Por qué no voy a invertir en bitcoin ni en criptomonedas

gurdjieff
*AutoBan Spam/Flood/Troll*
#1


Escribo esto tras ver en las noticias que "el bitcoin pierde más del 30% de valor en su peor semana desde 2013". Estamos ya más que acostumbrados a oír que el bitcoin se desploma y se dispara. Normalmente, una inversión con este grado de volatilidad sólo la asumen especuladores muy expertos y sin embargo en mi entorno conozco a mucha gente que está invirtiendo en bitcoin. A nivel global se están escuchando cosas alarmantes que deberían preocupara a los reguladores.
¿Por qué mucha gente invierte en bitcoin? Dejando a un lado los especuladores a corto, los inversores a largo creen que el bitcoin en el futuro será el medio de intercambio universal y el depósito de valor que sustituirá a dólar, euro, etc. Vamos por partes.
Bitcoin no puede ser un medio de intercambio universal

Bitcoin y su tecnología trajo la promesa de tener un medio de intercambio anónimo y sin intermediarios. En realidad esto ya existe: pagar en metálico. La ventaja de pagar con criptomoneda sería que hiciera más fácil pagar a distancia. Sin embargo en el mundo real comprar algo con bitcoin o transferir fondos - por ejemplo a un familiar en otro país - no es para nada sencillo. No hay ninguna app que lo haga fácil a pesar de que muchas startups están intentándolo. Y aunque llegara a ser usable, las comisiones son tan altas que no merecería la pena. Usarlo para mandar dinero a otro país y cambiarlo por moneda tradicional usando un cajero bitcoin puede llegar a costar un 15% de comisión entre emisión y retirada.
A su vez, si no lo usamos para comprar o enviar dinero sino para invertir, los intermediarios cobran varios tipos de comisiones por operar con bitcoins:
  • comisión de transacción: cada intermediario la fija, entre 0.2% y 3%.
  • comisión de depósito de fondos: si lo haces con tarjeta, por ejemplo, no es un gasto menor y varía mucho según el método de pago.
  • comisión de retirada de fondos: al convertir los bitcoin en moneda fiat algunos intermediarios aplican comisión por su parte a la que pueden sumarse comisiones de tu banco. También se aplica si cambias los bitcoins a otras criptomonedas.
  • comisión de cambio de moneda: si depositas euros en un intermediario que sólo acepta dolares soportaras una comisión de cambio. Para evitarlo usa un intermediario que acepte directamente tu moneda.
Estas comisiones son difíciles de calcular y en parte sólo son accesibles una vez creada la cuenta en el intermediario. Conduzcan con cuidado.
El mayor problema no son tanto las comisiones sino el historial de malas prácticas que acumulan los exchange o intermediarios. Estás son algunos de los trucos que usan descaradamente:
  • wash trades — operaciones de un operador consigo mismo para crear volumen e influir en el precio, como se ha denunciado en Bitfinex.
  • spoofing — ordenes de compra o venta enormes para simular un momento de optimismo o pesimismo que se cancelan según vaya afectando al precio. Esta práctica se ha denunciado en Coinbase y otros.
  • painting the tape — como wash trades pero con múltiples participantes. Mark Karpelès reconoció ante un juez que usaba esta técnica en el exchange Mt. Gox.
  • front-running — donde un operador es capaz de colar su orden antes que la de los clientes en momentos propicios.
No es posible enfatizar bastante lo poco riguroso de las medidas de seguridad de estos intermediarios cuando no se dedican directamente a manipular el mercado. Sin la vigilancia de autoridad alguna, el principal exchange del momento llamado Mt Gox se hundió en 2014 perdiendo todos los bitcoins (850,000 bitcoins). La teoría más aceptada es que sufrieron robos masivos de sus criptomonedas por no tener medidas de seguridad adecuadas. En 2016 pasó lo mismo con el exchange australiano Igot y podríamos hacer una interminable lista con incidencias de estas empresas.
Es difícil pensar que estas malas prácticas desaparecerán sin regulación.
Usuario de MTGox protestando por el robo de su dinero (fuente: vídeo de patrick nsabima)


Bitcoin no puede ser un depósito de valor

Las monedas que diariamente usamos, el euro o el dólar, son un depósito de valor. Esto significa que tengo confianza en que si guardo 3.000 euros en casa un año después esos euros tendrán un valor muy parecido al inicial. Si mi sueldo está en euros sé - con poca variación - qué cosas podre comprar con él en el futuro cercano.
Una criptomoneda que aspira a sustituir al dólar no puede tener caídas del 30% en una semana, como acaba de pasar. Tuvo caídas del 93% en 2011, del 70% en 2013 o del 86% en 2014 (dejando aparte los primeros años donde la montaña rusa era continua). Y no puede multiplicar su valor en un año sin dañar la economía. Ni las monedas tradicionales más disfuncionales llegan a estos extremos. Imaginemos lo que debe pensar el señor de Florida que compró 2 pizzas por 10.000 bitcoins en 2010.
Nadie va a usar una moneda para las transacciones diarias si su valor es errático. Sin estabilidad nadie va a pedir un préstamo en esa moneda ni la usará para hacer compras.
Variación del valor del bitcoin en el último año (fuente: coinmarketcap)


