Relato: la vida civil de Irene Montero.
23-nov-2023 14:56
#1
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CAPÍTULO 1: NEGACIÓN El delegado del gobierno, Francisco Martín recibió una llamada el 22 de noviembre de 2023. -Francisco, soy Olga, de igualdad. -¿Perdón? ¿Quién? -Olga, nos conocemos, soy la coordinadora de seguridad del ministerio de igualdad -Me vas a perdonar, estoy muy ocupado y no sé exactamente... -Si, nos presentaron en las copas de navidad de Ferraz el año pasado, tu mujer Sonsoles ¿Te acuerdas? Francisco no lo recordaba, pero decidió salir del bucle. -¿En qué puedo ayudarte? -Verás, teníamos el gabinete de reunión de nuevo equipo a las 10. Y a las 8 de la mañana ha llegado Irene Montero, ha saludado a los de seguridad... Y se ha ido directa a su... bueno.. al despacho de la ministra... al despacho de ... El despacho de Redondo. Lleva allí atrincherada toda la mañana... No sabemos... ¿Cuál es el protocolo? -Hay que joderse, ¿Y que le habéis dicho? -Nada... ese es el problema. No sabemos cómo actuar.... Nadie se atreve.. nadie conoce el protocolo - Por algún motivo se había quedado trabada en esa palabra - Está actuando como si no pasara nada, ha mandado órdenes a sus secretarias, y está haciendo el calendario del trimestre. -¿Y yo qué cojones quieres que haga? Soy el puto delegado del gobierno, no Super Nanny o Mery Poppins. -No podrías.. ¿mandar a alguien? -¿Quieres que envíe a la policía y la saque en volandas? Como delegado del gobierno es lo único que puedo hacer. -No, no porfavor, no queremos eso... -Escucha, tenéis que hablar con ella; mandad a alguien de su confianza, hazme caso. En 2018 Cifuentes hizo algo parecido y mandaron a Soraya Saenz de Santamaría. -El problema es que nadie confía en ella... Y mucho menos ella en nadie... No sé, quizás podrías mandar a alguien profesional.. ya sabes. Alguien que le de.... Ayuda. Ayuda profesional ¿Entiendes? -No, no lo entiendo - ¿A qué coño se refería? ¿Un negociador? ¿Como en los atracos? -Necesitamos algo así como un equipo de psicólogos.... -¿Un equipo de psicólogos? Sabes lo que te digo, que os den por culo, vosotras os coméis ese marrón. Si quieres un equipo de psicologos llama a su puto seguro, o consulta a Mónica García, ministra de sanidad, ella seguro que sabe. Yo no estoy para este tipo de cachivaches. -¿Pero? Francisco.... Piiiiiiiiiiiii. Había colgado. No iba a colaborar ¿Que podrían hacer? ¿Quién tendría el valor de entrar al despacho y explicarle que ya no trabaja allí? Entonces sonó su móvil. Era Irene. -Olga, buenos días. Como jefa de seguridad del ministerio, te encargo que suspendas toda mi agenda y que nadie me interrumpa hoy. -Escucha Irene, Irene, Ana tiene que usar el despacho, hay reunión de nuevo ministerio y .... -Suspende esa reunión. Os doy el día libre. Y colgó. Ana Redondo se acercó a Olga. -¿Lo has solucionado? -No es fácil Ana. -¿Que no lo has solucionado? ¿Era tan difícil? Una civil está en el despacho de una ministra y no eres capaz de echarla... Sabes lo que te digo... ¡ A la puta calle ! -No, Ana, no puedes hacerme eso. Ana Redondo señaló a la puerta -Ya lo he hecho. Se acabó lo que se daba. Ya basta de tanta tontería, voy a llamar a su marido. Entonces sacó su iPhone 15, se puso las gafas de cerca, y buscó la agenda... Pablo, Pablo casado, Pablo Ferrari, Pablo telecoca... Aquí estaba, Pablo Iglesias. Marcó tono. Piiiiii. Piiiii. No lo cogía hasta que oyó su voz. -Hola, soy Pablo, ahora no estoy disponible, deja tu mensaje. -Maldita sea. Le mandó un WhatsApp. PABLO, COGELO URGENTE. ES POR TU MUJER. Y tras ver el doble tick azul recibió una llamada entrante. -¿Con quién hablo? -Pablo, soy Ana. -Disculpe, estoy muy ocupado, no se quien es. -Ana Redondo, la ministra. -Ana, si quieres ir a Canal Red deberías llamar a mi secretaria, ella te informará de.... -No es eso Pablo, es tu mujer. -¿Si quieres hablar con ella no sería mejor que le llamases a ella? -Me cago en todo Pablo, está aquí, en el ministerio, ha entrado en mi despacho. Se cree que trabaja aquí todavía, lleva atrincherada toda la mañana, tienes que venir y hablar con ella. Es tu mujer por dios del cielo. -Mira, Ana, lo