FOTOS ESPECTACULARES DIARIAS vol XXX

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Preciosas todas las fotos, qué buena calidad, muchas gracias!
Alibender
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pedazo fotones!!!!!me encantan!
billyboes
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El XVIII Rallye Catalunya (1982) como copiloto

“Sin duda, el rally más difícil que he hecho nunca”


Por Maurici Palouzié.,

Durante los años de más actividad como copiloto, participé en siete ediciones del Rallye Catalunya con varios pilotos. Esto fue entre 1977 y 1984 y conseguí finalizarlo solo dos veces, lo cual demuestra la dureza del rally, especialmente para los equipos modestos con pocos recursos.

En 1977 y 1978, y mientras era solo puntuable para el Campeonato de España, tenía unos 700 kilómetros de recorrido y unos 200 de cronometrados. Fue con la llegada de la puntuabilidad para el Campeonato de Europa que estas cifras aumentaron significativamente. A partir del año 1979 (pre-inspección) y siguientes (ya puntuable), el Rallye Catalunya pasó a tener más de 1.000 kilómetros de recorrido y entre 300 y 450 de cronometrados. Seguía teniendo la estructura de los años anteriores, con la salida desde las cavas del patrocinador principal, Segura Viudas, y con un itinerario en línea hasta la zona de tramos escogida para el grueso principal de pruebas especiales del rally, con formato bucle o critérium. Quizás porque fue el rally en el que debuté como copiloto, el Catalunya siempre fue especial para mí.

Por todo lo que pasó, y lo que nos pasó, la edición XVIII de 1982 representa, sin duda, el rally más difícil que hice nunca, pero también el que nos proporcionó más satisfacción. Seguro que muchos de vosotros tenéis alguna historia de este rally, esta es la nuestra.

Después de perder más de un año cumpliendo el servicio militar obligatorio, me había reencontrado con mi amigo de juventud, Manel Pérez. Él había comprado un 127 y me propuso hacer el Rallye Catalunya, un rally que siempre me había gustado mucho. Acepté y fue el primero que hacíamos juntos de los muchos que vendrían después... y hasta el día de hoy. Nos pusimos manos a la obra, había mucho trabajo por delante: teníamos que apuntar, repasar y entrenar 14 tramos diferentes porque no teníamos notas anteriores. A la mayoría de tramos hicimos 3 pasadas y a los más largos 4. El rally en si daba respeto: 1.168 km totales y 447 km contra el crono. El porcentaje cronometrado salía alto porque el diseño del rally era tipo critérium, bastante concentrado, todo por la zona de la sierra de Prades y el Priorat, con salida y llegada en Tarragona y medias partes en Salou. Se disputaba en dos noches, la de viernes y la de sábado, acabando las dos bastante empezado el día siguiente.

El Anexo J había cambiado. Los grupos 1, 2, 3, 4 y 5 antiguos, habían sido sustituidos por los N, A y B. Nosotros, a pesar de que salíamos con un 127 de serie, estábamos inscritos en grupo A clase 5. Este año puntuaba con coeficiente 2 para el Europeo pero, como el campeonato ya estaba decidido a favor de Tony Fassina – "Rudy", la participación foránea fue mínima. Un total de 57 vehículos tomábamos la salida, nosotros los últimos, nunca antes había salido el último. Más adelante, en mi cronología deportiva, también experimenté salir con el número uno en la puerta. Contrastes.





Raymond Blancafort, en sus crónicas en El Mundo Deportivo, decía "condicionas dantescas, rally durísimo, …”, y creo que no exageraba. Tomamos la salida lloviendo, a ratos fuerte, y ya sabéis qué pasa cuando llueve: se forman charcos, baja tierra de la montaña, se empañan los cristales, cae la niebla, no ves bien... en resumen, un calvario.

Por la zona de delante se decidía el Campeonato de España de Rallyes entre los equipos Zanini – Sabater y Genito – Barreras. Os remito a las crónicas de Raymond para saber cómo fue todo, aunque me parece que no hago ningún “spoiler” si os digo que ganó la pareja catalana, y Antonio Zanini fue de nuevo Campeón, como también lo fue Víctor Sabater.

Llovió toda la primera noche. Por suerte, en esta primera etapa el rally no se ensartaba en las zonas más elevadas de la Serra de Prades, porque sabíamos que la lluvia de abajo había sido nieve arriba. Esta primera etapa la superaron 40 equipos de los 57 salidos. Nosotros éramos el 36, 2os de clase a pesar de que el coche "no tiraba".

