Café solo largo #relato

Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#1
Buenas shurs, os dejo por aquí un relato que he escrito de tres capítulos cortos, espero que os guste


CAFÉ SOLO LARGO



1

El viento frío y las primeras nevadas de finales de noviembre pusieron fin al otoño antes de lo previsto.

El invierno anticipado había sido presagiado hacía meses por los habitantes más ancianos de Villaespiga, aunque a decir verdad, los veranos tampoco eran demasiado calurosos pues el pueblo estaba situado en la zona umbría de la montaña.

Adrián recorría inquieto el pasillo de su casa, sus continuos paseos de una esquina a otra del pasillo hacían crujir los viejos tablones del suelo que sonaban de una manera casi melódica.

Respiraba profundamente pero no conseguía que su acelerado corazón recuperase el número de latidos que solía acompañarle en situación de reposo, incluso hubiese jurado que dado el color blanquecino de su cara y la languidez de su cuerpo faltaría poco para que un infarto pusiera fin a su vida y sonaran en su cuerpo la última sístole y diástole.

Se sentó en el sofá, abrió el tercer cajón del armario que amueblaba el salón y rebuscó hasta encontrar una cajetilla de tabaco, ese que había abandonado hacía ya tres años pero del que nunca quiso desprenderse del todo, por si acaso…

Por si acaso tampoco se había deshecho de la foto de carnet de su expareja que seguía guardando en un rincón de su cartera, como si fuese a volver tras siete años.

Pero en esta ocasión el “por si acaso” llegó en forma de sobre rectangular, sin remitente ni dato alguno con el que poder identificarle.

Encendió el cigarro y dio una calada que hizo que tosiera bruscamente, doblándose hacia delante sobre su propio cuerpo, pero solo tardó un par de caladas más hasta que sus pulmones se acostumbraron a recibir de nuevo esa mezcla de nicotina, plomo, arsénico, amoniaco, benceno y ácido cianhídrico.

Sus respiraciones profundas hacían que el aire expulsado por la nariz llegara al cigarro, lo que aceleraba su proceso de combustión, al mismo tiempo que hacía caer la ceniza al suelo que se había convertido en un improvisado cenicero.
Extrajo nuevamente la carta y la releyó.

Le estaban amenazando de muerte, y solo le daban tres días de plazo, no era una amenaza condicionada a, era una amenaza, a secas, con fecha de vencimiento, en tres días sería asesinado.

Su cabeza carburaba a toda velocidad en ese momento, nunca había tenido enemigos, nunca había hecho daño a nadie, al menos voluntariamente, pues la única persona que podía vengarse de él llevaba cuarenta y cuatro años bajo tierra, los mismos que tenía él. Su nacimiento no fue todo lo feliz que debía haber sido para sus padres, pues durante nueve meses organizaron y planificaron una vida para cuatro personas.

- Vienen gemelos – les anunció la ginecóloga en un tono prudente, pues había presenciado demasiadas reacciones a esa noticia a lo largo de su carrera, desde alegría por la llegada de un miembro más a la familia hasta preocupación por las dificultades económicas que podrían acarrear el alimentar y mantener a una boca inesperada.

Sus padres fueron del primer grupo, compraron dos cunas, un carrito gemelar, ropa para dos…todo parecía seguir su curso hasta que el día del parto su hermano gemelo, el pequeño Martín muriese ahorcado con el cordón umbilical de Adrián.

Quitando eso, no era consciente de haber causado mal a nadie, al menos que él supiera.

2

Una silueta escondida tras un árbol observaba la escena. Gotas de agua caían de manera intermitente sobre su chubasquero al derretirse la nieve de las ramas de los árboles; de las que aún se mantenían unidas al tronco, pues muchas habían cedido al peso de los cristales de hielo que se habían acumulado durante los días previos sobre ellas.

La nieve fina como polvo comenzaba a caer de nuevo con intensidad, lo que dificultó la visión de cómo Adrián terminaba de pisotear su cigarro y de cómo la casa se sumía en la oscuridad.