Un mundo con bitcoin

Hasta bien entrado el siglo XX las monedas tradicionales estaban condicionadas al patrón oro: todo el dinero en circulación estaba respaldado en alguna cámara acorazada del gobierno por lingotes. La oferta de oro es limitada y esto provocaba que durante las crisis cíclicas que ocurren en el capitalismo los gobiernos apenas podían actuar puesto que no podían imprimir más dinero que el oro que había.
El fin de la Primera Guerra Mundial supuso que los gobiernos se saltaran este patrón ante las enormes deudas acumuladas en la guerra que no podían respaldarse con metal precioso, de ahí se pasó a los acuerdos de Breton Woods y finalmente en 1971 Estados Unidos decidió abandonar por completo el patrón oro.
Las monedas actuales no están respaldadas directamente con nada más que la confianza en la propia moneda y esto permite a los gobiernos las grandes intervenciones sobre la economía, como la que hemos vivido recientemente en la crisis inmobiliaria de 2007. El sistema actual es muy imperfecto pero permite que los bancos centrales controlen el crédito o la estabilidad de los precios expandiendo o contrayendo la cantidad de dinero en el mercado.
Una economía mundial basada en bitcoin sería volver al patrón oro, es decir a la oferta rígida de moneda, dado que esta criptomoneda dejará de producirse cuando alcance la cifra de 21 millones de bitcoins. El 80% del total de bitcoins ya ha sido extraído por los mineros y la dificultad de su extracción crece de manera exponencial (cada vez el crecimiento en número de bitcoins es más lento, se ha diseñado así el sistema).
Una economía mundial basada en bitcoin sería volver al patrón oro, es decir a la oferta rígida de moneda.


El uso universal de bitcoin significaría despojar a los gobiernos de política monetaria y de poder contraer y expandir la masa monetaria cuando lo necesiten, olvidando la lección que aprendimos en la Gran Depresión. El creador de Bitcoin explicó en 2008 en un paper que bitcoin eliminaría la inflación. Por eso bitcoin atrae a los gold bugs y todo aquel contrario a la intervención del gobierno en la moneda.
Vivimos una contradicción en la que cada vez más voces piden eliminar el dinero físico (usar moneda como la actual pero sólo tarjetas y transferencias) para combatir el fraude fiscal y las actividades delictivas y a la vez se da credibilidad a bitcoin que hace más difícil aún vigilar las transacciones. Suecia está haciendo avances para reducir la porción de su economía que se realiza en efectivo. España limita cada pocos años el dinero que puedes pagar en metálico por transacción obligando a identificarte de manera electrónica. ¿Cómo es esto compatible con una moneda que no deja rastro de quién emite y recibe una transacción? ¿Cómo ayuda esto a la lucha contra el fraude y el delito? ¿Cuántos inversores en bitcoin cumplen con el fisco?
También se habla del desastre ecológico. Estamos emitiendo a la atmósfera entre 8.000 y 13.000 kilogramos de CO2 por cada bitcoin extraído en principalmente granjas chinas cuya electricidad proviene del carbón. Ineficiente aunque haya gente que le busque aplicaciones creativas.
Pero blockchain está de moda: los smart contracts

Lo más original de bitcoin es blockchain que, en mi opinión, es la innovación que quedará después de que se pase la moda de bitcoin. Queriendo resaltar la originalidad de la propuesta (contabilidad distribuida, tolerante a fallos, muy difícil o imposible de falsificar, etc) quiero también remarcar que se está intentando aplicar a todo como una moda más que como una solución. Voy a poner un ejemplo de los smart contracts.
Los smart contracts son contratos escritos en software en vez de usar un texto legal que son incluidos en blockchain para que sea conocido por todas las partes e infalsificables. Pueden incluir reglas para transferir dinero sin el consentimiento "manual" de las partes siguiendo unas reglas preestablecidas. Su ventaja teórica es que son autoejecutables y no requieren abogados revisando el funcionamiento ni hay disputas posibles.
Un ejemplo del mundo real de cómo esto puede ser problemático para muchos casos de uso es The DAO (Distributed Autonomous Organization), un vehículo de inversión donde los inversores usando sus claves criptográficas votan qué inversiones hacer prescindiendo de los gestores y por tanto las comisiones por gestión. Nos hemos ahorrado al intermediario.
Este sistema invirtió 50 millones de dolares en un fondo de inversión controlado por un programador que conocía el sistema y aprovechó unos dicen que un bug otros que una característica del sistema en su favor. Tras esa inversión cuestionable algunos inversores aseguraron haber sido robados y otros que todo el valor del sistema DAO es la autonomía de su operación y que supervisarlo sería acabar con el sentido del fondo. El autor del "hackeo" hizo público un comunicado con la siguiente declaración:
"Estoy decepcionado al comprobar que algunos llaman "robo" al uso que he hecho de una característica del sistema. Yo estoy haciendo un uso explícito de algo que se recoge en el smart contract y mi abogado me ha dicho que lo que he hecho es legal. Si lo desean pueden revisar los términos del contrato DAO."
El autor se estaba riendo del concepto "el código es la ley". Al final se decidió intervenir el sistema y retroactivamente cancelar la operación. Normalmente las transacciones que implican mucho dinero tienen un humano supervisando por una razón válida.
Tras esta puntualización creo que blockchain puede traernos innovaciones interesantes tras esta fase experimental y tiene valor a largo a pesar de algunas de sus aplicaciones como bitcoin.
¿Entonces si sé lo que hago puedo invertir?