que habéis hecho con Irene no tiene fundamento democrático, y si lo que está haciendo es una suerte de protesta, que, en el ejercicio de su libertad de expresión ella está realizando, poco o nada puedo hacer para satisfacer vuestra demanda... Ana respiró hondo -Mira Pablo, o vienes y la sacas, o llamo a la policía. -Una técnica muy propia del PSOE, reprimir la disidencia pacífica con violencia policial. No tengo nada más que decir. Y colgó. En ese momento llegaron a la entrada unos repartidores. -Traemos esto para el ministerio. Llevaban esos esqueletos anatómicos que solía haber en las clases de biología, y que tenían a escala real representaciones de los órganos humanos. En este caso debían ser de mujeres pues tenían glándulas mamarias, pero tenían órganos reproductores masculinos. Traían por lo menos dos docenas. -Verá, tiene que echar una firmita aquí - Dijo el repartidor extendiendo un albarán en la cara de Redondo. 25.000 euros. Cada muñeco de esos costaba 1200 euros. Y los había encargado Irene aquella mañana. -Nadie va a firmar nada, llevenselos por donde han venido. -Pero señora, han sido hechos a medida a petición de este ministerio, no los podemos devolver a fábrica. - Largo de aquí sabandija asquerosa - Dijo mientras marcaba lo que era la solución final, el 091. -Policía Nacional, ¿dígame? -Muy buenos días, mi nombre es Ana Redondo, ministra de igualdad, y le llamo desde el ministerio. Tenemos un problema, y es que una civil ha sorteado los controles de seguridad y se ha atrincherado en el despacho. -¿Ha proferido algún tipo de amenaza? -No, está encerrada sin más en un despacho. -¿Pero y qué les ha dicho? -Es una loca, una demente, ¿Quieren enviar a alguien por Dios Santo? Podría ser un peligro para el ministerio. -Señora, sólo recabo la mayor información posible para poder realizar las pesquisas oportunas con la mayor celeridad.... - ¡Envíe a alguien! Y empezaron a sonar muchísimas sirenas. Llegaba la caballería. Dos unidades GOR, un GAC y dos furgones de la UIP más un indicativo K de paisano. Vio desde la cristalera como los UIP bajaban metralleta en mano, y los agentes de los Zeta estaban preparados para desenfundar. Y con más calma, los agentes de Paisano, salieron del coche, y se identificaron mientras entraban por la puerta. -Buenos días, ¿es usted quien ha llamado? -Si, por fin Agentes - y les extendió la mano, gesto que no supo muy bien si era protocolario, pues dejó algo dubitativo al mayor de los agentes, que con cierta desgana apretó ligeramente la mano de Redondo. Era gallego, unos 40 años, canoso. El otro, que no hizo el más mínimo amago por saludar a la ministra, era más joven, apenas llegaría a los 35, alto, moreno, y una mirada... Los dos tenían esa mirada. Alerta. Sin pestañear. Mirada de poli. A Ana Redondo le ponía cachonda ese perfil. El joven debía ser del Norte por el acento, pero no gallego como su binomio ¿Asturias quizá? Se acercó a Ana y preguntó. -¿Va armado? ¿Ha proferido alguna amenaza? -No, nada de eso, verán... Es... Irene Montero. Hubo unos segundos interminables de silencio y el gallego canoso solo dijo. -¿Perdón? -Si, es... La ex ministra. Los dos agentes se miraron el uno al otro y volvieron a mirar a Redondo. El gallego dubitativo solo dijo: -¿Irene Montero? -Si, y está encerrada en mi despacho... -Espere un segundo... Y el gallego salió a la calle y pegó un silbido a los agentes uniformados. El jefe de equipo de la UIP hizo una seña indescifrable a lo que el agente de paisano respondió con una negativa, señaló, e hizo un gesto con la mano para que se acercara él solo. Ana no podía escucharles desde dentro, pero el jefe del operativo se acercó, y el gallego le dijo algo al oído, entonces el jefe de equipo se quedó mirándolo sin decir ni una sola palabra, y vio al Gállego gesticular y volver a hablar, tras lo que parece ambos tuvieron una carcajada tan brutal, que se tuvieron que dar palmadas en el hombro y sujetarse el uno al otro para contenerse. Ambos entraron. El jefe de equipo de la unidad UIP se acercó a Ana Redondo. -Buenos días señora, como comprenderá, es un servicio difícil y tenemos que calibrar bien nuestros pasos. -Agente, simplemente