Lecturas del día.

Godzdogz
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#391
Domingo. 12 de diciembre de 2021. III Domingo de Adviento (Gaudete).

Primera lectura

Lectura del Profeta Sofonías 3, 14-18a


Alégrate, hija de Sión, grita de gozo Israel; regocíjate y disfruta con todo tu ser, hija de Jerusalén.
El Señor ha revocado tu sentencia, ha expulsado a tu enemigo.

El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti, no temas mal alguno.

Aquel día se dirá a Jerusalén:
«¡No temas!, ¡Sión, no desfallezcas!»

El Señor, tu Dios, está en medio de ti, valiente y salvador; se alegra y goza contigo, te renueva con su amor;
exulta y se alegra contigo como en día de fiesta.

Salmo

Is 12, 2-3. 4bcd. 5-6


R.Gritad jubilosos: «Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.»
«Él es mi Dios y Salvador: confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación».
Y sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación. R.

«Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas, proclamad que su nombre es excelso». R.

Tañed para el Señor, que hizo proezas, anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
porque es grande en medio de ti el Santo de Israel. R.

Segunda lectura

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Filipenses 4, 4-7


Hermanos:

Alegraos siempre en el Señor; os lo repito, alegraos.
Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca.
Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y en la súplica, con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios.
Y la paz de Dios, que supera todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 3, 10-18


En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan:
«¿Entonces, qué debemos hacer?».

Él contestaba:
«El que tenga dos túnicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo».

Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron:
«Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros?».

Él les contestó:
«No exijáis más de lo establecido».

Unos soldados igualmente le preguntaban:
«Y nosotros ¿qué debemos hacer?».

Él les contestó:
«No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie con falsas denuncias, sino contentaos con la paga».

Como el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a todos:
«Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; en su mano tiene el bieldo para aventar su parva, reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga».

Con estas y otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo el Evangelio.

Comentario al Evangelio del día. Fray Juan Huarte Osácar O.P.

La exhortación comunitaria de Pablo en este bello fragmento no se contenta con una invitación al gozo en el Señor. Va más allá, hasta convertirse en un doble e insistente imperativo: estad siempre alegres en el Señor; os repito, estad alegres. Resuena el eco de aquel alégratedel anuncio del ángel Gabriel a María, ensimismada en la presencia del Señor (Lc 1,28), la pobre y humilde mujer nazarena en la que culmina el mensaje profético de Sofonías.

Esta alegría en el Señor, que impregna toda la carta, la quiere también el Apóstol como actitud referente y tonificante en la vida de su comunidad predilecta llevando a gala el trato afable y exquisito con los demás. Actitud presidida por un criterio claro de actuación: Tomad en consideración todo lo que hay de verdadero, de noble, de justo, de limpio, de amable, de laudable, de virtuoso y de encomiable(texto llamado por algunos “la Carta Magna del humanismo cristiano”). ¿No está respondiendo Pablo, aunque de otro modo, a las mismas preguntas que le dirigían al Bautista? Son las situaciones y circunstancia concretas las que dibujan el marco de la actuación responsable de cada uno.

Jesús quería para los discípulos, sus amigos, la alegría completa (Jn 15,11). El gozo de saberse queridos, como él, por el Padre Dios. Una alegría no sustentada en vanas y pasajeras satisfacciones personales, sino edificada sobre la misma flaqueza y debilidad humana. Y es que la alegría del Espíritu entra en el corazón que se abre por la fe al misterio pascual de la Vida en la muerte. La fiesta puede organizarse, la alegría no. Es un Don de Dios en el que ya no cabe temor alguno.
Godzdogz
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#392
Lunes. 13 de diciembre de 2021. Santa Lucía.

Primera lectura

Lectura del libro de los Números 24, 2-7. 15-17a


En aquellos días, Balaán, tendiendo la vista, divisó a Israel acampado por tribus. El espíritu de Dios vino sobre él, y entonó sus versos:
«Oráculo de Balaán, hijo de Beor,
oráculo del hombre de ojos perfectos;
oráculo del que escucha palabras de Dios,
que contempla visiones del Poderoso,
que cae y se le abren los ojos:
¡Qué bellas tus tiendas, oh Jacob,
y tus moradas, Israel!
Como vegas dilatadas,
como jardines junto al río,
como áloes que plantó el Señor
o cedros junto a la corriente;
el agua fluye de sus cubos,
y con el agua se multiplica su simiente.
Su rey es más alto que Agag,
y descuella su reinado».
Y entonó sus versos:
«Oráculo de Balaán, hijo de Beor,
oráculo del hombre de ojos perfectos;
oráculo del que escucha palabras de Dios
y conoce los planes del Altísimo,
que contempla visiones del Poderoso,
que cae en éxtasis, y se le abren los ojos:
Lo veo, pero no es ahora,
lo contemplo, pero no será pronto:
Avanza una estrella de Jacob,
y surge un cetro de Israel».

Salmo de hoy

Sal 24, 4-5a. 6 y 7cd. 8-9


R/. Señor, instrúyeme en tus sendas
Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R/.

Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas;
acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor. R/.

El Señor es bueno y es recto,
enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humilles con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 21, 23-27


En aquel tiempo, Jesús llegó al templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo para preguntarle:
«¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad?».
Jesús les replicó:
«Os voy a hacer yo también una pregunta; si me la contestáis, os diré yo también con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan ¿de dónde venía, del cielo o de los hombres?».
Ellos se pusieron a deliberar:
«Si decimos “del cielo”, nos dirá: “¿Por qué no le habéis creído?”. Si le decimos “de los hombres”, tememos a la gente; porque todos tienen a Juan por profeta».
Y respondieron a Jesús:
«No sabemos».
Él, por su parte, les dijo:
«Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto».

Comentario al Evangelio del día. D. Luis Maldonado Fernández de Tejada, OP

Cuestionar a Cristo tiene sus consecuencias. A primera vista la actitud de los sacerdotes y los ancianos nos puede parecer infantil, es como si dijeran "vamos a poner a éste en un apuro y el pueblo estará con nosotros". Ellos se creían superiores a todos pero Jesús, que lee en nuestras almas, les puso en su lugar. Es inútil cuestionar las cosas de Dios.

Imagina por un momento la escena: Jesús hablando a la gente, predicando la Buena Nueva, enseñando en el Amor, y de repente se acercan los sacerdotes y los ancianos con intenciones oscuras porque lo que aquel hombre de Nazaret dice les resulta molesto, les rompe los esquemas. Y de ahí la pregunta: si tú no vienes de nuestra parte, si no eres de la casta sacerdotal, si no perteneces a la élite de Israel ¿cómo te atreves a venir aquí a dar lecciones? La pregunta, que a su vez, les plantea Cristo los deja descolocados y su salida no puede ser más simple: No sabemos de dónde viene el bautismo que Juan realizaba ¿Vosotros sabios, doctores de la ley, no lo sabéis? Pues yo no os lo voy a decir. Cristo les pone en su lugar y deja al descubierto sus malas intenciones.

Y tú ¿Sabes de donde viene la autoridad de Cristo? Viene de su unión con el Padre, de ser Uno con Él y con el Espíritu Santo. La autoridad de Jesús en aquel momento se manifiesta en su negativa a responder a los que iban a por Él. Pero su autoridad tendría poco después otra manifestación más grande aún: Cuando desde lo alto de la Cruz dijo: "Padre, perd
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#393
Martes. 14 de diciembre de 2021. San Juan de la Cruz y San Nimattullah al-Hardini.

Primera lectura

Lectura de la profecía de Sofonías 3,1-2.9-13:


Esto dice el Señor:
«¡Ay de la ciudad rebelde,
impura, tiránica!
No ha escuchado la llamada,
no ha aceptado la lección,
no ha confiado en el Señor,
no ha recurrido a su Dios.
Entonces purificaré
labios de los pueblos
para que invoquen todos ellos
el nombre del Señor
y todos lo sirvan a una.
Desde las orillas de los ríos de Cus
mis adoradores, los deportados,
traerán mi ofrenda.
Aquel día, ya no te avergonzarás
de las acciones con que me ofendiste,
pues te arrancaré tu orgullosa arrogancia,
y dejarás de engreírte en mi santa montaña.
Dejaré en ti un resto,
un pueblo humilde y pobre
que buscará refugio en el nombre del Señor.
El resto de Israel no hará más el mal,
ni mentirá ni habrá engaño en su boca.
Pastarán y descansarán,
y no habrá quien los inquiete».

Salmo de hoy

Sal 33,2-3.6-7.17-18.19.23


R/. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó.
Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.

El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R/.

El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
El Señor redime a sus siervos,
no será castigado quien se acoge a él. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 21,28-32


En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
«¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: “Hijo, ve hoy a trabajar en la viña”. Él le contestó: “No quiero”. Pero después se arrepintió y fue.
Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: “Voy, señor”. Pero no fue.
¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?».
Contestaron:
«El primero».
Jesús les dijo:
«En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le creísteis».

Comentario al Evangelio del día. Hna. Virgilia León Garrido O.P.

Jesús cuenta esta parábola, (exclusiva de Mateo), en el templo. El contexto es de claro rechazo de los dirigentes judíos hacia Jesús. La pregunta introductoria se dirige a los sumos sacerdotes y a los ancianos, que habían venido a interrogarle sobre su autoridad. Pero también Mateo, con esta parábola se está dirigiendo a los cristianos de su comunidad, y de igual manera, a los de hoy.

Jesús no pierde la paz. Con paciencia incansable sigue llamándolos a la conversión. Les cuenta la conversación de un padre que pide a sus dos hijos que vayan a trabajar a la viña de la familia.

Jesús pone delante de ellos dos actitudes; lo hace con dos cuadros diferentes, los detalles que Jesús expresa enriquecen la lectura. Es un padre que cariñosamente pide algo a sus hijos. El primero rechaza al padre con una negativa tajante: “no quiero”. No da explicación alguna. Sencillamente no le da la gana. Sin embargo más tarde reflexiona, se da cuenta que está rechazando al padre y, arrepentido, marcha a la viña. El segundo atiende amablemente la petición de su padre: “voy señor”. Parece está dispuesto a cumplir sus deseos, pero pronto se olvida de lo que ha dicho. Todo queda en palabras y no va a la viña.

¿Quién hace la voluntad del padre? La respuesta es clara: el que va a la viña, aunque antes se hubiera negado a ello. Hasta aquí, no hay duda sobre la enseñanza de la parábola: No vale lo que los hijos dicen, sino lo que hacen.

A continuación, Jesús reinterpreta la parábola a la luz de la situación de hostilidad que está sufriendo por parte de las autoridades religiosas. Comienza la explicación de manera directa y provocativa: “os aseguro que los publicanos y prostitutas os llevan delantera en el camino del reino de dios”. Quiere que reconozcan su resistencia a entrar en el proyecto del Padre. Ellos que son los guardianes y especialistas del templo, del culto, y de la ley. Ante el pueblo son irreprochables. No sienten la necesidad de conversión y van rechazando tanto las enseñanzas de Juan como el mensaje de Jesús, hasta llegar a apresarle y condenarle.

Por el contrario, los publicanos y prostitutas que son los que han dicho un gran no al dios de la religión, han quedado fuera del culto y de la ley judía. Sin embargo su corazón se ha mantenido abierto a la conversión. Llegó Juan y se acercaron a recibir su enseñanza, y al llegar Jesús se apresuraron a seguirle. Esta invitación solo nos llega si nos sentimos necesitados.

Hoy, una vez más, el Señor nos invita a entrar en la voluntad del Padre, a convertirnos, a ser coherentes y testimoniar ante el mundo con nuestra vida que merece la pena creer en su promesa.
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#394
Lunes. 15 de diciembre de 2021. S. Valeriano.

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 45, 6c-8. 18. 21b-25


«Yo soy el Señor, y no hay otro,
el que forma la luz, y crea las tinieblas;
yo construyo la paz y creo la desgracia.
Yo, el Señor, hago todo esto.
Cielos, destilad desde lo alto la justicia,
las nubes la derramen,
se abra la tierra y brote la salvación,
y con ella germine la justicia.
Yo, el Señor, lo he creado».
Así dice el Señor, creador del cielo
—él es Dios—,
él modeló la tierra,
la fabricó y la afianzó,
no la creó vacía,
sino que la formó habitable:
«Yo soy el Señor, y no hay otro.
—No hay otro Dios fuera de mí—.
Yo soy un Dios justo y salvador,
y no hay ninguno más.
Volveos hacia mí para salvaros,
confines de la tierra,
pues yo soy Dios, y no hay otro.
Yo juro por mi nombre,
de mi boca sale una sentencia,
una palabra irrevocable:
Ante mí se doblará toda rodilla,
por mí jurará toda lengua»;
dirán: «Sólo el Señor
tiene la justicia y el poder».
A él vendrán avergonzados
los que se enardecían contra él;
Con el Señor triunfará y se gloriará
la estirpe de Israel».

Salmo de hoy

Sal 84, 9ab-10. 11-12. 13-14


R. Cielos, destilad desde lo alto al Justo, las nubes lo derramen.
Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está cerca de los que lo temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R/.

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R/.

