. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 16, 11-15 Nos hicimos a la mar en Tróade y pusimos rumbo hacia Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, primera ciudad del distrito de Macedonia y colonia romana. Allí nos detuvimos unos días. El sábado salimos de la ciudad y fuimos a un sitio junto al río, donde pensábamos que había un lugar de oración; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo. Se bautizó con toda su familia y nos invitó: «Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa». Y nos obligó a aceptar. Salmo de hoy Sal 149, 1bc-2. 3-4. 5-6a y 9b R/. El Señor ama a su pueblo Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que se alegre Israel por su Creador, los hijos de Sión por su Rey. R/. Alabad su nombre con danzas, cantadle con tambores y cítaras; porque el Señor ama a su pueblo y adorna con la victoria a los humildes. R/. Que los fieles festejen su gloria y canten jubilosos en filas: con vítores a Dios en la boca. Es un honor para todos sus fieles. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 26 — 16, 4a En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo. Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho». Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Santos Sánchez O.P. Jesús, ya antes de morir, habla a sus discípulos del Espíritu. En este evangelio, Jesús asigna al Espíritu, la tercera persona de la Trinidad, una misión muy importante respecto a nosotros: “él dará testimonio de mí”. Una de sus misiones es justamente hablarnos a nosotros de Jesús. Convencernos que no solamente es hombre, el hijo del hombre, sino que también es Dios, el Hijo de Dios. Y, por lo tanto, debemos creer todo lo que nos dice y caminar por el camino que él nos señala. Él nos ayudará también a que nosotros demos testimonio de Jesús. Jesús avisa a sus apóstoles que en su seguimiento no todos serán momentos buenos y que no todos van a aceptar su predicación. Hasta “llega la hora en que todo el que os quite la vida pensará prestar un servicio a Dios”. Quizás hoy día, al menos en Occidente, no sea este el caso. Más bien lo que más nos duele es la indiferencia de muchos de nuestros contemporáneos ante nuestra predicación de Jesús. Ni le aceptan a él ni nos aceptan a nosotros. Pero también aquí el Espíritu viene en nuestra ayuda, y a pesar del ambiente de indiferencia reinante, nos ayuda a vivir con intensidad el seguimiento de Jesús. Nos sigue convenciendo de que es la mejor manera de vivir nuestra vida humana. Jesús, ya antes de morir, comenzó a hablar a sus discípulos abiertamente del Espíritu. Textos que aparecen en la lectura de los evangelios de los días que preceden a la Ascensión y a Pentecostés. Les hace promesas alentadoras. El Espíritu “dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio”. En el encargo de Jesús de predicar el evangelio por todo el mundo, les va a acompañar siempre su Espíritu, el Espíritu Santo, de él recibirán la fuerza necesaria para cumplir su misión. Una misión, que desde los comienzos del cristianismo, en algunos momentos va a ser muy dura, hasta llegará “una hora cuando el que os dé muerte, pensará que da culto a Dios”. Y explica el por qué hacen esto: “porque no han conocido ni al Padre ni a mí”. Quien descubre quién es nuestro Padre Dios y quién es Jesús… no puede ir en contra de ellos y de sus mensajeros. Recordemos las palabras de Jesús a la samaritana: “Si conocieras el don de Dios…”. Santo del día. San Isidro Labrador. Esposo y padre de familia, patrón de Madrid y de los agricultores. Vivió en Madrid en el siglo XII Un Santo laico y labrador Recién conquistada la villa de Madrid por Alfonso VI a los musulmanes, nacía en ella Isidro de Merlo y Quintana hacia el año 1080, siendo muy pronto bautizado en la parroquia de San Andrés, poco antes consagrada. Eran aquellos tiempos decisivos y de gran transformación para la Península Ibérica, pues cinco años más tarde, los cristianos reconquistaban Toledo a los árabes y, poco después, en 1090, comenzó la decadencia de la civilización islámica en España. De familia pobre y virtuosa, Isidro fue educado por sus padres en la práctica de las virtudes cristianas, ya que no pudieron enviarle a la escuela. Pero pronto quedó huérfano y, desde muy joven, tuvo que dedicarse, como jornalero, a las labores del campo, cultivando las tierras del hacendado Iván o Juan de Vargas, caballero principal de uno de los más limpios linajes madrileños. Parece ser que, siendo Isidro de carácter retraído, callado, pero devoto y amable con todos, madrugaba más que el sol para ir muy temprano a visitar las iglesias de Madrid y oír misa antes de ir al trabajo, lo que le valió el que los compañeros le acusasen ante su amo de no trabajar con la diligencia debida. Al ser reconquistado Madrid por los almorávides, Isidro tuvo que huir de allí, como otros muchos cristianos, y lo hizo a Torrelaguna, donde contrajo matrimonio con una campesina sencilla, llamada María Toribia (según la tradición, Santa María de la Cabeza), de la que tuvo un hijo. Isidro allí siguió trabajando para otro terrateniente donde también fue acusado de rezar mucho y trabajar poco, por lo que su amo le exigió un rendimiento mayor que a los demás jornaleros. Pero Isidro lo soportó todo con admirable paciencia y Dios premió su fe y su laboriosidad abundantemente. Más tarde, pudo retornar con su mujer a Madrid, y de nuevo volvió a trabajar para su antiguo amo, el hacendado Juan de Vargas. Frente a los conflictos con otros agricultores, que le acusaban de no trabajar, pues se dedicaba más a la oración que al laboreo, Juan de Vargas se dio cuenta de la profundidad de su virtud y de su fidelidad, por lo que siempre le tuvo en gran estima y le concedió toda su confianza, lo que le granjeó también la envidia de sus propios compañeros. Así transcurre la vida de Isidro en el agro de Madrid, siendo modelo de fidelidad a sus obligaciones laborales y de virtudes cristianas, como la oración asidua, la caridad para con los pobres, compartiendo con ellos lo poco que tenía, y la devoción a la Eucaristía, que le llevó a fundar una cofradía para dar culto al Santísimo Sacramento. A la hora de su muerte, como buen cristiano, hizo confesión de sus pecados y recomendó a sus familiares y amigos que tuvieran mucho amor a Dios y mucha caridad con el prójimo. La tradición popular conservó la memoria de su espíritu de oración y de generosidad con los necesitados, tanto que recuerda que lo que ganaba como jornalero lo distribuía en tres partes: una para la Iglesia, otra para los pobres y otra para el sustento de su familia, llegando su generosidad a compartir con los más pobres esta tercera parte que se quedaba para sí. Y la leyenda ha tejido su memoria de una serie de anécdotas y prodigios, que han hecho las delicias de la gente piadosa, como la del ángel que araba mientras San Isidro rezaba, o la de hacer subir las aguas del pozo en que cayó su hijo para poder salvarlo, o la de la marmita que siempre estaba llena, a pesar de distribuir su jugoso contenido una y otra vez a los pobres, o la de llenarse su granero después de haber dado todo su trigo al patrón de Torrelaguna para cumplir con sus exigencias. La primera Vida que se conoce del santo, es la del diácono de Zamora, Juan Gil, que data de 1275, en la que se relatan muchos milagros relacionados con la vida de San Isidro y otros muchos realizados por él después de su muerte. Este santo madrileño es uno de los santos laicos, no mártires, más antiguos de los que tenemos noticia. El cuerpo incorrupto de San Isidro San Isidro murió el 15 de mayo de 1130 y su cuerpo fue enterrado en el cementerio de la parroquia de San Andrés, hasta que en 1170 fue trasladado, incorrupto, a la iglesia de San Andrés, de Madrid, donde había sido bautizado. El 1 de octubre de 1212, su cuerpo fue exhumado y expuesto a la veneración de los fieles en la misma iglesia parroquial, y al año siguiente, 1213, Alfonso VIII, que había vencido a los árabes en las Navas de Tolosa, construyó en la parroquia de San Andrés una capilla para albergar las reliquias de San Isidro. Allí estuvieron hasta 1535, en que, envueltas en ricas telas, fueron trasladadas a la capilla del Obispo, donde permanecieron hasta 1650. En tiempos de Felipe III, rey de España (1578-1621), habiendo caído gravísimamente enfermo, a su regreso de Lisboa, en Casarrubios del Monte (Toledo), le fue llevado el cuerpo de San Isidro hasta su estancia real, y el monarca sanó milagrosamente. Más tarde, en 1769, pasaron los restos del Santo Patrón de Madrid a la colegiata de San Isidro, en cuyo altar mayor reposaron las reliquias del santo, en urna de plata, para la que el artista Manuel Pereira compuso unos bajorrelieves con escenas de su vida. Esta colegiata la erigieron los jesuitas en honor de San Isidro, con motivo de su canonización, siendo construida entre 1626 y 1664, y, desde la erección de la diócesis de Madrid en 1885 hasta la terminación de la construcción de la catedral de la Almudena en 1993, hizo las veces de catedral. Es la actual colegiata de San Isidro, en la calle Toledo de Madrid. San Isidro, Patrono de Madrid y de los agricultores españoles San Isidro es patrono de Madrid desde el 14 de abril de 1619, día en que el papa Pablo V firmó el decreto de su beatificación. Los madrileños lo festejaron al año siguiente, el 15 de mayo de 1620, estrenando la Plaza Mayor. Posteriormente, Gregorio XV lo canonizó el 12 de marzo de 1622, en presencia de 32 cardenales, y junto con San Francisco Javier, San Ignacio de Loyola, Santa Teresa de Jesús y San Felipe Neri. ¡Magníficas compañías! El Beato Juan XXIII le declaró patrono de los campesinos y labradores españoles y de todos los agricultores católicos del mundo, y la liturgia de las horas recuerda en este día de San Isidro, un sermón de San Agustín en el que decía: «Sembrad, aunque no veáis todavía lo que habéis de recoger. ¿Acaso el labrador, citando siembra, contempla ya la cosecha? El trigo de tantos sudores, guardado en el granero, lo saca y lo siembra. Confía sus granos a la tierra. 'vosotros, ¿no confiáis vuestras obras al que hizo el cielo y la tierra? Fijaos en los que tienen hambre, en los que están desnudos, en los necesitados de todo, en los peregrinos, en los que están presos. Todos éstos serán los que os ayudarán a sembrar vuestras obras en el cielo». Rafael del Olmo Veros. O.S.A. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
16-may-2023 15:31
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Martes. 16 de mayo de 2023. Beato Gil de Santarem. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 16, 22-34 En aquellos días, la plebe de Filipos se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que les arrancaran y que los azotaran con varas; después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, encargando al carcelero que los vigilara bien; según la orden recibida, él los cogió, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies en el cepo. A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban. De repente, vino un terremoto tan violento que temblaron los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos se les soltaron las cadenas. El carcelero se despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada para suicidarse, imaginando que los presos se habían fugado. Pero Pablo lo llamó a gritos, diciendo: «No te hagas daño alguno, que estamos todos aquí». El carcelero pidió una lámpara, saltó dentro, y se echó temblando a los pies de Pablo y Silas; los sacó fuera y les preguntó: «Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?» Le contestaron: «Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia». Y le explicaron la palabra del Señor, a él y a todos los de su casa. A aquellas horas de la noche, el carcelero los tomó consigo, les lavó las heridas, y se bautizó en seguida con todos los suyos; los subió a su casa, les preparó la mesa, y celebraron una fiesta de familia por haber creído en Dios. Salmo de hoy Sal 137, 1bcd-2a. 2bc-3. 7c-8 R/. Tu derecha me salva, Señor Te doy gracias, Señor, de todo corazón, porque escuchaste las palabras de mi boca; delante de los ángeles tañeré para ti; me postraré hacia tu santuario. R/. Daré gracias a tu nombre por tu misericordia y tu lealtad. Cuando te invoqué, me escuchaste, acreciste el valor en mi alma. R/. Tu derecha me salva. El Señor completará sus favores conmigo. Señor, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 5-11 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré. Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado». Comentario al Evangelio del día. Sor Cristina Tobaruela O. P. Los primeros versículos del evangelio de hoy reflejan la tristeza de los discípulos ante el anuncio que Jesús les ha hecho de su separación. Jesús se va y los discípulos sienten que con él se van sus sueños, sus esperanzas. Pero Jesús insiste en que les conviene su marcha al Padre porque así les podrá enviar el Espíritu. Jesús compensa la tristeza que deja su ausencia en los discípulos con esta promesa del Espíritu Consolador. Este Espíritu nos llevará descubrir la verdad sobre Jesús, sobre los auténticos culpables de tantas injusticias y desgracias. Paráclito significa abogado, y es el que sacará a la luz la realidad. El Espíritu enseña a discernir el bien del mal, saca a la luz la culpa del mundo. Toda la miseria que el mundo trata de ocultar sale a la luz gracias a la acción del Espíritu en nuestros corazones. Y también muestra el juicio, porque Dios ya ha sentenciado a los poderes del mal, ya los ha condenado, aunque parezcan victoriosos frente a nuestra fragilidad. El mundo, que pensaba haber juzgado a Jesús condenándolo, ahora es condenado por el “príncipe de este mundo”, porque es el responsable de su crucifixión. Jesús fue ejecutado por culpa de las fuerzas del mal, pero el Espíritu garantiza que la causa de Jesús y el Reino son legítimas. El Espíritu señala la frontera entre la gracia y el pecado, entre la fe y la incredulidad, entre los dominios del reino de Dios y los dominios del anti-reino. Pero sobre todo está en el mundo para testificar el triunfo de Dios sobre el mal. Santo del día. Beato Gil de Santarem. Siendo profesor de medicina en París, entró en la Orden de Predicadores. Dejó atrás una vida disoluta para llevar una vida ejemplar, dedicándose asiduamente a la predicación. Fue Provincial de la Provincia de España entre 1233 y 1249. Gil nace en el pueblo de Vaozela, diócesis de Viseo (Portugal) hacia el 1190, siendo su padre el noble Rodrigo Pelagio Valladares. Era ya profesor de medicina en París cuando —según se cree— por una intervención de la Virgen María abandonó su vida disoluta y entró en la Orden de Predicadores hacia el año 1224 junto con el venerable MO fray Humberto de Romans. Tuvo una gran familiaridad con el beato Jordán de Sajonia siendo ya Maestro de la Orden. De él habla abundantemente fray Gerardo de Frachet en Las Vidas de los frailes (parte IV, c. 3 y 16; parte V, c.3 n. 7). Vuelto a su patria se dedicó a la predicación con gran asiduidad, llevando una vida ejemplar con lo que atrajo a muchos, especialmente a los más descarriados, al camino de la salvación. Fue prior provincial de la provincia de España dos veces entre los años 1233-1249. Al momento de su muerte pidió ser revestido de cilicio y puesto sobre el pavimento y así dirigió a los frailes palabras de mucho consuelo. Murió en el convento de Santarem el 14 de mayo día de la Ascensión, del 1265. Sus reliquias se encuentran hoy en San Martino do Porto, cerca de Lisboa, en una casa particular. Su culto muy popular y extendido desde el primer momento fue confirmado por Benedicto XIV el 9 de mayo de 1748. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