tienen que sacarla y hagan lo que tengan que hacer, me da igual que recaiga todo el peso de la ley sobre ella. -No, no es tan fácil. Entiéndame... Y seré muy directo... Si fuera una persona normal que se ha colado en un ministerio, le cortábamos los cojones, en el sentido metafórico entiéndame. Haríamos una detención a la fuerza, le imputaríamos atentado a la autoridad, lesiones, etc, y hariamos lo posible porque éste las 72 horas legales máximas en calabozo, le haríamos el paseito, un dia en arganzuela, otro en moratalaz, después al juzgado.. y puede estar segura que sería una experiencia muy muy desagradable porque... -¿Pero? -No podemos hacer eso con alguien VIP. -¿VIP? -Verá, existe un protocolo para políticos en activo y.... Ex políticos... No podemos actuar igual, tenemos que consultar con la central, y esperar órdenes. -¿Pero por qué? -Lo último que se desea en estos casos es que todo esto termine en un numerito político en el que luego repercutan responsabilidades en usted, o dios no lo quiera, ministerio del interior... Ana resopló ¿Cuánto iba a durar aquel numerito? ¿Se saldría Irene con la suya? -Le pedimos máxima discreción, que nadie aquí corra la voz sobre lo que está ocurriendo, déjenos a nosotros ocuparnos. Salieron todos y los zeta marcharon, quedando solo el indicativo K y la UIP, y en muy pocos minutos llegó una ambulancia del SUMA y un coche oficial. Del Lexus Híbrido blindado bajó el chofer, quien haciendo una reverencia abrió la puerta trasera a la pasajera. Con unas gafas de sol Coco channel, arropada en un abrigo de visón que tenía hasta la cabeza del pobre animal, salió Ione Belarra. Dudó y un segundo, y quizá porque esperaba que el chofer lo hiciera por ella, pero se quitó el caro abrigo de visón y las gafas de sol, y los tiró al coche oficial, no fuera a ser que alguien le viera ataviada con semejantes prendas. Debajo llevaba un vestido estilo Jacqueline Kennedy, rosa, con falda algo más corta, y sin sujetador, lo que con el frío al quitarse el visón hizo que sus pezones se endurecieran tanto que hasta pam podría colgar de ellos atada a una margarita. La estrategia era clara. Ella tendría que llamar a la puerta del despacho, entablar una conversación con Irene, y en un momento dado abrir la ventana. Y seguir hablando con ella. Así lo había marcado el SUMA y la UIP. Daba la casualidad de que la ventana de Irene daba al patio interior, y se podía ver desde muchos despachos, por lo que los agentes de paisano, UIP y Suma prepararon el que operativamente mejor les servía para poder establecer contacto visual con Irene mientras Ione le tendía una trampa. Ione caminó con su vestido de Kennedy por los pasillos, ante una Ana Redondo atónita, ya que Ione ni siquiera hizo un ademán de saludarle con la cabeza. Ana no podía creer que Belarra consiguiera lo que nadie había conseguido. Y llegó al despacho. Y llamó 3 veces con el puño a la puerta al tiempo que decía cariñosamente. -Irene,¡ adivina quién ha venido a verte! Irene tardó unos segundos en quitar los 4 pestillos y dos cerraduras que atrincheraban la puerta, y abrió, y como si nada pasara, como si un dia cualquiera fuera: -Ay, que sorpresa Ione, que bonito verte por aquí - y le abrazó, un abrazo tan fuerte que hizo que e Ione hasta sintiera que no podía respirar- pasa cariño, quieres tomar algo Ione miró de arriba a abajo el despacho con la boca entreabierta - No, gracias cariño - estupefacta pues había extraños detalles que no cuadraban. Las pared Norte estaba llenas de folios con extraños dibujos de figuras geométricas cuyos vértices estaban apuntalados por una chincheta que sujetaba un hilo y los unía a entre ellos, no solo en el mismo folio, si no en numerosos folios que cubrían la pared principal prácticamente entera, excepto el hueco de la chimenea. Si, la chimenea. Irene mandó construir una chimenea que supuso una derrama de más de 400.000 euros y para la que se tuvo que hacer obra en 5 pisos para la salida de humo. Solo fue usada en dos ocasiones, cuando Irene recibió en secreto a la víctima de la Manada, y cuando hizo un desayuno informal con Maria Sevilla tras el indulto. -Puedo llamar a catering