Adultos de 35 años que comen como un niño de comunión
Hoy 01:11
#423
| Lo que hay que hacer es no salir a comer o cenar con esa gente, igual son estupendos compañeros de gym |
Hoy 01:16
#425
|
Correcto Yo he comido un poco de todo, conejo, kebabs, algas, tripas, sahismi, carpaccio, haggis, ostras, anguila, caracoles, huevas, lengua, criadillas, ancas de rana, cerebro, ojos, medusa, huevos de la centuria (mejor no los busquéis en Google), yogures caducados... Los que no son capaces de comerse unos putos guisantes porque les explotan en la boca me dan mucha vergüenza ajena |
Hoy 01:18
#426
|
No puedo más con esta gente, shurs.
Adultos funcionales, con nómina, hipoteca, coche diésel y cuenta en MyInvestor, que se sientan en una mesa y empiezan: “Uy, yo cebolla no.” “Pimiento tampoco.” “Eso verde quítamelo.” “¿Tiene trocitos?” “Es que la textura…” Pero vamos a ver, criatura. Que tienes pelos en los huevos y sigues comiendo como si tu madre te estuviera persiguiendo con una cuchara de puré. El adulto maniático con la comida es una de las figuras más lamentables de la sociedad moderna. No hablo de alergias, intolerancias o cosas médicas. Hablo del típico tío que puede conducir una tonelada y media de metal por la autopista, votar, endeudarse a 30 años y discutir de geopolítica en Twitter, pero ve un trozo de pimiento rojo y se le cae el sistema operativo. Luego están los que “apartan”. Apartan el pimiento. Apartan la cebolla. Apartan el tomate. Apartan los guisantes. Apartan la vida. Dejan el plato como una autopsia. Todo diseccionado, removido, humillado. Parece que han estado buscando minas antipersona en el arroz. Y encima lo hacen con cara de superioridad: “Es que yo soy muy especial para comer.” No, Paco. No eres especial. Eres un firmware sin actualizar. Un adulto beta. Un paladar en pañales. Lo peor es cuando vas a un restaurante con ellos. Tú mirando la carta como una persona normal y ellos interrogando al camarero como si estuvieran desactivando una bomba: —¿La salsa lleva ajo? —¿La verdura viene mezclada? —¿Se puede quitar el calabacín? —¿La cebolla está muy hecha o se nota? Hermano, pide nuggets y deja de secuestrar la mesa. Y luego el menú infantil mental: Pizza margarita. Macarrones con tomate. Pechuga empanada. Patatas fritas. Hamburguesa sin pepinillo, sin cebolla, sin tomate, sin dignidad. Hay gente que no come: negocia con la comida. A mí me da igual que no te guste algo concreto. Todos tenemos gustos. Pero si tu lista de “cosas que no como” ocupa más que tu currículum, igual el problema no es el pimiento. Igual eres tú. Madurar también es poder comerte un sofrito sin montar un expediente administrativo. Dales un bollo cubierto de mierda con azúcar y se lo gozan. Encima si les dices que es mierda con azúcar se ofenden y te dicen que estás amargado y que disfrutes de la vida… Ajajjakakkakakakjajsjajajakkakakaks Puta sociedad de débiles y mamarrachos. |
Hoy 01:22
#427
|
Mi cuñado mismo de 44 años, no come nada sano, solo pasta y fritos todo con mayonesa, en serio. Los domingos mi suegra hace arroz y para el solo tiene que freír un flamenquin o sanjacobo con patatas. Todos comen arroz incluido mi hijo de 4 años y el suyo de 11. |
Hoy 01:57
