Galiza Calidade (Relato).

sorginsorgi
Demasiados enemigos!!!!
#211
Buena esta
atrescilindros
ForoCoches: Miembro.
#212
Cita de sorginsorgi
Buena esta
Y mañana, más y mejor, con nueva adquisición.
sorginsorgi
Demasiados enemigos!!!!
#213
Cita de atrescilindros
Y mañana, más y mejor, con nueva adquisición.
Esperando shur.
uNDeRFaCeZ
Cuore Sportivo
#214
Eres grande shur! Gracias por la dosis, nunca mejor dicho! Jaja
CreVi
Trackboy pobre
#215
five stars


hoy mas?
ankae
ForoCoches: Miembro
#216
Rabo en mano estoy para la dosis de hoy...
sorginsorgi
Demasiados enemigos!!!!
#217
Esperando dosis
atrescilindros
ForoCoches: Miembro.
#218
Perdón por tardar, pero lo estoy haciendo algo más largo de leer, es decir, completando todo un capítulo. jeje
Toni64
Burning Gasoline
#219
Pues aqui me hallo a la espera de droja...
endico2
ForoCoches: Miembro
#220
Se dice "Galicia".
Ya solo por eso paso de leer tus mierdas independentistas
atrescilindros
ForoCoches: Miembro.
#221
Sexto capítulo.

· Mi madre consigue sacarse el permiso, sin mérito alguno; considerándome un ‘tío de pasta’; y estrenando mi Escort XR3i.

A puertas de junio, ya estaba hasta los huevos de hacerle de taxi a mi madre, y lo comenté en la oficina:

- Me cago en la puta, tengo que ir a buscar a mi madre, que hoy sale antes. – le comenté a Maxi, mientras me lavaba las manos.

- Joder. – me cortó – Ya van siendo horas de que se saque el carné la mujer, ¿no crees?

- Sí, y a palmar dinero entre los numerosos intentos fallidos, y que se desilusione aún más. – respondí.

- Mira, hacemos una cosa, tú haz que se apunte de nuevo en la autoescuela. – me propuso – Porque el rollo es que la palma siempre en el práctico, ¿no?

- .

- Pues tengo algún que otro colega en Tráfico, a lo mejor podemos arreglar el tema.

- ¿No jodas? – le corté – A buenas horas me lo propones, tío. – le decía, mientras me secaba las manos.

Mi madre volvió a apuntarse a la autoescuela, y no había problema en que hiciese e hiciese más prácticas, mi sueldo estaba presente en casa. El teórico le había caducado, pero lo volvió a aprobar, y a principios de Julio, después de muchas prácticas, y con unos nervios que no podía ni dejar de fumar durante veinte minutos, se presentó al práctico. Y, se presentó en el día que nos recomendó Maxi previamente, no podía ser otro día.

La noche anterior al examen práctico, Maxi hizo que me reuniese con su amigo, el que trabajaba en Tráfico. Y me decía sobre ello:

- Quedamos en el Dickens sobre las once, y prepárate para lo que te va a proponer.

- ¿Y luego? – pregunté extrañado, por lo que me había dicho sobre la propuesta de su amigo.

- Ya verás, a mí no me lo concretó, ni tengo la más remota idea de lo que quiere a cambio; conociéndole, tendrá algo que ver con el equipo de fútbol de su pueblo, alguna inversión fuerte, o algún esfuerzo parecido.

El chico este, el de Tráfico, era parte de la directiva del S.D. Bande, un equipo de fútbol de la provincia, y que militaba en categorías regionales.

A la noche, en el Dickens:

- Así que tu madre, se pone muy nerviosa cuando se examina, ¿no? – me preguntaba, mientras se encendía un cigarrillo.

- Sí, bastante. – respondí, seriamente.

- Es normal, le pasa a todo el mundo. – contestó – Tu tranquilo, que mañana depende de tu madre en parte, que esperemos que no la cague automáticamente y solo cometa pequeños fallos, y la otra parte depende de ti.

- Y, ¿qué tengo que hacer para que dependa de mí? – le pregunté, encendiéndome un cigarro, y bebiéndome un sorbo del ron con cola que había pedido para mí, para fumar con sabor.