Sin duda este era su encargo más extraño, pero al fin y al cabo él era un mercenario de la muerte, nunca preguntaba los motivos aunque en este caso la intriga le paseaba por la mente desde que los señores de setenta años le dieran las instrucciones.

Por razones evidentes nunca avisaba antes a la persona que iba a ser asesinada, pero en esta ocasión era un deseo expreso de sus clientes que fuese avisado mediante una carta anónima, un tanto macabro a su parecer... pero ¿quién era él para juzgar lo macabro cuando llevaba decenas de muertes a sus espaldas? Además, ese deseo había aumentado en diez mil euros el precio total del servicio, pues el riesgo de que el futuro difunto avisara a la Guardia Civil y pudieran detenerle era alto.

Durante los días siguientes realizó un control exhaustivo de su víctima. Como era de esperar, a las pocas horas de que Adrián leyese la carta, varias patrullas de la benemérita custodiaban la casa.

Pero eso poco le importaba al sicario, pues su trabajo estaba hecho incluso antes de dejar la carta en el buzón.

La noche antes, mientras Adrián dormía, el sicario se situó frente a la puerta trasera del jardín, extrajo del bolsillo de su abrigo una ganzúa y una llave de tensión y la cerradura cedió silenciosamente en quince segundos, más tiempo del que tardaba en limpiar su conciencia después de cada asesinato y casi el mismo en que su cabeza comenzaba a preparar el siguiente. Nada más entrar al salón le arropó el calor procedente de la chimenea, que aún crepitaba con una sonoridad que junto con las tenues llamas, eran capaz de sumirle en un estado de somnolencia casi inmediata. Pero esta vez Morfeo tuvo que esperar para acogerle en sus brazos.

Se dirigió a la cocina y vio una cafetera italiana color gris metalizado, tan original como las de otros tantos millones de hogares a lo largo del mundo. Abrió la tapa, estaba llena. Sacó del bolsillo interior izquierdo de su abrigo una ampolla con sarín, un veneno letal e inodoro, por lo que el aroma de su café torrefacto no cambiaría cuando fuese recalentado la mañana siguiente.
Abrió la ampolla y vertió dentro la suficiente cantidad de veneno para que cuando tomara su café solo largo para desayunar empezara su cuenta atrás de setenta y dos horas.

No importaba quién custodiara su casa o a quién solicitase ayuda, pues con un solo sorbo comenzaría el proceso para despedirse sin saberlo de este mundo... a no ser que alguien le administrase el antídoto que bailaba dentro de una ampolla en el bolsillo derecho del interior de su abrigo, el cual palpó tímidamente con sus dedos.

Echó un último vistazo a la chimenea antes de salir de la casa tan silencioso como había entrado. Acto seguido dejó en el buzón la carta avisándole de su fin.


3


Una visita de control de la Guardia Civil a la casa de Adrián.
Silencio tras la puerta.
Una llamada sin respuesta.
Una puerta destruida.
Sirenas retumbando por el pueblo.
Una ambulancia.
Un técnico de emergencias sanitarias, una enfermera y una médico.
Una RCP sin resultados.
Un juez.
Un cuerpo sin vida metido en una bolsa.
Un levantamiento del cadáver.
Un sicario observando desde la lejanía.

Una vez el cuerpo de Adrián yacía sin vida en la camilla del anatómico forense, se dirigió a la casa de los señores que le habían realizado el encargo, quinto piso, letra B. Cruzó el umbral de la puerta y allí le esperaba una mujer con los ojos anegados en lágrimas; algunas se precipitaban al suelo una vez que alcanzaban sus mejillas mientras que otras conseguían alcanzar la comisura de sus labios. Al fondo del salón, su marido sentado en una butaca, desconsolado.

La señora le entregó la otra mitad del dinero acordado por el asesinato.

No pocas veces sus clientes se habían arrepentido de contratar sus servicios, pues la muerte no tiene plazo de devolución ni garantía de dos años, pero en este caso, el dolor que veía en los ojos de la señora iba más allá del arrepentimiento o la culpa.

El sicario miró a su alrededor y lo vio, vio al hombre que acababa de asesinar reflejado en varios marcos de fotografías que decoraban las paredes del salón, cubiertas de un viejo y descolorido papel pintado. Cogió uno de los marcos, sopló el polvo acumulado y lo sostuvo entre sus manos mientras se perdía en la mirada de un Adrián veinte años más joven.