El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
y sus pasos señalarán el camino. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 7, 19-23


En aquel tiempo, Juan, llamando a dos de sus discípulos los envió al Señor diciendo:
«¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?».
Los hombres se presentaron ante él y le dijeron:
«Juan el Bautista nos ha mandado a ti para decirte: “¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?”».
En aquella hora Jesús curó a muchos de enfermedades, achaques y malos espíritus, y a muchos ciegos les otorgó la vista.
Y respondiendo, les dijo:
«Id y anunciad a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados. Y ¡bienaventurado el que no se escandalice de mí!».

Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Santos Sánchez O.P.

Juan el Bautista, con un género de vida austero, con un mensaje donde predominaba el pecado y la lucha contra el pecado, con la predicación de “un bautismo de penitencia para la remisión de los pecados”, estaba un poco despistado con la figura de Jesús, cuyo estilo de vida y predicación era, podemos decir, más abierto. Por eso, para salir de dudas, envía a dos de sus discípulos a preguntar personalmente a Jesús: “¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?”. Le pregunta si es él el Mesías anunciado y tan esperado. La respuesta de Jesús es clara para Juan. Se limita a citar lo que Isaías dice que hará el Mesías cuando venga: curar a los diversos enfermos, a los ciegos, los inválidos, los leprosos, los sordos, los muertos y predicar la buena noticia a los pobres. Que es justamente lo que está haciendo Jesús.

Uno de nuestros contantes peligros es hacer a Dios y a Jesús a nuestro gusto. Conocemos el remedio para no caer en esta tentación: ir directamente a Jesús, acudir a sus palabras, a sus acciones, a sus reacciones… para que nos quedemos y emocionemos con el verdadero y único Señor Jesús, nuestro salvador, nuestra vida.
Godzdogz
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#395
Jueves. 16 de diciembre de 2021. San David.

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 54,1-10:


Exulta, estéril, que no dabas a luz;
rompe a cantar, alégrate;
tú que no tenías dolores de parto:
porque la abandonada
tendrá más hijos que la casada —dice el Señor—.
Ensancha el espacio de tu tienda,
despliega los toldos de tu morada,
no los restrinjas,
alarga tus cuerdas,
afianza tus estacas,
porque te extenderás de derecha a izquierda.
Tu estirpe heredará las naciones
y poblará ciudades desiertas.
No temas, no tendrás que avergonzarte,
no te sientas ultrajada,
porque no deberás sonrojarte.
Olvidarás la vergüenza de tu soltería,
no recordarás la afrenta de tu viudez.
Quien te desposa es tu Hacedor:
su nombre es Señor todopoderoso.
Tu libertador es el Santo de Israel:
se llama «Dios de toda la tierra».
Como a una mujer abandonada y abatida
te llama el Señor;
como a esposa de juventud, repudiada
—dice tu Dios—.
Por un instante te abandoné,
pero con gran cariño te reuniré.
En un arrebato de ira,
por un instante te escondí mi rostro,
pero con amor eterno te quiero
—dice el Señor, tu liberador—.
Me sucede como en los días de Noé:
juré que las aguas de Noé
no volverían a cubrir la tierra;
así juro no irritarme contra ti
ni amenazarte.
Aunque los montes cambiasen
y vacilaran las colinas,
no cambiaría mi amor,
ni vacilaría mi alianza de paz
—dice el Señor que te quiere—.

Salmo de hoy

Sal 29


R/. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R/.

Tañed para el Señor, fieles suyos,
celebrad el recuerdo de su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto;
por la mañana el júbilo. R/.

Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme.
Cambiaste mi luto en danzas.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 7,24-30


Cuando se marcharon los mensajeros de Juan, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan:
«¿Qué salisteis a contemplar en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? Pues ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido con ropas finas? Mirad, los que se visten fastuosamente y viven entre placeres están en los palacios reales.
Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta. Este es de quien está escrito:
“Yo envío mi mensajero delante de ti,
el cual preparará tu camino ante ti”.
Porque os digo, entre los nacidos de mujer no hay nadie mayor que Juan. Aunque el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él».
Al oír a Juan, todo el pueblo, incluso los publicanos, recibiendo el bautismo de Juan, proclamaron que Dios es justo. Pero los fariseos y los maestros de la ley, que no habían aceptado su bautismo, frustraron el designio de dios para con ellos.

Comentario al Evangelio del día. Fray Emilio García Álvarez O.P.

Tras la respuesta que da a los enviados de Juan, más con sus obras que con sus palabras, Jesús hace un elogio incondicional del Bautista. Pone de manifiesto públicamente que se trata de un profeta excepcional, por la austeridad de su vida, por la energía de sus denuncias, por su fidelidad a la tradición profética, por su testimonio acerca de la inminencia del Mesías.

Sin embargo, ya no pertenece a la nueva etapa inaugurada por Jesús. Ha preparado solícitamente su venida, quizá incluso lo ha acogido un tiempo entre sus propios discípulos (no sabemos si Jesús lo fue, pero no se puede excluir); y no obstante hay en el mensaje del Evangelio una perspectiva completamente distinta de la que caracterizaba a Juan (“el más pequeño en el reino de Dios es más grande que él”, declaró Jesús a renglón seguido). El bautismo en el Jordán, en el que ha culminado la misión de Juan respecto de Jesús, ha sido el escenario de la primera revelación pública de su identidad con relación a Dios.

A partir de ahí Jesús inicia su propia misión de predicador del evangelio del reino, que ha comenzado a hacerse presente con él. El pueblo, que ya aceptaba a Juan, parece aceptar ahora también a Jesús, a diferencia de los fariseos y doctores de la ley, que no aceptaban ni a uno ni a otro. No acogieron ni al asceta ni al que “comía y bebía con pecadores”. No han sabido reconocer la sabiduría del plan de Dios.

¿Qué pensamos nosotros de Juan el Bautista? Y sobre todo, ¿cuál es nuestra actitud con respecto a Jesús? Nos vamos acercando a la Navidad: ¿sabremos descubrir al Precursor del Mesías en la figura de Juan? ¿Y sabremos reconocer a Jesús como el enviado de Dios que nos llama a formar parte de su reino?
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#396
Viernes. 17 de diciembre de 2021. San Daniel.


Primera lectura

Lectura del libro del Génesis 49, 1-2. 8-10


En aquellos días, Jacob llamó a sus hijos y les dijo:
«Reuníos, que os voy a contar lo que os va a suceder en el futuro; agrupaos y escuchadme, hijos de Jacob, oíd a vuestro padre Israel:
A ti, Judá, te alabarán tus hermanos,
pondrás la mano sobre la cerviz de tus enemigos,
se postrarán ante ti los hijos de tu padre.
Judá es un león agazapado,
has vuelto de hacer presa, hijo mío;
se agacha y se tumba como león
o como leona, ¿quién se atreve a desafiarlo?
No se apartará de Judá el cetro,
ni el bastón de mando de entre sus rodillas,
hasta que venga aquel a quien está reservado,
y le rindan homenaje los pueblos».

Salmo de hoy

Sal 71, 1-2. 3-4ab. 7-8. 17


R/. En sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente
Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R/.

Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre. R/.

En sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. R/.

Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 1-17


Libro del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.
Abrahán engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés engendró a Esrón, Esrón engendró a Aran, Aran engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón, Salmón engendró, de Rajab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed engendró a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.
David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abías, Abías engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán, Jorán engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatán, Joatán engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amós, Amós engendró a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.
Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliaquín, Eliaquín engendró a Azor, Azor engendró a Sadoc, Sadoc engendró a Aquín, Aquín engendró a Eliud, Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matán engendró a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Cristo, catorce.

Comentario al Evangelio del día. Sor Mª Ángeles Martínez, OP

Mateo abre un camino genealógico de Jesús partiendo de la experiencia del resucitado en su comunidad: “libro del origen de Jesucristo”. Para quien no conozca nada o casi nada del contenido de la biblia, escuchar una serie de nombres que se remontan a millones de años, puede producir un rechazo y abrir un interrogante infranqueable.

Los antepasados de Jesús (algunos de ellos no son probables históricamente), nos descubren algo infinitamente extraordinario: son hombres y mujeres con historias en ocasiones gloriosas y en muchas otras vergonzosas, historias rotas y vidas manchadas, pero hombres y mujeres amados, guiados y acompañados por la mano providente de Dios; en su camino de luces y sombras han mantenido la antorcha de la fe de generación en generación.

Tres ideas trasversales que cruzan este texto: “Jesucristo hijo de David”, “José el esposo de María” y “María de la cual nació Jesús, llamado Cristo”. Las tres convergen en un único centro: “el plan providente de Dios”. El mismo relato nos lo ha ido indicando: sin esa mano providente de Dios la historia de salvación habría quedado truncada desde su origen. El texto marca paulatinamente la historia de amor de Dios con su pueblo, de ahí que comienza indicando un origen personal, el de Jesucristo, y acaba el relato con una mención específica y muy singular, a sus padres “José, el esposo de María de la cual nació Jesús”.

Mirar y orar el texto con los ojos del corazón nos ayudará a volver la mirada hacia nuestra propia historia y la historia de la humanidad, con sus noches frías del invierno de la fe y los días claros de la esperanza sin fin, y percibir que es atravesada por la misma “Palabra providente de Dios”, palabra sanadora, fortalecedora, providente y amorosa, palabra que embellece y confiere la paz, palabra capaz de iluminar nuestros pasos con la presencia resucitada de Jesús para que aun en la incertidumbre de la oscuridad podamos escuchar en lo profundo del ser: “que él defienda a los humildes del pueblo, socorra a los hijos del pobre”.
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#397
Sábado. 18 de diciembre de 2021. Nuestra Señora de la Esperanza.

Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías 23, 5-8


Mirad que llegan días —oráculo del Señor—
en que daré a David un vástago legítimo:
reinará como monarca prudente,
con justicia y derecho en la tierra.
En sus días se salvará Judá,
Israel habitará seguro.
Y le pondrán este nombre:
«El-Señor-nuestra-justicia».
Así que llegan días —oráculo del Señor— en que ya no se dirá: «Lo juro por el Señor, que sacó a los hijos de Israel de Egipto», sino: «Lo juro por el Señor, que sacó a la casa de Israel del país del norte y de los países por donde los dispersó, y los trajo para que habitaran en su propia tierra».

Salmo de hoy

Sal 71, 1-2. 12-13. 18-19


R/. En sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente
Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R/.

Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres. R/.

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
el único que hace maravillas;
bendito por siempre su nombre glorioso;
que su gloria llene la tierra.
¡Amén, amén! R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 18-24


La generación de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que habla dicho el Señor por medio del profeta:
«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo
y le pondrán por nombre Emmanuel,
que significa “Dios-con-nosotros”».
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.

Comentario al Evangelio del día. Fr. Carlos Oloriz Larragueta O.P.

San Mateo nos cuenta en este pasaje la Anunciación a José. Su evangelio, está dirigido a comunidades de origen judío, en las que el padre tiene un papel primordial en la aceptación social del hijo. En esta Anunciación se afirma también el origen divino de su hijo: la criatura viene del Espíritu Santo, y su misión única entre todas, que proclama ya su mismo nombre: Jesús significa Dios salva. Y José, recibe el encargo de ponerle este nombre al Niño. Era este el derecho de todo padre, que significaba que lo recibía en su familia y lo reconocía como hijo suyo.

José tuvo que pasar una dura prueba. Lo que le hizo pensar en abandonarla en secreto. Porque la madre de Jesús estaba desposada con José. Pero el ángel le dijo: no tengas reparo. La relación que existía entre María y José implicaba un compromiso matrimonial estable, Y la ley de Moisés consideraba la infidelidad de la prometida una ofensa semejante a la infidelidad de una esposa.

Pero José era un hombre Justo, es decir, deseoso de conocer y cumplir la voluntad de Dios. El ángel se la reveló. Y su obediencia es presentada aquí como modelo de justicia para todo cristiano.
Godzdogz
L-B-P
#398
Domingo. 19 de diciembre de 2021. IV Domingo de Adviento.

Primera lectura


Lectura del Profeta Miqueas 5, 1-4a


Esto dice el Señor:
«Y tú, Belén Efratá,
pequeña entre los clanes de Judá,
de ti voy a sacar
al que ha de gobernar Israel;
sus orígenes son de antaño,
de tiempos inmemorables.
Por eso, los entregará
hasta que dé a luz la que debe dar a luz,
el resto de sus hermanos volverá
junto con los hijos de Israel.
Se mantendrá firme,
pastoreará con la fuerza del Señor,
con el dominio del nombre del Señor, su Dios;
se instalarán, ya que el Señor
se hará grande hasta el confín de la tierra.
Él mismo será la paz».

Salmo

Sal 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19


R. Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.
Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.

Dios del universo, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña.
Cuida la cepa que tu diestra plantó,
y al hombre que tú has fortalecido. R/.

Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta a los Hebreos 10, 5-10


Hermanos:
Al entrar Cristo en el mundo dice:
«Tú no quisiste sacrificios ni ofrendas,
pero me formaste un cuerpo;
no aceptaste
holocaustos ni víctimas expiatorias.
Entonces yo dije: He aquí que vengo
—pues así está escrito en el comienzo del libro acerca de mí—
para hacer, ¡oh Dios!, tu voluntad».
Primero dice: «Tú no quisiste sacrificios ni ofrendas, pero me formaste un cuerpo; no aceptaste holocaustos ni víctimas expiatorias», que se ofrecen según la ley. Después añade: «He aquí que vengo para hacer tu voluntad».
Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 1, 39-45


En aquellos mismos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a un a ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

Comentario al Evangelio del día. Fr. Manuel Gutiérrez Bandera O.P.