Bitcoin sube con fuerza porque tiene dos tipos de inversores: los que invierten de manera especulativa y por otra parte los que invierten a largo plazo porque creen que bitcoin es el medio de pago del futuro.
Para los que especulan - muchos se han hecho ricos - Bitcoin es una apuesta con un alto riesgo pero con gran recompensa. Con la entrada de bitcoin en el mercado de derivados también se puede apostar a la baja. Si sabes lo que haces no tengo nada que decir.
Si eres un inversor a largo que crees en bitcoin después de todo lo que he puesto arriba sólo te aconsejo que tengas las criptomonedas en tu poder con un wallet hardware y que no inviertas lo que no te importa perder porque no somos pocos los que pensamos que el bitcoin no tiene ningún valor en el largo plazo y es impredecible en el corto.




https://www.xataka.com/criptomonedas...-criptomonedas
ElMoro
ForoCoches: Miembro
#2
TE hago la pole yme espero a la secuela del lobo de Wall Street
me262a
A la vidorraaaaaa
#3
Haces muy bien en no comprar bitcoins y/u otras criptomonedas.
mariete38
ForoCoches: Miembro
#4
Maverik eres tú?

jrivera
Joker
#5
Ok
Polaroide
⭐⭐⭐⭐⭐
#6
Respecto a su alta volatilidad, esta se debe a su uso actual como activo especulativo por parte de millones de personas, por lo que, en sus condiciones actuales puedes valorarla como inservible actualmente, donde su futuro es incierto en ese aspecto.

Las mejoras de los sistemas, su aceptación y regulación a nivel global son un primer paso a aceptar las cryptomonedas, son un mero mercado más que a día de hoy se usa para obtener una rentabilidad x. El Blockchain y las crypto monedas ofrecen muchas ventajas a los gobiernos sobre el control de emisión si son creadas por ellos mismos, destacando sobre todo el aspecto fiscal sobre control total de movimientos pudiendo evitar el blanqueo y eliminando al 100% el dinero negro.

En cuanto a las fees se esperan reducirse con la implantación de avances en el entorno crypto como la lightning network.

La conclusión es clara: puedes verlo como un mero activo financiero en el que sacar tajada en sus fluctuaciones tanto si sube como si baja, valorando que ofrece altísimos %de beneficios pero con alto riesgo. También puedes verlo como una inversión largo plazista si realmente crees que su valor incrementará exponencialmente en ¿5 años? debido a una mayor aceptación de este a nivel global. Por último puedes enfocarlo como una estafa piramidal ponzi que se renueva cíclicamente, de la que no quieres oír hablar ni formar parte.

Las economías globales están altamente endeudadas, la inflación desborda, las tasas de interes aumentan en todos los ámbitos, y desde mi punto de vista, el sistema económico global necesita sanearse más pronto que tarde, y me atrevo a pronosticar que tras la revolución industrial, y la revolución tecnológica, creo verse asomar una nueva revolución: la económica.
me262a
A la vidorraaaaaa
#7
Cita de gurdjieff

Escribo esto tras ver en las noticias que "el bitcoin pierde más del 30% de valor en su peor semana desde 2013". Estamos ya más que acostumbrados a oír que el bitcoin se desploma y se dispara. Normalmente, una inversión con este grado de volatilidad sólo la asumen especuladores muy expertos y sin embargo en mi entorno conozco a mucha gente que está invirtiendo en bitcoin. A nivel global se están escuchando cosas alarmantes que deberían preocupara a los reguladores.
¿Por qué mucha gente invierte en bitcoin? Dejando a un lado los especuladores a corto, los inversores a largo creen que el bitcoin en el futuro será el medio de intercambio universal y el depósito de valor que sustituirá a dólar, euro, etc. Vamos por partes.
Bitcoin no puede ser un medio de intercambio universal