- Mi hijo, mi hijo… - comenzó a repetir la señora entre sollozos. – Mi hijo…
- ¿Era…era su-su hi-hijo? – tartamudeó el sicario.

La señora asintió.

- ¿Pero por qué?
- Nos torturaba, nos torturaba todas las noches, - consiguió balbucear la señora mientras un hilo de saliva caía por su boca.
- ¿Su hijo les torturaba?- preguntó sin despegar los ojos de la foto.
- Él nos pidió que lo hiciéramos…
- ¿Su hijo les pidió que le asesinaran? – preguntó desconcertado el sicario que cada vez entendía menos la conversación que mantenía con la señora, de quién pensó que quizá estaba apoderándose la demencia senil.
- Todas las noches – corroboró el marido con un fino hilo de voz – Nos torturaba en sueños pero el dolor era real, nos pedía que lo hiciéramos, que le matásemos…que se encontraba muy solo, pero no podíamos, no con nuestras propias manos…pero no podemos más con esta situación.
- ¿Adrián les pidió que acabaran con su vida?
- Adrián, no, él - dijo la señora señalando a un marco que estaba en la mesilla de salón.

El sicario se acercó y cogió el marco, dentro, una ecografía de dos bebés con sus nombres escritos, Adrián y Martín. Al lado del nombre de Adrián estaba escrita la fecha de nacimiento, al lado del nombre de Martín la misma fecha y una cruz.

Comenzó a sudar, su boca dejó de salivar y la lengua pastosa le impedía hablar con claridad, el miedo se estaba apoderando de su cuerpo, dejó la ecografía donde estaba y echó un último vistazo al matrimonio antes de salir por la puerta pero antes consiguió preguntar:

- ¿Por qué el plazo de tres días?
- Por si se arrepentía…pero anoche en nuestros sueños estaba extremadamente feliz…


***

- Hermanito, por fin, nos volvemos a encontrar, cuarenta y cuatro años después. –dijo Martín a Adrián. -No sabes lo solo y aburrido que he estado todos estos años.


***
El sicario bajó las escaleras rápidamente, sería la última vez que se interesaría por los motivos que propiciaban un encargo. Llegar, matar y cobrar, sin preguntas, así sería a partir de ahora. Bajó los escalones del edificio de dos en dos, perdiendo el equilibrio en más de una ocasión, pero solo quería ver la luz de la calle.

Su interés por este caso le iba a provocar unas cuantas noches de insomnio.

Treinta y ocho escalones más y saldría del edificio.

Era la primera vez que unos padres le encargaban matar a su propio hijo.

Veinticuatro escalones.

Torturas en sueños…

Dieciséis escalones.

Un niño no nacido…

Diez escalones.

Un último tropiezo…

Cuatro escalones.

Luz natural, aire puro, por fin…

Estruendo, el provocado por el impacto de los cuerpos de los dos ancianos contra un coche aparcado debajo de la ventana de su casa.

No pudieron soportar el peso de la culpa.


***
- ¡Mamá!, ¡Papá!, ¡Os estaba esperando!, ¡Qué ganas tenía de conoceros!, por fin… ya estamos todos juntos.
ocanasado
ForoCoches: Usuario
#2
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#3
Cita de AnualTT
Anda acuestate
Gracias por upearlo supongo.
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#4
Cita de ocanasado
Gracias shurmano
Sirius4ever
ForoCoches: Oldfag
#5
El viento frío y las primeras nevadas de finales de diciembre pusieron fin al otoño antes de lo previsto.


El invierno empieza el 22 de diciembre, quedaría mejor:


El viento frío y las primeras nevadas de finales de noviembre pusieron fin al otoño antes de lo previsto.




Por lo demás, la historia no está mal, sigue trabajando el estilo.


¡Ánimo!
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#6
Cita de Sirius4ever
El viento frío y las primeras nevadas de finales de diciembre pusieron fin al otoño antes de lo previsto.