#431
|
Peor son los venteañeros que cuando salen fuera solo saben comer en fast foods de mierda. Y lo peor es que hay muchísimos así. |
Hoy 02:30
#432
| Se te ha llenado el hilo de niños de 40 tacos que si se piden un entrecot le echan ketchup. |
Hoy 02:40
#433
| Después están los que entran a una pizzería, miran la carta con 700 pizzas distintas y tienen que escoger una cambiándole un ingrediente por otro. Esos lo hacen aposta. |
Hoy 02:57
#434
|
Por qué te importa lo que coma otro hombre? Eres una tía? En caso de no serlo, eres maricón? Y ya lo del tocho ese impertinente.... No eres un guionista de Pantomima Full. Deja de ser gilipollas colega. |
Hoy 03:29
#436
|
Mientras terminaba el post sabía que en primera página se iba a llenar de engendros que apartan los guisantes del plato. No me equivocaba. |
Hoy 03:37
#438
|
Aprovecho para contar una anécdota que me ha venido a la mente. Hace un par de inivernos unos colegas del curro decidimos ir a comer a un restaurante de montaña cuya especialidad eran los gazpachos manchegos (que nos gustan bastante) y las carnes a la brasa. Uno de ellos se trae a la novia, que no había probado nunca los gazpachos ni sabía lo que eran (a sus 35 tacos). Total, que nada más entrar al restaurante la chica empieza a ver embutidos colgando tras la barra, el camarero sacando platos con entrecots y ya todo empezaron a ser malas caras. Ya en mesa, nos sacaron los gazpachos y la tía puso una cara de asco que el camarero se quedó mosca. Ella ni siquiera probó el plato. El pobre camarero estuvo todo el rato rondando nuestra mesa porque veía que todos comíamos mientras ella estaba de brazos cruzados con mala cara y sin comer (a todo esto, el novio actuando con total normalidad, como si fuese una situación habitual). Finalmente, el pobre camarero, prepcupado, al retirar los platos le preguntó a la chica que si acaso no le habían gustado los gazpachos, a lo que le espetó un "PUES NO", con muy mala leche. El hombre le preguntó si quería algo a la brasa de lo que tenían en la carta, que se lo hacían en un momento sin problema. Ella le contestó que la carne a la brasa no le gustaba y le preguntó si tenían algo de pescado, a lo que el camarero le contestó "no... Lo único que puedo ofrecerte es una ensalada". Ella accedió. A todo esto, el resto de comensales estábamos esperando a ver si la princesa comía algo para que cuando acabase poder pedir los postres. Total, que al final a la tía le sacaron una típica ensalada de restaurante de toda la vida, con su lechuga, pepino, tomate, cebolla, maíz... Y la cara de putísimo asco que le puso al camarero cuando se la sirvió... -Esto qué es??? +...La ensalada que habías pedido -Pues vaya + ????-Bueno, vale, ya está. Aún no se había ido el camarero cuando la tía empezó a despotricar, que menuda mierda de ensalada, que ni pollo llevaba, que en un McDonald's le sacan una ensalada con más sustancia... Qué puta vergüenza. A todo esto, reitero, una MUJER de 35 AÑAZOS. Todos los demás estábamos en mesa flipando y muertos de vergüenza ante la impasividad de su novio. Ahí me prometí que esa sería la última vez que me sientaría a comer con gentuza así. |
Hoy 03:38
#439
|
No puedo más con esta gente, shurs.