17-may-2023 15:13
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Miércoles. 17 de mayo de 2023. San Pascual Bailón. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 17, 15. 22 — 18, 1 En aquellos días, los que conducían a Pablo lo llevaron hasta Atenas, y se volvieron con el encargo de que Silas y Timoteo se reuniesen con él cuánto antes. Pablo, de pie en medio del Areópago, dijo: «Atenienses, veo que sois en todo extremadamente religiosos. Porque, paseando y contemplando vuestros monumentos sagrados, encontré incluso un altar con esta inscripción: “Al Dios desconocido”. Pues eso que veneráis sin conocerlo os lo anuncio yo. “El Dios que hizo el mundo y todo lo que contiene”, siendo como es Señor de cielo y tierra, no habita en templos construidos por manos humanas, ni lo sirven manos humanas, como si necesitara de alguien, él que a todos da la vida y el aliento, y todo. De uno solo creó el género humano para que habitara la tierra entera, determinando fijamente los tiempos y las fronteras de los lugares que habían de habitar, con el fin de que lo buscasen a él, a ver si, al menos a tientas, lo encontraban; aunque no está lejos de ninguno de nosotros, pues en él vivimos, nos movemos y existimos; así lo han dicho incluso algunos de vuestros poetas: “Somos estirpe suya”. Por tanto, si somos estirpe de Dios, no debemos pensar que la divinidad se parezca a imágenes de oro o de plata o de piedra, esculpidas por la destreza y la fantasía de un hombre. Así pues, pasando por alto aquellos tiempos de ignorancia, Dios anuncia ahora en todas partes a todos los humanos que se conviertan. Porque tiene señalado un día en que juzgará el universo con justicia, por medio del hombre a quien él ha designado; y ha dado a todos la garantía de esto, resucitándolo de entre los muertos». Al oír «resurrección de entre los muertos», unos lo tomaban a broma, otros dijeron: «De esto te oiremos hablar en otra ocasión». Así salió Pablo de en medio de ellos. Algunos se le juntaron y creyeron, entre ellos Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos más con ellos. Después de esto, dejó Atenas y se fue a Corinto. Salmo de hoy Sal 148, 1bc-2. 11-12. 13. 14 R/. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria Alabad al Señor en el cielo, alabad al Señor en lo alto. Alabadlo todos sus ángeles; alabadlo todos sus ejércitos. R/. Reyes del orbe y todos los pueblos, príncipes y jueces del mundo, los jóvenes y también las doncellas, los ancianos junto con los niños. R/. Alaben el nombre del Señor, el único nombre sublime. Su majestad sobre el cielo y la tierra. R/. Él acrece el vigor de su pueblo. Alabanza de todos sus fieles, de Israel, su pueblo escogido. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 12-15 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará». Comentario al Evangelio del día. Hna. Macu Becerra O.P. Un buen vino necesita tiempo de preparación, necesita de manos expertas que sepan cómo llevarlo a su máximo exponente. En una cocina quien manda debe prestar atención a quien prepara, a quien tiene en las manos los ingredientes necesarios, saber que va a seguir los pasos correctamente para elaborar un buen manjar, no sólo cumpliendo órdenes sino sabiendo poner pasión en lo que hace. Quien realiza una obra de arte necesita los materiales de mejor calidad para poder llevar a cabo el proceso de creación, pero si, a pesar de tener los mejores materiales, no pone toda su creatividad en acción, la obra de arte puede quedarse únicamente en obra y no ser arte. Jesús preparó bien a los Apóstoles, pero también supo cuando parar y dejar al Espíritu su tarea encaminada. Cuando nos dan mucha información en poco tiempo, es bastante probable que se nos escapen muchos datos y dejemos atrás cuestiones importantes, por eso es necesario, como para el buen vino, para un buen plato, para una bella obra de arte, un tiempo de reflexión, de dejar reposar lo recibido y colocarlo bien, no sólo en la mente, sino en el corazón y así poderlo transmitir con mayor riqueza. Dejemos que el Espíritu nos llene de su sabiduría y nos guie hasta la verdad plena. ¿Vives en la sociedad del todo ahora? ¿Sabes mantener la calma ante las situaciones que vives y sacar de cada una de ellas las enseñanzas que te ayuden a crecer? ¿Necesitas una respuesta rápida ante las dificultades que se presentan o buscas el tiempo y el espacio necesario para buscar la respuesta adecuada? Santo del día. San Pascual Bailón. "Yo, Fray Pascual Baylón" por Julio Micó, o.f.m.cap. Dejad que os cuente De mí se ha escrito mucho, pero no siempre ajustado a la realidad. El afán de encuadrar mi vida dentro del marco de lo «maravilloso» ha contribuido a que aparezca un tanto irreal y poco asequible; por eso me he propuesto narrarla yo mismo para que llegue a vosotros de primera mano y podáis conocer lo que me parece que sucedió. Algunos de mis biógrafos ya os la contaron de forma bastante objetiva; pero yo lo quiero hacer dando mi visión, comunicando lo que pienso sobre ella; porque no todo lo que reluce es oro, ni lo sencillo carece de importancia. La mayoría de las cosas que os cuento las dijeron mis paisanos y todos aquellos que me conocieron cuando, después de morirme, pretendieron hacerme santo. Como es natural, sólo cuentan las cosas buenas y, por el cariño que me tenían, las exageran un poco. De ahí que valgan para saber el aprecio en que me tenían, pero menos para describir la realidad. Yo siento tener que rebajarles, algunas veces, las opiniones que vierten sobre mí, pero en honor a la verdad, no puedo engañaros. Así pues, acoged mi narración como un gran relato de los que nos solían contar nuestros mayores cuando, en esas largas noches de invierno, nos reuníamos junto al fuego para calentarnos y pasar la velada. Un niño que fue pastor Yo, Pascual Baylón Yubero, nací en Torrehermosa, un pequeño pueblo de la provincia de Zaragoza, el 16 de mayo de 1540. El llamarme Pascual fue debido a que era Pascua de Pentecostés y, como era costumbre en las familias, había que ponerme el santo del día. Otra cosa es lo de Baylón. Mucha gente sigue creyendo que es un mote por mi condición de marchoso; y nada más lejos de la realidad, ya que, por temperamento, siempre fui retraído y poco dado al jolgorio. Baylón era el apellido de mi padre y de mi abuelo Martín. Fui el segundo de los hermanos. La mayor era Juana, y después venían Francisco, Juan, Lucía y Ana. Tuve tres hermanos más del anterior matrimonio de mi padre, pero murieron tan jóvenes que no llegué a conocerlos. El recuerdo que me queda es el de una familia feliz con pocos haberes y mucha generosidad, sobre todo mi madre Isabel, que además de lindo parecer, era muy buena cristiana. No había necesitado en el pueblo que no encontrara en mi casa acogida y cariño; y eso me fue calando hasta moldear mi vida. A diferencia de mis hermanos, yo era, más bien, de temperamento tímido e introvertido. Cuando mi padre se ponía a jugar con ellos a pelota delante de casa, yo me refugiaba en el dintel de la puerta; y ante las invitaciones para que me uniera a ellos, solía contestar esbozando una sonrisa de agradecimiento. Gozaba más viéndolos jugar que participando en el juego. Pero esto no quiere decir que fuera un niño sombrío y triste. Los vecinos decían que era de rostro alegre y humilde; y me tenían por un alma buena, por eso todos me querían como al vivir. Esta capacidad de contemplar la vida es lo que me llevó siempre a buscar al Señor. Cuando tenía seis o siete años, fui a casa de mi primo Francisco que estaba enfermo. Muchas veces me había quedado mirando el hábito que llevaba, pues era costumbre vestir a los niños con un hábito por haber hecho alguna promesa; y al verlo encima de una silla pensé: «Esta es la ocasión». Me lo enfundé como pude y me presenté, muy ufano, ante la concurrencia. Después de las risas que provocaron mi travesura, vino el intento de quitármelo, a lo que me resistía. Tuvieron que llamar a mi madre para que desistiera, y en medio del enfado les dije: «No importa, más tarde seré fraile». Como no había escuela -la más cercana estaba en el monasterio cisterciense de Santa María de Huerta y para mi familia era todo un lujo-, tan pronto fui capaz me mandaron a guardar las pocas ovejas que tenía mi padre; así comencé a trabajar como pastor. Pero mi tía Isabel me complicó la vida. Tenía también unas cabras y me las endilgó para que las guardara junto con las ovejas. Sin embargo no me averiguaba con ellas. Díscolas como son, se metían por los sembrados y por las viñas; hasta que, harto ya, le dije a mi madre: «No me mande más que cuide las cabras, pues se comen los trigos y yo no quiero hacer daño a nadie». De zagal en Alconchel Así fui aprendiendo el oficio, hasta que mi padre me puso a pastorear el rebaño de un vecino de Alconchel, un pueblo cercano al mío. Allí entré en contacto con otros pastores, trabando una gran amistad con Juan de Aparicio. Los dos pasábamos mucho tiempo juntos, lo que nos permitía contarnos nuestros problemas y hasta cantar letrillas a la Virgen y al Santísimo, acompañándonos con el rabel que yo mismo me había hecho. Con todos los amos me llevé bien, pero Martín García me tomó tanto cariño que me propuso adoptarme corno hijo y hacerme su heredero. Yo me lo pensé y, al final, le dije que no, pues pensaba hacerme fraile. Este proyecto lo había hablado muchas veces con mi amigo Juan, quien solía decirme: «Ya que queréis haceros fraile, sea de los de Santa María de Huerta, que además de ser rico, está en vuestra tierra». Pero yo siempre le contestaba: «No me viene en grado, porque aquí me conocen todos». Desde Alconchel se divisaba también la blanca ermita de Nuestra Señora de la Sierra, por la que sentía una predilección especial. Hasta los mayorales, a cuyas órdenes pastoreaba, se daban cuenta de ello y lo comentaban entre sí: «A mi zagal Pascual veo yo todas las mañanas vuelto hacia la ermita de Nuestra Señora de la Sierra antes de encender el fuego». Y es que en aquel puntido blanco -que era lo único que se veía- concentraba yo mi fe para alabar al Señor y a su madre María. No sé qué pensarían de mí mis compañeros, porque nunca me lo dijeron; pero solían decir a la gente que era un joven sensato y amable, dado a la oración y enemigo de la ociosidad. Que hacía a la vez rosarios y rabeles para los momentos de solaz. En fin, un joven de actitud y ademanes alegres, aunque reservado, que ni jugaba, ni maldecía, ni decía tonterías. El oficio de pastor era duro, pero dejaba mucho tiempo libre que podía degenerar en ociosidad. Yo lo empleaba rezando, hablando y cantando con los amigos y labrando objetos de madera, como suelen hacer los pastores. En el cayado grabé una cruz; e hice también una pequeña Virgen que me servía para concentrar mi oración cuando no encontraba una ermita donde dirigir la mirada. Pero aún así, me sobraba tiempo, y mi carácter reservado se compensaba con la necesidad de conocer más cosas, de saber más. ¿Por qué no aprendía a leer? Mi madre tenía un devocionario que heredó de mi abuela. Como tampoco sabía leer me lo dejó; y yo, con mucha constancia y cabezonería -por algo era aragonés- empecé a preguntar a los compañeros que sabían algo por el nombre de las letras. Después, con el mismo método, aprendí a juntarlas formando palabras, hasta que logré no sólo entender lo que leía sino escribirlo también. Todavía queda por ahí un «cartapacio» que me hice, siendo ya fraile, con las cosas que iba escribiendo. Pero la verdad es que no resultó fácil aprender a leer y escribir; y mucho menos conseguir papel, tinta y pluma. Sin embargo la compensación fue muy grande. Además del rabel, podía llevar en el zurrón el rosario de junco y las horas de Nuestra Señora para rezar. Por tierras del Vinalopó Alconchel se me quedaba pequeño. Ya tenía 18 años y había que decidir mi futuro. Mi madre había muerto, y aunque mi madrastra -María García, la «Capellana»- era una buenísima persona, ya no era como antes. La ocasión me vino que ni pintada. Era el tiempo de la trashumancia y teníamos que llevar el ganado hacia Andalucía. Al pasar por Peñas de San Pedro -un pueblecito de Albacete-, me paré a ver a mi hermana Juana, que estaba sirviendo en casa de los señores García Moreno. Estuve con ella unos días y seguí con el ganado. Al llegar a Almansa, me encontré con que un ganadero -el señor Osa de Alarcón- necesitaba un pastor, por lo que me quedé a su servicio, ya que estaba más cerca de mi hermana. Un tiempo después me salió la proposición de pastorear el ganado del señor Aparicio Martínez en Monforte del Cid, y allí que me fui. Estuve, por lo menos, dos años, y trabé amistad no sólo con el mayoral, Antonio Navarro, sino, incluso, con los zagales. Luego pasé a Elche, a las órdenes del dueño del ganado Bartolomé Ortiz; un ganado muy grande que para buscarle pastos no sólo había que ir hasta Orito, sino por toda la Vega Baja. En los cuatro años que pasé trabajando como pastor por estas tierras hice grandes amigos, pero, sobre todo, me encontré con los frailes Alcantarinos que estaban fundando convento en Orito y en Elche. Estos religiosos pertenecían a la Orden Franciscana y, para ser más consecuentes con la vida de S. Francisco y con el Evangelio, habían hecho una Reforma -los Descalzos- de mayor austeridad y contemplación, siguiendo los pasos de S. Pedro de Alcántara. Trabé una gran relación con ellos y pude comprobar que era la forma de vida que siempre había deseado vivir, hasta el punto de pedirles que me admitieran. Sin embargo las cosas grandes necesitan cierto tiempo para madurar; y mi decisión de hacerme fraile Alcantarino era para mí una cosa grande. La mayor herencia que pudieron dejarme mis padres, ya que eran pobres, fue enseñarme a ser un cristiano honrado y consecuente. En mi oficio de pastor siempre intenté ser justo y solidario con mis compañeros. Cuando algunas ovejas, en un descuido, entraban en algún sembrado, solía apuntar en mi librito, forrado de piel, el nombre del dueño para resarcirle de los daños; y si no tenía tinta, tomaba un poco de sangre de la oreja de algún cordero. Para evitar esos daños, trataba de no ir por sendas que estuvieran entre trigales. Pero si, por desgracia ocurrían, o lo pagaba con mi dinero o les ayudaba a segar, que para eso llevaba una hoz en el zurrón. Otra de las cosas que me enseñaron mis padres fue a respetar lo ajeno. En una ocasión, siendo todavía niño, un mayoral trataba de obligarme a que robara uvas para comer los pastores. Yo me negué en redondo aduciendo que no pensaba hacerlo, y si quería uvas que se las comprara. Esta actitud la mantuve siempre, por lo que nunca tomaba fruta de los árboles por donde pasaba. Siempre traté de ser honesto con los demás e ir con la verdad por delante. Tan es así que cuando me tocaba ir a declarar, por algún problema con el rebaño, el juez nunca me pedía el juramento, cosa extraña entre pastores que teníamos fama de mentirosos. Otra cosa que siempre procuré fue aceptar mis responsabilidades. Como algunas veces llevaba zagales a mi cuidado, tuve que comprarme un reloj para saber con exactitud las horas de salida y de llegada, así como el tiempo para las comidas. A estos zagales, prácticamente