- Verás, no se si te habrá contado Maxi que yo soy parte de la directiva de un equipo de fútbol, y que lamentablemente, está de capa caída. – contestó – De capa caída, en lo referente al equipo, tenemos muy poca gente.

- Para, ¿quieres que te consiga gente para el equipo? – le pregunté, riéndome de la situación, ya que había pensado en que me pediría un donativo generoso para el equipo.

- Si, y no. – respondió – Verás, Maxi ya me ha contado que le pegas algo al fútbol, y quería que en agosto empezases la pretemporada con nosotros, echándonos una mano durante la próxima temporada al completo. Y que si puedes, que te trajeras a algún par de amigos, que también le pegasen al balón.

- O sea, yo me comprometo aquí de que ficho por tu equipo, ¿y ya tengo a mi madre aprobada? – le pregunté.

- Sí, y espero que no me falles. – respondió el amigo de Maxi.

- Tranquilo, ‘Picotas’. – le cortó Maxi – Ya te digo que el chaval no te falla, pongo la mano en el fuego por él.

- No, eso no, porque si es así, tal y como lo cuentas, podemos empezar una relación de jugador y directivo. – le decía al amigo de Maxi, contento, y dándole la mano.

Picotas era el apodo del amigo de Maxi, un chico de menos de treinta años, con cierto aire a Mourinho, y que trabajaba de examinador en la ciudad. Su padre también era directivo del S.D. Bande, y él estaba ahí para intentar ayudar en lo que fuese al equipo de su zona. Y sí, conseguir jugadores para equipos de categorías regionales, a veces puede ser difícil, y esta anécdota lo corrobora. A él le tocaba de examinar a los de la Autoescuela de mi madre, y mañana, sería un gran día para mi madre.

Al día siguiente, había estado de los nervios durante toda la mañana, esperaba que mi madre no cometiese una cagada monumental en el examen, y cuando volví a casa, mi madre ya se había vuelto directa del examen para casa:

- ¡Fran! – exclamó mi madre, al oír la puerta – Aprobé. – me decía mientras se abalanzaba a mí, emocionada.

- Sí, ¿y qué tal el examen? – le pregunté, riéndome, y con un buen peso quitado de encima.

- Los he hecho mejores, pero hoy han aprobado a bastantes, y a mí también. – me contestó, mientras se volvía a la cocina.

A partir de aquí, el Fiesta se lo llevaría mi madre a trabajar todos los días, dejándome a mí sin coche durante un buen tiempo (le quité los rótulos de Automecánica Gómez y todo). Tampoco había fallo, vivía en la capital, y me movía por la capital. Durante ese tiempo me movía con Maxi a todas partes en su Astra GSi, o se lo pillaba prestado para ir a por recambios cuando era una situación urgente. También empecé a cobrar algo más de dinero, y aún por encima, me tocaba la paga extra; en verano, no iba a tener ningún problema de cash. Aunque la cocaína se hizo habitual en mis noches de juerga, no tiraba tanto de mi sueldo, y solo me metía yendo de juerga con Maxi. Y a Maxi, aunque no le molaba la idea de que yo me metiese, lo comprendía y lo aceptaba. Para salir de juerga, tampoco salía con vaquero y camiseta como lo hacía antes, y empecé a vestirme con camisa y pantalones de máximo nivel, la vida me sonreía, la verdad.

Empezó la pretemporada en agosto, y para desplazarme a Bande, lo hacía en el Ford Fiesta, ya que el horario de trabajo de mi madre, no coincidía con el de los entrenamientos ni con el de los partidos amistosos. Y al comenzar la liga, coincidía en que mi madre trabajaba también los sábados por aquella época, y claro, bajaba a Bande con algún compañero de equipo. En Bande me sentía genial, no tenía ninguna queja, jugaba los partidos e iba llevándome con el equipo a medida que iban pasando las primeras jornadas. Lo mejor que tiene el jugar en un equipo de categoría regional, es el compañerismo entre los jugadores, y la afición.