y que suban cualquier cosa, un café, un zumo, o una ensalada. También puedo encargar algo al Ritz a cuenta del ministerio si prefieres. Ione estaba observando los dibujos colgados en la pared con bastante intriga, intentando entender qué significaba. -Son informes, informes Ione, estoy preparando algo nuevo, quiero hacer una representación gráfica de la transfobia, algo así como un mapa... Ya verás cuando lleguen las maquetas anatómicas que he encargado. Ione sonrió con ternura a Irene asintiendo. -Claro que sí cariño. Voy a abrir la ventana si no te importa, estoy algo acatarrada, y no quisiera pasárselo. -No te preocupes Ione, pasé la gripe hace poco. -Insisto, voy a abrirla, no vaya a ser que caigas otra vez. -No, no es necesario de verdad. Ione perdió la paciencia. Su sonrisa se borró. -¿Puedo abrir la ventana o no coño? ¿Tanto problema es? Irene hizo un puchero. Estaba a punto de llorar. Miró al suelo. Y Ione abrió la ventana. -Los siento Irene, no quería hablarte así. -Últimamente todo el mundo me habla así. Pablo, el presidente, los ministros... Hasta Pam, que no se donde se ha metido. Desde un piso más arriba y en una posición estratégica la policía y el Suma celebraban que hubiese conseguido abrir la ventana, e informaron por radio. -Puma 23 a central, ha abierto la ventana, cambio -Recibido Puma 23, esperen órdenes, y preparen, repito, esperen. Los operarios del suma cargaron un brebaje que consistía en un barbitúrico, pentotal sódico, junto a una potente dosis de benzodiacepinas, en Concreto, 10 ml de clorazepato dipotásico al 10 de molaridad. -Esto dejaría grogui hasta a un rinoceronte - dijo el encargado del SUMA - y de hecho este es el artilugio que usan en el zoo de Madrid para estos casos. Sacó una especie de carabina color blanco y amarillo a la que introducía donde debía estar el cargador el bote con el brebaje, y una especie de dardo con forma de jeringuilla. -Con esto funcionará - y se lo entregó al jefe de los UIP. -Dispararía yo mismo, pero no puedo tener tanta puntería desde esta distancia, ustedes que tienen más práctica en estos menesteres seguro que aciertan a la primera - Espetó el operario del SUMA al tiempo que le entregaba el útil. -Puma 23, preparado para intervenir, cambio -Central recibe, actúe en un minuto, repito un minuto. Todo estaba preparado. Nada podía fallar. El jefe operativo de la UIP solo esperaba una orden abbrechen, abbrechen, o, aborten. Ione le estaba enseñando los zapatos Manolo Blanick que había comprado por una módica cantidad de 1500 euros y entonces Irene se encorvó para verlos. Y ese fue el momento. El capitán de la UIP lanzó el dardo que dio de lleno en el cuello de Montero. No hubo tiempo de nada. Ione pensó que quizá le miraría y pensaría en la traición. Inmediatamente cayó desprendida al suelo. Y quedó allí tendida. Y entonces sí, los demás UIP junto a dos operarios del SUMA entraron en el despacho, y subieron a Irene a una camilla. -Ha terminado todo Ione, puede usted volver al coche oficial. Ana Redondo desde fuera vio los papeles colgados en la pared -¿Pero que mierdas ha hecho esta tía, que cojones le pasa por la cabeza? -Situen la ambulancia en la puerta trasera, que nadie sepa nada de lo que ha ocurrido. Por la puerta trasera del ministerio una ambulancia trasladó a Irene hasta el enorme y gigante chalet de Galapagar. Los mayordomos se deshicieron en preocupaciones -¿Qué le ha pasado a la ministra? -¿Ha vuelto a beber? El jefe del SUMA les explicó que en 10 horas despertaría y que lo mejor era que no le dieran ninguna explicación sobre lo ocurrido. Los mayordomos la llevaron a su alcoba y entre edredones de pluma de oca la princesa, la bella durmiente, la marquesa, permaneció en un profundo sueño hasta el día siguiente. ![]() CONTINUARÁ |
Editado: 23-nov-2023 23:59 -
23-nov-2023 14:59
#3
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Edito: la emboscada con los zapatos de módico precio de Manolo Blahnik... muy bueno. Esperando segundo capítulo. |
Editado: 23-nov-2023 16:10 -
23-nov-2023 15:16
#16
| buffff,,, me pones ese ladrillo despues de comer pues casi que me echo la siesta y luego lo leo... o no |
23-nov-2023 15:16