Se ha comentado con frecuencia que el tiempo litúrgico del Adviento es el tiempo fuerte que la Iglesia nos regala para vivir la ESPERANZA. Este año en que la pandemia nos da algún respiro es importante que los cristianos vivamos esperanzados la venida de Jesús, el Hijo de Dios y de María. Estamos necesitados de esperanza y confiamos en su fuerza salvadora que nos traerá la sanación que el ser humano está necesitando en estas situaciones de crisis.

María, la humilde muchacha de Nazaret, es la protagonista de este último domingo del Adviento. Ella es la que mejor vivió la esperanza con gozo y fiándose de la Palabra de Dios. En ella se hizo realidad lo que tanto anunciaron los profetas y esperaron las generaciones anteriores del pueblo de Israel: la venida del Mesías, salido de un pueblo también humilde, Belén, tierra de David. Las profecías se hacen realidad en esa época de la historia de la salvación. Jesús, el Hijo de María, llega a nosotros y sigue dando esperanza al corazón humano porque se cumple lo que hoy proclamamos en el Salmo 79: “Oh, Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve”

En el Evangelio vemos como es reconocida María como la madre del que viene a traer la salvación. María es portadora del misterio redentor de Dios escondido en su seno y lo trasmite a Isabel, otra humilde mujer judía que también ha sido bendecida con una maternidad inesperada, “porque para Dios nada hay imposible”. Dos mujeres llenas del Espíritu Santo que en su sencillez y humildad reconocen la acción de Dios. Isabel exclama: “¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?” “Bienaventurada la que ha creído, porque lo que ha dicho el Señor se cumplirá” De la fe sencilla nace para nosotros una esperanza confiada.

María aparece en esta escena, y a lo largo de estas fechas que se acercan, como portadora de Dios a los demás. Ella es la gran “evangelizadora”, la portadora de la buena noticia de la salvación, capaz de sanar nuestros pobres corazones heridos.

María es la Virgen del Adviento, que se nos presenta como prototipo de la Iglesia y de cada uno de los cristianos, que en función de nuestro bautismo, hemos de ser portadores de esta Buena Noticia para nuestros hermanos. Si nosotros celebramos en Navidad al Dios que se hace presente en la naturaleza humana: “Dios con nosotros”, nos obliga “a toda prisa” a hacerlo presente también a los demás. Es la acción “misionera” de la Iglesia y de cualquier cristiano que se sienta responsable de hacer partícipe a los demás de su fe.

Que esta Navidad, y ahora en la Eucaristía, Jesús, el Hijo de María, se haga presente, de verdad, en nuestras vidas, para que nos llene de esperanza y así podamos superar los momentos difíciles que nos está tocando vivir. De este modo, según la expresión que oímos con frecuencia, no “dejemos atrás a nadie”, porque todos son importantes. Así en Navidad “Dios estará con nosotros y entre nosotros” ¡¡Feliz Navidad para todos!!
Godzdogz
L-B-P
#399
Lunes. 21 de diciembre de 2021. Santo Domingo de Silos.

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 7, 10-14


En aquellos días, el Señor habló a Ajaz y le dijo:
«Pide un signo al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo».
Respondió Ajaz:
«No lo pido, no quiero tentar al Señor».
Entonces dijo Isaías:
«Escucha, casa de David: ¿no os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará un signo. Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Enmanuel».

Salmo de hoy

Sal 23, 1b-2. 3-4ab. 5-6


R/. Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria
Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede entrar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.

Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Esta es la generación que busca al Señor,
que busca tu rostro, Dios de Jacob. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 26-38


En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo:
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:
«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
Y María dijo al ángel:
«¿Cómo será eso, pues no conozco varón?»
El ángel le contestó:
«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, “porque para Dios nada hay imposible”».
María contestó:
«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».
Y el ángel se retiró.

Comentario al Evangelio del día. D. Carlos José Romero Mensaque, O.P.

Este texto tan conocido del Evangelio de Lucas es la perfecta culminación de la profecía del Emmanuel. La Virgen María es la doncella humilde que espera con fe inquebrantable la Promesa mesiánica. Pero no en ella, por ella...Y duda y objeta, pero finalmente acepta y en y con ella cada uno de nosotros, el nuevo Israel, la Iglesia.

María es ciertamente el paradigma de este tiempo de Adviento. Ella vive en Esperanza el tiempo definitivo de Dios que le otorga su Gracia y la hace fecunda. Ella experimenta igualmente una singular Alegría porque Dios no ha olvidado a su pueblo y quiere compartir en ella y para nosotros una Vida Humana y Divina. Y ante todo, el Amor de un Dios Todopoderoso que por el Espíritu se hace entrañable criatura que de ella necesita para vivir y crecer, para amar como aman los hombres.

En María y con Ella nos sentimos bendecidos en este tiempo de Adviento y esperamos la Navidad en Belén y en nuestros hogares. Tenemos que agradecer profundamente que el Señor de Cielos y Tierras no solo nos visite, sino que venga para quedarse. Y para ello necesita de cada uno de nosotros, de que le acojamos no solo a través de las tradiciones entrañables de los encuentros iluminados, sino en los demás hombres, especialmente los que más le y nos necesiten para Vivir.

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta cubierto de rocío
pasas las noches del invierno escuras?

¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el Ángel me decía:
«Alma, asómate agora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía»!

¡Y cuántas, hermosura soberana,
«Mañana le abriremos», respondía,
para lo mismo responder mañana!

(Félix Lope de Vega y Carpio)
Godzdogz
L-B-P
#400
Martes. 21 de diciembre de 2021. San Pedro Canisio.

Primera lectura

Lectura del libro del Cantar de los Cantares 2, 8-14:


¡La voz de mi amado!
Vedlo, aquí llega,
saltando por los montes,
brincando por las colinas.
Es mi amado un gamo,
parece un cervatillo.
Vedlo parado tras la cerca,
mirando por la ventana,
atisbando por la celosía.
Habla mi amado y me dice:
«Levántate, amada mía,
hermosa mía y ven.
Mira, el invierno ya ha pasado,
las lluvias cesaron, se han ido.
Brotan las flores en el campo,
llega la estación de la poda,
el arrullo de la tórtola
se oye en nuestra tierra.
En la higuera despuntan las yemas,
las viñas en flor exhalan su perfume.
Levántate, amada mía,
hermosa mía, y vente.
Paloma mía, en las oquedades de la roca,
en el escondrijo escarpado,
déjame ver tu figura,
déjame escuchar tu voz:
es muy dulce tu voz
y fascinante tu figura».

Salmo de hoy

Sal 32, 2-3. 11-12. 20-21


R/. Aclamad, justos, al Señor, cantadle un cántico nuevo
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R/.

El plan del Señor subsiste por siempre;
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad. R/.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 39-45


En aquellos días, María se levantó y puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz exclamó:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

Comentario al Evangelio del día. Hna. Ana Belén Verísimo García OP

Sorpresa y alegría… de esas que son profundas, que mueven interiormente todo el ser.

El Evangelio de Lucas también nos presenta dos protagonistas. Dos mujeres, creyentes… como tantas otras mujeres de fe. Sin embargo, ambas, a cada una lo que le correspondió, protagonizaron páginas profundamente significativas en la Historia de la Salvación, en nuestra historia.

María, la mujer feliz porque ha creído en lo que le ha dicho el Señor, feliz porque se cumplirá la promesa de Dios.

Y con María surgen varias preguntas claves, de esas que ofrecen luz, aunque muchas veces no sepamos la respuesta. ¿Qué significa creer en una promesa? Y cuando lo que vivimos nos confunde, no existe sentido ni coherencia… ¿cómo es posible seguir creyendo?

María creyó en Dios… y continuó creyendo en medio de las diversas situaciones en las que se fue encontrando, entre luces y sombras, haciendo camino… y en camino se puso a servicio de Isabel, su prima.

Isabel, la mujer que reconoció y percibió cómo el hijo que llevaba en sus entrañas reconocía al Mesías. La mujer que exultó de alegría con todo su ser. La mujer de edad avanzada que conoció la acción de Dios en María y también la fe de esta joven mujer.

Dos generaciones que se encuentran y reconocen mutuamente como agraciadas y bendecidas para que los “proyectos del corazón de Dios” se realizasen.

Sorpresa y alegría, ambas trenzadas en la fe y el amor. Y es desde esta experiencia vital, que nuestro ser despierta y se levanta para acoger la presencia solidaria de Dios entre nosotros. Y también, como no, comprometer la propia vida, siendo dóciles a los proyectos del corazón de Dios en las diversas circunstancias de la vida, encontrándonos y reconociéndonos como agraciados y bendecidos.
Godzdogz
L-B-P
#401
Miércoles. 22 de diciembre de 2021. S. FRANCISCA SAVERIO CABRINI, VIRGEN, FUNDADORA DE LAS MISIONERAS DEL S. CORAZÓN DE JESÚS.

Primera lectura

Lectura del primer libro de Samuel 1,24-28:


En aquellos días, una vez que Ana hubo destetado a Samuel, lo subió consigo, junto con un novillo de tres años, unos cuarenta y cinco kilos de harina y un odre de vino. Lo llevó a la casa del Señor a Siló y el niño se quedó como siervo.
Inmolaron el novillo, y presentaron el niño a Elí. Ella le dijo:
«Perdón, por tu vida, mi Señor, yo soy aquella mujer que estuvo aquí en pie ante ti, implorando al Señor. Imploré este niño y el Señor me concedió cuanto le había mi pedido. Yo, a mi vez, lo cedo al Señor. Quede, pues, cedido al Señor de por vida».
Y se postraron allí ante el Señor.

Salmo de hoy

1S 2,1.45.6-7.8abcd


R/. Mi corazón se regocija en el Señor, mi Salvador
Mi corazón se regocija en el Señor,
mi poder se exalta por Dios.
Mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación. R/.

Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor.
Los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía. R/.

El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece. R/.

Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1,46-56


En aquel tiempo, María dijo:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
“se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humildad de su esclava”.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:
“su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
“derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia”
—como lo había prometido a “nuestros padres”—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».
María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.


Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Santos Sánchez O.P.

Aunque estemos a dos días de celebrar el nacimiento de Jesús, la liturgia de hoy nos presenta a María en la visita que hizo a su prima Isabel, que también llevaba en su seno a su hijo Juan. Nos encontramos con el cántico de María, en el que canta las maravillas que Dios ha hecho en ella. Es un cántico donde María, que sabe lo que es el agradecimiento, expresa su profunda alegría ya que Dios ha hecho obras grandes en ella. Ni más ni menos, que la ha elegido para ser la madre de su Hijo. Tiene razón María al reconocer que a partir de ahora todas las generaciones la van a felicitar. Y así es, como lo demuestra el culto a María, desde ese momento en toda la iglesia el universal. María es ensalzada y a ella acudimos los seguidores de su hijo Jesús a rendirle nuestro filial homenaje, y a implorarle su maternal protección, en nuestro trayecto terreno. Reconoce María que el Poderoso “hace proezas con su brazo, dispersa del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos”. Pero queda claro que por encima de todo, el Señor siempre se acuerda y tiene presente su misericordia con todos los hombres.
Godzdogz
L-B-P
#402
Jueves. 23 de diciembre de 2021. San Juan de Kety.

Primera lectura

Lectura de la profecía de Malaquías 3, 1-4. 23-24


Esto dice el Señor Dios:
«Voy a enviar a mi mensajero, para que prepare el camino ante mí.
De repente llegará a su santuario el Señor a quien vosotros andáis buscando; y el mensajero de la alianza en quien os regocijáis, mirad que está llegando, dice el Señor del universo.
¿Quién resistirá el día de su llegada? ¿Quién se mantendrá en pie ante su mirada? Pues es como el fuego de fundidor, como lejía de lavandero. Se sentará como fundidor que refina la plata; refinará a los levitas y los acrisolará como oro y plata, y el Señor recibirá ofrenda y oblación justas.
Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en tiempos pasados, como antaño.
Mirad, os envío al profeta Elías, antes de que venga el Día del Señor, día grande y terrible. Él convertirá el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, para que no tenga que venir a castigar y destruir la tierra».

Salmo de hoy

Sal 24, 4-5ab. 8-9. 10 y 14


R/. Levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación
Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R/.

El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R/.

Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía a los que lo temen,
y les da a conocer su alianza. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 57-66


A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella.
A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo:
«¡No! Se va a llamar Juan».
Y le dijeron:
«Ninguno de tus parientes se llama así».
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados.
Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:
«Pues ¿qué será este niño?»
Porque la mano del Señor estaba con él.

Comentario al Evangelio del día. Fray Juan José de León Lastra O.P.

Juan Bautista ha sido uno de los personajes que nos viene ofreciendo la liturgia a lo largo del Adviento como preparación para la celebración de la Navidad. Al fin y al cabo san Juan Bautista es para los cristianos el “precursor”. Así se presenta él.