El invierno empieza el 22 de diciembre, quedaría mejor:


El viento frío y las primeras nevadas de finales de noviembre pusieron fin al otoño antes de lo previsto.




Por lo demás, la historia no está mal, sigue trabajando el estilo.


¡Ánimo!
Correcto shur, noviembre quería poner, lo corrijo, mil gracias.
BillyGibbons
*AutoBan Spam/Flood/Troll*
#7
Flojito, pero que voy a saber yo.
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#8
Cita de BillyGibbons
Flojito, pero que voy a saber yo.
Gracias shur, toda opinión es bien recibida por supuesto
TayXD
japo POWER
#9
muy buen relato,
la parte que m'as me ha gustado ha sido la de....


























































































































































A TU TIA???
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#10
Cita de TayXD
muy buen relato,
la parte que m'as me ha gustado ha sido la de....


























































































































































A TU TIA???
o4color
ForoCoches: Miembro
#11
por fin un hilo de ficción, no se pueden hacer hilos de historias inventadas porque en seguida llegan los flanders reportando




entre hilos de vacunas y de llorones esto es una mierda de lo más deprimente
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#12
Cita de o4color
por fin un hilo de ficción, no se pueden hacer hilos de historias inventadas porque en seguida llegan los flanders reportando




entre hilos de vacunas y de llorones esto es una mierda de lo más deprimente
Pues no creas que no lo tuve en mente shur, porque tenía pensado hacer algo contado en primera persona (no esta historia, otra) publicando un capítulo al día, pero digo: me tirarán la cuenta seguro.
ElMindundi
ForoCoches: Chopeador ☑️
#13
Up, cuando llegue al ordenador le echo un vistazo, que leerlo en el móvil me da un poco de pereza


Un saludo shur
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#14
Cita de ElMindundi
Up, cuando llegue al ordenador le echo un vistazo, que leerlo en el móvil me da un poco de pereza


Un saludo shur
Muchas gracias shur.

Ojalá te guste
Telesfloro
ForoCoches: Miembro
#15
Pues me ha gustado mucho!
La historia está bien hilada y de hace ameno. Enhorabuena shur!
makelele29
*AutoBan Spam/Flood/Troll*
#16
Pillo sitio para cuando me apetezca leer.
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#17
Cita de Telesfloro
Pues me ha gustado mucho!
La historia está bien hilada y de hace ameno. Enhorabuena shur!
Muchas gracias shur!
blackjack
Premium Account
#18
Sitio
adud
ForoCoches: Miembro
#19
Cita de Lucky L.
Buenas shurs, os dejo por aquí un relato que he escrito de tres capítulos cortos, espero que os guste


CAFÉ SOLO LARGO



1

El viento frío y las primeras nevadas de finales de noviembre pusieron fin al otoño antes de lo previsto.

El invierno anticipado había sido presagiado hacía meses por los habitantes más ancianos de Villaespiga, aunque a decir verdad, los veranos tampoco eran demasiado calurosos pues el pueblo estaba situado en la zona umbría de la montaña.

Adrián recorría inquieto el pasillo de su casa, sus continuos paseos de una esquina a otra del pasillo hacían crujir los viejos tablones del suelo que sonaban de una manera casi melódica.

Respiraba profundamente pero no conseguía que su acelerado corazón recuperase el número de latidos que solía acompañarle en situación de reposo, incluso hubiese jurado que dado el color blanquecino de su cara y la languidez de su cuerpo faltaría poco para que un infarto pusiera fin a su vida y sonaran en su cuerpo la última sístole y diástole.

Se sentó en el sofá, abrió el tercer cajón del armario que amueblaba el salón y rebuscó hasta encontrar una cajetilla de tabaco, ese que había abandonado hacía ya tres años pero del que nunca quiso desprenderse del todo, por si acaso…

Por si acaso tampoco se había deshecho de la foto de carnet de su expareja que seguía guardando en un rincón de su cartera, como si fuese a volver tras siete años.

Pero en esta ocasión el “por si acaso” llegó en forma de sobre rectangular, sin remitente ni dato alguno con el que poder identificarle.