Bitcoin y su tecnología trajo la promesa de tener un medio de intercambio anónimo y sin intermediarios. En realidad esto ya existe: pagar en metálico. La ventaja de pagar con criptomoneda sería que hiciera más fácil pagar a distancia. Sin embargo en el mundo real comprar algo con bitcoin o transferir fondos - por ejemplo a un familiar en otro país - no es para nada sencillo. No hay ninguna app que lo haga fácil a pesar de que muchas startups están intentándolo. Y aunque llegara a ser usable, las comisiones son tan altas que no merecería la pena. Usarlo para mandar dinero a otro país y cambiarlo por moneda tradicional usando un cajero bitcoin puede llegar a costar un 15% de comisión entre emisión y retirada.
A su vez, si no lo usamos para comprar o enviar dinero sino para invertir, los intermediarios cobran varios tipos de comisiones por operar con bitcoins:
  • comisión de transacción: cada intermediario la fija, entre 0.2% y 3%.
  • comisión de depósito de fondos: si lo haces con tarjeta, por ejemplo, no es un gasto menor y varía mucho según el método de pago.
  • comisión de retirada de fondos: al convertir los bitcoin en moneda fiat algunos intermediarios aplican comisión por su parte a la que pueden sumarse comisiones de tu banco. También se aplica si cambias los bitcoins a otras criptomonedas.
  • comisión de cambio de moneda: si depositas euros en un intermediario que sólo acepta dolares soportaras una comisión de cambio. Para evitarlo usa un intermediario que acepte directamente tu moneda.
Estas comisiones son difíciles de calcular y en parte sólo son accesibles una vez creada la cuenta en el intermediario. Conduzcan con cuidado.
El mayor problema no son tanto las comisiones sino el historial de malas prácticas que acumulan los exchange o intermediarios. Estás son algunos de los trucos que usan descaradamente:
  • wash trades — operaciones de un operador consigo mismo para crear volumen e influir en el precio, como se ha denunciado en Bitfinex.
  • spoofing — ordenes de compra o venta enormes para simular un momento de optimismo o pesimismo que se cancelan según vaya afectando al precio. Esta práctica se ha denunciado en Coinbase y otros.
  • painting the tape — como wash trades pero con múltiples participantes. Mark Karpelès reconoció ante un juez que usaba esta técnica en el exchange Mt. Gox.
  • front-running — donde un operador es capaz de colar su orden antes que la de los clientes en momentos propicios.
No es posible enfatizar bastante lo poco riguroso de las medidas de seguridad de estos intermediarios cuando no se dedican directamente a manipular el mercado. Sin la vigilancia de autoridad alguna, el principal exchange del momento llamado Mt Gox se hundió en 2014 perdiendo todos los bitcoins (850,000 bitcoins). La teoría más aceptada es que sufrieron robos masivos de sus criptomonedas por no tener medidas de seguridad adecuadas. En 2016 pasó lo mismo con el exchange australiano Igot y podríamos hacer una interminable lista con incidencias de estas empresas.
Es difícil pensar que estas malas prácticas desaparecerán sin regulación.
Usuario de MTGox protestando por el robo de su dinero (fuente: vídeo de patrick nsabima)


Bitcoin no puede ser un depósito de valor

Las monedas que diariamente usamos, el euro o el dólar, son un depósito de valor. Esto significa que tengo confianza en que si guardo 3.000 euros en casa un año después esos euros tendrán un valor muy parecido al inicial. Si mi sueldo está en euros sé - con poca variación - qué cosas podre comprar con él en el futuro cercano.
Una criptomoneda que aspira a sustituir al dólar no puede tener caídas del 30% en una semana, como acaba de pasar. Tuvo caídas del 93% en 2011, del 70% en 2013 o del 86% en 2014 (dejando aparte los primeros años donde la montaña rusa era continua). Y no puede multiplicar su valor en un año sin dañar la economía. Ni las monedas tradicionales más disfuncionales llegan a estos extremos. Imaginemos lo que debe pensar el señor de Florida que compró 2 pizzas por 10.000 bitcoins en 2010.
Nadie va a usar una moneda para las transacciones diarias si su valor es errático. Sin estabilidad nadie va a pedir un préstamo en esa moneda ni la usará para hacer compras.
Variación del valor del bitcoin en el último año (fuente: coinmarketcap)