Hoy el texto evangélico nos ofrece el nacimiento a Juan. Y la gran alegría de Isabel por, al fin, tener un hijo. El nombre que identifique al niño en la cultura semítica tiene más relieve que en la nuestra. Hay que discernirlo bien. Cuando Isabel dice que se llamará Juan, surge la sorpresa. Parece que no les dice nada a quienes les acompañan en la circuncisión. ¿Qué otro familiar o personaje así se ha llamado? ¿Qué quiere indicar sobre el desarrollo de la vida del recién nacido? Quedan más que sorprendidos o extrañados; en otras traducciones “sobrecogidos”. Un tanto asustados. El susto se amplía cuando Zacarías, el mudo, comienza a hablar. Y habla para bendecir a Dios, proclama el himno que llamamos Benedictus. Se respira en la escena algo que indica que lo acontecido es más que la felicidad por el nacimiento del hijo tan deseado por Isabel, que creía ya imposible. Aquí se siente la mano de Dios: “La mano de Dios estaba con él”. Y se preguntan: “¿Qué va a ser de este niño?”.

Hemos de ser capaces de sentir, de sentirnos afectados por algo más de lo que nos ofrecen nuestros sentidos o la costumbre, lo de siempre: hemos de ser capaces de sentir la novedad de los acontecimientos, dejarnos sorprender por ellos, captar la dimensión que los trasciende: en fin, ver en ellos la “mano de Dios”. Aunque lo que nos sugiera no sea lo seguro, sino lo misterioso, impredecible… Y preguntarnos ¿qué sentido tendrá esto que sucede, que me acontece? Es pregunta que nos engrandece, pues evita reducirnos a lo obvio, lo previsible y superficial. Es necesario hacerse preguntas, aunque queden sin respuesta de momento. Porque humano es formularse preguntas, ahondar en los acontecimientos, en la vida de las personas, aunque nos encontremos con el misterio, lo que nos rebasa. Como la Navidad. ¡Cuánto hay que ahondar en el acontecimiento del nacimiento de Jesús, para no quedarnos es lo trivial, superficial!
Godzdogz
L-B-P
#403
Jueves. 24 de diciembre de 2021. Santos antepasados de Jesús.

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 9, 1-6


El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande;
habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló.
Acreciste la alegría, aumentaste el gozo;
se gozan en tu presencia, como gozan al segar,
como se alegran al repartirse el botín.
Porque la vara del opresor, el yugo de su carga,
el bastón de su hombro,
los quebrantaste como el día de Madián.
Porque la bota que pisa con estrépito
y la túnica empapada de sangre
serán combustible, pasto del fuego.
Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado:
lleva a hombros el principado, y es su nombre:
«Maravilla de Consejero, Dios fuerte,
Padre de eternidad, Príncipe de la paz».
Para dilatar el principado, con una paz sin límites,
sobre el trono de David y sobre su reino.
Para sostenerlo y consolidarlo
con la justicia y el derecho, desde ahora y por siempre.
El celo del Señor del universo lo realizará.

Salmo

Sal 95, 1-2a. 2b-3. 11-12. 13


R/. Hoy nos ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor
Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R/.

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R/.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque. R/.

Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito 2, 11-14


Querido hermano:
Se ha manifestado la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres, enseñándonos a que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, llevemos ya desde ahora una vida sobria, justa y piadosa, aguardando la dicha que esperamos y la manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo, el cual se entregó por nosotros para rescatarnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo de su propiedad, dedicado enteramente a las buenas obras.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 1-14


Sucedió en aquellos días que salió un decreto del emperador Augusto, ordenando que se empadronase todo el Imperio.
Este primer empadronamiento se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. Y todos iban a empadronarse, cada cual a su ciudad.
También José, por ser de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para empadronarse con su esposa María, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras estaban allí, le llegó a ella el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada.
En aquella misma región había unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebaño.
De repente un ángel del Señor se les presentó; la gloria del Señor los envolvió de claridad, y se llenaron de gran temor.
El ángel les dijo:
«No temáis, os anuncio una buena noticia que será de gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»
De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:
«Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad».

Comentario al Evangelio del día. Fr. Ismael González Rojas O.P.

Navidad vuelve a ser, hoy igual que ayer, apertura a lo que nace, acogida de lo que llega, abrazo de lo herido, ternura para con lo vulnerable, acrecentamiento de la alegría, desbordamiento de la esperanza; en definitiva, asombro desmedido por un Dios que se nos ‘avecina’ en nuestra carne, en nuestros sentires… Un Dios que se va a dejar, no solo adorar sino también amar… y lo va a hacer al modo humano. Y para vivir esto hace falta detenerse, hace falta capacidad de asombro, hace falta silenciamiento de todo lo demás… y precisamente ahora, todo lo demás, mete más ruido que nunca. Ante Dios hecho hombre necesitamos volver a recuperar el vértigo y el escalofrío, el estremecimiento y la conmoción. Debemos volver a gritarle al hombre de hoy, de cerca y de lejos, aquella alocución de san Agustín ante la Navidad: ¡despierta cristiano: Dios se ha hecho Hombre por ti!

Creer, celebrar y predicar la Navidad es discurso desmesurado de humanidad y de divinidad. Es acallar lo conocido para gritar lo inefable. Vivir la Navidad es lo opuesto al grisáceo pragmatismo de lo material y de lo urgente que, tantas veces, nos hace olvidar lo importante. Predicar la Navidad es volver al origen, a nosotros mismos como individuos y como Iglesia. Celebrar la Navidad es recordarnos unos a otros la posibilidad de hacer encuentro con Cristo, con el Dios hecho hombre por nosotros. Creer en la Navidad es abrazar a Cristo, acogerle. Es romper las inercias de una fe consabida para dejarnos seducir y asombrar por una Palabra vertida en historia, contingencia, inmanencia. Una Palabra encarnada por nosotros. Es ser capaz de escuchar el balbucir de un Dios vulnerable al amor humano. Es ser capaz de contemplar, entre circunspecto y desbordado, lo de Dios en un humano.

No resistiría a los embates del tiempo una fe católica reducida a bagaje, a elenco de algunas normas y prohibiciones, a prácticas de devoción fragmentadas, a adhesiones selectivas y parciales de las verdades de la fe, a una participación ocasional en algunos sacramentos, a la repetición de principios doctrinales, a moralismos blandos o crispados que no convierten la vida de los bautizados. (Pero) Nuestra mayor amenaza “es el gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia en el cual aparentemente todo procede con normalidad, pero en realidad la fe se va desgastando y degenerando”. A todos nos toca recomenzar desde Cristo, reconociendo que “no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva” (Benedicto XVI, Aparecida 12).

El evangelio en esta noche nos habla de todo ello: no hay grises pragmatismos en la venida del Señor. No hay estrecheces de mirada en los planes de Dios. No hay obstáculos imposibles o desafío desmedido en la encarnación del Hijo del Hombre. Lo que hallamos es disponibilidad en la dificultad, acogida en lo novedoso, adoración en la pobreza, música en la oscuridad de la noche, esperanza en todos y cada uno de quienes supieron acallar y contemplar lo que nacía.

Es por ello que intentar el juego de la seducción por la palabra en esta Navidad es, como dijo Diego de Jesús, invitarnos unos a otros a de dejar de “ir-a-Belén-a-hacer-cosas” para intentar un “ir-a-Belén-a-que-ocurran-cosas”. Ir a presenciar pasivamente —con ‘actuosa’ pasividad— el Acontecimiento que viene hacia mí. (Nada exige mayor energía y compromiso —anota Simone Weil— que la atención). Tras esta intuición cordial podemos vislumbrar a cada uno de los personajes del evangelio de esta noche: María y José que solo cumplían la ley en ese intento de buscar el cómo vivir lo inefable de su embarazo en lo cotidiano de lo histórico y social; los pastores que solo dormitaban una noche más el silencio rutinario y sereno de una cotidiana pobreza e intemperie, cuando supieron acoger la novedad del anuncio y aprehenderla desde sus desesperanzas. Y, por último, el mismo Dios: que abajándose a lo pequeño supo dejarse mecer sin abalorios y comodidades, supo dejarse ver en la vulnerabilidad de un bebe como esperanza colmada de unos pastores que se fueron sin poder callar su encuentro.

Y en todos ellos rezuma una actitud: la de saber contemplar, la de saber detenerse a lo importante, la de ser capaz de leer, sentir, vivir y creer la fragilidad de un niño como la esperanza cumplida de cualquier hombre o mujer de ayer y de hoy. Algo tan ajeno a nuestros grises pragmatismos sociales y eclesiales, a nuestras prisas y desesperadas materialidades. Volviendo a parafrasear a Diego de Jesús podríamos demarcar el itinerario y la invitación en esta Nochebuena así: sólo el detenimiento permite el asombro; y sólo el asombro provoca adoración.Hay que caminar con María y José a Belén, con los pastores al pesebre, hasta el umbral y saber detenerse allí. Lo más difícil de una peregrinación es saber disfrutar de la llegada y no caer en la trampa de hacer del ‘término’ del camino la ‘terminación’ de lo vivido... o la mutación inmediata de fin en medio, para —cual búsqueda del tesoro— reemprender la marcha a nuevo destino... El funcionario —el de la fe funcional— al arribar a una meta, cierra el caso, para dar vuelta la página. El amante, al llegar a la meta sabe permanecer en ella. Decía el cardenal J. H. Newman que se puede rezar para haber rezado o se puede rezar para estar rezando...

Se puede celebrar y predicar la Navidad para haberlo hecho un año más o se puede celebrar y predicar la Navidad para ser Navidad en medio de la noche de cada uno de los hombres y mujeres de nuestro mundo.
Godzdogz
L-B-P
#404
Viernes. 25 de diciembre de 2021. Natividad de nuestro Señor.

Primera lectura
Lectura del libro de Isaías 52, 7-10
¡Qué hermosos son sobre los montes
los pies del mensajero que proclama la paz,
que anuncia la buena noticia,
que pregona la justicia,
que dice a Sión: «¡Tu Dios reina!».
Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro,
porque ven cara a cara al Señor,
que vuelve a Sión.
Romped a cantar a coro,
ruinas de Jerusalén,
porque el Señor ha consolado a su pueblo,
ha rescatado a Jerusalén.
Ha descubierto el Señor su santo brazo
a los ojos de todas las naciones,
y verán los confines de la tierra
la salvación de nuestro Dios.

Salmo
Salmo: Sal 97, 1bcde. 2-3ab. 3cd-4. 5-6 R/. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios
Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.

Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R/.

Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. R/.

Segunda lectura
Lectura de la carta a los Hebreos 1, 1-6
En muchas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a los padres por los profetas.
En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha realizado los siglos.
Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de la Majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más sublime es el nombre que ha heredado.
Pues, ¿a qué ángel dijo jamás: «Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy»; y en otro lugar: «Yo seré para él un padre, y el será para mi un hijo»?
Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios».

Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 1-18
En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba en el principio junto a Dios.
Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio d él.
No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.
En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.
Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.
Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,
ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo:
«Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.


Comentario al Evangelio del día. Fr. Ismael González Rojas O.P.

La noche se cerraba entre el asombro y la expectación que nos regalaba el contemplar a un Dios que se acercaba con tal premura, sencillez y ternura al ser humano. Un Dios que buscaba encontrarse con el hombre de ayer y de hoy, simplemente en lo humano, en lo histórico, en lo cotidiano del vivir, para desde ahí, llevarnos a comprender más y mejor a Dios y a ser parte de Él con más conciencia de hijos. El acontecimiento desborda la expectativa de quien ejercitaba la espera y la esperanza. Redención y salvación empiezan a trabar el buen fin del propositum vitae emanado por Dios desde la creación del mundo para cada hombre y para cada mujer. Contemplábamos un misterio. Contemplábamos la Vida haciéndose hermana nuestra en un recién nacido. La luz del nacimiento del Redentor iluminaba nuestros ojos y educaba nuestra mirada en ese ser capaces de acoger el misterio.

La experiencia más bella que podemos tener es la de lo misterioso. Se trata de un sentimiento fundamental que es, como si dijéramos, la cuna del arte y de la ciencia verdadera. Quien no lo conoce ya no puede maravillarse ni admirarse de nada, ya está muerto, podríamos decir, y su ojo está debilitado (Albert Einstein).

Hoy, en este día santo de Navidad, nos sorprende la liturgia de la Palabra de la Iglesia con un texto, no muy del regusto humano, apegado a lo entrañable o a lo romántico de lo “esperable por Navidad”. Hoy la Palabra ya no busca endulzar unos oídos primerizos o que simplemente atiendan al primer rumor. En este día santo de Navidad, que la Iglesia prolongará durante toda una octava, porque el hecho es de tal envergadura que así lo requiere la fe y la razón humanas para asumirlo, se nos ofrece a la consideración el prólogo del cuarto evangelio. Compendio de toda la Buena Noticia, sumario de la voluntad de Dios, recapitulación de la inconsistencia humana que se debate, a lo largo de la historia, entre vivir, acoger y ser luz, o cerrar la puerta del corazón a la luz de la Vida.

La condición de filiación - pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre (Jn 1,12) - o dicho con palabras más coloquiales, la fuerza de la posibilidad de vivirse en la relación con Dios y en la existencia humana como hijos, supone un desafío al eterno anhelo de lo humano. Vivir como regalo, sabiéndose acompañado, custodiado… en relación condicionada por el amor incondicional, en fraternidad con los demás hombres y mujeres del mundo, que hoy y siempre, han acogido la luz.