Encendió el cigarro y dio una calada que hizo que tosiera bruscamente, doblándose hacia delante sobre su propio cuerpo, pero solo tardó un par de caladas más hasta que sus pulmones se acostumbraron a recibir de nuevo esa mezcla de nicotina, plomo, arsénico, amoniaco, benceno y ácido cianhídrico.

Sus respiraciones profundas hacían que el aire expulsado por la nariz llegara al cigarro, lo que aceleraba su proceso de combustión, al mismo tiempo que hacía caer la ceniza al suelo que se había convertido en un improvisado cenicero.
Extrajo nuevamente la carta y la releyó.

Le estaban amenazando de muerte, y solo le daban tres días de plazo, no era una amenaza condicionada a, era una amenaza, a secas, con fecha de vencimiento, en tres días sería asesinado.

Su cabeza carburaba a toda velocidad en ese momento, nunca había tenido enemigos, nunca había hecho daño a nadie, al menos voluntariamente, pues la única persona que podía vengarse de él llevaba cuarenta y cuatro años bajo tierra, los mismos que tenía él. Su nacimiento no fue todo lo feliz que debía haber sido para sus padres, pues durante nueve meses organizaron y planificaron una vida para cuatro personas.

- Vienen gemelos – les anunció la ginecóloga en un tono prudente, pues había presenciado demasiadas reacciones a esa noticia a lo largo de su carrera, desde alegría por la llegada de un miembro más a la familia hasta preocupación por las dificultades económicas que podrían acarrear el alimentar y mantener a una boca inesperada.

Sus padres fueron del primer grupo, compraron dos cunas, un carrito gemelar, ropa para dos…todo parecía seguir su curso hasta que el día del parto su hermano gemelo, el pequeño Martín muriese ahorcado con el cordón umbilical de Adrián.

Quitando eso, no era consciente de haber causado mal a nadie, al menos que él supiera.

2

Una silueta escondida tras un árbol observaba la escena. Gotas de agua caían de manera intermitente sobre su chubasquero al derretirse la nieve de las ramas de los árboles; de las que aún se mantenían unidas al tronco, pues muchas habían cedido al peso de los cristales de hielo que se habían acumulado durante los días previos sobre ellas.

La nieve fina como polvo comenzaba a caer de nuevo con intensidad, lo que dificultó la visión de cómo Adrián terminaba de pisotear su cigarro y de cómo la casa se sumía en la oscuridad.

Sin duda este era su encargo más extraño, pero al fin y al cabo él era un mercenario de la muerte, nunca preguntaba los motivos aunque en este caso la intriga le paseaba por la mente desde que los señores de setenta años le dieran las instrucciones.

Por razones evidentes nunca avisaba antes a la persona que iba a ser asesinada, pero en esta ocasión era un deseo expreso de sus clientes que fuese avisado mediante una carta anónima, un tanto macabro a su parecer... pero ¿quién era él para juzgar lo macabro cuando llevaba decenas de muertes a sus espaldas? Además, ese deseo había aumentado en diez mil euros el precio total del servicio, pues el riesgo de que el futuro difunto avisara a la Guardia Civil y pudieran detenerle era alto.

Durante los días siguientes realizó un control exhaustivo de su víctima. Como era de esperar, a las pocas horas de que Adrián leyese la carta, varias patrullas de la benemérita custodiaban la casa.

Pero eso poco le importaba al sicario, pues su trabajo estaba hecho incluso antes de dejar la carta en el buzón.

La noche antes, mientras Adrián dormía, el sicario se situó frente a la puerta trasera del jardín, extrajo del bolsillo de su abrigo una ganzúa y una llave de tensión y la cerradura cedió silenciosamente en quince segundos, más tiempo del que tardaba en limpiar su conciencia después de cada asesinato y casi el mismo Nada más entrar al salón le arropó el calor procedente de la chimenea, que aún crepitaba con una sonoridad que junto con las tenues llamas, eran capaz de sumirle en un estado de somnolencia casi inmediata. Pero esta vez Morfeo tuvo que esperar para acogerle en sus brazos.