#17
| empecé a leer pensando que sería algo corto pero vaya tocho. Dejo marca para luego |
23-nov-2023 15:16
#18
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Ya mismo estoy yo leyéndome chorrocientas lineas, flipao No me espero ni al resumen ni al DVD |
23-nov-2023 15:19
#19
| Pero qué clase de engendro escribe estos tochos infames a las putas 2 de la tarde? |
23-nov-2023 15:22
#22
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CAPÍTULO 1: NEGACIÓN
El delegado del gobierno, Francisco Martín recibió una llamada el 22 de noviembre se 2023. -Francisco, soy Olga, de igualdad. -¿Perdón? ¿Quién? -Olga, nos conocemos, soy la coordinadora de seguridad del ministerio de igualdad -Me vas a perdonar, estoy nuy ocupado y no se exactamente... -Si, nos presentaron en las copas de navidad de Ferraz el año pasado, tu mujer Sonsoles ¿Te acuerdas? Francisco no lo recordaba, pero decidió salir del bucle. -¿En que puedo ayudarte? -Verás, teníamos gabinete de reunión de nuevo equipo a las 10. Y a las 8 de la mañana ha llegado Irene Montero, ha saludado a los de seguridad... Y se ha ido directa a a su... bueno.. al despacho de la ministra... al despacho de ... El despacho de Redondo. Lleva allí atrincherada toda la mañana... No sabemos... ¿Cual es el protocolo? -Hay que joderse, ¿Y que le habéis dicho? -Nada... ese es el problema. No sabemos como actuar.... Nadie se atreve.. nadie conoce el protocolo - Por algún motivo se había quedado trabada en esa palabra - Está actuando como si no pasara nada, ha mandado órdenes a sus secretarias, y está haciendo el calendario del trimestre. -¿Y yo que cojones quieres que haga? Soy el puto delegado del gobierno, no super nanny o Mery Poppins. -No podrías.. ¿mandar a alguien? -¿Quieres que envíe a la policía y la saque en volandas? Como delegado del gobierno es lo único que puedo hacer. -No, no porfavor, no queremos eso... -Escucha, tenéis que hablar con ella mandad a alguien de su confianza, hazme caso. En 2018 Cifuentes hizo algo parecido y mandadon a Soraya. -El problema es que nadie confía en ella... Y mucho menos ella en nadie... No se, quizás podrías mandar a alguien profesional.. ya sabes. Alguien que le de.... Ayuda. Ayuda profesional ¿Entiendes? -No, no lo entiendo - ¿A que coño se refería? ¿Un negociador? -Necesitamos algo así como un equipo de psicólogos.... -¿Un equipo de psicólogos? Sabes lo que te digo, que os den por culo, vosotras os coméis ese marrón. Si quieres un equipo de psicologos llama a su puto seguro, o consulta a Mónica García, ministra de sanidad, ella sefuro que sabe. Yo no estoy para este tipo de cachivaches. -¿Pero? francisco.... Piiiiiiiiiiiii. Había colgado. No iba a colaborar ¿Que podrían hacer? ¿Quien tendría el valor de entrar al despacho y explicarle que ya no trabaja allí? Entonces sonó su móvil. Era Irene. -Olga, buenos días. Como jefa de seguridad del ministerio, te encargo que suspendas toda mi agenda y que nadie me interrumpa hoy. -Escucha Irene, Irene, Ana tiene que usar el despacho, hay reunión de nuevo ministerio y .... -Suspende esa reunión. Os doy el día libre. Y colgó. Ana Redondo se acercó a Olga. -¿Lo has solucionado? -No es fácil Ana. -¿Que no lo has solucionado? ¿Era tan difícil? Una civil está en el despacho de una ministra y no eres capaz de echarla... Sabes lo que te digo... ¡ A la puta calle ! -No, Ana, no puedes hacerme eso. Ana Redondo señaló a la puerta -Ya lo he hecho. Se acabó lo que se daba. Ya basta de tanta tontería, voy a llamar a su marido. Entonces sacó su iPhone 15, se puso las gafas de cerca, y buscó la agenda... Pablo, Pablo casado, Pablo Ferrari, Pablo telecoca... Aqui estaba, Pablo Iglesias. Marcó tono. Piiiiii. Piiiii. No lo cogía hasta que oyó su voz. -Hola, soy Pablo, ahora no estoy disponible, deja tu mensaje. -Maldita sea. Le mandó un WhatsApp. PABLO, COGELO URGENTE. ES POR TU MUJER. Y tras ver el doble tick azul recibió una llamada entrante. -¿Con quien hablo? -Pablo, soy Ana. -Disculpe, estoy muy ocupado, no se quien es. -Ana Redondo, la ministra. -Ana, si quieres ir a canal red deberías llamar a mi secretaria, ella te informará de.... -No es eso Pablo, es tu mujer. -¿Si quieres