Las palabras toman cuerpo. La Palabra se encarna. Ya no hay quimera, ilusión o fantasía. De Dios nunca podremos decir que su Palabra fuera campana hueca o címbalo que aturde. La Palabra-Promesa traspasa su misma definición y límite, se excede en el intento… Dios no se quiere lejos de aquello que ama. Dios se quiere en la historia. Dios se quiere encontrar y dejarse encontrar en sus propios hijos. Dios se hace historia entrelazando lo humano y lo divino en ese punto de sutura que es el Hijo del hombre, el Cristo, el Ungido de Dios.

Ha nacido y está en medio de nosotros. Es Dios—con todo su poder y majestad—, que se ha hecho Niño, para que, viéndole, nos elevemos a las cosas divinas. Por tanto, nos toca a nosotros, a cada uno aquí y ahora, creer en su amor. Ya que como dice san Agustín: ¿Por qué razón sobre toda razón, se encarnó el Verbo, sino para manifestarnos su amor?

En definitiva, Dios se ha encarnado, se ha hecho Niño para estar junto a nosotros. Y lo ha hecho por puro amor al ser humano; y porque el amor tiende siempre, de natural, a la unión con lo amado. Bien lo cantaba san Juan de la Cruz:

¿Adónde te escondiste,

Amado, y me dejaste con gemido?

Como el ciervo huiste,

habiéndome herido;

salí tras ti clamando, y eras ido.

Descubre tu presencia,

y máteme tu vista y hermosura;

mira que la dolencia

de amor que no se cura

sino con la presencia y la figura.



¡Oh, noche que guiaste!

¡Oh, noche amable más que la alborada!

¡Oh, noche que juntaste

Amado con amada,

amada en el Amado transformada!

De ahí que nuestro mejor tributo en este día de Navidad sea creer en su amor, tal y como en una de las cartas lo señalará el propio evangelista del cuarto evangelio: Hemos conocido y creído la caridad que Dios nos tiene (1Jn 4,16). Además, será esta fe, esta inclinación de nuestra mente, corazón y voluntad al amor de Dios, el principio de nuestra propia felicidad. Santa Teresita sonreía porque se llamaba del Niño Jesús. El rostro de la Virgen es el símbolo de la felicidad, porque ha mirado al Niño y ha visto en sus ojos todo el misterio del amor de Cristo. Contemplemos con María el misterio. Y si adoración es el postrer esfuerzo del alma que rebosa y ya no puede articular palabra (Lacordaire), postrados ante Él, adorémosle en silencio, dejémonos mirar por el Amor…
Godzdogz
L-B-P
#405
Domingo. 26 de diciembre de 2021. Sagrada Familia.

Primera lectura

Lectura del Libro del Eclesiástico 3, 2-6. 12-14


El Señor honra más al padre que a los hijos y afirma el derecho de la madre sobre ellos.
Quien honra a su padre expía sus pecados, y quien respeta a su madre es como quien acumula tesoros.
Quien honra a su padre se alegrará de sus hijos y cuando rece, será escuchado.
Quien respeta a su padre tendrá larga vida, y quien honra a su madre obedece al Señor.
Hijo, cuida de tu padre en su vejez y durante su vida no le causes tristeza.
Aunque pierda el juicio, sé indulgente con él y no lo desprecies aun estando tú en pleno vigor.
Porque la compasión hacia el padre no será olvidada y te servirá para reparar tus pecados.

Salmo

Sal 127, 1-2. 3. 4-5


R. Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos
Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R/.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R/.

Ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Colosenses 3, 12-21


Hermanos:
Como elegidos de Dios, santos y amados, revestíos de compasión entrañable, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia.
Sobrellevaos mutuamente y perdonaos cuando alguno tenga quejas contra otro.
El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo.
Y por encima de todo esto, el amor, que es el vínculo de la unidad perfecta.
Que la paz de Cristo reine en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados en un solo cuerpo.
Sed también agradecidos. La Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; exhortaos mutuamente.
Cantad a Dios, dando gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados.
Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Mujeres, sed sumisas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso agrada al Señor.
Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan el ánimos.

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 2, 41-52


Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua.
Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.
Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo.
Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre:
«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados».
Él les contestó:
«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?».
Pero ellos no comprendieron lo que les dijo.
Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos.
Su madre conservaba todo esto en su corazón.
Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

Comentario al Evangelio del día. Fray Salustiano Mateos Gómara O.P.

Desde la familia hacerse persona
Creer en la familia es vivir la seguridad de que en ella es posible dar a las personas “raíces para crecer y alas para volar”. Así lo quiso Dios al hacernos como nos hizo.

Hoy miramos a la familia de Nazaret porque sigue siendo un referente para cuantos seguimos creyendo en la familia como realidad querida por Dios, seguros de que es para todos bastión contra la soledad, el miedo y la desesperanza.

La familia, un gran proyecto que se construye en la fragilidad
Es conveniente en este día proclamar que, frente a las desafecciones, son muchas las familias que celebran con alegría el recuerdo de Nazaret, reflejando, dentro de los límites de la fragilidad humana, los valores que definieron a aquélla y manteniendo vivo el deseo de imitarla. A ellas hay que agradecerles su testimonio. Otras se sienten frágiles y desanimadas ante el ambiente que nos rodea y viven con temor ante el futuro. A ellas hay que acompañarlas y estimularlas. Otras viven la tristeza de un proyecto familiar roto. Junto a ellas hay que estar desde la comprensión y la amistad. Los fracasos nunca son definidores de una vida. Por eso, es necesario seguir alentando la esperanza de que un proyecto roto no es la última palabra a pronunciar desde una perspectiva cristiana.

Por eso es necesario mirar a la familia de Nazaret
La familia de Nazaret nos habla de una vida que se hace en medio de alegrías, también de dificultades. Éstas no impiden llevar a cabo el proyecto de Dios; al contrario, lo purifican y fortalecen, fomentando el crecimiento de quienes la integran. Renovar esos principios este día, es la forma de proclamar la actualidad entre nosotros de aquella Familia, que conocemos como ‘Sagrada’, y cuyo ejemplo sigue nutriendo un estilo de vida que quiere dar continuidad a sus valores en este mundo nuestro. Como cristianos hemos de procurar que todas nuestras familias sean también ‘sagradas’. Lo serán cuando dejemos que la presencia de Dios vaya definiendo nuestras relaciones, dejándonos llevar por la fuerza del Espíritu que Él ha garantizado a través del sacramento del matrimonio.

Coda
En el día de la familia puede resultar interesante tener presente a los movimientos que, dentro de la Iglesia, intentan ayudar, apoyar, alentar la vida familiar en perspectiva cristiana. Un recuerdo para todos y una invitación a quienes deseen incorporarse a ellos: Encuentro Matrimonial, Equipos de Nuestra Señora y Movimiento Familiar Cristiano.
Godzdogz
L-B-P
#406
Lunes. 27 de diciembre de 2021. San Juan Evangelista.


Primera lectura

Comienzo de la primera carta del apóstol san Juan 1, 1-4


Queridos hermanos:
Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos acerca del Verbo de la vida; pues la Vida se hizo visible, y nosotros hemos visto, damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba junto al Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis en comunión con nosotros y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto, para que nuestro gozo sea completo.

Salmo de hoy

Sal 96, 1-2. 5-6. 11-12


R/. Alegraos, justos, con el Señor
El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R/.

Los montes se derriten como cera ante el Señor,
ante el Señor de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R/.

Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1a. 2-8


El primer día de la semana, María la Magdalena echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.
Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.


Comentario al Evangelio del día. D. José Vicente Vila Castellar, OP

El comienzo del capítulo 20 del evangelio de Juan, nos relata la glorificación de la resurrección de Jesús.

El anuncio de María, la de Magdala, a Pedro y Juan, de que había desaparecido el cuerpo de Jesús, pues había acudido al sepulcro cuando aún estaba oscuro, y se había encontrado la losa que lo cubría quitada, les supuso un choque emocional importante.

Los discípulos salen corriendo hacia el sepulcro en ese momento, el miedo que los mantenía escondidos pasó a un segundo plano, era más importante la terrible duda que les había supuesto el anuncio de María.

Juan, aquí identificado como “el otro discípulo, a quien Jesús amaba”, como era más joven que Pedro, se adelantó y llegó antes al sepulcro, se asomó pero no entró, Pedro, más impulsivo, al llegar entró inmediatamente y vio los lienzos por el suelo, pero el sudario con el que le habían cubierto la cabeza, enrollado en un sitio aparte; entonces Juan se atrevió a entrar y en ese momento creyó, es decir, se iluminó su mente y comprendió lo que el Maestro les había dicho varias veces, que tenía que morir, pero que resucitaría de entre los muertos.

Pedro y Juan, que junto a Santiago su hermano, habían vivido los momentos más importantes de la vida pública de Jesús, no entendieron hasta ese momento en qué consistía la misión del Resucitado, con su venida al mundo y su vida entregada al anuncio del Reino de Dios, y su entrega en la cruz por nosotros.

¿Somos conscientes que Jesús nos pide transmitir la alegría del evangelio a los demás?

¿Necesitamos un “choque traumático” para creer?

¿Nuestra fe se edifica en una confianza total en la misericordia de Dios?
Godzdogz
L-B-P
#407
Martes. 28 de diciembre de 2022. Santos Inocentes.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 1, 5 – 2, 2


Queridos hermanos:
Este es el mensaje que hemos oído de Jesucristo y que os anunciamos: Dios es luz y en él no hay tiniebla alguna. Si decimos que estamos en comunión con él y vivimos en las tinieblas, mentimos y no obramos la verdad. Pero, si caminamos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado.
Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y la verdad no está en nosotros. Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia.
Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y su palabra no está en nosotros.
Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no solo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.

Salmo de hoy

Sal 123, 2-3. 4-5. 7b-8


R/. Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador
Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,
cuando nos asaltaban los hombres,
nos habrían tragado vivos:
tanto ardía su ira contra nosotros. R/.

Nos habrían arrollado las aguas,
llegándonos el torrente hasta el cuello;
nos habrían llegado hasta el cuello
las aguas espumantes. R/.

La trampa se rompió,
y escapamos.
Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 2, 13-18


Cuando se retiraron los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
«Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».
José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta:
«De Egipto llamé a mi hijo».
Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos.
Entonces se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías:
«Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes;
es Raquel que llora por sus hijos
y rehúsa el consuelo, porque ya no viven».

Comentario al Evangelio del día. Hna. Mariví Sánchez Urrutia O.P.

Desde el punto de vista teológico, es relevante que el “signo de la presencia de Dios, la estrella, haya puesto en camino a los “buscadores de Dios”” Solo quién busca de verdad encontrará siempre una estrella que lo va guiando hacia Él.

Hay unas actitudes que se manifiestan en los tres personajes que aparecen en el texto.

José escucha una voz y obedece
A los Magos les sorprende una señal y
A Herodes, le inquieta una pregunta que pone en peligro su poder, y decide
Puede ser un buen momento para identificarnos con actitudes que son frecuentes en nosotros o incorporar otras.

Tanto para escuchar “Levántate porque Herodes quiere matar al niño” como para observar algo distinto en el cielo y “ponerse en camino”, necesitamos cultivar un espacio interior donde, desde el silencio y la contemplación amorosa de Dios que habita en nosotros, podamos escuchar la voz que nos sorprende a veces contracorriente, pero que nos invita a encontrarnos con el Dios de la Vida. Y con Juan, en su primera cara nos anuncia que, si vivimos en la Luz, también estaremos en comunión con los hermanos.

Hoy, cuando el evangelio nos pone al descubierto tanta crueldad y desprecio a la vida, nos urge a apostar por la vida. La vida de todos los niños, tantos que sufren la muerte lenta de la desnutrición, el acoso, la violencia, el aborto, la muerte, tantas y tantas cosas que, a nuestro alrededor, configuran una sociedad en la que sigue habiendo perseguidores y víctimas niños y mayores. La masacre de los inocentes está viva y continua a la largo de nuestro mundo.

Hoy el texto nos invita a“Levantarnos”como José, a salir de nuestra vida cómoda y rutinaria a veces, para ir en ayuda de tantos niños y personas necesitadas de nuestra ayuda.

A comprometernos un poco más en las causas que tratan de aliviar la vida de otros. Niños, jóvenes, ancianos.

A mirar con otros ojos y otro corazón a los que tienen que huir de su país y vivir en otro que no es el suyo.

A dejar que el Dios nos sorprenda con sus llamadas a veces poco lógicas que requieren una atención especial para percibir su lenguaje.

A que el corazón se haga un poco más grande en comprensión, compasión y compromiso.

Señor, no permitas que nos instalemos y acomodemos, que nos volvamos indiferentes ante el sufrimiento de tantos hermanos nuestros que pueden necesitarnos a través de una palabra, una ayuda, una mirada.

¡Te lo pedimos Señor!
Godzdogz
L-B-P
#408
Miércoles. 29 de diciembre de 2021. Santo Tomás Becket.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 2,3-11:


Queridos hermanos:
En esto sabemos que conocemos a Jesús: en que guardamos sus mandamientos.
Quien dice: «Yo le conozco», y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud.
En esto conocemos que estamos en él.
Quien dice que permanece en él debe caminar como él caminó.
Queridos míos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que tenéis desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis escuchado.
Y, sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo —y esto es verdadero en él y en vosotros—, pues las tinieblas pasan, y la luz verdadera brilla ya.
Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano está aún en las tinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien aborrece a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas, no sabe adónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos.