Y volviendo a relatar con más profundidad, os relataré la compra del que sería mi coche en los próximos años; yendo a un entrenamiento del equipo, el Fiesta había empezado a hacerme un ruido raro, proveniente del pedal del embrague, como si rompiese algo, y lo llevé a Talleres Luis y Manuel, la concesión Ford de Bande, ya que me pillaba de camino.



Sin complicarme la vida en apañar yo mismo la avería, dejé el Fiesta a reparar en la concesión, era una operación que a lo mejor tardaba quince minutos, y me compensaba el esperar en la propia concesión mientras me lo reparaban. Entré a la exposición, tampoco había muchos coches, que yo recuerde, un Escort de cinco puertas de trasera redondeada, un Fiesta de tres puertas, y un Escort de tres puertas del modelo que se comercializaba meses atrás, el modelo que había reemplazado el de la trasera redondeada. Me acerqué hasta el Escort de tres puertas, un Escort XR3i 16v de tres puertas, con llantas de aleación opcionales; no tenía intención alguna de comprarlo, ya que había pensado en hacerme con algún pepinillo de segunda mano de aquí en adelante.



Pero, de repente, me increpa un comercial mientras lo miro:

- ¿Te gusta, chaval? – me preguntó.

- Hombre, gustar me gusta. – respondí, riéndome – Pero, solamente estoy mirándolo. – le comenté.

- Pues lo tenemos tirado de precio, ¿eh? Es el modelo de 130 caballos de potencia, el XR3i bueno. – contestó.

- Suponía lo del precio, ya ni se vende este modelo. – contesté.

- ¿Sabes lo que es el ABS, o la dirección asistida? – me preguntó.

- Hombre, soy mecánico, malo será. – respondí, riéndome.

- Pues este coche equipa ambos extras, por no hablar del cierre centralizado, y de los elevalunas eléctricos. – me comentó, montándose en el asiento del conductor y enseñándome todos los ‘gadjets’ – Y si te digo, que es de los coches más potentes que hemos traído a Bande, ¿cómo te quedas? Porque esto tiene fuerza, y como corre, ¿eh?

- Y, ¿el precio? – pregunté.

- Un millón, ochocientas; esta unidad la vendíamos por encargo sobrepasando los dos millones y medio. - - respondió, tajantemente – Con la posibilidad de financiarlo a dos años.

- Un millón setecientas, y cerramos por mi parte. – le ofrecí.

- Bueno, que te parece si lo discutimos en mi despacho. – me invitó.

El coche se veía genial; necesitaba un segundo coche, y que mejor que comprarme un modelo sin estrenar, y más potente que el Astra GSi de Maxi. El comercial me hizo el presupuesto, y ni corto, ni perezoso, lo acepté. Una entrada de quinientas mil pesetas, y el resto a pagar en dos años, pero al fin y al cabo, era un coche nuevo. Pagué la reparación, y por culpa de que el Fiesta fallase, acabó un coche nuevo en casa. Imaginaos la reacción de mi madre cuando volví del entrenamiento, al contárselo.

- Ahora bien sabes, que hasta que termines de pagarlo, no puedes andar con caprichos. – me decía, mientras pelaba patatas – Estás perdido, Fran.

- Bueno, mamá. – la corté – Ha sido culpa tuya, de que te sacases el carné. – le decía, riéndome.

Al día siguiente, sin comentarle nada de nada a Maxi, volví a Bande con mi madre para traerme el XR3i; yo me volvería en el mío, y ella traería de vuelta el Fiesta. Había pagado cerca de doscientas mil pesetas de seguro unas horas antes, aunque mientras tanto, iba con una propuesta de seguro. Mi madre, al ver el coche:

- Yo me pensaba que te habrías comprado un Ford Fiesta, y te has traído este tanque. – decía, mirándolo por todas partes, mientras el comercial arreglaba el papeleo, y esperábamos por las llaves – Y es el deportivo, ¿no?

- Sí, mamá. Un XR3i. – respondí.

- Y, ¿para asegurarlo?

- Pues una pasta, mamá. – respondí – Aunque lo pusiese a tu nombre, no me iba ahorrar mucho.

- Luego no me andes pidiendo dinero, ¿eh? – me avisó – Que bastante tenemos ya en casa, con la abuela, y nuestros pufos.