Un mundo con bitcoin

Hasta bien entrado el siglo XX las monedas tradicionales estaban condicionadas al patrón oro: todo el dinero en circulación estaba respaldado en alguna cámara acorazada del gobierno por lingotes. La oferta de oro es limitada y esto provocaba que durante las crisis cíclicas que ocurren en el capitalismo los gobiernos apenas podían actuar puesto que no podían imprimir más dinero que el oro que había.
El fin de la Primera Guerra Mundial supuso que los gobiernos se saltaran este patrón ante las enormes deudas acumuladas en la guerra que no podían respaldarse con metal precioso, de ahí se pasó a los acuerdos de Breton Woods y finalmente en 1971 Estados Unidos decidió abandonar por completo el patrón oro.
Las monedas actuales no están respaldadas directamente con nada más que la confianza en la propia moneda y esto permite a los gobiernos las grandes intervenciones sobre la economía, como la que hemos vivido recientemente en la crisis inmobiliaria de 2007. El sistema actual es muy imperfecto pero permite que los bancos centrales controlen el crédito o la estabilidad de los precios expandiendo o contrayendo la cantidad de dinero en el mercado.
Una economía mundial basada en bitcoin sería volver al patrón oro, es decir a la oferta rígida de moneda, dado que esta criptomoneda dejará de producirse cuando alcance la cifra de 21 millones de bitcoins. El 80% del total de bitcoins ya ha sido extraído por los mineros y la dificultad de su extracción crece de manera exponencial (cada vez el crecimiento en número de bitcoins es más lento, se ha diseñado así el sistema).
Una economía mundial basada en bitcoin sería volver al patrón oro, es decir a la oferta rígida de moneda.


El uso universal de bitcoin significaría despojar a los gobiernos de política monetaria y de poder contraer y expandir la masa monetaria cuando lo necesiten, olvidando la lección que aprendimos en la Gran Depresión. El creador de Bitcoin explicó en 2008 en un paper que bitcoin eliminaría la inflación. Por eso bitcoin atrae a los gold bugs y todo aquel contrario a la intervención del gobierno en la moneda.
Vivimos una contradicción en la que cada vez más voces piden eliminar el dinero físico (usar moneda como la actual pero sólo tarjetas y transferencias) para combatir el fraude fiscal y las actividades delictivas y a la vez se da credibilidad a bitcoin que hace más difícil aún vigilar las transacciones. Suecia está haciendo avances para reducir la porción de su economía que se realiza en efectivo. España limita cada pocos años el dinero que puedes pagar en metálico por transacción obligando a identificarte de manera electrónica. ¿Cómo es esto compatible con una moneda que no deja rastro de quién emite y recibe una transacción? ¿Cómo ayuda esto a la lucha contra el fraude y el delito? ¿Cuántos inversores en bitcoin cumplen con el fisco?
También se habla del desastre ecológico. Estamos emitiendo a la atmósfera entre 8.000 y 13.000 kilogramos de CO2 por cada bitcoin extraído en principalmente granjas chinas cuya electricidad proviene del carbón. Ineficiente aunque haya gente que le busque aplicaciones creativas.
Pero blockchain está de moda: los smart contracts

Lo más original de bitcoin es blockchain que, en mi opinión, es la innovación que quedará después de que se pase la moda de bitcoin. Queriendo resaltar la originalidad de la propuesta (contabilidad distribuida, tolerante a fallos, muy difícil o imposible de falsificar, etc) quiero también remarcar que se está intentando aplicar a todo como una moda más que como una solución. Voy a poner un ejemplo de los smart contracts.
Los smart contracts son contratos escritos en software en vez de usar un texto legal que son incluidos en blockchain para que sea conocido por todas las partes e infalsificables. Pueden incluir reglas para transferir dinero sin el consentimiento "manual" de las partes siguiendo unas reglas preestablecidas. Su ventaja teórica es que son autoejecutables y no requieren abogados revisando el funcionamiento ni hay disputas posibles.
Un ejemplo del mundo real de cómo esto puede ser problemático para muchos casos de uso es The DAO (Distributed Autonomous Organization), un vehículo de inversión donde los inversores usando sus claves criptográficas votan qué inversiones hacer prescindiendo de los gestores y por tanto las comisiones por gestión. Nos hemos ahorrado al intermediario.
Este sistema invirtió 50 millones de dolares en un fondo de inversión controlado por un programador que conocía el sistema y aprovechó unos dicen que un bug otros que una característica del sistema en su favor. Tras esa inversión cuestionable algunos inversores aseguraron haber sido robados y otros que todo el valor del sistema DAO es la autonomía de su operación y que supervisarlo sería acabar con el sentido del fondo. El autor del "hackeo" hizo público un comunicado con la siguiente declaración:
"Estoy decepcionado al comprobar que algunos llaman "robo" al uso que he hecho de una característica del sistema. Yo estoy haciendo un uso explícito de algo que se recoge en el smart contract y mi abogado me ha dicho que lo que he hecho es legal. Si lo desean pueden revisar los términos del contrato DAO."
El autor se estaba riendo del concepto "el código es la ley". Al final se decidió intervenir el sistema y retroactivamente cancelar la operación. Normalmente las transacciones que implican mucho dinero tienen un humano supervisando por una razón válida.
Tras esta puntualización creo que blockchain puede traernos innovaciones interesantes tras esta fase experimental y tiene valor a largo a pesar de algunas de sus aplicaciones como bitcoin.
¿Entonces si sé lo que hago puedo invertir?

