Adultos de 35 años que comen como un niño de comunión
Hoy 20:45
#333
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No puedo más con esta gente, shurs.
Adultos funcionales, con nómina, hipoteca, coche diésel y cuenta en MyInvestor, que se sientan en una mesa y empiezan: “Uy, yo cebolla no.” “Pimiento tampoco.” “Eso verde quítamelo.” “¿Tiene trocitos?” “Es que la textura…” Pero vamos a ver, criatura. Que tienes pelos en los huevos y sigues comiendo como si tu madre te estuviera persiguiendo con una cuchara de puré. El adulto maniático con la comida es una de las figuras más lamentables de la sociedad moderna. No hablo de alergias, intolerancias o cosas médicas. Hablo del típico tío que puede conducir una tonelada y media de metal por la autopista, votar, endeudarse a 30 años y discutir de geopolítica en Twitter, pero ve un trozo de pimiento rojo y se le cae el sistema operativo. Luego están los que “apartan”. Apartan el pimiento. Apartan la cebolla. Apartan el tomate. Apartan los guisantes. Apartan la vida. Dejan el plato como una autopsia. Todo diseccionado, removido, humillado. Parece que han estado buscando minas antipersona en el arroz. Y encima lo hacen con cara de superioridad: “Es que yo soy muy especial para comer.” No, Paco. No eres especial. Eres un firmware sin actualizar. Un adulto beta. Un paladar en pañales. Lo peor es cuando vas a un restaurante con ellos. Tú mirando la carta como una persona normal y ellos interrogando al camarero como si estuvieran desactivando una bomba: —¿La salsa lleva ajo? —¿La verdura viene mezclada? —¿Se puede quitar el calabacín? —¿La cebolla está muy hecha o se nota? Hermano, pide nuggets y deja de secuestrar la mesa. Y luego el menú infantil mental: Pizza margarita. Macarrones con tomate. Pechuga empanada. Patatas fritas. Hamburguesa sin pepinillo, sin cebolla, sin tomate, sin dignidad. Hay gente que no come: negocia con la comida. A mí me da igual que no te guste algo concreto. Todos tenemos gustos. Pero si tu lista de “cosas que no como” ocupa más que tu currículum, igual el problema no es el pimiento. Igual eres tú. Madurar también es poder comerte un sofrito sin montar un expediente administrativo. |
Hoy 20:46
#334
| Tener trabajo o hipoteca no te convierte en adulto. Esa gente que mencionas claramente no lo son. |
Hoy 20:46
#335
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Invitas a alguien a comer a casa y te vienen con esas gilipolleces… no vuelven. Ya tengo a varios tachados |
Hoy 20:54
#336
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No puedo más con esta gente, shurs.
Adultos funcionales, con nómina, hipoteca, coche diésel y cuenta en MyInvestor, que se sientan en una mesa y empiezan: “Uy, yo cebolla no.” “Pimiento tampoco.” “Eso verde quítamelo.” “¿Tiene trocitos?” “Es que la textura…” Pero vamos a ver, criatura. Que tienes pelos en los huevos y sigues comiendo como si tu madre te estuviera persiguiendo con una cuchara de puré. El adulto maniático con la comida es una de las figuras más lamentables de la sociedad moderna. No hablo de alergias, intolerancias o cosas médicas. Hablo del típico tío que puede conducir una tonelada y media de metal por la autopista, votar, endeudarse a 30 años y discutir de geopolítica en Twitter, pero ve un trozo de pimiento rojo y se le cae el sistema operativo. Luego están los que “apartan”. Apartan el pimiento. Apartan la cebolla. Apartan el tomate. Apartan los guisantes. Apartan la vida. Dejan el plato como una autopsia. Todo diseccionado, removido, humillado. Parece que han estado buscando minas antipersona en el arroz. Y encima lo hacen con cara de superioridad: “Es que yo soy muy especial para comer.” No, Paco. No eres especial. Eres un firmware sin actualizar. Un adulto beta. Un paladar en pañales. Lo peor es cuando vas a un restaurante con ellos. Tú mirando la carta como una persona normal y ellos interrogando al camarero como si estuvieran desactivando una bomba: —¿La salsa lleva ajo? —¿La verdura viene mezclada? —¿Se puede quitar el calabacín? —¿La cebolla está muy hecha o se nota? Hermano, pide nuggets y deja de secuestrar la mesa. Y luego el menú infantil mental: Pizza margarita. Macarrones con tomate. Pechuga empanada. Patatas fritas. Hamburguesa sin pepinillo, sin cebolla, sin tomate, sin dignidad. Hay gente que no come: negocia con la comida. A mí me da igual que no te guste algo concreto. Todos tenemos gustos. Pero si tu lista de “cosas que no como” ocupa más que tu currículum, igual el problema no es el pimiento. Igual eres tú. Madurar también es poder comerte un sofrito sin montar un expediente administrativo. |
Hoy 20:54
#337
| Ahora te dás cuenta que la generación esta no está terminada de hacer... en 100 aprovechas uno como mucho... |
Hoy 21:07
#338
| Yo conozco a un tío de 50 AÑOS que solo come macarrones con tomate Orlando (no puede ser otro) y sin nada más encima, o hamburguesas sin nada más que la carne, o cinta de lomo frita. En las bodas se coge menú infantil, y no me lo estoy inventando, os lo juro. |
Hoy 21:10
#339
| Se ha llenado el hilo de niños de 2 años comiendo. Aunque bueno, también parecen de esa edad cuando opinan en general, así nos va. |
Hoy 21:13
#340
| La culpa la ha tenido una alimentación de mierda en su infancia dirigida por unos padres de esa misma calaña |
Hoy 21:13
#341
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"cuenta en MyInvestor" Esto de que es indicativo? De forero medio que se mete ahí por seguir al rebaño? |
Hoy 21:14
#343
| En mi curro hay uno que no puede ver las aceitunas jajajaja. Y come como un chaval de 13 años. |
Hoy 21:18
#345
| Ostia tenemos aquí al próximo Premio Cervantes de Ensayo... Pero sí Shur, tienes razón. |
Hoy 21:18
#346
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Hay platos que tengo que rechazar. No porque no haga ascos, es que hay riesgo de contaminación cruzada con todo tipo de mariscos (y cuando digo todo tipo de mariscos me refiero no solo gambas, sino también calamares o cangrejos por ejemplo), y ya he tenido anafilaxia. Así que en mi caso no es que sea especialito, es que hay comidas que literalmente me pueden matar |
Hoy 21:31
#348
| Una persona a la que no le gusta el chocolate, el queso o la cebolla, no es una persona de fiar. Tú fuera de aquí si vas a eso. Aléjate. |
Hoy 21:32
#349
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No puedo más con esta gente, shurs.