Se dirigió a la cocina y vio una cafetera italiana color gris metalizado, tan original como las de otros tantos millones de hogares a lo largo del mundo. Abrió la tapa, estaba llena. Sacó del bolsillo interior izquierdo de su abrigo una ampolla con sarín, un veneno letal e inodoro, por lo que el aroma de su café torrefacto no cambiaría cuando fuese recalentado la mañana siguiente.
Abrió la ampolla y vertió dentro la suficiente cantidad de veneno para que cuando tomara su café solo largo para desayunar empezara su cuenta atrás de setenta y dos horas.

No importaba quién custodiara su casa o a quién solicitase ayuda, pues con un solo sorbo comenzaría el proceso para despedirse sin saberlo de este mundo... a no ser que alguien le administrase el antídoto que bailaba dentro de una ampolla en el bolsillo derecho del interior de su abrigo, el cual palpó tímidamente con sus dedos.

Echó un último vistazo a la chimenea antes de salir de la casa tan silencioso como había entrado. Acto seguido dejó en el buzón la carta avisándole de su fin.


3


Una visita de control de la Guardia Civil a la casa de Adrián.
Silencio tras la puerta.
Una llamada sin respuesta.
Una puerta destruida.
Sirenas retumbando por el pueblo.
Una ambulancia.
Un técnico de emergencias sanitarias, una enfermera y una médico.
Una RCP sin resultados.
Un juez.
Un cuerpo sin vida metido en una bolsa.
Un levantamiento del cadáver.
Un sicario observando desde la lejanía.

Una vez el cuerpo de Adrián yacía sin vida en la camilla del anatómico forense, se dirigió a la casa de los señores que le habían realizado el encargo, quinto piso, letra B. Cruzó el umbral de la puerta y allí le esperaba una mujer con los ojos anegados en lágrimas; algunas se precipitaban al suelo una vez que alcanzaban sus mejillas mientras que otras conseguían alcanzar la comisura de sus labios. Al fondo del salón, su marido sentado en una butaca, desconsolado.

La señora le entregó la otra mitad del dinero acordado por el asesinato.

No pocas veces sus clientes se habían arrepentido de contratar sus servicios, pues la muerte no tiene plazo de devolución ni garantía de dos años, pero en este caso, el dolor que veía en los ojos de la señora iba más allá del arrepentimiento o la culpa.

El sicario miró a su alrededor y lo vio, vio al hombre que acababa de asesinar reflejado en varios marcos de fotografías que decoraban las paredes del salón, cubiertas de un viejo y descolorido papel pintado. Cogió uno de los marcos, sopló el polvo acumulado y lo sostuvo entre sus manos mientras se perdía en la mirada de un Adrián veinte años más joven.

- Mi hijo, mi hijo… - comenzó a repetir la señora entre sollozos. – Mi hijo…
- ¿Era…era su-su hi-hijo? – tartamudeó el sicario.

La señora asintió.

- ¿Pero por qué?
- Nos torturaba, nos torturaba todas las noches, - consiguió balbucear la señora mientras un hilo de saliva caía por su boca.
- ¿Su hijo les torturaba?- preguntó sin despegar los ojos de la foto.
- Él nos pidió que lo hiciéramos…
- ¿Su hijo les pidió que le asesinaran? – preguntó desconcertado el sicario que cada vez entendía menos la conversación que mantenía con la señora, de quién pensó que quizá estaba apoderándose la demencia senil.
- Todas las noches – corroboró el marido con un fino hilo de voz – Nos torturaba en sueños pero el dolor era real, nos pedía que lo hiciéramos, que le matásemos…que se encontraba muy solo, pero no podíamos, no con nuestras propias manos…pero no podemos más con esta situación.
- ¿Adrián les pidió que acabaran con su vida?
- Adrián, no, él - dijo la señora señalando a un marco que estaba en la mesilla de salón.

El sicario se acercó y cogió el marco, dentro, una ecografía de dos bebés con sus nombres escritos, Adrián y Martín. Al lado del nombre de Adrián estaba escrita la fecha de nacimiento, al lado del nombre de Martín la misma fecha y una cruz.