Bitcoin sube con fuerza porque tiene dos tipos de inversores: los que invierten de manera especulativa y por otra parte los que invierten a largo plazo porque creen que bitcoin es el medio de pago del futuro.
Para los que especulan - muchos se han hecho ricos - Bitcoin es una apuesta con un alto riesgo pero con gran recompensa. Con la entrada de bitcoin en el mercado de derivados también se puede apostar a la baja. Si sabes lo que haces no tengo nada que decir.
Si eres un inversor a largo que crees en bitcoin después de todo lo que he puesto arriba sólo te aconsejo que tengas las criptomonedas en tu poder con un wallet hardware y que no inviertas lo que no te importa perder porque no somos pocos los que pensamos que el bitcoin no tiene ningún valor en el largo plazo y es impredecible en el corto.




https://www.xataka.com/criptomonedas...-criptomonedas
Queridos cofrades... entiendo perfectamente las sensaciones que da el bitcoin en cuanto a que no hay valor económico intrínseco dentro. Para aclarar este asunto, propongo sumergirnos en el origen real del dinero y vemos que diferencia hay con el bitcoin y si éste tiene valor propio o es humo.

En 1912, Mises publicó La Teoría del Dinero y el Crédito. Mientras que cubría cada aspecto del dinero, su estudio estaba en rastrear el valor y el precio del dinero a sus orígenes. Es decir, explicó cómo el dinero obtiene su precio en términos de los bienes y servicios que obtiene. Llamó a este proceso el “teorema de regresión”.

El profesor de Mises, Carl Menger, demostró que el dinero mismo proviene del mercado, no del Estado y no del contrato social. Surge gradualmente a medida que los empresarios monetarios buscan una forma ideal de commodity para el intercambio indirecto. En lugar de meramente intercambiar entre sí, las personas adquieren un bien no para consumir, sino para comerciar. Ese bien se convierte en dinero, el commodity más comercializable.

Pero Mises añadió que el valor del dinero se remonta en el tiempo a su valor como commodity intercambiado. Mises dijo que esta es la única manera en que el dinero puede tener valor.

La explicación de Mises resolvió un problema importante que confundía a los economistas, es una narrativa de la historia conjetural, y sin embargo tiene perfecto sentido. ¿La sal se habría convertido en dinero si de otro modo hubiera sido completamente inútil?, ¿Las pieles de castor hubiesen obtenido valor monetario si no hubiesen sido útiles para confeccionar vestimenta? ¿La plata o el oro habrían tenido valor monetario si no tuvieran valor como commodities primero? La respuesta en todos los casos de la historia monetaria es claramente no. El valor inicial del dinero, antes de que se comercialice ampliamente como dinero, se origina en su utilidad directa. Es una explicación que se demuestra a través de la reconstrucción histórica. Ese es el teorema de regresión de Mises.

A primera vista, bitcoin parecería ser una excepción. No puedes usar un bitcoin para otra cosa que no sea dinero. No se puede usar como joyas. No puedes hacer una máquina con él. No se puede comer o incluso usar con fines decorativos. Su valor sólo se demuestra como una unidad que facilita el intercambio indirecto. Y sin embargo, bitcoin ya es dinero. Se usa todos los días. Puedes ver los intercambios en tiempo real.

No es un mito. Es de verdad.

Según parece tenemos que elegir. ¿Está mal Mises? Tal vez tengamos que echar fuera toda su teoría. O tal vez su punto era puramente histórico y no se aplica en el futuro de una era digital. O tal vez su teorema de la regresión es la prueba de que bitcoin es sólo una manía vacía sin poder de permanencia, porque no puede reducirse a su valor como un commodity útil.

Y sin embargo, no tienes que recurrir a la teoría monetaria complicada para entender el sentido de alarma que rodea a bitcoin. Muchas personas, tienen una sensación de inquietud acerca de un dinero que no tiene base en nada físico. Claro, se puede imprimir un bitcoin en un trozo de papel, pero tener un papel con un código QR o una clave pública no es suficiente para aliviar esa sensación de intranquilidad (sigue siendo aparentemente humo).

Esta inquietud genera la duda de si la visión de Mises se aplicaba sólo en una era predigital. He indagado las teorías de que el valor de bitcoin sería cero, pero para las divisas nacionales en las que se convierte. Tal vez la demanda de bitcoin superó las demandas del escenario de Mises debido a una necesidad desesperada de algo más que el dólar o el euro.