unos niños, yo les enseñaba el catecismo y los secretos del oficio, como el no tirar piedras a las ovejas o llevar cuidado con los mastines para que no mordieran a los transeúntes. Y como las enseñanzas entran mejor con los ejemplos, yo trataba de ser alegre y comprensivo con ellos, a pesar de mi carácter reservado, acompañando sus cantos con el rabel y haciendo las faenas más duras y molestas. Ellos, a su vez, también me hacían algunos favores, como tener cuidado del ganado cuando, todas las mañanas, asistía a misa en la ermita Una vez el dueño del ganado me llamó la atención porque siempre lo llevaba al mismo sitio, los alrededores de Orito. Y era cierto, pues tanto me admiraba esa vida que llevaban los frailes, que estaba siempre cerca de la ermita de Nuestra Señora de Loreto; dormía en una loma cercana al convento y por la noche iba a orar a la puerta del santuario de la Virgen, y por la mañana a misa. Por lo que le contesté al dueño que ni yo ni el ganado nos encontrábamos bien fuera de allí; una prueba de ello era que el ganado engordaba a la vista de Nuestra Señora. Este continuo merodear por la ermita era una expresión de mi madurez como cristiano. Aunque siempre me habían atraído, pues al centrar mi mirada en ellas casi veía a la Virgen o al Señor -objeto de mi oración-, ahora sentía una fuerza que me arrastraba a compenetrarme con Jesús, olvidándome por completo de lo que pasaba a mi alrededor. Algún compañero llegó a decir, incluso, que me elevaba del suelo. La Eucaristía, sacramento de mi fe Lo cierto es que para mí, la Eucaristía era el centro de la fe. La Reforma luterana, que negaba la presencia real de Cristo en la Eucaristía, había provocado una reacción en toda la cristiandad -pero sobre todo en España- a favor de la presencia real del Señor en el Sacramento; de ahí la insistencia en el adoctrinamiento y las expresiones que defendieran tal realidad. Mi madre trató siempre con mucho respeto al Sacramento. Mientras pudo, asistía a la Misa que se celebraba en la iglesia; pero estando ya para morir -la pobre murió joven- le trajeron el Viático y, al oír la campanilla, se levantó de la cama y se puso de rodillas para recibirlo. Pues bien. Mi madre, siendo yo de pañales, me llevaba en brazos a misa; y yo, con mis ojos pequeños pero inquietos, no perdía detalle de las ceremonias que el sacerdote realizaba en el altar. Un día, gateando, desaparecí de casa, que estaba a unos metros del templo. Mi madre y las vecinas me buscaron, desesperadas, por todo el pueblo, hasta que se les ocurrió entrar en la iglesia y me encontraron sentado en una grada del altar mayor viendo de cerca el sagrario que para mí constituía un misterio. Esta atracción por la Eucaristía siguió creciendo, hasta el punto de que acudía a misa siempre que me era posible; y cuando, por cuestiones de trabajo, no podía ir, centraba toda mi atención al oír la campana de la iglesia anunciar la elevación o el «alzar a Dios», como decíamos en el pueblo. En tales ocasiones prácticamente «veía» el desarrollo de la ceremonia, la elevación de la hostia y del cáliz, por lo que podía adorarlos con más naturalidad. De ahí la creencia de que los ángeles rasgaban el cielo para enseñarme a Jesús sacramentado; y la verdad es que no me hacía falta nada de eso, ya que el Señor me había dado la suficiente fe para poder adorarlo cuando el sacerdote lo mostraba a los fieles, aunque no lo viera materialmente. De pastor a fraile Después de cuatro años de conocer la vida de los frailes, y supongo que los frailes la mía, pedí el ingreso en el convento de Orito. Pero como el Custodio -al que le tocaba recibirme- estaba en Elche, allí que me mandaron. Tomé el hábito el 2 de febrero de 1564, y un año después profesé en Orito. Atrás quedaba toda una vida de pastor que, si bien en su materialidad no aportaba mucho a la vida religiosa, sí que me había preparado para afrontarla con generosidad y empeño. A los veinticinco años y con mi ruda formación de pastor, uno es capaz de hacer muchas burradas bajo pretexto de santidad. Cuando estaba en el noviciado, nada menos que se me ocurrió rodearme el cuerpo con aliagas, a modo de corsé, para mortificarme. Aunque la cosa no era tan llamativa dentro de aquel ambiente, comprendí con los años que la forma de disponer el cuerpo para su entrega al Señor y los hermanos no era haciendo barbaridades sino manteniéndome disponible para lo que pudieran necesitar. A mí, la verdad, me bastaban pocas cosas para mantenerme bien. Con algunas horas de sueño tenía suficiente, y ni cama necesitaba. Como me acostumbré de pastor a no dormir tendido, solía hacerlo acurrucado sobre unas tablas y apoyando la cabeza en la pared, cubriéndome en invierno con una piel de oveja. En cuanto a la comida tampoco era muy delicado. La mayoría de las veces tenía suficiente con unos mendrugos de pan y un poco de agua. Y por lo que respecta al vestido, también estaba acostumbrado a vestir pobremente. Cuando estaba en el pueblo, aunque mi madre procuraba llevarnos limpios y aseados a todos los hermanos, yo iba siempre mal averiguado; por lo que no me molestaba, siendo ya fraile, tener que llevar un hábito burdo y remendado. Al servicio de todos En los conventos donde estuve, siempre traté de ponerme a disposición de los demás. Aunque esté feo decirlo, me gustaba estar ocupado en algo, o remendando hábitos y sandalias, o en la huerta, o en la portería, o en la cocina, o en la limosna, o ayudando misa, o leyendo libros piadosos. Y no es que tuviera encomendados todos estos oficios, sino que cuando terminaba con el mío solía ayudar con gusto a los demás, algunas veces incluso cantando letrillas al Santísimo Sacramento. Cuando me encargaban del comedor, procuraba tenerlo limpio y siempre dejaba algo de comida, como si fuera un olvido, para que los frailes que lo necesitaban pudieran comer fuera de hora sin ningún tipo de remordimiento. En Villarreal, donde fui portero, venía mucha gente -tanto de la ciudad como caminantes de paso- pidiendo agua de la cisterna. Aunque no te dejaban tranquilo, era muy hermoso poder asistir a tantos hermanos. Pero no siempre pedían agua, sino que también pedían comida e, incluso, algunos hasta confesión. Una vez, estando en Almansa, vinieron unas mujeres a confesarse con el guardián. Yo le avisé, pero me contestó que dijera que no estaba en casa. Yo, para suavizar la cosa, le propuse que sería mejor decir que estaba ocupado y no podía atenderlas. Pero él me mandó que no; que les dijera que no estaba en casa. Sintiéndolo mucho tuve que decirle: «Usted perdone, pero eso no lo voy a decir porque es mentira». Pedir para poder dar Otro de los oficios que ejercí con gusto fue el de limosnero. Los primeros años fueron en Orito, y salía por los pueblos de Elda, Aspe, Novelda, Agost, etc., donde la gente ya me conocía de cuando trabajaba como pastor. Antes de salir pedía la bendición al guardián y me arrodillaba unos momentos ante el altar del Santísimo. Si tenía que ir a otro pueblo, al llegar visitaba al párroco para pedirle su bendición y hacer una visita al Santísimo. Después iba casa por casa llamando a la puerta y diciendo: «Loado sea nuestro Señor Jesucristo. Paz a esta casa. Una limosna a los frailes de S. Francisco». Una vez terminado el recorrido, salía del pueblo y, a la sombra de algún árbol, comía un trozo de pan, ya que no me gustaba comer en las casas particulares donde me convidaban. Si me acompañaba algún hermano solía darle el mejor trozo de pan para que lo mojara en alguna fuente. Mientras hacía el camino solía cantar, como era mi costumbre. En ciertos conventos, como el de Jumilla, este oficio se hacía más penoso por estar lejos de la ciudad y con una cuesta muy empinada. En una ocasión me dieron varios cántaros de aceite y, poniéndolos en unas angarillas, me los tiré a la espalda. En el camino de regreso me topé con algunos del pueblo que se compadecían de mí: «Válgame Dios ¿Pues no hubiera un jumento?». A lo que respondí con humor: «¿Qué mayor jumento que yo?». En cada sitio la limosna era distinta. Recuerdo que en Almansa me ofrecían grandes y pesados haces de leña que yo tenía que llevar a cuestas al convento, pero entonces gozaba de buena salud y de una complexión robusta que me permitía hacer esas barbaridades. Cuando llegaba al convento, iba directo en busca del guardián y me arrodillaba, avanzaba de rodillas algunos pasos -en plan de broma- y le pedía la bendición. El amor a la Eucaristía que me inculcaron mis padres no se quedaba en algo abstracto y angelical. Era el signo de una vida entregada a los demás; una entrega hasta la muerte. De ahí que comulgar y adorar este Misterio comportara para mí participar en el mismo destino de Jesús. Pobre y para los pobres De mi madre, sobre todo, había aprendido a ser solidario con los pobres. Cuando estaba en Monforte trabajando de pastor, solía dar parte de mi sueldo a los pobres; pues el pan era del amo, y no estaba bien que lo diera. Después, cuando me hice fraile, no solamente salía a pedir limosna sino también a compartir lo que tenía. Mi oficio de portero me permitía ser como las manos generosas de la Fraternidad que están siempre abiertas y dispuestas a repartir cariño y pan. Por eso, el único convento en el que no me gustaba ser portero era el de Orito, ya que por su distancia del pueblo no se acercaban los pobres. En una ocasión le dije a un compañero que los frailes, cuando viajamos, tendríamos que llevar, por lo menos, dos panes; y no para nosotros sino para socorrer a los pobres que nos encontráramos por el camino. En nuestros conventos desde siempre existió la costumbre de dar un plato de sopa a los necesitados. Yo, en vez de sopa, solía hervir una olla de berzas, a la que añadía el pan y la carne que aportábamos los religiosos; porque yo siempre fui del parecer que a los pobres, aunque tengan necesidad, no se les puede dar las sobras. A mediodía, se hacía una cola interminable a la puerta del convento. Hubo frailes que se ponían nerviosos por si les faltaba el pan. Pero nunca faltó; a pesar de que, algunas veces, venía bastante ajustado. Allí acudía toda clase de gente; desde mozos jóvenes a los que había que alentar para que se pusieran en amo, hasta estudiantes pobres, a los que, por respeto, los hacía entrar dentro del convento para servirles la sopa. Al que también trataba con más cuidado era a un anciano de Villarreal al que la fortuna le había vuelto la cara. Tenía unos cien años y yo, por respeto, lo entraba a un recibidor y le servía y acompañaba durante la comida. Lo normal es que hiciera una olla grande de sopa; pero también pedían frutas y hortalizas, hasta el punto de que tenía el hábito rozado por los lados de tanto pasar por un mirto que había a la entrada de la huerta. El hortelano se enfadaba, y con razón; pero no me iba a dejar a los pobres sin comer. En una ocasión vino una mujer a pedir acelgas para un enfermo. Yo, como de costumbre, me fui a la huerta a buscarlas; y me llevé un chasco al ver que, por las muchas que había dado ese día, sólo quedaban los troncos pelados, de modo que no podía satisfacerla. A la mañana siguiente vino una pobre mujer a pedir acelgas. Yo le dije que no habían, ya que el día anterior las había dado todas a los pobres. Pero me remordió la conciencia y me fui a la huerta. Cuál no sería mi sorpresa al ver los troncos llenos de hojas frescas y verdes. La gente creía que era un milagro; pero yo pienso que cuando hay generosidad y ganas de compartir, siempre se produce el milagro. En aquellos tiempos de gran necesidad, los conventos eran, casi, los únicos refugios para los pobres. Los frailes tratábamos de compartir lo que la gente nos daba y nosotros sacábamos de la huerta; pero muchas veces no era suficiente. A mí se me partía el corazón al tener que despedir a un pobre porque ya no quedaba nada. Entonces, iba a la huerta y, para que no se fuera con las manos vacías, le daba un ramillete de flores. A pesar de parecer una burla, el pobre lo comprendía y me daba las gracias. Algunas veces la gente no pedía comida sino charlar y compartir sus problemas. El «Mestre Guillem», como le llamábamos en Valencia, era un francés afincado en España que hacía cuerdas de vihuela y, con frecuencia, nos daba para hacer disciplinas. Pues bien; sin saber cómo, había cogido una depresión de caballo. Su mujer lo había llevado a toda clase de frailes de la ciudad, pues creía que estaba endemoniado, hasta que un día vino a verme y nos pusimos a charlar paseando por la huerta. Yo no recuerdo lo que le dije, pero le volvieron las ganas de vivir y la gente lo tomaba como un milagro. El Señor me dio hermanos Os estoy contando estas cosas y puede dar la impresión de que era lo más importante de mi vida. Pues no. Lo más importante para mí era poder seguir a Jesús en compañía de mis hermanos los frailes. Con ello había soñado muchas veces en mi juventud y, al hacerse realidad, pude ir constatando lo difícil, y a la vez hermoso, que es convivir con otras personas. Yo siempre traté de ser sincero y de manifestarme como era, y muchas de las costumbres que adquirí siendo pastor, las continué después siendo fraile. Por ejemplo, a la gente le desconcertaba que no usase sombrero para protegerme del sol, sobre todo en los veranos, cuando me iba a trabajar en la huerta después de comer; pero yo no lo había usado nunca ni me apetecía ponérmelo; o cuando, en vez de sentarme en una silla, prefería ponerme en cuclillas, porque me sentía más a gusto. Era mi modo de ser; y así como seguí estas formas de comportamiento, también lo hice en lo espiritual. Mi vida se configuraba en torno a lo religioso, ya que la experiencia de Dios era muy fuerte en mí. Desde muy pequeño había notado su presencia; una presencia que me arrastraba a vivir como Él y sólo para Él. Y cuando digo esto no es en sentido excluyente, pues cuando uno intenta seguir a Jesús, lo primero que descubre es que Jesús vivió para los demás con el fin de que fueran felices. Pero esa Presencia me absorbía de tal modo, que sólo en responderle encontraba la felicidad; o, lo que es lo mismo, encontraba el sentido de mi vida. Estando una vez en Orito -recuerdo que era la fiesta de Pentecostés- de tal modo me llenaba la presencia del Espíritu Santo que, sin darme cuenta, empecé a dar gritos de satisfacción. Cuando logré controlarme, me puse rojo de vergüenza al comprobar que me estaban mirando. Pero no fue sólo en esta ocasión; con frecuencia me sentía arrebatado por esa Presencia, de tal modo que perdía toda conexión con mi entorno. Teniendo, una vez, necesidad de escribir al Provincial, le pedí al guardián papel y pluma. Al llegar a la celda me hinqué de rodillas y abrí los brazos en cruz, con el papel en una mano y la pluma en otra, para pedir luces al Señor. Pero, no sé cómo, me traspuse, hasta que la voz del guardián preguntando si había terminado de escribir, me devolvió a la realidad. Yo, la mayoría de las veces, procuraba disimular, retirándome para la oración individual; pero algunos frailes curiosos disfrutaban con espiarme. No sé yo qué sacaban con ello. Cuando estuve en Jumilla, una de las veces que sentía ganas de hacer oración, me salí a los alrededores del convento para explayarme. Creyendo que estaba solo, me puse a hablar en voz alta, gritando, cantando, suspirando, arrodillándome, levantando los brazos al cielo e, incluso, besando los troncos de los árboles por la gran alegría que sentía dentro. Pero un fraile me seguía. Al darme cuenta, aunque