Comenzó a sudar, su boca dejó de salivar y la lengua pastosa le impedía hablar con claridad, el miedo se estaba apoderando de su cuerpo, dejó la ecografía donde estaba y echó un último vistazo al matrimonio antes de salir por la puerta pero antes consiguió preguntar:

- ¿Por qué el plazo de tres días?
- Por si se arrepentía…pero anoche en nuestros sueños estaba extremadamente feliz…


***

- Hermanito, por fin, nos volvemos a encontrar, cuarenta y cuatro años después. –dijo Martín a Adrián. -No sabes lo solo y aburrido que he estado todos estos años.


***
El sicario bajó las escaleras rápidamente, sería la última vez que se interesaría por los motivos que propiciaban un encargo. Llegar, matar y cobrar, sin preguntas, así sería a partir de ahora. Bajó los escalones del edificio de dos en dos, perdiendo el equilibrio en más de una ocasión, pero solo quería ver la luz de la calle.

Su interés por este caso le iba a provocar unas cuantas noches de insomnio.

Treinta y ocho escalones más y saldría del edificio.

Era la primera vez que unos padres le encargaban matar a su propio hijo.

Veinticuatro escalones.

Torturas en sueños…

Dieciséis escalones.

Un niño no nacido…

Diez escalones.

Un último tropiezo…

Cuatro escalones.

Luz natural, aire puro, por fin…

Estruendo, el provocado por el impacto de los cuerpos de los dos ancianos contra un coche aparcado debajo de la ventana de su casa.

No pudieron soportar el peso de la culpa.


***
- ¡Mamá!, ¡Papá!, ¡Os estaba esperando!, ¡Qué ganas tenía de conoceros!, por fin… ya estamos todos juntos.

Me ha gustado. Espero volver a leer otro relato tuyo.
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#20
Cita de adud
Me ha gustado. Espero volver a leer otro relato tuyo.
Muchas gracias shur. Ojalá pronto saque un hueco para escribir otro.
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#21
Cita de makelele29
Pillo sitio para cuando me apetezca leer.
Cita de blackjack
Sitio
Espero que os guste shurs!
Terkomax
ForoCoches: Miembro
#22
Me espero al dividi
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#23
Cita de PlantaDeCafe
A mi ponme un expreso sin azucar.

Así está a su gusto?
DoyoumeetDani
Corsario por eliminación
#24
Hay un par de detalles que me rechinan, pero en general me ha parecido un gran relato.


Muy buen trabajo, shur.
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#25
Cita de DoyoumeetDani
Hay un par de detalles que me rechinan, pero en general me ha parecido un gran relato.


Muy buen trabajo, shur.
Muchas gracias shur!

Qué te rechina? todo lo que pueda mejorar bienvenido sea, así que dime con toda confianza de verdad
DoyoumeetDani
Corsario por eliminación
#26
@Lucky L.

- En el cuarto párrafo, el de las pulsaciones, creo que es demasiado técnico hacer referencia a la situación de reposo cuando se puede decir "en calma".

- No entiendo por qué haces referencia al sobre recibido como un "por si acaso". El tabaco y la foto de la ex son cosas que el muerto conserva cuando debería deshacerse de ellas, no así la carta, que es algo que jamás hubiera deseado recibir.

- Me parece demasiado recargado dar una lista de todos los compuestos que lleva el tabaco. Lo veo innecesario, y me da la sensación de que hace el texto mucho más pesado, como si rompiera el ritmo que consigues darle.

- Presentas al sicario como un hombre lacónico e imperturbable, pero luego faltas a esa presentación cuando dejas que le afecte todo lo relacionado con este encargo, de forma que un personaje que inicialmente parecía más un avatar de la propia muerte, impasible ante los juicios y las razones de los humanos, pasa a ser uno más. Le quitas todo ese aura de fría calma que le otorgas al principio.

- Toda esa lista al principio del tercer capítulo es demasiado larga, al igual que con los componentes del tabaco, me da la sensación de que rompe la fluidez de la historia.






A cambio de todo esto que he dicho, me parece cojonuda la forma que has tenido de describir todo lo referente a los padres, y me ha parecido un detalle genial los apartados en los que habla el hermano.