Mientras descansábamos durante el día, el sábado, los ouvreurs de los equipos principales habían ido a inspeccionar los tramos de arriba, y las noticias que corrían por el parque cerrado antes de salir no animaban mucho. En aquella época no había teléfonos móviles, ni ordenadores personales, ni “meteo.cat”. Así que la principal fuente de información era la radio, "radio macuto", principalmente. Según se decía, había nieve en los 6 primeros y los 6 últimos km del tramo de Prades, y en todo el de Montsant también estaba muy complicado; obviamente no teníamos ruedas de claves, aunque no debían de estar autorizadas. A pesar de que el sábado hizo sol, las temperaturas eran muy bajas y se temía por las heladas. El máximo retraso permitido en una sección era de 15 minutos, un segundo más y quedabas excluido. La organización del RACC, previendo lo que podía pasar, emitió el siguiente Anexo:

“ANEXO 3. A propuesta del Director de Carrera, y de acuerdo con el artículo 141 del CDI y del artículo 17 C-3 del Reglamento Particular, los Comisarios Deportivos ACUERDAN: ampliar a 30 minutos el plazo de exclusión por retrasos en la tercera sección de este rally”.

Hago aquí un inciso. En aquellos años, la penalización por cada minuto de retraso en un control horario era de un minuto. No fue hasta los primeros años 90 (no recuerdo exactamente cual), cuando yo presidía la Comisión de Rallyes de la Federación Catalana de Automovilismo, que adoptamos la nueva normativa internacional de aplicar una penalización de 10” por cada minuto de retraso en un control.

El primer bucle de tramos de esta tercera sección se hacía entre las 20h de sábado y las 4h de la mañana de domingo. Había nieve, pero se podía pasar con precaución, sobre todo en las frenadas. En esta sección, nosotros penalizamos 11 minutos por retraso. Pensad que en Prades-1 hicimos una media de 52,1 km/h y en Montsant-1 de 40,6 km/h. En esta prueba, Montsant-1, Zanini hizo una media de 56,8 km/h, esto da una idea de las condiciones. Pero todo tenía que empeorar.

A medida que avanzaba la madrugada estos dos tramos, Prades y Montsant, se fueron helando, y las carreteras de enlace también. Así, en la tercera pasada por Prades, que se hacía a partir de las 6:30h de la mañana, hicimos una media de 46,8 km/h. Recuerdo haber llegado al control horario de Montsant, que estaba situado después de una curva cerrada con fuerte bajada, que entre la pancarta de 50 metros y el control había 4 ó 5 coches, todos llegábamos tarde, los copilotos teníamos que bajar y correr –o patinar– hacia la mesa para marcar, lo difícil era aguantar el equilibrio sobre la carretera helada. En este control "palmamos" 7 minutos de retraso. En el tramo hicimos una media ¡¡de 27 km/h!! Zanini, de 50,7 km/h.






En esta cuarta sección final del rally, los comisarios no habían ampliado el margen de penalización, quedando, por lo tanto, en 15 minutos antes de ser excluido. Nosotros llevábamos acumulados 9 minutos de retraso, y "Murphy" y su ley hicieron acto de presencia. Después de Montsant pinchamos, el enlace era relativamente largo y se podía recuperar el tiempo que perderíamos cambiando la rueda, pero además de la penalización por el tiempo que nos ocuparía cambiarla, llevábamos un importante retraso por la lentitud con que habíamos hecho el tramo. Solo teníamos un margen de penalización de 6 minutos antes de perderlo todo. Los coches escoba nos esperaron. No sé cuánto tardamos, pero una vez dentro del coche, con los cascos puestos, le dije a Manel, "a fondo, pie abajo, dale todo lo que puedas". Ya era de día, hacía sol y esta zona, más baja, estaba limpia de hielo y nieve.

Y así, a ritmo de tramo, entramos de pedo al C.H. y nos sobraron unos pocos segundos para superar el total de 15 minutos acumulados de penalización. Pero todavía no estaba todo salvado, no podíamos penalizar ni un segundo más. La asistencia de la Escudería KMC, que hizo un gran trabajo durante todo el rally con unas condiciones infernales por estar a la intemperie, nos esperaba con una rueda de repuesto para hacer los 6 tramos que quedaban hasta el final. Lo conseguimos. 21 coches acabaron el rally más duro que he hecho nunca, nosotros los últimos, pero ganamos la clase, un premio luchado, merecido y ganado. La foto, en realidad, es de la llegada, aquí sí que no he querido hacer un "spoiler".

¡Ah! Sí, se me olvidaba: al día siguiente al rally comprobamos que el encendido estaba fuera de su punto.

© Maurici Palouzié Garcés - Marzo de 2024 - JAS Info Service
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