Adultos funcionales, con nómina, hipoteca, coche diésel y cuenta en MyInvestor, que se sientan en una mesa y empiezan: “Uy, yo cebolla no.” “Pimiento tampoco.” “Eso verde quítamelo.” “¿Tiene trocitos?” “Es que la textura…” Pero vamos a ver, criatura. Que tienes pelos en los huevos y sigues comiendo como si tu madre te estuviera persiguiendo con una cuchara de puré. El adulto maniático con la comida es una de las figuras más lamentables de la sociedad moderna. No hablo de alergias, intolerancias o cosas médicas. Hablo del típico tío que puede conducir una tonelada y media de metal por la autopista, votar, endeudarse a 30 años y discutir de geopolítica en Twitter, pero ve un trozo de pimiento rojo y se le cae el sistema operativo. Luego están los que “apartan”. Apartan el pimiento. Apartan la cebolla. Apartan el tomate. Apartan los guisantes. Apartan la vida. Dejan el plato como una autopsia. Todo diseccionado, removido, humillado. Parece que han estado buscando minas antipersona en el arroz. Y encima lo hacen con cara de superioridad: “Es que yo soy muy especial para comer.” No, Paco. No eres especial. Eres un firmware sin actualizar. Un adulto beta. Un paladar en pañales. Lo peor es cuando vas a un restaurante con ellos. Tú mirando la carta como una persona normal y ellos interrogando al camarero como si estuvieran desactivando una bomba: —¿La salsa lleva ajo? —¿La verdura viene mezclada? —¿Se puede quitar el calabacín? —¿La cebolla está muy hecha o se nota? Hermano, pide nuggets y deja de secuestrar la mesa. Y luego el menú infantil mental: Pizza margarita. Macarrones con tomate. Pechuga empanada. Patatas fritas. Hamburguesa sin pepinillo, sin cebolla, sin tomate, sin dignidad. Hay gente que no come: negocia con la comida. A mí me da igual que no te guste algo concreto. Todos tenemos gustos. Pero si tu lista de “cosas que no como” ocupa más que tu currículum, igual el problema no es el pimiento. Igual eres tú. Madurar también es poder comerte un sofrito sin montar un expediente administrativo. Mira el hilo que creé hace un año y medio Lo INSOPORTABLE que es LA GENTE QUE NO COME CASI NADA |
Hoy 03:44
#443
|
No puedo más con esta gente, shurs.
Adultos funcionales, con nómina, hipoteca, coche diésel y cuenta en MyInvestor, que se sientan en una mesa y empiezan: “Uy, yo cebolla no.” “Pimiento tampoco.” “Eso verde quítamelo.” “¿Tiene trocitos?” “Es que la textura…” Pero vamos a ver, criatura. Que tienes pelos en los huevos y sigues comiendo como si tu madre te estuviera persiguiendo con una cuchara de puré. El adulto maniático con la comida es una de las figuras más lamentables de la sociedad moderna. No hablo de alergias, intolerancias o cosas médicas. Hablo del típico tío que puede conducir una tonelada y media de metal por la autopista, votar, endeudarse a 30 años y discutir de geopolítica en Twitter, pero ve un trozo de pimiento rojo y se le cae el sistema operativo. Luego están los que “apartan”. Apartan el pimiento. Apartan la cebolla. Apartan el tomate. Apartan los guisantes. Apartan la vida. Dejan el plato como una autopsia. Todo diseccionado, removido, humillado. Parece que han estado buscando minas antipersona en el arroz. Y encima lo hacen con cara de superioridad: “Es que yo soy muy especial para comer.” No, Paco. No eres especial. Eres un firmware sin actualizar. Un adulto beta. Un paladar en pañales. Lo peor es cuando vas a un restaurante con ellos. Tú mirando la carta como una persona normal y ellos interrogando al camarero como si estuvieran desactivando una bomba: —¿La salsa lleva ajo? —¿La verdura viene mezclada? —¿Se puede quitar el calabacín? —¿La cebolla está muy hecha o se nota? Hermano, pide nuggets y deja de secuestrar la mesa. Y luego el menú infantil mental: Pizza margarita. Macarrones con tomate. Pechuga empanada. Patatas fritas. Hamburguesa sin pepinillo, sin cebolla, sin tomate, sin dignidad. Hay gente que no come: negocia con la comida. A mí me da igual que no te guste algo concreto. Todos tenemos gustos. Pero si tu lista de “cosas que no como” ocupa más que tu currículum, igual el problema no es el pimiento. Igual eres tú. Madurar también es poder comerte un sofrito sin montar un expediente administrativo. |
Hoy 03:46
#444
| En una cena de gente de alrededor de 40-50 palos, nos dividimos en grupos de 4 para pedir una ensalada por grupo y suelta UNA: "Huy , es que yo lechuga a estas horas.." Hubo que rehacer todo, casi nos tumba la cena. |
Hoy 03:47
#445
|
Me ha hecho gracia lo de myinvestor, la mayoría meten todo a un fondo indexado / ETFs o como mucho reparten entre Google, Microsoft, Amazon, Tesla, Nvidia o cualquiera empresa super conocida y grande de un sector que está de moda. Lobos de Wallstreet
|
Hoy 03:47
#446
|
Aprovecho para contar una anécdota que me ha venido a la mente.