Adultos funcionales, con nómina, hipoteca, coche diésel y cuenta en MyInvestor, que se sientan en una mesa y empiezan: “Uy, yo cebolla no.” “Pimiento tampoco.” “Eso verde quítamelo.” “¿Tiene trocitos?” “Es que la textura…” Pero vamos a ver, criatura. Que tienes pelos en los huevos y sigues comiendo como si tu madre te estuviera persiguiendo con una cuchara de puré. El adulto maniático con la comida es una de las figuras más lamentables de la sociedad moderna. No hablo de alergias, intolerancias o cosas médicas. Hablo del típico tío que puede conducir una tonelada y media de metal por la autopista, votar, endeudarse a 30 años y discutir de geopolítica en Twitter, pero ve un trozo de pimiento rojo y se le cae el sistema operativo. Luego están los que “apartan”. Apartan el pimiento. Apartan la cebolla. Apartan el tomate. Apartan los guisantes. Apartan la vida. Dejan el plato como una autopsia. Todo diseccionado, removido, humillado. Parece que han estado buscando minas antipersona en el arroz. Y encima lo hacen con cara de superioridad: “Es que yo soy muy especial para comer.” No, Paco. No eres especial. Eres un firmware sin actualizar. Un adulto beta. Un paladar en pañales. Lo peor es cuando vas a un restaurante con ellos. Tú mirando la carta como una persona normal y ellos interrogando al camarero como si estuvieran desactivando una bomba: —¿La salsa lleva ajo? —¿La verdura viene mezclada? —¿Se puede quitar el calabacín? —¿La cebolla está muy hecha o se nota? Hermano, pide nuggets y deja de secuestrar la mesa. Y luego el menú infantil mental: Pizza margarita. Macarrones con tomate. Pechuga empanada. Patatas fritas. Hamburguesa sin pepinillo, sin cebolla, sin tomate, sin dignidad. Hay gente que no come: negocia con la comida. A mí me da igual que no te guste algo concreto. Todos tenemos gustos. Pero si tu lista de “cosas que no como” ocupa más que tu currículum, igual el problema no es el pimiento. Igual eres tú. Madurar también es poder comerte un sofrito sin montar un expediente administrativo. Fuimos a casa de un amigo a hacer un arroz con langostinos. Eramos 15 pero a uno de ellos no le gustaba la cebolla ni el pimiento verde, ni el tomate, ni el pimiento morrón... El arroz se compuso de aceite, arroz, sal y los langostinos. Por un puto subnormal malcriado. |
Hoy 21:41
#352
Es parte de la infantilización de la sociedad. Solo hay que ver la publicidad de la tele
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Hoy 21:41
#353
| Viendo el nivel del hilo, está claro que tarde o temprano, la riqueza gastronómica del país también se acabará perdiendo. |
Hoy 21:43
#354
| Vaya gilipollez dice el op. Qué más te da lo que comean. Anda que no hay problemas mucho más graves |
Hoy 21:43
#355
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Mismamente anoche y esta mediodía vinieron al restaurante el mismo grupo de amigos y se pidieron todos un montón de cosas para compartir y probar de todo, vamos que entre los dos días han probado casi toda la carta. Pues uno de ellos, con sus 30 y tantos, las 2 veces ha pedido para él solo unos fingers de pollo con patatas "porque no le gusta nada de la carta" sin haberlo probado siquiera. De verdad que no lo entiendo, le veías ahí al lado de los niños de 5 años comiendo lo mismo ![]() Supongo que es gente que arrastra algún TCA y no han intentado ponerle solución. |
Hoy 21:50
#356
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Madre mía... Algunos son permanentemente niños, que parecéis nuevos. Adultos maduros, pocos. Muy pocos. |
Hoy 21:51
#357
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Por un lado estamos los que comemos absolutamente de todo y por otro los que van apartando del plato 1/3 de la comida. Me parece ridículo de cojones e infantil. |
Hoy 21:54
#359
| Cada persona tiene sus gustos, y no me parece nada raro o de persona inmadura que no te gusten ciertos alimentos. |