hablar con ella no sería mejor que le llame a ella? -Me cago en todo Pablo, está aquí, en el ministerio, ha entrado en mi despacho. Se cree que trabaja aquí todavía, lleva atrincherada toda la mañana, tienes que venir y hablar con ella. Es tu mujer por dios del cielo. -Mira, Ana, lo que habéis hecho con Irene no tiene fundamento democrático, y si lo que está haciendo es una suerte de protesta, que, en el ejercicio de su libertad de expresión ella está realizando, poco o nada puedo hacer para satisfacer vuestra demanda... Ana respiró hondo -Mira Pablo, o vienes y la sacas, o llamo a la policía. -Una técnica muy propia del PSOE, reprimir la disidencia pacífica con violencia policial. No tengo nada más que decir. Y colgó. En ese momento llegaron a la entrada unos repartidores. -Traemos esto para el ministerio. Llevaban esos esqueletos anatómicos que solía haber en las clases de biología, y que tenían a escala real representaciones de los órganos humanos. En este caso debían ser de mujeres pues tenian glandulas mamarias, pero tenían órganos reproductores masculinos. Traían por lo menos dos docenas. -Verá, tiene que echar una firmita aquí - Dijo el repartidor extendiendo un albarán en la cara de Redondo. 25.000 euros. Cada muñeco de esos costaba 1200 euros. Y los había encargado Irene Aquella mañana. -Nadie va a firmar nada, llevenselos por donde han venido. -Pero señora, han sido hechos a medida a petición de este ministerio, no los podemos devolver a fábrica. - Largo de aquí sabandija asquerosa - Dijo mientras marcaba lo que era la solución final, el 091. -Policía Nacional, ¿dígame? -Muy buenos días, mi nombre es Ana Redondo, ministra de igualdad, y le llamo desde el ministerio. Tenemos un problema, y es que ina civil ha sorteado los controles de seguridad y se ha atrincherado en el despacho. -¿Ha proferido algún tipo de amenaza? -No, está encerrada sin más en un despacho. -¿Pero y que les ha dicho? -Es una loca, una demente, ¿Quieren enviar a alguien por Dios Santo? Podría ser un peligro para el ministerio. -Señora, solo recabo la mayor información posible para poder realizar las pesquisas oportunas con la mayor celeridad.... - ¡Envíe a alguien! Y empezaron a sonar muchísimas sirenas. Llegaba la caballería. Dos unidades GOR, un GAC y dos furgones de la UIP más un indicativo K de paisano. Vio desde la cristalera como los UIP bajaban metralleta en Mano, y los agentes de los Zeta estaban preparados para desefundar. Y con más calma, los agentes de Paisano, salieron del coche, y se identificaron mientras entraban por la puerta. -Buenos días, ¿es usted quien ha llamado? -Si, por fin Agentes - y les extendió la mano, gesto que no supo muy bien si era protocolario, pues dejó alguo dubitativo al mayor de los agentes, que con cierta desgana apretó ligeramente la mano de Redondo. Era gallego, unos 40 años, canoso. El otro, que no hizo el más mínimo amago por saludar a la ministra, era más joven, apenas llegaría a los 35, alto, moreno, y una mirada... Los dos tenían esa mirada. Alerta. Sin pestañear. Mirada de poli. A ana le ponía cachonda ese perfil. El joven debía ser del Norte por el acento, pero no gallego como su binomio ¿Asturias quizá? Se acercó a Ana y preguntó. -¿Va armado? ¿Ha proferido alguna amenaza? -No, nada de eso, verán... Es... Irene Montero. Hubo unos segundos interminables de silencio y el gallego canoso solo dijo. -¿Perdón? -Si, es... La ex ministra. Los dos agentes se miraron el uno al otro y volvieron a mirar a Redondo. El gallego dubitativo solo dijo: -¿Irene Montero? -Si, y está encerrada en mi despacho... -Espere un segundo... Y el gallego salió a la calle y pegó un silbido a los agentes uniformados. El jefe de equipo de la UIP hizo una seña indecrifable a lo que el agente de paisano respondió con una negativa, señaló, e hizo un gesto con la mano para que se acercara. Ana no podía escucharles desde dentro, pero el jefe del operativo se acercó, y el gallego le dijo algo al oído, entonces el jefe de equipo se quedó mirándolo sin decir ni una sola palabra, y vio al Gállego gesticular y volver a hablar, tras lo que parece ambos tuvieron una carcajada tan brutal, que se tuvieron