La clave que demuestra que bitcoin tiene valor intrínseco por sí mismo es porque Bitcoin es tanto un sistema de pago como dinero. El sistema de pago es la fuente de valor, mientras que la unidad de contabilidad simplemente expresa ese valor en términos de precio. La unificación de dinero y pago es su característica más inusual, y la que la mayoría de los comentaristas han tenido problemas para meterse en la cabeza.

Todos estamos acostumbrados a pensar en divisas separadas de los sistemas de pago. Este pensamiento es un reflejo de las limitaciones tecnológicas de la historia. Está el dólar y las tarjetas de crédito. Está el euro y PayPal. Hay yenes y hay servicios como Western Union. En cada caso, la transferencia de dinero depende de terceros proveedores de servicios. Con el fin de utilizarlos, es necesario establecer una “relación de confianza” con ellos, es decir, que la institución que organiza el acuerdo tiene que creer que usted va a pagar.

Esta cuña entre el dinero y el pago ha estado siempre con nosotros, a excepción del caso de la proximidad física. Si te doy un dólar por tu rebanada de pizza, no hay tercero. Pero los sistemas de pago, los terceros, y las relaciones de confianza se hacen necesarios una vez que se abandona la proximidad geográfica. Es entonces cuando empresas como Visa y las instituciones como los bancos se hacen indispensables. Son la aplicación que hace que el software monetario haga lo que usted quiere que haga.

El problema es que los sistemas de pago que tenemos hoy en día no están disponibles para cualquiera. De hecho, una gran mayoría de la humanidad no tiene acceso a tales herramientas, que es una de las principales razones de la pobreza en el mundo. Los que carecen de derechos financieros se limitan al comercio local y no pueden extender sus relaciones comerciales con el mundo.

Un objetivo importante de desarrollar Bitcoin era resolver este problema. El protocolo estableció unir la función de moneda con un sistema de pago. Los dos están completamente interrelacionados en la estructura del propio código. Esta conexión es lo que hace bitcoin diferente de cualquier moneda nacional existente, y, realmente, cualquier moneda en la historia.

Dejemos que Nakamoto hable desde el resumen introductorio a su paper. Observa cómo el sistema de pagos es central al sistema monetario que creó:
Una versión completamente peer-to-peer (persona a persona) de dinero electrónico permitiría que los pagos electrónicos sean enviados directamente de una persona a otra sin pasar por una institución financiera. Las firmas digitales proveen parte de la solución, pero los mayores beneficios se pierden si algún intermediario de confianza es requerido para prevenir el “doble gasto”. Nosotros proponemos una solución al problema del doble gasto utilizando una red peer-to-peer. La red estampa la fecha y hora de las transacciones a través de una función criptográfica (hash) que referencia a la anterior en una cadena de hashes creando el protocolo proof-of-work, este es un registro que no puede ser cambiado sin rehacer todo el trabajo. La cadena más larga no sólo sirve de prueba de la secuencia de los eventos presenciados, si no que además viene del conglomerado más grande de capacidad de procesamiento. Siempre que este conglomerado sea controlado por personas que no intentan atacar la red, ellos generarán la cadena más larga dejando atrás a los atacantes. La red por si misma requiere de una estructura mínima. Los mensajes son emitidos lo más eficientemente posible y los nodos pueden salir y reunirse a la red a voluntad, aceptar la cadena más larga sirve de prueba de lo que ha sucedido mientras no estaban conectados.

Lo que es muy llamativo en este párrafo es que ni siquiera hay una mención de la unidad monetaria en sí. Sólo se menciona el problema del doble gasto (es decir, el problema de la creación de dinero inflacionario). La innovación aquí, incluso según las palabras de su inventor, es la red de pago y no la moneda. La moneda o unidad digital sólo expresa el valor de la red. Es una herramienta de contabilidad que absorbe y transporta el valor de la red a través del tiempo y el espacio.

Esta red se llama Blockchain (cadena de bloques). Es un libro contable almacenado en la nube digital, una red distribuida, y puede ser observado en funcionamiento por cualquier persona en cualquier momento. Es supervisado cuidadosamente por todos los usuarios. Permite la transferencia de bits seguros y no repetibles de información de una persona a otra en cualquier parte del mundo, y estos bits de información están garantizados por una forma digital de título de propiedad. Esto es lo que Nakamoto llamó “firmas digitales”. Su invención de este libro contable basado en la nube permite verificar los derechos de propiedad sin tener que depender de alguna agencia fiduciaria de terceros.

Blockchain resolvió lo que ha llegado a ser conocido como el problema de los generales bizantinos. Este es el problema de coordinar la acción sobre un área geográfica amplia en presencia de actores potencialmente maliciosos. Debido a que los generales separados por el espacio tienen que confiar en los mensajeros y esta confianza requiere tiempo y trabajo, ningún general puede estar absolutamente seguro de que el otro general ha recibido y confirmado el mensaje, y mucho menos su precisión.