- Tranquila, mamá, ¡hostia! – la corté – No estropees el momento, ¿vale?

Acto seguido, apareció el comercial con la carpeta de la documentación, y las llaves del coche. Me entregó todo, y me recomendó:

- Anda a despacio, que son muchos caballos. – riéndose.

Mi madre puso mala cara al oír esa frase, para que negarlo. Y así salí de Bande, en mi coche nuevo, con mi madre detrás mía, y fumándome un cigarro para disfrutar aún más del momento. ¿La sensación de estrenar un coche nuevo? Yo, como iba fumando, iba todo el tiempo pensando en si le iba a chinar la tapicería, o si lo iba a atufar del olor del tabaco; ahora, en cuanto a llevar un coche nuevo, sin grillos, olor a nuevo, y pagado por ti mismo, y siendo propiedad tuya, joder, que subidón.

Al día siguiente, al llegar a trabajar, aparqué el coche dentro del local, para hacer una entrada triunfal e impresionar a Maxi. Maxi, al reconocerme desde la oficina:

- ¡Hostiá! – exclamó, al salir de la oficina – ¿Y este coche, tío?

- Me he dado un capricho, Maxi. – le decía, mientras cerraba la puerta del coche.

- Joder, te lo has traído de fuera de segunda mano, ¿no? – me preguntó, al fijarse en la reciente matriculación.

- No, tío. Es nuevo, de paquete.

- No me jodas, este modelo hace un año lo menos, que no se vende. Y esa matrícula, es de hace unos dias, que la ‘O’ de Orense solamente se la ví a un par de coches.

- Joder, es una unidad de stock de concesionario. – contesté.

A Maxi le encantó el coche, tanto que me pidió de probarlo, y vaya si lo probó. Se montó, y lo fue sacando a toques de gas del taller, menuda estirada que le metió en primera y segunda por toda la avenida. Y menuda bronca que aguantó por mi parte, el cabrón.

- Cómo anda esto, ¿no? – decía, al bajarse del coche, y encenderse un cigarro; mítica costumbre de quemado, el comentar el como va un coche, y fumarse un cigarro mientras para él.

- Hombre, acostumbrado a tu GSi ‘palero’. – le decía, riéndome.

- No te quemes con mi Astra, que si quiero lo pongo gordo. – contestó.

- ¿Sí? – le corté – Pues no lo parece; es más, tienes un taller con fama de preparador, y tu coche, salvo las llantas de Opel Calibra, está de fábrica.

- Es como mejor están, si las marcas se gastan cientos de millones de pesetas en I+D, yo no voy a ser más listo que ellos, con unos colectores de cincuenta mil pesetas, y una suspensión de treinta mil. – respondió a mi crítica.

- Menudo comentario, me sorprende que hables así. – contesté.

- Te voy a ser sincero, ese no es el motivo de que no lo prepare, el motivo es que ya andaba pensado en una nueva máquina.

- ¿No jodas?

- Sí, tío. – respondió – Al principio de todo no quería prepararlo ya que lo había estrenado, pero ahora, tengo pensado en hacerme con un BMW de seis cilindros. Está yendo tan guay el taller, y aún por encima, ahora que vamos a comenzar con lo del compra-venta, imagínate la pasta que vamos a hacer.

- No me digas eso, que me acabo de comprar un coche para superarte, y ahora me vienes con esas. – contesté, riéndome.

Nuestro compra-venta aún no estaba abierto al público, pero ya habíamos traído varios vehículos por mediación de un amigo del abuelo de Maxi. Ese será otro capítulo, por ahora, os contaré lo que le hice a mi nuevo coche nada más comprarlo.

No estaba para dejarme una gran suma en una preparación, entre la entrada de quinientas mil pesetas, y el seguro de circulación de doscientas mil, que era todo lo que había ahorrado a lo largo del año, y la letra que me esperaría al mes siguiente, decidí instalarle un volante Sparco desplazado de ocho mil pesetas. Me esperaba época de vacas flacas, ya que comprarse un coche nuevo siendo un crío, aún teniendo la suerte de yo por lo menos tenía un puesto de trabajo fijo, era una auténtica locura.