que dar palmadas en el hombro y sujetarse el uno al otro para contenerse. Ambos entraron. El jefe se equipo de la unidad UIP se acercó a Ana Redondo. -Buenos días señora, como comprenderá, es un servicio difícil y tenemos que calibrar bien nuestros pasos. -Agente, simplemente tienen que sacarla y hagan lo que tengan que hacer, me da igual que recaiga todo el peso se la ley sobre ella. -No, no es tan fácil. Entiéndame... Y seré muy directo... Si fuera una persona normal que se ha colado en un ministerio, le cortábamos los cojones, en el sentido metafórico entiéndame. Haríamos una detención a la fuerza, le imputaríamos atentado a la autoridad, lesiones, etc, y hariamos lo posible porque éste las 72 horas legales máximas en calabozo, le haríamos el paseito, un dia en arganzuela, otro en moratalaz, después al juzgado.. y puede estar segura que sería una experiencia muy muy desagradable porque... -¿Pero? -No podemos hacer eso con alguien VIP. -¿VIP? -Verá, existe un protocolo para políticos en activo y.... Ex políticos... No podemos actuar igual, tenemos que consultar con central, y esperar órdenes. -¿Pero por qué? -Lo último que se desea en estos casos es que todo esto termine en un numerito político en el que luego repercutan responsabilidades en usted, o dios no lo quiera, ministerio del interior... Ana resopló ¿Cuanto iba a durar aquel numerito? ¿Se saldría Irene con la suya? -Le pedimos máxima discreción, que nadie aquí corra la voz sobre lo que está ocurriendo, déjenos a nosotros ocuparnos. Salieron todos y los zeta marcharon, quedando solo el indicativo K y la UIP, y en muy pocos minutos llegó una ambulancia del SUMA y un coche oficial. Del Lexus Híbrido blindado bajó el chofer, quien haciéndo una reverencia abrió la puerta trasera a la pasajera. Con unas gafas de sol Coco channel, arropada en un abrigo de visón que tenía hasta la cabeza del pobre animal, salió Ione Belarra. Dudó y un segundo, y quizá porque esperaba que el chofer lo hiciera por ella, pero se quitó el caro abrigo de visón y las gafas de sol, y los tiró al coche oficial, no fuera a ser, que alguien le viera ataviada con semejantes prendas. Debajo llevaba un vestido estilo Jacqueline Kennedy, rosa, con falda algo más corta, y sin sujetador, lo que con el frío al quitarse el visón hizo que sus pezones se endurecieran tanto que hasta pam podría colgar de ellos atada a una margarita. La estrategia era clara. Ella tendría que llamar a la puerta del despacho, entablar una conversación con Irene, y en un momento dado abrir la ventana. Y seguir hablando con ella. Así lo había marcado el SUMA y la UIP. Daba la casualidad de que la ventana de Irene daba al patio interior, y se podía ver desde muchos despachos, por lo que los agentes de paisano, UIP y Suma prepararon el que operativamente mejor les servía para poder establecer contacto visual con Irene mientras Ione le tendía una trampa. Ione camino con su vestido de Kennedy por los pasillos, ante una Ana Redondo atónita, ya que Ione ni si quiera hizo un ademán de saludarle con la cabeza. Ana no podía creer que Belarra consiguiera lo que nadie había conseguido. Y llegó al despacho. Y llamó 3 veces con el puño a la puerta al tiempo que decía cariñosamente. -Irene,¡ adivina quién ya venido a verte! -Irene tardó unos segundos en quitar los 4 pestillos y dos cerraduras que atrincheraban la puerta, y abrió, y como si nada pasara, como si un dia cualquiera fuera: -Ay, que sorpresa Ione, que bonito verte por aquí - y le abrazó, un abrazo tan fuerte que hizo que e Ione hasta sintiera que no podía respirar- pasa cafiño, quieres tomar algo Ione miró de arriba a abajo el despacho con la boca entreabierta - No, gracias cariño - estupefacta pues había extraños detalles que no cuadraban. Las paredes estaban llenas de folios con extraños dibujos de figuras geométricas cuyos vértices estaban apuntalados por una chincheta que sujetaba un hilo y los unía a entre ellos, no solo en el mismo folio, si no en numerosos folios que cubrían la pared principal prácticamente entera, excepto el hueco de la chimenea. Si, la chimenea. Irene mandó construir una chimenea que suspuso una derrama de más de 