un poco avergonzado, aún tuve humor para decirle: «Perdido, ¿porqué me persigues?». Otro caso parecido me sucedió en Villarreal. Estando solo en la iglesia me vino ese arrebato y yo me dejé llevar. Algunos dicen que hasta me levantaba del suelo. Yo, la verdad, no me daba cuenta; pero al volver a la normalidad y ver que había alguien mirándome, tuve que ir a darle una explicación y decirle que no hiciera caso de lo que veía porque, a menudo, un padre acaricia más al hijo que más lo necesita. Pero no creáis que a mí me gustaba ir montando espectáculos de esta clase. Prefería la oración en el coro, junto con mis hermanos. Cuando estaba de portero en Valencia, el guardián, para evitarme molestias, me dispensó del coro. La verdad que lo sentí mucho, por eso le dije: «Hermano guardián, le agradezco su solicitud, pero le pido no me niegue la merced de hacer la oración con mis hermanos». Y es que nunca me han gustado las singularidades. Una vez me consultó un hermano joven si no sería mejor dejar el convento y hacerse ermitaño. Yo le contesté con una anécdota que me sucedió a mí. Estando en Orito, un padre se fue a una cueva cercana para hacer una experiencia eremítica, llevándose sus libros y un poco de bizcocho y agua. Cuando ya llevaba varios días, y en un descuido, se le prendió fuego. El predicador, asustado, salió corriendo hacia el convento dejando libros y bizcocho. Al día siguiente, el guardián me mandó que fuera a la cueva para recoger los libros. Yo, por simple curiosidad, quise probar lo de la vida eremítica, y me propuse dormir un poco para levantarme a medianoche y pasarla en oración. Pero cuando me desperté, el sol me daba ya en la cara. Seguir a Jesús Al hacerme fraile encontré el modo de plasmar mi sentimiento religioso; era la forma de organizar mi vida de acuerdo con esa Presencia que me arrastraba a su seguimiento. Por eso traté de ser consecuente y vivirla a tope. A pesar de todo, la cosa no fue fácil. Como todo joven -y yo que era robusto y con buena salud- sentía atracción por las muchachas. La decisión de hacerme fraile podía sublimar esta tendencia, pero nunca anularla; de ahí que estando de portero o yendo por la limosna me asaltara, alguna vez, la tentación de hacer alguna barbaridad. Lo mismo tendría que decir respecto a mi temperamento. Mi natural reservado albergaba reacciones de cólera. Dios sabe lo que luché para que no afloraran y mi trato fuera sereno y apacible. Sin embargo esto que os cuento sólo es un ejemplo de las contradicciones que uno lleva dentro. El seguir a Jesús implica un esfuerzo por humanizar el animal que somos por naturaleza. De ahí que todas las precauciones por mantenerse en el camino elegido sean pocas. Digo esto para que entendáis lo de las mortificaciones y las penitencias. Eran un modo de vigilar la tendencia que tenemos a buscar lo placentero, aunque fastidie a los demás. En este sentido ya de joven, cuando iba con el ganado, además de hacer rosarios de esparto confeccionaba también unas cuerdas con nudos que me ataba sobre la carne. Posteriormente, ya de fraile, seguí con este tipo de mortificaciones y con algunas más. Creo que ya os he contado lo de las aliagas. Tengo que reconocer que alguna vez me pasaba; pero eran otros tiempos. Recuerdo que en Almansa, un año de sequía, las autoridades montaron unas rogativas a la Virgen de Belén, que estaba en la lejana ermita. Pues bien, nada menos que se me ocurrió salir en medio de toda la gente con una gran cruz a cuestas, una corona de espinas y una soga al cuello. Lo que hoy provocaría la risa, entonces conmovió a los fieles, que volvieron a sus casas enfervorizados, dejando la lluvia en segundo plano. Algo parecido me pasó en Valencia. Un día se me ocurrió -quedando sorprendidos los frailes- entrar en el comedor cargado con una cruz y exponer mis miserias. Aunque la forma de manifestar mi fragilidad no parezca muy acertada, la verdad es que me sentí liberado. Pero las penitencias no eran siempre así de ostensibles. Las más valiosas eran las que solamente percibía yo, por ser del todo normales. Así llevé el mismo hábito, lleno de remiendos, casi toda mi vida. En las comidas nunca bebía vino, y trataba de coger lo peor -sobre todo si era carne- para que los demás comiesen bien. En cuanto al trabajo, luché por ser constante hasta el punto de que, siendo ya viejo y estando achacoso, me enfadaba si el guardián no me encomendaba alguno. Sin embargo las mayores mortificaciones solían venir de la convivencia con los otros frailes. Para curarme en salud intentaba ser duro conmigo mismo y suave con los demás. Pero, así y todo, siempre había roces y malentendidos que amargaban la vida. A Dios rogando... Con todo, lo más importante de la vida religiosa, como podéis suponer, no eran las mortificaciones sino la oración y el cariño a los demás hermanos. Los rezos estaban distribuidos a lo largo de toda la jornada, de modo que pudiéramos acoger siempre al Dios que se nos manifiesta para nuestro bien. A las doce de la noche rezábamos Maitines. Como yo dormía poco, estaba encargado de despertar a los frailes. Para ello me servía de un palo con el que golpeaba las puertas de las celdas, al mismo tiempo que decía: «¡A maitines, hermanos! A alabar a Dios y a su santísima Madre». Después de rezar, muchas veces ya no volvía a dormir sino que continuaba con mis oraciones. Me arrodillaba, juntaba las manos a la altura de la cabeza, con los codos separados del cuerpo, y seguía relacionándome con Dios que tanto nos quiere. Al amanecer rezábamos Laudes. Sonaba la campana y acudíamos todos a alabar al Señor por el nuevo día. Después, como no existía la costumbre de concelebrar, los sacerdotes decían su misa. Yo, como encontraba en la Eucaristía la razón de mi entrega a Dios y a los demás, trataba de ayudar el mayor número posible. Algunas veces comenzaba y, a la mitad, tenía que irme para ayudar otra. Al terminar las misas me iba al trabajo, hasta que la campana me avisaba de nuevo que teníamos que rezar. A mediodía la comida y después, mientras los frailes descansaban un poco, yo me iba a la huerta para tenerla en condiciones. Al atardecer rezábamos de nuevo las Vísperas. Cenábamos y, antes de acostarnos, volvíamos al coro para rezar Completas. Cuando llegaba la noche estaba muerto de trabajar. Me iba a la celda, me acurrucaba apoyado en la pared, y me dormía como un bendito. ... Y con el mazo dando Pero todo no es rezar; hay que poner en práctica el modo de actuar de Dios que aprendemos en la oración. Y si nos quiere tanto, que se comprometió a que perdiéramos los miedos que nos atenazan y nos impiden gozar con libertad, también nosotros tenemos que ayudarnos a ser felices. Yo, al menos, lo intenté con mis hermanos. Al entrar de fraile, me había propuesto estar a disposición de todos. Y, en la medida de lo posible, lo hacía, no sólo desde mi puesto de trabajo sino ayudando a los demás en los ratos libres de que disponía. En este sentido, muchas veces acompañé a los predicadores cuando salían para hacer algún sermón. Mientras ellos predicaban, yo rezaba para que calara en la gente. Esta decisión de servir podrá parecer fácil, pero a mí me costaba, dado mi temperamento y mi cabezonería. Ya os dije que muchas veces tenía que frenarme para no explotar y empezar a dar gritos ante lo que me parecía mal; o ceder, en muchas ocasiones, ante cosas sin importancia. Para confirmarlo, basta referir lo que me dijo un fraile: «¡Cuidado, fray Pascual, que eres tozudo y aragonés!». Yo, como sabía que era verdad, le contesté sonriendo: «Si, sí, que lo digas». Pero la vida está para ir corrigiendo defectos; por eso no me apenaba tener que reconocerlos cuando alguien me lo advertía. El guardián tuvo que hacerlo varias veces porque, siendo portero, me olvidaba por la noche de quitar la llave de la cerradura; o, en otra ocasión, porque se me ocurrió tender el hábito en medio del claustro; o aquella vez que, en un descuido, rompí la tinajuela de las aceitunas. Pero también yo, algunas veces, reprendía con cariño a los frailes que no hacían lo correcto. Cuando, en horas de rezo, me tropezaba con alguien solía comentarle con sorna: «¿Qué se hace por aquí? ¿Cómo no se va al coro?». Mantener la convivencia siempre supone un gran esfuerzo; de ahí que yo me propusiera como norma ser duro conmigo mismo pero suave con los demás. Una vez, un fraile se molestó porque no le atendía tan pronto como hubiera querido. Yo, con el fin de aplacarle, le insinué: «Tenga un poco de paciencia, bendito». Pero el hermano, fuera de sí, empezó a decirme de todo. Para no irritarle más, me callé y dejé pasar la tempestad. A pesar de estos contratiempos, yo quería mucho a mis hermanos y solía demostrarlo cuando venía el caso. Era costumbre en el convento, guardar el mejor vino para los enfermos, y no se podía dar sino con el permiso del guardián. Un fraile, para probarme, fingió que le dolía el estómago y me pidió un poco de vino. Al traérselo me recriminó que tuviera en tan poco la obediencia. Pero yo le respondí que, para mí, la caridad ya incluye la obediencia, por lo que no tenía de qué arrepentirme. Estos gestos de generosidad solía prodigarlos para hacer más llevadera la convivencia. Cuando el guardián solía repartir los pocos hábitos nuevos que se hacían, yo procuraba hacerme el despistado para que no me alcanzasen; y una vez que me vi obligado a recoger unos retales para remendar el mío, los volví a dar a otro. La verdad que no me importaba demasiado ir con el hábito estrecho y remendado. Más aún, lo prefería. Por eso, una vez que el guardián me dio un hábito nuevo, decidí ponerle un remiendo para ir más tranquilo. Lo mismo hacía con la comida. Me sentía satisfecho con cualquier cosa, con tal de que los otros comiesen bien. Si iba de limosna acompañado por algún joven, al regreso nos sentábamos cerca de alguna fuente y escogía los mejores trozos de pan para que se los comiera. Disfrutaba yo viéndole comer. Como tenía fama de santo, los hermanos confiaban en mí. Una vez me encontré con un fraile que estaba apesadumbrado porque tenía hinchado el pie. En plan de broma le dije: «¿Quieres que le dé un azote con las disciplinas y verás como se pone bueno?». El hermano dijo que sí, pero al intentar darle quitó el pie. Al encontrármelo, cojeando, unos días después, le insinué con sorna: «Ya estuviera bueno si llevara el azote». Y es que, muchas veces, es necesario el humor para que la convivencia no chirríe. Los libros también ayudan Aunque mi formación cultural no llegase muy allá, para ayudarme en la vida religiosa me servía de la lectura de buenos libros, que luego seleccionaba cogiendo los fragmentos que más me interesaban y escribiéndolos, poco a poco, en las hojas que iba consiguiendo. Además de estos escritos, tenía también otros que eran de mi propia cosecha, como versos y letrillas a los misterios del Señor y de la Virgen. Todos estos papeles formaban mi «Cartapacio», al que ahora se le da tanta importancia, pero que era, simplemente, una especie de archivo en el que iba guardando las cosas que me interesaban. Normalmente apreciamos más las cosas que más nos cuesta conseguir. De ahí podréis deducir lo que significaba para mí poder leer, aunque fuera a trompicones, y escribir con mi pluma de golondrina los pensamientos que encerraban esos libros. Para que os hagáis una idea de lo que escribía en mi «Cartapacio» os voy a leer algunos fragmentos; por ejemplo, estas estrofas al Buen Pastor: Jesús, dulce enamorado,Y esta otra, al Niño Jesús: Está una Virgen y MadreY para el Niño Jesús recién nacido copié estos versos: El nuevo Pastorcico La Madre que lo cría,En la fiesta de los Reyes Magos apunté lo siguiente: Rey eterno, ¿qué será Si ahora, que eres humano,Y para terminar, otra inspirada en los discípulos de Emaús: Mi Dios, pues voy pobrecilloCiertamente que son buenos o, al menos, a mí me lo parecen. Pero no es cuestión, tampoco, de creer que yo era un sabiondo que poseía ciencia infusa. Solamente con tener sentido común y un poco de experiencia de lo que es Dios, basta para dar una respuesta sensata de la propia fe; y eso es precisamente lo que yo hacía. Por los caminos de Dios Aunque no fuera sacerdote, y eso en aquellos tiempos era bastante, me dieron algunas responsabilidades dentro de la Orden. En una ocasión -y por breve tiempo- me hicieron Maestro suplente de novicios. Yo me las apañé como pude para salir del paso, tratando que los novicios fueran conscientes de su responsabilidad ante la llamada del Señor. Y parece que no fue mal del todo, pues muchos años después aún se acordaban, para bien, de este excepcional episodio. Algo más sencillo fue el hacer de correo en dos ocasiones; una en que me enviaron a Jerez de la Frontera y otra a París. Como fuera que el Custodio, Francisco Ximénez, se encontrara en su tierra y el Comisario que se había quedado en Valencia necesitara enviarle unos papeles urgentemente, se pensó en mí para que hiciera de correo y se los entregara. Yo acepté y me puse en camino, llegando en poco tiempo. Le entregué los papeles y, durante el tiempo que me quedé para descansar, aproveché para visitar algunas familias, entre ellas la de un hermano del Custodio. A pesar de que me costó lo mío, al fin conseguí que dejaran venir a su hijo Juan conmigo para que estudiara en Valencia y pudiera después ingresar en la Orden. Durante la vuelta traté de cuidarlo como si fuera mi propio hijo, ya que sólo tenía catorce años. Procuré que no bajara de la mula, aunque yo fuera a pie; y la comida que compraba en las posadas se la dejaba para él, a mí me bastaba con los trozos de pan que me daban de limosna. Por las noches dormíamos en los pajares y, como en las madrugadas refrescaba, lo cubría con mi manto. Una vez nos encontramos con un caballero que venía pidiendo limosna. Unos pastores le habían soltado los mastines para divertirse viendo cómo le destrozaban el vestido. Lo acogimos en nuestra compañía e hicimos juntos el viaje. Al grupo se añadió también un padre jesuita que, con mucho ejemplo, hacía el viaje a pie. Yo no sé los demás, pero mi aspecto debía ser tan sospechoso, que un alguacil de Granada me confundió con un mendigo y me quería encerrar en el calabozo. Menos mal que, después de explicarle la situación y enseñarle la obediencia, me dejó ir. Al salir de Caravaca con un sol de María santísima, y no llevar provisión de agua, el muchacho empezó a sentir sed. Por mucho que busqué no lograba encontrar charco ni fuente alguna, hasta que me topé con unos juncos y se los arranqué para que los chupara y pudiéramos llegar a Calasparra, donde comimos y bebimos hasta saciarnos. De camino a Jumilla, y por coger una traviesa, nos encontramos con una acequia tan ancha que no la podíamos saltar. Sólo había un tronco fino y retorcido que hacía de puente. Y al intentar pasar por él, me resbalé y caí al agua. La verdad es que no me molestó tanto el chapuzón como la risa del chaval al verme patas arriba. El viaje a París fue más largo y dificultoso. La Custodia tenía ya los suficientes conventos para ser Provincia, pero esto sólo podía concederlo el General, que estaba en París. Por lo que aquí me tenéis, camino de Francia, sin conocer demasiado por donde me metía. Los hugonotes o calvinistas, que negaban el primado del Papa y la presencia real de Cristo en la Eucaristía, habían invadido buena parte de Francia. Con estos pretextos religiosos se habían enfrentado protestantes y católicos haciendo barbaridades. Nada más