Poner un libro contable al que todos tienen acceso en Internet supera este problema. El registro guarda las cantidades, los tiempos y las direcciones públicas de cada transacción. La información se comparte en todo el mundo y siempre se actualiza. El libro garantiza la integridad del sistema y permite que la unidad monetaria se convierta en una forma digital de propiedad con un título.

Una vez que se comprende esto, se puede ver que la propuesta de valor de bitcoin está vinculada con su red de pago adjunta. Aquí es donde se encuentra el valor de uso al que se refiere Mises. No está incrustado en la unidad monetaria, sino más bien en el brillante e innovador sistema de pagos en el que vive Bitcoin. Si fuera posible que Blockchain se separara de alguna manera de bitcoin (algo que realmente no es posible), el valor de la moneda caería instantáneamente a cero.

Bitcoin logra la proeza de transformar un medio diseñado para distribuir información en masa, sin coste y tremendamente efectivo, como es internet, a poder crear activos digitales no copiables (o cuyas copias no pueden ser usadas).

Prueba de concepto
Ahora, para comprender mejor cómo la teoría de Mises encaja con bitcoin, hay que entender otro punto acerca de la historia de la criptomoneda. El día de su lanzamiento (9 de enero de 2009), el valor de bitcoin era exactamente cero. Y así permaneció durante 10 meses. Todo el tiempo, las transacciones estaban teniendo lugar, pero no tenía valor publicado por encima de cero durante todo este tiempo.
El primer precio publicado de bitcoin apareció el 5 de octubre de 2009. En este intercambio, USD$1 igualó 1,309.03 Bitcoins (que muchos consideraban demasiado caro en ese momento). La primera valoración de bitcoin era poco más de una décima de un centavo.

¿Qué pasó realmente entre el 9 de enero y el 5 de octubre de 2009, para que Bitcoin obtenga un valor de mercado desde cero? La respuesta es que los usuarios estaban probando la Blockchain. Querían saber si funcionaba. ¿Transfería las unidades sin gastar dos veces? ¿Realmente era un sistema que dependía de la potencia de CPUs voluntarias era suficiente para verificar y confirmar las transacciones? ¿Los bitcoins recompensados aterrizan en el lugar correcto como pago por los servicios de verificación? Y, por sobre todo, ¿este nuevo sistema realmente funcionaba para hacer lo aparentemente imposible, es decir, mover bits seguros de información basada en títulos a través del espacio geográfico, no utilizando a terceros, sino peer to peer?

Tomó 10 meses para construir esa confianza. Costó otros 18 meses antes de que bitcoin alcanzara la paridad con el dólar de los Estados Unidos. Esta historia es esencial para entender, especialmente si se está apoyando en una teoría del origen del dinero que especula sobre la prehistoria del dinero, como lo hace el teorema de regresión de Mises. Bitcoin no siempre fue un dinero con valor. Era una vez una unidad de contabilidad pura adjunta a un libro mayor. Este libro obtuvo lo que Mises llamó “valor de uso”. Por lo tanto, todas las condiciones del teorema se satisfacen de este modo.

Si hay dudas de que bitcoin está basado en nada más que en el aire, que no puede ser un dinero porque no tiene historia real como un producto genuino, hay dos puntos centrales que lo aclaran. Primero, bitcoin no es una moneda independiente, sino una unidad de contabilidad adjunta a una innovadora red de pagos. Segundo, esta red, y por lo tanto bitcoin, sólo obtuvo su valor de mercado a través de pruebas y uso en tiempo real en un entorno de mercado.

En otras palabras, una vez que se toman en cuenta sus deslumbrantes características técnicas, bitcoin surgió exactamente como cada otra moneda, desde la sal hasta el oro, lo hizo. La gente encontró que el sistema de pago era útil, y la contabilidad adjunta era portátil, divisible, fungible, duradera y escasa.

El nuevo dinero nació. Este dinero junta todas las mejores características del dinero de la historia, pero añade una red de pago que permite al mundo entero hacer comercio sin tener que depender de terceros.


Blockchain no es sólo dinero. Se trata de cualquier transferencia de información que requiera seguridad, confirmación y garantía total de autenticidad. Esto se refiere a los contratos y transacciones de todo tipo, todas realizadas peer-to-peer.

Con bitcoin es posible un mundo sin terceros, incluyendo el tercero más peligroso jamás concebido por el hombre: el propio Estado.

Mises estaría maravillado y sorprendido con bitcoin. Pero también podría tener un sentimiento de orgullo, porque su teoría monetaria de más de 100 años atrás se ha confirmado y dado una nueva vida en el siglo XXI.
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