400.000 euros. Solo fue usada en dos ocasiones, cuando Irene recibió en secreto a la víctima de la Manada, y cuando hizo un desayuno informal con Maria Sevilla tras el indulto. -Puedo llamar a catering y que suban cualquier cosa, un café, un zumo, o una ensalada. También puedo encargar algo al Ritz si prefieres. Ione estaba observando los dibujos colgados en la pared con bastante intriga, intentando entender que significaba. -Son informes, informes Ione, estoy preparando algo nuevo, quiero hacer una representación gráfica de la transfobia, algo asi como un mapa... Ya verás cuando lleguen las maquetas anatómicas que he encargado. Ione sonrió con ternura a Irene asintiendo. -Claro que si cariño. Voy a abrir la ventana si no te importa, estoy algo acatarrada, y no quisiera pasártelo. -No te preocupes Ione, pasé la gripe hace poco. -Insisto, voy a abrirla, no vaya a ser que caigas otra vez. -No, no es necesario de verdad. Ione perdió la paciencia. Su sonrisa se borró. -¿Puedo abrir la ventana o no coño? ¿Tanto problema es? Irene hizo un puchero. Estaba a punto de llorar. Miró al suelo. Y Ione abrió la ventana. -Losiento irene, no quería hablarte así. -Ultimamente todo el mundo me habla así. Pablo, el presidente, los ministros... Hasta Pam, que no se donde se ha metido. Desde un piso más arriba y en una posición estratégica la policía y el Suma celebraban que hubiese conseguido abrir la ventana, e informaron por radio. -Puma 23 a central, ha abierto la ventana, cambio -Recibido Puma 23, esperen órdenes, y preparen, repito, esperen. Los operarios del suma cargaron un brebaje que consistía en un barbitúrico, pentotal sódico, junto a una potente dosis de benzodiacepinas, en Concreto, 10 ml de clorazepato dipotásico al 10 se molaridad. -Esto dejaría grogui hasta a un rinoceronte - dijo el encargado del suma. - y de hecho este es el artilugio que usan en el zoo dd Madrid para estos casos. Sacó una especie de carabina color blanco y amarillo a la que introducía donde debía estar el cargador el bote con el brebaje, y una especie de dardo con forma de jeringuilla. -Con esto funcionará - y se lo entregó al jefe de los UIP. -Dispararía yo mismo, pero no puedo tener tanta puntería desde esta distancia, ustedes que tienen más práctica en estos menesteres seguro que aciertan a la primera. -Puma 23, preparado para intervenir, cambio -Central recibe, actue en un minuto, repito un minuto. Todo estaba preparado. Nada podía fallar. El jefe operativo de la UIP solo esperaba una orden abbrechen, abbrechen, o, aborten. Ione le estaba enseñando los zapatos Manolo Blanick que había comprado por una módica cantidad de 1500 euros y entonces irene se encorvó para verlos. Y ese fue el momento. El capitán de la UIP lanzó el dardo que dio de lleno en el cuello de Montero. No hubo tiempo de nada. Ione pensó que quizá le miraría y pensaría en la traición. Inmediatamente calló desprendida al suelo. Y quedó allí tendida. Y entonces si, los demás UIP junto a dos operarios del SUMA entraron en el despacho, y subieron a Irene a una camilla. -Ha terminado todo Ione, puede usted volver al coche oficial. Ana Redondo desde fuera vio los papeles colgados en la pared -¿Pero que mierdas ha hecho esta tía, que cojones le pasa por la cabeza? -Situen la ambulancia en la puerta trasera, que nadie sepa nada de lo que ha ocurrido. Por la puerta trasera del ministerio una ambulancia trasladó a Irene hasta el enorme y gigante chalet de Galapagar. Los mayordomos se deshicieron en preocupaciones -¿Que le ha pasado a la ministra? -¿Ha vuelto a beber? El jefe sel suma les explicó que en 10 horas despertaría y que lo mejor era que no le dieran ninguna explicación sobre lo ocurrido. Los mayordomos la llevaron a su alcoba y entre edredones de pluma de oca la princesa, la bella durmiente, la marquesa, permaneció en un profundo sueño hasta el día siguiente. CONTINUARÁ
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23-nov-2023 15:26
#26
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Puedes pasarme el teléfono de Pablo telecoca...... Es para un amigo de la Diputación 🤣🤣 Muy entretenido shur. Dale, sirio para desenlace. Echenique selafo. |