Y una noche de tantas, de cuando volvíamos de juerga, del local del amigo de Maxi, decidimos enfrentarnos el uno contra el otro por una carretera mítica de la ciudad, Castro de Beiro. Ese mismo año, se inauguró la primera subida al Castro de Beiro, a principios de verano. El rollo es que nosotros no íbamos de machacas de la vida, retándonos el uno contra el otro, ni tonterías parecidas; resultó que habíamos quedado en casa de un conocido en el alto de la subida, y allí, yendo Maxi detrás mía en su Astra GSi, se me pegó a la trasera. Para esto si que soy un machaca de la vida, coche que se me pegue, me despego, y hacía lo mismo con el Fiesta, imaginaos con un coche de la potencia del XR3i.

Reduje a segunda, y pillé la primera curva a tope de gas, Maxi hacía lo mismo, y él, en su Astra GSi, al tener una relación de cambio más corta que la mía, y menos peso, seguía detrás mía. Algo de recta y curva abierta a derechas, segunda a fondo y cambio a tercera, lo malo de mi Escort XR3i es que daba todo arriba, pero arriba del todo; Fran se empieza a alejar, pero de nuevo, una curva algo peligrosa, con mucha cuneta y zanja a izquierdas, la pillo por el interior reduciendo a segunda, soltando gas previamente, y vuelta a apretar el pedal. Miro por el retrovisor, y aparece Maxi, con morreada al salir de la curva y rozando cuneta por el sentido contrario:

- Este tío está perdido. – comentaba conmigo mismo.

Sigo subiendo sin piedad por el Castro, subiendo a tercera y estirando, vuelta a reducir ya que me encuentro con una ‘chicane’, y vuelta a salir a fondo de ella. Maxi ya no tenía mucho que hacer para conseguir pillarme, llevaba un Opel.
ankae
ForoCoches: Miembro
#222
Genial capítulo, ya se sabe los open, non xiran
atrescilindros
ForoCoches: Miembro.
#223
Cita de ankae
Genial capítulo, ya se sabe los open, non xiran
Es un comentario de coña, que no se lo tomen a mal los propietarios, que yo también me hago mis pajas con los Kadett GSi 16v.
manu-420
ForoCoches: Miembro
#224
Buenísimos estos dos últimos y el guiño a tu anterior Escort es un puntazo.
_xfire_
ForoCoches: Miembro
#225
Pillo sitio, interesante tu historia.
Gallardo_f
*AutoBan Spam/Flood/Troll*
#226
Joder sigo despierto por culpa de los capítulos estos de los cojones.

Estoy to enganchao

Muy interesante shur, pillo sitio
ankae
ForoCoches: Miembro
#227
Cita de atrescilindros
Es un comentario de coña, que no se lo tomen a mal los propietarios, que yo también me hago mis pajas con los Kadett GSi 16v.
Mira los coches que tengo y lo entenderás XD
atrescilindros
ForoCoches: Miembro.
#228
Cita de ankae
Mira los coches que tengo y lo entenderás XD
Ya, ya viera el non xira.
sorginsorgi
Demasiados enemigos!!!!
#229
Cita de atrescilindros
Ya, ya viera el non xira.
uNDeRFaCeZ
Cuore Sportivo
#230
Moaaaaaar
sorginsorgi
Demasiados enemigos!!!!
#231
Hoy nada?
grankahuna
ForoCoches: Miembro
#232
no hay ración?
sorginsorgi
Demasiados enemigos!!!!
#233
Hoy tampoco nada?
ankae
ForoCoches: Miembro
#234
quiero mi bocadroja, quiero mi bocadroja
Chica_A3
ForoCoches: Miembro
#235
a la espera de nuevos capítulos
grankahuna
ForoCoches: Miembro
#236
TE has pirado de nazareno?
Colorz
.
#237
No hay ración!??
marke
Bebedor pofesional!
#238
mais droja!
ankae
ForoCoches: Miembro
#239
donde está mi dosis neno¡¡
t3b4r
ForoCoches: Miembro
#240
vamos shuuur!
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