Sé que lo que a mí me rechina pueden ser chorradas o cosas que no he entendido correctamente, y creo que escribes bien. Además, se agradece que estés abierto a escuchar las opiniones de los shures, ya sean para dar apoyo o para resaltar algún fallo.


Un saludo, shur.
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#27
Cita de DoyoumeetDani
@Lucky L.

- En el cuarto párrafo, el de las pulsaciones, creo que es demasiado técnico hacer referencia a la situación de reposo cuando se puede decir "en calma".

- No entiendo por qué haces referencia al sobre recibido como un "por si acaso". El tabaco y la foto de la ex son cosas que el muerto conserva cuando debería deshacerse de ellas, no así la carta, que es algo que jamás hubiera deseado recibir.

- Me parece demasiado recargado dar una lista de todos los compuestos que lleva el tabaco. Lo veo innecesario, y me da la sensación de que hace el texto mucho más pesado, como si rompiera el ritmo que consigues darle.

- Presentas al sicario como un hombre lacónico e imperturbable, pero luego faltas a esa presentación cuando dejas que le afecte todo lo relacionado con este encargo, de forma que un personaje que inicialmente parecía más un avatar de la propia muerte, impasible ante los juicios y las razones de los humanos, pasa a ser uno más. Le quitas todo ese aura de fría calma que le otorgas al principio.

- Toda esa lista al principio del tercer capítulo es demasiado larga, al igual que con los componentes del tabaco, me da la sensación de que rompe la fluidez de la historia.






A cambio de todo esto que he dicho, me parece cojonuda la forma que has tenido de describir todo lo referente a los padres, y me ha parecido un detalle genial los apartados en los que habla el hermano.


Sé que lo que a mí me rechina pueden ser chorradas o cosas que no he entendido correctamente, y creo que escribes bien. Además, se agradece que estés abierto a escuchar las opiniones de los shures, ya sean para dar apoyo o para resaltar algún fallo.


Un saludo, shur.


Muchísimas gracias shur, he estado mirando todas las cosas que me has dicho y la verdad que tienes razón. Es más, en más textos que tengo escritos y en el libro que estoy escribiendo noto que a veces me pasa, que me pongo a buscar información de algunas cosas para informar y lo acabo poniendo tan técnico o le intento dar tantas vueltas para que suene bien (a priori en mi cabeza) que luego a la hora de plasmarlo por escrito queda raro.

Tomo nota de todo lo que me has dicho para mejorarlo en futuros escritos y todo lo que sea aprender y mejorar bienvenido sea que lo que quiero es que lo que escriba pueda gustar a la gente.


Mil gracias shur!!
DoyoumeetDani
Corsario por eliminación
#28
Cita de Lucky L.
Muchísimas gracias shur, he estado mirando todas las cosas que me has dicho y la verdad que tienes razón. Es más, en más textos que tengo escritos y en el libro que estoy escribiendo noto que a veces me pasa, que me pongo a buscar información de algunas cosas para informar y lo acabo poniendo tan técnico o le intento dar tantas vueltas para que suene bien (a priori en mi cabeza) que luego a la hora de plasmarlo por escrito queda raro.

Tomo nota de todo lo que me has dicho para mejorarlo en futuros escritos y todo lo que sea aprender y mejorar bienvenido sea que lo que quiero es que lo que escriba pueda gustar a la gente.


Mil gracias shur!!
Por cierto, se me olvidó pedirte que, si vuelves a publicar algo aquí en el floro, me menciones. No me gustaría pasar por alto futuras obras tuyas.

Gracias de antemano, y buen floro.
Estafermo
ForoCoches: Miembro
#29
Muy entretenido shur! Si escribes más relatos, mencioname!
Lucky L.
ForoCoches: Miembro
#30
Cita de DoyoumeetDani
Por cierto, se me olvidó pedirte que, si vuelves a publicar algo aquí en el floro, me menciones. No me gustaría pasar por alto futuras obras tuyas.

Gracias de antemano, y buen floro.
Cita de Estafermo
Muy entretenido shur! Si escribes más relatos, mencioname!
Mil gracias shurs! Si vuelvo a escribir os mencionaré seguro.

Un abrazo!
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