entrar en Francia, un grupo de calvinistas me detectó y empezaron a gritar: «¡Al papista! ¡Al papista!» Yo no entendía nada; pero una lluvia de piedras me hizo caer en la cuenta de que iban contra mí. Agaché la cabeza y me escabullí como pude, aunque me alcanzó alguna piedra. La segunda vez, en Orleans, tuve más suerte. Se metieron conmigo descalificando al Papa y a la Eucaristía. Y ahí sí que no me pude callar. Con voces y gestos me hice entender afirmando la autoridad del Papa y la presencia de Cristo en la Eucaristía. La respuesta fue otra lapidación, pero sin consecuencias. Lo más chocante me sucedió en un pueblo donde había muchos luteranos. Tras gritarme y zarandearme, uno de ellos me cogió y me encerró en una pocilga. Yo creía que era el fin. Pero no; a la mañana siguiente me abrió la puerta, me dio limosna y me despidió. Así pude llegar hasta París y entregarle la documentación al General. Me pasaron muchas más cosas, pero sería largo contarlas. Una prueba de que lo pasé mal es que salí de Almansa con el pelo negro, y volví ya con muchas canas, a pesar de que no llegaba a los cuarenta años. Al atardecer de la vida Viviendo mi vida y yendo de un convento a otro, pasé mis últimos años. De Játiva me mandaron a Villarreal, y allí estuve hasta que Dios quiso. Seguí haciendo de todo: portero, limosnero, etc., y el pueblo me veneraba como un santo. Venían a pedirme cosas y yo -la verdad- no me podía negar. Pero de ahí a que hiciese milagros, dista mucho. Lo único que hacía era pedir al Señor por ellos y, muchas veces, el Señor se lo concedía. Lo que me alegraba de verdad era la visita de los niños cuando venían a verme. Yo les imponía las manos, a modo de caricia, y les daba alguna fruta de la huerta. Cuando ya no me quedaban, lo suplía con algún ramillete de flores. A pesar de que yo siempre fui recio y fornido, notaba que las fuerzas me iban abandonando. No obstante seguía trajinando por el convento; iba y venía, abría la puerta, cocinaba la comida para los pobres y salía a pedir limosna por la ciudad. Pero yo presentía que estaba llegando al final del camino. Por eso pedí a un hermano joven que me lavara los pies para recibir la unción de enfermos. Era domingo y todavía salí a pedir por la ciudad. Pero al acostarme por la noche vi que la cosa iba en serio. A la mañana siguiente no pude levantarme a abrir la puerta de la iglesia, por lo que tuve que dar las llaves a otro hermano para que lo hiciera. Llamaron al médico y mandó que me acostaran en una cama con colchón y sábanas y me pusieran una camisa más suave en vez del hábito. Entonces fue cuando percibí que no era un simple dolor de costado lo que tenía. El médico fue sincero y me dijo que era una enfermedad mortal, animándome para que no me asustara. Pero yo no tenía miedo, porque confiaba que el Señor me acogería en sus brazos. Me dieron la unción y el viático, y me quedé sereno esperando la hermana muerte. Al enterarse la gente del pueblo empezó a venir para visitarme y que les diera la última bendición. El primero en llegar fue el hijo pequeño del médico. Yo le puse las manos sobre su cabecita y le dije: «Que te bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, criatura de Dios, y que te haga amigo de los pobres». El único consuelo que me quedaba era mirar el crucifijo que tenía enfrente e ir desgranando las cuentas del rosario. Cuando llegó la mañana del domingo, supe que estaba en la recta final. Me levanté para ponerme el hábito pero no pude, y me tuvieron que ayudar. Pedí que me acostaran en el suelo, y no lo consintieron. Las campanas daban el último toque para la misa mayor. Durante unos momentos me invadió la angustia e invoqué el nombre de Jesús. Mientras miraba fijamente al crucificado sonó la campana de la elevación. El Señor venía a por mí. Yo le di la mano a mi confesor, el P. Jaime Morales, y me marché pronunciando el nombre de Jesús. Era el 17 de mayo de 1592, fiesta de Pentecostés. Tenía 52 años, de los cuales veintiocho los había pasado como fraile. Al enterarse la gente de que había muerto, acudieron al convento para verme y, sobre todo, tocarme. Tal era el gentío, que tuvieron que bajarme a la iglesia para que pudieran acercarse con más comodidad. Así estuve tres días. Como tenía fama de que era un santo -pobre de mí-, empezaron los rumores de que mi cadáver sudaba, tenía color y estaba flexible, lo cual estaba dentro de las posibilidades. Pero lo más chocante es que, en mi funeral, cuando el sacerdote levantó la hostia y el cáliz para la adoración, algunos me vieron abrir los ojos. ¡Qué necesidad tendría yo de ver el Sacramento, cuando ya estaba disfrutando de la presencia gloriosa de Jesús! No obstante reconozco que es una forma de expresar mi fe en la Eucaristía, lo cual sí que fue cierto. Cuando me tocó morir, no estaba presente el Custodio, Fr. Juan Ximénez, por lo que se enfadó de que no hubiesen llamado a un pintor para que inmortalizara mi figura. La verdad es que no había para tanto. Pero el P. Ximénez se empeñó y me hizo un retrato literario que describe así: «Fue el santo Pascual de estatura mediana, muy bien hecho y proporcionado en todos sus miembros. El rostro no hermoso, mas gracioso, agradable y alegre, la frente redonda y con entradas muy altas, que venían a hacer una punta de cabellos sobre la misma frente, con algunas, dos o tres, arrugas en ella, y así en algo tiraba a calvo. »Los ojos azules, pequeños; hundidos, alegres y vivos, mas reposados y honestos. Los párpados arrugados, y con esto las pestañas negras, parece los traía alcoholados, y así se suplía su pequeñez. Las cejas arqueadas, no sutiles, la nariz alta, pequeña y bien proporcionada. »La boca mediana y una cicatriz, que bajo el labio tenía hacia la barba, le tiraba un poco el labio, de modo que no le afeaba, mas antes le hacía parecer que se iba siempre riendo. Las orejas medianas, las mejillas coloradas. »Moreno el color, mas vivo y muy templado. En el cuello, que era grueso, tenía una o dos arrugas. La barba no muy poblada y entrecana. Sus manos y sus pies eran muy proporcionados, aunque llenos de callos, de los trabajos corporales y del andar descalzo. »Fue de carnes llenas, mas enjutas. Tuvo fuerza y entera salud hasta cinco o seis años antes de su muerte. Confío en Dios que, juntos con un buen pintor, algunos que le conocimos y le tenemos estampado en el alma, hemos de hacer un retrato que se le parezca mucho». A partir de esta descripción, pintaron un cuadro que está en la sacristía de mi pueblo, Torrehermosa, y que vosotros tenéis en la portada. Si no es una fotografía, creo que se acerca bastante a lo que fui yo, pues nunca me miré en ningún espejo. De todos modos, lo importante no es que sepáis como fui y lo que hice, sino que mi vida os ayude a encontrar la felicidad en el servicio a los demás y en la búsqueda de Dios. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
18-may-2023 15:26
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Jueves. 18 de mayo de 2023. San Juan I, Papa. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 18, 1-8 En aquellos días, Pablo dejó Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró a un tal Áquila, judío natural del Ponto, y a su mujer, Priscila; habían llegado hacía poco de Italia, porque Claudio había decretado que todos los judíos abandonasen Roma. Se juntó con ellos y, como ejercía el mismo oficio, se quedó a vivir y trabajar en su casa; eran tejedores de lona para tiendas de campaña. Todos los sábados discutía en la sinagoga, esforzándose por convencer a judíos y griegos. Cuando Silas y Timoteo bajaron de Macedonia, Pablo se dedicó enteramente a predicar, dando testimonio ante los judíos de que Jesús es el Mesías, Como ellos se oponían y respondían con blasfemias, Pablo sacudió sus vestidos y les dijo: «Vuestra sangre recaiga sobre vuestra cabeza. Yo soy inocente y desde ahora me voy con los gentiles». Se marchó de allí y se fue a casa de un cierto Ticio Justo, que adoraba a Dios y cuya casa estaba al lado de la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su familia; también otros muchos corintios, al escuchar a Pablo, creían y se bautizaban. Salmo de hoy Sal 97, 1bcde. 2-3ab. 3cd-4 R/. El Señor revela a las naciones su salvación Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas. Su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R/. El Señor da a conocer su salvación, revela a las naciones su justicia. Se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel. R/. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 16-20 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver». Comentaron entonces algunos discípulos: «¿Qué significa eso de “dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver”, y eso de “me voy al Padre”?». Y se preguntaban: «¿Qué significa ese “poco”? No entendemos lo que dice». Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo: «¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: “Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver”? En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría». Comentario al Evangelio del día. Fr. Mitxel Gutiérrez Sánchez O.P. Hay que reconocer que algunas palabras que, San Juan, pone en boca de Jesús, resultan desconcertantes tanto para los discípulos como para nosotros. Por ejemplo, a María, su madre, en las bodas de Caná la dejó perpleja, cuando le dijo que no era su hora. Lo mismo les dijo, en cierto momento, a sus discípulos que no era su hora, que no había llegado su hora, y en otro momento les dijo que había llegado su hora. Yo me pregunto ¿Qué finalidad tiene San Juan al recordarlas y escribirlas?Nosotros, ahora, las podemos entender y comprender a la luz de la resurrección, pero para los apóstoles, eran lógicas sus reacciones. Las palabras del Evangelio de hoy nos expresan las discusiones, las inquietudes y la problemática de los discípulos, ante las palabras de Jesús. Me veis ahora, dentro de poco no veréis…Tristeza y alegría. Habla del contraste entre unos y otros. A mí no me extraña la reacción de sus discípulos. Ciertamente lo entendieron después de la Resurrección. Nosotros, hoy, sabiendo y creyendo que Jesús resucitó podemos comprender este mensaje. Nos recuerda las dificultades que tenían y tenemos, para creer de verdad en la Resurrección. El sentido de su muerte, alegría para unos, tristeza para otros. El que siga vivo y presente sin presencia física. El soplo del Espíritu que les infundió y nos dejó, nos da fuerza para afirmar su presencia en medio de nosotros y su glorificación por el Padre. Para los que comprendemos esto, nuestra vida se llena de alegría, pues nuestra vida tiene sentido, hay esperanza. Los que no crean o no comprendan su vida y su glorificación, estarán sin sentido, es decir tristes. Sigamos preparándonos para, de nuevo, sentir la fuerza del Espíritu y así, sigamos dando sentido a nuestra vida, un sentido alegre y festivo, aunque cada vez tengamos más dificultades. El Espíritu del Resucitado fue lo que provocó el de los discípulos: ilusión, esperanza, alegría y valentía. Santo del día. San Juan I, Papa. Nació en Toscana, y en el año 523 fue elegido Sumo Pontífice. En Italia gobernaba el rey Teodorico que apoyaba la herejía de los arrianos. Asimismo, el emperador Justino de Constantinopla decretó cerrar todos los templos de los arrianos de esa ciudad y prohibió que los que pertenecían a la herejía arriana ocuparan empleos públicos. El rey Teodorico obligó entonces al Papa a que fuera a Constantinopla a convencer al emperador de derogar las últimas leyes, pero el Papa Juan I se negó rotundamente. El Sumo Pontífice realizó una visita pastoral a Constantinolpla donde fue recibido por más de 15,000 fieles con velas encendidas en las manos, y estandartes. El Papa presidió solemnemente las fiestas de Navidad, y luego exhortó a los feligreses a mantenerse firmes en la fe, evitando caer en las herejías. Paralelamente, el emperador Justino se mantuvo firme en su decisión, lo cual enfureció al rey italiano quien mandó a llamar al Papa Juan y lo encerró en un oscuro calabozo. Los constantes maltratos y suplicios sufridos por el santo Papa en la cárcel, junto con otros mártires más, provocó su muerte a los pocos meses de haber sido tomado prisionero. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
19-may-2023 15:19
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Viernes. 19 de mayo de 2023. San Francisco Coll. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 18, 9-18 Cuando estaba Pablo en Corinto, una noche le dijo el Señor en una visión: «No temas, sigue hablando y no te calles, pues yo estoy contigo, y nadie te pondrá la mano encima para hacerte daño, porque tengo un pueblo numeroso en esta ciudad». Se quedó, pues, allí un año y medio, enseñando entre ellos la palabra de Dios. Pero, siendo Gallón procónsul de Acaya, los judíos se abalanzaron de común acuerdo contra Pablo y lo condujeron al tribunal diciendo: «Este induce a la gente a dar a Dios un culto contrario a la ley». Iba Pablo a tomar la palabra, cuando Gallón dijo a los judíos: «Judíos, si se tratara de un crimen o de un delito grave, sería razón escucharos con paciencia; pero, si discutís de palabras, de nombres y de vuestra ley, vedlo vosotros. Yo no quiero ser juez de esos asuntos». Y les ordenó despejar el tribunal. Entonces agarraron a Sóstenes, jefe de la sinagoga, y le dieron una paliza delante del tribunal, sin que Galión se preocupara de ello. Pablo se quedó allí todavía bastantes días; luego se despidió de los hermanos y se embarco para Siria con Priscila y Aquila. En Cencreas se había hecho rapar la cabeza, porque había hecho un voto. Salmo de hoy Sal 46, 2-3. 4-5. 6-7 R/. Dios es el rey del mundo Pueblos todos, batid palmas, aclamad a Dios con gritos de júbilo; porque el Señor altísimo es terrible, emperador de toda la tierra. R/. Él nos somete los pueblos y nos sojuzga las naciones; él nos escogió por heredad suya: gloria de Jacob, su amado. R/. Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas: tocad para Dios, tocad; tocad para nuestro Rey, tocad. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 20-23a En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre. También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada». Comentario al Evangelio del día. Dña. Montserrat Palet Dalmases En este fragmento del Evangelio de San Juan Jesús anuncia a los discípulos que los sufrimientos llegarán y algunos entregarán la vida por su compromiso con el Reino. Habla de tristeza y alegría, de momentos de luces y sombras, normal para los discípulos, también para los cristianos que vivimos en el siglo XXI, ya que la evangelización no fue fácil para los discípulos y tampoco lo es en los tiempos actuales, pero al igual que ellos no debemos desfallecer, la esperanza es lo último que se pierde. También hace un símil de la mujer que ha dado a luz, ya que después del parto se olvida del dolor, pues es más grande la alegría de haber traído un niño al mundo, que lo que ha sufrido durante la espera. Sin embargo esta alegría desaparece en comparación con la alegría del amor eterno de Dios, una alegría tan grande que nadie la puede quitar. Dios está cerca y nunca nos abandona. El Evangelio de San Juan dice mucho sobre el amor de Dios por nosotros. Amar es dar, es estar con y para la persona que amamos. Es la exigencia y el distintivo más característico del discípulo de Cristo. Jesús antes de partir nos anuncia un nuevo mandamiento. Tenemos que amarnos unos a otros. Y este amor debe notarse; será la señal por la que reconocerán a sus discípulos. Si se aman, son de Jesús; si no se aman, aunque hagan maravillas Jesús no está allí. El modelo y la causa de este amor lo tenemos en el mismo amor que Cristo tuvo y tiene por nosotros. Tanto es así que el amor no es un mandamiento más. Es “su” mandamiento. Si hay una cosa que no puede faltar a un discípulo y que de alguna manera resume las demás es el amor. Debe ser hasta dar la vida, prueba máxima de amor. Como Jesús. Él lo predijo y lo cumplió. Por eso podemos decir que todo el testamento de Jesús a los suyos se resume en el amor. No nos manda más que una cosa: amarnos. El amor lo encierra todo. Es la plenitud de la Ley. Los cristianos que se aman, se comprometen, caminan y viven en la unidad. La unidad es el gran deseo del Señor para los suyos, el urgente programa para que los hombres puedan creer. No suprime diferencias, no iguala. Somos distintos, a veces muy distintos, pero juntos, en el amor, edificamos, con nuestras diferencias, la Iglesia del Señor. Si fuésemos iguales no podríamos dar ni recibir nada. En este dar y recibir está la vida y el progreso de la Iglesia. Mi vida salta a los demás y la suya me inunda. Nuestras diferencias son unidad enriquecedora si se viven en el amor y el compromiso con el Reino de Dios. A la vista de este programa podemos preguntarnos: ¿qué imagen damos los cristianos en el mundo? A veces nos lamentamos de que el mundo pierde la fe. ¿No será porque nos mostramos divididos y sin amor? Un cristianismo donde sus miembros se critican y atacan sin amor no es de Cristo. No merece la pena vivirlo. ¿Cuál es tu compromiso como cristiano/a en tu Comunidad? ¿Eres de los que lo critican todo y no hacen nada? ¿Cómo pienso evangelizar en esta Pascua de 2023? Santo del día. San Francisco Coll. Predicador itinerante por toda Cataluña. Fundador de la Congregación de Dominicas de la Anunciata. 1812. GOMBRÈN (Gerona).- Francisco Coll i Guitart nace el 18 de mayo, en el seno de una sencilla familia de cardadores de lana. Es el menor de once hermanos, a quienes la madre, viuda al poco de nacer Francisco, educó en la sólida piedad cristiana. Seminarista 1823. VIC.- Desde sus primeros años se sentía apóstol. Sus amigos acudían a oír sus predicaciones infantiles desde la fuente en la plaza del pueblo, o subido a bancos y sillas. Todos veían en él un futuro sacerdote. A los diez años dejó Gombrèn y marchó a estudiar al seminario de Vic, alternando sus estudios con la enseñanza a los niños en la masía de Puigseslloses. Piedad, estudio, enseñanza, apostolado: buenos cimientos para un futuro predicador y fundador. Dominico 1830. GERONA.- Cinco años clave en la vida de Francisco. Decide ser fraile predicador, dominico. Y lo será en el convento de la Anunciación de Girona. Sólida Formación teológica, intensa vida de oración: las dos alas que le servirán para volar por toda Cataluña como apóstol del Evangelio, enamorado de María. En 1835 todos los religiosos tuvieron que abandonar sus conventos, que pasaban a manos del Estado. Fray Francisco seguirá siendo dominico para siempre. No hubiera podido encontrar para su vida un modelo mejor que Domingo de Guzmán. Sacerdote 1836. SOLSONA (Lérida).- Fray Francisco es ordenado sacerdote. Desde entonces, su vida será un gastarse continuo en toda la gama de servicios ministeriales y apostólicos: catequesis, confesiones, dirección de almas, y sobre todo, predicación. Francisco Coll continuaría siendo dominico toda su vida. Firmaría anteponiendo a su nombre "Fray", y posponiendo las siglas "OP", que significan: de la Orden de Predicadores (dominicos). Y llevaba muy dentro de su alma de apóstol la consigna de Cristo: "Id y predicad". Por eso, desligado de las cargas parroquiales, recorrerá toda Cataluña, dando ejercicios espirituales a sacerdotes y religiosas y predicando misiones populares, con tanto éxito, que su gran compañero, San Antonio María Claret decía: "Cuando ha predicado el P. Coll en una población, ya no nos queda nada que espigar a los demás". Fundador 1856. VIC.- El mundo es pequeño para un corazón de apóstol. El P. Coll veía que la mies era mucha. Su afán, inmenso. Sus posibilidades, limitadas en el tiempo y en el espacio. ¿Por qué no ampliar su espíritu y su misión? La respuesta a este interrogante es la obra maestra del Padre Coll: la CONGREGACIÓN DE DOMINICAS DE LA ANUNCIATA. Sus hijas continuarían cultivando los campos donde el Padre Coll iba sembrando la Palabra, especialmente entre la juventud femenina. Los Colegios de la Anunciata serán focos de irradiación evangélica, junto con la formación humana, con el espíritu de sencillez. De alegría, de servicio que caracterizó al fundador. Hacia la casa del Padre 1875. VIC, 2 DE ABRIL.- Hacía algo más de cinco años que había quedado ciego repentinamente. Recobró algo la vista pero desde diciembre de 1869 no pudo volver a leer. Eran frecuentes los ataques apopléticos. La vida austerísima, las correrías apostólicas, la lucha contra las mil dificultades que encontraba su Congregación, habían acabado con sus fuerzas. Santamente, como había vivido, pasó de este mundo a la Casa de Padre, de la mano de María. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
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Sábado. 20 de mayo de 2023. San Bernardino de Siena. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 18, 23-28 Pasado algún tiempo en Antioquía, Pablo marchó y recorrió sucesivamente Galacia y Frigia, animando a los discípulos. Llegó a Éfeso un judío llamado Apolo, natural de Alejandría, hombre elocuente y muy versado en las Escrituras. Lo habían instruido en el camino del Señor y exponía con entusiasmo y exactitud lo referente a Jesús, aunque no conocía más que el bautismo de Juan. Apolo, pues, se puso a hablar públicamente en la sinagoga. Cuando lo oyeron Priscila y Áquila, lo tomaron por su cuenta y le explicaron con más detalle el camino de Dios. Decidió pasar a Acaya, y los hermanos lo animaron y escribieron a los discípulos de allí que lo recibieran bien. Una vez llegado, con la ayuda de la gracia, contribuyó mucho al provecho de los creyentes, pues rebatía vigorosamente en público a los judíos, demostrando con la Escritura que Jesús es el Mesías. Salmo de hoy Sal 46, 2-3. 8-9. 10 R/. Dios es el rey del mundo Pueblos todos, batid palmas, aclamad a Dios con gritos de júbilo; porque el Señor altísimo es terrible, emperador de toda la tierra. R/. Porque Dios es el rey del mundo: tocad con maestría. Dios reina sobre las naciones, Dios se sienta en su trono sagrado. R/. Los príncipes de los gentiles se reúnen con el pueblo del Dios de Abrahán; porque de Dios son los grandes de la tierra, y él es excelso. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 23b-28 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente. Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre». Comentario al Evangelio del día. Fr. Ángel Romo Fraile O.P. Considerando que la teología de Juan es paulina en su base, la cita de 1Cor con que hemos concluido el comentario anterior posibilita conectar este con el pasaje del evangelio de hoy en su inicio, esto es, el que “si pedís algo al Padre en unión mía, os lo dará”. Si, pues, teológicamente Juan desarrolla a Pablo, el “todo es vuestro” de 1Cor se explaya en un alentador “pedid, y recibiréis” en el evangelio según Juan. La fundamentación de esta aseveración tan poderosa se encuentra en la afirmación de una doble unidad simultánea que sostiene Juan, a saber, la unidad Cristo-discípulos y la unidad Cristo-Dios. En relación a la unidad Cristo-discípulos, aquel “vosotros sois de Cristo” de 1Cor se transforma, en Juan, en: “vosotros me queréis y creéis”, lo que conviene a la idea de “en unión mía”, traducción más apropiada que “en mi nombre” según nota el exégeta Juan Mateos. Lo que posibilita tal unión es el Espíritu del Resucitado, cuyo envío presupone aquella salida de Jesús de este mundo que se anuncia al final del pasaje, anuncio que da a la liturgia de hoy un sentido de preludio de la Ascensión que celebraremos mañana. Por su parte, la unidad Cristo-Dios, concebida en 1Cor en términos de pertenencia - “Cristo es de Dios” -, se amplifica en Juan hasta la equiparación e incluso identificación del Resucitado con Dios: “Yo y el Padre somos uno” (Jn 10,30), aunque en el pasaje de hoy se matiza esa identificación en un tono más subordinacionista. No siendo del mundo, pero estando en el mundo (cf. Jn 17), es menester el retorno al Padre. Y, así, cerrando el círculo, la vuelta de Jesús al Padre con quien está unido hace posible concebir a aquellos que están unidos a Cristo en el Espíritu - “los que me has dado, que estén también conmigo donde yo estoy, para que vean mi gloria” (Jn 17,24) – como perteneciendo al mismo Padre, de modo que “todo lo que el Padre me da, vendrá a mí…. Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. …. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día final. (Jn 6, 37a.38.40). El pasaje del evangelio de hoy, fundamenta, de este modo, la oración de petición a Dios en la máxima confianza de su cumplimiento; pero la cuestión suscitada aquí es qué más podemos desear o pedir que participar de la misma resurrección y gloria de Jesús, al que pertenecemos; y es que, al fin, “todo es nuestro, nosotros de Cristo, y Cristo de Dios”. De Dios nacimos al mundo y a Él renacemos por Cristo en el Espíritu del Resucitado, para la vida eterna. Entonces, “nuestra alegría será, en verdad, completa”. Santo del día. San Bernardino de Siena. San Bernardino fue el más famoso predicador del 1400 y sus sermones sirvieron de modelos de predicación para muchos oradores en los siglos siguientes. Nació cerca de Siena en Italia en el año 1380. Su padre era gobernador. El niño quedó huérfano de padre y madre a los siete años. Dos tías se encargaron de su educación y lograron formarlo lo mejor posible en ciencias religiosas y darle una educación muy completa. Sus estudios de bachillerato los hizo con tal dedicación que obtuvo las mejores notas. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
21-may-2023 10:09
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Domingo. 21 de mayo de 2023. Solemnidad de la Ascensión del Señor. Primera lectura Lectura de los Hechos de los Apóstoles 1, 1-11 En mi primer libro, Teófilo, escribí de todo lo que Jesús hizo y enseño desde el comienzo hasta el día en que fue llevado al cielo, después de haber dado instrucciones a los apóstoles que había escogido, movido por el Espíritu Santo. Se les presentó él mismo después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles del reino de Dios. Una vez que comían juntos, les ordenó que no se alejaran de Jerusalén, sino: «aguardad que se cumpla la promesa del Padre, de la que me habéis oído hablar, porque Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo dentro de no muchos días». Los que se habían reunido, le preguntaron, diciendo: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino a Israel?». Les dijo: «No os toca a vosotros conocer los tiempos o momentos que el Padre ha establecido con su propia autoridad; en cambio, recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que va a venir sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y “hasta el confín de la tierra”». Dicho esto, a la vista de ellos, fue elevado al cielo, hasta que una nube se lo quitó de la vista. Cuando miraban fijos al cielo, mientras él se iba marchando, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: «Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que ha sido tomado de entre vosotros y llevado al cielo, volverá como lo habéis visto marcharse al cielo». Salmo Sal 46, 2-3. 6-7. 8-9 R/. Dios asciende entre aclamaciones, el Señor, al son de trompetas Pueblos todos, batid palmas, aclamad a Dios con gritos de júbilo; porque el Señor altísimo es terrible, emperador de toda la tierra. R/. Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas: tocad para Dios, tocad; tocad para nuestro Rey, tocad. R/. Porque Dios es el rey del mundo: tocad con maestría. Dios reina sobre las naciones, Dios se sienta en su trono sagrado. R/. Segunda lectura Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1, 17-23 Hermanos: El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyentes, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro. Y «todo lo puso bajo sus pies», y lo dio a la Iglesia, como Cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos. Evangelio del día Conclusión del santo evangelio según san Mateo 28, 16-20 En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos». Comentario al Evangelio del día. Fr. Juan Carlos Cordero de la Hera O.P. Celebramos esta Fiesta solemne de la Ascensión del Señor que destaca y subraya un aspecto, un acontecimiento, una realidad del único Misterio Pascual: la muerte y resurrección de Jesucristo. Cada domingo, al profesar nuestra fe, decimos: “subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre”.Los cristianos sabemos que no se trata de un mero cambio de lugar; se trata del cambio de un modo de existencia. Jesús acaba su vida en la tierra y vuelve al Padre. Su resurrección no fue una vuelta a la vida anterior, no fue un paso atrás, sino un paso adelante y definitivo a la Vida Eterna y Gloriosa junto al Padre. Esta Fiesta expresa, por tanto, la dimensión de exaltación y glorificación de la naturaleza humana de Jesús, como contrapunto a la humillación padecida en la condena y la muerte en la cruz. Desde esta verdad, este hecho, los cristianos, todos los seguidores de Jesús, conocemos nuestra meta final: estar donde está Jesús. Es nuestro sueño y nuestro destino. En definitiva, todos los seres humanos, también hoy, tenemos y sentimos “nostalgia del cielo”; aspiramos a estar en la gloria, a vivir en la gloria. Así lo expresamos en las mejores ocasiones cuando decimos: “esto es la gloria”. La Ascensión completa el círculo de la vida de Jesús. Son sus últimas palabras, el mensaje definitivo. El evangelio de San Mateo que hoy se proclama lo sitúa en Galilea; y es que Dios sigue estando y haciéndose presente en los lugares donde se desenvuelve nuestra existencia, y en la vida de cada día. Galilea fue el escenario del encuentro y la vocación de los primeros discípulos del Señor. Galilea es también el lugar donde son convocados todos ellos, sus seguidores y seguidoras, para encontrarse plenamente con el Resucitado. Y de nuevo un monte; en esta ocasión no se nos dice su nombre. Cristo había mostrado quién era en el monte Tabor; su mensaje central lo proclamó en el monte de las Bienaventuranzas; y ahora el envío a los discípulos a su misión, en un monte de Galilea. Jesús se despide de sus discípulos y les recuerda la síntesis de su evangelio. Les manda, les envía a predicar y a hacer discípulos, con la siguiente promesa: “Yo estoy con vosotros todos los días…”. Comenzó su vida como Enmanuel(Dios con nosotros); y la acaba prometiendo quedarse siempre con nosotros, todos los días, hasta el fin del mundo. No se puede ser más contundente. Ante la partida del Maestro, los discípulos ahora no se entristecen. Su alegría se explica porque Jesús les dejó un don: la promesa del Espíritu Santo; y una tarea: ser sus testigos hasta los confines del mundo. Además, aquella despedida fue muy diferente a otras. El Señor Jesús mientras se marchaba les bendecía. Se fue de este mundo con los brazos abiertos, como los tuvo en la cruz, bendiciendo a la humanidad y abriendo definitivamente la senda y las puertas del cielo a todos. Así pues, la Ascensión del Señor nos ha de colmar de esperanza, da plenitud a la alegría pascual, porque Jesús nos abre el camino para el cielo. Se fue a la Casa del Padre a prepararnos sitio. Desde esta convicción, en la liturgia propia de difuntos, los cristianos expresamos que “adquirimos una mansión eterna en el cielo”. San Pablo en su carta a los Efesios afirma que la Iglesia entera, cada cristiano, está, estamos llamados a participar de la misma gloria del Señor. A partir de esta fe y esta confianza, a nosotros nos corresponde recoger de nuevo el mandato de Jesús: ir por el mundo a ser sus testigos y a hacer discípulos; a evangelizar, trasmitir y compartir con todos esta Buena Noticia de Dios para todos los hombres. Y a ser discípulos como Él: confiados en el Padre, sencillos, servidores, entregados. A veces nos puede la debilidad, nuestras limitaciones… Pero contamos con su gracia, con la garantía de su presencia. No nos deja solos. El Padre y Él se quedan con nosotros y con su Espíritu hacen morada en nosotros, en nuestra vida, en nuestro mundo. Así podemos decir que el cielo está aquí en la tierra, donde Él está y se ha quedado para siempre. Mirar al cielo es mirar a la tierra. Ascender es también crecer, ir hacia arriba, huir de lo vulgar y mediocre; es soñar, aspirar a la plenitud en lo más humano, que es lo más divino que somos cada uno de nosotros. ¿Vives tu fe alegre y confiadamente porque el Señor Jesús no nos ha dejado solos, sino que vive en medio de nosotros y nos sigue animando con su Presencia? ¿La experiencia de la Resurrección del Señor te lleva a creer cada día más en la vida Plena y Resucitada a la que todos somos llamados? Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