Salmo de hoy

Sal 95,1-2a.2b-3.5b-6


R/. Alégrese el cielo, goce la tierra
Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R/.

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R/.

El Señor ha hecho el cielo;
honor y majestad lo preceden,
fuerza y esplendor están en su templo. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2,22-35


Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.»
Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.
Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
«Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos “han visto a tu Salvador”,
a quien has presentado ante todos los pueblos:
“luz para alumbrar a las naciones”
y gloria de tu pueblo Israel».
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, y dijo a María, su madre:
«Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción —y a ti misma una espada te traspasará el alma—, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones».

Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Santos Sánchez O.P.

José y María, buenos judíos, cumplen con la ley judía y acuden al templo en la purificación de María y para presentar y consagrar a su hijo al Señor. Protagonista de este pasaje evangélico es Simeón, al que el Espíritu Santo le había prometido que no moriría antes de ver al Mesías el Señor. El mismo Espíritu le impulsó al Templo ante la presencia de Jesús. Al que cogió en sus brazos y, lleno de alegría, prorrumpió en un canto de alabanza a Dios “porque mis ojos han visto a tu Salvador”.

Después de esta expresión de gozo, se dirigió a María, sospechamos que con un fondo de tristeza, para decirle que su hijo iba ser acogido por unos y rechazado por otros, Algo que dolió a María, su madre. “Y a ti, una espada te traspasará el alma”.

Siendo seguidores de Jesús en este 2021 que está terminando, alegrémonos con el cántico de Simeón, porque no solo hemos visto al Salvador, sino que le hemos metido de lleno en su nuestra vida disfrutando de su plenificante amistad.
Godzdogz
L-B-P
#409
Jueves. 30 de diciembre de 2021. San Félix I.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 2, 12-17


Os escribo, hijos míos, porque se os han perdonado vuestros pecados por su nombre.
Os escribo, padres, porque conocéis al que es desde el principio.
Os escribo, jóvenes, porque habéis vencido al Maligno.
Os he escrito, hijos, porque conocéis al Padre.
Os he escrito, padres, porque ya conocéis al que existía desde el principio.
Os he escrito, jóvenes, porque sois fuertes y que la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al Maligno.
No améis al mundo ni lo que hay en el mundo. Si alguno ama al mundo, no está en él el amor del Padre. Porque lo que hay en el mundo —la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la arrogancia del dinero—, eso no procede del Padre, sino que procede del mundo. Y el mundo pasa, y su concupiscencia.
Pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Salmo de hoy

Sal 95, 7-8a. 8b-9. 10


R/. Alégrese el cielo, goce la tierra
Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor;
aclamad la gloria del nombre del Señor. R/.

Entrad en sus atrios trayéndole ofrendas.
Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra toda. R/.

Decid a los pueblos: «El Señor es rey:
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente». R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 36-40


En aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, ya muy avanzada en años. De joven había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones noche y día. Presentándose en aquel momento, alababa también a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, Jesús y sus padres volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño, por su parte, iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba con él.

Comentario al Evangelio del día. Fray Salustiano Mateos Gómara O.P.

Los padres de Jesús presentan a su Niño en el templo. Cumplen, así, lo prescrito por la ley de Moisés. Es interesante que, en la primera parte, la lectura de hoy se centre en una viuda, anciana,de 84 años, que no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Es la descripción de una persona entregada a Dios de por vida. Una vida exigente, austera, como corresponde a una profetisa que vive de forma decidida la ley del Señor, esperando el gran acontecimiento: la llegada del Mesías. Curiosamente el evangelio nos transmite datos concretos sobre ella. Su nombre, Ana, el de su padre Fanuel y a la tribu a que pertenece, Aser. Es un detalle curioso, quizá manifestación de que era una persona conocida por su presencia constante en el templo

"Daba gracias a Dios y hablaba del Niño a todos".¿Qué hace esta buena mujer cuando llegan los padres con el Niño? Da gracias a Dios y habla de ese Niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Es el comportamiento de alguien que ha comprendido que Dios se acuerda de los sencillos y los humildes. Con eso nos ha descrito la labor de alguien que percibe en ese Niño algo más que la presentación protocolaria al que los buenos judíos se sometían. Es inimaginable ver a esta anciana viuda dirigirse a todos, mostrando así su alegría de haber encontrado, en su ancianidad, al Mesías.

Admirable postura la de alguien fiel hasta el final, en un estilo de vida propio de quien ha orientado su existencia al servicio de Dios.

"La gracia de Dios estaba con él".La segunda parte se centra en el protagonista principal de todo el evangelio: en Jesús. Los padres han cumplido con lo que ordena la ley y vuelven a Galilea, a Nazaret. Y ahí Lucas, deja una constatación: el niño iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría. La gracia de Dios estaba con él.

El niño, por tanto, va creciendo como todos los niños, abriéndose camino en el hogar de Nazaret, junto a sus padres. Ahí comienza la “vida oculta” de Jesús hasta que lo encontramos predicando por Galilea. Solo en Lc 2,41-52 este evangelista nos narra su permanencia en Jerusalén con el consiguiente susto de sus padres al no encontrarlo en la caravana de la que ellos tres formaban parte. En el capítulo 3º comienza su actividad como predicador por los caminos de Galilea. Durante esos años de vida en Nazaret, Lucas no nos cuenta nada más. Qué pena. A todos nos gustaría saber algo más de esos años. Nos basta saber que crecía y se robustecía con la gracia de Dios que estaba con Él.

La familia de Nazaret y nuestras familias.Destaquemos estos días el protagonismo de la familia. Desde el 19 de marzo de este año hasta el junio de 2022 tenemos presente esta realidad que nos incluye a todos. Como José y María nuestras familias han de encontrar la forma de estrechar lazos, construyendo vínculos y hacerlo a través de los valores de la familia de Nazaret. Un contexto que ha de favorece el crecimiento de todos, cuando el Evangelio va uniendo y fortaleciendo una forma de vida sencilla, veraz, y unida en el camino hacia Dios. Esta familia de Nazaret se convierte para todos en modelo. En ella resalta el amor que es el origen y vínculo que enlaza a todos sus miembros. Ese amor que viene de Dios y que estos días se hace patente en la figura de Jesús, salvador de los que lo reconocen y, también, de aquellos que lo ignoran u olvidan.

Es un tiempo oportuno para examinar la vida de nuestras familias, sus fortalezas y sus debilidades, buscando su renovación teniendo presente la familia de Nazaret.

Que el año que vamos a comenzar nos ayude a crecer y robustecernos en nuestra fe. Que la familia de Nazaret nos acompañe en este camino y sea referente vivo de cómo caminar, sabiendo que Dios está siempre con nosotros.
Godzdogz
L-B-P
#410
Viernes. 31 de diciembre de 2021. San Silvestre.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 2, 18-21


Hijos míos, es la última hora.
Habéis oído que iba a venir un anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es la última hora.
Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros.
En cuanto a vosotros, estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis.
Os he escrito, no porque desconozcáis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira viene de la verdad.

Salmo de hoy

Sal 95, 1-2. 11-12. 13

R/. Alégrese el cielo, goce la tierra
Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria. R/.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles bosque. R/.

Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R/.

Evangelio del día

Comienzo del santo evangelio según san Juan 1, 1-18


En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba en el principio junto a Dios.
Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan:
éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.
No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.
En el mundo estaba;
el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.
Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.
Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,
ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

Comentario al Evangelio del día. Monasterio Ntra. Sra. de la Piedad - MM. Dominicas

Seguimos escuchando al evangelista San Juan y lo paradójico de este día es que ahora nos habla del “principio”. Nuestra vida no es una sucesión de actos que se repiten cada día sino que está orientada a un principio y a un fin.

Siete días después de Navidad, volvemos a proclamar en la Misa el prólogo del evangelio de San Juan. Estamos celebrando la misma fiesta: “que la Palabra se hizo carne” y continuamos prolongando la alegría, la profundidad, la riqueza de este misterio, que no todos lo acogen porque la Palabra es luz y “la tiniebla no la recibe”. Pero “a cuantos la recibieron les dio poder para ser hijos de Dios” y esta es la Buena Noticia que no tenemos que cansarnos de predicar: “Id y haced discípulos por todo el mundo” (Mt 28, 19).

Hoy es un día para contemplar las bendiciones que hemos recibido durante este año y pedir perdón por las oportunidades de gracia que hemos dejado pasar. Que este himno nos ayude a contemplar al que tanto nos ama y nos vaya convirtiendo en defensores de la verdad.
Godzdogz
L-B-P
#411
Sábado. 1 de enero de 2022. Santa María, Madre de Dios.

Primera lectura

Lectura del libro de los Números 6, 22-27


El Señor habló a Moisés:
«Di a Aarón y a sus hijos, esta es la fórmula con la que bendeciréis a los hijos de Israel:
“El Señor te bendiga y te proteja,
ilumine su rostro sobre ti
y te conceda su favor.
El Señor te muestre tu rostro
y te conceda la paz”.
Así invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel y yo los bendeciré».

Salmo

Sal 66, 2-3. 5. 6 y 8


R/. Que Dios tenga piedad y nos bendiga
Que Dios tenga piedad nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R/.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia
y gobiernas las naciones de la tierra. R/.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga; que le teman
todos los confines de la tierra. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 4, 4-7


Hermanos:
Cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos la adopción filial.
Como sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: «¡“Abba”, Padre!». Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 16-21


En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo hacia Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño.
Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.
Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

Comentario al Evangelio del día. Fray José Antonio Fernández de Quevedo O.P.

Se celebra este día la Jornada Mundial de la Paz y termina el Mes Dominicano por la Paz, que este año ha puesto su foco sobre la labor de nuestros hermanos y hermanas en Venezuela. El mensaje del papa Francisco desarrolla este año el tema «Educación, trabajo, diálogo entre generaciones: herramientas para construir una paz duradera». Son tres contextos de gran actualidad que el papa identifica sobre los que reflexionar y actuar para responder a: ¿Cómo podemos construir hoy una paz duradera?

El pasado año su mensaje nos llamó a una “cultura del cuidado” para erradicar la cultura de la indiferencia, el descarte y la confrontación, a menudo imperante hoy en día. Este año, según los tres contextos que identifica, podemos preguntarnos ¿Cómo pueden la educación y la formación construir una paz duradera? ¿El trabajo en el mundo responde a las necesidades vitales de justicia y libertad del ser humano? ¿Son las generaciones realmente solidarias entre sí? ¿Creen en el futuro? ¿En qué medida, el gobierno de las sociedades consigue fijar un horizonte de pacificación en este contexto?

Lo cierto es que un cristiano solo puede ser pacífico. Debe construir la paz. Este primer día del año, dedicado a la Santísima Virgen, pidámosle a ella por una paz completa, una paz de todos. No es un sueño, es una realidad posible. Es lo que se contiene en el deseo “¡Feliz año nuevo!” que tanto intercambiamos estos días.
Godzdogz
L-B-P
#412
Domingo. 2 de enero de 2022. II Domingo de Navidad.

Primera lectura

Lectura del libro del Eclesiástico 24, 1-2. 8-12


La sabiduría hace su propia alabanza,
encuentra su honor en Dios
y se gloría en medio de su pueblo.
En la asamblea del Altísimo abre su boca
y se gloría ante el Poderoso.
«El Creador del universo me dio una orden,
el que me había creado estableció mi morada
y me dijo: “Pon tu tienda en Jacob,
y fija tu heredad en Israel”.
Desde el principio, antes de los siglos, me creó,
y nunca más dejaré de existir.
Ejercí mi ministerio en la Tienda santa delante de él,
y así me establecí en Sión.
En la ciudad amada encontré descanso,
y en Jerusalén reside mi poder.
Arraigué en un pueblo glorioso,
en la porción del Señor, en su heredad».

Salmo

Sal 147, 12-13. 14-15. 19-20


R/. El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros
Glorifica al Señor Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión.
Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R/.

Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R/.

Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1, 3-6. 15-18


Bendito sea el Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en Cristo
con toda clase de bendiciones espirituales en los cielos.
Él nos eligió en Cristo, antes de la fundación del mundo
para que fuésemos santos e intachables ante él por el amor.
Él nos ha destinado por medio de Jesucristo,
según el beneplácito de su voluntad,
a ser sus hijos,
para alabanza de la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido en el Amado.
Por eso, habiendo oído hablar de vuestra fe en Cristo y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mis oraciones, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 1-18


En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba en el principio junto a Dios.
Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.
No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo.
En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció.
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron.
Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.
Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,
ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo:
«Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.
Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.


Comentario al Evangelio del día. Fr. Francisco José Collantes Iglesias O.P.

La Celebraciones litúrgicas de la fiesta de la Navidad son como una gran catequesis. Vamos repasando poco a poco los distintos momentos importantes que jalonan el gran acontecimiento del nacimiento del Salvador.

El evangelista que se lleva la palma a la hora de hablar de la Navidad es, sin lugar a dudas, San Lucas. Lo relata todo con el máximo de detalles, para hacérnoslo ver y vivir como si de una película se tratase. O, como una serie de Neflix, diríamos hoy. Mateo y Marcos le siguen a la zaga. Pero hay un evangelista que nos lo pone más difícil. Se trata de Juan. Este texto del prólogo de su Evangelio, que se puede leer el día de Navidad. Pero hoy, en este segundo domingo del tiempo de Navidad vuelve a proclamarse. El prólogo nos dice:

“En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.”