Hace un par de inivernos unos colegas del curro decidimos ir a comer a un restaurante de montaña cuya especialidad eran los gazpachos manchegos (que nos gustan bastante) y las carnes a la brasa. Uno de ellos se trae a la novia, que no había probado nunca los gazpachos ni sabía lo que eran (a sus 35 tacos). Total, que nada más entrar al restaurante la chica empieza a ver embutidos colgando tras la barra, el camarero sacando platos con entrecots y ya todo empezaron a ser malas caras. Ya en mesa, nos sacaron los gazpachos y la tía puso una cara de asco que el camarero se quedó mosca. Ella ni siquiera probó el plato. El pobre camarero estuvo todo el rato rondando nuestra mesa porque veía que todos comíamos mientras ella estaba de brazos cruzados con mala cara y sin comer (a todo esto, el novio actuando con total normalidad, como si fuese una situación habitual). Finalmente, el pobre camarero, prepcupado, al retirar los platos le preguntó a la chica que si acaso no le habían gustado los gazpachos, a lo que le espetó un "PUES NO", con muy mala leche. El hombre le preguntó si quería algo a la brasa de lo que tenían en la carta, que se lo hacían en un momento sin problema. Ella le contestó que la carne a la brasa no le gustaba y le preguntó si tenían algo de pescado, a lo que el camarero le contestó "no... Lo único que puedo ofrecerte es una ensalada". Ella accedió. A todo esto, el resto de comensales estábamos esperando a ver si la princesa comía algo para que cuando acabase poder pedir los postres. Total, que al final a la tía le sacaron una típica ensalada de restaurante de toda la vida, con su lechuga, pepino, tomate, cebolla, maíz... Y la cara de putísimo asco que le puso al camarero cuando se la sirvió... -Esto qué es??? +...La ensalada que habías pedido -Pues vaya + ????-Bueno, vale, ya está. Aún no se había ido el camarero cuando la tía empezó a despotricar, que menuda mierda de ensalada, que ni pollo llevaba, que en un McDonald's le sacan una ensalada con más sustancia... Qué puta vergüenza. A todo esto, reitero, una MUJER de 35 AÑAZOS. Todos los demás estábamos en mesa flipando y muertos de vergüenza ante la impasividad de su novio. Ahí me prometí que esa sería la última vez que me sientaría a comer con gentuza así. Yo pruebo de todo, lo único que siempre pregunto es si pica demasiado. Luego si me gusta, perfecto, si no me gusta, pues mala suerte. |
Hoy 03:48
#447
| A mí me repugna el sabor a "mar". Puedo con el pescado blanco, pero el pescado azul (salvo atún en lata) tiene un sabor intenso que me produce arcadas y el marisco también. Curiosamente con las almejas puedo, aunque no me fascinan como para pedírmelas voluntariamente. Todo lo demás me lo como. ¿Entro en tu definición de tiquismiquis? |
Hoy 03:52
#448
|
muy cierto aprovecho para decir que ahora que estoy en japon, no me he encontrado a ninguna persona nacida aqui que diga que no le gusta algo, debe ser cosa de como les enseñaron de pequeños. no conozco a ningun vegano japones tampoco |
Editado: 03:56 -
"Nada de lo que merece la pena en esta vida es fácil"
????