22-may-2023 15:16
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Lunes. 22 de mayo de 2023. Santa Rita de Casia. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 19, 1-8 Mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó la meseta y llegó a Éfeso. Allí encontró unos discípulos y les preguntó: «¿Recibisteis el Espíritu Santo al aceptar la fe?». Contestaron: «Ni siquiera hemos oído hablar de un Espíritu Santo». Él les dijo: «Entonces, ¿qué bautismo habéis recibido?». Respondieron: «El bautismo de Juan». Pablo les dijo: «Juan bautizó con un bautismo de conversión, diciendo al pueblo que creyesen en el que iba a venir después de él, es decir, en Jesús». Al oír esto, se bautizaron en el nombre del Señor Jesús; cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y se pusieron a hablar en lenguas extrañas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres. Pablo fue a la sinagoga y durante tres meses hablaba con toda libertad del reino de Dios, dialogando con ellos y tratando de persuadirlos. Salmo de hoy Sal 67, 2-3. 4-5ac. 6-7ab R/. Reyes de la tierra, cantad a Dios Se levanta Dios, y se dispersan sus enemigos, huyen de su presencia los que lo odian; como el humo se disipa, se disipan ellos; como se derrite la cera ante el fuego, así perecen los impíos ante Dios. R/. En cambio, los justos se alegran, gozan en la presencia de Dios, rebosando de alegría. Cantad a Dios, tocad a su nombre; su nombre es el Señor. R/. Padre de huérfanos, protector de viudas, Dios vive en su santa morada. Dios prepara casa a los desvalidos, libera a los cautivos y los enriquece. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 29-33 En aquel tiempo, los discípulos dijeron a Jesús: «Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que has salido de Dios». Les contestó Jesús: «¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo». Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Santos Sánchez O.P. Diversos temas toca el evangelio de hoy. En un principio, parece que los apóstoles, en su intento de conocer más de cerca a Jesús y seguirle, están contentos porque creen que van entendiendo quién es Jesús y todo lo que les dice, “ahora sí que hablas claro… por ello creemos que saliste de Dios”. Pero el mismo Jesús rebaja su opinión. “¿Ahora creéis?”. Si creyeran de verdad que Jesús además de ser hombre es también el Hijo de Dios, serían siempre fieles a su amistad, aceptarían su verdad y no le rechazarían. Pero Jesús les indica que van a ser capaces de abandonarle y dejarle solo, podemos añadir, en los momentos difíciles de su pasión. “Está para llegar la hora… en que a mí me dejéis solo”. A pesar de ello, Jesús les da la buena noticia, de que él nunca va a estar solo, porque “el Padre está conmigo”. Y también les anima, porque a pesar de todo y de sus deficiencias y de las luchas que van a tener en el mundo, encontrarán la paz en él. Y por eso, les sucederá lo mismo que a él: “En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo”. Santo del día. Santa Rita de Casia. La santa de lo imposible. Fue una hija obediente, esposa fiel, esposa maltratada, madre, viuda, religiosa, estigmatizada y santa incorrupta. Santa Rita lo experimentó todo pero llegó a la santidad porque en su corazón reinaba Jesucristo. Nació en Mayo del año 1381, un año después de la muerte de Santa Catalina de Siena. La casa natal de Sta. Rita está cerca del pueblito de Cascia, entre las montañas, a unas 40 millas de Asís, en la Umbría, región del centro de Italia. Su vida comenzó en tiempo de guerras, terremotos, conquistas y rebeliones. Países invadían a países, ciudades atacaban a ciudades cercanas, vecinos se peleaban con los vecinos, hermano contra hermano. Los problemas del mundo parecían más grandes que lo que la política y los gobiernos pudieran resolver. Nacida de devotos padres, Antonio Mancini y Amata Ferri a los que se conocía como los "Pacificadores de Jesucristo", pues los llamaban para apaciguar peleas entre vecinos. Ellos no necesitaban discursos poderosos ni discusiones diplomáticas, solo necesitaban el Santo Nombre de Jesús, su perdón hacia los que lo crucificaron y la paz que trajo al corazón del hombre. Sabían que solo así se pueden apaciguar las almas. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
23-may-2023 15:31
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Martes. 23 de mayo de 2023. Beato Julián de San Agustín. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 20, 17-27 En aquellos días, Pablo, desde Mileto, envió recado a Éfeso para que vinieran los presbíteros de la Iglesia. Cuando se presentaron, les dijo: «Vosotros habéis comprobado cómo he procedido con vosotros todo el tiempo que he estado aquí, desde el primer día en que puse el pie en Asia, sirviendo al Señor con toda humildad, con lágrimas y en medio de las pruebas que me sobrevinieron por las maquinaciones de los judíos; cómo no he omitido por miedo nada de cuanto os pudiera aprovechar, predicando y enseñando en público y en privado, dando solemne testimonio tanto a judíos como a griegos, para que se convirtieran a Dios y creyeran en nuestro Señor Jesús. Y ahora, mirad, me dirijo a Jerusalén, encadenado por el Espíritu. No sé lo que me pasará allí, salvo que el Espíritu Santo, de ciudad en ciudad, me da testimonio de que me aguardan cadenas y tribulaciones. Pero a mí no me importa la vida, sino completar mi carrera y consumar el ministerio que recibí del Señor Jesús: ser testigo del Evangelio de la gracia de Dios. Y ahora, mirad: sé que ninguno de vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino, volverá a ver mi rostro. Por eso testifico en el día de hoy que estoy limpio de la sangre de todos: pues no tuve miedo de anunciaros enteramente el plan de Dios». Salmo de hoy Sal 67, 10-11. 20-21 R/. Reyes de la tierra, cantad a Dios Derramaste en tu heredad, oh, Dios, una lluvia copiosa, aliviaste la tierra extenuada; y tu rebaño habitó en la tierra que tu bondad, oh, Dios, preparó para los pobres. R/. Bendito el Señor cada día, Dios lleva nuestras cargas, es nuestra salvación. Nuestro Dios es un Dios que salva, el Señor Dios nos hace escapar de la muerte. R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 1-11a En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, dijo Jesús: «Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a todos los que le has dado. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado sobre la tierra, he llevado a cabo la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que yo tenía junto a ti antes que el mundo existiese. He manifestado tu nombre a los que me diste de en medio del mundo. Tuyos eran, y tú me los diste, y ellos han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me has enviado. Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por estos que tú me diste, porque son tuyos. Y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y en ellos he sido glorificado. Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti». Comentario al Evangelio del día. Monjas Dominicas Contemplativas En el capítulo 17 del Evangelio de Juan tenemos un texto que conocemos como la oración sacerdotal de Jesús, una oración que dirige al Padre, donde Jesús proclama su fidelidad a Dios y afirma que lo ha glorificado sobre la tierra, coronando la obra que se le encomendó y comunicando las palabras que recibió. Todo este Evangelio está marcado por la hora de Jesús que es la gloria de Dios: Jesús sabe que ha llegado la hora de su pasión y muerte y le pide a su Padre que le ayude a aceptar los sufrimientos para dar vida eterna a los hombres. En los versículos del presente texto aparecen dos verbos: uno es glorificar y el otro es darse. Lo propio de Dios para toda la tradición bíblica es la gloria, esa gloria que nos va a perfeccionar y nos va a dar vida abundante; la palabra hebrea kabôb originariamente significa peso o pesadez, y esa misma palabra se utiliza entonces para expresar la importancia, el honor y la majestad, y es justamente aquel peso real del ser, lo que define su importancia efectiva. El término gloria se refiere a la gloria que Jesús poseía en su preexistencia divina, o la gloria que le reserva el Padre desde toda la eternidad. Aunque Jesús pide su propia glorificación, no es que busque su gloria, sino que su gloria y la gloria del Padre, son una misma cosa. El dar de Jesús es hacernos partícipes de todo lo que ha recibido del Padre. Y lo que en realidad desea es que lo conozcamos: conocer al Padre es tener una intimidad con Él. La gloria de Dios es la salvación del hombre y la salvación del hombre es conocer a Dios, y ese conocimiento en nosotros avanza en la unión de todo nuestro ser con Él. Pidamos a Dios que envíe su Espíritu Santo para que, haciendo morada en nosotros, nos convierta en templos de su gloria y descubramos que la revelación viene a los hombres por Cristo. Santo del día. Beato Julián de San Agustín. Nació en Medinaceli, provincia de Soria en España, hacia el año 1553, y murió en Alcalá de Henares (Madrid) el 8 de abril de 1606. Rechazado varias veces del noviciado en la provincia franciscana de Castilla, vio finalmente coronados sus esfuerzos viviendo en condición de hermano lego en varios conventos, como en La Salceda, donde tomó el hábito, en Ocaña y, sobre todo, en Santa María de Jesús, de Alcalá. Su santa simplicidad y su admirable virtud atraían poderosamente la atención de los doctos profesores y curiosos estudiantes complutenses. Lope de Vega, evocando tal vez sus recuerdos de estudiante, escribirá más tarde la comedia El saber por no saber y vida de San Julián de Alcalá de Henares, que viene a ser la historia de las santas candideces del bienaventurado lego, sabio para Dios y simple para el mundo (p. 217). Son innumerables los milagros recogidos en su proceso y que contribuyeron a que el pueblo le diese el apelativo de «santo», con que le designa también Lope de Vega. Fue beatificado solemnemente por León XII el 23 de mayo de 1825. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
24-may-2023 15:17
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Miércoles. 24 de mayo de 2023. Traslación de Santo Domingo. María Auxiliadora. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 20, 28-38 En aquellos días, dijo Pablo a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso: «Tened cuidado de vosotros y de todo el rebaño sobre el que el Espíritu Santo os ha puesto como guardianes para pastorear la Iglesia de Dios, que él se adquirió con la sangre de su propio Hijo. Yo sé que, cuando os deje, se meterán entre vosotros lobos feroces, que no tendrán piedad del rebaño. Incluso de entre vosotros mismos surgirán algunos que hablarán cosas perversas para arrastrar a los discípulos en pos de sí. Por eso, estad alerta: acordaos de que durante tres años, de día y de noche, no he cesado de aconsejar con lágrimas en los ojos a cada uno en particular. Ahora os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, que tiene poder para construiros y haceros partícipes de la herencia con todos los santificados. De ninguno he codiciado dinero, oro ni ropa. Bien sabéis que estas manos han bastado para cubrir mis necesidades y las de los que están conmigo. Siempre os he enseñado que es trabajando como se debe socorrer a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús, que dijo: “Hay más dicha en dar que en recibir”». Cuando terminó de hablar, se puso de rodillas y oró con todos ellos. Entonces todos comenzaron a llorar y, echándose al cuello de Pablo, lo besaban; lo que más pena les daba de lo que había dicho era que, no volverían a ver su rostro. Y lo acompañaron hasta la nave. Salmo de hoy Sal 67, 29-30. 33-35a. 35bc y 36d R/. Reyes de la tierra, cantad a Dios Oh, Dios, despliega tu poder, tu poder, oh, Dios, que actúa en favor nuestro. A tu templo de Jerusalén traigan los reyes su tributo. R/. Reyes de la tierra, cantad a Dios, tocad para el Señor, tocad para Dios, que avanza por los cielos, los cielos antiquísimos; que lanza su voz, su voz poderosa. «Reconoced el poder de Dios». R/. Sobre Israel resplandece su majestad, y su poder sobre las nubes. ¡Dios sea bendito! R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 11b-19 En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo: «Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad». Comentario al Evangelio del día. Hna. Mariela Martínez Higueras O.P. En el capítulo 17 del evangelio de san Juan encontramos una oración de Jesús, tras el discurso de despedida, con tres peticiones. En primer lugar, Jesús ora por sí mismo (17,1-8); En segundo lugar, ora por los discípulos (17,9-19); y, en tercer lugar, por aquellos que van a creer en Jesús por la palabra de los discípulos (17, 20-26). El evangelio de hoy recoge la segunda parte, la oración por los discípulos. Jesús recuerda el esmerado cuidado realizado con sus discípulos. Los ha guardado y los ha rodeado de una protección tal que ninguno de ellos se ha perdido, excepto “el hijo de la perdición”, Judas. Pero Él está a punto de partir, y los discípulos se quedan “en el mundo sin ser del mundo” con todo lo que implica de vulnerabilidad y de amenaza, por un lado, y todo lo que conlleva de responsabilidad de continuar la misión de Jesús, por otro. Por ello pide al Padre que cuide a sus discípulos para que sean uno como el Padre y Jesús lo son (v.11), para que vivan inmersos en la comunión divina. Cuando el evangelista habla del “mundo” no habla de nuestro hábitat, se refiere al poder de la oscuridad, a las fuerzas del mal que se alinean contra Jesús para matarle. Por ello pide al Padre que proteja a los discípulos de las amenazas del “mundo”. Jesús ha venido a dar a conocer el verdadero rostro amoroso de Dios, pero “el mundo” le ha rechazado. La revelación de Dios proseguirá a través de la palabra de los discípulos, recibida de Jesús (v.14). Junto a ello, Jesús ruega también al Padre “que santifique” a los discípulos (v.17) o lo que es lo mismo, que vivan una existencia que se corresponda a la santidad de Dios. “Sed santos porque yo soy santo” (Lv 19, 2). La santificación supone la consagración, y a la vez, una llamada a la trans-formación permanente. La misión de dar a conocer al Dios Santo determina la exigencia de santidad (vv. 17 -19). “Alegraos y regocijaos … El Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad para la cual fuimos creados. Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada”, dice el Papa Francisco (G.E. 1) La Palabra nos interroga hoy: ¿Buscamos vivir en la comunión con Dios Padre, Hijo y Espíritu? ¿Nos conformamos con una existencia mediocre, aguada o nos vamos dejando santificar por el Señor? Hoy día de la traslación de los restos de Santo Domingo, hacemos memoria celebrativa de su santidad simbolizada en aquel dulce perfume que exhaló al abrir la losa del sepulcro con sus restos. Santo del día. Traslación de Santo Domingo. Esta memoria recuerda el traslado del cuerpo de Santo Domingo por orden del Papa Gregorio IX a su nuevo sepulcro en la actual Basílica de Santo Domingo en Bolonia La memoria de la Traslación de Santo Domingo recuerda un acontecimiento sucedido unos años después de la muerte del fundador de la Orden de Predicadores cuando el Papa Gregorio IX ordena el traslado de los restos de Santo Domingo desde el primitivo enterramiento que había quedado a la intemperie, a un nuevo sepulcro en la Iglesia de San Nicolás de las Viñas en Bolonia, actual Basílica de Santo Domingo. Doce años habían pasado desde la muerte de Santo Domingo. Dios había manifestado la santidad de su Siervo por multitud de milagros obrados en su sepulcro o debidos a la invocación de su nombre. Se veían sin cesar enfermos, alrededor de la losa que cubría sus restos, pasar allí el día y la noche, y volver glorificándolo por su curación. De las paredes próximas colgaban exvotos en recuerdo de los beneficios que de él habían recibido, y no se desmentían con el tiempo los signos de veneración popular. Con todo, una nube cubría los ojos de los Hermanos, y mientras que el pueblo exaltaba a su Fundador, ellos, sus hijos, en vez de preocuparse por su memoria, parecían trabajar en oscurecer su brillo. No sólo dejaban su sepultura sin adomo, sino que, por temor a que se les acusara de buscar una ocasión de lucro en el culto que ya se le daba, arrancaban de los muros los exvotos. Algunos deploraban esta conducta, pero sin atreverse a contradecirla de plano. Se dio el caso de que, creciendo el número de los Hermanos, se vieron obligados a demoler la vieja iglesia de San Nicolás para edificar una nueva, y quedó el sepulcro del santo Patriarca al aire libre, expuesto a la lluvia y a todas las intemperies Este espectáculo conmovió a algunos de ellos, que deliberaban entre sí sobre la manera de trasladar aquellas preciosas reliquias a un sepulcro más conveniente. Prepararon un nuevo sepulcro, más digno de su Padre, y enviaron a varios de ellos a visitar al soberano Pontífice para consultarle. Ocupaba el solio pontificio el anciano Hugolino Conti con el nombre de Gregorio IX. Recibió muy duramente a los enviados, y les reprochó haber descuidado por tanto tiempo el honor debido a su Patriarca. Les dijo: «Yo conocí en él a un hombre seguidor de la norma de vida de los Apóstoles, y no hay duda de que está asociado a la gloria que ellos tienen en el cielo» . Hasta quiso asistir en persona al traslado; mas, impedido por los deberes de su cargo, escribió al arzobispo de Rávena que fuese a Bolonia con sus sufragáneos para asistir a la ceremonia. Era Pentecostés de 1233. Se había reunido Capítulo General de la Orden en Bolonia bajo la presidencia de Jordán de Sajonia, sucesor inmediato de Santo Domingo en el generalato. Estaban en la ciudad el arzobispo de Rávena, obedeciendo a las órdenes del Papa, y los obispos de Bolonia, Brescia, Módena y Toumay. Habían acudido más de trescientos religiosos de todos los países. Se procedió entonces al traslado del cuerpo de Santo Domingo de Guzmán a su nuevo sepulcro en una capilla lateral de la basílica de Santo Domingo en Bolonia, donde permanece en nuestros días. Santo del día. María Auxiliadora. El primero que llamó a la Virgen María con el título de "Auxiliadora" fue San Juan Crisóstomo, en Constantinopla en al año 345, el dice: " Tú, María, eres auxilio potentísimo de Dios". San Sabas en el año 532 narra que en oriente había una imagen de la Virgen que era llamada "Auxiliadora de los enfermos", porque junto a ella se obraban muchas curaciones. San Juan Damasceno en el año 749 fue el primero en propagar la jaculatoria: "María Auxiliadora , rogad por nosotros". Y repite: la virgen es "auxiliadora para evitar males y peligros y auxiliadora para conseguir la salvación". En Ucrania, Rusia, se celebra la fiesta de María Auxiliadora el 1 de octubre desde el año 1030, en ese año libró a la ciudad de la invasión de una terrible tribu de bárbaros paganos. En el año 1572, el Papa San Pió quinto ordenó que en todo el mundo católico se rezara en las letanias la advocación " María Auxiliadora, rogad, por nosotros", porque en ese año Nuestra Señora libró prodigiosamente en la batalla de lepanto a toda la cristiandad que venía a ser destruida por un ejército mahometano de 282 barcos y 88.000 soldados. En el año 1600 los católicos del sur de Alemania hicieron una promesa a la Virgen de honrarla con el título de auxiliadora si los libraba de la invasión de los protestantes y hacía que se terminara la terrible guerra de los 30 años. La Madre de Dios les concedió ambos favores y pronto había ya más de 70 capillas con el título de María Auxiliadora de los cristianos. En 1683 los católicos al obtener inmensa victoria en Viena contra los enemigos de la religión, fundaron la asociación de María Auxiliadora, la cual existe hoy en más de 60 paises. En 1814, el Papa Pío VII, prisionero del general Napoleón, prometió a la Virgen que el día que llegara a Roma, en libertad, lo declararía fiesta de María Auxiliadora. Inesperadamente el pontífice quedó libre, y llegó a Roma el 24 de mayo. Desde entonces quedó declarado el 24 de mayo como día de María Auxiliadora. En 1860 la Santísima Virgen se aparece a San Juan Bosco y le dice que quiere ser honrada con el título de "Auxiliadora", y le señala el sitio para que le construya en Turín, Italia, un templo. Empezó la obra del templo con sus tres monedas de veinte centavos cada una, pero fueron tantos y tan grande los milagros que María Auxiliadora empezó a obtener a favor de sus devotos, que en sólo cuatro años estuvo terminada la Gran Basílica. El Santo solía decir: " Cada ladrillo de este templo corresponde a un milagro de la Santísima Virgen", desde aquel Santuario comienza a extenderse por el mundo la devoción a María bajo el título de Auxiliadora de los Cristianos. El nombre de Auxiliadora se le daba ya en el año 1030 a la Virgen María, en Ucrania (Rusia), por haber liberado aquella región de la invasión de las tribus paganas. Desde entonces en Ucrania se celebra cada año la fiesta de María Auxiliadora el 1ro de octubre. Se tiene constancia de que hacia el año 1558 ya figuraba en las letanías que se acostumbraban recitar en el santuario de Loreto Italia. Esta advocación se hizo fuerte ante la invasión de los turcos en 1571 donde San Pío V la invocó como María Auxiliadota de los Cristianos o con los Príncipes Católicos de Alemania fieles al catolicismo frente a las tesis protestantes o frente a las invasiones turcas sobre Viena en el siglo XVII o, incluso, como mano protectora frente a los caprichos de Napoleón Bonaparte que llevo al Papa Pío VII al destierro, y a su liberación, quiso en 1814 instituir en el 24 de mayo su fiesta litúrgica. Pero sin duda fue San Juan Bosco, el santo de María Auxiliadora, con el que esta advocación mariana encontró el mejor paladín y trampolín para el desarrollo y popularidad, "No he sido yo, ha sido la Virgen Auxiliadora quien te ha salvado"... "Cada ladrillo de esta iglesia - se refería a la gran Basílica que en su obsequio empezó el 1863 - es una gracia de la Virgen María"... Pero será exactamente en 1862, en plena madurez de Don Bosco, cuando éste hace la opción mariana definitiva: Auxiliadora. "La Virgen quiere que la honremos con el título de Auxiliadora: los tiempos que corren son tan aciagos que tenemos necesidad de que la Virgen nos ayude a conservar y a defender la fe cristiana". Desde esa fecha el título de Auxiliadora aparece en la vida de Don Bosco y en su obra como "central y sintetizador". La Auxiliadora es la visión propia que Don Bosco tiene de María. La lectura evangélica que hace de María, la experiencia de su propia vida y la de sus jóvenes salesianos, y su experiencia eclesial le hacer percibir a María como "Auxiliadora del Pueblo de Dios". En 1863 Don Bosco comienza la construcción de la iglesia en Turín. Todo su capital era de cuarenta céntimos, y esa fue la primera paga que hizo al constructor. Cinco años más tarde, el 9 de junio de 1868, tuvo lugar la consagración del templo. Lo que sorprendió a Don Bosco primero y luego al mundo entero fue que María Auxiliadora se había construido su propia casa, para irradiar desde allí su patrocinio. Don Bosco llegará a decir: "No existe un ladrillo que no sea señal de alguna gracia". Hoy, salesianos y salesianas, fieles al espíritu de sus fundadores y a través de las diversas obras que llevan entre manos siguen proponiendo como ejemplo, amparo y estímulo en la evangelización de los pueblos el auxilio que viene de Santa María. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |
25-may-2023 15:24
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Jueves. 25 de mayo de 2023. San Veda el Venerable. Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 22, 30; 23, 6-11 En aquellos días, queriendo el tribuno conocer con certeza los motivos por los que los judíos acusaban a Pablo, mandó desatarlo, ordenó que se reunieran los sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno y, bajando a Pablo, lo presentó ante ellos. Pablo sabía que una parte eran fariseos y otra saduceos y gritó en el Sanedrín: «Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo, se me está juzgando por la esperanza en la resurrección de los muertos». Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, y la asamblea quedó dividida. (Los saduceos sostienen que no hay resurrección ni ángeles ni espíritus, mientras que los fariseos admiten ambas cosas). Se armó un gran griterío, y algunos escribas del partido fariseo se pusieron en pie, porfiando: «No encontramos nada malo en este hombre; ¿y si le ha hablado un espíritu o un ángel?». El altercado arreciaba, y el tribuno, temiendo que hicieran pedazos a Pablo, mandó bajar a la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel. La noche siguiente, el Señor se le presentó y le dijo: «¡Ánimo! Lo mismo que has dado testimonio en Jerusalén de lo que a mí se refiere, tienes que darlo en Roma». Salmo de hoy Sal 15, 1b-2a y 5. 7-8. 9-10. 11 R/. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti. Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios». El Señor es el lote de mi heredad y mi copa, mi suerte está en tu mano. R/. Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré. R/. Por eso se me alegra el corazón, se gozan mis entrañas, y mi carne descansa esperanzada. Porque no me abandonarás en la región de los muertos ni dejarás a tu fiel ver la corrupción. R/. Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha R/. Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 20-26 En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo: «No solo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. Padre, este es mi deseo: que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo. Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté en ellos, y yo en ellos». Comentario al Evangelio del día. Fr. Isidoro Crespo Ganuza O.P. Jesús “ora” y pide en su oración la permanencia de sus discípulos en el amor. El Padre es el que “guarda” a los discípulos y creyentes; no pide preservarlos de dificultades, sino conservarlos bien anclados en la unidad que da el amor. Si la unidad en el amor es argumento de fe, el gran escándalo y argumento en contra es: una iglesia y unos corazones divididos. La unidad se logra por la manifestación de la gloria (amor) de Dios que se da en Jesús, en su obra, en su mensaje, que se prolonga en los discípulos que viven el mandamiento nuevo del amor. La unidad que se da en Dios, es la que pide Jesús y se aprende estando con Él, viviendo su misma condición de hijo; contemplando su gloria; experimentando su amor; amando, como Él, encarnando el amor como alternativa de vida y de convivencia feliz para la humanidad. Ora, ama, cultiva una fe pascual. Santo del día. San Beda, el Venerable. (Jarrow, actual Reino Unido, h. 672 - id., 735) Teólogo e historiador anglosajón. No se conocen datos de su familia, pero se sabe que a la edad de diecinueve años fue ordenado diácono en el monasterio de Saint Paul, en Jarrow, y a los treinta, sacerdote. Fuera de algunos viajes a Lindisfarne y York, no parece haber salido nunca de Wearmouth-Jarrow, donde fue enterrado. Sus restos fueron posteriormente trasladados a la catedral de Durham. Su obra se desarrolla en tres planos distintos: el gramatical y científico, el de comentario de los textos sagrados y el histórico-biográfico. Autor de una Historia eclesiástica del pueblo inglés, crónica de la conversión al cristianismo de las tribus anglosajonas, San Beda el Venerable definió un método para datar acontecimientos histórico-religiosos, como la encarnación o el nacimiento de Jesucristo, que fue conocido y adoptado en la mayor parte de Europa. También se hicieron célebres sus comentarios de las Escrituras, basados en interpretaciones por lo general de tipo alegórico y simbólico. Citas Si alguno no desea que se le cite, por favor, que me lo diga. @Ferret @Flanderoso @chunguito91 @locodelosgatos @takemura @LiTos @ETRS @Wotan8 @peyoker @CHULIN1 @Bradleyy @Vevol @Cicerarietinum @Alberti @edalbahida @Samuerto @David 320M @McFlanagan @mati120 @takemura @joseak @Bruce-T @Longueron @DesmondDoss @Lord Yupa @Gorilla Glue @SprinterCL @Petancas @"J" @bobrenz @Perseus_Adonis @Vince Offer3.0 @Godzdogz @TopilloCartero @Kazuki Ito @lacupula @kievete @Sanito @graanuja @ficticio @Pimpboy @tobalion @Celery @Weird Fishes @seiyasaito @Roads @Raistlin @flus flus @antonio.s @IdeasConfusas @Cillit Bang @bladi669 @Penetreitor @Sr_Mebece @Elvis Teck @tartaratun @Palimpsesto @null_pointer @Runii @Carlota_85 @homesick @Dr.Nihil2 @Lakmi @RMG! @Zach Galifianakis@Adefonsus @Vitrocerámica @Gus660 @maxmaxdiesel @Redz @Dr. Jeckyl @Josmanr3 @DauD @Tenacitas @Xtacker @GurToRri @John Tanner @Michifulsa @Ocelot @Panhispanico @Indcar @Kyt82 @Recaredo @Clint_Eastwood @Topke @Bonestruca @dexsilver @Warft @Pilot Furiöus @Danivilla @Ubbe @deco3 @Senhora lopez @Rubenratoyi @IgnacioJerbo @Rocky3 @pitoche @enrik @Blisstonio @ponys94 @Santo Tomas @Yõma @northqueen @Trillado @angel_engeich @Passat1979 @koudelka001 @Noruegos @foca91 @El_cura @macarreras @Sarck @CenizasDelAlba @NeoSorgin @Indcar @Pumaloco |