Así empieza. El Verbo, la Palabra…

Se dice que Juan es el más teólogo de los evangelistas. O que su evangelio, por ser el más tardío posiblemente es el teológicamente más elaborado.

Un prólogo es la introducción a un libro, a una obra literaria. No es un “spoiler” que nos vaya a reventar la obra. Pero Juan hace una lectura teológica profunda de la persona y la obra de Jesús. También nos adelanta lo que va a ocurrir con Jesús.

Este niño que nos ha nacido en Belén, no es un niño cualquiera. Es el Verbo, la Palabra de Dios pronunciada, hecha carne, hecho hombre. El Dios encarnado.

Muchos, ante el aparente silencio de Dios, sobre todo en acontecimientos que, en la historia universal y en la historia personal de cada uno, nos hacen sufrir, se preguntan sobre el aparente silencio de Dios. Pero para nosotros, los creyentes, Dios no calla. Dios ya ha hablado a través de Jesús. Él es su Palabra encarnada. Jesús es Dios hablando, a la humanidad, a la historia. Pero toda palabra adquiere su sentido pleno cuando después de ser pronunciada es escuchada. ¿Se trata del silencio de Dios, o de nuestra incapacidad para acoger su Palabra?

Juan en su prólogo va a anunciarnos esta gran noticia: Dios habla por medio de Jesucristo. Pero a la vez va a ponernos en sobre aviso de un drama: la Palabra de Dios pronunciada a la humanidad no va a ser escuchada. Viene a los suyos y no va a ser acogido, sino rechazado. Porque los hombres, la humanidad, va a preferir las tinieblas a la luz. Jesús es la Luz del mundo.

El rechazo de Jesús llega hasta nuestros días. Hoy no está de moda ser creyente. Para muchos es algo anacrónico. Los cristianos nos hemos quedado fuera de juego en un mundo que necesita otras cosas y pone su esperanza en el progreso y en la capacidad humana, que cree adueñarse de todo.

Sin embargo la Navidad nos recuerda hoy que la oferta de Dios sigue abierta para cada uno de nosotros. La Palabra de Dios se sigue pronunciando hoy. Jesús sigue siendo luz que nos puede alumbrar. Hace falta ser humildes para poder abrirse al misterio de Dios.

La Navidad nos pone ante la gran decisión de nuestra vida, porque Dios hecho hombre, hecho niño, sigue llamando a la puerta de nuestro mundo y la puerta de nuestro corazón y de nuestra vida. Acoger a Jesús va a significar para nosotros la posibilidad de ser hijos de Dios, si creemos en su nombre. Acoger a Jesús es una decisión libre. La fe no se impone, se propone.

Para el creyente la fe no es una realidad pasada de moda que nos infantiliza. Todo lo contrario. Abrir la puerta al Verbo de Dios hecho carne nos descubre la verdadera grandeza del ser humano.

Si es así podremos adquirir la verdadera y auténtica sabiduría. Con Jesús y la Buena Noticia, que es Él para quienes le acogen, podemos lograr una nueva forma de entendernos a nosotros y a los demás y de vivir nuestro mundo y nuestra historia.

Nosotros como seguidores de Jesús, como creyentes, estamos llamados a ser, personalmente y como Comunidad Cristiana, voz de la Palabra en medio de nuestro mundo. Si calla la voz ¿cómo podrá nuestro mundo escuchar la Palabra? De ahí nuestra responsabilidad. Nuestro testimonio y nuestra vida han de hacer presente a Jesucristo y la Buena Noticia del Evangelio.
Godzdogz
L-B-P
#413
Lunes. 3 de enero de 2022. San Antero, Papa.

Primera lectura

Lectura de la primera carta de Juan 2, 29 – 3, 6


Queridos hermanos:
Si sabéis que él es justo, reconoced que todo el que obra la justicia ha nacido de él.
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!
El mundo no nos conoce porque no lo conoció a él.
Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifiesta, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.
Todo el que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.
Todo el que comete pecado quebranta también la ley, pues el pecado es quebrantamiento de la ley.
Y sabéis que él se manifestó para quitar los pecados, y en él no hay pecado.
Todo el que permanece en él no peca. Todo el que peca no lo ha visto ni conocido.

Salmo de hoy

Sal 97, 1bcde. 3cd-4. 5-6


R/. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios
Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera,
gritad, vitoread, tocad. R/.

Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según san Juan 1, 29-34


Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dijo: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».
Y Juan dio testimonio diciendo:
«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».


Comentario al Evangelio del día. Dña. Montserrat Palet Dalmases O.P.

El testimonio de Juan Bautista sobre Jesús es muy valioso e importante. El evangelista, que fue su discípulo, lo recoge, lo medita y lo resume en una frase: “Este es el Cordero de Dios”. Jesús es el Cordero y Siervo de Dios.

El Siervo de Dios anunciado por el profeta Isaías hace referencia a la encarnación del Salvador, cumpliendo Dios su promesa con posterioridad.

Jesús es quien carga con los pecados del HOMBRE y se ofrece, inocente, para expiar por ellos. Él es el que quita el pecado del mundo, es decir, el que restablece las relaciones de paz entre Dios y los hombres, haciendo que éstos sean de nuevo hijos suyos.

El Cordero Pascual, que los judíos sacrificaban cada año para celebrar su liberación de Egipto y el paso del mar Rojo, es figura de Jesús. Con su muerte y resurrección nos hace pasar, a través del agua del Bautismo, de la esclavitud del pecado a la libertad de los hijos de Dios.

La liturgia del Domingo de Resurrección y los Prefacios Pascuales nos lo recuerdan al citar estas palabras de San Pablo: “Nuestro Cordero Pascual, Cristo, ha sido inmolado”. Esta tradición, que reconoce en Cristo al verdadero Cordero Pascual, se remonta a los orígenes mismos del cristianismo.

¿Estoy en Comunión con Dios?

¿Pienso en el gratuito Amor de Dios y lo transmito a mis hermanos?
Godzdogz
L-B-P
#414
Martes. 4 de enero de 2022. S. ANGELA DE FOLIGNO.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 7-10


Hijos míos, que nadie os engañe. Quien obra la justicia es justo, como él es justo.
Quien comete el pecado es del Diablo, pues el Diablo peca desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del Diablo.
Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado, porque su germen permanece en él, y no puede pecar, porque ha nacido de Dios.
En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del Diablo: todo el que no obra la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano.

Salmo de hoy

Sal 97, 1bcde. 7-8. 9



R/. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios
Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

Retumbe el mar y cuanto contiene,
la tierra y cuantos la habitan;
aplaudan los ríos,
aclamen los montes. R/.

Al Señor, que llega
para regir la tierra.
Regirá el orbe con justicia
y los pueblos con rectitud. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 35-42


En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice:
«Este es el Cordero de Dios».
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta:
«¿Qué buscáis?».
Ellos le contestaron:
«Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?».
Él les dijo:
«Venid y veréis».
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; era como la hora décima.
Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice:
«Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)».
Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo:
«Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce: Pedro)».

Comentario al Evangelio del día. Hna. María Ferrández Palencia, OP

Hemos entrado en un nuevo año y con seguridad muchos de nosotros acogemos esta entrada como si la vida empezara de nuevo, como una página en blanco que se nos regala, un camino a estrenar.

En este sentido, también la llamada del Señor a seguirle resuena como una vuelta al amor primero, a aquel día que tuvimos la suerte de sentirnos seducidos por Cristo y nos decidimos a acompañarle por los caminos a los que Él nos condujo, a veces poco a poco tras un tiempo largo y lento de maduración, otras veces de manera más repentina y rápida.

¿Dónde y con quién estábamos en ese momento? ¿Quiénes fueron las personas que nos hablaron de Jesús? ¿Qué buscábamos y qué nos atrajo del Señor entonces?

Mirar hacia atrás y recordar la propia vocación nos permite tomar conciencia agradecida de la propia historia de Salvación, en la que percibimos con claridad el empeño del Señor por llevarnos por caminos de Vida.

Pero la Palabra de Dios es siempre actual; El Señor nos llama hoy, como si fuera el primer día, con la misma fuerza, con el mismo Amor y nos pregunta de forma personal a cada uno, pero también como comunidades y como Iglesia: ¿Qué buscáis?

Y como aquellos discípulos, sin saber muy bien poner nombre a nuestras búsquedas pero intuyendo que la respuesta a ellas está en Aquél que ha puesto su mirada en nosotros, quizás necesitemos también preguntarle a Él: Maestro, ¿dónde vives?,¿dónde encontrarte en medio de nuestras dudas y desalientos?

Y el Maestro, como entonces, deja sin respuesta nuestra necesidad de tenerlo todo claro para ponernos en ruta y simplemente nos invita a ir con Él y hacer la experiencia de encarnar el Evangelio en la vida de cada día, para después poder acompañar a otros y llevarles a Jesús, quizás sobre todo a través de nuestro testimonio sencillo de una vida que se alegra en Dios y que trata de vivir desde Él.

Hagámonos conscientes en este día de nuestra propia historia vocacional. Acojamos sus luces y sombras; sus etapas.

Pero, sobre todo, sepamos descubrir ese germen, siempre intacto, que es la presencia de Dios en cada uno y del que nos habla hoy la primera lectura tomada de la primera carta del apóstol San Juan: un germen de justicia a partir del cual nacer y renacer, una y otra vez, como hijos e hijas de Dios.

Acojamos este nuevo año que comenzamos como un regalo para poder seguir respondiendo a la llamada que Dios nos hace hoy, desde el lugar en el que estamos, la realidad que vivimos y las posibilidades que tenemos. Que podamos hacerlo con agradecimiento y alegría porque el Señor cuenta con cada uno de nosotros: aquí nadie sobra. Y la aventura a que nos llama es apasionante.
Godzdogz
L-B-P
#415
Miércoles. 5 de enero de 2022. San Juan Nepomuceno Neuman.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3,11-21:


Queridos hermanos:
Este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros.
No seamos como Caín, que procedía del Maligno y asesinó a su hermano. ¿Y por qué lo asesinó? Porque sus obras eran malas, mientras que las de su hermano eran justas.
No os sorprenda, hermanos, que el mundo os odie; nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en la muerte.
El que odia a su hermano es un homicida. Y sabéis que ningún homicida lleva permanentemente en sí vida eterna. En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos. Pero si uno tiene bienes del mundo y, viendo a su hermano en necesidad, le cierra sus entrañas, ¿cómo va a estar en él el amor de Dios?
Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras.
En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestro corazón ante él, en caso de que nos condene nuestro corazón, pues Dios es mayor que nuestro corazón y lo conoce todo. Queridos, si el corazón no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios.

Salmo de hoy

Sal 99


R/. Aclama al Señor, tierra entera
Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R/.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R/.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre. R/.

«El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades.» R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 1,43-51


En aquel tiempo, determinó Jesús salir para Galilea; encuentra a Felipe y le dice:
«Sígueme».
Felipe era de Betsaida, ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe encuentra a Natanael y le dice:
«Aquel de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret».
Natanael le replicó:
«¿De Nazaret puede salir algo bueno?».
Felipe le contestó:
«Ven y verás».
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:
«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño».
Natanael le contesta:
«¿De qué me conoces?».
Jesús le responde:
«Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».
Natanael respondió:
«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».
Jesús le contestó:
«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores».
Y le añadió:
«En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Santos Sánchez O.P.

El evangelio nos relata el encuentro de Jesús con Felipe y Natanael y su invitación a seguirle. “En la fe cristiana todo comienza con un encuentro”, y cada seguidor de Jesús vive este encuentro desde su personalidad única y con rasgos únicos. El encuentro con Jesús siempre es personal. Pero en todo encuentro con Jesús hay notas comunes. En todos ellos, cada uno dirá su historia, Jesús produce un impacto especial, una seducción positiva, un caer en la cuenta de que se está ante alguien que está por encima de cualquier otro hombre, de que se está ante el que es el Hijo de Dios y merece la pena amarle, seguirle, hacerle caso, porque nadie como él va a llenar nuestra vida de luz, de sentido, de esperanza y, por supuesto, de amor. Es lo que les sucedió a Felipe, a Natanael y a todos los cristianos conocidos y desconocidos. Es lo que le sucedió al Papa Francisco que nos asegura: “La fe, para mí, nació del encuentro con Jesús. Un encuentro personal, que tocó mi corazón y dio una nueva dirección y un nuevo sentido a mi existencia”. En su Exhortación Apostólica Evangelii gaudium, insiste: “Invito a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso”.
Godzdogz
L-B-P
#416
Jueves. 6 de enero de 2022. Epifanía del Señor.

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 60, 1-6


¡Levántate y resplandece, Jerusalén,
porque llega tu luz;
la gloria del Señor amanece sobre ti!
Las tinieblas cubren la tierra,
la oscuridad los pueblos,
pero sobre ti amanecerá el Señor,
y su gloria se verá sobre ti.
Caminarán los pueblos a tu luz,
los reyes al resplandor de tu aurora.
Levanta la vista en torno, mira:
todos esos se han reunido, vienen hacia ti;
llegan tus hijos desde lejos,
a tus hijas las traen en brazos.
Entonces lo verás, y estarás radiante;
tu corazón se asombrará, se ensanchará,
porque la opulencia del mar se vuelca sobre ti,
y a ti llegan las riquezas de los pueblos.
Te cubrirá una multitud de camellos,
dromedarios de Madián y de Efá.
Todos los de Saba llegan trayendo oro e incienso,
y proclaman las alabanzas del Señor.

Salmo

Sal 71, 1bc-2. 7-8. 10-11. 12-13


R/. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra
Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R/.

En sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. R/.

Los reyes de Tarsis y de las islas
le paguen tributo.
Los reyes de Saba y de Arabia
le ofrezcan sus dones;
postrense ante él todos los reyes,
y sirvanle todos los pueblos. R/.

Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 3, 2-3a. 5-6


Hermanos:
Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor de vosotros, los gentiles.
Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo, y partícipes de la misma promesa en Jesucristo, por el Evangelio.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 2, 1-12


Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando:
«¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo».
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y toda Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenia que nacer el Mesías.
Ellos le contestaron:
«En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta:
“Y tú, Belén, tierra de Judá,
no eres ni mucho menos la última
de las poblaciones de Judá,
pues de ti saldrá un jefe
que pastoreará a mi pueblo Israel”».
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles:
«Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo».
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino y, de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño.
Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con Maria, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.
Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se retiraron a su tierra por otro camino.

Comentario al Evangelio del día. Fr. Antonio Osuna Fernández-Largo O.P.

Dios quiere la salvación de todos. Universalidad de la salvación: Dios se ha manifestado a todos los pueblos, no solo Israel: todos los pueblos caminarán a tu luz. Todos los pueblos traerán sus regalos a Cristo: “caminarán los pueblos a tu luz” (1ª Lectura). Como recuerda el Catecismo: “en estos magos el evangelio ve las primicias de las naciones que acogen, por la Encarnación, la Buena Nueva de la salvación” (Catecismo, n. 528). Ese es el misterio oculto que se ha manifestado en Cristo (Oración de la fiesta). Por eso la fiesta de hoy es fiesta de la Iglesia misionera. Los magos se ponen en camino, buscan la luz y la verdad, pero no forman parte del pueblo elegido.

Toda celebración de la eucaristía es profesión de universalidad, pues todos participamos de Cristo único y el mismo. No es la epifanía de un pueblo o una raza sino que hoy celebramos la epifanía de toda la humanidad. La estrella nos abre al universalismo mesiánico por el que “los gentiles son coherederos, miembros de un mismo cuerpo y partícipes de la promesa en Jesucristo” (2ª Lectura).

Todos tenemos un mismo familiar: ¿por qué nos sentimos tan extraños los pueblos, naciones o razas? La encarnación del Señor es una para todos los pueblos, no hay un pueblo especialmente elegido. Hoy, en cambio, lo que abunda es el sectarismo, cerrajón, distanciamiento, la xenofobia… Hasta a Dios lo vemos distinto por las culturas o las tradiciones religiosas, cuando la manifestación (epifanía) ha sido del mismo para todos; y única y puntual manifestación en un tiempo determinado. Ya en tiempos de Jesús la discriminación estaba muy marcada y su mismo pueblo racial tenía infinidad de prejuicios para los gentiles. Hasta los primeros cristianos tuvieron que superar prejuicios, nacionalismos y circunscripciones culturales. Sin embargo, los primeros que adoraron al Niño venían de tierras lejanas y de otro pueblo.
Godzdogz
L-B-P
#417
Viernes. 7 de enero de 2022. San Raimundo de Peñafort.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 22 – 4, 6


Queridos hermanos:
Cuanto pidamos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.
Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, tal como nos lo mandó. Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.
Queridos míos: no os fiéis de cualquier espíritu, sino examinad si los espíritus vienen de Dios, pues muchos falsos profetas han salido al mundo.
En esto podréis conocer el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa a Jesucristo venido en carne es de Dios; y todo espíritu que no confiesa a Jesús no es de Dios: es del Anticristo. El cual habéis oído que iba a venir; pues bien, ya está en el mundo.
Vosotros, hijos míos, sois de Dios y lo habéis vencido. Pues el que está en vosotros es más que el que está en el mundo. Ellos son del mundo; por eso hablan según el mundo y el mundo los escucha. Nosotros somos de Dios.
Quien conoce a Dios nos escucha, quien no es de Dios no nos escucha.
En esto conocemos el Espíritu de la verdad y el espíritu del error.

Salmo de hoy

Sal 2, 7-8. 10-12a


R/. Te daré en herencia las naciones
Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho: «Tú eres mi Hijo:
yo te he engendrado hoy.
Pídemelo:
te daré en herencia las naciones;
en posesión, los confines de la tierra». R/.

Y ahora, reyes, sed sensatos;
escarmentad, los que regís la tierra:
servid al Señor con temor,
rendidle homenaje temblando. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 4, 12-17. 23-25


En aquel tiempo, al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea.
Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
«Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas
vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte,
una luz les brilló».
Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».
Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
Su fama se extendió por toda Siria y le traían todos los enfermos aquejados de toda clase de enfermedades y dolores, endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y él los curó.
Y lo seguían multitudes venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Transjordania.



Comentario al Evangelio del día. Sor Mª Montserrat Román Sánchez, OP

Ayer celebrábamos la Epifanía, la manifestación del Hijo Unigénito, hecho niño en Belén, a los pueblos gentiles. Hoy contemplamos la manifestación de ese Hijo Unigénito, hecho hombre, predicando a todos los pueblos el Reino de Dios y llamándolos a la conversión.

En este capítulo 4 de Mateo empieza la vida pública de Jesús. Éste acaba de ser bautizado por Juan y está de regreso de su preparación en el desierto, acogiendo el proyecto del Padre para sí y enfrentándose a las tentaciones que intentan apartarlo de este proyecto. Se retira a Galilea y comienza su predicación recorriendo todos esos lugares fronterizos y paganos, para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías:

¡Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles! El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban en tinieblas y en sombra de muerte una luz les brilló.

Juan está arrestado. Y más adelante, en el capítulo 11, nos dice que estando en la cárcel, habiendo recibido noticias de Jesús y su predicación, envía a dos de sus discípulos a preguntarle: ¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro? Jesús les responde: Id y contad a Juan lo que oís y veis: los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Noticia.

Nuestro Dios ha plantado su tienda en medio de su pueblo. No ha hecho distinciones entre judíos y gentiles. Él ha venido a salvarnos a todos y a curar todas nuestras enfermedades y dolencias; a sanar nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Pero tal vez nosotros estemos esperando a otro salvador, y cegados por las luces artificiales de nuestro mundo, no podamos ver la Luz verdadera que brilla en nuestros corazones y que resplandece en todos los que, en su nombre, siguen curando a los enfermos, dando de comer a los hambrientos y predicando la Buena Noticia.

Oración
Señor, te damos gracias por hacerte presente en medio de nosotros y manifestarnos el Reino de Dios. No dejes que vivamos sumergidos en la noche de nuestro mundo. Abre nuestros ojos para que podamos contemplar tu Luz. Conviértenos a Ti para que te sigamos y seamos portadores de tu Luz, y así poder iluminar a todos los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, y extender el Reino hasta los confines de la tierra. AMÉN.
Godzdogz
L-B-P
#418
Sábado. 8 de enero de 2022. San Severino.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 4, 7-10


Queridos hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.
En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Unigénito, para que vivamos por medio de él.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados.

Salmo de hoy

Sal 71, 1-2. 3-4ab. 7-8


R/. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra
Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R/.

Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre. R/.

En sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 34-44


En aquel tiempo, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.
Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle:
«Estamos en despoblado y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer».
Elles replicó:
«Dadles vosotros de comer».
Ellos le preguntaron:
«¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?».
Él les dijo:
«¿Cuántos panes tenéis? Id a ver».
Cuando lo averiguaron le dijeron:
«Cinco, y dos peces».
Él les mandó que la gente se recostara sobre la hierba verde en grupos. Ellos se acomodaron por grupos de cien y de cincuenta.
Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió entre todos los dos peces.
Comieron todos y se saciaron, y recogieron las sobras: doce cestos de pan y de peces.
Los que comieron eran cinco mil hombres.

Comentario al Evangelio del día. Fr. Mitxel Gutiérrez Sánchez O.P.

Desbordados por las multitudes que Jesús ha atraído, invita a sus discípulos, para tomarse un tiempo de retiro en un lugar desierto. Sin embargo, la multitud no les deja en paz y se presenta en el lugar al que ellos van.

Jesús despliega allí su compasión. Enseña a sus discípulos cómo responder a las necesidades de las personas: Primero una sensibilidad ante las necesidades de los demás y segundo, la reacción ante esa necesidad.

La reacción brota desde el corazón, desde las entrañas que se mueven ante esas necesidades. Obrar de esta manera es la mejor respuesta al regalo que, cada día, Dios nos concede. Como vemos el milagro aparece como un acto espontáneo de generosidad de Jesús, no como respuesta a la petición de una persona que está necesitada.

El hecho de que la multitud persiga a Jesús pone de relieve el hambre espiritual y la esperanza que él ha suscitado en ellos. Jesús pasa a dar una respuesta al hambre de la multitud y a la esperanza que muestran en Él.

“Dios es amor”, es la definición más bella de Dios. Ese amor lo manifestó su Hijo Jesús en su actuación ante los demás, ante toda la humanidad necesitada de liberación y de humanización. Esta humanización la lograremos ejercitando la cultura del amor, pues Él nos enseñó y practicó esa cultura.
Godzdogz
L-B-P
#419
Domingo. 9 de enero de 2022. Bautismo del Señor.

Primera lectura

Lectura del Profeta Isaías 42, 1-4. 6-7


Mirad a mi Siervo,
a quien sostengo;
mi elegido, en quien me complazco.
He puesto mi espíritu sobre él,
manifestará la justicia a las naciones.
No gritará, no clamará,
no voceará por las calles.
La caña cascada no la quebrará,
la mecha vacilante no la apagará.
Manifestará la justicia con verdad.
No vacilará ni se quebrará,
hasta implantar la justicia en el país.
En su ley esperan las islas.
«Yo, el Señor,
te he llamado en mi justicia,
te cogí de la mano, te formé
e hice de ti alianza de un pueblo
y luz de las naciones,
para que abras los ojos de los ciegos,
saques a los cautivos de la cárcel,
de la prisión a los que habitan en tinieblas».

Salmo

Sal 28, 1a y 2. 3ac-4. 3b y 9b-10


R. El Señor bendice a su pueblo con la paz.
Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado. R/.

La voz del Señor sobre las aguas,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica. R/.

El Dios de la gloria ha tronado.
En su templo un grito unánime: «¡Gloria!»
El Señor se sienta sobre las aguas del diluvio,
el Señor se sienta como rey eterno. R/.

Segunda lectura

Lectura de los Hechos de los Apóstoles 10, 34-38


En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
«Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los hijos de Israel, anunciando la Buena Nueva de la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos.
Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él».

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 3, 15-16. 21-22


En aquel tiempo, el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a todos:
«Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego».
Y sucedió que, cuando todo el pueblo era bautizado, también Jesús fue bautizado; y, mientras oraba, se abrieron los cielos, bajó el Espíritu Santo sobre él con apariencia corporal semejante a una paloma y vino una voz del cielo:
«Tú eres mi Hijo, el amado; en ti me complazco».

Comentario al Evangelio del día. Fray Manuel Jesús Romero Blanco O.P.

Jesús es el portador de una Buena Noticia de parte de Dios. Él mismo, en su Persona, ya lo es, pero, además, sus palabras, hechos y gestos también anuncian y muestran la salvación de Dios. En la Persona de Jesús, en su propio Hijo, Dios mismo ha decidido intervenir de manera plena, serena y consciente en la construcción ‘de un cielo y de una tierra’ totalmente renovada donde las aspiraciones de justicia, fraternidad, equidad y paz de los marginados, humillados, ofendidos y ninguneados de este mundo sea una realidad: el Reino de Dios.

Dios, en Jesús, se hace compañero y prójimo de la humanidad desvalida y de aquellas personas que están empeñadas en la construcción de una paz y de una justicia que rompa la tiranía y las relaciones basadas en el poder de la fuerza y en la autoridad cimentada en la opresión, injusticia y el desprecio hacia los que son débiles o diferentes. Dios ha tomado partido en la Historia. La pretendida neutralidad divina no es sino un engaño manifiesto y una burla socarrona de aquellos que quieren que nada cambie porque saben que son los que dominan. El cielo se pronuncia: Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto.

El mundo nuevo que inaugura el bautismo de los seguidores conscientes de Jesús se construye con símbolos de vida, por lazos de comunión, por la defensa de sanos valores familiares, por el respeto a las creencias religiosas, por acciones solidarias y por opciones formativas y educativas respetuosas con las pluralidades culturales, los sentimientos religiosos, las sensibilidades espirituales, la tolerancia hacia las minorías y el respeto al medio ambiente. El bautismo, por ser portador de la fuerza renovadora del Espíritu Santo, nos abre los horizontes de justicia y paz de los que han sido portadores los auténticos profetas de todos los tiempos.

¡Que vivamos esta fiesta de la memoria del bautismo del Señor con alegría y esperanza! Saludos y ánimo, el Espíritu del Señor está con nosotros.
VivaEspaña1492
*AutoBan Spam/Flood/Troll*
#420
Que puto coñazo de lecturas, muy monotemático.
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